o Çatal Höyük. Topónimo turco que significa "las dos colinas". En la parte meridional del altiplano anatolio, unos kilómetros al sur de Konya, se halla este yacimiento considerado como el más antiguo asentamiento protourbano hasta ahora conocido, de los períodos neolítico y de la edad de Bronce. Las excavaciones arqueológicas, que han proporcionado 10 niveles (6500-5650) y se remontan al séptimo milenio a.C., depararon una gran sorpresa a los arqueólogos. En el reducido sector estudiado, un tercio de la superficie total, aparecieron un millar de viviendas adosadas, construidas con adobe crudo y cañas, rigurosamente iguales, utilizando para conformar la cubierta vigas de madera, y barro apisonado sobre esteras vegetales.. El asentamiento carecía de calles y las casas, de puertas de entrada. Las paredes de las viviendas estaban decoradas con extraordinarias pinturas de escenas de caza, toros, misteriosos motivos geométricos y divinidades femeninas. El acceso debía tener lugar por los techos (terrazas), que presentaban todas una abertura que servía, al mismo tiempo, de puerta de entrada, claraboya y chimenea. Dentro de la ciudad se han hallado restos de templos. En los muros de los santuarios se encontraron frescos que representaban escenas de caza y danzas rituales. También se encontraron esculturas con forma de cabezas de toros y osos, mujeres en posición de dar a luz y la figura de la "Diosa Madre" dominando animales. Por los restos en las excavaciones, se sabe que en las campiñas cercanas a Çatal Hüyük ya se cultivaba trigo, sorgo y lentejas, y se recolectaban manzanas, alfóncigos (pistachos) y almendras. Al parecer no se practicaba la ganadería, por lo que la carne se obtenía de la caza de ciervos, jabalíes y onagros. Çatal Hüyük simboliza el primer gran centro preurbano conocido y continúa siendo uno de los lugares en los que se desarrolló una cultura original basada en actividades como la agricultura, la domesticación de los animales y el comercio, así como un lugar donde se desarrolló una de las primeras formas evolucionadas de religiosidad, propias del hombre neolítico del séptimo milenio a.C.. El asentamiento de Çatal Hüyük era sede de numerosos intercambios comerciales (madera, obsidiana, sílex, cobre y conchas del Mediterráneo), y se sabe que sus artesanos ya dominaban la labra del cobre, siendo el ejemplo más antiguo de tal actividad en el Oriente Próximo. La manufactura artesanal en Çatal Hüyük se especializaba en numerosos productos: puntas de flecha, lanzas, puñales de obsidiana y de sílex, mazas de piedra, figurillas en piedra y arcilla, textiles, cuencos, recipientes y joyería, en particular, con perlas. Gracias al clima seco de esta zona se han conservado restos de tejidos de excelente calidad. También se han encontrado sellos de arcilla para estampar los trajes con diversos dibujos, cuyo diseño guarda muchas semejanzas con los de las alfombras turcas actuales. Esta civilización, que estaba en pleno desarrollo, fue interrumpida drásticamente hacia el 4700 a.C. por un gran incendio, que coció el adobe y permitió que paredes de hasta tres metros quedaran en pie. La mayor parte del asentamiento fue destruido o abandonado. Ver, Hacilar.