A partir de 1.928, Luristán se hizo muy popular en Europa y los Estados Unidos debido a los numerosos "bronces de Luristan" introducidos en el mercado de objetos de arte por ladrones de excavaciones. La datación de tales objetos robados se reveló insegura y difícil antes de que se Ilevaran a cabo excavaciones regulares en esta región. Según las investigaciones realizadas entre 1.969 y 1.979 en la región de Pusht-e Kuh, en las necrópolis de Bani Surmah, Kallah Nisar y otros lugares, los "bronces de Luristán" mas antiguos pueden datarse entre el 2600 y el 2.400/2.300. Según estos resultados arqueológicos, la segunda fase, caracterizada por bronces de formas diversas, se sitúa entre el 2.400/2.300 y el 2.000 a.C.; la tercera se encuentra en la Edad de Bronce reciente y media, hacia el 2.000-1.350/1.300 y, finalmente, la fase cuarta en la Edad de Hierro I y la quinta en la Edad de Hierro II y III. En Bani Surmah se descubrió una necrópolis con bóvedas falsas. Los sepulcros estaban cerrados con grandes bloques de piedra y las paredes revestidas con losas de piedra caliza. Son sepulcros colectivos con ricas ofrendas de armas, herramientas y joyas, cuando se trataba de mujeres, que muestran una evidente similitud con las tumbas de los reyes de Ur y con el cementerio A de Kisch, en la vecina Mesopotamia. En la necrópolis de Kallah Nisar, al noroeste de Bani Surmah, se encontró el grupo de bronces más antiguos y otros que pueden designarse como correspondientes a la segunda fase de los "bronces de Luristán". En la necrópolis de Bard-i Bal, al sudeste de Ilam, se descubrieron setenta tumbas, quince de las cuales ya habían sido destrozadas por los ladrones de excavaciones. Estos "sepulcros" fueron datados entre 1.100 y 750 a.C. y contienen bronces adernas de cerámica. Esta datación tan tardía en la Edad de Hierro II/III se explica por el hecho de que algunos de estos "bronces" eran de hierro. En Tepe Kalvali, al noroeste de Ilam, se abrieron 149 tumbas que contenían cerámica y objetos de bronce y de hierro de la primera mitad del siglo VII a.C.. Hay aspectos enigmáticos en los bronces de Luristán: un estilo muy particular que se limita casi exclusivamente a esta región; la ignorancia de sus fuentes de estaño para la gran producción de bronce; la población que ha creado estos objetos, su forma de subsistencia, sus creencias o su estructura política. Desafortunadamente, a diferencia de la antigua Mesopotamia, la antigua región de Luristán carece de documentos que podrían ayudar a localizar las fuentes de estaño. Hay una amplia gama de herramientas, utensilios, platos, objetos decorativos y ceremoniales con motivos fabulosos, adornos (alfileres, pasadores, pulseras, joyas), y armas (cabeza de maza, dagas, escudos, hachas y cabezas de azuela), entre los objetos conocidos como bronces de Luristan. Hay también espadas de hierro decoradas, pulseras y broches. Estos objetos de metal están decorados con un estilo muy particular, con animales, seres humanos y seres fantásticos que combinan rasgos humanos y animales. Este estilo decorativo culmina en el "maestro de los remates de los animales". Sólo se conocen dos hallazgos importantes fuera de Luristán: uno en el templo de Hera, en la isla egea de Samos, y un colgante que se encontró en Creta.