Tras la desaparición del estado de Mitanni a mediados del siglo XIII a.C. quedó libre el acceso al área sirio-palestina, cuyo control se disputarán las tres grandes potencias de la época: hititas, asirios y egipcios. El interés estratégico de esta zona permitió sin embargo que grupos seminómadas, como los arameos, se asentaran entonces en la región pantanosa mesopotámica, en la región de Harrán, al este del Éufrates. Posiblemente surgieron del desierto sirio-arábigo y desde Siria se extendieron por Palestina y Mesopotamia. La presencia de estos grupos no está atestiguada en textos asirios y babilónicos hasta fines del siglo XIV, pero no es difícil suponer que se trate de los mismos que, bajo otros nombres, aparecen mencionados en fuentes egipcias y en textos cuneiformes al menos tres ss. antes, por lo que su establecimiento en el norte de Mesopotamia ca. 1200 debe entenderse tan sólo como el producto de una migración masiva aprovechando la confusión política del momento. No obstante, más que de la "invasión" tradicional debería hablarse de una infiltración gradual, cuya trayectoria se modificó en varias ocasiones conforme a las dificultades que planteaba la concentración en un determinado territorio. En este sentido, mucho antes de que los asirios los designen por su nombre posterior ("aramaia"), los arameos parecen ser los descendientes de los "sutu" y "akhlamu" que desde el siglo XVIII como "nómadas del desierto" o "mercaderes" se mencionan en textos babilónicos y egipcios, en este último caso con el nombre de "sethiu" que, por extensión, designa también a todos los "asiáticos". Los arameos se organizaban en pequeños reinos independientes dirigidos por dinastías locales que controlaban las rutas caravaneras, lo que les convertía en un influyente pueblo en el conjunto del Próximo Oriente. Como beduinos deben haber sido los responsables de la domesticación del camello, que sustituyó a otros animales de carga en el desierto a partir del siglo XII a.C. Sin embargo, los arameos constituyen solamente uno de los muchos grupos semíticos (cananeos, caldeos, asirio-babilónicos, árabes) existentes en el Creciente Fértil durante el II y I milenio. Excluido el último por su desarrollo tardío, los otros tres coexistieron durante ss. con los arameos hasta el punto que su diferenciación étnica o lingüística fue secundaria, aunque tampoco se adscribieron a un ámbito geográfico definido. Si acaso la rama aramea de los caldeos, llegados a Mesopotamia por el sur y establecidos en la región meridional a comienzos del I milenio, presenta una mayor definición territorial con estados como los de Bit-Dakkurri, Bit-Amukkani y Bit-Yakin, integrados más tarde en el imperio neobabilónico. No obstante, la costumbre de los soberanos asirios de deportar masivamente a las poblaciones conquistadas de Amurru (en realidad "del Oeste" y, por extensión, Siria) con el fin de evitar posibles sublevaciones hizo que los arameos se extendieran por toda Mesopotamia, aunque el núcleo más importante se concentró en Damasco y opuso fuerte resistencia a los grandes conquistadores asirios. Sin embargo, el nombre de "arameos" no deriva del de sus predecesores ("Sutu, akhlamu"), sino de un topónimo (Aram, reino arameo de Palestina, o Arma, ciudad citada en los textos asirios). Pero como con frecuencia la mención de "akhlamu" aparece ligada a "amelu", siempre en plural ("amigos, compañeros") y, en otras ocasiones, se alude a ellos mediante un gentilicio "Armayu" o "Aramu", este pueblo parece haber sido en origen una "confederación tribal". De todos modos, a comienzos del siglo XIV el grupo originario se había escindido ya: mientras que los "sutu" intentaban establecerse en los centros mesopotámicos, los "akhlamu" ocupaban el área del Jordán en torno a la bíblica región de Aram, la tierra de Jacob, y se concentraban en Damasco. La presencia aramea en estos ámbitos frenó la expansión asiria hacia el oeste, pero como contrapartida estos grupos tribales no pudieron organizarse en comunidades políticas independientes hasta fines del II milenio, cuando un grupo de estas tribus, los "kaldu" (caldeos) de la rama de los arameos, penetró en Mesopotamia y buscó asentamiento en el sur del país. Los arameos fundaron una serie de estados o principados: Alepo, Bit Adini, Hamat, Arpat. Ver, Siria, Ain 'Dara.