o Thasos. Isla griega enclavada en la parte más septentrional del mar Egeo cercana a la costa tracia en cuya colonización participó el poeta Arquíloco como mercenario. Estuvo habitada por tracios, y los griegos fundaron una ciudad en la parte septentrional de la isla y próxima a la costa. Los colonos provenían de la isla de Paros, acuciados por la pobreza y mandados por Telesicles, padre de Arquíloco. La fundación fue hacia el 680 a.C.. De forma redondeada, con una superficie de 398 km2, está a 8 km de la costa tracia. Atravesada de sureste a noroeste por un cordillera, con 5 alturas por encima de los 1.000 metros. Su punto más elevado es el monte antiguamente conocido como Ipsario, de 1.028 m. La ciudad de Tasos estaba situada al norte de la isla, y tenía dos puertos. Un muralla de 4 km rodeaba, a la ciudad, a la parte baja cercana la mar y a las primeras estribaciones de la cadena montañosa. Aparte de su situación estratégica, Tasos, se fundó por sus minas de oro, plata y cobre, explotadas anteriormente por los fenicios y sitas entre las poblaciones de Eniras y Esiras, en la costa sudoriental frente a la isla de Samotracia, minas que no han sido localizadas y cuya concesión tenía Tucídides, el historiador, y su familia. Allí poseyó minas Pisístrato, de las que procedía gran parte de su fortuna. Las minas del continente, explotadas en un primer momento por los tracios, debieron ser más productivas que las insulares. La riqueza en plata contribuyó al desarrollo de una gran actividad de acuñación monetaria. Tasos parece ser una de las primeras ciudades del norte, de Grecia, en acuñar moneda. Célebres eran las canteras de mármol blanco. Isla boscosa de la que se obtenía madera y resina. Contrasta con el resto de las islas del Egeo por la abundancia de aguas corrientes. Al carecer de terreno cultivable, los tasios ocuparon la costa tracia de la región de Pieria, en cuyas guerras peleó Arquíloco. Establecimientos agrícolas y mercantiles ocupaban la zona minera del monte Pangeo, en Galepso, en Neápolis, en Datón y en Estrime y las minas auríferas de Escaptila, en la ladera oriental del Pangeo. La vid fue introducida con éxito, hasta el punto que fue famoso el vino tasio, exportado hasta época romana; Plinio dice que era comparable al de Quíos. Su contacto con Tracia le permitió proveerse de esclavos e incluso ser centro comercial en la venta de esclavos hacia otros lugares. En los alrededores hay una estatua del dios Pan tallada en la roca. Anteriormente la isla fue llamada Aetra y Crise por sus minas de oro y fue poblada por fenicios. Esteban de Bizancio y Hesiquio afirman, respectivamente, que Tasos se había llamado en tiempos remotos Aeria u Odonis. Entre el 720 y 708 a.C. fue poblada por griegos procedentes de Paros dirigidos por Telesicles, padre del poeta Arquíloco. También vivían en la isla los saianos, una tribu tracia, que se enfrentó a los griegos, pero finalmente estos obtuvieron la posesión de la isla con sus minas de Escapta Hyle, y territorios de la costa continental con las minas en la costa tracia de Galepso, Oesyma, Estrime, Datum y más tarde Crénidas. En 511, los milesios se establecieron en el río Estrimón y fundaron la ciudad de Mircino donde también se explotaron minas. En 494 los persas ocuparon Mileto e intentaron someter Tasos sin éxito. Episodio relevante fue el asedio al que la sometió Histieo de Mileto en mayo del 493. Fue escenario de la invasión persa de Darío I, que la conquistó en el 492. Un año después, acusados los tasios por sus vecinos de Abdera de tramar una sublevación, el rey persa les ordenó demoler sus murallas y llevar todas sus naves a Abdera. Jerjes I de Persia pasó por Tracia hacia Grecia, quedaron sometidos y hubieron de proveer al rey con el mantenimiento de soldados (400 talentos). Después de la derrota persa Tasos fue miembro de la Confederación de Delos dirigida por Atenas, pero estallaron disputas por las minas de la parte continental y estalló la guerra entre Tasos y Atenas. Se produjo la defección de los tasios de la Liga de Delos por el fuerte tributo que pagaban, pero tras el asedio ateniense fueron derrotados por la armada ateniense, bajo el mando de Cimón de Atenas. Los tasios hubieron de destruir las fortificaciones y entregar sus barcos de guerra, además de renunciar a sus posesiones del continente y pagar una contribución en metálico, añadida al tributo anual. Mientras, los lacedemonios quisieron responder, a petición tasia, con la invasión del Ática y con la intención de intervenir en la política de la Liga de Delos, pero se lo impidieron la rebelión de los hilotas y el gran terremoto de Esparta, hacia el 464. Esparta, aún vigente el tratado de alianza panhelénica contra Persia, como la guerra se prolongaba en su territorio recurrió a sus aliados, y en particular a los atenienses sobre todo por su experiencia en asedios; quienes levantaron el sitio de Tasos, tras acordar con los tasios la renuncia a sus minas y al continente, al desmantelamiento de sus fortificaciones, a la entrega de sus naves, al pago de una suma de dinero en el acto y la fijación del futuro tributo. Cimón acudió, con 4.000 hoplitas y al alargarse el asedio a la fortaleza natural del monte Ítome en la Mesenia central, donde se refugiaron los sublevados, regresaron a Atenas. Éstos y otros sucesos de la época fueron el germen de la inevitable guerra del Peloponeso 30 años después, y en la que por idénticos motivos económicos y estratégicos, tuvieron lugar las batallas entre espartanos y atenienses por el control de las minas de los tasios, que concluyeron con la batalla de Anfípolis en el 422. En 411 se estableció un gobierno oligárquico dirigido por Pisandro en Atenas y la democracia en Tasos fue derrocada. Pero las luchas en Atenas (Alcibíades) que llevaron al asesinato del jefe oligarca Frínico, hicieron que el gobierno oligárquico de Tasos se rebelase con el apoyo espartano de una guarnición en la isla. En 408 el partido de los ciudadanos dirigido por Ecfantos, expulsó a la guarnición espartana dirigida por Etónico y a continuación recibió el mando el estratego ateniense Trasíbulo. Después de la batalla de Egospótamos (405), Tasos volvió a manos de los espartanos, pero en 389 volvió a ser posesión de los atenienses a los que se la disputó Filipo II de Macedonia, bajo dependencia del cual finalmente pasó hacia el 351. Ciudad libre desde el tiempo de Alejandro Mano, se sometió a Filipo V de Macedonia. Los romanos le devolvieron la libertad tras la batalla de Cinoscéfalos, y permaneció como ciudad libre hasta la época de Plinio el Viejo cuando se formó la provincia romana de las Islas. Aún se ven restos de las antiguas murallas en medio de torres construidas por los venecianos. En la parte baja estaban el puerto y el ágora. Al oeste se hallaba el santuario de Heracles, que según Heródoto, construyeron los fenicios establecidos en Tasos, noticia de la que no hay evidencias. Sí se han identificado algunos restos sumergidos del puerto. El ágora era rectangular, de forma irregular y de unos 100 m de lado. De los ss. VI-V a.C. son las bien conservadas murallas construidas con piedra local y mármol, y decoradas sus numerosas puertas con bajorrelieves de carácter mitológico, religioso y apotropaico. Al oeste del ágora están los propileos, del siglo IV a.C., semejantes a la Stoa de Zeus en el ágora ateniense. Del III a.C. es un pórtico erigido en el noroeste del ágora de casi 100 m de longitud. Siguieron construyéndose edificios y monumentos hasta el fin del helenismo y bajo la égira de Roma. Desafortunadamente, la lista de los arcontes de Tasos, que figuraba en un edificio público del siglo IV a.C., en el ágora, no se conserva, al ser destruido su emplazamiento y reutilizados los materiales para la basílica paleocristiana. De carácter comercial, era otro pórtico del ágora, al sureste, de 92 m de largo, complementando al del noroeste. En el lado meridional se descubrieron los restos del monumento porticado, dedicado a Glauco, un célebre general tasio, amigo de Arquíloco, y que comandó las fuerzas tasias contra los tracios. Se halló el recinto del templo de Zeus Agoraios. También se conserva el santuario dedicado al atleta tasio Teógenes. El ágora fue pavimentada con mármol en el siglo II a.C.. Cercano y de la misma época, estaba el Odeón, pequeño teatro circular de 13 m de diámetro. El primer teatro, que databa del siglo V a.C., se erigió en las colinas orientales. De esa misma época es el nativo actor Hegemón, citado por Aristóteles y a quien atribuyó la invención de la parodia. La escena del teatro data del siglo III a.C.. En la acrópolis, que los genoveses fortificaron, estaban los templos de Apolo y Atenea, y el de Pan, excavado en la roca y fechado en el siglo IV a.C.. El templo de Artemisa, sobre una terraza artificial del siglo V a.C., al oeste del ágora, fue rodeado por un períbolo en época helenística. También poseía un períbolo de mármol el de Dioniso del IV a.C.. Hay restos de los monumentos erigidos a los vencedores de los concursos teatrales. Otros templos son el de Posidón y el de estilo jónico del dios principal Heracles y al que a éste daban acceso unos monumentales propileos. Al sur del edificio se erigió en el siglo V a.C., aparte del altar, un tesoro que quizá albergó los exvotos de los fieles. Al oeste del templo, 5 edificios alineados, y del mismo siglo, excepto el penúltimo del siglo VI a.C. y tal vez de carácter cultual, estaban precedidos de un pórtico. El arco de Caracalla (213-217), unió los espacios del ágora y el templo Jónico de Heracles. Tasos fue objeto de excavaciones por parte de arqueólogos franceses. La primera cerámica que podemos datar con seguridad es corintia y rodia, nunca anterior a mediados del siglo VII a.C., a partir de cuya fecha ambos tipos escasean. De mediados del siglo VII a.C. a principios del siglo VI a.C. abunda la cerámica procedente de las islas Cícladas. A principios del siglo VI a.C. hay cerámica de Quíos, quizás hubiera entonces trabajando en la isla pintores quiotas de vasos. Se han encontrado inscripciones literarias procedentes del heroon de Arquíloco. Antes de formar parte del reino griego actual, perteneció también a Rodas, Roma, Bizancio, Venecia y al Imperio turco. Patria del pintor Polignoto y del atleta Teágenes.
)o( MITOLOGÍA.- Ver, Taso.