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Palabra   |   Descripción

Classicus

Persona romana censada en la primera clase, para la que se requería un patrimonio de 100.000 ases. Los censados en otras categorías se denominaban infra classem.

Classis

División de los ciudadanos romanos con finalidad militar y fiscal. Originalmente designaba a los componentes de la infantería política agrupados en centurias, según la reforma atribuida tradicionalmente a Servio Tulio. Incluía, por tanto, a todos los individuos con los recursos suficientes para procurarse el armamento militar necesario. Sin embargo, dicha reforma tuvo lugar más tarde, durante la República, al igual que la división de los ciudadanos y combatientes en cinco clases en relación a los recursos disponibles. El término proviene aparentemente del verbo latino calare "llamar", por lo que había significado originariamente "llamada o convocatoria" a los jóvenes. Ver, Adsiduus, Constitución centuriada.

Classis

Armada romana ((latín, classis, literalmente flota). Fuerzas navales del Estado romano. A pesar de jugar un papel decisivo en la expansión romana por el Mediterráneo, la armada ….).

Classis Alexandrina

Flota provincial de la marina romana, con base en Alejandría, en la provincia romana de Aegyptus, que controlaba el oeste del Mar Mediterráneo. Ver, Armada romana.

Classis Aquitanica

Flota provincial de la marina romana, que operaba en el Golfo de Vizcaya. Participó en la invasión romana del norte de Hispania durante las guerras cántabras y, para algunos autores, en la represión de la sublevación de los aquitanos en el año 28 a.C.. Ver, Armada romana.

Classis Britannica

Flota provincial de la marina romana, situada en Portus Itius, en la Galia, y desde el año 296 en Rutupiae (Richborough) en Britannia. Controlaba el Canal de la Mancha y las aguas en torno a las islas. Esta flota desempeñó un papel importante en la invasión de esta provincia romana por Julio César. Bajo el mando de Agrícola circunnavegó Escocia, y en el 83 atacó su costa oriental. Un año más tarde, la flota alcanzó las islas Orcadas. El control de la Classis Britannica y del puerto de Portus Itius, permitió que dos generales romanos, Carausius y Allectus, declararan la secesión de la provincia de Britannia en los años 290. Cuando Constancio Cloro, por orden de Diocleciano, recuperó Portus Itius, se puso fin al así llamado Imperio Británico. Ver, Armada romana.

Classis Flavia Pannonica

Classis Pannonica (flota provincial de la marina romana, que operaba a partir del 35 a.C. en Aquincum (Pannonia). Esta flota fluvial controlaba el Danubio desde ….).

Classis Germanica

Flota provincial de la marina romana, creada en el año 12 a.C. en Castra Vetera (Germania Inferior). Esta flota fluvial controlaba el río Rhin y el Mar del Norte. Después del año 50 a.C. trasladó su base principal a Colonia Agrippinensis (Germania). Ver, Armada romana.

Classis Mauretania

Flota provincial de la marina romana, que controlaba las costas africanas del mar Mediterráneo occidental. Ver, Armada romana.

Classis Misenensis

Flota de la marina romana que controlaba el Mare Nostrum. Creada en el 27 a.C., su base estaba en Miseno. La Classis Misenensis, posteriormente llamada Classis Praetoria Misenensis, fue creada para controlar la parte oriental del mar Mediterráneo. A los componentes de esta flota, Nerón les denominó la Legio I Classis. En el año 330, las naves se desplazaron a Constantinopla, a donde el emperador Constantino había trasladado la capital del Imperio Romano. Ver, Classis Ravennatis, Armada romana.

Classis Moesica

Flota provincial de la marina romana, que controlaba el oeste del Mar Negro. Ver, Armada romana.

Classis Pannonica

Flota provincial de la marina romana, que operaba a partir del 35 a.C. en Aquincum (Pannonia). Esta flota fluvial controlaba el Danubio desde Castra Regina (Retia), hasta Singidunum (Moesia). Fue reorganizada bajo la dinastía Flavia, siendo rebautizada como Classis Flavia Pannonica. Ver, Armada romana.

Classis Pontica

Flota provincial de la marina romana, que operaba desde el año 14 a.C.. Su base estaba desde el 54/60 en Trapezus (Ponto). Esta classis custodiaba el Mar Negro meridional. Ver, Armada romana.

Classis Praetoria Misenensis

Classis Misenensis (flota de la marina romana que controlaba el Mare Nostrum. Creada en el 27 a.C., su base estaba en Miseno).

Classis Ravennatis

Flota de la marina romana que controlaba el Mare Nostrum. Con base en Ravenna desde el año 27 a.C., fue utilizada para controlar la parte occidental del mar Mediterráneo. En el año 330 las naves se trasladaron a Constantinopla. Ver, Classis Misenensis, Armada romana.

Classis Syriaca

Flota provincial de la marina romana, establecida en el 63 a.C., y con base desde el año 70 en Seleucia Pieriae (Siria), que controlaba el mar Mediterráneo oriental y el mar Egeo. Ver, Armada romana.

Clastidio

Clastidium (ciudad de los ligures y más tarde fortaleza romana en la Galia Cispadana).

Clastidium

o Clastidio. Ciudad de los ligures y más tarde fortaleza romana en la Galia Cispadana. Situada más arriba de Pavía y a 10 km al sur del Poo; en la Via Postumia, 5 millas romanas al este de Iria (hoy, Voghera) y 31 millas al oeste de Placentia. Los romanos vencieron a los insubrios en este lugar (222), resultando muerto el rey celta Virdumar, por el cónsul Marco Claudio Marcelo. A comienzos de la Segunda Guerra Púnica fue elegida por los romanos como fortaleza en la que se depositar grandes almacenes de maíz, pero cayó en manos de Aníbal, que hizo de ella su plaza de armas para sus operaciones en el Trebia. Su nombre es mencionado después en varias ocasiones, durante las guerras de los romanos con los galos cispadanos y sus aliados de Liguria, y parece haber sido uno de los lugares más importantes en esta parte de Italia. Nunca tuvo un gobierno independiente, y antes del año 190 a.C. formó parte de la colonia de Placentia, que había sido fundada en 219. Sin embargo, en la división que hizo Augusto de Italia, Plasencia perteneció a la VIII Región, Emilia, mientras que Iria sin duda, y Clastidium posiblemente, pertenecieron a la IX, Liguria. Aunque señala Estrabón que todavía existía en su tiempo, no se menciona después por ningún otro escritor, y no se encuentra en los Itinerarios. Los restos visibles en Clastidium son escasos. Hoy, Casteggio, provincia de Pavía, región de Lombardía, Italia. Ver, Guerras galas.

Claterna

o Claternum. La ciudad romana de Claterna lleva el nombre del río, cuyo nombre de origen etrusco podría haberse dado a un asentamiento ya existente. Situada en la Galia Cispadana, entre los Apeninos y el río Po. Es probable que la ciudad, construida al sur de la Vía Emilia, se crease durante la primera mitad del siglo II a.C., una vez que la colonización agrícola de la zona estaba ya asentada. Su interés fue debido a su ubicación en la intersección de la Vía Emilia y la Flaminia, ambas vías consulares construidas en el año 187 a.C., y como centro económico y social de referencia para la zona, densamente poblada. Experimentó una gran expansión económica que se consolidó cuando en el siglo I a.C., en época de Sila o tal vez más tarde, bajo César, Claterna fue elevada al rango de municipium, como capital de un gran área territorial limitada al oeste por Bononia (Bolonia), y al este por Forum Cornelii (Imola). Durante el siglo I a.C. la ciudad adquirió una serie de características urbanísticas bien definidas. El área urbana tiene forma casi trapezoidal, con 600 m de este a oeste y unos 150 m de norte a sur, a horcajadas de la Vía Emilia. En su momento de máxima expansión, pudo ocupar una superficie aproximada de 18 Ha, sin contar los suburbios. Fue sobre todo durante los primeros siglos del Imperio, cuando la ciudad vivió su máximo esplendor, según se desprende del registro arqueológico. Las primeras noticias sobre Claterna se refieren a un episodio de la guerra de Módena, cuando Aulo Hircio, en el 43 a.C., la conquistó y se estableció allí para reforzar la posición de Octavio contra Marco Antonio. El pasaje de Cicerón parece no dejar duda de que la ciudad fue tomada por las armas, lo que indicaría la presencia de un sistema de defensa alrededor de la ciudad, no necesariamente formado por paredes sólidas, con un terraplén que todavía sigue siendo claramente visible sobre el terreno. La ciudad también es mencionada por san Ambrosio, obispo de Milán, a finales del siglo IV, que la incluye entre las ciudades en declive económico y por el despojo de los ejércitos bárbaros. En el siglo V, Ravenna se convirtió en la capital de la zona, desencadenando en Claterna un proceso irreversible que condujo al abandono definitivo de la ciudad entre los siglos V y VI. Su territorio fragmentado comenzó a gravitar en la órbita de las ciudades vecinas, Bolonia e Imola. Las excavaciones revelaron hallazgos de gran interés: carreteras, salas termales, casas, alcantarillas, inscripciones, objetos de uso cotidiano y decorativos. Las casas muestran a menudo pisos de mosaico o de barro decorado con elegantes diseños, inspirados en motivos geométricos o vegetales. Fuera de la ciudad se encuentran los suburbios, con un cementerio situado a lo largo de las carreteras, monumentos funerarios, y áreas para la fabricación de vidrio y hierro o edificios correspondientes a una mansio. Hoy, en la zona de Ozzano dell'Emilia, Città metropolitana de Bologna, región de Emilia-Romagna, Italia.

Claternum

Claterna (la ciudad romana de Claterna lleva el nombre del río, cuyo nombre de origen etrusco podría haberse dado a un asentamiento ya ….).

Clatra

Sobrenombre dado a Ártemis en un monumento etrusco, donde se la ve con los símbolos de muchas divinidades. Según algunos era diosa de los grillos y los cerrojos. En Roma, en el monte Quirinal, tenía un templo común con Apolo. Clatra, según otros, no era más que un sobrenombre de Isis.

Claudia

Vestal romana. Cuando se condujo la estatua de Cibeles desde Pesinunte a Roma, encalló el barco a la embocadura del Tíber, y dijeron los arúspices que solo la mano de una mujer casta podría ponerle a flote. Acudieron varias damas, entre las cuales se hallaba Claudia, cuya conducta había sido bastante equívoca; pero apenas tocó la arena se movió el buque, por lo cual la erigieron una estatua en el vestíbulo del templo de la diosa.

Claudia

(siglo I a.C.). Dama romana. Se casó con Quinto Metelo Celer, a quién deshonró con sus malas costumbres y se cree que envenenó. Trató de hacerse amar de Cicerón, que la despreció. Abandonada por Marco Celio, le acusó de haber querido asesinar a Dion, pero Cicerón le defendió y la acusó a ella de mantener trato incestuoso con su hermano Publio Claudio, aplicándola muchas veces el nombre de Quadrantaria, que solo se daba a las mas viles cortesanas.

Claudia Aprensis

Apro (ciudad griega de Tracia).

Claudia Pulcra

(siglo I). Hija de Claudia Marcela y nieta de Octavia, la hermana de Augusto. Fue procesada por acusación de Domicio Afro y condenada a pesar de su defensa frente a Tiberio por parte de su prima Agripina.

Claudiana

Clodiana (una de las etapas de la vía Egnatia, que conectaba Iliria, Macedonia y Tracia).

Claudiano

Claudio (ca.370-ca.404). Poeta latino. Está considerado como el último poeta nacional de la antigua Roma. Es probable que naciera en Alejandría y que allí viviera hasta el año 395, cuando se dio a conocer en Roma por su Panegírico de los cónsules Probino y Olibrio, el primero de la serie de hasta seis poemas laudatorios que de él se conservan, cinco de los cuales se titulan Panegíricos, además del mencionado, tres dedicados a los consulados tercero, cuarto y sexto del emperador Honorio, y el del cónsul Flavio Manlio Teodoro; el sexto es el titulado Sobre el consulado de Estilicón, con más de mil versos. Escribió relatos de sucesos contemporáneos en elevado estilo épico, como los dedicados a la guerra en África o la guerra contra los visigodos. También se conservan un grupo de 52 composiciones generalmente más breves, y entre ellas una Gigantomaquia. Pero su obra maestra, a pesar de ser probablemente de fecha temprana en su producción latina, es el famoso pequeño poema épico mitológico El rapto de Proserpina, con un total de más de mil versos, en los que la mitología ya utilizada con maestría y profusión en el Epitalamio de Honorio y en general en todas las obras, alcanza una elaboración espléndida y en los que sorprende su purísimo espíritu clásico.

Claudiano

Mamerto (siglo V). Filósofo cristiano de la Galia Narbonense. Su obra más importante es el tratado De statu ánimae, que fue conocido en toda Europa.

Claudiano

M. Arruntio (siglo II). Natural de Xantos. Procónsul romano de Macedonia, bajo Trajano.

Claudiconio

Nombre adoptado por la ciudad de Iconio, en Licaonia.

Claudio

(san). Mártir español, nacido en León. Murió degollado en la misma ciudad junto con sus hermanos, durante la persecución de Diocleciano y por orden del presidente Digniano. Su fiesta se celebra el 30 de octubre.

Claudio

Apio (Appius Claudius Crassus) (siglo V a.C.). Cónsul en el 471 y (quizá) por segunda vez en el 451, es conocido, sobre todo, por las fuentes como uno de los decenviros romanos que redactó las leyes de las XII Tablas hacia el 451-449. Livio le presenta como el más influyente de todos ellos, apoyado por el favor popular por su labor de mediación entre patricios y plebeyos en la época de máximo conflicto entre ambos órdenes, Ya en el terreno de la leyenda, según la tradición, reclamó como esclava a Virginia, hija del centurión Virginio, pero éste la mató, desencadenando el levantamiento de la plebe (secessio) y la ulterior dimisión del colegio decenviral. Claudio se suicidó en el 466.

Claudio

Apio, conocido como Caecus "el ciego" (Appius Claudius Caecus) (ss. IV-III a.C.). Descendiente de una vieja familia sabina, no se sabe cuándo se quedó ciego. Su Elogium permite reconstruir su carrera política con ciertas garantías: cuestor hacia el 316, edil curul hacia el 313, censor en el 312. cónsul en el 307, edil curul por segunda vez hacia el 305, interrex en el 298. pretor en el 297, cónsul por segunda vez en el 296, pretor por segunda vez en el 295 y dictator entre el 292 y 285. De todas las magistraturas por él desempeñadas, la censura fue sin duda la más importante, como destacan Livio y Diodoro. Durante este mandato llevó a cabo reformas materiales como el agua Claudia y la vía Apia que unía Roma con Capua. Se ha puesto de relieve que ambas obras son reflejo de los dos centros de interés de Claudio: en el interior, el bienestar de la población urbana de Roma y en el exterior, el contacto con el mundo de los negocios de la Campania. También llevó a cabo algunas iniciativas de tipo religioso convirtiendo en oficial el culto, hasta entonces privado, de Hércules en el Ara Máxima. Sin embargo, las reformas más importantes las realizó dentro del ámbito de la constitución romana. Respecto al Senado, procedió a realizar una lectio senatus o confección de la lista de senadores, conforme a los poderes que le otorgaba la lex Ovinia (318-312); dicha lista escandalizó a muchas familias patricias, ya que incluía en ella hasta hijos de libertini, como Cn. Flavio. También autorizó a los ciudadanos a que se inscribieran en la tribu de su preferencia, lo que abría a los plebeyos las puertas de su futuro dominio en los comicios tributos y favorecía a los no posesores frente al campesinado. El significado de la obra de Claudio ha sido visto de forma muy diferente por la moderna historiografía. Su figura se interpreta hoy como la de un representante típico de la nobilitas de la época y su obra política más como beneficiosa para los propietarios de capital mobiliario que como "democrática" o "revolucionaria". En el 296 y 295 tomó parte en las guerras de Roma contra Etruria y Campania, coincidiendo con la dedicación (296) del templo de Bellona en el Circo Flaminio. Es conocido el hecho de que, ciego y siendo de edad avanzada, quiso ser trasladado hasta el Senado para oponerse a las propuestas pacificadoras de Pirro (ca.280), lo que pone de manifiesto su deseo de reservar para Roma el dominio de la Magna Grecia. Claudio es también conocido por su faceta de orador, jurista y literato. Dejó escritos varios discursos y una colección de sentencias morales en versos saturnios, siendo considerado por muchos como el primer "escritor" latino.

Claudio

Tiberio (Tiberius Claudius) (siglo I). Esclavo griego procedente de Esmirna que sirvió bajo los primeros emperadores. Fue liberado por Tiberio y ejerció de procurador o de superintendente financiero con Claudio. Vespasiano lo nombró su secretario de finanzas (libertus a rationibus) con rango ecuestre. Domiciano lo desterró en el 82, pero más tarde lo mandó llamar a petición de su hijo, Claudio Etrusco, Tiberio. Murió a la edad de casi noventa años, en el año 92.

Claudio Caudex

Apio (Appius Claudius Caudex) (siglo III a.C.). Como cónsul en el 264 a.C., comenzó la Primera Guerra Púnica al invadir Sicilia para ayudar a los habitantes de Messina a expulsar a la guarnición cartaginesa, que recientemente los había salvado del cerco de los griegos siracusanos. Tras las deliberaciones titubeantes del Senado y de la Asamblea del pueblo intervino Claudio, y cuando los cartagineses contraatacaron, dirigió con éxito dos legiones para liberar al pequeño grupo de romanos que ayudaban a defender la ciudad contra los griegos y los cartagineses. Esta acción llevó de forma casi accidental al estallido de una larga escalada de hostilidades entre Roma y Cartago, molesta por haber sido apartada del estrecho de Messina.

Claudio Centón

Apio (Appius Claudius Centho) (siglo II a.C.). Hijo de C. Claudio Centón (legado del cónsul Publio Sulpicio en el 200 a.C.), fue edil curul en el 179 y pretor en la Hispania Citerior en el 175, donde con imperium proconsular permaneció luchando frente a los celtíberos (según Livio obtuvo por estas campañas una ovatio). En el 172 fue enviado a Tracia para restablecer el orden y en el 170 fue legado en la Iliria, donde permaneció en 169 y 168 como promagistrado. En los años 155 y 154 actuó nuevamente como enviado del Senado.

Claudio Etrusco

Tiberio (Tiberius Claudius Etruscus) (siglo I). Romano patrocinador de poetas, hijo de Claudio, el liberto, y de su esposa Tettia Etrusca. Su gran fortuna le permitió heredar la condición ecuestre. Obtuvo de Domiciano la vuelta de su padre del exilio ca. 89. El nombre de Etrusco figura prominentemente en las poesías de Marcial y Estacio, de quienes fue amigo y patrón.

Claudio I

Tiberio Druso (10 a.C.-54 ) (Tiberius Claudius Caesar Augustus Germanicus). Cuarto emperador romano de la Dinastía Julio-Claudia. Nació el 1 de Agosto del año 10 en Lyon. Reinó desde enero del 41 hasta octubre del 54. La figura del emperador Claudio, es ensalzada en la historiografía antigua como la de un gran administrador del Imperio a pesar de sus múltiples deficiencias físicas, resaltadas por Suetonio. Era el hijo más joven de Druso, Nerón Claudio, el hermano del emperador Tiberio. Su madre fue Antonia, la hija más joven de Antonio. Livia, la mujer de Augusto, era su abuela paterna. Durante su infancia fue tratado como un retrasado mental por su familia, especialmente por su madre y su abuela: Claudio cojeaba y pudo haber sufrido alguna clase de parálisis. Vivió en la oscuridad, eclipsado por su hermano mayor Germánico, y no desempeñó ningún cargo público, a excepción del de augur, hasta que Calígula lo nombró su colega como cónsul sufecto en el 37. Fue nombrado emperador de forma casi fortuita por la guardia pretoriana tras el asesinato de Calígula. Tenía entonces cincuenta años, y aunque carecía de experiencia en la administración, tenía un buen conocimiento de la historia y de las tradiciones de Roma (había estado en contacto con el historiador Livio) y estaba profundamente interesado en las cuestiones judiciales. Los datos acerca de su nombramiento son contradictorios. Mientras que, de un lado, se afirma que, entregado al cultivo de las letras, pues fue el primer etruscólogo de la historia, no aspiraba a suceder a su sobrino, de otro lado, es indudable que contó con el apoyo de los pretorianos que, ya por esta época, se vendían al mejor postor. De hecho, antes de ser legitimado su nombramiento por el Senado los pretorianos habían recibido su donativo. Aunque no tenía mucha experiencia política y aún menos militar, Claudio adoptó deliberadamente la política opuesta a la de su predecesor emulando en cambio la diseñada por Augusto o Tiberio. A menudo atendía los casos en sus habitaciones, y era famoso por la influencia que tenían sobre él sus esposas y sus libertos. Cuando accedió al poder estaba casado con su tercera esposa, Mesalina, Valeria, a la que llamó del exilio que le había impuesto Calígula, y que le dio dos hijos: Octavia (ca. 40) y Británico (ca. 42). Claudio tenía ya otra hija, Claudia Antonia, de su segunda mujer, Elia Petina. En el 42, Escriboniano, Lucio Arruncio Camilo, provocó en vano una revuelta contra Claudio en Dalmacia. Mesalina fue ejecutada en el 48 por la denuncia del liberto Narciso, que descubrió un complot liderado por Silio, Gayo, que había celebrado una ceremonia matrimonial con Mesalina. Claudio se casó por último con su sobrina Agripina, por consejo de Palas y de su amigo Lucio Vitelio. Agripina era la viuda de Ahenobarbo, Cn. Domicio y tenía ya un hijo, el futuro emperador Nerón. Entre sus campañas destaca sin duda la llamada "conquista de Britannia" del año 43, descrita con lujo de detalle por Suetonio y en la que participó ya, como legado legionario, el futuro emperador Flavio Vespasiano. Claudio devolvió al ejército su autoestima tras las campañas inútiles de Calígula. Claudio visitó a su ejército victorioso en la nueva provincia, donde pasó dieciséis días, presenciando la caída de Camulodunum (Colchester). El éxito fue tal que al año siguiente el emperador adoptó en su nomenclatura oficial el título de Britannicus y se ganó eventualmente la adhesión de gran parte del Senado. Pero Claudio exigía de esta institución una reacción que la inercia política de las últimas décadas impedía, por lo que no dudó en trasvasar algunas de sus competencias financieras a personas de su absoluta confianza expertas en asuntos legislativos o económicos. En este ámbito el emperador potenció la función política de los procuradores ecuestres y de los libertos imperiales, a quienes confió puestos de gran responsabilidad. De éstos, Palas, Narciso y Calixto, entre otros, se ocuparon primero de las finanzas y los asuntos de cancillería y más tarde se convirtieron en auténticos "ministros" del gobierno imperial. Claudio dividió las funciones propias de la cancillería en departamentos especializados similares al del "a rationibus" ya existente, encargado de controlar las finanzas del estado. Creó además tres nuevas secciones: "a studiis", para la documentación de archivo; "a libellis", para las peticiones cursadas al emperador; y "ab epistulis", encargado de la correspondencia imperial. Con razón se considera a Claudio el creador de la "burocracia" imperial. A pesar de las reticencias del Senado Claudio desarrolló una amplia labor legisladora en defensa de los sectores más débiles de la sociedad: mujeres y esclavos. A éstas se les reconoció la tutoris optio, en virtud de la cual las esposas podían acogerse a la protección de un "tutor" que no fuera su marido y que, como administrador legal de su patrimonio, defendería sus intereses en casos de litigio. Respecto a los esclavos, una Lex Petronia hizo responsables a los domini de la muerte de esclavos en sus haciendas, de tal modo que en adélante aquéllos podían ser acusados de homicidio por esta causa. Proporcionó a la plebe romana un mejor abastecimiento mediante la inauguración del puerto de Ostia, en la desembocadura del Tíber, que reemplazó al de Puteoli, mucho más lejano. Recuperó la política augústea de fundaciones coloniales para los veteranos del ejército (coloniae militares) en varias provincias, sobre todo en el norte de África, donde se establecieron las dos Mauritanias (Tingitana u occidental y Cesariense u oriental). En cambio, el emperador fue intransigente con la oposición al régimen imperial por parte de los ordines. En este sentido, aunque Claudio había prometido a los senadores no hacer uso de la acusación de maiestas, según Tácito, durante su reinado procesó y ordenó la ejecución de 35 miembros del Senado. Asimismo, según Suetonio, hizo ejecutar a 300 ecuestres molestos con el protagonismo de los libertos en la administración imperial. En el 47 incluso el emperador asumió la censura y pretendió incluir en el Senado a los "nobles" de las Tres Galias, pero los senadores sólo permitieron la introducción de un grupo de eduos, cuyo Senado consulto se ha conservado en una inscripción de Lyon (la tabula claudiana), que se corresponde bien con el relato de los hechos, aunque un poco exagerado, en Tácito. Esta política de promoción social llevó a Claudio a otorgar la ciudadanía romana a pueblos enteros como los anaunos, a individuos de origen oriental y a grupos de veteranos del ejército, siendo de su reinado (en el 52) el primer diploma militaris conocido. Asimismo promovió nuevas fundaciones coloniales y elevó el rango de algunas ciudades latinas a colonias: Colonia Agrippina (Colonia), la antigua "colonia de los ubios"; Colonia Augusta Treverorum (Tréveris), Volubilis, en África, y Belo Claudia, en la Bética. Su preocupación por la promoción de las provincias fue ya tan grande, que Séneca en el 56, describiendo la apoteosis del "divino Claudio" en su Apocolocyntosis, le asigna en tono satírico la vana pretensión de "ver togados a todos los griegos, galos, hispanos y britanos". Por el contrario, las relaciones con el ejército fueron buenas, sobre todo si se tiene en cuenta que Claudio, rompiendo la tradición de sus predecesores, nunca combatió personalmente. No obstante, fue aclamado imperator más veces que el propio Augusto (27 y 21, respectivamente). Los pretorianos, que le habían encumbrado al poder, no le retiraron su apoyo en las frecuentes conspiraciones urdidas contra el emperador no sólo dentro del Senado, sino también por algunos miembros de la familia imperial. Sus dos últimas esposas, Mesalina y Agripina, contando con el apoyo de los influyentes libertos, intentaron acabar con la vida del viejo Claudio. La primera, que se jactaba de "engañar" al emperador manteniendo relaciones con sus "enemigos" del Senado, fue ejecutada en el 48 junto con el cónsul Cayo Silio y varios cómplices. La segunda, hermana de Calígula y, por tanto, sobrina del emperador, mucho más joven que éste, buscó desde su matrimonio en el 49 asegurar la sucesión en favor de su hijo Tiberio Claudio Druso Nerón Germánico, el futuro emperador Nerón. Claudio posiblemente deseaba que su hijo, primero llamado Germánico, y después del 43, Británico, le sucediera; pero en el 50 sucumbió a las súplicas de Agripina para que adoptara a su hijo Nerón, cuatro años mayor, y lo convirtiera en el tutor de Británico. Además casó a Octavia con Nerón. La muerte de Claudio se produjo el 13 de octubre del 54 y, según se cree con razón, pudo estar causada por un complot de Agripina para envenenarlo con un plato de setas preparado por Locusta, con el beneplácito del prefecto del pretorio, Afranio Burro. Agripina temía presumiblemente que la sucesión de Nerón se hiciera menos segura a medida que Británico creciera. Claudio fue el primer emperador desde Augusto en ser divinizado, una medida que aumentó el prestigio de Nerón. Celebró los Juegos Seculares en el 47 para conmemorar los 800 años desde la fundación de Roma. Fue un ávido erudito y escritor, aunque ninguna de sus obras ha sobrevivido. Reformó el alfabeto latino, decretando el uso de letras especiales para señalar las vocales largas.

Claudio II

Marco Aurelio (Marcus Aurelius Claudius) (214-270). Emperador romano (268-270), llamado el Gótico, fundador de la Dinastía Iliria. Se distinguió como militar en tiempos de Decio, Valeriano y Galieno, en los que rechazó un fuerte ataque de los bárbaros en las Termópilas. Tras su exaltación al trono como sucesor de Galieno, buscó el apoyo de los senadores, que se consideraban maltratados por la política de su predecesor, y el del ejército mediante un importante donativo, de 20 áureos, a los soldados. Nombró a Aureliano su jefe de caballería. Claudio se trasladó a Milán para sitiar al usurpador Aureolo. Tras la rendición y muerte de este último, y durante sus dos años de reinado, dedicó sus esfuerzos a contener la presión bárbara sobre las fronteras del Danubio, amenazadas, como en otras ocasiones, en su curso superior e inferior, por alamanes y godos, respectivamente. Venció a los primeros, que habían atravesado los Alpes, cerca del lago de Garda. Los godos habían invadido la península en una gran bandada y divididos en dos grupos pretendían ocupar definitivamente los Balcanes y avanzar incluso más hacia el sur. Claudio se introdujo entre los dos grupos y derrotó a uno de ellos en Naissus (Nis), en el sur de Serbia, y al otro en Doberus, en Macedonia. Claudio eliminó así la amenaza goda durante un siglo. Tomó el título Gothicus y lo incorporó a su nomenclatura oficial: Claudio II "el Gótico". Seguidamente muchos godos fueron enrolados en los auxilia del ejército romano y otros recibieron tierras próximas al limes para su asentamiento como soldados-colonos. Ya durante su reinado el "Imperio de las Galias" fue escindido, por lo que la Galia Narbonense e Hispania fueron recuperadas por el "Imperio central". Limpió también el mar Egeo de piratas. Fue sin embargo incapaz de acabar con el problema del Imperio de las Galias de Póstumo, ni de controlar la extensión de la influencia de Zenobia de Palmira, la viuda de Odenato, a Siria, Egipto y Asia Menor, que recayeron sobre su sucesor Aureliano para que los resolviera. Claudio II es uno de los pocos emperadores de este siglo que murió de forma natural, víctima de una epidemia de peste que le alcanzó en Sirmium (Belgrado) a comienzos del 270. Su hermano Quintilo, fue proclamado por el ejército de los Alpes y reconocido eventualmente por el Senado, pero en marzo las tropas del Danubio proclamaron al magister equitum Aureliano, Lucio Domicio, en Sirmium, oficial, como Claudio, del "estado mayor" de Galieno. Quintilo, abandonado por sus tropas, se quitó la vida.

Claudio Lisias

(ss. I a.C.- I). Jefe de la guarnición romana de Jerusalén que, al enterarse de la existencia de una conspiración judía cuyo objetivo era matar a Pablo, le hizo partir apresuradamente para Cesarea con un destacamento de 200 soldados y una carta dirigida al procurador Félix.

Claudio Nerón

Cayo (Caius Claudius Nero) (siglo III a.C.). General romano. Sirvió en el año 214 como legado bajo Marcelo Claudio, el cónsul del 222, siendo pretor en el año 212 en Capua y propretor en el 211. A finales de este año viajó a Hispania, donde permaneció en el 210. En el 209 fue nombrado legado en Italia alcanzando el consulado finalmente en el 207, en unión de Marco Livio Salinator, olvidando la enemistad que tenía con éste, para adoptar de común acuerdo los medios para expulsar a Aníbal de Italia. En su consulado logró derrotar a Asdrúbal en la batalla de Metauro, lo que supuso un duro golpe para los planes de Aníbal. En el 204 fue elegido censor, junto a Livio Salinator, con quien ya había compartido el consulado, citándole aún las fuentes como emisario del Senado entre los años 201 y 199.

Claudio Nerón

Tiberio (Tiberius Claudius Nero) (42 a.C.-37). Segundo emperador romano, llamado Tiberius Claudius Nero, y más tarde, después de su adopción por Augusto, Tiberius Julius Caesar. Tiberio nació el 16 de noviembre y fue el primogénito de Tiberio Claudio Nerón y de su esposa Livia Drusila. Cuando Tiberio tenía tres años de edad y su hermano Druso aún no había nacido, Nerón se divorció de Livia para que esta pudiera casarse con Octavio. Tiberio se crió, al menos tras la muerte de su padre (33 a.C.), en la casa de Octavio. Tiberio desempeñó su primer servicio militar en Hispania, y en el 23, fue nombrado cuestor, cuando tenía cinco años menos de la edad mínima establecida para el cargo. En el 20 fue enviado con un ejército a Armenia, donde coronó al candidato romano para el trono de dicho país, Tigranes III, y recibió los estandartes romanos arrebatados a Craso por los partos en el 53. Tiberio desempeñó una carrera militar considerablemente distinguida, comenzando en el 16 con un mando clave en la frontera septentrional, en compañía de su hermano Druso, en el que finalizó la conquista de la región alpina. En el 13 desempeñó un consulado. A continuación sirvió en Pannonia hasta el 9, cuando murió Druso, y sometió a los panonios y dálmatas, creando en el 11 la provincia imperial de Iliria. Ejerció posteriormente el mando en Germania hasta su segundo consulado, en el 7 a.C., siendo recompensado por dicho mando con un triunfo. Recibió los poderes tribunicios durante cinco años, la base de la autoridad de Augusto en Roma, y un mando especial con fines diplomáticos en el Este. Se le encargó que restableciera la autoridad romana sobre Armenia, que se había debilitado tras la muerte de Tigranes III. Su misión se transformó, sin embargo, en un retiro voluntario en Rodas. La razón de este desenlace era la desgraciada vida doméstica de Tiberio, provocada por su forzoso divorcio de Vipsania Agripina, la hija de Agripa y de su primera esposa, Cecilia, con quien había tenido un hijo, Druso. Por razones dinásticas, Augusto había obligado a Tiberio a casarse con su hija Julia, la viuda de Agripa, a quien Tiberio llegó a odiar. Julia le dio un hijo que no sobrevivió. Su retiro no le granjeó la simpatía de Augusto, que le denegó la petición para permitirle regresar a casa. Pero Augusto fue persuadido por Livia y otros miembros de su familia para permitir el regreso de Tiberio en el 2, tres años después del destierro de Julia por adulterio. Tiberio no recuperó el favor de Augusto hasta el año 4, tras la muerte de los nietos de este, Gayo César y Lucio César, a los que había nombrado herederos. Augusto adoptó entonces a Tiberio y a Agripa Póstumo, aunque este último perdió muy pronto su favor. Al mismo tiempo, Tiberio adoptó a Germánico, el popular hijo de su hermano, y fue recompensado con poderes tribunicios por diez años. Tiberio fue enviado de nuevo a Germania, donde permaneció en el mando del 4 al 6. Este último año fue enviado a Iliria para sofocar una rebelión que le mantuvo ocupado hasta el 9, cuando se enfrentó a la tarea de enmendar la desastrosa situación de la frontera germana, causada por la aplastante derrota de Quintilio Varo. Hacia el 12, Tiberio había restablecido la situación y regresó a Roma para celebrar un triunfo. En el 13 fue investido con poderes tribunicios y proconsulares semejantes a los del emperador. A la muerte de Augusto (14), estaba en Pannonia, pero la transmisión de poderes fue tranquila, gracias a los poderes que Tiberio ya detentaba. Como sucesor, Tiberio, tras lograr la consecratio del Senado que convertía en divus a su predecesor, momento del que Dión Casio dejó una descripción magistral, reemprendió la tarea de gobernar el Imperio. Para ello siguió fielmente, en principio, el programa diseñado por Augusto, pero se apartaría de él posteriormente. Tras su ascenso se produjeron serios motines en las fronteras germanas y del Danubio, que fueron sofocados con dificultad. En política exterior renunció a ampliar los límites del Imperio adoptando más bien una política defensiva y ante todo vías diplomáticas con los pueblos vecinos: germanos en el Rhin, partos y armenios en Oriente, mauritanos en África. Agripa Póstumo fue ejecutado, un asesinato que Tiberio negó haber ordenado. Tácito nos transmite el debate que tuvo lugar en el Senado el 17 de septiembre y muestra a un Tiberio poco dispuesto a adoptar el boato de la monarquía. Tiberio ciertamente prescindió del consejo privado de Augusto y restableció la capacidad resolutoria del Senado. Probablemente Tiberio deseaba una mayor colaboración por parte de un Senado servil de la que este era capaz. Tiberio permaneció en Roma hasta el 23, y durante ese tiempo gobernó con moderación y justicia. Tiberio entró en conflicto con su sobrino Germánico, que había disputado arduas y ambiciosas campañas en Germania antes de ser contenido por la cautelosa mano de Tiberio. Designó a Germánico en el 17 para desempeñar un mando en Oriente, durante el cual anexionaría Comagene y Capadocia como provincias. Tiberio tuvo que enfrentarse a las dificultades causadas por la muerte de Germánico en el 19 y a la acusación formulada por Agripina contra Pisón de haberlo envenenado. Más tarde la muerte de Druso, hijo de Tiberio y Vipsania, en el 23, dio al traste con los planes sucesorios del emperador, viéndose obligado a proponer formalmente como herederos a sus sobrinos-nietos Nerón César y Druso César, hijos de Germánico y Agripina, aunque finalmente sería un hermano de éstos, Cayo, el futuro emperador Calígula, quien le sucedió. Compensó la escasez de candidatos apropiados para los gobiernos provinciales ampliando la duración del cargo a aquellos que estaban ya sirviendo, como Poncio Pilatos, y permitiendo incluso a algunos gobernadores ausentarse de sus provincias. Su relación con su madre, Livia, era tirante, y se ha sugerido que Tiberio abandonó Roma para escapar de ella y nunca más regresó. Durante su reinado se produjeron numerosos problemas, a menudo financieros, y las rebeliones que tuvieron lugar en la Galia (21) y en Roma dan testimonio del descontento de muchos. Los habitantes de las provincias sufrieron una pesada carga de impuestos y una parte de los políticos cayó en la tentación de enriquecerse acusando a otros de traición. Los juicios ante el Senado se incrementaron, y con ello su corrupción a medida que avanzaba su reinado. Al principio, Tiberio fue indulgente con los acusados, pero tras su retiro se produjo algo semejante a un reinado del terror. Tras la muerte de su hijo Druso, de cuyo envenenamiento por Sejano y Livila Tiberio no supo nada, fue por primera vez a Campania para dedicar ostentosamente algunos templos, y al año siguiente a la isla de Capri. Desde el 24 el control de los asuntos de estado había pasado a Sejano, el prefecto del pretorio, personaje poco escrupuloso que es considerado culpable de la mala fama de Tiberio, y quien en sus ambiciones políticas llegó a conspirar incluso contra el propio emperador, después de haber eliminado o desterrado a todos sus presuntos rivales haciendo uso de la acusación de maiestas, que alcanzó a la propia familia imperial. Agripina, la viuda de Germánico, y sus hijos Nerón, Julio César y Druso, Julio César cayeron en desgracia y fueron desterrados (29-30). Sejano solicitó permiso para casarse con la viuda de Druso, su amante Livila, pero le fue denegado. Fuera o no la intención de Sejano ocupar el trono a la muerte del emperador, lo cierto es que pretendió incluso emparentar con éste a través de su matrimonio con Julia, su nieta, y consiguió apartar de Roma a Tiberio, recluido desde el año 27 en su retiro de Capri, donde permanecería hasta su muerte en el 37. Pero en el 31 Antonia, la anciana madre de Germánico, le desveló los verdaderos propósitos de Sejano para hacerse con el trono, que incluían, al parecer, una conspiración contra Tiberio. Éste reaccionó y ordenó la ejecución de Sejano, así como la de sus familiares y partidarios. Fue sustituido por Macrón, que ejerció un poder similar y llevó a cabo una purga de todos aquellos sospechosos de haber ayudado a Sejano. Poco después el emperador reclamó en Capri la presencia de Cayo César, el menor de los hijos del malogrado Germánico, quien habría de sucederle seis años después. Los últimos años del reinado de Tiberio fueron bastante confusos. Aunque los levantamientos provinciales en Pannonia, Galia, África y Siria habían sido ejemplarmente reprimidos, un nuevo brote de violencia estalló en la plebe romana al hilo de una crisis financiera y de abastecimiento de grano que afectó a Italia en el 33 y salpicó a provincias ricas como la Bética, donde existían grandes fortunas. Por ello, acusado previamente de "depravación", según Tácito, Tiberio ordenó la ejecución de Sexto Mario, el más rico propietario de la provincia, y confiscó todos sus bienes. Medidas similares le enfrentaron definitivamente con el grupo senatorial, sobre el que el emperador hizo repercutir la crisis financiera del Estado: cada senador fue obligado a ceder al Tesoro 1/3 de los beneficios devengados por los préstamos realizados, si bien el resto debía ser invertido en la adquisición de tierras itálicas; por su parte, los deudores dispondrían de préstamos estatales a tres años y sin intereses para hacer frente a la situación económica en que se encontraban. De este modo Tiberio pudo poner a disposición de los pequeños propietarios 100 millones de sestercios (equivalentes a 25 millones de denarios), emitidos con las reservas de cobre expropiadas en la Bética. Los testimonios antiguos (ante todo Tácito, Suetonio y Dión Casio) son coincidentes al considerar que la "crisis del 33" se debió sobre todo a la falta de numerario. Ello no evitó sin embargo el descontento de la plebe ante los problemas de abastecimiento, aunque impidió la formación de "capitales" en las provincias, fenómeno que ponía en peligro la tradicional primacía de Italia en la economía del Imperio. Tiberio murió en circunstancias sospechosas el 16 de marzo del 37, mientras pasaba la noche en el continente, en Miseno, y fue sucedido por Calígula. Los vicios atribuidos a Tiberio durante su retiro por Suetonio y otros son casi con seguridad falsos. En realidad, Tiberio era una persona inteligente y sensible que componía poesía neotérica, sostenía los puntos de vista de la filosofía escéptica, era un hábil orador y disfrutaba del arte. Tenía también inclinación a la ironía y a menudo se expresaba de modo ambiguo. Tácito (Anales) afirma que Tiberio gobernó bien hasta que permitió que Sejano fuera su cabeza, pero que demostró su verdadera personalidad en la sucesiva represión.

Claudio Pompeyano

Tiberio (Tiberius Claudius Pompeianus) (siglo II). Fue un general cuyo padre era un ecuestre romano procedente de Antioquía. Claudio llegó a ser senador y fue cónsul sufecto ca. 167, año en el que, como gobernador de la Baja Pannonia (ca.167), se enfrentó a la invasión de los germanos marcomanos y cuados, que fue el preludio de las guerras de Marco Aurelio. En el 169, el emperador le hizo casarse con su hija Lucila, la viuda de Vero, Lucio, contra la voluntad de ella, y desempeñó un segundo consulado ordinario en el 173. Marco Aurelio se sirvió del talento de Claudio como general en sus campañas. Se mantuvo inactivo durante el reinado de Cómodo y escapó de la complicidad con su esposa en la conspiración del 182. En el 193, Pertinax y Didio, Juliano intentaron sin éxito que volviera a la administración del imperio.

Claudio Pulcher

(C. Claudius Pulcher) (siglo I a.C.). Hermano de Claudio Pulcher, Apio, el cónsul del 54. Fue pretor en el 56 y propretor en Asia un año después. A su regreso a Roma fue acusado de haber extorsionado a los provinciales durante su mandato. En el 51 supo evitar la condena comprando probablemente a su acusador, según apunta Cicerón.

Claudio Pulcher

Apio (Appius Claudius Pulcher) (siglo II a.C.). Fue constantemente hostil a Escipión Emiliano y apoyó las reformas de los Graco, casando a su hija con Tiberio Graco. Fue cónsul en el 143, obteniendo entonces una victoria sobre la tribu alpina de los salasa, no tanto, según parece, por los imperativos de la política exterior romana como por el ansia personal de triunfo y botín. Los llevó consigo para celebrar un triunfo no autorizado, en lo que fue ayudado por su hija, una virgen vestal. Claudio fue nombrado censor en el 136, y llegó a ser líder del Senado. Sirvió en la comisión agraria de los Graco hasta su muerte (ca. 130). Revistió al menos dos sacerdocios, el augurado y el saliar, destacando también como orador.

Claudio Pulcher

Apio (Appius Claudius Pulcher) (siglo l a.C.). Hijo de Claudio Pulcher, el cónsul del 143, fue enemigo de la dinastía de Cinna y partidario de Sila. Siendo pretor en el 88 a.C., Claudio fue cesado por desobedecer a un tribuno, marchó voluntariamente al destierro, y fue expulsado del Senado por su sobrino Filipo, Lucio Marcio. Regresó tras la caída de Cinna y fue cónsul en el 79 y gobernó Macedonia desde el 78 hasta el 76, cuando murió, después de algunas campañas exitosas. Claudio se casó dos veces: su primera mujer fue la madre de la Clodia que se casó con Metelo Céler; la segunda fue la madre de Clodio, Publio, el tercero de sus hijos.

Claudio Pulcher

Apio (Appius Claudius Pulcher) (siglo l a.C.). Era el hijo mayor de Apio Claudio Pulcher (cónsul en el 79 y seguidor de Sila), y llegó a alcanzar altas magistraturas. En la década de los 80 tuvo como cometido dirigir la familia durante el destierro de su padre. Se casó con Servilia y dio a sus dos hijas en matrimonio a Pompeyo, Gneo y a M. Bruto. Del 72 al 70 sirvió en el este como tribuno militar con su cuñado Lúculo, Lucio. Fue pretor en el 57, cuando apoyó la oposición de su hermano a que se llamara del exilio a Cicerón. Gobernó Cerdeña como promagistrado del 56 al 55 y fue cónsul en el 54 con Ahenobarbo, L. Domicio, y juntos intentaron vender corruptamente el consulado del año siguiente. Pompeyo los denunció. Claudio gobernó Cilicia como procónsul, del 53 al 51. A su vuelta fue denunciado por extorsión por Dolabela, pero fue absuelto con la ayuda de Pompeyo y de Bruto, Marco y fue elegido censor con Pisón en el 50, expulsando a Salustio Crispo del Senado. Su enfrentamiento con el tribuno Curión le atrajo la enemistad de César, viéndose obligado a abandonar Roma en el 49. Obtuvo entonces de Pompeyo, como procónsul, la provincia de Grecia, muriendo poco antes de Farsalia, en Eubea (48). En Eleusis fueron construidos unos propileos por iniciativa suya. Fue augur desde el año 63, publicando varias obras sobre derecho augural. Dedicó su libro sobre los augurios a Cicerón, hacia quien tenía sentimientos encontrados.

Claudio Pulcher

Gayo (Caius Claudius Pulcher) (ss. III-II a.C.). Durante su consulado en el 177 envió a sus casas a los latinos que residían en Roma y libró una guerra en el norte contra los rebeldes ligures en la cual reconquistó Mutina (Módena) y llevó a buen término la guerra contra los istrios. Desempeñó un mando en Grecia en el 171 y fue censor en el 169 con Tiberio Graco. Ambos fueron austeros y restrictivos contra los publicanos o recaudadores de impuestos de rango ecuestre y contra los libertos, cuyos derechos limitaron. Murió (167 a.C.) mientras participaba en una comisión para organizar Macedonia.

Claudio Pulcher

Publio (Publius Claudius Pulcher) (siglo III a.C.). Fue un nefasto general de la Primera Guerra Púnica. Hijo de Apio Claudio Caecus. Edil curul en 253, alcanzó el consulado en el 249. Siendo cónsul, dirigió el ejército romano en Sicilia. Dice Polibio, que mientras bloqueaban el puerto de Lilibeo (Marsala) con la ayuda siracusana, atacó a la flota cartaginesa dirigida por Adherbal que se había preparado y estaba concentrada en las cercanías de Drepanum, pero fue derrotado por la salida súbita de los cartagineses, que llevó a la captura de 93 de los 123 barcos de su flota. Ésta fue tina de las más importantes derrotas marítimas sufridas por Roma en el transcurso de la guerra. Se dice que había actuado impíamente antes de la batalla, arrojando los pollos sagrados, que no querían comer, al mar. Claudio fue multado por su fracaso y murió no mucho después.

Claudio Quadrigario

Quinto (Quintus Claudius Quadrigarius) (siglo I a.C.). Historiador analista que escribió una historia de Roma en veintitrés libros o más, desde el saqueo de la ciudad por los galos hasta la guerra civil de Sila. Livio utilizó su obra como fuente principal. Han sobrevivido algunos fragmentos de su obra, suficientes para mostrar que su estilo era simple y arcaico.

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