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Palabra   |   Descripción

Imperio Nuevo asirio

o Imperio Neoasirio. Comprende del 911 al 609 a.C.. La recuperación del protagonismo asirio en Asia fue obra de Asurnasirpal II (883-859), quien reanudó la política expansionista de sus predecesores con el fin de reconstruir el viejo "imperio" sobre nuevas bases económicas, aprovechando la posición estratégica de Asiria en el eje de rutas comerciales que unían el Golfo Pérsico con el Mediterráneo. Por ello, el control político del área se centró durante estos años en la región septentrional con un doble objetivo político: dominar a las poblaciones sirias, que controlaban el comercio en esta región, y contener el avance de los pueblos del Nairi, al noreste, confederados en el nuevo estado de Urartu en la región del Lago de Van. Pero el primer artífice de la nueva potencia asiria en el área fue su sucesor Salmanasar III (858-824), cuyo famoso Obelisco Negro, levantado al final de su reinado o, probablemente, tras su muerte, recoge en representación figurativa -arriba- y describe en una inscripción monumental -abajo- los tributos recibidos de al menos 28 reyes y no menos de 90 ciudades, regiones y países del área, desde el litoral mediterráneo hasta el Irán. E incluso algunos de estos "estados tributarios" como el "país de Hatti", sometido en el decimocuarto año de campañas ("palu") (845), incluía a 12 reyes, y el menos identificable de "país de Tabal" (probablemente la región de Capadocia) con 24 "reyezuelos", que fueron sometidos en el vigésimo tercer "palu" del rey asirio (836). Sin duda el largo reinado de Salmanasar propició esta importante expansión, pero quizá no debería entenderse en términos de uniformidad para todas las áreas. El control político debió ser más efectivo en las regiones próximas a Assur, la capital del "imperio", que en la periferia; más intenso en los enclaves comerciales que en las regiones vecinas, obligadas tan sólo a reconocer la hegemonía del soberano asirio en la zona. Con la ayuda de otras inscripciones del período, principalmente las de las puertas de bronce de Balawat (próxima a la ciudad asiria de Nimrud), se conocen más de 30 campañas de Salmanasar en sus 32 años de reinado así como el orden en que éstas fueron realizadas: Siria, Armenia, Urartu, Irán, Babilonia, Siria, Fenicia, Anatolia, Tabal, etc. Todas las ciudades al oeste del Éufrates, excepto Damasco, reconocieron su autoridad y le debieron tributo. También poderosos reyes vecinos, como Saduri I, del recién creado estado de Urartu, y Marduk-zakirshumi, de Babilonia, a quien el propio Salmanasar se vio obligado a reponer en su trono. En todos los casos, sin embargo, el tributo anual fue el mecanismo utilizado para conseguir objetivos muy diferentes: de un lado, el sometimiento en condición de vasallaje de los "estados tributarios"; de otro lado, la garantía a éstos de no ser atacados por los asirios mientras siguieran satisfaciendo la tributación estipulada. Sólo mucho después, cuando los mecanismos de control fracasaron, Asiria integró algunos territorios dominados, como Hatti, en su propio "estado" convirtiéndolos en "provincias" de su "imperio". Pero los dos últimos años de su reinado Salmanasar dejó el poder en manos de su comandante militar ("turtanu") Dayyan-Assur, quien prosiguió sus campañas en Urartu y Elam. Poco antes de su muerte el soberano asirio tuvo que soportar la rebelión de su hijo Assur-danapli (o Assurnadin-apli) en Nínive, aunque la sucesión se resolvió en favor de otro de sus hijos, Shamshi-Adad V, que gozaba del apoyo del rey babilonio. Aunque la expansión había fortalecido la economía asiria incorporando regiones ganaderas y agrícolas a la tradicional economía comercial de carácter urbano, el poder imperial asirio siguió basado en un fuerte ejército y en la colaboración de un nutrido grupo de funcionarios, que constituían una auténtica aristocracia en torno al rey, sus familiares y consejeros más próximos. El segundo y definitivo fortalecimiento del poderío asirio en Oriente corresponde a mediados del siglo VIII a.C.. Una nueva política de conquistas, con mayor ímpetu que sus predecesores, si cabe, fue emprendida por Tiglat-Pileser III (744-727), usurpador o hijo de Adad-nirari III, hijo a su vez de Shamshi-Adad V y nieto, por tanto, de Salmanasar. El nuevo rey asirio, tras someter a las tribus vecinas de caldeos y arameos existentes en Babilonia, en virtud de las deportaciones masivas practicadas por los reyes asirios para impedir la sublevación de los pueblos conquistados, sometió a casi todo el Próximo Oriente asiático desde las montañas de Aram en noroeste hasta el "País del Mar" en las inmediaciones del Golfo Pérsico, al sureste. Prosiguiendo la política disuasoria de Salmanasar, Tiglath-Pileser exigió tributos de todas las ciudades sirias, incluida Damasco, Tiro y Sidón e incluso israelitas, reduciendo finalmente a Babilonia en 729. Tan sólo el poderoso estado de Urartu opuso resistencia a su control. El yugo asirio se hizo sentir en todas las poblaciones sometidas y las sublevaciones fueron castigadas ejemplarmente con una crueldad tal que se hizo proverbial entre los pueblos de la antigüedad. No obstante, su hijo y sucesor Salmanasar V (726-722) tuvo que afrontar ya la resistencia de Tiro e Israel, pero no pudo evitar la secesión de Babilonia y el levantamiento de una parte de la aristocracia asiria, privada de sus tradicionales privilegios fiscales. Tan sólo cinco años más tarde Salmanasar V sería derrocado por Sargón II (721-705), quizá un miembro de la familia real, quien restableció el orden en el "centro" del imperio y redujo de nuevo a las poblaciones sirio-palestinas de la "periferia". Las fronteras del Imperio Nuevo asirio se situaron sólo en Arabia y Egipto por el sur, las ciudades de Asia Menor por el norte y los estados de Urartu y Elam por el este, e incluso Chipre llego a reconocer su hegemonía. Pero ya en su último año de reinado el rey asirio tuvo que sofocar la rebelión de Babilonia que, ayudada por Elam, preconizó la tendencia a las coaliciones entre "estados vasallos", que caracterizaría las décadas siguientes. En efecto, primero Senaquerib (704-681) y, luego, su hijo Asaraddon (680-669) intentaron por vía diplomática evitar los enfrentamientos bélicos con las poblaciones periféricas sometidas, coaligadas contra ellos. Tras reconciliarse con el "sacerdocio" babilonio y conseguir el apoyo de Siria, Fenicia, Chipre e Israel las tropas asirias tomaron Menfis en 671 y derrocaron al faraón etíope Taharqa, penúltimo de la Dinastía XXV. Pocos años después, bajo el reinado de Asurbanipal (668-627), Egipto fue incluido entre los dominios asirios, que se extendieron ahora hasta la propia Nubia. Pero las disensiones internas en la familia real anticiparon un problema sucesorio entre hermanos, que debilitó el poder imperial y sumió a Asiria-Babilonia en una infructuosa guerra civil. La situación sería aprovechada, primero, por una coalición suroriental encabezada por Nabopolasar, el rey babilonio, y, más tarde, por el reino medo, que en su avance hacia el oeste alcanzó la propia ciudad de Assur, la capital de un "imperio" que, construido y reconstruido varias veces durante doce ss., dejó virtualmente de existir en el plazo de unas décadas. ۩ Características del Imperio Nuevo asirio Las bruscas alternativas de extensión y reducción de su territorio serán una de las características de la historia de la conquista asiria. Nunca tuvo el Imperio de Asur la cohesión y la solidez, por ejemplo, que el de los faraones de las Dinastías XVIII y XIX, debido tal vez a los diferentes métodos empleados. Mientras que los egipcios practicaron una política de asimilaciones y tolerancia, los asirios recurrían con preferencia a la fuerza bruta, destruyendo todo lo que no se podían llevar, abatiendo los árboles frutales, imponiendo tributos costosísimos y tremendos suplicios a los prisioneros. Con ello provocaban en los pueblos sometidos odios implacables que se traducían en frecuentes revueltas. La muerte de su soberano era a menudo la señal de la dislocación de su imperio y el sucesor debía conquistarlo de nuevo. Hay que añadir, en su defensa, que mientras los egicios sometieron solamente poblaciones más o menos sin cohesión alguna, subdivididas hasta el infinito, los asirios se enfrentaron contra grandes y fuertes pueblos llenos de vitalidad: babilonios, elamitas, arameos nómadas o sedentarios (en particular los caldeos), medos, urarteos de Ararat, en Armenia, hititas, bárbaros del norte (tales como los cimerios y escitas), árabes, egipcios y etíopes. Será a partir del siglo VIII a.C. cuando los asirios lleguen al apogeo de su poder, perfeccionando y suavizando, en la medidad de lo posible, sus métodos de conquista, que se traducirán en deportaciones en masa de las poblaciones vencidas, transformando los diferentes Estados en provincias administradas por gobernadores asirios. Tiglat-Pileser III será el primero en emplear estas deportaciones como forma de sometimiento de los pueblos vencidos rompiendo la resistencia que podrían oponer al dejarlos en sus lugares de origen, instalando allí a colonos venidos de otras tierras, procedentes de otras ciudades rebeldes. Este método de población-repoblación, con la mezcla consiguiente de razas, modos de vida y supresión de fronteras, convierte a los asirios en los grandes agentes del nivelamiento que permitirá, en los ss. siguientes, el fácil establecimiento de los grandes imperios neobabilónico, persa, griego y romano. En esta época se perfeccionan el armamento, las técnicas de asedio y, en general, todas las técnicas militares, entre las que tienen gran importancia el carro de guerra. Sus reyes fueron: )o()o()o( Adad-Nirari II (911-891) )o()o()o( Tukulti-Ninurta II (890-884) )o()o()o( Asurnasirpal II (883-859) )o()o()o( Salmanasar III (858-824) )o()o()o( Samsi-Adad V (823-811) )o()o()o( Semíramis (811-808) )o()o()o( Adad-Nirari III (810-783) )o()o()o( Salmanasar IV (782-773) )o()o()o( Asur-Dan III (772-755) )o()o()o( Asur-Nirari V (754-745) )o()o()o( Tiglat-Pileser III (744-727) )o()o()o( Salmanasar V (726-722) )o()o()o( Sargón II (721-705) )o()o()o( Senaquerib (704-681) )o()o()o( Asarhaddon (680-669) )o()o()o( Asurbanipal (668-627) )o()o()o( Asur-Etil-Ilani (626-621) )o()o()o( Sin-Sar-Iskun (620-612) )o()o()o( CAÍDA DE NÍNIVE 612 )o()o()o( Ashur-uballit II (612-609))o( Ver, Reyes de Asiria, Imperio Asirio, Cronología del Antiguo Oriente Próximo, Cronología media del Antiguo Oriente Próximo, Cronología corta del Antiguo Oriente Próximo.

Imperio Nuevo egipcio

Tras el Segundo Período Intermedio que concluyó con la derrota y expulsión de los hicsos, Egipto comienza una etapa de expansión sin precedentes en su milenaria historia, el llamado Imperio Nuevo (1.552-1.069), que comprende las Dinastías XVIII (1.552-1.305), XIX (1.305-1.186) y XX (1.186-1.069). No obstante, este largo período de cinco ss. aparece jalonado por la denominada "crisis de el-Amarna" que, aunque sólo duró una veintena de años (1.364-1.347), constituye toda una época. Si la "revolución religiosa" de mediados del siglo XIV fracasó, es también indudable que después del reinado de Akhenaton Egipto era un mundo distinto. A mediados del siglo XVI, momento en que en Egipto empieza el Imperio Nuevo, todas las grandes potencias del Próximo Oriente están ya en contacto entre ellas. En Grecia, los aqueos han dado vida al mundo micénico. Un poco al sur, la Creta minoica se encuentra en la época de los grandes palacios. Tanto el mundo minoico como el micénico, están en contacto permanente con Egipto y extienden sus relaciones coloniales a la costa de Siria, donde se establecen sólidamente. A partir, como mínimo, del reinado de Tutmosis III, está documentada la llegada de embajadas minoicas y micénicas a Egipto. En el centro de Anatolia. el reino hitita atraviesa un período de grave crisis, al que acaba poniendo remedio Telepinu (1.525-1.500). El estado hitita tardará en rehacerse como una gran potencia y es precisamente aprovechando este prolongado período de debilidad, que surge el reino independiente de Arzawa, en la costa meridional anatólica. La Alta Mesopotamia y Siria, son regiones ocupadas en estos años por un gran imperio, Mitanni, cuya capital Wasuganni, debía situarse en algún lugar al norte de la Alta Mesopotamia, ignorándose su emplazamiento exacto. El Imperio Mitánnico estaba integrado por un conglomerado étnico, compuesto principalmente de hurritas y semitas. Su organización era de tipo feudal, pero se sabe muy poco. Puede afirmarse que se trataba de un conglomerado de pequeños estados, cuyos soberanos aceptaban el protectorado del Gran Rey de Mitanni y al mismo tiempo practicaban una política exterior prácticamente independiente. Al sureste del Imperio Mitánnico, en la Baja Mesopotamia, hallamos el reino de Babilonia, en el cual se acaba de establecer la Dinastía Kasita. En el País de Canaán, la actual Palestina, situado en la zona del Levante mediterráneo, se encuentra, tras el derrumbamiento del poder hicso, acosado por los ataques de los vasallos del Gran Rey de Mitanni y completamente desorganizado. La costa fenicia escapa al control de Mitanni, que es un imperio eminentemente continental. Así pues las ciudades fenicias se convierten en importantes y cosmopolitas focos económicos y culturales, a lo que coadyuva el establecimiento de colonos minoicos y micénicos, especialmente en la región de Ugarit. Es en este momento, en un mundo en efervescencia, donde se ve aparecer una invención de importancia trascendental para la historia de la humanidad: el alfabeto. Se conocen dos series de testimonios, ambos en lengua cananea: el alfabeto jeroglífico sudarábigo y el alfabeto cuneiforme de Ugarit. Se cierra el panorama de los vecinos de Egipto a comienzos del Imperio Nuevo, citando, al menos, los reinos africanos de Opone, en la costa del Mar Rojo y de Cush, en el Valle del Nilo. Durante el Imperio Nuevo o, más concretamente, durante la primera fase de la Dinastía XVIII, se puso en práctica la dinámica imperialista, de tal modo que Egipto en poco más de cincuenta años se convirtió en una potencia hegemónica en el ámbito del Próximo Oriente antiguo. Se afianzó el esquema geopolitico diseñado por los faraones del "Imperio Medio", consistente en "crear" un imperio "asiático" para mantener el imperio "nilótico", del que dependían la mayor parte de los recursos del país. En etapas anteriores se habían puesto las bases para la construcción de un imperio, pero la estructura del Estado apenas había sido alterada durante siglos. Por eso, aunque el Imperio Nuevo egipcio fue el resultado final de la política agresiva de la nueva dinastía faraónica, iniciada por Tutmés I en Asia ca.1.500 a.C., los éxitos militares egipcios se vieron respaldados por los cambios institucionales exigidos por la nueva situación. El período se inicia con las sucesivas campañas de Ahmosis contra los hicsos o "reyes" del Delta, que concluyeron en la toma de Avaris, su capital, la expulsión del país y su persecución hasta Sharuhen, en Palestina. Alejado el peligro hicso del Delta, Ahmosis logró recuperar también el dominio de Nubia, donde reinaba un príncipe nativo. Su hijo y sucesor, Amenhotep I (Amenofis I), continuó con éxito las acciones militares en Asia de tal manera que ya a finales del siglo XVI, bajo el reinado de Tutmés I (Tutmosis I), las fronteras del "imperio asiático" se sitúan al oeste del Éufrates, en los territorios que median entre este río y el Orontes. Si, como parece, esta área caía bajo la influencia del reino-imperio de Mitanni, no debe tratarse de una ocupación permanente sino de demostraciones de fuerza, que permitían recibir tributos de las poblaciones dominadas. Además, territorios tan alejados del "centro" como el norte de Siria o la Nubia alta eran difícilmente dominables y excesivamente costoso su control. Los periódicos levantamientos de los nativos exigían guarniciones permanentes, destinadas tanto a disuadir a los indígenas como a proteger las rutas comerciales. Ahora bien, en los 130 años que separan los reinados de Tutmés I y Amenhotep IV, la política exterior egipcia experimentó cambios radicales. Las expediciones punitivas de los períodos precedentes fueron sustituidas por asentamientos militares en las zonas ocupadas. La política defensiva anterior dejó paso a otra agresiva, que hoy calificamos como "imperialista", basada en la salvaguardia del angosto aunque alargado "imperio nilótico" (de hasta 2.200 Kms en la época de mayor expansión), que se alineaba a ambos lados del río desde la 4ª catarata del Nilo hasta el Mediterráneo. La periferia de este reino-imperio la formaban otros dos imperios: uno, asiático, que alcanzaba el norte de Siria; otro, africano, que incluía el control de la Nubia alta y parte del Sudán, en el sur. Del primero procedían la mayor parte de los productos consumidos por los egipcios. Del segundo, en cambio, venia el oro y aportaba mercenarios y esclavos. Pero la organización política, social y económica de Egipto dependía del control de los recursos del país, por lo que la existencia de estos dos imperios periféricos, alejando en lo posible los focos de conflicto, contribuía indirectamente al mantenimiento de la estabilidad interior. En tales circunstancias, ésta sólo se veía amenazada a causa de relevos dinásticos, como cuando Amenhotep I murió sin dejar hijos legítimos que pudieran sucederle. El trono fue ocupado entonces por un hijo bastardo que tomó el nombre de Tutmés I. En otros casos, la reina se vio obligada a mantener la regencia, como en el caso de Hatshepsut, quien más tarde conseguiría convertirse en un auténtico faraón, gobernando Egipto durante veintidós años (1.490-1.468). Aunque insólito, el hecho tenía precedentes en las primeras dinastías, pero lo verdaderamente novedoso fue la forma de llevarlo a la práctica. Hatshepsut se preocupó no sólo de difundir una teología de su nacimiento, sino también de aparecer ante el pueblo con un aspecto varonil (indumentaria masculina, barba) para que no hubiera duda de su completa titulatura faraónica. Pero dio un giro "pacifista" a la tendencia militarista de los tutmésidas, hasta el punto que su sucesor, Tutmés III, quizá vindicando su propia legitimidad dinástica, procedió a una auténtica damnatio memoriae de su antecesor en el trono, reemplazando el nombre de la reina por el suyo o el de alguno de sus antecesores. Más tarde, Tutmés III se preocuparía de garantizar la continuidad dinástica asociando al trono a su hijo Amenhotep II dos años antes de su muerte. Los disturbios internos, originados por el relevo en el poder, eran aprovechados por los jefes de los pueblos dominados para intentar sacudirse el yugo egipcio. De hecho, cada nuevo faraón se veía obligado a restablecer la hegemonía en áreas teóricamente ya conquistadas. En este sentido, el Levante asiático era particularmente vulnerable, porque los reyezuelos de las ciudades sirias (Meggido, Kadesh, Zahi) estaban en contacto con los estados vecinos y concertaban a menudo alianzas recíprocas. Garantizar el dominio egipcio de esta zona costó nada menos que 17 expediciones al enérgico Tutmés III (1.490-1.436). En estas campañas el faraón demostró ser un gran conquistador y buen conocedor de la estrategia militar. En la 8ª campaña Tutmés sorprendió a Mitanni en el Éufrates con un "ejército de barcos", previamente construidos en Biblos y transportados hasta allí a través del desierto. Esta acción le valió el reconocimiento de los reyes de las restantes potencias asiáticas (Babilonia, Asiria, Imperio Hitita), que enviaron un precautorio tributo al vencedor. Pero todavía fueron necesarias otras nueve campañas para consolidar la posición de Egipto en el área sirio-palestina, porque las coaliciones antiegipcias continuaron en torno al viejo y tradicional enemigo de Kadesh. Por el sur Tutmes III llegó hasta la 4ª catarata del Nilo, según atestigua una estela levantada en Napata, con lo que el imperio egipcio se extendía desde el Éufrates hasta el país de Kush, alcanzando así el punto culminante de su expansión, que se mantuvo sin dificultad durante los reinados de sus sucesores Amenhotep II y Tutmés IV, hijo y nieto de aquél, respectivamente. Pero durante el reinado siguiente bajo Amenhotep III se empiezan a apreciar ya algunos indicios de la "crisis" que se avecinaba: la fastuosidad imperialista choca con un cambio en la actitud del faraón, que ya no dirigirá el combate, sino un "visir" o virrey, mientras que él se ocupará de las relaciones diplomáticas. Se cubría así la primera fase "expansionista" del Imperio Nuevo egipcio. La segunda fase, de menor intensidad que ésta, se inicia tras el paréntesis de la "revolución religiosa" de el-Amarna. La Dinastía XVIII concluye con un faraón-general, Horemheb, de origen desconocido, que sube al trono en nombre de Horus y Amón. Entretanto, la inactividad militar de Egipto en esta época fue aprovechada por los reyezuelos de los pequeños estados asiáticos para conseguir la liberación o por los imperios rivales, como el hitita, para imponer su autoridad en los territorios antes dominados por los egipcios, bien ampliando su base territorial, bien estableciendo alianzas con otras potencias, como Asiria, a fin de doblegar a poderosos aliados de Egipto en Asia, como el reino de Mitanni. De esta forma, desde finales del siglo XIV los hititas reemplazaron a los egipcios en el control del área sirio-palestina. Este relevo no se explica sólo por razones de superioridad militar, sino también de carácter institucional. Egipto había conseguido construir un imperio territorial, pero su dinámica correspondía todavía a un modelo primitivo, centralizado y sin los cambios en la superestructura administrativa que habrían convertido a éste no en apéndices del país, sino en prolongación del propio Estado. Sin embargo, la falta de una organización administrativa en distritos o "provincias" de los territorios dominados hizo inútil su defensa o resistencia ante la presión de otras potencias rivales y las frecuentes sublevaciones locales. Todavía durante algunas décadas el debilitado poder faraónico intentó mantener su prestigio cuestionado en el exterior. Este nuevo período, que se conoce con el nombre de "época ramésida", comprende las Dinastías XIX y XX, en las que 11 de los 18 faraones conocidos llevaron el nombre de "Rameses". Aunque generalmente se considera a este período como una segunda fase de expansión imperialista, la política exterior ramésida se centró en la reconquista de algunos territorios perdidos, pero en ningún caso se superaron los límites territoriales fijados por sus predecesores tutmésidas. Incluso la política ofensiva de los primeros ramésidas (Rameses I, Seti I, su hijo, y sobre todo Rameses II, nieto del primero) dio un giro hacia el 1.200 a.C. cuando primero Mineptah (1.224-1.204) y, más tarde, Rameses III (1.184-1.153), el segundo faraón de la Dinastía XX, tuvieron que renunciar a sus pretensiones expansionistas al verse amenazadas las fronteras naturales de Egipto por los ataques en el Delta de libios y otros pueblos del Egeo, los llamados "Pueblos del Mar". La política defensiva obligó a renunciar a la ventajosa posición egipcia en la frontera norte frente a hititas, sirios y palestinos, recuperada gracias a las exitosas campañas de Seti I, quien también consolidó su poder en el sur, en Nubia, al otro extremo del "imperio". Aunque las incursiones periódicas en el Delta fueron sofocadas por Mineptah ca.1.215 y por Rameses III más tarde, el potencial militar egipcio quedó muy mermado. Fue necesario reforzar el ejército con mayor número de mercenarios (libios, nubios, minorasiáticos) que, en el plazo de unas décadas, utilizarían su relevancia militar para aspirar a puestos de responsabilidad política e incluso al control del propio poder faraónico. Ver, Dinastías, Imperio egipcio, Imperio Antiguo egipcio.

Imperio Nuevo hitita

Reino Nuevo hitita.

Imperio Paleobabilónico

o Dinastía I Amorita o Dinastía I de Babilonia (1.894-1.595). Comprende esta época desde el asentamiento de la dinastía amorita en la ciudad, a la toma y destrucción por los hititas, en 1.595, de la capital y del poder de esta Dinastía I, cuya importancia comenzó tras las hegemonías de Isín y Larsa. Ver, Cronología de Babilonia, Cronología del Antiguo Oriente Próximo, Cronología media del Antiguo Oriente Próximo, Cronología corta del Antiguo Oriente Próximo.

Imperium

Frente al concepto abstracto de potestas, con el término de imperium, se señalaba el poder originario y soberano, de vida y muerte (vitae necisque), al que ningún ciudadano romano podía sustraerse. Su poseedor tenía el derecho de mandar en caso de guerra, de administrar justicia y de infligir castigos incluyendo la pena de muerte, sometida a apelación originalmente ante el pueblo y más tarde ante el emperador. . Se llamaban magistrados cum imperium o mayores. Para ser investido con imperio era esencial la aclamación popular y la "salutación de los soldados". Los atributos de su carácter jurídico eran: )o( 1. Suprema dirección del gobierno del Estado. )o( 2. El mando militar (imperium domi militiaeque). )o( 3. El ius edicendi o derecho de dirigirse al pueblo y dictar ordenanzas. )o( 4. La iurisdictio o facultad de administrar justicia civil y criminal. )o( 5. El ius agendi cum patribus y el ius agendi cum populo o derecho a convocar al Senado y a los Comicios. )o( 6. La coercitio o poder disciplinario; era importante su realidad religiosa (derecho de auspicios o facultad de consultar la voluntad de los dioses antes de la celebración de ciertos actos) y el ius intercesionis. )o( De este poder eran investidos los altos magistrados que sustituían a la antigua realeza (cónsul, dictador y pretor), así como los antiguos magistrados que recibían nombramientos especiales tales como el gobierno de una provincia ostentado a título de por praetore o por consule, lo que implicaba que el ocupante del puesto era técnicamente el sustituto de un pretor o de un cónsul. Normalmente el imperium de los propretores y procónsules se restringía a una provincia específica, que inicialmente indicaba una espera de influencia particular, pero terminó por designar un área geográfica, por ejemplo la provincia de Asia, tras cuyos límites el imperium prescribía. En la República tardía y en el período imperial, un procónsul podía nombrarse para destacar sobre los otros, su imperium se distinguía entonces como el más grande (maius). Bajo el Imperio era el emperador que poseía el imperium proconsulare maius, aunque ocasionalmente se concedía a un segundo individuo para crear un mando unificado en una campaña específica, por ejemplo, a Germánico en el este el año 17, o para designar al sucesor escogido por el emperador, por ejemplo, Agripa en el 18 a.C. o Tiberio en el 13. Algunas provincias estaban asignadas al emperador que gobernaba a través de comisionados, normalmente antiguos pretores o cónsules, que poseían el título de legatus Augustus por praetore y ejercían el imperium en su nombre. El emperador también podía interferir en las provincias bajo control senatorial, como África o Asia, en virtud de su imperium maius (esto queda demostrado en los Edictos de Cirene), y una dispensa especial le permitía ejercer su imperium desde dentro de la propia Roma, en donde normalmente su poder prescribía. Un general victorioso, detentador de imperium, podía ser aclamado por sus tropas como imperator, aunque en el período imperial la aclamación se trasladaba al emperador, en tanto que poseedor del imperium maius. El imperium no podía ser compartido, pertenecía por entero a quien lo poseía. Los dos cónsules no podían ejercerlo simultáneamente sino un día de cada dos en el año de su cargo. Augusto, además, tuvo el imperium proconsulare ad infinitum (no supeditado al límite del pomerium) y maius (superior al de los gobernadores de las provincias senatoriales).

Imperium domi

Poder de mando ejercido dentro de los límites de Roma o en un radio de acción de una milla, susceptible de ser limitado por la intercessio de los tribunos.

Imperium Galliarum

Imperio de las Galias (Durante el reinado del emperador Aureliano, hubo un momento en que sólo quedaba el "Imperio de las Galias" para restablecer completamente la ….).

Imperium maius

Imperio o potestad de los magistrados maiores, en relación con el que detentan los magistrados minores (imperium minus). La potestad de los magistrados colegiados de igual rango (cónsules, pretores) se denomina par imperium.

Imperium merum

Potestad del magistrado romano, que al margen de toda jurisdicción civil, le faculta para administrar la justicia criminal y de policía pudiendo imponer castigos corporales. Durante la República sólo disponían de esta potestad los magistrados superiores, y durante el Imperio se extiende, por delegación del emperador, al praefectus urbis, praefectus praetorio y a los gobernadores (Ulpiano). Ver, Imperium mixtum.

Imperium militiae

Poder del mando militar que puede ejercerse por los cónsules o gobernadores fuera de Roma y en un radio de acción de una milla; comprende las máximas atribuciones sobre las personas sometidas.

Imperium minus

Ver, Imperium maius (imperio o potestad de los magistrados maiores, en relación con el que detentan los magistrados minores (imperium minus)).

Imperium mixtum

Imperio mixto. "El imperio es simple o mixto. El imperio simple es tener el "poder de la espada" para castigar a los maleantes, lo cual se denomina tambien "potestad". El imperio mixto es aquel que Ileva aneja la jurisdicción, que consiste también en atribuir a alguien la posesión de los bienes hereditarios. Asimismo es jurisdicción la facultad de nombrar un juez (Ulpiano). "El disponer que se de una caución mediante estipulación pretoria y el poner a alguien en posesión de algo es acto de imperio más que de jurisdicción" (Ulpiano).

Imperium proconsulare

Potestad que corresponde normalmente a los procónsules, si bien excepcionalmente, fue concedida por el senado o el ejército al emperador, que le facultaba para ejercer el mando supremo sobre el ejército en todas las provincias del Imperio, incluidas las senatoriales. Ver, Procónsul.

Impetritum

Uno de los varios términos de que se valían los antiguos romanos para indicar que los augurios eran favorables. Esta palabra viene sin duda de la piedra en que estaba sentado el augur, cuando observaba el cielo para sacar las predicciones.

Impilia

(literalmente, "de fieltro"). Palabra latina que designa las medias o polainas con que los antiguos romanos se envolvían pies y piernas.

Impluvium

Pequeño depósito o estanque situado en el atrio de la casa romana, donde iba a parar el agua de lluvia que se recogía por medio del compluvio, esto es, del conjunto de los cuatro tejados convergentes que, a modo de embudo, encauzaban la lluvia al centro del atrio. Ver, Atrio.

Imporcitor

Dios de los campos entre los romanos. Presidía la labor del campo después de haber sembrado el grano, de "porca", surco elevado. El flamen de Ceres invocaba a este dios en el sacrificio que hacía a esta diosa a la Tierra. Ver, Agricultura.

Imprecaciones

Divinidades llamadas por los latinos "Dirae Deorumirae". Estos no reconocían más que dos, los griegos tres. Se invocaban en los ruegos y los cantos contra los enemigos. Las imprecaciones eran también una especie de excomuniones. Se lanzaban igualmente contra los que violaban algún sepulcro. Había diferentes fórmulas: tales eran por ejemplo. "¡Que con el violador muera el último de su raza! ¡Que se atraiga la indignación de los dioses! ¡Que sea precipitado al Tártaro! ¡Que se halle privado de la sepultura! ¡Que vea desenterrados y dispersos los huesos de los suyos! ¡Que turben su reposo los misterios de Isis! ¡Que él y los suyos se vean en el estado de aquellos manes que ha turbado!". Ver, Dires.

Imprudencia

Hijo del Érebo y la Noche (Nix). Hay quien la simboliza por un hombre dormido en el borde de un despeñadero. Ver, Anaideia (habiéndola convertido los atenienses en una diosa, la representaban bajo la figura de una perdiz).

Impu

"Chacal". Nombre del Nomo XVII del Alto Egipto. El nombre egipcio de su capital fue Kasa o Gesa. El nombre griego de la capital fue Kinópolis.

Impuestos griegos

Se sabe poco de los usos griegos más antiguos. Tucídides dice que los tiranos atenienses imponían una tasa del 5 por 100 sobre los productos agrícolas y sabemos de tasas similares establecidas por tiranos en otros lugares. En la democracia ateniense, como siempre fuente de la mayor parte de nuestros testimonios, no había impuestos directos regulares con carácter general, aunque el sistema de leiturgías era una forma de hacer pagar impuestos a los muy ricos. En tiempos de crisis el dinero se reunía por el impuesto de guerra (Eisphora) , una forma de impuesto sobre el capital. Pero había muchos impuestos indirectos, el más destacado era quizá el recargo del 2 por 100 sobre importaciones y exportaciones. De este modo ciudadanos y no ciudadanos pagaban impuestos por igual. El derecho de recaudación se vendía en subasta al que pujase por una mayor cantidad. En el período helenístico los gobernantes establecían impuestos directos e indirectos. Normalmente se imponía una tasa del 10 por 100 sobre la renta agrícola. Los impuestos en el Egipto ptolemaico eran especialmente altos. Ver, Metecos, Leiturgía, Eisphora.

Impuestos romanos

Los impuestos romanos variaron a lo largo del tiempo y los lugares. Primitivamente existía un solo impuesto directo entre los romanos, de carácter excepcional, el tributo o tributum, que es una contribución pagada por todos los ciudadanos en relación con su fortuna. Este impuesto se recaudaban en las provincias, pero no en Italia (desde el año 167 a.C.), en las colonias o en las comunidades a las que se había garantizado la inmunidad (immunitas). Ello fue debido a que después del año 167 a.C., los recursos del Estado, incrementados con las riquezas de Cartago y la herencia del reino de Pérgamo, fueron suficientes para que no fuese necesario recaudar el tributo sobre los ciudadanos. Sólo era percibido el de los aliados, y esto hasta la atribución del derecho de ciudadanía a los itálicos, después de la guerra social. En las provincias, la tierra conquistada (ager publicus) está sometida a un impuesto directo, que pagan las ciudades, ora en especie (bajo la forma de décimo de las cosechas), ora en dinero, según los países. A partir del Imperio existió, al lado del impuesto sobre la tierra, un impuesto personal (capitación) gravando a los provinciales. Pero los principales recursos eran proporcionados por los impuestos indirectos; portorium (tasa sobre la circulación de las mercancías, para la que se estableció un sistema de circunscripciones aduaneras interiores del Imperio), derecho del 1 % sobre las ventas, del 4 % sobre las ventas de esclavos, del 5 % sobre las liberaciones, del 5 % sobre las sucesiones, etc. El modo de percepción es variable: bajo la República, casi siempre, el impuesto está arrendado; a partir del Imperio se hace regla la percepción directa. Los primeros emperadores reformaron el ineficaz y corrupto sistema republicano bajo el cual los censores y gobernadores provinciales arrendaban la recaudación de impuestos a compañías privadas formadas para esa tarea cuyos agentes (publicanos) llevaban a efecto la recaudación, especialmente del Decuma, un décimo de la cosecha de grano en la tierra pública (Ager Publicus) en Italia y Sicilia. Los publicanos perdieron importancia ante los funcionarios imperiales, procuradores, que se ocuparon de sus funciones. Las ciudades de provincias eran responsables de la recaudación de sus propios impuestos. Se organizaban censos regulares con finalidades fiscales y las provincias recién incorporadas emprendían de forma inmediata la confección de un censo. Desde el siglo III, debido a la devaluación de la moneda, los impuestos se recaudaban fundamentalmente en especie (la Annona). Los constantes gastos militares exigieron unos niveles fiscales muy fuertes. Diocleciano incrementó todavía más los impuestos pero también estableció una recaudación cada vez más eficaz. Ver, Finanzas romanas, Vectigalia, Tributum capitis, Tributum soli, Tributum, Stipendium, Portoria, Decuma, Annona, Publicanos, Decuriones.

Impy

(siglo XXIII a.C.). Funcionario de la Dinastía VI egipcia, inspector de todas las obras del rey. Hijo de Nekhebu, un arquitecto real. Impy fue enterrado en una tumba en Guiza que no fue saqueada hasta su excavación a principios del siglo XX. La tumba contenía un precioso sarcófago de madera de cedro, e Impy estaba ricamente ataviado con un collar de oro y loza, gargantillas y un brazalete y un cinturón de cobre dorado. Su tumba contenía además un conjunto de vasos, mesas de ofrendas y pedestales también realizados en cobre de una excepcional pureza.

Imran bin Amr

Ver, Kahlan (Una de las principales federaciones tribales de Saba en Yemen. En el siglo II a.C., Saba estaba declinando gradualmente y su vecino del ….). Ver, Azd.

Imru 'Al-Qais

(siglo VI). Entre los kindites más famosos está Imru 'Al-Qais, que no solo era hijo de uno de los últimos reyes de Kindah, aunque no supo restablecer el reino de su padre, sino también el poeta árabe preislámico más prominente. Fue durante la época de Al-Qais, en 540, que los lakhmidas destruyeron todos los asentamientos de los kindites en Nejd, obligando a la mayoría de ellos a mudarse a Yemen. Los kindites y la mayoría de las tribus árabes cambiaron sus alianzas con los lakhmidas. Ver, Kindah.

Imru 'al-Qais

Ver, Lájmidas ((árabe, Al-Manadhirah o Banu Lakhm). Uno de los últimos pueblos no musulmanes que emigraron del Yemen, dirigiéndose hacia las fronteras norte y suroeste. Los ….).

Imset

Amset (como su propio nombre indica, los Cuatro hijos de Horus están directamente relacionados con este dios halcón y como ….).

Imta

o Nibia (ss. XXIII-XXII a.C.). Gobernante guti de Sumeria entre 2.202 y 2.199 a.C. según la cronología media. Ver, Reyes gutis de Sumeria.

Imu

Kom El-Hisn (lugar al noreste de Kom Hamada, en la zona occidental del Delta. Restos de un templo de Sajmet-Hathor, del Imperio Medio, y ….).

Imus Pyrenaeus

Asentamiento de la Galia Aquitania, en la Novempopulonia, al pie de los Pirineos, habitado por los tarbelos. Aparece en el Itinerario de Antonino. Estaba en el cruce de la calzada romana de Burdeos a Astorga, en su cruce de los Pirineos por los "puertos de Cize". Aunque la fisonomía primitiva del "campo romano" se conserva, no parece inverosímil que pudiera haber sido modificada por la ocupación medieval. La fundación de este antiguo pueblo correspondía a la conquista militar y al momento de las campañas coordinadas de Valerius Messala Corvinus contra los aquitanos (27-26 a.C.) y Augusto contra los asturianos y los cántabros (25 a.C.). El apaciguamiento de la zona permitió que la minería intensiva (cobre, hierro, plata, plomo) prosperase. En cualquier caso, los importantes vestigios arqueológicos descubiertos durante nueve campañas de excavación de 1.966 a 1.975, muestran, en ausencia de evidencias decisivas sobre una ocupación militar, una verdadera prosperidad que corresponde a los últimos años del reinado de Augusto y los de Tiberio y Claudio. Así, el estudio de la abundante cerámica sigillada, tanto itálica como sur-gálica (Montans), mostró que el comercio de esta cerámica de lujo tuvo en St-Jean-le-Vieux, el centro de sus exportaciones al noroeste y centro de España. Por otro lado, la exportación de productos cerámicos españoles se vió favorecida por la política aduanera de esta dinastía. Hoy, Saint-Jean-le-Vieux, departamento de Pyrénées-Atlantiques, región de Nouvelle-Aquitaine, Francia.

Imutes

Faraón del Primer Período Intermedio y de la Dinastía IX/X (2.160-2.040) egipcia. Envió una expedición al Wadi Hammamat para extraer piedras para su pirámide. Ha de pertenecer al Primer Período Intermedio, aunque no figura en ninguna lista conocida. Tal vez pertenezca a la época heracleopolitana

Imutes

Imhotep (su nombre griego es Imutes o Imuthes. Su nombre significa "el que viene en Paz").

Imuthes

Imhotep (su nombre griego es Imutes o Imuthes. Su nombre significa "el que viene en Paz").

Imy hat Serket

Ver, Sacerdote de Selkis (otra rama del sacerdocio egipcio, muy especializada, era la de los Sacerdotes de Serket o, lo que es lo mismo, Sacerdotes de Selkis, más relacionados con la ….)..

Imy-henu

En Egipto, era una designación de Sokaris y de su templo, en Menfis.

Imyt Per

Así es denominada en el Egipto antiguo el acta jurídica relativa al derecho de propiedad. Debía ser sellado en la oficina del visir.

Imyt-Nenun

Ver, Tueris (en la mitología del antiguo Egipto, se trata de una divinidad híbrida, una diosa del hogar que llegó a ser muy popular. Su nombre helenizado deriva del egipcio Taueret, que ….)

In antis

Dotado de antas, consistentes en la prolongación de los muros laterales de la cella de un edificio religioso hacia la fachada, cerrando el vestíbulo por los lados.

In Casto Cereris

Se celebraba la fiesta de Ceres en el mes de abril, durante ocho días, por las damas romanas, las cuales para disponerse mejor se abstenían del vino y observaban una continencia exacta. A esto se llamaba ser "in casto cereris".

In Murio

o Immurium. Mansio romana de los Alpes orientales, en el Noricum, cerca de la vía entre Iuvavum (hoy, Salzburgo ), Virunum y Teurnia. La vía romana en la zona de Immurium no se ha podido determinar con certeza. Parece que la mansio fue levantada en el curso de la construcción de la carretera Virunum-Iuvavum. Los edificios encontrados están adaptados al terreno escarpado, incluso varias casas, un baño y un mithraeum. Entre los excavados hay uno de 32,30x22,85 m, organizado a la manera típica en cuartos y graneros en torno a un patio central. Dos habitaciones al norte de la mansio tienen hipocausto. Los hallazgos de este edificio son muy significativos: fue allí donde se encontró el mayor número de ánforas de todo el asentamiento, incluido el tipo Dressel 6B de época de Augusto a la primera mitad del siglo II. En el asentamiento se encontraron piezas de fundición de bronce y evidencias de producción textil. Hoy, Moosham, Salzburg Lungau, Austria.

In Pyreneo

Summo Pyreneo (nombre de un puerto de montaña de la Hispania romana).

In Summo Pyreneo

Summum Pyrenaeum (Una de las etapas de la Vía Domitia).

In-dief

"el que aporta su veneno". En la mitología egipcia, divinidad serpiente, miembro del Tribunal de Osiris.

Inachorion

o Innachorion. Ciudad al oeste de Creta. Es citada en las fuentes antiguas y en los catálogos de las ciudades antiguas de la isla. Hoy, Inachorio, en la zona Ennea Choria, cerca de Ano Sfinari Kisamou, provincia de Kissamos, prefectura de Chania.

Inachus

Ínaco.

Inacia

Epíteto de Ilitía.

Ínaco

Es el más antiguo rey de Argos, hijo de Océano y de Tetis. Desposó a la ninfa oceánide Melia, con la que tuvo a Foroneo, Egialeo, Io y Argo. Ínaco hizo surgir un río en la Argólide que tomó su nombre y consiguió introducir en sus territorios el culto de Hera.

Ínaco

Río de Molosia. Hoy, el curso superior del río Acheloos, en la periferia de Ipiros, Grecia. Ver, Aqueloo (río de Grecia).

Ínaco

Río de la Argólida, tributario del golfo Argólico. Nace en el monte Lirceo. Hoy, Planitsa, Grecia. )o( MITOLOGÍA.- Dios-río que reinaba en otro tiempo en el país de Argos, y que con Melia, hija de Océano, tuvo dos hijos: Foroneo y Egialeo. Hay quien también le hace padre de Ío, Fegeo y Micene. Ínaco era hijo de Océano y de Tetis, y, según los argivos, vivía con anterioridad a la raza humana, ya que su hijo Foroneo había sido el primer hombre. Según otras leyendas, era contemporáneo de Erictonio y de Eumolpo (Ver estos nombres), que vivían en Atenas y Eleusis. O bien se dice que había agrupado a los hombres después del diluvio de Deucalión y los había establecido en la llanura del rio homónimo, al que había dado su nombre en recuerdo de este favor. Cuando Hera y Posidón se disputaron la soberanía sobre el país, Ínaco fue elegido como árbitro de la querella, juntamente con Cefiso y Asterión. Su decisión fue favorable a la diosa, y Posidón, irritado, le maldijo, por lo cual el lecho del Ínaco queda seco durante todo el verano y no vuelve a llenarse hasta que vienen las lluvias. Ínaco (o su hijo Foroneo) fue el primero en erigir un templo a la Hera argiva. Además de Foroneo y Egialeo, se le atribuye una hija, Micena, epónima de la ciudad de Micenas, y, a veces, otros dos hijos, Argos y Pelasgo, así como Caso (Ver, Ámice). Más frecuentemente, versión ésta preferida por los trágicos, le es atribuida la paternidad de Io, a quien se considera también como hija de Yaso (Ver, Io). Las aventuras de esta muchacha le causaron una gran tristeza; incluso se dice que trató de perseguir a Zeus, su raptor. Éste envió contra él a una Erinia, Tisífone, que lo atormentó hasta el extremo de obligarle a arrojarse al río llamado hasta entonces Haliacmón y que en lo sucesivo tomó el nombre de Ínaco. O bien se dice que Zeus le fulminó con un rayo, que provocó el desecamiento del lecho del Ínaco.

Inalpe

Población romana del Noricum. Hoy, Radstädter Tauern Pass, Salzburgo, Austria.

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