(siglo VII a.C.). Arconte y legislador de Atenas. Los únicos datos ciertos de su vida son los relativos a su legislación y al año de su promulgación. Parte de su obra se conoce gracias a una copia del año 409, inscrita sobre unos axones. unos prismas giratorios expuestos al público. Es autor (621) del primer código de leyes escritas del Ática, leyes tan rigurosas que Demades decía que estaban escritas con sangre. Imponían la pena de muerte hasta por los más leves delitos. Suele asumirse que Solón tan sólo reformó las "leyes escritas" por Dracón excepto las relativas a los casos de homicidio que, todavía en el siglo IV a.C., los griegos consideraban obra del primer legislador. Dracón fue probablemente uno de los seis "thesmothetai" del año 621 y sin duda el principal responsable de la introducción en la regulación penal del supuesto de "intencionalidad", distinguiéndose desde entonces el homicidio "involuntario", cuya pena era el exilio del encausado hasta conseguir el perdón de la familia de la víctima, del "voluntario", sujeto a "venganza de sangre" si el alto tribunal de los "ephetai" así lo estimaba. Como más tarde, los casos de "homicidio voluntario" pasaron a ser competencia del Areópago, el antiguo jurado público (los "ephetai") sólo intervendría en procesos de "homicidio involuntario" garantizando al reo la posibilidad de abandonar el Ática. Esta nueva regulación protegía el derecho del individuo a que la acusacion de culpabilidad contra él fuera examinada con el fin de que se determinara la pena correspondiente al delito infligido, por lo que quedaba indirectamente prohibida la "venganza" o represalia inmediatas por parte de los clanes aristocráticos en aplicación del derecho consuetudinario. Además, de este modo el "estado" intervenía en las luchas y rivalidades entre facciones aristocráticas, impidiendo o favoreciendo la extinción de algunas importantes familias y la directa manipulación de la justicia. Aristóteles cuenta en su Constitución de Atenas que fue el primer código escrito de la ley ateniense, aunque Zaleco ya había publicado uno para la ciudad de Locros. Tradicionalmente se considera que este código es extremadamente severo, de donde nace el adjetivo "draconiano", pues muchos de los delitos eran castigados con la muerte. Existen numerosas dudas sobre este personaje y el verdadero alcance de su legislación, habiéndose emitido diversas opiniones que casi nunca gozan de consenso. Según parece, Dracón no debe ser considerado como el prototipo del legislador arcaico griego. Al contrario de su inmediato sucesor Solón, Dracón no legisló en el campo del derecho constitucional, pues aunque Aristóteles sí lo afirma en un pasaje de su Constitución de Atenas, lo niega por completo en la Política, y desde luego las medidas que se le atribuyen son completamente anacrónicas. Su actividad parece limitarse al derecho criminal, codificando todas las antiguas normas, y de ahí la impronta arcaica que emana de su obra, y añadiendo otras nuevas, caracterizándose siempre por la dureza de las penas, como reconocía la tradición posterior. Desde el punto de vista político, Dracón se encuadra en la línea, constatada en otros muchos legisladores, tendente a reforzar el papel judicial del Estado en contra de la justicia privada y de la venganza de sangre.