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Página 981 - 1322 Palabras 49001 al 49050 de 66095

Palabra   |   Descripción

Parapamisos

o Caucasus Indicus. Cordillera del actual Afganistán: el Hindukush (el Cáucaso indio). En sus valles habitaban los parapamisadas.

Parápegma

Calendario solar de mármol o bronce, indicador de los días del año solar según el Zodíaco y con los tradicionales indicios metereológicos. Junto a los días presentaba aberturas en las que podían encastrarse los días del mes civil.

Paraphrasis

Comentario. Con el nombre de paraphrasis se conoce un comentario en griego de las Instituciones de Justiniano, atribuida al maestro de derecho Teófilo, a pesar de haber sido colaborador de la obra y conocer la prohibición de Justiniano sobre los comentarios al Corpus Iuris. El emperador sólo había autorizado las traducciones literales y amenazó a los comentaristas con las penas de los falsarios.

Parapotamia

Nombre de unos territorios al oeste del Éufrates.

Parapotamios

Ciudad griega de Fócide. Atravesaba su territorio el río Cefiso, después de Elatea y antes de Panopeo. También estaba próxima a Hiámpolis. En su territorio había un paso estrecho que fue un importante lugar estratégico durante la Guerra Focidia. Teopompo la ubicaba a cuarenta estadios de Queronea, decía que limitaba con los territorios de Ambriso, Panopeo y Dáulide y que se hallaba en una colina situada entre el monte Parnaso y el Hadilio. Pausanias destacó la gran fertilidad de su zona, que era tal que incluso se decía que el nombre de Parapotamios era la designación para los que tenían sus cultivos junto al Cefiso y que a ellos se refería un verso de Homero en el Catálogo de naves de la Ilíada. Durante las Guerras Médicas fue uno de los lugares destruidos por las tropas persas de Jerjes I en el año 480 a.C.. En 395 a.C. su territorio fue saqueado por los beocios, que sin embargo no tuvieron éxito en su intento de asaltar la ciudad. Asimismo, fue una de las ciudades devastadas durante la Guerra Focidia por Filipo II de Macedonia. Pausanias menciona que, durante los primeros Juegos Píticos organizados por los anfictiones, en el pugilato infantil venció Ecmeas de Parapotamios. Añade que después de su destrucción no fue reconstruida y que en su tiempo ya no quedaban ruinas y nadie recordaba el lugar exacto donde estuvo.

Paraqueloitas

Ciudad griega de Tesalia. Estrabón la sitúa en el distrito de Ftiótide, dice que estaba cerca de Lamia y que tenía el mismo nombre que una ciudad de Etolia. Se encontraba a orillas del río Aqueloo.

Parasanga

Medida persa de longitud que equivalía a 5.250 ó 5.320 m, ya que sus dimensiones no eran unánimemente aceptadas por todos los autores antiguos. Según Heródoto, 30 estadios, es decir 4.500 m. Además, era una medida horaria más o menos equivalente a una hora de camino.

Parascaenium

Cada una de las dos partes laterales adyacentes al escenario del teatro.

Paraschistai

Ver, Embalsamador (eran los encargados y expertos en el embalsamamiento. Encajar a estos personajes dentro del cuerpo de sacerdotes del Antiguo Egipto es quizá algo aventurado. Los textos ….).

Parasie

Sobrenombre de Diana adorada en Castábale, Cicilia, tomado de cuando pasó el mar para llegar a este lugar.

Parasition

Granero donde se guardaba el trigo que se ofrecía a los dioses griegos.

Parásito

Personaje prototípico de la comedia griega que fue adquiriendo un mayor protagonismo con el curso del tiempo, hasta convertirse durante la Comedia Nueva en un auténtico personaje de repertorio. Literalmente, el término significa "compañero de mesa", y podía designar así en un principio al huésped, pero adquirió en seguida un matiz peyorativo como indicador de un personaje que se ganaba la vida adulando a su patrón.

Parásitos

"que cuida del trigo". Ministros subalternos de los dioses. En Atenas eran los recolectores encargados de recoger el trigo de las tierras de los templos y de las de otros devotos que ofrecían para el culto, guardándolo en el parasition o granero. Cada tribu tenía un parásito escogido entre las familias más distinguidas, y sus funciones eran casi iguales a las de los Epulones en Roma. Casi todos los dioses tenían sus parásitos. Disfrutaban de gran distinción en Atenas, tenían asiento entre los principales magistrados, y parte en los despojos de las víctimas, bien que después comenzaron a caer en descrédito. Ver, Parasition.

Parasol

Abanico (en Egipto, corresponde al signo jeroglífico "chut". Los abanicos y parasoles del ….).

Parasopias

Ciudad griega de Tesalia. Estrabón señala que formaba parte de los territorios que pertenecían a la región del monte Eta y estaba cerca de Heraclea de Traquinia.. El significado de su nombre es debido a que junto a ella fluía el río Asopo. Estrabón también llamaba Parasopia al territorio que se encontraba a lo largo de otro río llamado igualmente Asopo que se encontraba en Beocia.

Parasta

Parástade (pilastra con funciones de sujeción o decorativas, adosada a un muro).

Parástade

o Parasta. Pilastra con funciones de sujeción o decorativas, adosada a un muro.

Parastas

o Prostas. Sala de la casa griega donde la familia comía y celebraba sus ritos religiosos. Esta sala daba al patio central de la casa.

Parastates

"favorable". Sobrenombre de Hércules.

Parataceni

Paretacenos. Ver, Mannei (pueblo de origen desconocido que vivía en un área que luego se llamó Mannea o Manna, al noroeste del actual Irán, entre los siglos X y VII a.C.. Su tierra estaba situada al suroeste del Caspio y al ….).

Paratakeni

Paretacenos. Ver, Mannei (pueblo de origen desconocido que vivía en un área que luego se llamó Mannea o Manna, al noroeste del actual Irán, entre los siglos X y VII a.C.. Su tierra estaba situada al suroeste del Caspio y al ….).

Parattarna

Parshatatar ((ss. XVI-XV a.C.). Nombre de un rey hurriano de Mitanni, sucesor de Barattarna y padre de Saushatar. Son pocos los registros que de él se conocen en fuentes de Mitanni. La mayoría de ….).

Paravaei

o Paraveis o Paraveos. Tribu de Epiro cuyos territorios limitaban con los de los orestae, y se hallaban a orillas del Aous (Viosa), del que tomaron su nombre. Estaban situados al nordeste de los atintanes. El país de esta tribu abarcaba los valles del río Aous y las montañas en las que nace ese río, hasta Tymphaea (Timfea). En el tercer año de la guerra del Peloponeso, un grupo de ellos dirigido por Oroedis u Oroedus, se unió al comandante lacedemonio Cnemus.

Paravea

Región del antiguo Epiro. El territorio fue incorporado al reino de Macedonia en el año 350 a.C., formando parte de la Macedonia superior. Las tribus de tesprotos que habitaban esta región fueron llamados paravei. Bajo el rey Oredo, 1.000 orestidi se unieron a los espartanos bajo Cnemo, en el tercer año de la guerra del Peloponeso. Riano (siglo III a.C.) los llama una nación tesprótica, y lo mismo ocurre con Esteban de Bizancio citando a Riano. Su nombre, paravei, significa aquellos que viven junto al Aous, un río de Epiro, en italiano llamado Voiussa.

Paraveis

Paravaei (tribu de Epiro cuyos territorios limitaban con los de los orestae, y se hallaban a orillas del Aous (Viosa), del que tomaron ….).

Paraveos

Paravaei (tribu de Epiro cuyos territorios limitaban con los de los orestae, y se hallaban a orillas del Aous (Viosa), del que tomaron ….).

Paraya

Divinidad desconocida, citada en la "Plegaria a la diosa solar de la tierra" hitita.

Parazonio

Espada ancha y sin punta, que usaban como señal de distinción los jefes de las milicias griegas y romanas, sujeta en el lado izquierdo de la cintura. Ver, Espadas.

Parcas

En Roma, las Parcas son las divinidades del Destino, identificadas con las Moiras griegas, de las cuales se han asimilado casi todos los atributos. Al principio, parece que las Parcas fueron, en la religión romana, demonios del nacimiento. Pero este carácter primitivo desapareció muy pronto ante la atracción de las Moiras. Según creían los antiguos presidían la vida y la muerte y disfrutaban de un poder más absoluto que las demás. Árbitros de la muerte de los hombres arreglaban sus destinos, y todo lo que acaecía en el mundo estaba sometido a su imperio y no se limitaba este poder en hilar nuestros días, puesto que el movimiento de las esferas celestes y la armonía de los principios constitutivos del mundo, seguían también su resorte. Eran tres hermanas Cloto, Lacchesis o Láquesis y Átropos. Los mitólogos no están menos discordes en sus nombres que en su origen. Hesíodo después de hacerlas nacer de la Noche sin el socorro de ningún dios, como para indicamos la obscuridad impenetrable de nuestra suerte, se contradice luego suponiéndolas, como Apolodoro, hijas de Júpiter y de Temis. Orfeo, en el himno que compuso en su honor, las llama hijas del Erebo, y Diofrón, de Mercurio y Zeus, señor de los dioses. Amadas y muy particularmente distinguidas de este último, del cual habían recibido grandes privilegios, le socorrieron en la guerra contra los Gigantes, en la que Agrio y Teón perecieron a sus manos. Otro autor las supone hijas de la Necesidad y el Destino. Cicerón, siguiendo a Crisipo, supone que componían esta misma fatal necesidad que nos gobierna. Luciano en varios lugares de sus diálogos las confunde con el Destino. Algunos autores antiguos ponen en el número de las Parcas a Opis, porque este nombre dice Lilio Giraldi tiene relación con el velo misterioso que encubre nuestros destinos. Némesis y Adrastea, según Fornuto, también disfrutaban de un lugar distinguido entre estas diosas. La primera corregía la injusticia de la suerte y la segunda era como la ministra de las venganzas celestiales y de las recompensas debidas a las gentes de bien. Pausanias nombra a tres Parcas diferentes, a saber: Venus Urania, la más antigua, la Fortuna e Ilitia, que Píndaro considera tan sólo como compañera de la otra. Prosérpina o Juno Estigiana es también del número de las Parcas, puesto que siguiendo a los mejores autores de la antigüedad disputa con frecuencia a Átropos el empleo de cortar el hilo de nuestros destinos, puesto que nadie puede morir sin que esta diosa corte el cabello fatal que nos une a la vida. Los mitólogos no están menos discordes sobre la etimologia de su nombre. Varrón, Marco Terencio deriva en general el de Parcas de parta o partus, alumbramiento, porque estas diosas presidían el nacimiento de los hombres. Según Servio, es todo lo contrario porque no dispensan gracia alguna. Otros varios han dado otra explicación al nombre de las Parcas suponiendo que deriva de que son muy avaras de nuestros días y que no conceden alargarlos después del término prescrito por el Destino. Escalígero da otra explicación más sutil que sólida. El nombre de las Parcas, dice, deriva de que conservan la vida del hombre, hasta que se hubiese cumplido su destino. Le Clerc busca el origen en la palabra caldea, parach, romper, dividir, y otros la hacen derivar de la latina porca, zurco o rotura de la tierra. El empleo que se atribuye a estas diosas en lacio, y el nombre de Matres que le han dado los galos sirve de algún peso a esta explicación. Se creía en efecto que las Parcas presidían el nacimiento de los héroes. Ellas recibieron a Meleagro en el momento de nacer. Apolo, según Píndaro les rogó que socorriesen a Evadne en el momento de parir a Híamo. Filostrato refiere lo mismo de Cloto, que se halló presente en el momento que Júpiter volvió la vida a Pélope. Catulo dice que el nacimiento de Aquiles fue honrado con su presencia. En efecto estas diosas eran consideradas como protectoras de las mujeres que iban de parto, de modo que Lucinia, invocada para este objeto, no significa con frecuencia más que una de las Parcas. Así es que en la Acaya la llamaban Hiladora, y que Licias, antiguo poeta de Delfos, en un himno en honor a esta diosa le da el nombre de Parca célebre y poderosa. Las Parcas habitaban, según Orfeo, en una caverna tenebrosa del Tártaro y servían de ministros al monarca de los infiernos. Claudio la representa suplicando de rodillas a Plutón, para que renuncie a la guerra que intenta declarar a Júpiter. Según Ovidio habitaban un palacio donde los destinos de todos los hombres están grabados en planchas de metal, de modo que ni el rayo de Júpiter, ni el movimiento de los astros, ni el trastorno de la naturaleza entera puede borrarlas. Los filósofos, y entre otros Platón, les señalan por morada las esferas celestes, donde las representan con vestidos blancos sembrados de estrellas, coronadas, y sentadas en tronos que despiden una luz brillante y dando su voto al canto de las sirenas, para demostrarnos que son las directoras y que arreglan aquella armonía admirable en que consiste el orden del universo. Persuasivas y elocuentes, consolaron a Prosérpina, y calmaron el dolor de Deméter, afligida por la pérdida de su hija. Inmutables siempre en sus designios, sostenían el hilo ingenioso, símbolo del curso de la vida. Nada podía aplacarlas ni impedir que cortasen la trama. Admeto fue el único que obtuvo de ellas el poder de sustituir en su lugar a otro, cuando llegara el término de sus días. Según Claudio, son señoras absolutas de todo lo que respira en el mundo. "Ellas son, dice Hesíodo, las que distribuyen la felicidad y la desgracia a los hombres y que persiguen a los culpables, hasta en el instante en que reciben su condigno castigo". Otros poetas dan también ideas brillantes de su poder, tan pronto las exhortan a hilar días afortunados para los que deben ser los favoritos del Destino, como ellas prescriben el tiempo que debemos vivir en la tierra. El resultado sigue siempre sus predicciones. Algunas veces revelan una parte de nuestros destinos, ocultando la otra bajo un velo impenetrable. Se sirven también del ministerio de los hombres para quitar la vida a aquellos cuyo destino se ha cumplido, como dice Virgilio, hablando de Aleso. No solamente presidían el nacimiento, sino que, mientras que Mercurio sacaba de los infiernos a las almas que después de una revolución de muchos siglos debían animar muchos cuerpos, las Parcas tenían a su cargo hacer salir del Tártaro y conducir a la luz a los héroes, que habían osado penetrar en aquel lugar de tinieblas. Ellas sirvieron de guía a Baco, a Hércules, a Teseo y a Ulises, condujeron a la luz del día a Perseo, que según Píndaro, había descendido a los infiernos, a Rampsinita, y que, según cuenta Heródoto, jugó allí a los dados con Deméter; a Orfeo, que escribió luego la historia de su viaje; a Eneas, que lo emprendió para ver a Anquises. Finalmente a las Parcas confió Plutón su esposa, cuando ésta, siguiendo la orden de Júpiter, volvió al cielo para pasar seis meses al lado de su madre. El color de la lana que hilaban las Parcas designaba la suerte de los mortales sometida a sus decretos. La negra anunciaba una vida corta o llena de infortunios, la blanca una existencia larga y feliz. Sólo Licofrón les da hilos de tres colores. Marciano Capella las supone secretarias del Destino. Fulgencio ministras de Plutón. Fornuto de Júpiter y los antiguos, en general, del Destino. Higinio les atribuye la invención de algunas letras del alfabeto griego. Los griegos atribuyen a las Parcas la conservación del globo lunar. Tal era el sentir del filósofo Epígenes que pretendía, como Vocio, que con frecuencia se las ha representado en número de tres, por referencia a las variaciones de este astro. Sin embargo, su número parece más bien una alegoría ingeniosa de las tres divisiones del tiempo. La Parca que hilaba representaba lo presente, la que tenía las tijeras lo futuro, y la última con el huso lleno, era el símbolo de lo pasado. Los griegos y romanos tributaban grandes honores a las Parcas y las invocaban comunmente después de Apolo, porque presidían, como este dios, el futuro. Les levantaron altares en Olimpia y en Megara. Tenían uno muy célebre enteramente descubierto y colocado en medio de un bosque espeso, donde los pueblos de Sicione y de Titano les ofrecían diariamente sacrificios. Finalmente en Esparta les levantaron un templo magnífico, cerca del sepulcro de Orestes. Les sacrificaban todos los años ovejas negras como a las Furias y entre otras ceremonias, los sacerdotes estaban obligados a ceñirse coronas de flores. Todos los pueblos de Italia adoraban también a las Parcas. Veíanse altares en Roma, en Toscana y en particular en Verona. Los galos honrábanlas con el nombre de diosas madres. Los antiguos las representaban bajo la figura de tres mujeres con rostro severo, decrépitas, coronadas con grandes copos de lana blanca entrelazada con flores de narciso. Otros les daban coronas de oro y algunas veces en vez de corona ceñían una cinta. Muy rara vez se las veía con velo, sin embargo, estaban representadas de este modo en el templo que se les había levantado en Corinto. Una ropa blanca bordada de púrpura les cubre todo el cuerpo. La una tiene en sus manos las tijeras, la otra los husos y la tercera una rueca. Cada uno de estos atributos encierra una alegoría. La extremada vejez designaba, según dicen, la eternidad de los decretos divinos. La rueca y el huso manifestaba que ellas arreglaban el curso y los hilos misteriosos, el poco caso que debe hacerse de una vida tan breve. Licofrón añade que eran cojas para designar la desigualdad de los sucesos de la vida y la alternativa de bienes y de males que la componen. Las alas que les da el autor del himno a Mercurio, atribuido a Homero, hacen alusión a la rapidez del tiempo que pasa como un sueño. La corona prueba su poder absoluto en el universo. La espantosa caverna que Orfeo le señala por morada, era el símbolo de la oscuridad que cubre nuestros destinos. Hesíodo les da rostro negro, dientes mortíferos y miradas feroces y terribles. Una de las representaciones más antiguas de esta diosa fue la que hizo Baticles, en la base del trono de Amiclea, donde las colocó con las Horas alrededor de Plutón. En Megara fueron esculpidas por Theocosmo en la cabeza de Júpiter, porque este dios estaba sometido al Destino, del cual las Parcas eran las ministras. Encima del cofrecito de Cipsele se veía una Parca con dientes muy largos, manos muy retorcidas y rostro honroroso. Estas diosas, algunas veces muy crueles, se unían a los cuerpos, después de la muerte, y les ponían lívidos chupándoles la sangre. Pocos son los pintores antiguos que han representado a las Parcas. Tan solo Nicias las pintó en su cuadro del infierno y pocos monumentos romanos nos quedan ya, que nos las recuerden. En un mármol explicado por Bellori se ve una de las Parcas, adornada la cabeza de una sencilla cinta, que se esfuerza en calmar el dolor de Prosérpina, inconsolable por su nuevo estado. En otro mármol encontrado en Roma se hallan al lado de Meleagro, que consumido por un fuego interior va acabándose por instantes. En un cofrecito etrusco descubierto en las cercanías de Volaterra, están representadas como ancianas cubiertas con largos mantos. Enseñan el camino a un joven montado en un caballo, cerca del cual hay una urna derribada, símbolo de la muerte. En Lyon donde se las llamaba madres, están esculpidas en un bajorrelieve de la abadía de Aina y teniendo un fruto semejante a una manzana, símbolo de la fecundidad. Finalmente se las designaba con frecuencia mediante tres estrellas, porque como se ha dicho ya, arreglaban el curso de varios planetas. En el Foro, las tres Parcas estaban representadas por tres estatuas, llamadas corrientemente las Tres Hadas (Tria Fata, los tres "Destinos").

Pardálida

Piel de pantera que llevaba muchas veces Baco y los de su comitiva, en lugar de la nébrida o piel de cervatillo.

Pardua

Ciudad romana de Iliria. Hoy, Zamaslina de Ston, condado de Dubrovac-Neretvanska, Croacia.

Parea

Sobrenombre de Minerva cuya estatua estaba colocada en un campo cerca del camino que iba de Esparta a Arcadia.

Parea

Ninfa de la cual Minos, rey de Creta tuvo a Nefalión, Eurimedonte, Crises y Filolao.

Parebio

Parebio es un habitante de la región del Bósforo de Tracia, no lejos del reino de Fineo. Su padre había cometido un sacrilegio al derribar un pino consagrado a las Hamadríades, pese a las súplicas de éstas. Las ninfas lo castigaron reduciéndolo a la pobreza, así como a su hijo. Pero Fineo le enseñó el medio de superar esta maldición. Le reveló que debía erigir un altar y ofrecer en él sacrificios expiatorios a las ninfas. Parebio, agradecido, fue en adelante uno de los más fieles servidores de Fineo.

Paredres

o Sinhodes. Eran llamadas así a las nuevas deidades, esto es, a los hombres que después de su muerte eran puestos en el número de los dioses. Ver, Héroes.

Paredro

Del griego, asesor, asociado, compañero, comensal. Cada uno de ciertos magistrados atenienses que asistían a los arcontes. Asesor en un consejo o tribunal.

Paredro

En la mitología, nombre de los antiguos semidioses o héroes, colocados después de su muerte en la categoría de los dioses. Decíase también de todas las divinidades paganas reunidas en un solo templo. Ver, Adjuntos.

Paredros

Assesores (nombres que se dieron a ciertos dioses).

Pareherunemef

Tercer hijo de Nefertari y de Ramsés II.

Paremiógrafos

Autores griegos dedicados a reunir una serie de proverbios con una intencionalidad determinada, bien de carácter filosófico o literario. A lo largo de toda la literatura griega los proverbios gozaron siempre de una gran aceptación y popularidad dada su capacidad para concentrar en una expresión breve y sencilla aspectos destacados de la experiencia humana o de sabiduría práctica y moral. A comienzos de la Edad Media se constituyó un Corpus de esta clase de autores que tiene su origen en la obra de un sofista de la época de Adriano llamado Zenobio, que llevó a cabo un resumen de las obras de algunos antecesores en este género.

Parennefer

(siglo XIV a.C.). Arquitecto de la Dinastía XVIII egipcia. Fue uno de los principales colaboradores de Amenofis IV en imponer con éxito el estilo amarniense, tanto en la arquitectura egipcia, aunque por un breve período, como en las otras artes. Como "inspector de todas las obras en la mansión de Atón", fue probablemente el responsable del gran santuario que fue construido en Karnak. Fue también mayordomo real e inspector de los profetas de todos los dioses. Tenía a su cargo todas las ofrendas del templo dedicado a Atón. Fue enterrado en Tebas (TT 188).

Páreno

Río de la India que desemboca en el Indo, próximo al Saparno. Hoy, Burindu.

Parentales

o Parentalia. Festival romano celebrado en honor de los muertos. Los días de su celebración los templos se cerraban, los matrimonios estaban prohibidos y los magistrados no portaban las insignias propias de su cargo como la toga praetexta. Se celebraban banquetes para obsequiar a parientes y amigos. Ovidio atribuye la invención a Eneas, y otros a Numa Pompilio. Las Parentalia duraban del 13 al 21 de febrero, eran una fiesta dedicada a la celebración privada de los ritos en honor de los muertos de la familia, especialmente los padres, y en ella participaban también los amigos, y por lo regular todos los habitantes de los lugares donde se celebraban. Como los muertos se enterraban fuera de la ciudad, durante las Parentalia grupos de deudos iban a visitar las tumbas familiares y a realizar ofrendas sencillas. Los latinos hacían esta fiesta durante el mes de mayo y los romanos en febrero. Unos y otros en estos días daban grandes banquetes, en los cuales no se servían más que legumbres. Ovidio las describe como una teja entrelazada con guirnaldas, un puñado de trigo, unos pocos granos de sal, pan empapado en vino y algunas violetas. Ver, Manes, Fiestas romanas.

Parentalia

Parentales (festival romano celebrado en honor de los muertos. Los días de su celebración los templos se cerraban, los matrimonios estaban prohibidos y los magistrados no ….).

Parentium

Ciudad y municipio en la costa occidental de la península de Istria. La zona ha estado habitada desde tiempos prehistóricos. Durante el siglo II a.C., los romanos construyeron un castrum de 400 x 200 m sobre una pequeña península, que hoy ocuparía el centro de la ciudad actual. Durante el reinado del emperador Augusto se convirtió oficialmente en ciudad formando parte del Imperio romano con el nombre de Colonia Iulia Parentium. En el siglo III, hubo una organización cristiana de la comunidad. La primera basílica contenía los restos de san Mauro de Parentium y se remonta a la segunda mitad del siglo IV. Con la caída del imperio romano en el año 476, su gobierno pasó a manos de los ostrogodos y después del 539 formó parte del Imperio Bizantino. Los mosaicos que originalmente formaron parte de una gran casa romana, aún se conservan en el jardín de la Basílica de Eufrasio. Hoy, Porec / Parenzo, condado de Istria, Croacia.

Pares

Diosa que, según algunos autores, era la misma que Palas. Hacían derivar su nombre de parere, reproducir, engendrar, porque tenía gran influjo en la fecundidad de las cabras y los otros animales.

Paretacene

Región muy montañosa, como su etimología indica, situada entre Persia y Media y cuya capital era Gabas. Ubicada en la parte occidental del actual Irán, se extiende en dirección noroeste - sudeste, desde Media hasta Carmania.

Paretacenos

o Paratakeni o Parataceni. Ver, Mannei (pueblo de origen desconocido que vivía en un área que luego se llamó Mannea o Manna, al noroeste del actual Irán, entre los siglos X y VII a.C.. Su tierra estaba situada al suroeste del Caspio y al ….).

Paretonio

o Amonia. Ciudad y puerto en el extremo occidental de Egipto. A mitad de camino entre Ardánide y Alejandría. Hoy, Marsa Labeit, Egipto.

Parexeiresia

Galería o parte saliente que tenía la trirreme a uno y otro lado. Allí estaban los tranitas, los remeros situados más arriba y más al exterior. El ataque frontal de las naves enemigas podía dañar estas superestructuras y acabar con algunos tranitas, sin que se viera afectada la flotación de forma definitiva.

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