Comúnmente abreviados como PGM, del título en latín Papyri Graecae Magicae (papyri es el plural de papirus) es un término colectivo para una colección de textos, escritos la mayoría en griego antiguo (pero tambien en copto, egipcio demótico, etc.), hallados en los desiertos de Egipto, que arrojan luz de algún modo sobre el sincretismo mágico-religioso del Egipto grecorromano y su área circundante. La mayoría de los papiros datan del siglo I a.C. al siglo IV como punto álgido, hasta llegar al siglo VII, siendo representado éste último lapso temporal por un material escaso y de valor insignificante. Muchos de estos pedazos de papiro son páginas o extractos fragmentarios de lo que podemos llamar libros de hechizos, depósitos de conocimiento arcano y secretos místicos. En la medida de lo que podemos reconstruir, estos libros se clasifican en dos grandes categorías: algunos son compilaciones de hechizos y escrituras mágicas, recopilados por eruditos coleccionistas, ya sea por interés académico o por alguna clase de estudio sobre magia; los otros pueden haber sido los manuales de trabajo de magos viajantes, conteniendo su repertorio de conjuros, y fórmulas para todas las ocasiones. A menudo eran usuarios de magia con una baja formación pudiendo ser considerados mejor como personas dedicadas al entretenimiento y el espectáculo, a diferencia de los magos tradicionales egipcios, que tuvieron una elevada formación y respetaron a la élite sacerdotal. Las páginas contienen hechizos, recetas, fórmulas y oraciones, intercalados con palabras mágicas y a menudo en taquigrafía, con abreviaturas para las fórmulas más comunes. Estos hechizos se extienden desde las convocaciones impresionantes y místicas de dioses oscuros y demonios, a remedios populares e incluso trucos de sala, de portentosas maldiciones mortales, a encantamientos de amor, curas para la impotencia y dolencias médicas menores. En muchos casos las formulaciones de palabras y frases son sorprendentemente similares a aquellas encontradas en defixiones (tablillas de maldición o hechizos vinculantes), como aquellas que encontramos inscritas sobre ostraka, amuletos y pastillas de plomo. Dado que algunas de estas defixiones datan desde tan temprano como el siglo VI a.C., y han sido encontradas en lugares tan alejados como Atenas, Asia Menor, Roma, Sicilia o Egipto, esto proporciona un grado de continuidad y sugiere que algunas observaciones basadas en los PGM no serán del todo inaplicables a la investigación del más amplio mundo grecorromano. La religión de los papiros mágicos griegos es un elaborado sincretismo de influencias religiosas griegas, egipcias, judías e incluso babilónicas y cristianas, engendradas por el entorno único del Egipto grecorromano. Se ve este sincretismo en los papiros de muchas maneras. Con frecuencia, los deportistas olímpicos se dan atributos de sus homólogos egipcios; alternativamente podemos ver esto en deidades egipcias siendo referidas por sus nombres griegos. Por ejemplo, a Afrodita (que estaba asociada a la egipcia Hathor) es dado el nombre apotropaico egipcio de Neferieris "la de herrnosos ojos". Dentro de esta cacofonía de influencias culturales todavía podemos ver material de la Grecia clásica, y tal vez incluso identificar aspectos de la más accesible "religion popular" que aquellos conservados en los principales textos literarios. A veces vemos los dioses griegos bajo una nueva luz, aparecen como deidades demoníacas, bestiales, mucho más ctónicas que olímpicas, y parte de una tradición más oscura, disconforme, a la cual no estamos acostumbrados. Sin duda esto es en parte debido a la influencia de la religion egipcia, en la cual el culto de la bestia y el terror de lo divino eran elementos familiares, e igualmente vemos que el contexto de los textos mágicos hace apropiadas a tales siniestras deidades. Ver, Tablilla de maldición.