o Emona o Aemona o Labacum o Aemonia o Hennoma. Ciudad romana de la provincia Pannonia, habitada desde tiempos prehistóricos. Alrededor del año 2.000 a.C., sus marismas estaban colonizadas por pobladores que vivían en construcciones de madera sobre pilotes. Estos pueblos vivían de la caza, la pesca y la agricultura primitiva. Para desplazarse por las marismas, empleaban embarcaciones hechas con troncos de árboles. La zona siguió siendo un punto de paso para numerosas tribus y pueblos, y así, a continuación, el territorio fue colonizado por los vénetos, a quienes sucedió la tribu iliria de los yapodi y, ya en el siglo III a.C., la tribu celta de los taurisci. Originariamente no era Emona sino Nauporto la ciudad fundada por los argonautas al final de su travesía danubiana. Fundada a finales del siglo I a.C. como campamento militar de la Legio XV Apollinaris, años más tarde se desarrolló como núcleo civil y asentamiento permanente (Colonia Iulia Aemona). La sustitución de Nauporto por Emona puede remontarse a comienzos del reinado de Tiberio, cuando, por ser ascendida Emona al rango de colonia, Nauporto perdió importancia a favor de su vecina hasta el punto de desaparecer de los itinerarios. La ciudad contó con murallas y su población llegó a ser de 5.000 o 6.000 personas, muchos de ellos comerciantes, artesanos y veteranos de guerra. Sus casas estaban hechas de ladrillo, y contaban con sistema de calefacción y conexión con el alcantarillado público. Las paredes y suelos de las mismas estaban decoradas con pinturas y mosaicos. Al igual que sucedió en el resto del Imperio, Emona fue decayendo progresivamente, y así la ciudad fue destruida en 452 por los hunos, bajo las órdenes de Atila, y después por los ostrogodos y los lombardos. Algunos de sus habitantes llegaron a la costa de Istria, donde fundaron Aemona (hoy, Novigrad Istarski). De la antigua ciudad romana todavía son visibles algunos de sus restos como elementos del foro, la puerta norte de la ciudad, una necrópolis en la que se encontró una estatua de bronce, varias viviendas, parte de la muralla, así como un primitivo templo cristiano de los siglos IV y V. Hoy, Liubliana o Ljubljana, región de Zasavska, Eslovenia.
)o( MITOLOGÍA.- Según la célebre leyenda griega, el héroe Jasón y los Argonautas, tras haber encontrado el famoso vellocino de oro en Cólquida, se habrían dirigido al norte remontando el río Danubio antes de volver hacia el mar Egeo. Se cree que subiendo el Danubio se habrían dirigido hacia uno de sus afluentes, el río Sava, y después hasta la fuente del río Ljubljanica. En ese punto desembarcaron para transportar el barco hasta el mar Adriático, situado al oeste, para volver a casa. Entre las ciudades actuales de Vrhnika y de Liubliana, las argonautas encontraron un gran lago rodeado de una marisma. Es allí donde Jasón venció a un monstruo, el dragón de Liubliana, que hoy está presente en el escudo y la bandera de la ciudad. El dragón es también el símbolo de la cercana ciudad austríaca de Klagenfurt, que fue durante siglos el gran centro espiritual de Eslovenia. Ver, Laebacte.