o Tauromenium. Era una colonia de Messina y fue construida sobre las ruinas de Naxos en el 358 a.C.. Situada en la costa este de la isla de Sicilia, al noreste del Etna, a medio camino entre Messina y Catina. Se extiende por el monte Tauro, a 200 m de altitud, y se halla en un balcón sobre el mar, enfrente del volcán Etna. Después de la destrucción de Naxos por Dionisio I de Siracusa, en el 403 a.C., su territorio fue entregado a los sículos, quienes construyeron (396), un poco al norte de la antigua ciudad, un campamento que se llamó Monte Tauro. Más tarde fue convertida en fortaleza con el nombre de Tauromenio. Dionisio intentó ocuparla, pero fue rechazado al menos dos veces. En el 392 se firmó la paz, por la que la ciudad fue entregada a Dionisio, que expulsó a los sículos y estableció allí a sus propios mercenarios. En el 358, Andrómaco, padre del historiador Timeo, compró la ciudad junto con los antiguos habitantes de Naxos que quedaban en ella, y bajo su dirección, todos juntos se establecieron en la ciudad que pronto creció. En el 345, desembarcó allí Timoleón eludiendo la vigilancia de los cartagineses, y de allí pasó a Regio. Como era gobernada por Andrómaco, con un sistema justo y democrático, fue respetada por Timoleón. Más tarde pasó a manos de Agatocles, que envió al historiador Timeo al exilio. Después de Agatocles se apoderó de Taormina un tirano, llamado Tindarión, contemporáneo de Hicetas de Siracusa y de Fintias de Agrigento. Tindarión fue uno de los que llamó al rey Pirro de Epiro a Sicilia en el 278. Pirro desembarcó en Tauromenio y junto con Tindarión marchó contra Siracusa. Solo uno años más tarde, Hierón II de Siracusa dominaba la ciudad y la utilizaba de base contra los mamertinos. Hierón conservó la ciudad después del tratado con Roma del 263. Continuó en poder de Siracusa después de la muerte de Hierón. Durante la segunda guerra púnica, se cree que predominó el partido romano. Pasó a Roma junto con el resto de la isla, pero recibió un trato de favor de Marcelo, de quien obtuvo el estatus de ciudad federada y ciudad aliada, una de las tres de la isla, conservando así una independencia nominal; no tenía ninguna obligación, como, por ejemplo, proveer de barcos a la flota romana, como en el caso de otras ciudades. Durante la guerra social, desde el 134 al 132, fue ocupada por los esclavos rebelados. Durante unos años desafiaron al cónsul Publio Rupilio, hasta que fue reducida por hambre y el jefe local, Sarapión, y otros destacados jefes fueron ejecutados. En el 36 a.C., fue ocupada por Pompeyo en la guerra contra Julio César y Octavio Augusto, y fue el teatro de un combate naval entre la flota de Pompeyo y la de Octavio, que ganó Pompeyo. Después de la guerra, Octavio estableció una colonia romana y los antiguos habitantes fueron expulsados. Subsistió durante el Imperio romano, y producía un vino de buena calidad y el mármol de sus canteras era muy valorado. Aliada de Roma, se convirtió en la capital de la Sicilia bizantina tras la caída del Imperio romano. Hoy, su emplazamiento es ocupado actualmente por Taormina. Ver, Naxos (Sicilia).
)o( MITOLOGÍA.- La leyenda cuenta que los marinos griegos que pasaban por la costa oriental de Sicilia olvidaron realizar sacrificios en honor a Poseidón, y él, encolerizado, les hizo naufragar. El único superviviente, Teocles, llegó al Capo Schico, próximo a Naxos, y volvió a Grecia para contar las maravillas de Sicilia, convenciendo a sus compatriotas para instalarse en la isla.