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Página 853 - 1322 Palabras 42601 al 42650 de 66095

Palabra   |   Descripción

Menax

Meninge (isla africana, actualmente la isla de Djerba o Yerba, donde Eratóstenes y también Estrabón, coloca a los legendarios lotófagos. Esta isla ….).

Menda

Mende (ciudad de la península de Palene).

Mendacium

Ver, Pseudologos (en la mitología griega, eran unos espíritus o daimones que personificaban las mentiras y las falsedades. Se contaban entre los perversos hijos que tuvo Éride por sí misma, aunque ….)

Mende

o Menda. Ciudad griega, situada al sur de la península de Palene, la más occidental de las tres penínsulas de Calcídica, Tracia. Estaba a unos 20 km al oeste de Escíone. Fue fundada por colonos de Eretria. Es citada por Heródoto como una de las ciudades de la península de Palene donde Jerjes reclutó tropas y naves en su expedición del año 480 a.C. contra Grecia. Posteriormente la ciudad perteneció a la Liga de Delos puesto que es mencionada en listas de tributos a Atenas desde 454/3 hasta 415/4 a.C.. Es mencionada por Tucídides en el marco de la Guerra del Peloponeso. Dice que, cuando el general espartano Brásidas hizo una expedición en el año 423 a.C. contra ciudades aliadas de Atenas de Calcídica, la ciudad de Mende hizo defección de la alianza con los atenienses y se pasó al bando de los lacedemonios, a pesar de que ya se había firmado un tratado de paz entre Atenas y Esparta. Para prevenir posibles represalias por parte de los atenienses, Brásidas hizo trasladar las mujeres y niños de Mende y Escíone, otra ciudad que también había hecho defección, a la ciudad de Olinto. Asimismo, envió tropas en apoyo de estas ciudades. Los atenienses enviaron naves bajo el mando de Nicias y, aunque en un principio los combatientes de Mende y sus aliados resistieron y estuvieron a punto de derrotar a los atenienses, finalmente estos ocuparon la ciudad, favorecidos por el hecho de los enfrentamientos internos que había entre la facción popular de los habitantes de Mendes, que se negaba a luchar, y la facción oligarca, que apoyaba a los peloponesios. Algunas tropas de los peloponesios se habían encerrado en la acrópolis donde fueron sitiadas por los atenienses, pero finalmente consiguieron romper el cerco, huir y refugiarse en Escíone. Es citada también por Tito Livio. De Mende procedía el célebre escultor Peonio. De la bondad de su vino nos ilustra Ateneo. Estaba al sudeste de la actual Kalandra, Grecia.

Mendeis

Ninfa. A veces se la hace madre de Palene, a quien habría tenido de Sitón.

Mendes

(en egipcio antiguo Per-Banebdjedet, en árabe Tell el-Ruba). Ciudad situada en el Delta del Nilo, cerca de la actual Simbellawein. Al sudeste de El-Mansura. Después de que originariamente dominara en calidad de divinidad local la diosa pez Hamehit, ya en el Imperio Antiguo se convertiría en señor de Mendes el carnero (o cabrón) Ba, dios morueco de la fertilidad. En Mendes se adoraba a Ba-neb-Ded, un dios de la fecundidad, encarnado en un morueco o carnero. El Carnero divino de Mendes equivalía al alma de Osiris. Fue la capital de la Dinastía XXIX. A pesar de que excavaciones recientes estadounidenses pusieron al descubierto mastabas de fines del Imperio Antiguo, faltan los templos de épocas más antiguas. El gran tabernáculo de granito de casi 8 metros, que domina, visible desde todos los lados, la gigantesca colina urbana, sólo procede de Amasis. Casi al mismo tiempo se esculpieron los lujosos sarcófagos de carnero del sur. En época grecorromana adoptó el caracter de capital del 16º nomo bajoegipcio Thmuis, el Tell el-Tmai, vecino por el sur, que, por su parte, fue víctima en gran medida de las extracciones de sebaj. Ver, Hatmehyt.

Mendes

Dios egipcio. Los mendesios que llevaban su nombre le contaban entre los ocho principales dioses. Los egipcios adoraban al macho cabrio consagrado a Pan, o mejor al mismo Pan en forma de macho cabrío, símbolo del principio de la fecundidad de la naturaleza entera. En la tabla Isíaca se ven los cuernos del macho cabrío por encima de los del carnero, formando de este modo cuatro cuernos. En el bajo Egipto había una ciudad de este nombre, donde este dios era honrado particularmente. Los mendesios no inmolaban nunca estos animales, porque creían que su dios se ocultaba bajo la forma de ellos. Cuando moría el macho cabrio a quien honraban más que a los otros, el luto era general.

Mendesia

o Mendesiana. Una de las bocas del Delta del Nilo. Recibía este nombre porque pasaba por la ciudad de Mendes. Ver, Bocas del Delta.

Mendesiana

Mendesia (una de las bocas del Delta del Nilo. Recibía este nombre porque pasaba por la ciudad de Mendes).

Mendesio

En época de Heródoto, uno de los nomos del Bajo Egipto, aunque su situación exacta es difícil de precisar.

Mendiculeia

Ciudad de Lusitania, a orillas del Tagus (Tajo).

Mendiculeia

Mansio de la Hispania romana, en la vía de Ilerda a Osca. Hoy, Cardiel, provincia de Huesca, comunidad autónoma de Aragón, España.

Mendis

Bendis (Nombre que los tracios daban a su Ártemis, o más bien a la Luna, en honor de la cual celebraban fiestas muy ….).

Mene

Mena (en el mundo romano, divinidad que preside las molestias periódicas de las mujeres).

Mene

Diosa, la misma que la Luna. Jeremías habla de ella con el nombre de reina del cielo, e Isaías con el nombre de Meni. Su culto era muy general en Palestina, y hasta los hebreos tenían mucha inclinación al mismo. Jeremías dice que los padres encendían el fuego, las mujeres amasaban las tortas y los niños recogían la madera para cocer estas tortas, en honor de la reina del cielo. Se pretende por algunos que es Mercurio, cuyo nombre deriva de Manoh Numararii. Otros reconocen en ella, el Mena de los armenios, y la luna o el sol de los egipcios.

Menebria

Messambria (ciudad situada en un promontorio del Ponto Euxino, al pie de los montes Hemus (Haemus) cerca de Moesia. Ubicada en su costa occidental, entre Apolonia y Odessos. Está unida a tierra firme por ….).

Menebrontes

Algunas veces los autores le mencionan como uno de los hijos de Heracles y Mégara, hija del Creonte tebano.

Meneceo

Un primer héroe de este nombre es, por su padre Óclaso, nieto de Penteo. Es padre de Creón o Creonte y de Yocasta.

Meneceo

Nieto de Meneceo, el hijo de Óclaso. Más célebre que su abuelo, es hijo de Creón o Creonte. Cuando la expedición de los Siete Jefes contra Tebas, Tiresias predijo que esta ciudad no tendría garantizada la victoria si no se sacrificaba a Meneceo, hijo del rey. Creón quiso saber con qué fundamento pedían los dioses la sangre de sus hijos. El adivino le reveló que la causa era el dragón consagrado a Ares y muerto por Cadmo, pues el dios quería vengar su muerte con la sangre de uno de los príncipes nacidos de los dientes del dragón. Meneceo era el último de esta raza y no estaba casado; en una palabra, era la víctima que pedía Ares y era menester que su sangre tiñese la misma caverna del dragón. Creonte, puesto a elegir entre el amor paterno y el deber patriótico, aconsejó a su hijo que huyese, sin decirle el porqué. Pero Meneceo averiguó la razón que impulsaba a su padre a alejarlo y se ofreció espontáneamente para ser sacrificado. Ésta es, por lo menos, la versión "trágica", tal como aparece tratada en las Fenicias de Eurípides. Según otras tradiciones, Meneceo habría sido devorado por la Esfinge, o el propio Creonte lo habría sacrificado. Eteocles y Polinices dirimieron su duelo fatal junto a su tumba. Sobre ella brotó un granado, cuyos frutos tienen color de sangre.

Menecio

Hijo de Ceutonirao, guardián de los bueyes de Pluto.

Menecio

o Menetio. Existía un gigante, llamado Menecio, hijo de Jápeto y de la oceánide Clímene, y, por tanto, hermano de Atlante, Prometeo y Epimeteo. Por su orgullo y brutalidad, Zeus lo fulminó y lo hundió en el Tártaro. Según otra tradición, este Menecio no era el hijo de Clímene, sino el de Asia. Ver, Jápeto.

Menecio

El héroe más conocido que lleva el nombre de Menecio es el padre de Patroclo. Es hijo de Áctor, el héroe tesalio, y Egina. Egina se habría casado con Áctor después de haber dado a Zeus su hijo Éaco, el antepasado de Aquiles. Esta circunstancia creaba un parentesco entre Patroclo y su amigo Aquiles. Menecio vivía en Opunte y había enviado a su hijo junto a Peleo cuando Patroclo mató accidentamente, jugando a los dados, a uno de sus compañeros llamado Clitónimo. La madre de Patroclo, esposa de Menecio, es Esténele, hija de Acasto. En ocasiones, en vez de Esténele, se le atribuye por madre a Periopis, hija de Feres, o a Polimela, hija de Peleo (lo cual convertiría en primos hermanos a Aquiles y Patroclo). Menecio figura en la lista de los Argonautas, pero no desempeña ningún papel en la leyenda. También se cuenta que fue el primero en rendir, en Opunte, honores divinos a Heracles. Finalmente, decíase que una hija de Menecio llamada Mirto, había dado una hija, Euclea, a Heracles. Esta Euclea era venerada por los beocios y los locrios con el nombre de Ártemis Euclea.

Menecla

Hija de Hilo, que tuvo a Eolo de Hipotas.

Menecles

(siglo I a.C.). Orador y retórico griego, nacido en Alabanda. Era hijo de Hierocles y, como este, enseñó retórica en Rodas. Marco Antonio oyó sus lecciones y Cicerón hizo grandes elogios de su elocuencia.

Menecles

(siglo II a.C.). Historiador griego nacido en Barca (Cirenaica). Se le atribuye una Historia de Atenas y una Historia de Libia. También se le atribuyeron otras dos obras: Sinagogae y Tiossocomon.

Menecmo

(siglo IV a.C.). Geómetra y matemático griego, discípulo de Eudoxo y amigo de Platón. Se ocupó principalmente de la teoría elemental de las cónicas, cuyas tres secciones distinguió, aplicando sus propiedades a la resolución del problema de la duplicación del cubo. Eutocio ha conservado dos construcciones de Menecmo relativas a este problema, pero su autenticidad no está bien demostrada. Se ocupó también de astronomía y trató de perfeccionar el sistema de las esferas homocéntricas de su maestro.

Menécrates

(siglo III a.C.). Bajo este nombre se conocen varios poetas griegos, uno de Esmirna, otro de Samos y alguno más.

Menécrates

(siglo I). Médico que sirvió a finales del reinado de Augusto y en el de Tiberio. Según se dice, escribió más de 150 obras sobre medicina, entre ellas un tratado Sobre la composición de los medicamentos, que mereció los elogios de Galeno. Se le atribuye la invención del diaquilón.

Menedemo

(siglo IV a.C.). General de Alejandro Magno, que fue enviado en 329 a.C. contra Espitamenes, sátrapa de Sogdiana, pero fue sorprendido y asesinado, junto con 2.000 infantes y 300 caballeros. Ver, Carano.

Menedemo

Hijo de Buneas, el cual indicó a Heracles el método de poder limpiar prontamente los establos de Augias. Combatió luego con Hércules contra Augias; pero fue muerto en combate e inhumado por el héroe, con toda especie de honores, sobre el promontorio Lepreo. Hizo además celebrar juegos fúnebres en los cuales combatió él mismo contra Teseo, quien se defendió tambien que los asistentes le dieron el nombre de segundo Hércules.

Menedemo

(ca.339-ca.265 a.C.). Filósofo de Eretria (Eubea). Mientras hacía el servicio militar en Megara, estudió con Estilpón. Luego se trasladó a Élide, en donde estudió en la escuela que había fundado Fedón, el amigo de Sócrates; se convirtió en su director y se trasladó a Eretria. Tras un período de actividad política, se vio obligado a refugiarse en Macedonia, en la corte de Antígono II Gonatas, en donde murió. No se ha conservado ninguna obra suya.

Menedemo

(siglo III a.C.). Filósofo cínico natural de Asia Menor. Estudió con Colotes y después con Equecles en Lámpsaco. Colotes escribió un libro atacando a Equecles.

Menefirao

o Menefriaro. Uno de los Gigantes, hijo del Tártaro y la Tierra.

Menefón

Tesalio que, habiendo querido sorprender a su madre dormida en el monte Cillare, fue transformado en bestia. Otros dicen que su misma madre le hizo morir antes que hubiese ejecutado su detestable designio.

Menefriaro

Menefirao (uno de los Gigantes, hijo del Tártaro y la Tierra).

Menefron

En la mitología griega, es un joven tesalio que fue transformado en bestia porque, según refiere la leyenda, pretendió abusar de su madre, dormida en un bosque. Otros mitógrafos dan la versión de que su propia madre le hizo morir para que no se realizara su infame atentado.

Menelaies

Fiesta de Terafne, ciudad de Laconia, en honor de Menelao, quien tenía allí un templo. Los habitantes creían que los dos esposos estaban enterrados en el mismo sepulcro.

Menelao

(ss. IV-III a.C.). Hijo de Lagos y de Arsínoe y hermano de Ptolomeo I de Egipto. En el año 315 fue enviado a Salamina de Chipre junto a Nicocreón, defendiéndola ante a los ataques de Antígono. Como Nicocreón entró en relaciones con el enemigo, Menelao le eliminó (310), a continuación se convirtió en el único estratego de Chipre y acuñó moneda. Sin embargo, en el 306 fue derrotado frente a Salamina por Demetrio Poliorcetes y encerrado en la ciudad; el intento de ayuda de Ptolomeo no cuajó, por lo que Menelao entregó la ciudad y la flota. Pero inmediatamente después colaboró activamente en evitar que Demetrio se apoderase de Rodas (305). En el 285 fue epónimo de los sacerdotes del culto de Alejandro en Alejandría.

Menelao

(siglo I). Matemático y astrónomo griego procedente de Alejandría que, según menciona Ptolomeo, realizó observaciones en Roma en el 98. Plutarco lo menciona también en su libro Sobre la cara de la luna. Menelao escribió un tratado, conservado, sobre matemáticas en tres libros, Sobre la geometría esférica (Esféricos), probablemente en su mayor parte original y que nos ha llegado a través de una traducción al árabe. Otros trabajos perdidos, incluían una tabla de cuerdas y una geometría elemental.

Menelao

Menelao es el hermano de Agamenón y esposo de Helena. Según la versión más difundida (la que sigue la Ilíada), Menelao es hijo del rey de Micenas, Atreo, y pertenece a la raza de Pélope. Su madre es la cretense Aérope, hija de Catreo, llevada a Micenas por Nauplio después de haberla expulsado su padre por haberse entregado a un esclavo. Una tradición más reciente pretendía que el padre de Agamenón y Menelao, en vez de Atreo, era Plístenes, un hijo de Atreo. Pero incluso los autores que le asignan a Plístenes como padre concuerdan en decir que éste murió joven y los dos hermanos fueron educados por Atreo. En su juventud, Agamenón y Menelao fueron enviados por Atreo en busca de Tiestes. Lo encontraron en Delfos y lo condujeron a Micenas. Atreo lo encarceló y quiso hacerle matar por Egisto, pero éste reconoció a tiempo a su padre y dio muerte a Atreo. Entonces Agamenón y Menelao tuvieron que abandonar Micenas, de donde los expulsó Egisto, y se refugiaron en Esparta, junto a Tindáreo. Allí se casaron con las dos hijas de éste: Agamenón, con Clitemestra, y Menelao, con Helena. Sobre las circunstancias en que se llevó a cabo este último casamiento, ver Helena. De entre todos los pretendientes fue elegido Menelao, ya por Tindáreo, ya por la propia Helena. Todos los pretendientes se habían comprometido de antemano, bajo juramento, a acudir en ayuda del que resultase elegido en caso de que otro le disputase la posesión de Helena. Finalmente, Tindáreo, después de la muerte de los Dioscuros, legó su reino a Menelao. Esto explica que en el momento de estallar la guerra de Troya, Menelao reinase en Esparta, adonde fue Paris a raptar a Helena. Del matrimonio de Helena y Menelao nacieron Hermíone (única que conocen la Ilíada y la Odisea) y un hijo, Nicóstrato. Los autores tardíos citan otros hijos: Etiolao, Tronio, Morrafio, Plístenes el Joven, y una hija, Mélite. De todos estos hijos, Nicóstrato y Etiolao eran objeto de un culto en Laconia en época histórica. Durante la ausencia de Helena, Menelao, con una esclava, tuvo un hijo llamado Megapentes, al que llamó así debido a su "gran pesar" por haber sido abandonado por su esposa. Finalmente, de otra esclava llamada Cnosia, sin duda, una cretense cuyo nombre recordaba su ciudad de origen, Cnosos, tuvo otro hijo, Jenodamo. Algunos autores no consideran a Nicóstrato como hijo de Helena, sino como bastardo, lo mismo que Megapentes y Jenodamo. Probablemente en esta tradición se basa la leyenda del destierro de Helena por Nicóstrato y Megapentes después de la muerte de Menelao. Durante varios años, nueve por lo menos, puesto que, según se dice, Hermíone tenía 9 años cuando se produjo el rapto de Helena, Menelao y Helena vivieron tranquilos en Esparta, entre las riquezas de una corte hospitalaria. Esta felicidad quedó destruida a la llegada de Paris, cuando Menelao se encontraba en Creta para asistir a los funerales de su suegro Catreo. Según una tradición, el propio Menelao llevó la desgracia a su casa. En efecto, una epidemia y un período de esterilidad azotaban a Esparta y Menelao, por consejo del oráculo, había ido a Troya a ofrecer un sacrificio sobre las tumbas de los dos hijos de Prometeo, Lico y Quimereo (Ver, Lico). Allí había sido huésped de Paris. Después, a consecuencia de un homicidio involuntario, Paris tuvo que salir de Troya y se refugió en la corte de Menelao. Éste lo purificó y correspondió a su anterior hospitalidad. Durante la ausencia del rey, Paris huyó con Helena. Sobre otras versiones del rapto, ver Helena. Menelao fue advertido por Iris de su desgracia y se apresuró a abandonar Creta y a volver a Esparta, donde convocó a todos los jefes que habían prestado el juramento de Tindáreo. Pidió auxilio a su hermano y a Néstor, a Palamedes y a Ulises (Ver Ulises, para lo referente a las condiciones en que éste otorgó su apoyo). Fueron en busca de Aquiles, al que Diomedes y Ulises descubrieron en el harén del rey Licomedes, en Esciros (Ver, Licomedes). Después Menelao y Ulises se trasladaron a Delfos para consultar al oráculo acerca de la oportunidad de emprender una expedición contra Troya. El oráculo les ordenó que ante todo ofreciesen a Atenea Pronoia un collar que en otro tiempo Afrodita había regalado a Helena. Luego Hera se puso del lado de Menelao y no ahorró ningún esfuerzo para reunir a todos los griegos contra Paris, su ene-migo personal. Menelao participó en la expedición con sesenta naves. Sin embargo, no fue nombrado jefe supremo. Este honor recayó en su hermano (sobre las circunstancias en que Agamenón fue elegido por los griegos concentrados en Aúlide, ver Agamenón). Menelao era tímido, menos amigo de honores que Agamenón; aun siendo un valiente guerrero, capaz de resistir los más rudos embates, queda siempre en segundo plano. También es menos violento que algunos de los héroes reunidos contra Troya, y sus enemigos se complacen en burlarse de él, reprochándole que lleve su blandura hasta los limites de la apatía. Esta blandura de Menelao se manifestará en el perdón que habrá de otorgar finalmente a Helena, después de haber querido matarla. Su amor por ella pudo más; al verla, tras tantos años de ausencia, no supo resistir a su encanto. Inmediatamente después del desembarco de los griegos, o, según otras tradiciones, cuando hicieron escala en Ténedos, Menelao y Ulises entraron como embajadores en la ciudad de Troya para reclamar a Helena y los tesoros que se había llevado Paris, tratando de zanjar el pleito por vía pacífica. Fueron recibidos por Antenor, quien los presentó ante la asamblea del pueblo troyano. Mas Paris y sus partidarios lograron que se rechazase todo proyecto de compromiso; Antímaco, uno de los amigos de Paris y sobornado por éste, llegó incluso a excitar al pueblo para que asesinara a Menelao. Sin embargo, Antenor pudo salvarlo y sacarlo de la ciudad; pero la guerra era ya inevitable. Desde el principio de la Ilíada surge un desafío entre Paris y Menelao. Éste hiere a su rival, hasta el punto de que, para salvar a Paris, Afrodita lo envuelve en una nube y lo transporta a su casa. Agamenón hace observar a los troyanos que han presenciado el combate, que la victoria pertenece evidentemente a su hermano y les pide cumplan las condiciones estipuladas antes del desafio, según las cuales Helena debía ser propiedad del vencedor. Pero como los troyanos vacilan, Pándaro dispara una flecha contra Menelao, y lo hiere levemente. La batalla se extiende entonces. Menelao no tarda en abatir a Escamandrio y mide sus fuerzas con Eneas, pero sin resultado. Al anochecer, Héctor desafía a luchar con él a uno cualquiera de los griegos; Menelao se adelanta y se dispone a aceptar, pero es retenido por Agamenón y los demás jefes. Durante la lucha en torno a las naves, Menelao hiere a Héleno y mata a Pisandro, luego a Hiperenor, a Dólope y, finalmente, a Toante. Después de la muerte de Patroclo, Menelao acude el primero a luchar por la posesión de su cadáver. Mata allí a Euforbo y a Podes. Envía a Antíloco a comunicar a Aquiles la noticia de la muerte de su amigo y arrastra el cuerpo de Patroclo lejos del campo de batalla. En los últimos cantos de la Ilíada apenas interviene; sólo lo vemos participar en los juegos fúnebres celebrados en honor de Patroclo, compitiendo en la carrera de carros. En los acontecimientos posteriores a la Ilíada se vuelve a encontrar a Menelao. Cuando Paris fue muerto por una flecha de Filoctetes, Menelao ultrajó el cadáver. Finalmente, figura entre los guerreros que se introdujeron en el caballo de madera. Cuando la toma de la ciudad, precipitóse hacia la casa de Deífobo, donde sabía que estaba Helena (ya que, después de la muerte de Paris, ella se había casado con Deífobo). Allí hubo de sostener todavía un violento combate, pero terminó dando muerte a Deífobo y penetrando en la casa. Sobre el encuentro de Menelao y Helena existen varias versiones. Por ejemplo, según Virgilio, la propia Helena mandó venir a su casa a Menelao y Ulises; ocultó todas las armas y abrió la puerta, asegurando de este modo la victoria a su primer marido. Pero también se decía que, después de dar muerte a Deífobo, Menelao se había precipitado al interior de la casa y, cogiendo a Helena por el cabello, la había arrastrado hasta los barcos como prisionera. Los griegos se la concedieron como su parte de botín sin proceder a un sorteo, como ocurría con las demás cautivas, y la dejaron en sus manos para que la ejecutase. Pero intervino Ulises, y Helena se salvó. Otra versión, más dramática todavía, afirmaba que Helena se había refugiado junto al altar doméstico, y Menelao se había arrojado sobre ella, con la espada en alto. Pero al ver su seno, que, con el desorden de su vestido aparecía descubierto, sintió renacer su antiguo amor e hizo las paces con su mujer. Pausanias hace mención a una estatua de Menelao que, con la espada en la mano persigue a Helena, tal como realmente lo hiciera después de la toma de Troya. Después de la victoria, Menelao se apresuró a regresar, mientras su hermano se quedaba en Troya el tiempo necesario para ofrecer un sacrificio a Atenea, cuya cólera temía a causa del episodio de Casandra. Hizo escala en Ténedos, luego en Lesbos y, cruzando el mar hasta Eubea, puso proa al cabo Sunio. Allí murió su piloto Frontis, y Menelao retrocedió para dedicarle honras fúnebres, mientras Néstor y Diomedes, que lo habían acompañado, proseguían su viaje. Cuando Menelao reanudó el viaje, a la altura del cabo Malea una tempestad lo arrastró hasta Creta, donde varios de sus barcos zozobraron. Él siguió hasta Egipto, donde, dice la Odisea, permaneció cinco años, adquiriendo cuantiosas riquezas. Los dioses, dice Homero, le arrojaron a las costas de Egipto, donde le detuvieron mucho tiempo, por no haberle ofrecido las hecatombes que les debía. Hubiera sin duda perecido sin los socorros de Idótea y de Proteo. Al abandonar Egipto, Menelao quedó detenido en la isla de Faros, en la desembocadura del Nilo, por una calma que le impidió continuar la ruta. Esta situación se prolongó durante veinte días, al término de los cuales el hambre se hizo amenazadora. Entonces se le apareció la divinidad marina Idótea, hija del dios marino Proteo, y le aconsejó que fuese a consultar a su padre sobre el medio de regresar a Esparta. Proteo le ordenó que volviese a Egipto y ofreciese allí sacrificios a los dioses. Así lo hizo Menelao, y al fin pudo llegar a Esparta, con Helena, ocho años después de haber salido de Troya y, por tanto, dieciocho después del comienzo de la guerra. Heródoto dice que Menelao, después de haber encontrado entre los egipcios su mujer y sus tesoros, se mostró ingrato con ellos y pagó con una bárbara acción los beneficios que había recibido; pues queriendo embarcarse para volver a Grecia, y siéndole siempre contrarios los vientos, recurrió a un medio muy horrible para descubrir la voluntad de los dioses. Tomó dos recién nacidos de los habitantes del país, les mandó matar y les abrió para leer en sus entrañas los presagios de su partida. Esta crueldad, una vez conocida, le hizo odioso en todo Egipto; y perseguido como un bárbaro, se embarcó para Libia. Otra versión sostenía que Menelao había encontrado en Egipto a la auténtica Helena, guardada por Proteo, el cual es, en este caso, rey en vez de dios marino, desde el tiempo en que, con Paris, había abordado en el país (Ver, Helena). Paris no se había llevado a Troya más que un fantasma, una Helena formada por nubes. Así, Helena no era culpable. Sólo por la posesión de una nube se había desarrollado toda la guerra de Troya y vertido tanta sangre. Pero Zeus había querido esta guerra para exaltar la raza de los "semidioses", de los héroes nacidos de diosas y hombres o de dioses y mujeres mortales: Helena, su propia hija; Paris, también de su raza; Aquiles, hijo de Tetis, etc. Esta versión parece remontarse a Estesícoro, y fue adoptada, con algunas modificaciones, por Eurípides en su tragedia Helena. En ella, Hera engaña a Paris dándole una falsa Helena. La Helena verdadera es raptada por Hermes, obedeciendo órdenes de Zeus, y conducida a Egipto, junto a Proteo, al que se encarga de su custodia. Cuando Menelao llegó a Egipto con la Helena falsa, ésta se desvaneció en los aires y él encontró a su esposa auténtica. Al término de su vida, después de largos años pasados al lado de Helena, Menelao fue transportado, sin llegar a morir, a los Campos Elíseos, honor que le concedió Zeus por haber sido su yerno. Una leyenda tardía, fabricada del principio al fin, contaba que Menelao y Helena habían ido a Táuride, en busca de Orestes, y habían sido sacrificados allí por Ifigenia en el altar de Ártemis. Eurípides atribuye a Menelao diversas maldades en su Andrómaca y en su Orestes. Celosa Hermíone del amor que siente Pirro hacia Andrómaca, medita la muerte de esta princesa y de su hijo. Menelao se presta a los furores de su hija y les hace conducir él mismo a la muerte. Pero el anciano Peleo, padre de Aquiles, hace a Menelao terribles cargos, imputa a él solo los males que sufre Grecia para adquirir una Furia, que hubiera debido dejar en Troya llena de oprobio, dando aun una recompensa a sus raptores para no verse obligado a volverla a tomar con sus propias manos. No respeta el honor de Menelao como valiente: lo representa como un héroe de parada, el único que vuelve sin ninguna herida, y que bien lejos de ensangrentar sus armas, las ha tenido cuidadosamente ocultas, no saliendo de Troya más que con las que se había llevado. Le coloca delante de los ojos el sacrificio de Ifigenia, que ha arrancado de los brazos de Agamenón, sin avergonzarse de obligar a un padre a que sacrificase su propia hija.. Le recrimina no haber tenido bastante entereza para matarla al verla, y de haberse dejado aplacar vilmente con sus artificiosas caricias. En fin, lo confunde con motivo de la acción indigna que quiere cometer con Moloso y Andrómaca, y manda por último al padre y a la hija que vuelvan prontamente a Esparta. Orestes, después de haber muerto Clitemestra, su madre, se ve perseguido por Tíndaro, que pide su muerte a los argivos, y recurre a su tío Menelao. Éste se halla interesado en perderle, para apoderarse de sus estados. Finge tomar interés por él, pero temiendo, dice, tomar abiertamente su defensa, ofrece tan sólo emplear los ruegos a su favor, con los argivos. Se mostraba en Esparta, aun en tiempo de Pausanias, la casa habitada en otro tiempo por Menelao, al cual se le tributaba culto divino. Los hombres acudían a pedirle vigor para la guerra, y las mujeres se dirigían a Helena para obtener gracia y belleza.

Menélas

Menelao.

Menelaus Portus

Localidad del norte África situada en la Marmárica. Hoy, cerca de la actual Zawiyat Umm Rukbah, Libia. )o( MITOLOGÍA.- Según la tradición fue fundada por Menelao y era conocida como el lugar de la muerte de Agesilao II.

Meneleo

Famoso centauro.

Meneleo

Uno de los perros de Acteón.

Meneleo

Colina próxima a Esparta, en la orilla izquierda del Eurotas, sobre la cual había un templo dedicado a Helena y Menelao. Hoy, en Grecia.

Menelik

Menilek (hijo de Salomón y de la reina de Saba, según las leyendas fabulosas de los abisinios. Se cree que robó a su padre el Arca de la Alianza y una ….).

Menémaco

Uno de los hijos de Egipto. Se casó con la danaide Neto, quién le asesinó en su noche de bodas.

Menenio Agripa

(C. Agrippa Menenius Lanatus) (ss. VI-V a.C.). Cónsul en el año 503, junto a Postumio Tuberto, obtuvo un triunfo por su victoria sobre los auruncos, Fue famoso, sin embargo, cuando en el año 494 al retirarse la plebe en una primera secesión (la segunda fue la del 449) convenció con su elocuencia al pueblo de sus deberes cívicos (en el famoso apólogo de los miembros del cuerpo y el estómago que recuerda Livio). Menenio murió en el 493, tan pobre, que el Estado tuvo que costear sus funerales.

Meneno

Ciudad y capital de los sículos, fundada por Ducetio en 454 a.C.. Hoy, en Sicilia, Italia.

Meneptah

Baenre-Merineteru Mineptah ((siglo XIII a.C.). Faraón (1.224-1.204 a.C.) del Imperio Nuevo y de la Dinastía XIX (1.305-1.186 a.C.). Decimotercer hijo y ….).

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