Villa bajoimperial de Hispania, en la provincia romana de la Tarraconense. De acuerdo con los datos arqueológicos disponibles, la primera ocupación se produjo a mediados del siglo I. Hacia el 260 fue asolada por un incendio que destruyó la casi totalidad de sus edificios. A partir de ese momento se documenta una reocupación de la villa, la cual fue definitivamente abandonada a principios del siglo V. Se han puesto al descubierto una serie de lujosas estancias, articuladas en el núcleo central de la villa por un corredor porticado, y dos conjuntos termales. Buena parte de les estancias de la villa estaban pavimentadas con mosaicos policromos y sus paredes y techos decorados con ricas composiciones pictóricas. En las termas, además de los mosaicos pavimentales, las paredes de las piscinas conservan aún significativas trazas de los revestimientos con placas de mármol. En suma, da una idea de la riqueza de todo el conjunto, corroborada por la decoración escultórica, la cual proviene mayoritariamente de las instalaciones termales. Posiblemente se debería relacionar la suntuosidad de Els Munts, no demasiado habitual en el resto de villas de la zona alrededor de Tarraco, al hecho de que fuera la residencia del gobernador de la provincia Hispania Citerior, de la que Tarraco era la capital. Hoy, Altafulla, provincia de Tarragona, comunidad autónoma de Cataluña, España.