Os damos la bienvenida al Diccionario de Historia Antigua y Mitología más completo de Internet.

Introduce la palabra que quieras consultar, selecciona el tipo de búsqueda (Todos los campos, Palabra o Descripción) y haz clic en "Buscar".

- Cuando realizas una consulta de un término ten en cuenta que el buscador mostrará un listado alfabético de las palabras exactas y también de aquellas palabras que contengan dicho término.

- Una vez hayas realizado una búsqueda, si has navegado por distintas páginas o has entrado a explorar el listado por letras es aconsejable pulsar el recuadro "Anular" antes de realizar una nueva consulta.

Página 977 - 1322 Palabras 48801 al 48850 de 66095

Palabra   |   Descripción

Panonia Savia

Una de las cuatro provincias de Pannonia, en la subdivisión territorial que hizo Diocleciano en 296. Ver, Panonia.

Panonia Secunda

Una de las cuatro provincias de Pannonia, en la subdivisión territorial que hizo Diocleciano en 296, con capital en Sirmium. Ver, Panonia.

Panonia Valeria

Una de las cuatro provincias de Pannonia, en la subdivisión territorial que hizo Diocleciano en 296. Ver, Panonia.

Panonios

o Pannonii. Perteneciente o relativo a un antiguo pueblo indoeuropeo, de origen ilírico. que habitaba en la región de Pannonia. Los pueblos panonios eran un complejo étnico del grupo ilirio. Fueron romanizados en el año 8.

Pánopa

Pánope ("la que todo lo ve". Una de las Nereidas).

Pánopa

Panopeo (ciudad de la Antigua Grecia situada en la región de la Fócide, al este, en el límite con Beocia. Estaba situada en el camino de Daulis a Orcómeno, al oeste ….).

Panopa

Hija de Teseo, esposa de Hércules, del cual tuvo un hijo que tomó el nombre de su madre.

Panopa

Joven siciliano, compañero del rey Acestes en la caza. Fue otro de los concurrentes al premio en la corrida de caballos que hizo realizar Eneas para solemnizar el aniversario de la muerte de su padre, Anquises.

Pánope

o Pánopa o Panopea "la que todo lo ve". Una de las Nereidas.

Panopea

Pánope ("la que todo lo ve". Una de las Nereidas).

Panopeo

o Fanoteo o Pánopa o Panopeus o Phanoteus. Ciudad de la Antigua Grecia situada en la región de la Fócide, al este, en el límite con Beocia. Estaba situada en el camino de Daulis a Orcómeno, al oeste de esta última; en el valle del río Cefiso, en su margen derecha. Cerca, al norte, y a veinte estadios de Queronea. Aparece nombrada en el Catálogo de naves de la Ilíada. Posteriormente la ciudad fue llamada Fanoteo. Fue destruida por los persas durante la invasión de Jerjes II de Persia en 480 a.C.. En 395 a.C. su territorio fue saqueado por los beocios, que trataron de asaltar la ciudad, pero solo pudieron tomar por la fuerza los suburbios. Fue destruida por Filipo II de Macedonia en 346 a.C. al final de la Tercera guerra sagrada. En 198 a.C. los romanos capturaron la ciudad, sin necesidad de combatir. En tiempos de Pausanias la localidad carecía de edificios públicos y sus construcciones eran precarias y se decía que sus habitantes no eran de origen focidio sino flegios venidos de Orcómeno que se refugiaron allí. Hoy, Aio Vlasi, Grecia. )o( MITOLOGÍA.- Su fundador mítico fue el personaje del mismo nombre. Tenían una imagen que representaba a Asclepio o a Prometeo y junto a un torrente de sus inmediaciones estaba el supuesto sepulcro de Ticio, castigado por los dioses debido a que había ultrajado a Leto. La tradición decía que en el límite entre Panopeo y Queronea fue encontrado el cetro que Homero dice que fue hecho por Hefesto y que fue transmitido sucesivamente de Zeus a Hermes, Pélope, Atreo, Tiestes y Agamenón. Este cetro fue encontrado junto a cierta cantidad de oro; los de Queronea conservaron el cetro y los focidios el oro.

Panopeo

Panopeo es el héroe epónimo de la ciudad de igual nombre, en la Fócide oriental. Por su padre, Foco, pertenece a la raza de Éaco y por su madre, Asteria, hija de Deyón, a la de Deucalión, por Juto. Tiene un hermano gemelo, Criso, por el cual siente un odio despiadado. Cuéntase que los dos niños se peleaban ya en el seno de su madre (Ver, sin embargo, Criso). Acompañó a Anfitrión en la campaña contra los tafios, y juró por Atenea y Ares que no sustraería nada del botín. Pero, habiendo faltado a su juramento, fue castigado por su perjurio en la persona de su hijo Epeo, quien, aunque animoso guerrero, fue un mal soldado. Participó en la guerra de Troya, construyendo el caballo de madera (Ver, Epeo). Panopeo figura en la Electra de Sófocles (con el nombre de Fanoteo). Está al lado de Egisto, mientras Pílades, su sobrino-nieto; lucha en favor de Orestes. De este modo se manifiesta hasta en sus descendientes el viejo odio existente entre Panopeo y Criso. Es también el padre de Egle, por la cual Teseo repudió a Ariadna.

Panopes

Ver, Helimo (dos cazadores de la corte de Acesto, rey de Sicilia).

Panopeus

Panopeo (ciudad de la Antigua Grecia situada en la región de la Fócide, al este, en el límite con Beocia. Estaba situada en el camino de Daulis a Orcómeno, al oeste ….).

Panoplia

)o()o( Conjunto de armas del hoplita griego: casco, hombrera, coraza, protección del antebrazo, ventrera, escudo (generalmente redondo), muslera, grebas, tobillera, protección del pie, lanza de unos 2 m de longitud y espada de doble filo. )o()o( Armadura completa. )o()o( Colección ordenada de armas. )o()o( Tabla donde se colocan sables, floretes y otras armas.

Panópolis

Ajmin ((árabe, Akhmin; egipcio antiguo Ipu, Jemis o Jent-Min o Khent-Min; griego, Khemmis o Panópolis). Frente a Sohag en la orilla oriental del Nilo).

Panoptes

"el que todo lo ve". Sobrenombre de Argos, monstruo de cien ojos que lo veía todo.

Panoptes

"el que todo lo ve". Sobrenombre de Zeus, como Argos, de cien ojos.

Panormo

Localidad al sur de la isla de Peparetos, que no hay que confundir con Palermo de Sicilia (en griego, también Panormo). Se trataba de una de las ciudades que había en la isla en la antigüedad, junto con Peparetos y Selinunte. Es mencionada por Diodoro Sículo y por Polieno, que relatan que, en torno a los años 361/60 a.C., Alejandro de Feres asedió Peparetos y ocupó Panormo. Loóstenes, el almirante ateniense, comandó las tropas que acudieron en ayuda de Peparetos, pero Alejandro resistió el asedio en Panormo, apresó algunas trirremes atenienses mediante una estratagema y saqueó el Pireo.

Panormo

Ciudad de Caonia. Hoy, Porto Palermo de Himarë, distrito de Vlorë, condado de Vlorë, Albania.

Panormo

Localidad de Acaya, a escasa distancia (15 estadios) y al este de río de Acaya, enfrente de Naupacto. Hoy, en Grecia.

Panormo

Ciudad al sur de Mileto, en las estribaciones del monte Latmo. Hoy, en Turquía.

Panormo

o Panormus o Panhormus. Ciudad de la costa septentrional de Sicilia, al oeste. Fundada por los fenicios a comienzos del siglo VII a.C.. Panormo, a pesar de su nombre griego, nunca fue una ciudad griega. Se convirtió en el centro de las operaciones cartaginesas en la zona y se luchó mucho por ella durante la Primera Guerra Púnica, tras la cual pasó a Roma (254 a.C.). Fue una de las poblaciones liberae et immunes, aunque careciendo de tratado con Roma. Sus fértiles alrededores y su buen puerto garantizaron su prosperidad y llegó a ser colonia en el reinado de Augusto. Sus habitantes eran conocidos como panormitanos. Hoy, Palermo, provincia de Palermo, región de Sicilia, Italia.

Panormo

Ciudad de la isla de Samos, en la costa norte. Hoy, Vathi, capital moderna de la isla, Grecia.

Panormo

Nombre de una rada al este de Cizico. Hoy, en Turquía.

Panormos

Ciudad de la isla de Creta, situada entre dos bahías. Era el puerto de la antigua Eleftherna. Plinio ubica la ciudad entre Rethymnonn y Kytaion. La zona estuvo habitada por primera vez en el período minoico. Fue independiente y autónoma del 277-67 a.C.. Al igual que otras ciudades de la isla, fue conquistada por los romanos en el 67 a.C.. Las monedas encontradas tienen la imagen de una diosa y el fénix con las letras P / A. Hoy, Panormos, a 22 km al este de Rethymnonn, provincia de Mylopotamou, prefectura de Rethymnon.

Panormus

Panormo (ciudad de la costa septentrional de Sicilia, al oeste. Fundada por los fenicios a comienzos del siglo VII a.C.. Panormo, a pesar de su nombre griego, nunca ….).

Panotea

Sacerdotisa de Apolo que vivía en tiempo de Abante o de Acrises. Se le atribuye la invención de los versos heroicos.

Panquea

Pancaia (isla fabulosa de Arabia, situada en medio del océano meridional, al sur de las costas de Arabia, descrita como un paraíso de carácter utópico en el relato de Evémero, célebre por ….).

Pansa

Gayo Vibio (Caius Vibius Pansa Caetronianus) (siglo I a.C.). Hijo del magistrado monetal C. V. Pansa, quizás fue originario de la ciudad de Perusa, donde estuvo exiliado por haber colaborado con el partido de Mario. Tras la promulgaclón de la lex Plotia regresó a Roma, abrazando la causa de César. En el 54-53 sirvió a las órdenes de César en la Galia. En el 51 fue nombrado tribuno de la plebe, y en el 48, pretor. En el 46 obtuvo el gobierno de la provincia de Bitinia tras haber tomado parte en la guerra contra Farnaces. De nuevo en Roma apoyó públicamente a César frente a los ataques de los pompeyanos. César le envió en el 45 como gobernador de la Galia Cisalpina, donde parece haberse granjeado las simpatías de la población. En el 44, conocida la noticia del asesinato de César, se desplazó a la capital para asumir, junto con Hirtio, el consulado para el 43. Ambos cónsules, en colaboradón con el Senado, se opusieron a M. Antonio, al que se enfrentaron en la batalla de Mutina en abril del 43; Hirtio murió en el combate, mientras Pansa cayó gravemente herido muriendo poco después en la ciudad de Bolonia.

Pansofa

"que todo lo sabe". Sobrenombre de Palamedes, a causa de sus vastos conocimientos en varias materias.

Pantacias

Pantagies (río de una corriente muy rápida en la provincia de Siracusa, Sicilia, que desemboca al sur del río Terias. En su desembocadura se encontraba Trótilo).

Pantacius

Pantagies (río de una corriente muy rápida en la provincia de Siracusa, Sicilia, que desemboca al sur del río Terias. En su desembocadura se encontraba Trótilo).

Pantagati

Pájaros de buen agüero.

Pantagia

Pantagies (río de una corriente muy rápida en la provincia de Siracusa, Sicilia, que desemboca al sur del río Terias. En su desembocadura se encontraba Trótilo).

Pantagias

Pantagies (río de una corriente muy rápida en la provincia de Siracusa, Sicilia, que desemboca al sur del río Terias. En su desembocadura se encontraba Trótilo).

Pantagies

o Pantacius o Pantagia o Pantagias o Pantacias. Río de una corriente muy rápida en la provincia de Siracusa, Sicilia, que desemboca al sur del río Terias. En su desembocadura se encontraba Trótilo. Hoy, Porcaria, provincia de Siracusa, región de Sicilia, Italia. )o( MITOLOGÍA.- Servio hace derivar este nombre de patago "ruido", aludiendo al que hacían sus aguas, por cuyo motivo, incomodada Ceres cuando iba en busca de su hija, le mandó que en adelante corriese en silencio y dulcemente.

Pantagnoto

Ver, Polícrates, tirano de Samos.

Pantaleón

(Pantaléon) (siglo VII a.C.). Rey tirano de Pisa, en Élide. Apoyó a los mesenios en su segunda guerra contra Esparta. Más tarde se enfrentó a los eleos a causa de la presidencia de los Juegos Olímpicos, que ocupó personalmente durante algún tiempo.

Pantanus

Lago de Daunia. Hoy, Lesina, provincia de Foggia, región de Puglia, Italia.

Pantarbe

Filóstrato, en su Vida de Apolonio, escribe "acerca de la piedrecilla que atrae y une a ella a otras piedras, no debes ser incrédulo, pues te es posible ver la piedra y admirar todo lo que hay en ella. Llega a ser, pues, la mayor como la uña de este dedo (señalando su pulgar) y se concibe en una cavidad de la tierra, a una profundidad de cuatro brazas; se halla dotada de tanto aliento, que la tierra se hincha y muchas veces se desgarra al estarse concibiendo en ella la piedra. Procurársela no le es posible a nadie, pues se escapa si no se la atrae con la ayuda de la razón. Pero sólo nosotros, por algunas cosas que hacemos y otras que decimos, obtenemos la pantarbe, pues ese es su nombre. De noche, en efecto, emite luz del día, como el fuego, pues es roja y radiante. Si se la mira de día, hiere los ojos con diez mil centelleos. La luz que hay en ella es un halo de una fuerza inefable, pues atrae hacia sí todo lo que hay cerca. ¿Qué digo lo que hay cerca? Te es posible echar al agua cuantas piedras quieras, en cualquier sitio de los ríos o del mar, y no cerca unas de otras, sino desperdigadas y como caigan, y una vez suspendida ésta de un cordel sobre ellas, las recolecta todas por la difusión de su aliento, y se quedarán en racimo sobre ella las piedras, como un enjambre".

Pantea

(siglo VI a.C.). Esposa de Abradatas, gobernador de Susiana.

Panteas

Divinidades adornadas con los símbolos de otras varias divinidades reunidas. Así es que las estatuas de Juno llevan algo de las de Palas, Venus, Diana, Némesis y las Parcas. En los antiguos monumentos se ve a la Fortuna con alas, que lleva en la mano derecha el timón y en la izquierda el cuerno de la abundancia, mientras que por debajo termina en cabeza de carnero. El adorno de su cabeza consiste en una flor de loto, que se eleva entre dos rayos, atributo de Isis y Osiris. Lleva en la espalda el carcaj de Diana, en el pecho la égida de Minerva; sobre el cuerno de la abundancia, el gallo de Mercurio, y en la cabeza de carnero, el cuerno de Apolo. Las medallas ofrecen también Panteas o cabezas cargadas de diversos frutos. Tal es la que se encuentra en la medalla de Antonino Pío y de la jóven Faustina, que representa todo junto a Serapis por la medida que lleva, al Sol por el color de los rayos, a Júpiter Ammón por los dos cuernos de carnero, a Plutón por la larga barba, a Neptuno por el tridente, y a Esculapio por la serpiente emoscada alrededor de la manga. Se cree con bastante fundamento que estas Panteas deben su origen a la creencia de aquellos que, habiendo tomado varios dioses por protectores de sus casas, los reunían a todos en una misma estatua, la cual adornaban con diferentes símbolos correspondientes a estas deidades.

Pantedas

(ss. V-IV a.C.). Como embajador de Esparta, puso fin al dominio de Clearco I en Bizancio (403). Como harmosta espartano, murió en el campo de batalla en Tanagra luchando contra Pelópidas, en el 377.

Pantelaria

Isla de Italia, con 83 km² de extensión, situada entre Sicilia y Túnez. Perteneció a fenicios, romanos, etc.

Panteneijh

Jefe de los sacerdotes de Neith, en Egipto.

Panteo

Hijo de Otreo, sacerdorte de Apolo. Murió en la última noche de la existencia de Troya, en presencia de Eneas.

Panteón

Templo romano dedicado a varias divinidades, especialmente a Venus y Marte, construido por mandato del cónsul Agripa, yerno de Augusto, en el año 27 a.C.. Después de varios incendios, que prácticamente lo arruinaron, se reconstruyó en el año 126 de la era cristiana, en tiempos de Adriano, atribuyéndose su construcción al arquitecto Apolodoro de Damasco. Es uno de los edificios más grandiosos de todo el mundo antiguo, según se reconoce en un inscripción mandada colocar por el papa Urbano VIII que dice Aedificium toto orbe celeberrimum. Las proporciones y la estructura del Panteón son representativos de la concepción religiosa de los romanos: la morada de todos los dioses, en la que los romanos pretendieron centralizar la gran variedad de cultos de la cosmopolita ciudad eterna, aparece como una síntesis del cielo y de la tierra. Por eso el conjunto tiene una planta circular cerrada por una cúpula. Tanto la altura del espacio interior de la cúpula como el diámetro de la pared circular de la planta es de 43,20 m. Si imaginamos completa la esfera que se inscribe en la gran sala circular y que determina la bóveda semiesférica, tendríamos representado el globo celeste reposando en el suelo. La esfera que reposa estáticamente en el cilindro, tiene un radio de 21,60 m, correspondiendo al radio del cilindro y de la altura. En la estructura interior del Panteón de Agripa, los romanos supieron conjugar armónicamente la tradicional arquitectura arquitrabada griega con las líneas abovedas características de las obras romanas; a esta armonía corresponde la distribución de la pared dividida en dos partes: la inferior está compuesta por nichos redondos y rectangulares alternos y la superior decorada por delicadas incrustaciones de bronce, no existentes en la actualidad. La misma genialidad se aprecia en su planta: una gran sala circular precedida de un cuerpo aporticado con una fachada octástila de robustas columnas de pórfido rematado por un frontón. La media naranja de su cúpula tiene en el centro una abertura redonda de 8,92 m, único punto de iluminación del interior. Está construida con nervios y arcos de descarga hechos de ladrillo rellenos de hormigón que se apoyan en el muro circular de la base, a la cual se abren numerosas exedras y nichos, donde estaban colocadas figuras de los dioses. La técnica constructiva del Panteón ha servido de inspiración a los arquitectos de diferentes épocas: a los bizantinos, al renacentista Brunelleschi en la cúpula de Santa María de las Flores de Florencia. Los casetones de la cúpula, antiguamente estucados y quizá adornados con estrellas, van reduciendo su tamaño a medida que avanzan hasta el centro, acentuando el efecto de la perspectiva. En su exterior la bóveda originariamente se cubría con tejas de bronce dorado, que durante el siglo VI fueron arrancadas para el aprovechamiento del metal. Igual ocurrió después cuando Bernini, quien para construir el Baldaquino de San Pedro del Vaticano extrajo los bronces que adornaban el pórtico. El Panteón de Agripa se ha conservado con bastante fidelidad a su origen, por haberse habilitado casi desde los primeros momentos del cristianismo como iglesia para el culto. En las capillas interiores, donde antaño estaban estatuas de las divinidades adoradas, existen hoy capillas con numerosas obras de arte y entre ellas hay tumbas de ilustres personajes de la historia y del arte romanos, como por ejemplo la de Rafael de Urbino. Conserva todavía su pavimento antiguo de mármoles y restos de policromía sobre los relieves del pórtico. De cualquier forma lo más extraordinario del Panteón es el hecho de ser el primer edificio en el que aparece el moderno concepto de la arquitectura como arte creador de espacios interiores. Es la primera construcción de la antigüedad en la que claramente se pretende crear un caparazón, no preocupándose en extremo de los volúmenes exteriores. La arquitectura griega creaba sus edificios para ser contemplados desde el exterior, donde se reunía el pueblo para las celebraciones religiosas. En el Panteón, por el contrario, se crea un espacio interior donde los creyentes romanos adoran a sus dioses aislándose del universo exterior, porque el cosmos está bajo su cúpula. Realmente la obra es una perfecta síntesis de armonía e inteligencia constructiva y nunca, hasta el Renacimiento, catorce siglos después, el hombre se había atrevido a realizar una obra tan gigantesca. Miguel Angel dijo de este edificio que tenía "un diseño angélico y no humano".

Panteón egipcio

Intentar exponer el panteón egipcio, cuya vigencia con sus cambios y desarrollo abarcó desde finales del cuarto milenio antes de Cristo hasta la aparición del Cristianismo en el siglo III, es tarea harto difícil por una serie de razones de fácil comprensión. El aislamiento de Egipto y la lejanía de sus enclaves urbanos motivaron desde los primeros tiempos la existencia de dioses locales, cultos, mitos y leyendas propias, elementos que se vieron continuados, todos ellos, incluso en los grandes núcleos religiosos de las épocas históricas, y que se fueron unificando gracias a las tendencias centralizadoras de los faraones, de sus funcionarios religiosos y de las especulaciones teológicas. De los primitivos dioses predinásticos (titulares de los clanes) se pasó paulatinamente a un complejo panteón susceptible bien pronto de dividirse, y aun subdividirse, en diferentes categorías divinas. Así, puede hablarse de dioses primitivos (animales, plantas y árboles, piedras, fetiches), de divinidades locales (en realidad formas de Ptah), de dioses cósmicos o celestes (Nut, Geb, Shu, Thot, Re, Sepedet), de divinidades funerarias (Osiris, Anubis, Sokaris) e incluso abstractas (Sia, Maat, Nepri) o de origen extranjero (Baal, Sutech, Astarté, Anat, Qadesht). Prácticamente, todas estas categorías de dioses presentan muchísimos problemas de comprensión, dado que los antiguos egipcios no se preocuparon en fijar de manera coherente sus ideas religiosas (de claro significado para ellos) y que asumían de modo colectivo (culto) sin descender al examen individual o al pensamiento crítico. Ante todo, la religión egipcia se nos presenta como una religión oficial, articulada en gran cantidad de ideas teológicas (con serias contradicciones y claras tolerancias) que intentaron sistematizar basándose en sus números sagrados (tríadas, enéadas, ogdóadas). No menos significativo fue el culto dispensado a los animales (recordemos, entre otros, al carnero, toro, cocodrilo, halcón y gato), no dudando en figurar a muchos de sus dioses total o parcialmente de modo zoomorfo, o el tributado a ciertas plantas (sicómoro, loto, lechuga) y objetos (trono, cetro, barca). Su marcado politeísmo, que comprendía dioses y diosas, exigió un orden de importancia y de cambios en la misma, los cuales pueden detectarse a través de la evolución histórica del país del Nilo. De entre los dioses de mayor significación (y se presentan muy sintéticamente) hay que destacar a Re, el sol, tal vez la más grande divinidad egipcia, adorada primitivamente en Heliópolis bajo el nombre de Atum (sol del atardecer). No es de extrañar su éxito, dados los beneficios que el sol proporcionaba y que le hicieron ser considerado símbolo del orden universal (maat). Los faraones se creyeron descendientes directos de tal dios, lo que les legitimaba en su trono. Re navegaba por el mundo inferior durante la noche y aparecía nuevamente por la mañana. Entre sus diversas formas hay que destacar la del escarabajo Khepri, insecto creído símbolo del nacimiento del sol. Durante la época de Amenofis IV, el llamado faraón hereje, el sol fue adorado bajo la forma de un disco, Atón, si bien el culto al disco solar ya se tributaba, según sabemos, durante el Imperio Antiguo. Re fue, asimismo, identificado a Horus, Shu y asociado a Amón. Otro dios muy venerado (y en cierta manera el dios principal del Libro de los Muertos) fue Osiris, hijo de Geb y de Nut. Creído dios de la vegetación y rey de los muertos, su contenido teológico fue muy complejo, al ser sujeto de diferentes mitos y leyendas no desarrolladas en su totalidad en las fuentes egipcias. Venerado en Busiris, lo fue también luego en todos los lugares donde se halló alguna parte de su cuerpo mutilado por Seth, su hermano, tras darle muerte. Junto a Osiris hay que situar a Horus, asimismo otro dios muy complejo, dado que muchos dioses (hasta quince) se intitularon con idéntico nombre e incluso con la propia figura de un halcón, su animal sagrado. Según un mito, Horus fue una antigua divinidad del cielo; según otro, se trataba del propio hijo de Osiris. Adorado en el delta como Mekhenti-irti ("Aquel en cuyo rostro están los dos ojos", esto es, el sol y la luna), sería identificado con Re bajo el nombre de Re-Horakhti. Horus gozó de amplia popularidad, celebrándose importantes fiestas en su nombre. El hermano de Osiris fue Seth, divinidad guerrera figurada como un animal de difícil identificación y que representó un importante papel en el Mito de Osiris al atentar contra él y arrebatarle su trono. Sin embargo, Seth fue una divinidad de cierto prestigio, pero que acabó siendo considerada maléfica, sobre todo al ser identificada con el Baal de los invasores hicsos. Otro dios de notabilísima importancia durante el Imperio Nuevo, a pesar de su oscuro origen, fue Amón. Titular del viento y del aire, fue representado bajo la forma de un carnero. En Karnak contó con un oráculo famoso y también en el oasis de Siwa, éste durante la Epoca baja (716-332). En Tebas se situó a la cabeza del panteón y se le llegó a identificar con Re (Amón-Re). El ibis Thot, figurado también, a veces como babuino, fue otro de los grandes dioses egipcios. Divinidad benefactora, desempeñó un importante papel religioso a deducir de los mitos y las leyendas (Mito del ojo lunar). Estaba presente en el pesaje que las almas de los muertos sufrían en el juicio de Osiris y cuidaba de proteger la barca del sol. Divinidad lunar, fue el titular de la escritura y del cómputo del tiempo. Ptah, dios de los artesanos, representado como una momia con la cabeza rapada, fue asociado a las divinidades Ta-tenen ("La tierra que emerge") y Sokaris, un dios realmente misterioso creído titular de la muerte. Con el nombre de Ptah-Sokaris-Osiris fue invocado en los textos funerarios. Se creía que esta divinidad menfita se encarnaba en el toro Apis. El dios chacal Anubis fue un dios de los muertos, encargado del embalsamamiento y, por lo tanto, creído Señor de Occidente, esto es, del Más Allá. Entre sus funciones tenía las de llevar las almas ante los jueces del tribunal de Osiris y vigilar la oscilación de la balanza que pesaba las acciones buenas y malas de las mismas. Finalmente podemos citar también a Min, dios itifálico, titular de Coptos, considerado símbolo de la fecundidad; a Nun, el dios que existió primero, y que representaba el agua primordial; a Khnum, dios de Elefantina, creído el creador del mundo y de los hombres; y a Shu, el espacio, dios que había separado a Geb, el dios tierra, de su esposa Nut, la diosa cielo. Entre las divinidades femeninas, asimismo numerosas, hay que reseñar, entre otras, las siguientes: En primer lugar, Isis. Esta diosa, cuyo nombre egipcio equivale a "trono", "asiento", representó la sede sagrada del rey y, por extensión, fue identificada como su madre. Grande en magia, pudo restituir la vida del rey Osiris, su esposo, asesinado y descuartizado por Seth. Se la representó como una mujer con un trono en la cabeza o con dos cuernos liriformes y el disco solar. Isis reunía todas las perfecciones, por lo que fue creída diosa perfecta. Su hermana Neftis, la "Señora de la casa", asociada en los mitos a Isis, fue, según la leyenda, la esposa de Seth y la madre de Anubis. Era considerada como una diosa benefactora, que había colaborado con Isis en la resurrección de Osiris. La gran diosa nacional, sin embargo, fue Hathor, la madre de Horus (o su esposa, según las creencias). A dicha divinidad, titular del cielo, del amor y de la alegría, se la figuró como una mujer sonriente, con orejas y cuernos de vaca o bien con cuerpo de mujer y cabeza de vaca, símbolo de la maternidad y de la lactancia. Como diosa de la vegetación se la representó bajo la forma del árbol de la Vida, llamándosela "Dama del sicómoro". En relación con el mundo de Ultratumba, se le dio el nombre de "La Señora de la necrópolis". Hathor navegaba también en la barca solar y estaba asociada a Maat. Por su importancia recibió culto en todo Egipto, alcanzando incluso popularidad. A estas diosas con personalidad propia les siguen otras también de gran significado religioso. Entre ellas bástenos citar a Neit, diosa de Sais, guerrera en su origen, protectora de la Medicina, de la magia y de los difuntos; a Sekhmet, la esposa de Ptah, figurada con cabeza de leona y gran luchadora contra los enemigos de Re; a Bastet, antiquísima diosa de compleja personalidad, representada con cabeza de gata; a Renenutet, diosa serpiente, que vigilaba las cosechas; a Sechat, diosa de la escritura, asimilada en la Epoca baja a Isis; y a Uadjet, Señora de Buto, manifestada como una cobra y símbolo de la protección del rey. Los egipcios creyeron, asimismo, en una serie de dioses inferiores o genios, entre los cuales podemos citar a los cuatro hijos de Horus (Amsit, Hapy, Duamutef y Qebehsenuf), presentes en las leyendas e identificados con los impropiamente llamados vasos canopos; a Aker, genio leonino que devoraba cuanto se presentaba en la entrada del Más Allá; y, sobre todo, a Apofis, serpiente enemiga del sol, aunque siempre vencida por el astro, pero que reaparecía para combatirlo de nuevo. Junto a estas divinidades, las clases populares dispensaron su culto a dioses más modestos y de menor complejidad religiosa. Destacamos únicamente a Tueris, diosa protectora de las mujeres encintas y representada con cuerpo de hipopótamo; a Bes, un sátiro figurado de forma grotesca, que velaba por los nacimientos de los hombres y que presidía la música y la danza; y a las siete Hathor, reveladoras del destino de los recién nacidos y a los cuales protegían durante toda su vida. Pronto, los sacerdotes (cuyo papel fue fundamental en una religión de culto como la egipcia) establecieron una serie de sistemas teológicos en orden a organizar y jerarquizar los diferentes dioses y a explicar de una manera coherente los orígenes del universo y del hombre, así como las leyes que los regían. Los centros sacerdotales más importantes en elaborar contenidos teológicos fueron Heliópolis, Hermópolis, Tebas y Menfis. En Heliópolis, ya con anterioridad a la Dinastía V, sus sacerdotes habían estructurado una teología propia (doctrina heliopolitana) que, reflejada en los Textos de las Pirámides, tendría su desarrollo durante los Imperios Medio y Nuevo, quedando así recogidos algunos de sus aspectos en el Libro de los Muertos. Según dicha escuela, de concepción espiritualista, en el origen sólo existían las aguas primordiales, el Nun, de donde surgió Atum-Re (en otra versión se dice que se autocreó), el cual formó una primera pareja de dioses, Shu (el aire) y Tefnut (el fuego), que a su vez engendraron a Geb (la tierra) y a Nut (el cielo). Esta pareja engendró luego a Osiris, Seth, Isis y Neftis, componentes todos ellos del mito osírico. En Hermópolis se desarrolló el mito de la creación del mundo, bajo presupuestos puramente físicos, sobre la base de una Ogdóada de dioses, esto es, ocho divinidades, creados por Thot, el ordenador de todo. Por medio de la voz tal dios había dado el ser a cuatro parejas (cuatro ranas macho y cuatro serpientes hembra), las cuales sobre una colina, surgida del abismo primordial, habían creado el Huevo de donde surgiría el sol como resultado final y fuerza creadora del mundo. Muchos pasajes de esta especulación religiosa quedaron recogidos en distintos pasajes del Libro de los Muertos. La tercera escuela, la de Tebas, estructuró su doctrina basándose en Amón, divinidad confundida con Re. De hecho, la tebana fue una teología ecléctica, que tomó elementos de Heliópolis y de Hermópolis y que se planteó el adecuar la cosmología solar con el misticismo del culto funerario. Amón-Re fue elevado a la categoría de jefe de una Enéada (nueve dioses). Del Huevo situado en una gran colina emergida de las aguas primordiales surgió Amón, quien creó todas las cosas. Erigido en padre de la Enéada y de la Ogdóada, fue elevado a la categoría de dios del Imperio. En Menfis también se desarrolló otra teología local en relación con su dios titular Ptah, considerado por sus sacerdotes dios creador. Según esta escuela, de claro carácter sincrético, todos los dioses habían nacido de Ptah ("La tierra que emerge", en su nombre de Ta-tenen) si bien aquél seguía estando en ellos. Ptah era el pensamiento (Atum), el corazón (Horus), la lengua (Thot) y los dientes y labios (la Enéada) por los que Ptah daba su fuerza a todos los dioses. Son escasas las huellas de esta teología en el Libro de los Muertos, si bien el dios Ptah y el ritual de la "Apertura de la boca" están recogidos en diferentes capítulos de dicha obra funeraria. Lo que interesa remarcar de estos sistemas teológicos, totalmente doctos, es su propia capacidad especulativa y el grado de abstracción que supieron emplear, cuyo ejemplo se podría centrar en el principio de Maat, la Verdad y la Justicia, aunque nunca se preocuparon en dejar articuladas de modo orgánico sus reflexiones teológico-filosóficas.

Panteón etrusco

Las divinidades etruscas, poco conocidas fueron precisándose a través de los contactos con el mundo griego. Estaban presididas por una tríada, Tinia, Uni y Menrva, asimilada a Júpiter, Juno y Minerva, a la que se veneraba en templos tripartitos, de los que el más famoso es, sin duda, el romano del Capitolio, construido en el período de influencia etrusca. Otras divinidades importantes eran Sethlans (Vulcano). Thurms (Mercurio), Maris (Marte) y Turan (Venus), entre otros. Pero, junto a los dioses principales, destaca en la mitología etrusca la enorme proliferación de semidioses y potencias demoníacas, genios y espíritus de ultratumba, que conocemos bien por su continua representación en tumbas y sarcófagos y que desvelan la concepción etrusca sobre el destino tras la muerte. Ver, Mitología etrusca.

Página 977 - 1322 Palabras 48801 al 48850 de 66095

 

Volver