o Dóride. Pequeño distrito montañoso de la antigua Grecia que limita al oeste con Etolia, Tesalia al norte, Lócrida ozoliana y la Fócida al sur. Se encuentra entre los montes Eta y Parnaso y forma parte del valle del río Pindo, un torrente tributario del Cefiso. El valle se extiende hacia la Fócida, pero se halla a mayor altura que la hondonada del Cefiso, al mismo nivel de los pueblos de Drimea, Titronio, y Amficea, que pertenecen a las últimas poblaciones de la Fócida. El apelativo dorio, según la mitología griega, proviene del nombre Doro, que hace alusión a un hijo de Helén. Sobre la base de una interpretación tradicional, Doro se estableció en un lugar denominado, a su vez, Dóride. Heródoto relata que en la época del rey Deucalión, los dorios habitaban en el distrito de Ftiótide, en la región de nombre Histieótide, a los pies de los montes Osa y Olimpo. Al ser expulsados de allí por los cadmeos, se mudaron al monte Pindo. De esta zona montañosa emigraron nuevamente, aunque se desconocen las causas, hasta Driópide y de allí al Peloponeso, donde recibieron el nombre final de dorios o raza dórica. Sin embargo, en tiempos de Estrabón, seguía existiendo una región denominada Dóride, entre los locrios occidentales y los orientales, en la que había una tetrápolis compuesta por las ciudades de Erineo, Beo, Pindo y Citinio. Apolodoro por su parte, sostiene que Doro ocupó la región contraria al Peloponeso, en el lugar opuesto al Golfo de Corinto y los habitantes se denominaron dorios en honor a su líder mentor. De acuerdo a esta descripción, la región dórica original debe haber comprendido todo el norte costero del golfo de Corinto, incluyendo Etolia, Fócida y la región de la Lócrida ozoliana. Este argumento es mejor aceptado por los investigadores, ya que la definición de Heródoto suena muy apegada al mito y a la tradición oral. Fue cuna de los dorios que conquistaron el Peloponeso y fundaron Esparta. En los aspectos artísticos crearon el orden "dórico".