o Espóradas meridionales "doce islas". Archipiélago griego del mar Egeo situado frente a la costa suroccidental de Turquía. A pesar de su nombre, en realidad el archipiélago comprende muchas más. Uno de los archipiélagos griegos del Mar Egeo con 2705 km² de extensión, situado delante de la costa sudoccidental de Turquía. Sus principales islas son: Rodas, Karpatos, Kasos, Kastelorizo, Symi, Tilos, Nisiros, Astinalea, Cos, Kalimnos, Leros y Patmos. Otras islas son Arki, Charki, Sirina, Calce, Lepso o Lipsos, etc. hasta un total de 163 islas, de las cuales sólo 26 están habitadas. El Dodecaneso ha sido habitado desde tiempos prehistóricos. En el período neopalacial de Creta, las islas fueron muy minoizadas. Tras la caída de los minoicos, las islas fueron gobernadas por los aqueos sobre el 1400 a.C., hasta la llegada de los dorios sobre el 1100 a.C.. Es en el período dorio cuando empiezan a prosperar como una entidad independiente, desarrollando una próspera economía y cultura a través de los siguientes siglos. A principios de la Época Arcaica, Rodas y Cos emergieron como las principales islas del grupo, y en el siglo VI a.C. los dorios fudaron las tres principales ciudades de Rodas (Lindos, Camiros y Ialisos), junto con la isla de Cos y las ciudades de Cnido y Halicarnaso en el continente de Asia Menor, y formaron la hexápolis dórica. Este desarrollo fue interrumpido sobre el 499 por las guerras médicas, durante las que las islas fueron capturadas por los persas durante un breve período. Tras la derrota de los persas por los atenienses en 478, las ciudades se unieron a la Confederación de Delos. Cuando estalló la guerra del Peloponeso en 431, permanecieron durante mucho tiempo neutrales aunque aún eran miembros de la confederación. En la época en que terminó la guerra del Peloponeso, 404, el Dodecaneso estuvo muy distante de los grandes conflictos egeos y comenzó un período de relativa calma y prosperidad. En 408 las tres ciudades de Rodas se habían unido para formar un estado y construyeron una nueva capital en el extremo norte de la isla, también llamada Rodas; esta Rodas unida dominó la región el siguiente milenio. Otras islas del Dodecaneso también se desarrollaron como centros económicos y culturales; Cos fue el lugar de la escuela de medicina fundada por Hipócrates. Sin embargo, la guerra del Peloponeso había debilitado tanto a Grecia entera que fue pasto de las invasiones. En 357 las islas fueron conquistadas por Mausolo de Halicarnaso; en el 340 por los persas. Pero este segundo período fue casi tan corto como el primero, y las islas formaron parte del creciente imperio macedonio cuando Alejandro Magno barrió y derrotó a los persas en 332, para gran alivio de los habitantes de las islas. Tras la muerte de Alejandro, las islas, y Rodas misma, fueron repartidas entre muchos generales que contendían para sucederle. Las islas formaron una fuerte liga comercial con los Ptolomeos de Egipto, y juntos formaron la alianza rodo-egipcia que controlaba el comercio a través del Egeo en el siglo III a.C.. Lideradas por Rodas, las islas se convirtieron en centros marítimos, comerciales y culturales: monedas de Rodas circulaban por todo el Mediterráneo, y las escuelas de filosofia, literatura y retórica eran famosas. El Coloso de Rodas, construido en 304, quizás es el mejor símbolo de su riqueza y poder. En 164, Rodas firmó un tratado con Roma, y las islas mantuvieron su autonomía. Rodas rápidamentre se convirtió en el principal centro escolar para las familias nobles romanas, y, sobre todo Rodas, fueron importantes aliadas de Roma, y disfrutaron de numerosos privilegios y generalmente de relaciones amistosas. Estas se perdieron en 42, en el desorden que siguió al asesinato de Julio César en 44, tras el cual Casio invadió y saqueó las islas. En lo sucesivo formaron parte del Imperio Romano. Tito hizo a Rodas capital de la Provincia Insularum, y finalmente las islas fueron unidas a Creta como parte de la 18 provincia del Imperio Romano. En el siglo I, San Pablo visitó las islas dos veces, y San Juan las visitó numerosas veces; ellos consiguieron convertir las islas al cristianismo. San Juan finalmente residió entre ellos, siendo exiliado a Patmos, donde escribió su famoso Apocalipsis. Cuando el Imperio Romano se escindió en el 395, en el Imperio romano de Occidente y en el Imperio romano de Oriente, las islas formaron parte del de Oriente, que más tarde se convirtió en el Imperio bizantino. Ver, Espóradas meridionales.