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Palabra   |   Descripción

Profano

"el que no está iniciado, o que permanece delante del Fano o templo". Sobrenombre bajo el cual Mercurio era honrado en la Acrópolis de Atenas.

Profasis

Hija de Epimeteo.

Profera

Diosa de la cual no se ha conservado más que el nombre.

Professio

Presentación de la candidatura de un magistrado romano dirigida al magistrado correspondiente que habría de presidir el escrutinio o en su caso al emperador. Una vez recibida se verificaba la elegibilidad del candidato en cuestión.

Professio

Registro de nacimientos. Conocemos algunos documentos procedentes del Egipto romano, que demuestran la existencia de un registro oficial de nacimientos. A partir de las leyes Aelia Sentia y Papia Poppaea de Augusto, del año 9 a.C., existió la obligación de declarar los nacimientos ante los magistrados. A Marco Aurelio se atribuye la disposición, en torno al año 161, que obligaba a la professio o declaración del padre dentro de los primeros treinta dias desde el nacimiento del hijo. En defecto de estos documentos podrán servir como pruebas las declaraciones de testigos o las cartas.

Profeta

Término que designaba en griego a quien hablaba en nombre de un dios o interpretaba su voluntad. Se aplicaba a aquellos individuos que ejercían dicha función asociados a un santuario oracular. Los más célebres eran los de Delfos que se elegían por suerte y se escogían de entre los ciudadanos más ilustres. A ellos se dirigían las súplicas que se hacían a los dioses, conducían a la Pitonisa en el trípode, recibían la respuesta y la arreglaban a fin de que los poetas la pusiesen en verso. En algunos lugares, como en Didima en Asia Menor, se aplicaba también al magistrado que presidía el santuario. Ver, Sacerdote.

Profetas

Libros de los. En hebreo se denominan "Profetas posteriores" los libros de la Biblia que contienen las enseñanzas de los profetas de Israel, a diferencia de los "Profetas anteriores", cuyos escritos son llamados "libros históricos". En los libros de los "Profetas posteriores" se recogen los dichos, oráculos y visiones de los profetas literarios, esto es, de las tres grandes personalidades de Isaías, Jeremías y Ezequiel, y de los doce profetas llamados "menores". Los más antiguos son del siglo VIII a.C. (Isaías, Amós, Oseas, Miqueas), y los más recientes, posteriores al exilio, de los siglos VI y V a.C. o aún más tardíos, (Malaquías, etc.). El fenómeno del profetismo no es exclusivo de Israel, sino que se da en otros muchos pueblos. Figuras de carácter profético están documentadas en Mesopotamia, Egipto y Canaán desde el segundo milenio a.C.. En Israel, los primeros profetas mencionados en las fuentes literarias son del siglo IX a.C.: Elías y Eliseo, junto a grupos de profetas de carácter extático. En esa primera etapa hay relatos sobre los profetas, que se fijan sobre todo en sus milagros y acciones simbólicas, aunque todavía no se recogen por escrito sus oráculos y vaticinios. Es a partir del siglo VIII a.C. cuando empieza propiamente el período de la "profecía literaria",es decir, cuando las palabras de los profetas comienzan a recogerse por escrito. Aunque por esa época existieran profetas cultuales, unidos a la vida de los santuarios, y profetas de corte, las figuras que dejaron sus mensajes en forma escrita eran de carácter más carismático y se sentían por lo general "llamados" por Dios para llevar a cabo su misión profética. El mensaje de los profetas suele ser una invitación a la práctica de la justicia a nivel individual y colectivo, a buscar a Dios y rendirle obediencia con un culto exclusivo. El profeta denuncia los excesos y abusos de la clase dominante, recuerda a todos las obligaciones que tienen y, al mismo tiempo, anuncia la salvación si se da la conversión. Dios, señor de la Historia, castiga las infidelidades de Israel y de las demás naciones, pero acabará estableciendo su reinado sobre todos los hombres. La redacción literaria de estos libros es compleja: casi todos los libros son el resultado de la recopilación de materiales diversos, dichos proféticos, oráculos (en forma de invectiva, de amenaza o de promesa), informes, narraciones, disputas, canciones, etc. sólo parcialmente relacionables con la actuación del profeta histórico a cuyo nombre se han unido. Discípulos de esas figuras proféticas y otros redactores añadieron otros elementos procedentes de distintas épocas y ambientes. Todo ello experimentó además, por lo general, una reelaboración final.

Profetas

Profetizar significa conocer el futuro y anunciar lo que acontecerá en él. Las profecías pueden proceder de fuentes muy diversas: la interpretación de fenómenos extraordinarios o naturales (la lectura de las entrañas de los pájaros, por ejemplo), sueños, trances, un sexto sentido o la inspiración divina. Los profetas hebreos estaban inspirados por Dios, que les había otorgado el don de la profecía y les había impuesto la tarea de revelar lo que traería el futuro. Indisolublemente unida a esa tarea de revelar el futuro se hallaba la de denunciar los males del presente. El futuro que predecían los profetas era casi siempre funesto y ello se debía a que los israelitas habían caído en pecado, abandonando el monoteísmo que exigía su Dios. Así pues, fustigar a los israelitas por sus pecados constituía una parte importante de un mensaje profético, que, por otro lado, no se ocupaba tan sólo del componente religioso de los pecados, sino también de su componente moral y social. Los profetas eran los principales defensores del monoteísmo de Israel, un monoteísmo que, en sus versiones más tempranas, se manifestaba en la negativa a permitir a los israelitas que adoraran a otros dioses distintos al suyo, pero que, en versiones posteriores, implicó también la negativa a aceptar que cualquier dios que no fuera el suyo tuviera carácter divino. Los profetas más sombríos apenas si dejaban un margen para la esperanza; otros, sin embargo, proclamaban que Dios se compadecería de los que se arrepintieran. Los profetas ejercían asimismo la denuncia social: criticaban el mal gobierno y la injusticia, censuraban el materialismo de los ricos y los poderosos y ofrecían consuelo a los pobres y los oprimidos. Desde un punto de vista social, eran reformistas conservadores, cuya nostalgia por un modo de vida desaparecido se expresaba en un virulento y radical ataque contra la presente degradación de los valores morales. Los primeros profetas fueron hombres dotados de un don especial que los reyes apreciaban mucho, pues podía servirles, por ejemplo, para determinar cuál sería el resultado de una batalla antes de que ésta tuviera lugar. Pertenecían al tipo de los videntes, una categoría que contaba con una larga tradición a sus espaldas, y cuyo número podía llegar a ser tan amplio que, inevitablemente, muchos de ellos no eran más que simples charlatanes. Aunque sólo en contados casos sus nombres han llegado a la posteridad, eran personas integradas en un colectivo profesional reconocido socialmente y no esos bichos raros y solitarios que, debido a los azares de la transmisión literaria, a menudo parecen. Además de aconsejar a los reyes, podían participar activamente en la promoción de un individuo al trono o en el derrocamiento de un monarca. Ése fue el caso, por ejemplo, de Samuel, Natán, Elías o Eliseo, grandes artífices del reino de Israel. Al insistir en la necesidad de la unión de las doce tribus y en el carácter exclusivo del Dios de Israel, contribuyeron de forma decisiva a establecer los requisitos previos y los rasgos característicos que garantizaron el gran impacto causado por los israelitas sobre el mundo que los rodeaba. Sus actos han quedado recogidos en la secuencia histórica que se narra en los libros 1 y 2 Samuel y 1 y 2 Reyes. Sus sucesores, empezando por Amós, confirieron a la religión de Israel un sesgo moral que trascendía y, en ocasiones, llegaba incluso a deplorar su carácter merarnente ritualista. Tres de ellos (Isaías, Jeremías y Ezequiel) se convertirían en los llamados profetas mayores, aunque finalmente el Antiguo Testamento incluiría a doce más. Es a los quince en conjunto a los que hace referencia la expresión "la Ley y los Profetas", que llegaría a ser la fórmula habitual para referirse al código de comportamiento legal y espiritual al que habían de atenerse los judíos a lo largo de sus vidas. De los tres profetas mayores, el más antiguo es Isaías, que vivió en el siglo VIII a.C., mientras que Jeremías lo hizo en el VII a.C. y Ezequiel en el VI a.C.. Aparte de Amós, las otras principales figuras de esta fase temprana fueron Oseas y Miqueas. En cuanto al Deutero-Isaías (Ver, Isaías), que en muchos aspectos es el más inspirado de todos los profetas, fue un contemporáneo de Ezequiel. Los profetas del siguiente período quedaron profundamente marcados por el Cautiverio y el Exilio en Babilonia, una circunstancia que les llevó a adoptar una postura de un cerrado y resentido chauvinismo, como puede apreciarse en los textos de Ageo, Zacarías y Abdías. Muchos de los libros proféticos que se han conservado son en realídad compilaciones de dichos tomados de distintos autores y períodos. Su forma defmitiva se estableció en el siglo II a.C.. Los profetas hebreos eran personas excepcionales. Los mejores de ellos eran pensadores rigurosos y elevados, dotados además de una visión, un coraje y una fuerza de carácter excepcionales. El intenso contenido moral de su mensaje transformó la religión de su pueblo y tuvo un gran impacto político, contribuyendo a garantizar que una etnia no muy numerosa sobreviviera a los diversos avatares de la historia. Un rasgo común a todos ellos era la insistencia en proclamar que la sociedad a la que pertenecían y a la que dirigían su mensaje estaba corrompida. Eran implacables en sus denuncias, que alcanzaban a poderosos y a humildes. No tenían ni la más mínima duda de que esa corrupcion que veían campar por todas partes era el resultado de haber abandonado a Dios, pero la regeneración por la que abogaban no era sólo ritual sino también moral. Como bien evidencian las antiguas religiones del Oriente Próximo, no siempre existe una conexión entre religión y moral. Sin embargo, para los profetas hebreos dicha conexión sí que existía y, sobre la base de ella, desarrollaron la idea de un Dios que, además de ser omnipotente, tenía un componente ético: un hecho que constituye uno de los principales acontecimientos espirituales e intelectuales de la historia de la humanidad. Paradójicamente, el efecto que producen los profetas menos atrayentes y de menor calado ético no es menos poderoso que el de los demás, aunque sí distinto. El trauma del Cautiverio y el posterior retorno a Jerusalén dio lugar a dos corrientes de pensamiento. Para una de ellas, el retorno anunciaba la inminente restauración del reino judaico, cuyo destino era expandirse hasta formar un imperio mundial bajo la égida del único Dios y de su pueblo elegido. Para la otra, sin embargo, la significación del retorno era mucho más limitada: si querían sobrevivir, los israelitas tenían que preservar celosamente todo aquello que les diferenciaba de los demás pueblos; una postura, por tanto, radicalmente opuesta al universalismo. Si bien los profetas que se inclinaban por esta segunda tendencia suelen tener un tono amargo muy poco agradable, cabe preguntarse si no fue necesario para evitar que su pueblo perdiera su identidad y desapareciera.

Profetas Menores

)o()o( 1.- Conjunto de libros de la Biblia, llamados "Doce profetas", que reúnen oráculos de carácter profético de los reinos del Norte (Oseas) y del Sur, anteriores y posteriores al destierro de Babilonia (como Ageo, Zacarías y Malaquías). Se les llama "menores" para distinguirlos de los profetas de mayor actividad, Isaías, Jeremías y Ezequiel. Dentro de la Biblia judía se les considera como un solo libro, aunque en la versión griega el orden de los libros es distinto. La colección final de los mismos en este conjunto puede ser del siglo III a.C.. El carácter de cada libro es muy distinto, en consonancia con la personalidad de cada uno de los profetas y de sus redactores. La metáfora de las relaciones matrimoniales entre Israel y Dios en Oseas, la crítica social de Amós y Miqueas, los mensajes escatológicos de Joel, la parábola didáctica de Jonás en el vientre de la ballena o las visiones de Zacarías, figuran entre los aspectos más conocidos de este grupo de libros. Se juntan en ellos las amenazas de castigo contra el pueblo de Israel y contra las demás naciones, y los mensajes de esperanza mesiánica. Los tipos de oráculo profético, de visiones y acciones simbólicas y demás unidades menores, así como los procesos de formación y redacción final de estos libros son similares a los de los grandes profetas. )o()o( 2.- El último libro del canon hebreo de los Profetas se denomina simplemente "Los Doce". Agrupa doce opúsculos atribuidos a diferentes profetas. La Biblia griega lo titula el "Dodecaprofeton". La iglesia cristiana lo considera como la colección de los doce "Profetas Menores". )o( Oseas )o( Según el título del libro, el profeta Oseas ben Beerí ejerció su actividad en el reino del Norte, durante el reinado de Jeroboán II (782-753). Fue un periodo sombrío para Israel: conquistas asirias, revueltas interiores, cuatro reyes asesinados, corrupción religiosa y moral. El profeta fue abandonado por la mujer con la que se había casado y a la que amaba. Oseas es sobre todo un profeta acusador. El pecado capital que denuncia es la infidelidad al Señor, presentada como fornicación, prostitución, adulterio. Domina en la predicación de Oseas la articulación pecado-castigo. La imagen más importante del libro es el símbolo conyugal. El texto hebreo del libro no está bien conservado y con frecuencia es necesario recurrir a conjeturas para llegar al sentido comprensible. Oseas también utiliza el dialecto septentrional, que se no se conoce tan bien como el meridional. )o( Joel )o( El nombre de Joel significa "Yavé es Dios". Se puede colocar al profeta en periodo preexílico porque se encuentra entre Oseas y Amós, ambos profetas del siglo VIII a.C. El libro de Joel es una poderosa creación literaria y a la vez significativa del modo de profetizar. El profeta toma como punto de partida una catástrofe ciudadana, una terrible plaga de langosta, fatal para una cultura agrícola. La catástrofe nacional pide una acción religiosa de expiación, una jornada de ayuno y penitencia para suplicar la compasión divina. Dios responde al pueblo anunciando la liberación de la plaga. Joel levanta todo el suceso a la categoría religiosa de "día del Señor". En fin, el libro de Joel es una obra de un gran poeta que construye con rigor, que renueva con breves imágenes la tradición literaria y los motivos poéticos comunes. Es al mismo tiempo un profeta adicto al culto. )o( Amós )o( El profeta Amós nació en Tecua, al sur de Jerusalén, perteneciente al reino de Judá. Pero su actividad profética se desarrolló en el reino de Israel. De oficio era ganadero, desahogada situación económica, que le permitía cultivarse literariamente. Pero de aquella posición le arrancó la llamada de Dios para ser profeta. Amós se encontró así obligado a predicar, en un reino floreciente, injusto, corrompido, muy confiado en las propias fuerzas humanas. Así llegó el profeta a chocar con el rey Jeroboán II. Además Amós predice la catástrofe inminente; de hecho el año 746 muere Jeroboán II, y sube al trono de Asiria Tiglatpiléser III, que fue el comienzo del fin de Israel. Con todo, Amós cierra su profecía con un oráculo de esperanza. )o( Abdías )o( Este profeta se llama "Siervo del Señor", y es muy corto el libro de Abdías. La breve profecía hace referencia a cuando Nabucodonosor invadió y arrasó Jerusalén, los edomitas apoyaron al invasor y se alegraron en la derrota. Contra este pecado dirige la profecía Abdías. Pero la profecía se levanta a un panorama transcendente de "día del Señor", con mirada universal y con un final de restauración. )o( Jonás )o( Aparece Jonás como el hombre que se empeña en hacer exactamente lo contrario de lo que debería hacer un profeta. En la profecía se presenta Jonás como un genial narrador, como uno de los mejores clásicos hebreos. Entre tantas profecías Jonás trae un mensaje de misericordia para el pueblo que es símbolo de crueldad, imperialismo, agresión contra el pueblo de Israel. El mensaje del Libro es denunciar pecados, amenazar castigos y prometer restauración. )o( Miqueas )o( El profeta Miqueas nació en Moréset Gat, aldea de Judá. Cuando comenzó su actividad profética todavía subsistía el reino del Norte, Israel; conoció su agonía y sufrió con ella; escuchó la terrible destrucción de Samaria y la deportación en masa de sus habitantes. Entonces era rey Ezequías, un hombre piadoso. El modesto profeta venido de la aldea encontró en la corte al gran profeta Isaías, del que recibió influjo literario. No obstante, Miqueas conserva un estilo relativamente personal, vigoroso. )o( Nahún )o( El profeta Nahún nació en Elcas, en tiempo de Asurbanipal, importante rey del Imperio Asirio, entre 668-627. Este pudo reconquistar Babilonia. Le siguen tres monarcas débiles. La conquista de la ciudad de Nínive, año 612, es una fecha grande y terrible de la historia universal que canta Nahún. Desaparece Asiria, retorna Babilonia y se anuncia una tercera potencia: Media. Describiendo la caída del Imperio, Nahún canta también al Señor de la historia, que hace sonar su hora a los Imperios. Nahún es un magnífico poeta en tono mayor; es un alarde de vocabulario selecto, haciendo rico y difícil su verso. )o( Habacuc )o( Habacuc, profeta sin patria ni apellidos, vive y escribe en la misma época que Nahún. El escenario es Asiria decadente y Babilonia renaciente. Entre los dos vive Israel su historia, de opresión y violencias, y Habacuc representa a su pueblo y reza: "¿Hasta cuándo?" El profeta espera impaciente. El Imperio Asirio es arrogante. Dios por el profeta anuncia su caída. Es el decenio 622-612. Habacuc intercede por su pueblo, y celebra al Señor de la naturaleza y de la historia. )o( Sofonías )o( El profeta Sofonías pertenece al reinado de Josías, que, tras los tristes años de decadencia religiosa de Manases, restauró las reformas religiosas de su bisabuelo Ezequías. Sofonías colaboró con Josías los años 640-609, denunciando las costumbres extranjeras y predijo la destrucción de Nínive, y sintió acercarse "el día de la cólera" sobre Jerusalén; pero concluye con una profecía de esperanza. Como poeta, menos personal, recoge motivos de la tradición profética y los compone con el procedimiento de la enumeración. Sofonías vive a la sombra de su gran contemporáneo Jeremías. )o( Ageo )o( La actividad profética de Ageo se sitúa durante el reinado de Darío hacia el 520. El libro está compuesto de cuatro oráculos, referidos al templo y al jefe de la comunidad. La gloria del templo es la misma gloria del Señor. Al templo vendrán las riquezas de los pueblos y de él brotará la paz. El elegido, que al principio es un gobernador dependiente del rey persa, al final es el sello del Señor: garantiza el origen de los decretos y su ejecución. Por Zorobabel sabemos que la historia es acción del Señor. El profeta, atendiendo un problema local, enuncia un programa de enormes dimensiones. )o( Zacarías )o( El profeta Zacarías actúa en las mismas circunstancias históricas que Ageo. Los repatriados se enfrentan con el problema de la reconstrucción del templo y de la comunidad. Zacarías tiene interés en ligar todo de Isaías II y de Ezequiel. Sólo que Zacarías lleva adelante el estilo visionario. Estos datos ayudan mucho a situar y comprender en conjunto su libro. )o( Malaquías )o( El profeta Malaquías aparece en la Biblia como el último; pero su nombre es dudoso y su actividad precede a otros textos proféticos. El título del libro parece tomado de 3,1 "mi mensajero", para encabezar una profecía anónima. Insiste en los deberes cúlticos, diezmos íntegros y ataca los matrimonios mixtos. Usa bastante el tema y la imagen de las relaciones familiares. También toca el tema del juicio en un día señalado, con invitación a convertirse y promesa de restauración. En su estilo destaca el procedimiento dialéctico de acusación, objeción, respuesta y mensaje. Se cierra el libro con la promesa de la vuelta del primer profeta, Elías, tema que deja su huella en Ben Sira y en el Evangelio.

Proftasia

Frada (capital de Drangiana. Más tarde se llamó Proftasia. Refundada por Alejandro en el 330 a.C.. Identificada bien con la ….).

Proftasia

Fiesta anual instituida por los habitantes de Cumas. Muerto Tacos, fundador de Leuca, ciudad del Asia Menor, los habitantes de Clazomene y los de Cumas se disputaban entre ellos la ciudad. Consultada la Pitonisa, respondió que sería de los primeros que ofrecieran un sacrificio en el templo de Apolo y que por esto era necesario que saliesen comisionados de ambas partes en un mismo día, al salir el sol. Habiéndose fijado el día, los habitantes de Cumas no dudaron del éxito porque estaban más cercanos a Leuca, pero los clazomenios, calculando su desventaja, se valieron de un artificio: echaron suertes sobre quienes de entre ellos irían a establecer una colonia cerca de Leuca y verificado esto consiguieron llegar los primeros para tributar el sacrificio, tomando en consecuencia posesión de la ciudad.

Progne

o Procne. Hija de Pandión I, rey de Atenas, y hermana de Filomela. Fue transformada en golondrina. Este pájaro tiene debajo del pico unas manchas coloradas, las que tal vez han dado lugar a esta fábula. Ver, Filomela.

Progymnásmata

Ejercicios preliminares que constituían el grado más elemental de instrucción en las escuelas de retórica griegas. Dichos ejercicios fueron reunidos en manuales que ejercieron una notable influencia en la literatura medieval y renacentista.

Prohibitio

Facultad que tenían los magistrados romanos de oponerse de forma preventiva a la acción emprendida por su colega en el cargo. No sólo se ejercía entre magistrados del mismo colegio, es decir que poseían igual potestad, sino por parte de magistrados superiores con relación a la acción emprendida por uno de rango inferior.

Proioxis

En la mitología griega Proioxis era una daimon o espíritu que representaba la embestida, el avance o ataque en las batallas. Junto con su hermana Palioxis simbolizaban el avance y retroceso de las tropas en las contiendas, siendo por tanto ambas consideradas como integrantes de los macas, los espíritus del campo de batalla. Ambas hermanas fueron engendradas por Éride, y sus figuras estaban labradas en el escudo de Heracles. Ver, Macas.

Prolaqueum

Statio de la Vía Flaminia, en Umbría, al este de los Apeninos, citada por el Itinerario de Antonino. El nombre deriva de la proximidad de un lago que luego desapareció. Fue un asentamiento romano de la Regio VI Umbria, en la frontera entre los territorios de los municipios de Camerinum (Camerino) y Matilica (Matelica). Los descubrimientos arqueológicos en la zona informan de un asentamiento de cierta importancia, con termas, edificios públicos y de culto, los más antiguos de época de Augusto. Un acueducto llevaba el agua desde el río a la ciudad de Scarsito. En la localidad de Malpartida hay una casa que conserva un piso de mosaico. Aproximadamente a 1,5 km al este de Prolaqueum, a lo largo de la carretera en dirección a Septempeda, hay un cementerio. Hoy, Pioraco, en el valle de Potenza, provincia de Macerata, región de Las Marcas. Ver, Nuceria Camellaria.

Prolas

Nieto de Tántalo muerto por Amico.

Proles Elateia

Ceneo, hijo de Élato.

Proletarii

Proletarios ("que solo poseen hijos". La clase más baja de Roma en la reforma de Servio Tulio. Al no contar con propiedades inmuebles, eran considerados y censados sólo por sus ….).

Proletarios

o Proletarii "que solo poseen hijos". La clase más baja de Roma en la reforma de Servio Tulio. Al no contar con propiedades inmuebles, eran considerados y censados sólo por sus hijos o "prole" (capite censi). En esta clase se incluían no sólo los privados de fortuna, sino aquellos cuyos recursos económicos no procedían de la tierra (comerciantes y artesanos); estaban excluidos de derechos políticos y del servicio en el ejército hasta la mitad del siglo II a.C., pero desde entonces comenzaron a reclutarse y cada vez en mayor número, a medida que el mínimo de calificación de propiedad se redujo y finalmente dejó de tenerse en cuenta, especialmente después de la leva de Mario el año 107. En el siglo I a.C. la mayor parte de los soldados romanos procedían de los proletarios. Ver, Constitución centuriada, Ejército romano.

Próloco

Caudillo de los lapitas.

Prologias

Fiestas griegas celebradas en Laconia antes de la cosecha.

Prólogo

En el teatro griego, unidad comprendida entre el inicio del drama y la entrada del Coro.

Prómachos

o Promacos "aquella que lucha en primera fila". Uno de los epítetos de Atenea, como diosa guerrera. Venerada a menudo en Beocia y Tesalia.

Promacias

o Promaquias. Fiestas durante las cuales los lacedemonios se coronaban con hojas de caña.

Promación

(siglo I a.C.). Historiador griego, tal vez de la primera mitad del siglo I a.C.. Autor de una Historia de Italia.

Prómaco

Hijo de Heracles y Psófide.

Promaco

Hijo de Hércules y de la siciliana Fegia.

Promaco

"defensor". Sobrenombre de Hermes por la protección que dio a los tanagreos. Habiéndose embarcado los eretrios en Eubea para ir a sitiar a Tanagra, Hermes, bajo la figura de un joven armado, se puso a la cabeza de la juventud y atacó a los enemigos y los puso en fuga.

Promaco

Bajo este nombre Heracles tenía un templo en Tebas y Hermes uno en Tanagra.

Promaco

Jefe beocio, muerto por Acamante en el sitio de Troya.

Prómaco

Uno de los epígonos, hijo de Partenopeo.

Prómaco

Prómaco y Leucocamante, dos jóvenes de Cnosos (Creta), son los protagonistas de una leyenda amorosa. Prómaco amaba al hermoso Leucocamante, quien lo trataba cruelmente y lo sometía a continuas pruebas. Prómaco accedía a realizarlas con la esperanza de merecer el amor del joven, pero nunca lo lograba. Entonces, tras haber llevado a cabo una empresa particularmente difícil, tratábase de adueñarse de cierto casco, entregó el objeto, a la vista de Leucocamante, a otro joven más compasivo. Leucocamante, despechado, se atravesó con su espada.

Prómaco

Hijo de Esón y Alcímeda (o Perimede), que fue muerto por Pelias siendo todavía niño. Hermano de Jasón.

Promacorma

"defensora de la bahía". Sobrenombre bajo el cual Atenea tenía un templo en la cima del monte Buportmos, en el Peloponeso.

Promacos

Prómachos ("aquella que lucha en primera fila". Uno de los epítetos de Atenea, como diosa guerrera).

Promagistrado

Persona revestida del poder de un magistrado pero solamente fuera del pomerium. La promagistratura tiene siempre un carácter militar (comandante militar o gobernador de provincias). Había tres promagistraturas: procónsules, propretores y procuestores. A diferencia de las magistraturas, este cargo no tenía duración anual y la marcaba un senado-consulto. Cuando, bajo el poder de Sila, el consulado y la pretura se convirtieron en magistraturas urbanas, sólo los promagistrados pudieron ejercer la comandancia militar y el gobierno de las provincias. El desarrollo de la conquista obligó a mantener los magistrados encargados del gobierno de las provincias uno o varios años suplementarios con los títulos de procónsules o propretores. Después del 81 a.C. ya no existen más que procónsules o propretores que, después del 52 a.C., deben haber dejado el cargo por lo menos desde un año. El magistrado está revestido del imperium, manda las tropas, recauda los impuestos, ejerce la jurisdicción y promulga a este efecto un edicto. Asistido de un cuestor, de legados, de amigos y de empleados, vive a cargo de la provincia, con frecuencia explotándola. Bajo el Imperio, los promagistrados de las provincias imperiales son llamados "legati propraetore", asistidos de procuradores para la parte financiera. Son llamados también procuratores los gobernadores de un país recientemente anexionado (Judea) y unido a una provincia vecina. El promagistrado de Egipto es el prefecto. Los promagistrados acaban por ser funcionarios nombrados para un período indeterminado.

Promancia

Promantia (la promantia confería el derecho a poder hacer uso del oráculo de Delfos antes que otros consultores (el orden de ….).

Promanteia

Derecho de prioridad en la consulta de un oráculo en el mundo griego que era concedido a determinados individuos o ciudades.

Promanteo

Epíteto de Zeus en Turios.

Promantia

o Promancia. La promantia confería el derecho a poder hacer uso del oráculo de Delfos antes que otros consultores (el orden de recepción se establecía, generalmente, por sorteo). Ver, Delfos.

Promaquias

Promacias (fiestas durante las cuales los lacedemonios se coronaban con hojas de caña).

Promea

Afluente del río Moselle. Hoy, Prüm, Alemania.

Promedonte

Naxio. Ver, Hipsicreonte.

Promenea

Promenia (sacerdotisa del templo de Dodona. Heródoto dice, que dos palomas se escaparon de Tebas, en Egipto, para dar sus ….).

Promenia

o Promenea. Sacerdotisa del templo de Dodona. Heródoto dice, que dos palomas se escaparon de Tebas, en Egipto, para dar sus oráculos, una en Dodona y la otra en el templo de Júpiter Amón. Ver, Timareta.

Promeo

Jefe daulo, vencido por el argonauta Idas.

Prometeo

Dios del Fuego, hijo del titán Jápeto o Yápeto y de la oceánide Asia, aunque a veces aparece como hijo de, la también oceánide, Clímene. Prometeo se caracteriza por su astucia y su amor a los hombres, causa esta última de su castigo eterno. A pesar de ser hijo de un titán, combatió al lado de los Olímpicos en la titanomaquia. Estaba casado con Celeno o Clímene y tuvo varios hijos: Deucalión, Lico y Qimereo, a veces se le atribuye también a Etneo, Helén y Tebe. Fue el primero que formó el hombre del limo de la tierra. Atenea animó su obra y le dio el temor de la liebre, la sutileza de la zorra, la ambición del pavo real, la ferocidad del tigre y la fuerza del león. Esta fábula se cuenta también del modo siguiente. Admirada Atenea de la hermosura de esta producción, ofreció a Prometeo todo lo que podía contribuir a perfeccionarla, y habiéndole contestado Prometeo que le era necesario ver las regiones celestes para escoger lo que convendría más al hombre que había formado, Atenea accedió a los deseos de éste y le subió al cielo, donde vio que el fuego era el que animaba a todos los cuerpos celestes, y por lo mismo robó parte de este fuego, y aun no se limitó a esto. Probó de engañar a Zeus en un sacrificio para ver si merecería los honores divinos. Habiendo conseguido que surtiese efecto el engaño, Zeus para vengarse de todos los hombres, les privó del uso de fuego. Entonces Prometeo con la ayuda de Atenea que le había dirigido ya en la formación del hombre, subió al cielo y, acercándose al carro del Sol, tomó el fuego sagrado y lo trajo a la tierra en un tronco de férula. Zeus, queriendo castigar este nuevo atentado, mandó a Hefesto que forjase una mujer dotada de todas las perfecciones. Los dioses la colmaron de presentes y la enviaron a Prometeo con una caja llena de todos los males; pero fue tan prudente para desconfiar de aquel lazo, del que Epimeteo su recio hermano no supo libertarse. Zeus por fin mandó a Hermes que condujese a Prometeo al monte Cáucaso, donde un águila, hija de Tifón y Equidna, debía devorarle eternamente el hígado. Este suplicio duró hasta que Heracles logró libertarle. Prometeo tenía un altar en la Academia de Atenas y se instituyeron en su honor juegos que consistían en correr desde este altar hasta la ciudad con antorchas que debían procurar no se apagasen. Se dice que Prometeo había recibido el don de profecía, de modo que los dioses y Zeus mismo le consultaban como un oráculo infalible. Los hombres le veneraban como inventor de todas las artes, y suponían haber aprendido de él las virtudes de las plantas, la agricultura y el arte de domar los caballos. Se trata del mito del dios civilizador que bajó a la tierra y terminó sacrificado por el bien de la Humanidad después glorificado gracias a ser liberado por un semidios. De entre toda la mitología griega nadie más atractivo, benefactor del hombre y simpático como Prometeo. )o( Mito )o( En ocasiones se presenta a este personaje como el creador del género humano, aunque no sea así en la Teogonía hesiódica. Sus leyendas más conocidas son el mito del engaño a Zeus y el robo del fuego. )o( El engaño a Zeus )o( El primero fue en Mecone, en un sacrificio sagrado de un buey. Prometeo hizo dos partes, una para Zeus y otra para los hombres. Puso en un montón los huesos y los recubrió con grasa y, en el otro montón, colocó la carne recubierta con el vientre del animal; al darle a elegir a Zeus, éste escogió el primer lote y, cuando descubrió el engaño, se enfureció y los castigó sin fuego. )o( El robo del fuego )o( Prometeo decidió volver a ayudar a los humanos. Robó las semillas de fuego de la rueda del Sol y las trajo ocultas en un tallo de férula a la tierra (en otras versiones, lo sustrae de la fragua de Hefesto). Zeus, entonces, profundamente irritado, ideó un castigo para los hombres: Pandora y a Prometeo le encadenó a una roca en la que un águila le devoraba las entrañas, siendo éstas renovadas una y otra vez para que el castigo fuera eterno. Además, juró por la laguna Estigia, no desencadenarle jamás; sin embargo, cuando Heracles fue en busca de las manzanas de oro, mató el águila que ejecutaba el castigo y Zeus, orgulloso de su hijo, no protestó. No obstante, para no incumplir su promesa, obligó a Prometeo a llevar un anillo con el acero de las cadenas y un trozo de la piedra a la que estuvo encadenado. )o( Alcanza la inmortalidad )o( Cuando Quirón, herido por la flecha de Heracles, quiere renunciar a su inmortalidad, necesita alguien a quién traspasarla y el elegido será Prometeo. Zeus no se opuso, ya que estaba agradecido por el oráculo que éste le había desvelado sobre Tetis, cuando éste la pretendía. )o( Profecías de Prometeo )o( Prometeo tenía el don de la profecía. Entre sus oráculos destaca: el anteriormente nombrado sobre Tetis, por el que esta diosa tendría un hijo que superaría a su padre; el que dirige a Heracles indicándole que sólo Atlante podría coger las manzanas del jardín de las Hespérides, en agradecimiento a su salvación, y en la que previene a su hijo Deucalión del diluvio que Zeus ha preparado para castigar al género humano. )o( Ver, Eto, Pecados de Prometeo.

Prometeo

Uno de los Cabiros, según Pausanias.

Prometeo

Uno de los dioses egipcios de tercera clase.

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