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Página 852 - 1322 Palabras 42551 al 42600 de 66095

Palabra   |   Descripción

Memnón

Memnón es hijo de Eos (la Aurora) y de Titono, uno de los hijos de Laomedonte y por tanto hermano de Príamo. Cuando la guerra de Troya, Memnón acudió en socorro de su tío. Fue criado por las Hespérides y reinaba sobre los etíopes. Sus hazañas ante Troya y su muerte eran narradas en la Pequeña Ilíada y el poema Etiópida. Memnón había luchado con Áyax, pero, análogamente a lo ocurrido en el combate entre éste y Héctor, el resultado quedó indeciso. En el campo de batalla encontró a Antíloco, hijo de Néstor, en el momento en que éste, amenazado por Memnón, había llamado a su hijo en su auxilio. Con su muerte, Antíloco salvó la vida a Néstor. Pero Aquiles acudió a vengar la muerte de su amigo (Ver, Antíloco). Entáblase combate entre Memnón y Aquiles, el hijo de Aurora y el de Tetis. Ambas diosas, inquietas por la suerte de sus hijos, acuden a Zeus. Pero éste pesa los "destinos" de los dos héroes, y el de Memnón se inclina en la balanza divina (Ver un "pesaje de almas" parecido, en el registro Héctor). Aquiles no tarda en vencer. Aurora, desesperada, fue con los cabellos esparcidos y los ojos bañados en lágrimas a arrojarse a los pies de Zeus y le suplicó concediese a su hijo algún privilegio que le distinguiese de los demás mortales, rehusando, sino se le concedía, a iluminar al mundo. El padre de los dioses escuchó su súplica; la hoguera del sepelio, encendida ya, se desplomó y se vieron salir de sus cenizas una infinidad de aves, que dieron tres vueltas alrededor de la hoguera, dando todos el mismo grito. A la cuarta se separaron en dos bandadas y se batieron entre sí con tal furor y terquedad, que cayeron cerca de la hoguera como víctimas que se inmolaban a las cenizas de que acababan de salir, demostrando de este modo que debían su existencia a un hombre lleno de valor. De aquí tomaron el nombre Memnónidas. Elio dice que estas aves eran negras, y como gavilanes, las cuales venían todos los años del país de Cizico para repetir el mismo combate. Pausanias añade que, todos los años el mismo día, venían estas aves, según refieren los habitantes de las costas del Helesponto, a barrer un cierto espacio del sepulcro de Memnón, donde no crecía ningún árbol ni hierba, y luego lo regaban con sus alas, que iban a mojar para este fin, en las aguas del Esepo. Estas aves, llamadas Memnónidas, pasaban por ser los compañeros de Memnón transformados después de su muerte, o bien sus cenizas, que de este modo habían adquirido la inmortalidad. Dichas aves se dividían cada año en dos grupos que luchaban entre sí, no cesando la pelea hasta que la mitad habían perecido. Este honor no calmó los dolores de Aurora, y desde entonces ha derramado lágrimas todos los días, cuyo llanto forma el rocío que cae por la mañana. Las tradiciones discrepan sobre la patria de Memnón. A veces se dice que es Siria, a veces la región de Susa y Bactriana, en Asia interior. Otras veces, Egipto y el país de Tebas. Esta última identificación fue la que inclinó a llamar Coloso de Memnón a una de las colosales estatuas erigidas por Amenhotep III, de cuarcita rosa, y se imaginó que cuando los primeros rayos de la Aurora herían la estatua, salía de ella una música melodiosa, como para saludar la luz de su madre, lo cual impresionaba profundamente a los antiguos que la cubrieron de inscripciones. Ello puede atribuirse, según se explica, a algún truco, como por ejemplo, un resorte o una especie de clave encerrado en la estatua, cuyas cuerdas aflojadas por la humedad de la noche se tendían con el calor del sol y se rompían con ruido, como una cuerda de viola. Queriendo Cambises descubrir este misterio que creía un efecto mágico, hizo romper esta estatua desde la cabeza hasta la mitad del cuerpo, y la otra parte continuó haciendo el mismo sonido. Estrabón atestigua este hecho, aunque no puede asegurar si el sonido venía de la estatua, o de otra parte. El emperador romano Septimio Severo mandó restaurar el coloso y entonces dejó de emitir este sonido. Según una explicación "historizante" Memnón, hijo de Titono, hermano de Príamo, mandaba el ejército de Téutamo, rey de Asiria, quien le encargó que fuese en socorro del rey de Troya, su tributario. Ver, Téutamo. Como su madre era de un país situado al oriente de Grecia y de Frigia, los griegos, que convertían toda su historia en ficciones, dijeron que era hijo de la Aurora. La ciudad de Susa, edificada por su padre, se llamó ciudad de Memnón: la ciudadela, Memnonium y el palacio y los muros Memnonios. Erigió un templo al cual iban a llorarle los pueblos de la Susiana. Virgilio supone que Memnón era uno de los guerreros cuyos combates vio representados Eneas en las paredes del templo de Cartago. Antíclides citado por Plinio, le atribuye la invención del alfabeto. Se creía también que Memnón daba cada siete años un oráculo. Hay otros dos príncipes del mismo nombre, uno de los cuales se cree que es Amenofis, rey de Egipto, y el otro Memnón el Troyano.

Memnónidas

Cada una de las aves que, según la fábula, nacieron de las cenizas de la pira de Memnón, iban a su sepulcro y después de volar alrededor de él, se maltrataban y herían. Ver, Memnón (Memnón es hijo de Eos (la Aurora) y de Titono, uno de ….).

Memorah

Candelabro hebreo de siete brazos.

Memoria

Existía una fuente "de la memoria" (Mnemósine) frente al oráculo de Trofonio, en Lebadea (Beocia). Ver, Lete, Mnemósine.

Memoriales

Nombre que según algunos llevaban todas las fiestas de los magos, que no eran, como las fiestas de casi todas las religiones antiguas, sino conmemoraciones de los grandes fenómenos de la naturaleza.

Memoriana

Mansio de la Hispania romana citada en el Anónimo de Rávena. Hoy, Mamorana, comunidad autónoma Asturiana, España.

Memphis

Menfis ((en egipcio antiguo también Tawi o Tauit, desde el Imperio Medio, Men-nefer, en árabe Mit-rahina). Su antiguo nombre era ….).

Memrumo

Dios de los fenicios, hijo de los primeros Gigantes. Enseñó a los hombres el modo de cubrirse con pieles de bestias. Habiendo un viento impetuoso hecho arder un bosque cerca de Tiro, tomó un árbol, cortó las ramas y, arrojándolo al mar, lo hizo servir de nave. Tributó un homenaje religioso a dos piedras que había consagrado al viento y al fuego, y derramó en su honor la sangre de los animales. Después de su muerte, sus hijos le consagraron pedazos informes de madera y de piedra, los cuales adoraban, estableciendo fiestas anuales en su honor; primer ejemplo del culto religioso tributado a los muertos.

Men

Ver, Bek ((siglo XIV a.C.). Alguno de los artistas de Amarna nos es conocido sobre todo por una estela de cuarcita, a modo de ….). Ver, Escultores, Escultura griega, Escultura romana.

Men

Dios luna. Aunque se encuentran algunas huellas de su culto en la propia Grecia, especialmente una ley sagrada de Sunión, y en Italia (Roma y Ostia), se trata de un culto documentado especialmente en Anatolia occidental, en particular en Lidia, Frigia y Pisidia; Antioquía de Pisidia alberga sin duda uno de los santuarios más importantes del dios. Men es un dios lunar, venerado como señor del Cielo y del Más Allá. Presidía la agricultura y las lluvias. Su culto, difundido en Grecia y en toda Asia Menor, se fundió con el de Atis. Es representado fundamentalmente con el aspecto de un joven frigio que lleva el creciente lunar sobre sus hombros. Puede estar acompañado por un toro y flanqueado por dos leones; en unas pocas ocasiones aparece como un dios caballero. Men es un dios de la vegetación (se le invoca para conseguir el crecimiento de las cosechas y de los rebaños), pero también es un dios funerario (Men Katachthonios). A través de las dedicatorias se descubre sobre todo a un dios local, dios familiar, al que sus fieles consultan sin trabas sobre cualquier tema. Así se le pregunta cómo encontrar a un ladrón, conquistar a una esposa o lograr una cura. El dios da a conocer directamente su respuesta a través del sueño, pues nunca es cuestión de algún profeta del dios; ocasionalmente delega en un ángel que lleva su respuesta. Agradecidos, sus fieles le ofrecen sacrificios y exvotos. Si alguien falta a su promesa, el dios lo castiga duramente. Una ley sagrada encontrada en el cabo Sunión en el Ática, en donde un esclavo licio ha instalado un santuario dedicado a Men, nos aclara algo más la naturaleza del dios. Toda mancha (contacto con un muerto, parto, reglas de las mujeres, tabúes alimenticios con respecto a los cerdos) debe evitarse cuidadosamente y, en caso de no poder hacerlo, se debe eliminar por medio de la abstinencia y el alejamiento temporal. Pero se insiste también en la pureza del alma, sin la cual ningún sacrificio es del agrado del dios. Según Estrabón es el dios Lunus. En Asia Menor, y en Persia, donde se juraba por el Men del rey, esto es, por la fortuna, tenía muchos templos en honor suyo.

Men-nefer

Desde el Imperio Medio, nombre de Menfis ((en egipcio antiguo también Tawi o Tauit, desde el Imperio Medio, Men-nefer o Mennofer, en árabe Mit-rahina). Su antiguo nombre era ….).

Mena

o Mene. En el mundo romano, divinidad que preside las molestias periódicas de las mujeres. Se creía que era la luna.

Menac

Uno de los hijos de Egipto, muerto, por su esposa Nelo.

Menace

o Maenace. Asentamiento griego situado en el sureste de Hispania, según Estrabón. Hoy, su ubicación probable es el Cerro del Peñón, cerca de la desembocadura del río Vélez, al sur de Vélez Málaga, provincia de Málaga, comunidad autónoma de Andalucía, España.

Menaces

Ver, Erifa (yegua del joven Menaces, uno de los pretendientes a la mano de Hipodamía).

Ménades

Término que define a las mujeres participantes en los cultos y ceremonias en honor de Dioniso. El término está relacionado con la palabra griega manía "locura", y hace así alusión al estado de excitación extrema en que dichas mujeres se hallaban en el momento de la celebración de los ritos, debido al frenesí de carácter extático que el dios les infundía. Son representadas desnudas o vestidas con ligeros velos, que apenas ocultan su desnudez. Llevan coronas de hiedra, y en la mano un tirso, a veces un cántaro, o bien tocan la doble flauta o el tamboril entregándose a una violenta danza. Las ménades personifican los espíritus orgiásticos de la Naturaleza. En la leyenda, las primeras ménades han sido las ninfas que han criado al dios (Ver, Dioniso). Poseídas por éste, que les inspira una locura mística, vagan por el campo, extrayendo agua de las fuentes con la idea de que es miel o leche. Recorren los campos vestidas con pieles sin curtir, coronadas de hiedras, con el cabello suelto, agitando los tirsos y tocando tambores a cuyo ritmo bailan invocando a Dioniso. Sus juegos son imitados por las bacantes humanas, las mujeres que se entregan al culto a Dioniso. Ejercen dominio sobre las fieras; por ejemplo, se las ve cabalgando panteras o con lobeznos en brazos, etc.. Las ménades desempeñan un papel en cierto número de leyendas: las de Licurgo, Orfeo, Penteo, la de los Miníadas, etc.. Ver, Bacantes, Sacerdotes.

Menae

o Menaion o Menai o Menaeum o Menaenum. Localidad de Sicilia, citada por Diodoro, Ptolomeo, Apolodoro, Vibio, Esteban de Bizancio, Cicerón y Plinio. Hoy, Mineo, provincia de Catania, región de Sicilia, Italia.

Menaenum

Menae (localidad de Sicilia, citada por Diodoro, Ptolomeo, Apolodoro, Vibio, Esteban de Bizancio, Cicerón y Plinio).

Menaeum

Menae (localidad de Sicilia, citada por Diodoro, Ptolomeo, Apolodoro, Vibio, Esteban de Bizancio, Cicerón y Plinio).

Menagirtes

Metragirtes (ministros subalternos de Cibeles, mendigos de profesión).

Menah

Valle a cuatro leguas de La Meca. Los peregrinos deben arrojar a él cuatro piedras por encima de las espaldas. Los doctores musulmanes señalan tres motivos de esta costumbre. Unos dicen que es para renunciar al diablo y rechazarlo, a imitación de Ismael, a quien quiso tentar en el momento en que su padre Abraham iba a sacrificarlo, y que hizo huir arrojándole piedras. Otros que, habiendo querido impedir que Abraham sacrificase a Ismael, y no habiendo podido alcanzar nada ni de Ismael ni de Agar, le alejaron todos de su lado, por este medio. Los últimos, que es en memoria de las piedras que tiró Adán al diablo, cuando volvió delante de él, después de haberle hecho cometer el pecado original.

Menahem

(Manahem) (siglo VIII a.C.). Rey (743-738) de Israel, coetáneo de los reyes Azarías y Jotam de Judá. Fue hijo de Gadi y alcanzó el cargo de gobernador o jefe del ejército en Tirsah. Al morir asesinado Zacarías, sucesor en el trono de Jeroboam II, por un tal Shallum, Menahem logró apoderarse del trono israelita una vez que hubo eliminado al citado Shallum. El nuevo rey supo aprovecharse de la ayuda del monarca asirio Tiglat-pileser III, que había invadido el reino de Israel, para lo cual no dudó en pagar un fuerte tributo. Su gobierno tiránico se vio alterado por algunos levantamientos, como el de Tifsah, ciudad no lejos de Nablus, que reprendió violentamente. Fue sucedido por su hijo Peqahyah. Ver, Cronología de Israel.

Menai

Menae (localidad de Sicilia, citada por Diodoro, Ptolomeo, Apolodoro, Vibio, Esteban de Bizancio, Cicerón y Plinio).

Menaion

Menae (localidad de Sicilia, citada por Diodoro, Ptolomeo, Apolodoro, Vibio, Esteban de Bizancio, Cicerón y Plinio).

Menalces

Uno de los hijos de Egipto. Se casó con la danaide Adite, quién le asesinó en su noche de bodas.

Menalco

Uno de los pastores que introduce Virgilio en sus bucólicas.

Menálides

Ninfas del Ménalo, monte de Arcadia consagrado a Pan.

Menalio

Padre del cuarto Vulcano, según Cicerón.

Menalio

Adjetivo de Ménalo, monte de Arcadia, Grecia.

Ménalo

Hijo de Tisandro que abandonó su hogar en Abidos (Tróade) para defender Troya durante su asedio por los aqueos. Murió a manos de Odiseo.

Ménalo

Nombre del padre de Atalanta, también natural de Arcadia.

Ménalo

o Maenalus. Monte en el sur de Arcadia, famoso en los escritos de los poetas. Es el monte más alto (1.981 m) de la región de Arcadia. Hoy, está situado al noroeste de la actual ciudad de Trípoli (Grecia). )o( MITOLOGÍA.- Apolo iba a cantar en él, con su lira, la transformación de Dafne en laurel. Era la morada ordinaria del dios Pan, de modo que los arcadios creían que algunas veces se oía el sonido de su flauta. Se supone también que fue el teatro de uno de los trabajos de Heracles. Allí persiguió por orden de Euristeo aquella cierva de pies de cobre y astas de oro, que nadie pudo alcanzarla más que el héroe. Se dice que le dio mucho que hacer y que, no queriendo matarla con sus dardos, porque estaba consagrada a Ártemis, la alcanzó por fin al vadear el Ladón. Heracles cargó con ella y la llevó a Micenas. El Ménalo estaba consagrado también a Ártemis, como un terreno propio para la caza.

Ménalo

Ciudad griega de Arcadia, a los pies del monte homónimo, célebre por el culto que se tributaba al dios Pan. Es citada por Estrabón, que la menciona entre las ciudades arcadias de las que apenas se podían encontrar vestigios en su tiempo y no da detalles acerca de su ubicación. Pausanias, por su parte, menciona que en su tiempo solo quedaban ruinas, restos de un templo de Atenea así como de un estadio atlético y de un hipódromo. En la región de Ménalo sitúa las poblaciones de Dipea, Licea, Orestasio, Asea, Palantio, Eutea, Sumatia, Yasea, Peretes y Helisonte, así como la supuesta tumba de Árcade. De Ménalo era un famoso escultor llamado Nicodamo, autor de varias estatuas de divinidades y atletas que se hallaban en Olimpia. La ciudad también tuvo varios campeones olímpicos: Xenocles venció en la lucha infantil y Eutímenes venció en la lucha de hombres y antes en la de niños. Además Nicodamo realizó la estatua del pancraciasta Andróstenes y del púgil Damoxénidas. También fueron notables Eucámpidas e Hierónimo de Ménalo, que estaban entre los fundadores de Megalópolis. Hoy, se ha sugerido que debió estar cerca de la actual población de Dasiá, al noroeste de Trípoli, Grecia. )o( MITOLOGÍA.- Su fundador epónimo fue Ménalo, y llegó a ser la ciudad más famosa de Arcadia.

Ménalo

Ménalo, el héroe epónimo de la montaña arcadia de igual nombre y de la ciudad llamada también Ménalo, es el hijo primogénito de Licaón, según la lista de Apolodoro. Según una tradición, aconsejó a su padre que ofreciese a Zeus los miembros de un niño condimentados como carne corriente, con objeto de poner al dios a prueba. Él y su padre fueron muertos por un rayo. Otra tradición presentaba a Ménalo no como el hijo de Licaón, sino como el de Árcade, rey de Arcadia, y hermano de Atalanta.

Menandro

(ca.342- ca.289 a.C.). Comediógrafo ateniense. Es representante, junto a Dífilo y Filemón, de la llamada Comedia Nueva. Miembro de una familia acomodada, fue discípulo en su juventud de Teofrasto y durante sus años de estudio trabó amistad con Demetrio Falereo, quien dirigió los destinos de Atenas durante una década (317-307) para luego marcharse a Egipto, donde desarrollaría una importante labor literaria. Menandro, al igual que su amigo, fue invitado en numerosas ocasiones a abandonar Atenas por el floreciente Egipto, algo que él nunca quiso hacer. Algunos testimonios nos informan de que Menandro debutó como autor de comedias en el 321, con la obra titulada Orgé. Se sabe que debió componer unas 100 comedias, de las que apenas ha quedado nada. Durante mucho tiempo sólo se tuvo conocimiento de las piezas teatrales de Menandro a través de las citas de gramáticos, lexicógrafos y florilegios, así como por las adaptaciones que de sus comedias hicieron los autores dramáticos latinos, en especial Plauto y Terencio; este último, llamado en sus días dimidiatus Menander ("medio Menandro"), tomó como modelo al comediógrafo griego en tres de sus seis obras: Andria, Adelphoe y Heatontimoroumenos. De todos modos, aunque estas adaptaciones latinas dejan entrever algo del fino humor y de las excelentes tramas de las obras de Menandro, también ocultan mucho, pues, como el mismo Terencio anunciaba desde sus prólogos, en Roma era perfectamente lícito la contaminatio o mezcla de originales, lo que impide hacerse una idea exacta de alguna obra de Menandro en concreto. Mucho más difícil es descubrir el espíritu de Menandro tras las comedias de Plauto, quien en sus adaptaciones actuó aún con mayor libertad que Terencio. De todas formas, la Aulularia toma como modelo una obra hoy desconocida de Menandro, Bacchides procedería de Dis Exapaton, Cistellaria de Synaristosai, aunque en este caso no todos los autores están de acuerdo, y Stichus de Adelphoi. El hecho es que Menandro, un autor admirado e imitado en la antigüedad, desapareció para nosotros casi por completo en los primeros ss. de la llamada Edad Oscura (ss. VII-VIII). Sólo en nuestros días se ha podido ir rellenando esa laguna gracias a los descubrimientos papiráceos, que han permitido recuperar una obra completa de Menandro (Dyskolos, del 317) y abundantes fragmentos de otras seis (Epitrépontes, Perikeiromene, Samia, Aspis, Sikyonios y Misoumenos). Además, se conocen fragmentos más o menos extensos de Dis Exapaton, Georgós, Heros, Theophoroumene, Kitharistes, Kólax, Phasma y de dos obras cuyos títulos son todavía desconocidos, la llamada Fabula Incerta y la Comoedia Florentina, que muy bien podría ser parte de la ya mencionada Aspis; también se conocen unas series de versos de Karchedonios, Koneiazomenae y Perinthia. De igual modo, se conservan algunos fragmentos de autoría incierta que muy bien podrían atribuirse a Menandro, como es el caso del "papiro Didot". Junto a los papiros, otra fuente importante para el conocimiento de Menandro son las Períocas, breves resúmenes de los argumentos de las comedias seguidos de la notación del verso inicial de las obras, las indicaciones didascálicas, donde se consignan datos de interés como la fecha de representación, y que se completan con la inclusión de un juicio crítico sobre la pieza. En estas obras de Menandro, representadas no sólo en la Atenas de su tiempo sino también en otras zonas de influencia cultural griega, se descubren las características de la llamada Comedia Nueva, que había conseguido incorporar al género de la comedia algunos de los hallazgos de la tragedia de Eurípides. De hecho, frente a lo común en otros autores de la Nueva (Dífilo y Filemón), Menandro rehusó parodiar el mito; en sus obras, de ambiente ciudadano y burgués, se encuentran por el contrario algunos de los temas comunes en las tragedias euripideas aunque con un aire totalmente nuevo: la violación, la exposición o abandono de los niños, los posteriores reconocimientos (anagnórisis), los viajes, los duros trabajos y esfuerzos sufridos tras años que desembocan en un final feliz, etc. Todos estos temas, algunos de los cuales ya habían sido comunes en la llamada Comedia Media, se iban desarrollando a través de una complicadísima trama dramática, por lo que al comienzo de la obra era preciso el prólogo explicativo que pusiera en antecedentes al público. En ocasiones, estos prólogos eran recitados al comienzo de la obra por una divinidad, aunque esto no era obligatorio. Menandro, como buen autor dramático, era consciente de la importancia del público como un elemento más de la representación, por lo que jugaba muy a menudo con el factor sorpresa y con la necesidad de mantener el contacto con el espectador, algo que es inherente al género de la comedia desde sus inicios. De todos modos, esta interrelación público-actores se hizo aún más evidente en los dramas de Menandro, donde las interpelaciones no sólo quedaron para el prólogo, sino que fueron también un elemento importante en los monólogos de algunos personajes y, cómo no, en los apartes, que constituyen un importante procedimiento para realzar el elemento cómico. En cuanto al papel del coro en las piezas dramáticas de Menandro, se observa su creciente disminución, completando así una tendencia que ya se había dejado notar en la Comedia Antigua y Media. En las obras de este autor, el coro con sus danzas y cantos sólo sirve para marcar la separación entre los diferentes actos. El arte dramático de Menandro se centra, así, no sólo en la perfecta estructura de sus piezas sino también en su perfecto dominio del metro. Sus trímetros yámbicos dan la impresión de un lenguaje coloquial, cargado de una gran riqueza de matices que permiten caracterizar con finura y amplitud a cada uno de los personajes. Este aspecto ya fue destacado por algunos críticos de la antigüedad, como Aristófanes de Bizancio, quien concedía a Menandro uno de los primeros lugares entre los poetas griegos, o como Quintiliano (10, 1, 69), que señalaba a Menandro como uno de los más importantes imitadores de Eurípides y reconocía su capacidad para acomodarse omnibus rebus, personis, adfectibus ("a cualquier circunstancia, cualquier personaje, cualquier sentimiento"). Aparte de estos procedimientos técnicos, el éxito de Menandro se apoyaba también en su perfecto cuadro de costumbres. Menandro es, en definitiva, un perfecto observador de la necedad y la miseria que siempre acompañan la vida del hombre. Las comedias de Menandro permiten hacerse una cierta idea de la sociedad ateniense de sus días. Sus personajes pertenecen, sobre todo, a una clase burguesa donde la convención social ocupa un lugar destacado. El amor surge aquí como un elemento importante en la trama, en la que se suelen dibujar las relaciones entre diferentes individuos y donde el juego de la apariencia/realidad desempeña un papel importante: el joven obligado a casarse y que, al mismo tiempo, se halla enamorado de una hetaira, el misántropo (como en el Dyskolos) o las relaciones entre padres e hijos (como en Adelphoi) son ingredientes fundamentales de sus comedias en las que domina, ante todo, la variedad. Los personajes de Menandro están tomados así de los diferentes estamentos sociales y, aunque partan de los estereotipos del género cómico, se muestran cargados de ciertos rasgos que los individualizan: el joven y el viejo, el rico y el pobre (las disquisiciones sobre la pobreza son, así, abundantes en su obra), el amo y el esclavo. Hay, además, personajes tradicionales como el soldado o el cocinero, ya objeto de caricatura en la Comedia Media, aunque en Menandro reciben también un tratamiento particular; junto a ellos aparece la hetaira, que representa un personaje femenino dotado de cierta libertad. Todos ellos aparecen retratados con simpatía e ironía, al ser puestos en un escenario en el que su libertad se enfrenta en ocasiones con una fuerza superior e incomprensible que siembra el desconcierto y provoca ese juego de apariencias donde reside el fino humor de las comedias: la Tyché o Fortuna, un concepto ambiguo y contradictorio. En realidad, se puede afirmar que el gran mérito de Menandro reside en su capacidad para la creación de estos personajes, que aún partiendo de tipos, reciben una caracterización psicológica precisa, aunque no excesiva, y viven dentro de la comedia una vida real, semejante a aquella que llevaban sus espectadores. En Menandro se descubre una fe en el lado bueno de sus personajes y se adivina un cierto sentimiento filantrópico que le permite encontrar concomitancias entre los diferentes individuos por encima de las convenciones sociales. Esta nueva concepción se puede resumir en una de las frases más célebres de Menandro que también recogió Terencio en su Heautontimoroumenos 77: homo sum, humani nil a me alienum puto ("hombre soy: nada de lo humano considero ajeno a mí"). En este sentido, cabe recordar que durante la antigüedad, y sobre todo a partir del siglo IV, fueron muy célebres los Apotegmas de Menandro, una colección de versos sueltos extraídos de las diferentes obras del autor junto con otros muchos que, en honor a su fama, le fueron atribuidos pero cuya autoría es más que dudosa.

Menandro

(siglo IV a.C.). Jefe de los mercenarios en el ejército de Alejandro Magno. Había sucedido a Asandro como sátrapa de la provincia que después se le adjudicó en propiedad: Lidia.

Menandro

(siglo II a.C.). El más grande rey griego de la India (ca.155-130), conocido localmente como Mininda. Nació en una localidad llamada Kalasi, cerca de Alasanda (Alejandría del Cáucaso), y era hijo de un rey. Después de conquistar el Punjab, en donde hizo de Sagala su capital, llevó a cabo una expedición a través de todo el norte de la India y visitó Patna, la capital del imperio Mauria, aunque no parece que lograra conquistar esta tierra, pues debió estar comprometido en guerras con Eucrátides en la frontera noroeste. Cuando este último fue asesinado (ca. 145), Menandro estuvo en situación de consolidar su reino. Probablemente se convirtió al budismo. Se casó con Agatoclea, una hija del rey Agatocles, de la familia de Eutidemo. Parece ser que Menandro murió en combate, aunque los budistas afirman que dejó el poder y cedió el reino a su hijo. Sus cenizas se repartieron entre las muchas ciudades que aspiraban a conservarlas. Le sucedió su hijo Estratón, que gobernó bajo la tutela de su madre. Menandro acuñó una gran cantidad de moneda, en la que se combinaban los motivos griegos e indios. Pudo haber favorecido el desarrollo artístico de las estatuas de Buda y la construcción de los estupas que albergan las reliquias sagradas. Adoptó los títulos de Salvador y El Justo.

Menandro

Historiador de los reyes de Fenicia, originario de Éfeso. Fue empleado como fuente por Flavio Josefo. Se desconoce la época en la que vivió.

Menandro

(siglo III a.C.). Escritor de retórica nacido en Laodicea. Abarca un gran número de temas, desde himnos y encomios, hasta la manera de confeccionar discursos adecuados para cada ocasión, pasando por fórmulas de tratamiento destinadas a los emperadores romanos. Se conservan dos tratados, que proporcionan evidencias útiles para comprender ciertos tipos de literatura antigua, como los poemas de boda (epitalamios) o los poemas dirigidos a los que se van de viaje (propémpticos).

Menanu

Khumban-Nimena III ((ss. VIII-VII a.C.). Rey (692-689) elamita, sucesor de su hermano mayor Kuteir-nakhundi cuando éste fue asesinado en el transcurso de un levantamiento).

Menapii

Menapios (pueblo germano que habitaban en la Galia Belgique, territorio comprendido entre los ríos Sena y el Rhin).

Menapios

o Menapii. Pueblo germano que habitaban en la Galia Belgique, territorio comprendido entre los ríos Sena y el Rhin, los actuales territorios de Bélgica, Luxemburgo, norte de Francia, sur de los Países Bajos y oeste de Alemania. Su territorio se extendió entre los ríos Aa, en el norte de Francia y el Rhin. Los menapios era un pueblo sedentario que vivía del pastoreo y de la agricultura en aldeas y granjas. Antes de la llegada de los romanos estaban establecidos alrededor de Gante y Amberes, territorio que corresponde actualmente a la provincia belga de Flandes Oriental. Su primera capital fue Castellum Menapiorum (Cassel), después de haber desplazado a los morinos, otro pueblo belga, hacia el oeste. También hubo asentamientos menapios en la región de Wesel (Alemania), en la orilla derecha del río Rhin. Las legiones romanas, comandadas por Julio César, conquistaron la Galia Belgica en 57-53 a.C.. En 57, debido a la progresión de las tropas romanas, eburones, atuátucos, morinos, menapios y condrusos se coaligaron contra ellos. Sin embargo, a pesar de la resistencia ofrecida fueron derrotados. Tres años después los pueblos de la Galia Belgica se sublevaron y en 53 a.C. los menapios fueron forzados a rendirse, tras ser de nuevo vencidos. Ver, Cauci.

Menargutes

Sacerdotes de Cibeles, que hacían todos los meses sus colectas.

Menarva

Menrva (diosa etrusca de la sabiduría, la guerra, el arte, las escuelas y el comercio. Es la contraparte etrusca de la griega Atenea y la romana Minerva. Como ….).

Menas

Menodoro ((siglo I a.C.). Aventurero y comandante de flota que, tras una carrera como pirata, unió sus fuerzas a las de Sexto Pompeyo y en el 40 conquistó Cerdeña de manos ….).

Menasino

Hijo de Pólux, que tenía una estatua en Corinto, en el templo edificado en honor de su padre.

Menat

Nombre utilizado para designar a la diosa egipcia Hathor.

Menat

Menit (corresponde al signo jeroglífico "menit". Consistía en un pesado collar de cuentas con ….).

Menat

"distribuidor de las gracias". Divinidad de los antiguos árabes.

Menat neter

En el antiguo Egipto, Nodriza del Dios.

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