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Página 303 - 1322 Palabras 15101 al 15150 de 66095

Palabra   |   Descripción

Castra Hannibalis

Ciudad o puerto del Bruttium, mencionada por Plinio como situados en el golfo de Scyllacium, en el punto donde las bahías Sinusitis y Terinaeus Scyllacinus, están más cercanas. Es evidente que el origen del nombre deriva de haber sido una estación permanente de Aníbal durante tos últimos años de la Segunda Guerra Púnica, pero no hay ninguna mención en la historia. Se ha sugerido que la castra mencionada por Tito Livio como un puerto de mar, sin indicar su localidad, probablemente puede ser el lugar en cuestión, y el de la pequeña colonia de 300 colonos que se estableció allí poco después de la Segunda Guerra Púnica (199 a.C.). Posteriormente, parece haber servido como puerto marítimo de Scyllacium, donde se estableció una colonia romana en 122 a.C.. Su nombre se encuentra bajo la forma corrupta "Annibali" en la Tabula Peutingeriana, que lo coloca a 36 millas desde el promontorio de Lacinian, pero las distancias no son fiables. Su ubicación exacta no ha sido determinada, pero se encuentra probablemente cerca de la desembocadura del pequeño río Corace. Se llegó a ubicar en un lugar que ahora se llama Le Castelle, cerca del extremo norte del golfo de Squillace, y, aunque es incompatible con la descripción de Plinio estaría más de acuerdo con los relatos de las operaciones de Aníbal en Bruttium, que generalmente indican que su cuartel general estaba cerca de Crotona y del promontorio Lacinian. Ver, Scylacium.

Castra Herculis

Castra romana situada en la frontera norte del Imperio, situada en el Limes Germanicus, en la provincia de Germania Inferior. Figura en la Tabla de Peutinger en la carretera entre Noviomagus Batavorum (hoy, Nimega) y Carvo (hoy, Kesteren). Castra Herculis es generalmente identificada con el castellum Meinerswijk, en Arnhem. La vía romana parcialmente descubierta de Nimega al Rhin, iba a través de Elst y Driel a Kesteren y pasaba por Meinerswijk. En Meinerswijk hay restos de una fortaleza de frontera (castellum). Una observación importante es que la palabra castra se utiliza generalmente para albergar una o dos legiones (5.000/10.000), mientras que un castellum era construido para una cohorte (500/1.000 hombres). Todas las pruebas conducen a pensar que Castra Herculis podría ubicarse en la actual ciudad de Elst. En Elst se ha descubierto un templo dedicado a Hércules, honrado como Hércules Magusanus. Un segundo templo excavado en la zona de Westeraam así como varias tumbas, corresponden al siglo IV. Hoy, su ubicación sigue siendo un misterio; podría estar en Arnhem-Meinerswijk o quizás en Elst, provincia de Gelderland, Holanda, Países Bajos. Ver, Limes Germanicus. )o()o( Castellum Meinerswijk )o( El castellum en Meinerswijk fue probablemente construido entre los años 10 y 20 por el general romano Germánico, en el lado sur del Rhin. Alrededor del 47 el comandante romano Cneo Domitius Corbulo reconstruyó o reforzó la fortaleza. Corbulón utilizó la Drususgracht para transportar sus tropas rápidamente hacia el norte en su lucha contra los frisios y los chauken. Parte de la Legio V Alaudae estaba en ese momento estacionada en este castellum. En el 69, durante el levantamiento de los bátavos tuvo un papel importante; inmediatamente después del levantamiento y como fortaleza estratégicamente situada, fue reconstruida y ampliada. Se supone que la fortaleza, alrededor de 120 bajo el emperador Adriano, fue de nuevo reconstruida y reforzada. Alrededor del 220 se reconstruyó el castellum, esta vez en piedra. El establecimiento del Imperio de las Galias en 260 por el usurpador Póstumo, hizo que el castellum fuese abandonado. Solo en 359 bajo el emperador Juliano, la fortaleza fue reconstruida como parte del fortalecimiento de la frontera del Rhin. Alrededor del 400 el fuerte fue finalmente abandonado por los romanos. En 1.979 se levantaron suelos a pequeña escala en Meinerswijk donde se encontraron varios muros de piedra, cerámica estampada (terra sigillata) y tejas. En 1.991, una excavación que se hizo en la pared sur permitió descubrir la puerta Decumana. Además, el edificio principal (principia) se encuentra en el castellum.

Castra Legionis

Deva (ciudad-fortaleza legionaria ubicada en la provincia romana de Britannia).

Castra Liciniana

Campamento militar romano del 97-93 a.C., si alude a Licinio Craso, del 116 a.C. si fue Licinio Nerva, o del 151-150 a.C. si fue Licinio Lúculo, que posteriormente se transformó en ciudad. Hoy, cerca de Santa Cruz del Puente, entre el Tajo y el Guadiana.

Castra Margensia

Localidad romana. Hoy, Kulic, Serbia.

Castra Martis

Fortaleza romana de la Dacia ripuaria, en Tracia. Hoy, Koula, provincia de Vidin, en el extremo noroeste de Bulgaria.

Castra Nova

Población romana de África. Hoy, Mohammadia, hacia el este de Orán, Argelia.

Castra Pinnata

o Pinnatis o Pinnata Castra. Fortaleza romana de legionarios ubicada en el norte de Escocia, en la ribera del río Tay. La etimología de su nombre es puramente latina. Se menciona en dos de las fuentes geográficas clásicas. En la Geografía de Ptolomeo aparece el nombre Pinnata Castra, entre las no identificadas ciudades de Tamia y Tuesis, y en el Anónimo de Rávena como Pinnatis entre las entradas igualmente desconocidas de Iberran y Tuessis, la última de las cuales no hay duda de que puede ser equiparada a la Tuesis de Ptolomeo. Fue construida alrededor del año 83 como un centro de mando para las tropas del general Cneo Julio Agrícola, que había logrado avanzar hacia el norte desde su base en Deva. Es casi seguro que fue construida para las grandes campañas llevadas a cabo contra la tribu de los caledonios, y es muy probable que este establecimiento militar estuviese situado en el territorio en disputa entre las tribus de los venicones y los vacomagi, y no en tierra de los caledonios. Situado en una de las principales rutas de entrada y salida de las Highlands, fue ocupada por la Legio XX Valeria Victrix y ocupaba una superficie total de 21,74 Ha. La construcción de un asentamiento tan grande debió de llevar mucho tiempo, por lo que se construyó un campamento temporal que albergase y protegiese a los soldados durante el invierno. Además, otros fuertes más pequeños fueron instalados al norte y al sur de la fortaleza principal, en cada una de las entradas de los valles principales del interior de Caledonia: son las que se conocen como Glen Forts. Hubo en Barochan, Drumquhassle, Mailing, Bochastle, Dalginross y Fendoch. También al noreste en: Ardoch, Strageath, Bertha, Cargill, Cardean y Stracathro. Pudo haber habido otro situado en el espacio anormalmente grande entre los dos últimos fuertes. Las excavaciones en Fendoch y Cardean han demostrado que los fuertes fueron evacuados después de un corto período de ocupación. La posible relación entre este grupo de edificaciones y la muralla conocida como Gask Ridge, más al sur, todavía no está clara. El ejército romano pudo haber tenido planes para efectuar más Glen Forts al noreste de Inchtuthill, entre los caledonios y los vacomagi, pero no ha sido encontrado ninguno. A diferencia de fortalezas legionarias en otros lugares, Inchtuthil nunca fue construida en piedra, convirtiéndose más tarde en una ciudad. Un camino corría alrededor del perímetro, inmediatamente detrás de la muralla, para permitir el despliegue rápido de tropas. La fortaleza fue una obra maestra de regularidad y planificación. Sus defensas consistían en una muralla con foso y torres de vigilancia a cada lado, de acuerdo con el modelo romano habitual. Probablemente albergó a más de 6.000 soldados. Sus instalaciones incluían un hospital que ocupaba 5.000 m2 y contenía salas especiales para los centuria, un taller y docenas de barracones. También se ha identificado un edificio principal y un templo en el que se guardarían los símbolos de la legión e imágenes del emperador. Se conservan evidencias de los edificios administrativos y los cuartos de oficiales de alto rango, incluyendo una casa de baños. Hay restos de los cuarteles y de establos. Otros edificios incluyen seis graneros grandes, tal vez para almacenar el tributo de los indígenas, así como los suministros para los soldados. Cuando fue excavada se descubrió un gran pozo que contenía más de 750.000 clavos de hierro, con un peso total de más de diez toneladas. El pozo fue cuidadosamente ocultado por las tropas romanas cuando abandonaron el lugar, posiblemente para evitar que los clavos fueran utilizados por las tribus locales. Al contrario de lo que sucedió con otras fortalezas, no fue cubierta o reutilizada por otras construcciones posteriores, por lo que estaba en muy buen estado de conservación cuando fue descubierta. Sus defensas consistían en una muralla con foso y torres de vigilancia a cada lado, de acuerdo con el modelo romano habitual. Probablemente albergó a más de 6.000 soldados. Sus instalaciones incluían un hospital (que ocupaba por sí solo 5.000 m2 y contenía salas especiales para los centuria), un taller y docenas de barracones. El perímetro total de murallas de madera debía medir aproximadamente 10 km. También se ha identificado un edificio principal y un templo en el que se guardarían los símbolos de la legión e imágenes del Emperador. Generalmente se piensa que Inchtuthil sólo estuvo ocupada durante un breve periodo de tiempo, y fue evacuada entre el verano del año 86 y el 87. La razón para este abandono fue probablemente que la Legio II Adiutrix había sido requerida en Moesia para repeler la invasión dacia, por lo que la Legio XX Valeria Victrix se vio obligada a volver al sur para ocupar su lugar en la base de Deva. El abandono de Inchtuthill es casi seguro que provocó la retirada de las guarniciones de los Glen Forts. Algunos hallazgos recientes, sin embargo, han empezado a cuestionar esta versión, indicando que pudo estar en uso durante mucho más tiempo de lo que tradicionalmente se pensaba. Hay tres campamentos temporales de marcha en las proximidades de la fortaleza y otro un par de millas al norte en Steeds Stalls. No hay duda de que al menos uno o dos de los campamentos más cercanos se utilizaron en la construcción de la fortaleza, mientras que otro campamento pudo dar protección a los trabajadores de las canteras de piedra cercanas al Cerro de Gourdie. Un número considerable de cerámica fechable fue recuperada en las excavaciones, datable ca.75-90. Hoy, Inchtuthill, Tayside, cerca de Dunkeld (Perth y Kinross), Escocia. Ver, Alata Castra.

Castra Postumia

o Castra Postumiana. Colina fortificada romana, a 4 millas de Ategua y Ucubi, en la Hispania Bética.

Castra Postumiana

Castra Postumia (colina fortificada romana, a 4 millas de Ategua y Ucubi, en la Hispania Bética).

Castra Pyrrhi

Lugar de la Iliria griega cerca del río Aous. Hoy, Ostanítza, eparquía de Pogoniana (Epiro), en el norte de Grecia, donde, sin embargo, no han aparecido restos antiguos.

Castra Regina

o Augusta Tiberii o Reginum. Ciudad en la confluencia de los ríos Danubio y Regen, en el Noricum. Desde la Edad de Piedra han habido asentamientos humanos en el área. El nombre celta Radasbona es el más antiguo dado a un asentamiento cercano a la ciudad actual. Alrededor del año 90, los romanos construyeron un fuerte en lo que ahora son los suburbios. En 179 pusieron la primera piedra de la ciudad, levantando el fuerte Castra Regina "fortificación del río Regen" para la III Legión Itálica, bajo el mandato del emperador Marco Aurelio. Hoy, Ratisbona (alemán, Regensburg), estado de Baviera, Alemania. Ver, Retia, Limes Germanicus.

Castra Servilia

Campamento romano sin localizar. Antecesora y base de Norba Caesarina. Hoy, en la zona de la provincia de Cáceres, comunidad autónoma de Extremadura, España. Ver, Castra Caecilia.

Castra stativa

Campamento romano permanente, en el que una muralla de piedra o de ladrillo reemplazaba al viejo agger y el vallum perecederos. Fueron el origen de muchas ciudades situadas en las fronteras del Imperio. Ver, Castra.

Castra Taurinorum

Augusta Taurinorum (nombre dado a la colonia instalada hacia el año 40 a.C. en el emplazamiento de la capital de los taurini, Taurasia, en la orilla izquierda del Po).

Castra Traiana

Asentamiento romano de la Dacia Malvensis, en el limes Alutanus. Hoy, Daesti, provincia de Oltenia, distrito de Vâlcea, Rumanía.

Castra Tricornia

Fortaleza en una de las vías romanas que pasaban por Singidunum. Ver, Tricornium, Singidunum.

Castra Vetera

"campamento viejo". A finales del siglo I a.C., se tiene noticia de los primeros asentamientos de legiones romanas, que dieron lugar posteriormente a Castra Vetera. Fue una guarnición romana enclavada en la cima del Fürstenberg y que sirvió durante muchos años de punto de vigilancia y puerta hacia territorios bárbaros. La insurrección de los bátavos, ca.70, arrasó con el campamento de legionarios romanos y lo que hasta entonces pudo haber existido de vida urbana, un incipiente puerto de comercio según noticias arqueológicas. Habrían de pasar tres décadas para que volviera a renacer. En las postrimerías del siglo I, vuelven los asentamientos militares a establecerse en las orillas orientales del Rhin. La guarnición cobra vida una vez más y aumenta en tamaño hasta el punto que, como colonia, es una de las 150 ciudades romanas más importantes de la época, título que comparte en el ámbito germánico únicamente con la capital de la provincia: Colonia (Köln). El nombre de Colonia Ulpia Traiana lo recibe de Trajano, que había sido gobernador de Germania Superior. En esos tiempos la ciudad ocupaba el doble de superficie que en sus orígenes y se estima que llegó a alcanzar una población de unos diez mil habitantes. Restos de termas, templos y foros que aún pueden verse en la ciudad, y especialmente en el parque arqueológico, provienen en muchos casos de esta época de esplendor, la cual duró hasta finales del siglo II y comienzos del siguiente. Hoy, en las cercanías de la actual Xanten, Alemania. Ver, Cugerni.

Castra Vetoniana

o Castra Vetonianae o Vetoniana o Vettoniana. Fuerte romano del limes rético (Rhaetian Limes), construido alrededor del año 90 y ocupado hasta el 230, 233/234 ó alrededor del 240. Estaba en un alto de 42 m de altura, entre el valle del río Altmühl y el del Pfünzer Bach. En su origen el fuerte fue ubicado a unos 11 km detrás del Limes, siguiendo la dirección norte-sur. Estaba en una encrucijada de importantes vías romanas. Al noroeste se encontraba Biriciana (hoy, Weissenburg) y Kastell Burgus Salach, al este-sureste el Kastell Kösching y río arriba, al noroeste el Kleinkastell Peterbuch, al norte Kleinkastell Biebig y Kleinkastell Hegelohe, al noreste Fort Böhming y al este-noreste el pequeño fuerte Güssgraben. Vetoniana fue posiblemente construido en el período tardío del emperador Domiciano, alrededor del 90, como un fuerte de tierra de madera en el curso de la construcción de la carretera de Kastell Kösching (fundado en la primavera de los 80) al castillo de Weissenburg (fundado alrededor del 90). Según algunos, el Limes podría haber estado en la nueva calzada durante este tiempo y Pfünz formar parte de esta frontera por un tiempo. Con el avance del limes en su última etapa de expansión, la posición de Pfünz hasta su desaparición, quedó atrás en el Limes, lo que pudo ocurrir en el reinado del emperador Adriano. Sus dimensiones fueron de 187x144 m (2,5 Ha). El fuerte fue construido en piedra durante el reinado del emperador Antonino Pío. El castillo de Pfünz tiene forma de paralelogramo. Como es habitual en los campamentos pertenecientes a este período, la defensa tenía esquinas redondeadas, y en cada una de ellas había una torre de vigilancia. Su espesor de pared era de aproximadamente 1,2 m en el exterior, en los flancos y en la parte trasera que daba al campamento, las excavaciones midieron de 0,85 a 1,00 m. Las cuatro puertas del complejo están equipadas con un acceso doble, flanqueado por dos torres en la puerta. La única tropa conocida fue la Cohors I Breucorum civium Romanorum, una Cohors equitata, además de la colaboración de la Legio III Italica en 181. Después de que la unidad de la legión con base en Regensburg hubiese ejecutado puertas, torres y muros defensivos, el interior fue completado por la tropa de Pfünz. Ocasionalmente, la guarnición llevaba títulos honorarios como Valeria Victrix y Torquata ob virtutem appelata. En algunas inscripciones de Pfünz también se la conoce como Cohors I Breucorum Antoniniana. De los cimientos excavados de los Principia (edificios de personal) en el centro del castillo, hoy solo se ven elevaciones leves en el terreno. Cabe destacar la ausencia de la gran sala de usos múltiples rectangular habitual para los edificios del personal de esta época en el Limes Rhaetian, que se encontraba frente a los edificios administrativos. Las salas administrativas, la prisión y el arsenal se agruparon alrededor de un patio rectangular ligeramente desplazado. Al oeste del Principia, hay dos horrea o edificios de almacenamiento, y al este se encuentra la casa del comandante (Pretorio), de aproximadamente 25x30 m. Antes de la Porta praetoria (puerta norte) de la planta, al oeste de la carretera que conduce al exterior, las excavaciones descubrieron un horreum de 37x14 m. Se descubrió el vicus del campamento que comenzaba detras de la puerta sur y se extendía unos 400 m hacia el sur. Se encontraron muchos objetos, en su mayoría restos de ladrillo de los edificios, sótanos, pozos y cisternas, que se alineaban a lo largo del camino hacia el sur. Fue importante el descubrimiento de tres templos, aunque no se sabe el nombre de las deidades adoradas. Al sureste del cementerio, que estaba a lo largo del camino, se excavó el tercer templo, bastante pequeño, con vestíbulo y cella. En el fuerte parece que hubo dos momentos de destrucción, asignando el más antiguo a un ataque de los marcomanos. Por alguna razón desconocida, en algún momento se construyó un camino de entrada en la Porta principalis sinistra, puerta oeste izquierda. La última destrucción en el siglo III que parece corresponder al período de la primera invasión de alamanes en 233/234, sucedió repentinamente y como resultado de un ataque inesperado. Junto con el fuerte, el vicus y su infraestructura fueron destruidos. Durante la excavación se pudieron detectar restos de incendios en todas partes, y en una de las casas quemadas se encontraron huesos humanos. El ataque repentino y devastador significó que los residentes ni siquiera encontraron tiempo para esconder sus objetos de valor. Además se descubrieron algunos objetos de alta calidad como armaduras de desfile, cascos ecuestres, armas, vasijas de bronce, herramientas y otras piezas. Un edificio, que estaba a unos 50 m frente a la puerta sur, estaba dedicado a Júpiter Doliquenio. El templo, casi rectangular, tenía una longitud de 21,10 y 21,45 metros y un ancho de 18 y 18,20 m. De los escombros del templo, las excavaciones guardaban un tesoro de joyas y dinero: además de una olla de barro cubierta con pizarra, se descubrieron dos brazaletes, una cornalina sin zócalo, un anillo con cornalina y denarios de plata. Además de este santuario, se salvaron dos estatuas de estatuillas de bronce estañado en el área del templo. Frente al mismo se pudo descubrir una cisterna de 3,50 m de profundidad, que aparentemente era necesaria para actos de culto. El declive del culto comenzó después del 235 con el final de la Dinastía de los Severos. La mayoría de los santuarios fueron abandonados o quemados. De la época siguiente, hay muy pocos testimonios sobre el culto a Júpiter Doliquenio. El cementerio septentrional al sur del vicus se extendía a lo largo de 70 m. Incluso más al sur, dos grupos de túmulos funerarios, formados por siete colinas, se interpretaron definitivamente como de época romana. Un segundo vicus se situaba al este del fuerte en la parte inferior, entre Pfünzer Bach y conducía a la meseta de fuerte pendiente empinada. Los hallazgos incluyeron tres hornos de cerámica, fundición de hierro y hornos de forja, restos de construcción, cisternas, pozos, pozos de desechos y otros. A pesar de que el área del campamento en la montaña de 40 m de altura era perfecta para una defensa, los artesanos no pudieron encontrar allí la infraestructura necesaria para ellos. Para muchas manufacturas, un suministro constante de agua era importante, razón por la cual se asentaron en la corriente del Pfünzer. En el verano de 2.010, durante un sobrevuelo aéreo en un campo, se hicieron visibles las estructuras de un edificio rectangular de aproximadamente 40x34 m. Los arqueólogos suponen que el edificio era una mansio, una posada romana. Hoy, Kastell Pfünz, municipio de Walting Pünnz, distrito de Eichstätt, estado de Baviera, Alemania. )o( NOTAS.- )o()o( El nombre de campo "Altkirchen-Feld", en el que está el fuerte, ya no recuerda la antigua fortificación, sino que se basa en la historia de una iglesia parroquial que se construyó allí más tarde a partir de la spolia romana. )o()o( El interior del fuerte todavía se usa para la agricultura. )o()o( El topónimo alemán Pfünz deriva del latín pons "puente".

Castra Vetonianae

Castra Vetoniana (fuerte romano del limes rético (Rhaetian Limes), construido alrededor del año 90 y ….).

Castra Vinaria

Asentamiento situado al suroeste de la península Ibérica. Existen restos prehistóricos en diversos lugares del término municipal que atestiguan el poblamiento de la zona desde tiempos muy remotos. Según algunos autores, su fundación pudo tener lugar en el año 38 a.C., en tiempos del emperador Augusto, denominándose Castra Vinaria. Hoy, Fuente del Maestre, provincia de Badajoz, comunidad autónoma de Extremadura, España.

Castraleuca

Cattaleucos (nombre griego de un asentamiento de la península Ibérica situado en el actual Alentejo).

CASTRANOVA

Asentamiento romano de la Dacia Malvensis. Hoy, Castranova, provincia de Oltenia, condado de Dolj, Rumanía.

Castratio

Castración. La legislación imperial romana, con castigos cada vez más severos, pretendió terminar con esta costumbre cruel de castrar a los esclavos. Constantino y Justiniano impusieron la pena de muerte. Ver, Eunuchus.

Castrensis sacri palatii

Oficial romano que dirigía la casa civil del emperador durante el Bajo Imperio. Originariamente se ocupaba de la cocina del emperador.

Castricio

Tito (siglo II). Rétor famoso de la época de Adriano.

Castrimoenium

o Castrimonio. Ciudad del Lacio, a los pies de las colinas Albanas, a 12 km de Roma. No parece haber sido en tiempos antiguos un lugar de importancia, pero sabemos por el Coloniarum Liber que recibió una colonia de Sila, y que su territorio fue asignado nuevamente a ocupantes militares por Nerón. Plinio menciona también a los castrimoienses entre los pueblos que aún existían en su tiempo, pero parece probable que los munienses enumerados por él entre los extintos "populi" del lacio, son las mismas personas, y que debemos leer moenienses. Si esto es así, el nombre fue cambiado probablemente cuando la colonia de Sila se.estableció allí, momento en que la ciudad fue fortificada. La forma Castrimonium se encuentra tanto en Plinio como en el Coloniarum Liber, pero sabemos que el nombre Castrimoenium de las inscripciones, da fe de su rango municipal bajo el Imperio romano. El descubrimiento de estas inscripciones, cerca de la moderna ciudad de Marino, hace que sea casi seguro que ésta ocupa el lugar de Castrimoenium, encontrándose en una aislada colina cercana, perteneciente a las colinas Albanas, a unos 3 kilómetros de Albano, en el camino de Frascati, Cittá metropolitana di Roma Capitale, región de Lazio, Italia.

Castrimonio

Castrimoenium (ciudad del Lacio, a los pies de las colinas Albanas, a 12 km de Roma. No parece haber sido en tiempos antiguos un lugar ….).

Castro

La presencia de poblados fortificados en la Edad del Hierro, con sus hábitats circulares, su cerámica, su utillaje, orfebrería y sus modelos sociales y económicos, es determinante para forjar la personalidad que caracteriza a la denominada "cultura castreña", que abarca un territorio que se extiende entre el norte del río Duero, Galicia, Asturias y una parte de León y Zamora. Los castros reciben su nombre de los romanos, que clasificaron los núcleos de población hispana en tres categorías: la torre, la ciudad y el propio castro. Éstos son centros amurallados que aprovechan los recursos naturales. Así, cuando se sitúan en zonas costeras, lo hacen en promontorios o cabos, asegurándose su inaccesibilidad, limitando sus defensas a la zona de fácil penetración por tierra. Otros aprovechan los cursos fluviales, como si de fosos naturales se tratara. En otras ocasiones, cuando la falta de defensas naturales se hace patente, se utilizaban fosos, terraplenes, parapetos artificiales y piedras hincadas. La vivienda castreña posee distintos elementos, como los hogares de diferentes tamaños y los bancos corridos, que confirman lo citado por fuentes literarias, en las que se describe cómo sus ocupantes se pasaban los alimentos por orden de edad, de mayor a menor. En ocasiones, la puerta de entrada presentaba motivos ornamentales geométricos, similares a los que se encuentran en la orfebrería castreña. La techumbre estaría formada por paja y ramas entrelazadas, dando forma cónica al tejado, sostenido por un poste central de madera. El hallazgo de otras cabañas de inferior diámetro, y no muy lejanas a estas viviendas, hace suponer que se destinaban a almacén de alimentos. Los datos que se poseen al respecto son similares a las típicas pallozas del Cebrero, en Lugo, y que en la actualidad todavía son utilizadas tanto por personas como por animales domésticos. Con la llegada del Imperio Romano, el urbanismo castreño se iría modificando. La influencia romana se materializaría en el levantamiento de estructuras cuadrangulares y rectangulares, con divisiones interiores, que se presentaban cubiertas a base de tegulae, y con pavimentos de cantos rodados compactados con arcilla. Así mismo, aparecieron calles y plazas enlosadas, e incluso calzadas que servían de unión con otros poblados. No podemos dejar de destacar tampoco otro elemento fundamental en la evolución de los castros: la aparición de las canalizaciones y los depósitos de agua. Por otra parte, cabe mencionar un tipo de arquitectura que se conoce como ritual, y que está formada por los llamados "monumentos con horno", cuyas características son comunes en los distintos yacimientos. Suelen constar de dos cámaras, con un agujero circular en su parte inferior. Estas piedras son conocidas en Galicia como "Pedras fermosas", debido a la belleza de los motivos ornamentales que en ciertos casos las acompañan. Existen distintas opiniones sobre la utilidad de dichas construcciones. Para algunos, se trataría de hornos crematorios, o bien de hornos metalúrgicos. En cambio, para otros, se trataría simplemente de baños, a imitación de las termas romanas. La cultura castreña fue una cultura milenaria que distaba mucho de la imagen de salvaje y primitiva que nos han transmitido los cronistas y geógrafos al servicio del Imperio Romano. Por el contrario, aquellas gentes vivieron al socaire de los días, en comunión con la naturaleza, aprovechando todo cuanto ella les ofrecía. Pastores y agricultores, transformaban el bronce y el hierro con la metalurgia y sabían cómo explotar las minas; poseían el gusto por el arte para embellecer su cotidianidad con adornos personales, y poseían también creencias trascendentes. Este legado milenario, esta cultura autóctona, supo sobrevivir hasta nuestros días y su herencia puede contemplarse bajo la forma de círculos concéntricos, estrellas, radios arqueados, soles radiantes, etc., que aparecen en arcones, hórreos y paneras que pertenecen a nuestra artesanía regional. Ver, Castrum, Pedra formosa, Fora, Castra.

CASTRO DE EL CASTILLO

Castro de origen vetón. Hoy, municipio de Saldeana, provincia de Salamanca, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Ver, Vettones, Saldeana.

CASTRO DE LA CORAJA

Castro del siglo V o principios del IV a.C. en la finca de la Coraja (Torrecillas de la Tiesa), situado entre tres municipios, a unos 6 km del pueblo de La Deleitosa, a 7 de Torrecillas de la Tiesa y a 8 de Aldeacentenera, de origen prerromano, siendo los vetones los que lo habitaron. El castro estaba amurallado, y en su interior se han encontrado restos de viviendas, de las que se está haciendo una reproducción en la dehesa Boyal, en el municipio de Aldeacentenera. Fuera de esta muralla se encuentra el vertedero donde se hallaron restos de cerámicas y metales y, a unos 500 m de aquí, está la necrópolis donde se han localizado más de 70 enterramientos conocidos o diferenciados cada uno con su urna correspondiente. Hoy, Aldeacentenera, comarca de Trujillo, provincia de Cáceres, comunidad autónoma de Extremadura, España. Ver, Vettones.

CASTRO DE LA MESA DE MIRANDA

Castro habitado por vetones entre finales del siglo V y el siglo I a.C.. Según las fuentes romanas, el pueblo vetón ocupaba las actuales provincias de Ávila, Salamanca, Cáceres, parte de Toledo y norte de la de Badajoz. Los datos más abundantes sobre los vetones los ha aportado la arqueología. Las referencias antiguas no son muy abundantes. Con frecuencia les sitúan en los momentos previos y durante la conquista romana, aliados, sobre todo, con los lusitanos. Con estos se les cita asaltando ciudades del valle del Guadalquivir o atacando a las tropas romanas durante las guerras celtíberas (155-133 a.C.). Finalmente serán sometidos a partir de 133 a.C. aunque vuelven a ser citados tomando partido por alguno de los contendientes en las guerras civiles romanas que durante el siglo I a. C. se libran en territorio hispano. El Castro de La Mesa de Miranda debió ser abandonado, bien hacia 133 a.C. o, más probablemente, al final de las guerras civiles, cuando se lleva a cabo la estructuración de Hispania por Augusto, como parte del Imperio romano. Fue descubierto en 1.930. Se llevaron a cabo excavaciones entre 1.932 y 1.934 primero, y, después, en 1.943 y 1.944. Aquellas excavaciones se centraron fundamentalmente en la necrópolis de La Osera y en el reconocimiento de sus sistemas defensivos. Desde entonces hasta el presente, los trabajos realizados en el Castro han consistido fundamentalmente en la puesta en valor, por lo que se encuentra acondicionado para la visita. El nombre que recibió proviene del tipo de orografía plana sobre la que se asienta el castro (Mesa) y por su proximidad a la finca de Casas de Miranda (Miranda). Tiene una superficie total de 29 Ha repartidas en tres recintos amurallados, ubicados en la meseta que se forma en la confluencia de dos cursos de agua menor que han excavado un profundo valle. Se trata, por tanto, de un lugar estratégico en la intersección de un paisaje serrano y el sedimentario del valle del Duero, circunstancia que le confiere un atractivo muy particular. Como consecuencia de esto las vistas por el norte son excepcionales en todas las épocas del año. A partir de la factura de las murallas que componen los tres recintos, se deduce que no fueron contemporáneos. El sistema defensivo fue perfectamente estudiado para que no hubiera puntos vulnerables, a la vez que fue adaptado a la morfología favorable del terreno. El I Recinto es el más antiguo y el más grande (11,5 Ha), donde previsiblemente vivió el grueso de la población. Estaba todo amurallado. La adaptación de la muralla a la topografía abrupta del sitio es un claro exponente del estereotipo de un castro vetón. En la parte sur, donde la muralla alcanza los 5 m de ancho, tiene dos puertas flanqueadas por torres circulares y defendidas por campos de piedras hincadas y un foso, colmatado por el derrumbe de la muralla. Una de las puertas fue cegada de antiguo, se supone que para evitar puntos vulnerables. La muralla en este punto se compone de muralla y antemuralla (doble paramento), como un sistema defensivo más. El II Recinto fue añadido por el sur al primero. Seguramente tuvo un cometido más variado que el anterior, dedicándose, además de a vivienda, a albergar zonas de producción y almacenamiento, así como recoger los ganados en caso de necesidad. Se puede considerar uno de los primeros polígonos industriales de Europa ya que todos los talleres de artesanía se trasladaron a este recinto. Destaca una gran torre circular que defiende la zona sur, donde hay instalado un mirador actualmente. El III Recinto pudo construirse durante las guerras celtibéricas (155-133 a.C.) o en las guerras civiles (siglo I a.C.). Supone un complemento defensivo por el este de los recintos primero y segundo. Construido con piedras de gran tamaño supone una diferencia muy clara respecto a los otros dos, sobre todo el primero. Prueba clara de su posterioridad es que invadió parte de la necrópolis. La necrópolis de la Osera se encuentra inmediata al castro por el sur, en una explanada muy propicia. Cuenta con 2.230 tumbas, todas ellas de incineración. Los vetones incineraban a sus muertos guardando después las cenizas en una urna o depositándolas simplemente en un hoyo en el suelo, según la categoría social del difunto. Algunas tumbas o grupos de ellas eran marcadas con un túmulo de piedras que las significaba en el relieve. Ello ha permitido saber muchos detalles de la estructura social de las gentes que habitaron este castro. Se trataba de una estructura piramidal en cuya cúspide dominaba una aristocracia militar que se hacía quemar y enterrar con sus armas y atributos lujosos. La necrópolis estaba dividida en seis zonas bien definidas unas de otras y presididas por un hito de piedra vertical. Tal cosa es posible que obedezca a la división en linajes o castas que componía la sociedad del castro. Estudios recientes han puesto de manifiesto que los hitos que presiden cada una de las zonas en que se define la necrópolis guardan la misma alineación que la constelación celeste de Orión, circunstancia que estaría indicando detalles de las creencias en el más allá que tenían los habitantes de la Mesa de Miranda. Hoy, en el municipio de Chamartín, a 22 km al oeste de la ciudad de Ávila, en la vertiente norte de la Sierra de Ávila, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Ver, Vettones.

CASTRO DE LAS MERCHANAS

Castro de origen vetón situado en el municipio español de Lumbrales. Ocupa una extension de 8,5 Ha. Se localiza en un meandro del río Camaces, en el límite con el término municipal de Bermellar. Hoy, municipio de Lumbrales, provincia de Salamanca, comunidad autónoma de Castilla y León. Ver, Vettones.

CASTRO DE LAS PAREDEJAS

A diferencia de otros castros de este momento, en el de Las Paredejas no se buscó un lugar elevado de fácil defensa natural o buscando la horquilla en la desembocadura de dos ríos, como en tantos otros casos. Se eligió aquí una plataforma ligeramente elevada sobre el entorno en la base norte del Berrueco, basculando suavemente hacia el oeste y noroeste. Por el sur esa plataforma se une a la ladera del Berrueco, lo que en apariencia implicaría una cierta desprotección al poder ser avistado y alcanzado el interior del castro desde la ladera. Aunque no se conserva ninguna evidencia constructiva, ese detalle, con seguridad, tuvo que ser solucionado de alguna manera, de forma que no quedara desprotegido el castro por ese lado. Desde la plataforma de Las Paredejas se dominaba todo el territorio circundante hacia el norte, este y oeste, de manera que cualquier peligro inmediato era descubierto con cierta antelación a suficiente distancia. Aunque no se conservan indicios, es previsible que el castro de Las Paredejas estuviera amurallado al menos al final de la Edad del Hierro, como lo estuvieron todos los de su entorno en las provincias de Ávila y Salamanca. El desmantelamiento de sus murallas podría deberse a la intensidad de los cultivos en esa misma zona desde la Edad Moderna hasta la segunda mitad del siglo XX. La parcelación que durante los últimos siglos ha conocido la zona y la esforzada creación de bancales allí donde era posible obtener una pequeña porción de tierra, tuvieron que implicar una importante demanda de piedra cortada, obligando al desmantelamiento de toda construcción arruinada de la zona. Esta circunstancia priva a este castro actualmente de uno de los atractivos comunes a todos los de su entorno, como por ejemplo Ulaca, La Mesa de Miranda, Las Cogotas o Los Castillejos, en la provincia de Ávila o Saldeana, Bermellar, Yecla de Yeltes y Pereña en la de Salamanca, todos ellos fuertemente amurallados. Sobre la magnitud del castro de Las Paredejas sólo puede decirse que los restos visibles correspondientes a la cultura material, esparcida por las tierras de labor, implican una superficie conocida en torno a las 50 Ha, en la que había que incluir a la necrópolis. Tal superficie, con seguridad exagerada por la diseminación posterior de los restos provocada por la agricultura, parece ponerla a la latura de alguno de los castros más conocidos del entorno de Ávila, como el de Los Castillejos de Sanchorreja e incluso del de La Mesa de Miranda. )o()o( LAS CASAS )o( Las casas de los vettones eran de planta rectangular, generalmente con varias habitaciones. Las paredes tenían, al menos un zócalo de mampostería, continuándose el resto por medio de ladrillos de barro, adobe o tapial, según las zonas, rematado el tejado en una cubierta vegetal. También es posible que todas las paredes fueran de piedra. La vida giraba en torno a la habitación mayor, la cocina, donde el hogar de barro presidía la estancia. Allí había un banco de piedra adosado a una de las paredes del que cuentan las fuentes que se utilizaba para sentarse a comer, por orden de edad. )o()o( CREENCIAS )o( Un hallazgo antiguo en Las Paredejas aporta información sobre las creencias de sus gentes. Se trata de una representación en bronce de la diosa fenicia de la fecundidad, Astarté, que apareció fortuitamente en algún lugar del Cerro del Berrueco, posiblemente en Las Paredejas, habitado en el momento al que corresponde la representación. Esta circunstancia estaría indicando, primero, los contactos con la cultura fenicia, que tenía sus colonias en la costa andaluza y, por otra parte, la asimilación de las gentes que vivían aquí con el culto a las divinidades del Mediterráneo oriental. )o( Hoy, Medinilla, provincia de Ávila, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Ver, Vettones.

CASTRO DE LOS CASTILLEJOS

El castro es una fortificación vetona que se localiza en una cota máxima de 1.553 m, en un cerro ligeramente amesetado. Su situación preeminente le hace dominar una vastísima zona, siendo perfectamente visible, a su vez, desde distancia lejana. Desde allí se dominan las tierras de la meseta norte situadas al norte de la sierra de Ávila y hacia el sur el Valle de Amblés, la sierra de la Paramera y La Serrota. El yacimiento, levantado sobre los típicos berrocales de granito de esta zona abulense, presenta dos niveles, un primero atribuible a Cogotas I, con presencia de cerámicas excisas y de tipo boquique, y un segundo datable a inicios de la Edad del Hierro II. En esta segunda fase se distingue una zona central o acrópolis y dos recintos más, con varias puertas; la principal está al este de la acrópolis y presenta una entrada de embudo. Para estos momentos el oppidum parece abarcar una extension de mas de 25 Ha, de las que solo dos tercios estarían habitadas, dada la irregularidad del terreno, y se acompaña de una característica muralla con doble paramento que se adapta a la accidentada topografía, erigida en dos momentos, el último datable hacia el 500 a.C.. Las viviendas, a base de estructuras irregulares pero tendentes a la forma rectangular, con hogares y suelos de tierra apisonada, se distribuyen por la acrópolis y el segundo recinto, fuera de la muralla, por debajo del lienzo oriental, existía un barrio extramuros de casas aisladas. Respecto al material recuperado, es abundante y variado, sobre todo el cerámico; especies a mano principalmente peinadas, torneadas, lisas, toscas, decoradas, pintadas, etc.. Además se hallaron objetos de uso personal, adornos en bronce (botones, hebillas de cinturón, agujas, fíbulas de distinta filiación, un depósito de bronces encontrado en 1.931 en el que destaca una plaquita de cinturón con la representación de un grifo y una palmeta, de clara tradición orientalizante, útiles de hierro (hachas, cuchillos) y piezas comunes como fusayolas, molinos de mano, pesas de telar etc.. El poblado no se romanizó, pues se destruyó mucho antes que los demás castros, hacia el 400 a.C.. Hoy, Sanchorreja, provincia de Ávila, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Ver, Vettones.

CASTRO DE NOEGA

El castro de la Campa de Torres u Oppidum de Noega es un asentamiento fortificado típico de los astures, situado al oeste de la ciudad de Gijón, Asturias, España, y más concretamente en el promontorio de la Campa Torres, fácilmente reconocible por ser el elemento topográfico que protege la ensenada del actual puerto de El Musel. Estrabón lo ubica entre el río Nalón y la desembocadura del Sella. Fue fundado por los cilúrnigos, una gens de los astures. Oppidum Noega o el castro de la Campa Torres es uno de los castros más significativos e importantes de Asturias, no sólo porque su investigación ha permitido recuperar valiosos datos para entender la génesis y desarrollo evolutivo del pueblo de los astures, sino porque constituye un caso particular y único en la región, ya que es un yacimiento de singular significación histórica, que ha quedado fijo en la memoria colectiva de un pueblo y conserva su prestigio a lo largo del tiempo. Fue el lugar donde se asentó el antiguo monumento a Augusto conocido como Aras Sestianas, y por tanto identificando el yacimiento arqueológico con el lugar donde debió ubicarse la antigua Noega. Se trata de un castro con dos fases de ocupación: prerromana y romana. En el yacimiento arqueológico, hoy día, se puede diferenciar dos grandes áreas: el conjunto defensivo y la llanada interior o "campa" o poblado. El conjunto defensivo del castro está compuesto por: un foso en forma de V y excavado en la roca base, contrafoso o muralla inferior, antecastro y muralla. Todos estos elementos forman uno de los conjuntos de arquitectura más espectacular y absolutamente desconocida en fechas tan antiguas en la fachada atlántica peninsular, ya que su contrucción puede datarse a mediados del siglo VII a.C. o inicios del siglo VI a.C.. En la llanada interior o poblado se deben distinguir dos tipos de arquitectura doméstica: las cabañas astures y las viviendas romanas. Cronológicamente hay que precisar que las indígenas aparecen en el castro con su fundación y perduran en los primeros momentos de la romanización; el cambio de era es el punto de partida para las primeras construcciones romanas, que verán su decadencia en los finales del siglo III e inicios del IV. Se han localizado cabañas astures en dos zonas del yacimiento, inmediatamente detrás de la muralla y en la campa propiamente dicha. Todas las casas astures estaban construidas con materiales de carácter perecedero (madera, barro, hierba, paja, etc.). Presentan planta circular o semicircular. Las casas romanas son de planta cuadrangular; existen desde los modelos más sencillos de un cubiculum a las de varias habitaciones. Estaban construidas con piedra del lugar, utlizando barro como argamasa y en algunos casos trozos de tegulae y ladrillos. Los pavimentos los constituían arcillas y diminutos cantos rodados. Los tejados podían ser de dos o cuatro aguas y estaban construidos mediante estructura de madera a la que se fijaban las tejas (tegulae e imbrices). Los primeros habitantes de Noega (astures) descubrieron la existencia de manantiales subterráneos y captaron sus aguas mediante la construcción de pozos y aljibes para abastecer al poblado. Los primeros pobladores de Noega se llamaron a sí mismos cilúrnigos, nombre de raíz céltica que posiblemente significa los caldereros, y que tal vez hacía referencia a una de sus actividades más importantes: la fundición de metales. Los astures de Noega se dedicaban fundamentalmente a la fundición del bronce, oro, plata y siderurgia del hierro. Esta labor exigía unos profundos conocimientos sobre la metalurgia, ya que los indígenas obtuvieron un gran rendimiento, convirtiendo al poblado de Noega en uno de los asentamientos más ricos de toda la costa Cantábrica. En el yacimiento, se han recuperdo gran número de objetos como prueba de esta actividad: crisoles, toberas, moldes de fundición, lingoteras, fíbulas, pendientes, pasadores, agujas, anzuelos, anillos, cuentas, etc.. Los romanos en Noega modificarán sustancialmente las formas tradicionales de vida, de manera que, apartir del siglo II se inicia un proceso lento e irreversible de abandono del poblado, en favor de un nueva ciudad surgida al abrigo del cerro de Santa Catalina, para desaparecer definitivamente alrededor del siglo IV. El importante Oppidum Noega de otro tiempo sólo será recordado como un lugar de ruinas y no como el emplazamiento donde unas gentes iniciaron la génesis del actual Gijón.

CASTRO DE ULACA

Yacimiento arqueológico de origen vetón. Se encuentra ubicado en las primeras estribaciones de la Sierra de la Paramera, en su vertiente norte, sobre un promontorio elevado-sobre el terreno circundante unos 250 metros, con una cota máxima de 1508 m. El castro está encajado entre el arroyo de los Portillos y el río Picuezo, cuyos cursos sirven de protección natural. Existen restos que abarcan desde la época calcolítica hasta la Edad Media, aunque serán los vetones los que dejen especial huella. La fecha del poblado puede datarse del siglo VI al II a.C., cuando una de las incursiones de Aníbal en los pueblos del centro peninsular, supuso el incendio de la ciudad, aunque este hecho no esta confirmado. Se calcula que en la época de mayor esplendor pudo estar habitada hasta por mil personas, distribuidos jerárquicamente en unas 250-300 viviendas, ocupando una superficie de 60 Ha. Cuenta, como elementos más destacados, la muralla de más de 3 km de longitud, levantada tardíamente a comienzos de la 2ª Edad de Hierro (siglos III-II a.C.), sauna ritual o "fragua", iglesia o torreón y el perfectamente conservado altar de los sacrificios, una gran mole de granito, con talud por sus tres lados. En uno de sus lados, dos escalinatas conducen a una superficie plana con varios huecos de distinto tamaño. El "horno" cavidad de forma cúbica practicada en un bloque de granito abierto al exterior por medio de un arco de medio punto. Parece relacionarse como una posible sauna. Ulaca es el más grande de los castros vetones y cuenta con restos arqueológicos poco comunes, como un altar y una sauna de iniciación, construidos en granito. Se halla situado en un promontorio elevado, de dificil acceso desde el que se divisa todo el Valle de Amblés en la provincia de Ávila. )o()o( EL ALTAR DE LOS SACRIFICIOS )o( El altar de los sacrificios es una construcción a cielo abierto, realizada sobre grandes bloques graníticos que afloran en el sector noroeste. El monumento, en buen estado de conservación, consta de una gran estancia rectangular tallada en granito, en uno de cuyos lados existe una gran peña en la que dos escaleras de 9 gradas, labradas también en la roca, conducen a una plataforma en la que se encuentran dos cavidades de forma más o menos circular y comunicadas entre sí. La más occidental de ellas vertía en una tercera que permitía a su vez que los líquidos derramados en las libaciones corrieran hacia la parte baja de la peña a través de un canal. Su funcionalidad cultual, en la que habría que tener presente la práctica de sacrificios animales e incluso humanos, se ha establecido a partir del estudio comparativo con otras constructiones parejas, entre las que destaca el santuario portugués de Panoias, donde se documenta epigráficamente la existencia de tales sacrificios. )o()o( LA SAUNA )o( La fragua-horno o sauna se localiza en el centro del yacimiento, a menos de 200 m de la estructura anterior. Esta formada por una especie de semihipogeo, tallado parcialmente sobre un gran canchal granítico y por muros de piedra en la parte norte y acaso tambien en los lados este y oeste. Hace tiempo que se identificó como horno o fragua, pero recientemente se le confiere un uso termal, comparándola con las saunas o pedras formosas de la cultura castreña del noroeste. Su sentido sería ritual, conectado con ceremonias iniciáticas guerreras sugeridas en algunas referencias clásicas. )o()o( EL OPPIDUM )o( El oppidum de Ulaca llega a las 60 Ha frente a las 15 Ha del Castro de Cogotas y las 38 del Castro de la Mesa de Miranda. Una superficie enorme, no toda destinada a habitación, pero que supone una aglomeración de primera magnitud, que debió de jugar el papel de centro comarcal, en línea con la reordenación territorial que supone la aparición de estos grandes oppida, en fechas situables en el siglo III a.C., en que parece que fue fundado este gran castro abulense. Por otra parte, tanto o más que la superficie, da cuenta de su papel organizativo y político la posesión en su interior de un gran edificio de aparejo monumental con función de atalaya o de otro uso público desconocido, y espacios sacros e instalaciones para usos rituales o ceremoniales que, como en el caso de los centros urbanos del mundo ibérico y de las demás civilizaciones, son ingredientes habituales en los centros principales por el papel aglutinador que desde ellos se ejerce en el plano ritual y religioso. )o()o( LAS CASAS )o( Las casas presentan plantas cuadradas y rectangulares con gruesos muros de piedra. Hay plantas sencillas con dos o tres estancias, de unos 40-80 m2, y otras más complejas con más departamentos y mayor superficie (hasta 250 m2). Las jambas de las puertas están bien marcadas por grandes lajas de granito. Las cubiertas debieron ser de piorno, como lo hacían los chozos de pastor y las tinadas para las ovejas hasta hace poco tiempo. La falta de excavaciones, solamente se excavaron dos casas en los años 1970 que se han restaurado, impide precisar la organización interna, que en cualquier caso dispondría de hogares, bancos adosados a las paredes, zonas de almacenamiento y áreas de descanso. Desconocemos si además de estructuras domésticas había otras sólo de almacenaje o con otras funciones. El total de estructuras dentro del recinto amurallado es de algo más de 250, que se elevaría hasta alrededor de las 300, si se suman las casas fuera de las murallas, al noreste del recinto. La existencia de casas extramuros permite suponer, además, que el recinto amurallado no implica una situación de peligro e inestabilidad permanente. Pero parece que en este sector hubo también murallas hoy perdidas. En los momentos de conflicto, la población podría refugiarse dentro del poblado, ya que existía espacio libre suficiente para todos. Sabemos que otros oppida vettones tenían arrabales o barrios extramuros como en Las Cogotas y Salmantica, en este último caso referido al año 220 a.C. en la toma de la ciudad por Aníbal. Parece común la existencia en todas las viviendas de zócalos de piedra de 80-100 cm de grosor y doble paramento. Apenas hay vestigios de adobe o tapial para el recrecimiento de las paredes y la abundancia de granito podría ser consistente con la idea de alzados de piedra hasta la cubierta. La prolongación de los muros hacia el exterior permite aventurar la idea de que algunas tuviesen un porche o zaguán; aunque no habría que descartar que se tratase de pequeños corrales anexos a la vivienda. La mayoría de las casas abren sus puertas hacia el este, hacia la salida del sol. Nada se ha conservado de las cubiertas pero, dada la disposición del terreno, lo más lógico es que vertieran aguas por delante de la fachada en dirección a las vaguadas, siguiendo la pendiente. )o()o( LAS CANTERAS )o( Un elemento excepcional y espectacular al mismo tiempo, desconocido en otros oppida célticos, son las canteras de granito en el interior del habitat. Quedan visibles las huellas de la cuñas y los bloques cortados en distinto grado de elaboración. Las canteras se sitúan en los sectores oeste y suroeste de la ciudad. En ambos casos se buscaron grandes planchas de granito y se aprovecharon siguiendo las vetas y las fracturas naturales. El proceso de trabajo se debió iniciar marcando con cortafríos y mazos, pequeñas ranuras a intervalos regulares (28 y 36 cm), después se introducían cuñas para romper la línea marcada y así obtener bloques más o menos grandes, entre 60 y 120 cm de longitud y aún mayores. Con perchas y palancas de madera se moverían los bloques de primera extracción para posteriormente ser objeto de nuevos cortes y conseguir bloques pequeños. Todo este proceso de trabajo ha quedado congelado en las canteras. Se pueden medir los esparcimientos entre las ranuras para cuñas marcadas y nunca utilizadas, los bloques de primera extracción sin trocear, los bloques semielaborados y por último incluso algunos terminados y no transportados. Este detalle hace pensar en que todo el trabajo de cantería se desarrollaba en estos lugares. Como se ha señalado recientemente, las canteras de Ulaca confieren un aspecto mágico al lugar, parece como si el tiempo detenido pudiera ver en algún momento el retorno de las gentes de Ulaca para terminar los trabajos abandonados a medio hacer. La cantera oeste debió utilizarse para la obtención de material constructivo para la viviendas de los alrededores, y de hecho la dimensiones de los bloques se asemejan a los de las casas más cercanas. La cantera del ángulo suroeste, muy próxima a la muralla, parece que estuvo mds relacionada con la elaboración de grandes sillares para la construcción del cierre defensivo. La gran escala de los trabajos de cantería, por encima del nivel doméstico de cada hogar, la posible existencia de especialistas, el empleo de medidas modulares y las posibilidad de reconstruir casi íntegramente el proceso de trabajo, confieren a las canteras de Ulaca un gran interés. Sus restos son numerosos, desde objetos cerámicos hasta aperos de labranza, instrumental ganadero, alfarero, etc., muchos de los cuales fueron expoliados en épocas pasadas; incluso hay restos de molinos de piedra y de varias canteras. )o( Hoy, Villaviciosa (Solosancho), provincia de Ávila, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Ver, Vettones.

CASTRO DE VILLASVIEJAS DEL TAMUJA

Yacimiento arqueológico que se ha identificado tradicionalmente con la ciudad vetona de Tamusia, levantándose durante la II Edad del Hierro, y habitándose desde el 400 a.C. hasta el siglo I a.C., produciéndose su abandono tras la conquista y posterior romanización de la zona. Sin embargo, la riqueza minera de la misma, que propició la fundación del castro como centro de explotación de los yacimientos de plomo argentífero de la comarca, siguió apreciándose en época romana, llevando a la cercana colonia de Norba Caesarina a seguir con su explotación hasta el siglo II, lo cual ha llevado a creer que junto al castro pudo erigirse un posterior recinto romano, siendo por tanto el actual yacimiento arqueológico una dípolis u "oppida". El castro de Villasviejas del Tamuja contó para su defensa con una muralla de la que apenas se conservan lienzos o retazos, si bien los bloques graníticos y pizarras usados en la construcción de la misma fueron reutilizados tardíamente en la construcción de linderos y presas cercanos, así como en los muros de separación de los campos de labor que ocuparon los terrenos del yacimiento. Pueden observarse aún hoy en día restos de muralla conservados en el lado occidental del castro, junto a la ribera del río Tamuja, siendo esta zona la más escarpada y de defensa natural del mismo. Por otro lado, las recientes excavaciones han sacado a la luz viviendas del interior del poblado, así como dos necrópolis, con abundante e interesante material arqueológico. Hoy, Botija, provincia de Cáceres, comunidad autónoma de Extremadura, España. Ver, Vettones.

CASTRO DE YECLA LA VIEJA

Castro de origen vetón situado al sur del pueblo de Yecla de Yeltes, en un promontorio sobre el arroyo Varlaña. Es un yacimiento arqueológico de unas 5 Ha de superficie, delimitado por las gruesas y bien conservadas murallas y otras estructuras defensivas. Su origen se remonta al siglo V a.C., cuando los vetones poblaban la comarca. También se usó en época romana, y posteriormente, hasta la Alta Edad Media. Tras su abandono, en época de los Reyes Católicos, se construyó en el recinto la ermita de la Virgen del Castillo, aún en pie y en uso. Además de las murallas imponentes, destacan los petroglifos que decoran muchas de las piedras del amurallamiento, generalmente caballos, algunos con jinete. En el lado oeste del castro, extramuros, hay varias zonas de piedras hincadas verticalmente, posiblemente como protección contra los asaltos de caballería, ya que ese es el flanco más abierto del asentamiento. Hoy, Yecla de Yeltes, provincia de Salamanca, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Ver, Vettones.

CASTRO DEL RASO

Asentamiento vetón. Consta de varios recintos amurallados distribuidos en al menos tres zonas próximas entre sí, abarcando una superficie total de unas 20 Ha. Está situado en un paraje montañoso, rodeado por la sierra de Gredos y con vistas al cercanísimo pico Almanzor. Al ser estas montañas de clima más húmedo, prosperan los helechos y los robles. Aunque estos últimos no sean tan predominantes como en épocas anteriores, todavía hay un número considerable de ellos. Su excepcional situación sobre la garganta y el río Alardos no sólo lo hacen un lugar de gran belleza, si no también estratégico y fácil de defender. Se trata de un castro vetón de la Edad del Hierro que ocupa una destacada posición sobre la garganta del Alardos que le sirve de foso, su parte alta está totalmente protegida por un fortín y hacia la llanura conserva restos de una muralla. Esta estratégica posición permitía controlar la parte baja y los accesos a los pastos de la Sierra de Gredos. Ocupado desde finales del siglo III a.C. hasta mediados del siglo I a.C., momento en que se abandona de forma forzosa, debido a la conquista romana. A partir de este momento la mayor parte del poblado es destruido y sus murallas inhabilitadas por los romanos lo que hace que sus habitantes se vean obligados a trasladarse a las zonas llanas del valle, dando lugar al progresivo abandono del lugar. Se trata de una construcción ex novo, ya que se ha localizado un poblado anterior, en llano y sin murallas, en una zona cercana, El Castañar, que fue destruido. Con este poblado se relaciona la necrópolis, cuya cronología abarca desde el siglo V a.C. hasta el siglo III a.C.. La necrópolis de El Raso no se ha localizado. Excavado desde los años 70, posee una muralla de 2 km de perímetro, con una anchura media de 2-3 m, torres de refuerzo y bastiones. Delante de ella se localiza un amplio foso, y se especula con la existencia de una rampa de piedras hincadas. En el interior se excavaron cuatro sectores, que evidencian una amplia densidad ocupacional y la carencia de organización urbana, ya que los trazados de las calles son irregulares. Sin embargo, la planta de algunas casas se inspira en modelos helenísticos, con un hogar central, con banco corrido, en torno al que se distribuyen el resto de las estancias, y un porche en la entrada, con un pequeño corral para animales. En el exterior del poblado se encuentra el santuario de Postoloboso, dedicado al dios Vaelico, relacionado con el lobo, que debió ser abundante por estos lugares. Parte de los hallazgos arqueológicos encontrados se encuentran en el Museo de Ávila, constituyendo lo que se denomina el tesorillo de El Raso, compuesto por algunas piezas y monedas de plata. En el castro se ha rehabilitado dos de las viviendas para dar cobijo a un centro de interpretación que ofrece información sobre el yacimiento. Hoy, próximo a la pedanía de El Raso, municipio de Candeleda, provincia de Ávila, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Ver, Vettones.

CASTROTORAFE

Despoblado español de la provincia de Zamora. Se encuentra en la comarca de Tierra del Pan, sobre un escarpe junto al río Esla. Los orígenes de la población quizás se encuentren en la mansio romana de Vico Aquario, situada en la Vía de la Plata. En su mayor parte en ruinas, se vislumbran todavía la cerca, el castillo y la iglesia. Hoy, en el municipio de San Cebrián de Castro, provincia de Zamora, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Ver, Vicus Acuarius (hubo un castro celta donde siglos después se asentará el castillo de ….).

Castrum

(pl. castra, fortaleza). En el Imperio romano, un castrum era un campamento militar romano. Originalmente, un castrum es una fortificación celta que semeja un castillo rodeado de una muralla circular en la cima de una colina. Los romanos usaron luego el término para designar sus campos militares, que eran rectangulares. Ya sean provisionales o bien definitivos, los campamentos romanos reflejan la preocupación por el orden y la eficacia que los hizo célebres. Su instalación es comparable a la fundación de las ciudades, respetándose el ritual religioso. En principio se preparaban para dos legiones y dos alae. Los campos romanos siempre fueron edificados conforme a un cierto modelo, con dos ejes principales que se cruzaban: el "cardus maximus", que se extendía de norte a sur, a lo largo del cual estaba dispuesta la calle principal, la Vía principalis, y el "decumanus maximus" de este a oeste, que correspondía a la calle "pretoriana", la Vía praetoria, lo que dividía el campo en cuatro partes iguales. Una valla cuadrada o rectangular delimitaba el campamento. Entre el muro y las tiendas había un espacio denominado intervallum. La Porta Praetoria estaba al este, considerada de buen augurio, y de ella salían las tropas para el combate. Frente a ella, la Porta Decumana, al oeste, se reservaba a los soldados castigados o a los condenados al suplicio. El lugar de mejor visibilidad, en el centro del campamento, se dedicaba al praetorium, tienda del general o del más alto mando. También allí estaba el altar o ara y el forum, dedicado a las asambleas militares, el quaestorium, dedicado a la tesorería y administración militar y la intendencia. En torno al cardo máximo se alineaban los alojamientos de las tropas, distribuidos en cuadrados o rectángulos, de manera que el campamento se establecía en un orden de tiendas y calles perpendiculares con los ejes principales, los cardo y decumano máximo. Las calles menores de las tiendas se denominan strigae. También había una vía de circunvalación (vía sagularia) con otras menores (vía vicinae). En los campamentos provisionales, se aseguraba la protección con un atrincheramiento, vallum, construido a partir de un montículo de tierra consolidado por estacas (agger) y precedido por un foso. En los campamentos permanentes, la fortificación, así como los demás elementos del campamento, era generalmente de piedra. La disposición del campamento romano estaba concebido en un perfecto orden y disposición, por ello influyó notablemente en las concepciones urbanísticas de las fundaciones romanas. Varias ciudades de Europa surgieron a partir de campos militares romanos y hasta el día de hoy muestran rasgos de sus modelos originales. Muchas ciudades aún mantienen nombres derivados de la palabra castra. Ver, Castra, Castro.

Castrum ad Fluvio Frígido

Castra (nombre latino de la ciudad de Ajdovscina, situada en el valle del Vipava, Eslovenia. La primera mención de la ciudad se remonta al 2.000 a.C., pero fue ….).

Castrum Album

Akra Leuké (en las proximidades de Alicante, nombre de una fundación fenicia). Ver, Lucentum (ciudad ibero-romana situada en la actual Alicante).

Castrum Alto

Ilorci (asentamiento de la Bética situado en un monte a más de 1.000 m de altura).

Castrum Amerinum

Población de Etruria, situada cerca de las fronteras de Umbría y el país de los sabinos, al suroeste del lago Vadimón, en la Vía Amerina, Italia.

Castrum Bergium

o Bergium. Localidad romana de Hispania, en la Tarraconense. Hoy, Berga, provincia de Barcelona, comunidad autónoma de Cataluña, España. Ver, Bergistanos. )o()o( BATALLA DE BERGIUM )o( La batalla de Bergium fue una de las batallas de la revuelta del 197 a.C. de los pueblos iberos contra la dominación romana en el siglo II a.C.. La victoria de la República romana sobre Cartago en la segunda guerra púnica dejó Hispania en manos romanas. La transformación del territorio en provincia provocó importantes cambios administrativos y fiscales, y la imposición del stipendium no fue aceptada por las tribus locales que todavía gozaban de una cierta estructura política y capacidad de reacción, de modo que en el 197 a.C., recién terminada la segunda guerra macedónica, estalló una gran revuelta en toda el área conquistada en Hispania a causa del expolio republicano. Numerosos jefes locales se rebelaron en la Hispania Ulterior y la República envió a Cayo Sempronio Tuditano a la Hispania Citerior y a Marco Helvio Blasión a la Hispania Ulterior. Cayo Sempronio Tuditano murió por heridas de combate en la Citerior antes de terminar el año 197 a.C., pero Quinto Minucio Termo derrotó en el 196 a.C. a los insurrectos en la batalla de Turda. Quinto Fabio Buteón y Marco Helvio Blasión derrotaron a los celtíberos en la batalla de Iliturgi. El cónsul Marco Porcio Catón el Viejo se dirigió desde el puerto de Luna, bordeando el golfo de León con Publio Manlio de ayudante, dejando la Ulterior a Apio Claudio Nerón con tropas más reducidas. Catón desembarcó en Rhode, sofocando la resistencia de la guarnición hispana situada en el Puig Rom, o acrópolis de Rhode. El ejército sublevado que sitiaba Emporion, de unos 40.000 hombres, fue derrotado también por Catón en la batalla de Emporion. Catón consiguió en pocos días la pacificación de toda la franja costera y el sometimiento de lacetanos, suessetanos y ausetanos, derrotando a lacetanos y bergistanos, que todavía resistían en su ciudad de Castrum Bergium. Los romanos ordenaron que los iberos derribaran las murallas bajo pena de ser reducidos a la esclavitud, y lo hicieron los oppida de los alrededores del Ebro. Los poblados del interior de lo que ahora es Cataluña desaparecieron definitivamente.

Castrum Bigorra

Plaza fuerte de los bigerriones. Hoy, Saint-Lézer, departamento de Hautes-Pyrénées, región de Occitania, Francia.

Castrum Blesense

Blesum (asentamiento galo en territorio de los carnutos y centro urbano en el período romano. En ese momento se encontraba en la ….).

Castrum Blesum

Blesum (asentamiento galo en territorio de los carnutos y centro urbano en el período romano. En ese momento se encontraba en la ….).

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