Literalmente significa "concurso"', "confrontación". Noción clave de la cultura griega. Toda la civilización griega fue una civilización del agón. Nietzsche consideraba el denominado "espíritu agonal" uno de los rasgos más característicos y una de las fuerzas impulsoras de la cultura griega. El término designaba preferentemente festivales religiosos de diferentes clases en los que se competía por un premio, como los grandes juegos panhelénicos, pero podía referirse también a otras manifestaciones de la vida griega. Es también el proceso que enfrenta al acusador y al acusado, la lucha verbal que opone a los dos personajes principales de una tragedia, el debate en el que se enfrentan ante la asamblea dos hombres y dos políticas, las luchas de prestigio entre las ciudades, sus disputas por la hegemonía, el combate en que el ejército de hoplitas trata, no de destruir al otro, sino de arrojarle fuera del campo de batalla. El espíritu agonístico es un espíritu de competición, de emulación; es el deseo de ser el mejor, el primero. Es aristocrático por naturaleza y origen, pero se difundió por todas partes. Los innumerables concursos gímnicos, artísticos e hípicos son su manifestación más brillante. En su origen designaba un espacio cerrado en cuyo seno tenían lugar determinadas actividades como juegos y concursos. Pasó después a designar las propias actividades en sí y como consecuencia la lógica interna de las mismas, es decir la rivalidad por sobrepasar al otro en una competición, lo que explica su trasferencia a otras esferas de la actividad humana fuera de las competiciones regladas. Los romanos, a ejemplo de los griegos, establecieron juegos semejantes. Aureliano instituyó el Agon Solis, Diocleciano el Agon Capitolinus, que se celebraba cada cuatro años como los juegos olímpicos, y por cuya razón algunas veces son contados los años por agones en lugar de lustros. El Agon Adrianalis fue establecido en Atenas por Adriano, y el Agon Iselasticus en Puzol, por Antonino Pío. Este último era una palestra sagrada: los vencedores quedaban con el nombre de lerónicos (Raiz Ieros, sagrado y nike, victoria) y no podían entrar en la ciudad sino por una brecha abierta a propósito. El Agon Musicus consistía en un certamen en el que el premio era disputado por los poetas o músicos, como los dedicados a Ptolomeo, a Apolo y a las Musas. Fue inventado por Nerón, por cuyo motivo se llamó Neronianus y se celebraba cada cinco años. Se introdujeron después esta clase de certámenes o palestras en los juegos Pitios, Nemeos, e Istmios, y Diocleciano fundó otros en Roma, Nápoles, Alba, etc.. Ver, Juegos.