(ss. X-IX a.C.). Faraón (ca.890) del Tercer Período Intermedio y de la Dinastía XXII (945-715). Sumo sacerdote de Amón, que se tituló Señor del Sur y del Norte y Gran Jefe de las tropas de todo Egipto. Este príncipe, hijo de la reina Maatkare II, logró de su padre, el faraón reinante Osorkón I, que le nombrase corregente hacia el 890 o poco antes, e incluso autorización para incluir su nombre en un cartucho real, grabado en una de las estatuas de Sesonquis II, hoy en el British Museum. Sin embargo, Sesonquis II, con el nombre de coronamiento de Heqakheperre Setepenre, no logró sobrevivir a su padre, por lo que de hecho fue un faraón ficticio. La diligente reconstrucción del Estado emprendida por su abuelo, Sesonquis I, empezaba a mostrar síntomas de abandono, una situación que Sesonquis II intentó rectificar sin éxito. Sobrevino una guerra civil, entre facciones de la familia real y nobles provinciales, que luchaban entre ellos y contra la autoridad central. De él han llegado diferentes ostraca, algunas estatuas, localizadas en Karnak (en dos de ellas cita su genealogía como hijo de Osorkón I) y un graffiti en Luxor. Entre sus esposas hay que citar a Nesitaudjatakhet, madre de un Osorkón, y Nasitanebtashru, madre de Harsiese I. Sesonquis II fue enterrado suntuosamente en Tanis. Entre los objetos de su tumba había un sello cilíndrico mesopotámico, una posesión preciada y poco frecuente para una familia real. Su máscara funeraria de oro, hoy en el Museo de El Cairo, es de notable interés. El trono pasó a poder de su hermanastro Takelot I.