o Parus. Pequeña isla y ciudad de las Cícladas, en el mar Egeo. Al sur de Delos y al oeste de Naxos, de la que está separada por un canal. Perteneciente al conjunto de las Cícladas, es la tercera en tamaño con 207 Km2 de extensión. Es una isla sin apenas vegetación, montañosa y con grandes extensiones llanas. Sus nombres antiguos fueron Plateia, Demetrias, Zacinto, Hiria, Hileessa, Minoa y Cabarnis. Los primeros habitantes de la isla fueron los carios que se instalaron allí en el mesolítico, sobre el 7.500 - 6.500 a.C.. En un islote, entre Paros y Antiparos, los arqueólogos han descubierto las más antiguas huellas de hábitat en las Cícladas (5.300 - 4.500 a.C.). Las islas de Paros, Antiparos y Despótico fueron ocupadas durante todo el periodo protocicládico (3.200 - 2.200/2.000 a.C.). Habitada desde la prehistoria, su historia es relevante a partir de la civilización micénica y, posteriormente, en la civilización minoica o cretense. En las guerras médicas conoció su mayor apogeo. Atenas envió una colonia de jonios que aportaron prosperidad y crearon colonias en Tasos, y la de Parion en el Helesponto. Al comienzo de las guerras médicas la isla dependía de Naxos y estaba al lado de Persia, y envió una nave a la batalla de Maratón. Como castigo fue asolada por la flota ateniense dirigida por Milcíades que pidió un tributo de 100 talentos, pero la ciudad resistió y obligó a los atenienses a retirarse después de 26 días de asedio. En el templo de Deméter en Paros, Milcíades recibió la herida de la que murió. Después de la batalla de Artemision, la isla, que continuaba siendo aliada de Persia, mantuvo la neutralidad a la espera de los acontecimientos. Temístocles le impuso un tributo al final de la guerra y entró en la confederación de Delos, donde pagaba el tributo más alto de todas las islas (30 talentos). El gobierno fue democrático, dirigido por un senado, pero en la época de la guerra del Peloponeso, en 410, gobernaba la oligarquía, hasta que llegó el general ateniense Terámenes y restauró la democracia. En 387 entró en la nueva confederación ateniense. En 385, en cooperación con Dionisio I de Siracusa, fundó una colonia en la isla Faros, en lliria. En 357 se separó de la confederación, pero perdió importancia política. Después de la muerte de Alejandro Magno dependió unos años de los Ptolomeos. En la isla de Paros ha sido descubierta la ciudad homónima que ha restituido restos de muros y un templo jónico del siglo VI a.C. sobre la acrópolis ya habitada en época micénica. Pocas son las piedras que permanecen en pie del recinto sagrado. Del templo sólo quedan los cimientos y algunos elementos que, aunque pertenecientes al lugar sagrado, han aparecido como aprovechados y reutilizados en otras construcciones mucho más tarde. También sobre la colina de Castro existen restos arqueológicos. Corresponden al santuario de Apolo con un templo dórico (siglo VII-VI a.C.) y dos altares dedicados a Artemisa, ambos pertenecientes a la época arcaica, pero a períodos sucesivos. Fuera de la zona habitada de Paros se descubrió una inscripción referida al poeta Arquíloco, grabada en un capitel corintio posteriormente reutilizado y encontrado en una basílica medieval. Probablemente no lejos se hallaba el heroon del poeta, que habría participado con su padre en la colonización de Tasos. También podrían pertenecer al monumento algunos relieves funerarios atribuidos a la primera mitad del siglo VI a.C.. La isla de Paros tuvo un puerto marítimo floreciente durante la antigüedad. Fundó colonias, tales como Tasos en el siglo VIII a.C. y la isla de Faros en la costa dálmata en el siglo IV a.C.. Patria del poeta Arquíloco y sede del Arquiloqueo, templo dedicado al poeta por sus compatriotas después de muerto. Paros era célebre ante todo por la belleza de su mármol (lictines), el más frecuentemente empleado por los escultores desde el comienzo del siglo VI a.C.. En la isla se encontró la Crónica de Paros. Ver, Marpeso.
)o( MITOLOGÍA.- El nombre de Paros era común a dos príncipes, uno hijo de Jasón y el otro de Parnaso. Uno de ellos dio el nombre a la isla de Paros. Los cretenses dominaron la isla durante la época minoica. Hicieron de ella un gran puerto estratégico. La leyenda cuenta que el rey Minos sacrificaba a las Gracias en Paros cuando le informaron del asesinato de su hijo Androgeo en Atenas. Él continuó el sacrificio, pero rechazó la corona que adornaba su cabeza y paró la música de las flautas rituales. Se explica así el carácter particular de los sacrificios a las Gracias en Paros en la antigüedad: sin coronas de flores ni música. Androgeo había tenido dos hijos, Alceo y Esténélo, a quienes Minos habría establecido en Paros con sus tíos, los hijos que él había tenido con la ninfa Paria: Nefalión, Eurimedonte, Criseo y Filolao. Es así como la mitología explica la dominación minoica de la isla. La leyenda dice que fue colonizada por Paros de Parrasia, que llevó a la isla una colonia de arcadios.