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Palabra   |   Descripción

Ibero

Lengua preindoeuropea hablada por el pueblo ibero. Las fuentes disponibles actualmente para el estudio del ibero son escasas y oscuras.

Íbero

Hijo de Túbal, nieto de Jafet, que según las tradiciones fabulosas vino de las partes septentrionales a poblar Iberia o España.

Iberos

o Íberos. Nombre que dieron los antiguos escritores griegos a las gentes del levante y sur de la península Ibérica para distinguirlos de los pueblos del interior, cuya cultura y costumbres eran diferentes. De estos pueblos escribieron Hecateo de Mileto, Heródoto, Estrabón o Rufo Festo Avieno. Fueron los creadores de la cultura ibérica que se desarrolló durante los siglo VI al IV a.C.. En un sentido estricto debe hablarse de pueblos ibéricos, dada su variedad (elisices, sordones, ceretanos airenosinos, andosinos, bergistanos, ausetanos, indigetes, castelani, lacetanos, layetanos, cossetanos, ilergetas, iacetanos, suessetanos, sedetanos, ilercavones, edetanos, contestanos, oretanos, bastetanos y turdetanos, ...) más que de iberos entendidos como una unidad, bien es verdad que pese a sus naturales diferencias tribales que se manifestaban en sus formas de vida y hasta en su idioma, eran capaces de hacer federaciones defensivas frente al enemigo común. Aunque las fuentes clásicas no siempre coinciden en los límites geográficos precisos ni en la enumeración de pueblos concretos, parece que la lengua es el criterio fundamental que los identificaba como iberos desde el punto de vista de griegos y romanos, puesto que las inscripciones en lengua ibérica aparecen a grandes rasgos en el territorio que las fuentes clásicas asignan a los iberos: la zona costera que va desde el sur del Occitania hasta Alicante, que penetra hacia el interior por el valle del Ebro, por el valle del Segura, gran parte de La Mancha meridional y oriental hasta el río Guadiana y por el valle alto del Guadalquivir. Desde el punto de vista arqueológico actual, el concepto de cultura ibérica no es un patrón que se repite de forma uniforme en cada uno de los pueblos identificados como iberos, sino la suma de las culturas individuales que a menudo presentan rasgos similares, pero que se diferencian claramente en otros y que a veces comparten con pueblos no identificados como iberos. La primera referencia que se tiene de los iberos es a través de los historiadores y geógrafos griegos. Curiosamente, los griegos también llamaban iberos a un pueblo de la actual Georgia, conocido como Iberia caucásica, con los que, sin duda, no tienen ningún parentesco. Al principio, los griegos utilizaron la palabra ibero para designar el litoral mediterráneo occidental, y posteriormente, para designar a todas las tribus de la Península. También llamaban Iberia al conjunto de pueblos de la Península. Las primeras descripciones de la costa ibera mediterránea provienen de Avieno en su Ora maritima. Apiano habla de pueblos y ciudades, aunque ya habían desaparecido en su época. En general, autores como Plinio y otros historiadores latinos se limitan a hablar de pasada sobre estos pueblos como antecedentes de la Hispania romana. Su economía se fundamentaba en la agricultura de cereales, vid y olivo con una ganadería complementaria. En las zonas costeras y en relación con las zonas mineras de Almería y Cartagena se realizaba un intenso mercado de metales con los pueblos colonizadores con los que compartían el sistema monetario. La tierra era en su mayoría de propiedad comunal, pero sin duda existía ya la propiedad privada y a veces en forma de grandes latifundios. Todas las tribus se estructuraban en un sistema social centrado en torno a una ciudad, algunas de gran desarrollo, en la que residía la realeza dominante y una serie de grupos sociales de estructura compleja dependiente del poder económico, político y militar de la propia comunidad. Era clara la existencia de un grupo dominante, el de los régulos, que era una aristocracia nobiliaria con alto poder económico y militar. El grupo más conocido es el de los guerreros, de una alta consideración social, explicable en una sociedad muy militarizada que hizo de la guerra una forma habitual de vida, bien como mercenarios o como defensores de la tribu. En general puede decirse que era una sociedad de hombres libres en la que se daban ciertas formas de esclavitud. Los poblados y ciudades generalmente estaban amurallados, situados en altozanos de fácil defensa y desde donde se dominasen las áreas de cultivo. Sus calles eran estrechas y tortuosas con casas de planta cuadrada cimentadas en piedra y muros de tapial, frecuentemente estaban distribuidas en el espacio en relación a su funcionalidad. No se han encontrado templos en las poblaciones, pues la religión naturalista desplazaba los ritos a santuarios alejados de los núcleos. Los yacimientos mejor conocidos son los poblados de Ullastret, al norte de la actual provincia de Gerona, el de Covalta en Albaida (Valencia), el Cabezo de Alcalá en Azaila (Teruel) o el poblado de Osuna, en Sevilla. La religión de los pueblos iberos es difícilmente sistematizable. Sus creencias más primitivas parece que se centraban en torno a la adoración de elementos naturales (cuevas, manantiales, cerros) en los que ofrecían sacrificios y ofrendas de exvotos y otros productos a seres suprahumanos, monstruos alados y animales (ciervo, jabalí, caballo, serpiente, etc.) que eran símbolos sagrados relativos a los ritos funerarios. Las influencias de fenicios y griegos aportaron nuevas divinidades con clara inspiración oriental.

Íberos

Iberos (nombre que dieron los antiguos escritores griegos a las gentes del levante y sur de la península Ibérica).

Iberran

Fuerte romano que aparece en el Anónimo de Rávena, situado a orillas del río Bervie Water. Parece probable que en 84 Agrícola tomó la decisión de anexionarse el territorio de los boresti, y para llevar a cabo este proyecto los romanos construyeron Matovion en Cargill, Rugulentum en Cardean, Ravatonium/Racatonium en Stracathro e Iberran en el Bervie Water. Está en un área histórica interesante del noreste de Escocia, cerca del campo de batalla de Culloden y rica en túmulos funerarios. Los nombres costeros de Ptolomeo, insinúan el apoyo logístico naval a las primeras campañas en Escocia. Hoy, probablemente cerca de Inverness, en Easter Galcantray o en Kincardinshgire, Escocia. Ver, Gask Ridge.

Iberus

Hiberus.

Ibes

Ciudad al sureste de la Hispania Citerior, citada por Tito Livio. Hoy, quizás la moderna Ibi, al noreste de Valencia, comunidad autónoma Valenciana, España.

Ibes

Corona peluca, en el antiguo Egipto.

Ibi

Sétabis (ciudad de Hispania que se remonta a la cultura ibérica y que ha conservado su topónimo).

Ibi

Kakare Ibi ((siglo XXII a.C.). Faraón (ca.2.165-2.140) del Primer Período Intermedio y de la Dinastía VIII (2.173-2.160). Sucedió a Neferkare VI Anu. Citado en el Papiro real ….).

Ibi

o Aba. Escriba de la Dinastía XX egipcia (1.186-1.069), de fecha desconocida. Fue un escriba de caballos durante el período ramésida. Aba fue enterrado en una tumba excepcionalmente grande y suntuosa en la necrópolis tebana (TT 351).

Ibi

o Ibe o Aba (siglo VII a.C.). Administrador en la Dinastía XXVI egipcia. El administrador jefe de la princesa Nitocris, la hija del rey Psamético I, fue adoctrinado por el mismo rey para reformar y equipar el palacio de la princesa en su cargo de Divina Adoratriz en Tebas y heredera de la princesa Shepenupet. Ibe narra la llegada de la princesa, transportada en un palanquín, con su numeroso cortejo, para inspeccionar sus papeles y discutir con él los planes de restauración. Ibi se jacta de haber construido una parte del palacio con una altura de más de 51 m. Fue enterrado en Tebas (TT 36).

Ibi

(ss. XXIV-XXIII a.C.). lbi era el hijo de Diau, el cuñado y visir del rey Pepi I. Canciller del Rey, Jefe del dominio, Amigo Único, sacerdote uab y nomarca de los nomos VIII y XII del Bajo Egipto, que vivió durante la Dinastía VI. Su carrera la desarrolló sobre todo en época de Pepy I, a plena satisfacción. Por su biografía, recogida en una de las paredes de la sala de entrada de su tumba, existente en Deir el-Gebraui, se sabe que llegó a ser Verdadero Gobernador del Alto Egipto, cargo que le fue concedido por Pepy II. Además de su posición más o menos hereditaria como nomarca de Hieracómpolis, también obtuvo el control del nomo de Cerastes mediante un matrimonio con su heredera.

Ibi II

Faraón del Segundo Período Intermedio y de la Dinastía XIII (1.786-1.633).

Ibia

Uahkare Yayebi ((siglo XVIII a.C.). Rey (ca.1.715) de la Dinastía XIII egipcia (1.786-1.633), sucesor de Sebekhotep V. Ibia, cuyo nombre se lee también Iaib o Yayebi, adoptó como ….).

Íbico

(siglo VI a.C.). Poeta lírico, hijo de Fitio de Region (Reggio, sur de Italia). Las fechas sobre su vida son inciertas: su vida activa abarca a lo sumo los años 564-533. Se dice que pudo haber sido tirano de Region, pero que lo rechazó y abandonó su hogar por la corte de Polícrates de Samos, de donde el dicho "más loco que Íbico". Aquí escribió poesía, que fue posteriormente recopilada en siete libros, principalmente sobre temas personales, eróticos y sensuales; pero también tiene obras de carácter público, como encomios, escritos en el antiguo dialecto puramente literario, con el dorio como base y elementos eolios, que era el usual en la lírica coral. Escribió una oda aludiendo a la belleza de Polícrates, quizá un hijo del tirano. Se sirvió de una gran variedad de metros. Empezó, quizá cuando todavía vivía en Region, componiendo elaborados cánticos corales que narraban mitos, al estilo de Estesícoro. Fue, como todos los poetas griegos, sobresaliente en la música, y se le atribuye la invención de la sambuca, especie de lira triangular o arpa que estuvo en uso mucho tiempo.Nos han llegado algunos fragmentos considerables de su obra, que ejemplifican su poder de descripción y su empleo de imágenes originales. Muestra talento para describir la naturaleza y para expresar el pathos del amor. Circulaba la historia de que fue asesinado en un bosque cercano a Corinto por unos ladrones; se cuenta que antes de morir llamó a una bandada de grullas que pasaban para que fueran testigos de su muerte; después, en los Juegos Ístmicos, uno de los ladrones se delató, exclamando cuando vio pasar una bandada de grullas: "Mirad, los testigos de Íbico". Fue enterrado en Region.

Ibida

o Libida. Población de Escitia Menor. Hoy, Slava Rusa, Rumanía.

Ibiranu

(siglo XIII a.C.). Rey (ca.1.235-1.220) de Ugarit (Ras Shamra). Fue el segundo hijo mayor y sucesor de Ammistamru II. Utri-Sarruma, el hermanastro mayor y heredero de Ibiranu, decidió abandonar el reino cuando el matrimonio de su madre fue anulado, e Ibiranu se convirtió en el siguiente rey de Ugarit. Los pocos textos atribuibles a su reinado (documentos jurídicos y cartas) recogen sus contactos con el rey hitita Tudkhaliyas IV, de quien dependía políticamente, y con el rey de Karkemish. Como estado vasallo de Hatti, el rey era responsable ante el virrey de Karkemish. Ibiranu no tuvo prisa en acudir a visitar al soberano hitita como lo requería el protocolo diplomático de un estado vasallo, actitud que enojó al virrey de Karkemish. El hecho de no hacerlo y de enviar valiosos obsequios para compensar su error suscitó inquietudes y recibió varias cartas de reprimenda del virrey local, Ini-Teshup, y del hijo del rey, Pihawalwi. Las cartas, descubiertas entre las tabletas cuneiformes encontradas en Ugarit, también revelaron que Ibiranu no envió tropas suficientes para participar en las campañas del rey. Ante la sospecha de que Ibiranu guardaba sus mejores carros en Ugarit, una carta del virrey de Karkemish declara que un inspector del rey de Hatti sería enviado a Ugarit para verificar el número de tropas a disposición de Ibiranu. La renuencia del rey a presentar su lealtad a los hititas parece sugerir una pérdida de confianza en su protección. Esta explicación se ve corroborada por una carta encontrada en los archivos de Ugarit dirigida a Ibiranu del rey asirio Tukulti-Ninurta I, que describe la gran derrota que infligió a los hititas en el norte de Mesopotamia. Le sucedió en el trono su hijo Niqmadu III. Ver, Reyes de Ugarit.

Ibis

Ave zancuda de plumaje blanco, excepto la cabeza, el cuello, cola y extremidades que son negros. De pico encorvado con parte de la cabeza y la garganta sin plumas. Cuando mete su cabeza y cuello debajo de sus alas, dice Elio, su figura se parece a la del corazón humano. Se dice que esta ave introdujo el uso de los lavatorios. Los egipcios le tributaban los honores divinos y eran condenados con pena de muerte los que mataban un ibis, aun cuando lo hiciesen involuntariamente. Este respeto estaba fundado en su utilidad. En la primavera salían de Arabia una infinidad de serpientes aladas que venían a caer sobre Egipto, que hubieran enteramente devastado a no ser por dichas aves, que las cazaban y destruían enteramente. Perseguían asimismo las orugas y las langostas. Se ve muy frecuentemente a Ibis en la Tabla Isíaca. Algunas veces se representaba a Ibis con cabeza de esta ave bienhechora. Estaba consagrada particularmente a Mercurio, porque sus plumas blancas y negras representaban ambas palabras, la exterior o articulada, y la interior que se dirige a nosotros mismos, esto es la reflexión y la voz de la conciencia. Actualmente, el antiguo y verdadero ibis se ha extinguido, sucediéndole en el valle del Nilo la garza blanca, pájaro de la misma familia aunque de menor tamaño, que vive de los moluscos de agua dulce.

Ibis

Nombre dado a un nomo del Bajo Egipto, con capital dedicada al dios Thot.

Ibis

Corresponde al signo jeroglífico "heb". Conocido por los antiguos egipcios con el nombre de heb(i), de donde procede el nombre griego de ibis, el ibis sagrado (Threskiornis aethiopicus) aparece en el arte egipcio en representaciones de escenas de pantanos y ríos y también en contextos simbólicos como pájaro identificado con Thot, dios de la luna y divinidad patrón de los escribas y de la escritura. En Hermópolis, el principal centro de culto a Thoth, los ibis eran momificados en honor del dios. Se han encontrado millares de estas aves embalsamadas tanto allí como en las vastas catacumbas de Saqqara y en otros lugares donde el ibis fue adorado por los peregrinos en los períodos tardíos Saíta y Ptolemaico. Como vemos en muchas obras artísticas, a Thoth no solamente se le representaba con cabeza de ibis, sino que, en ocasiones, el pájaro mismo simbolizaba a la figura del dios. Así, muchas estatuas con finalidades cultuales representan a un ibis, por lo general en la forma jeroglífica. Normalmente, el cuerpo se elaboraba en madera pintada, alabastro o alguna otra piedra clara, y para la cabeza, patas y plumas remeras se empleaban materiales más oscuros, con el fin de destacar la particular coloración de esta especie. Un hermoso ejemplo de ello lo encontramos en una pieza del Período Tardío en la que el cuerpo de este animal se trabajó en granito rosa, mientras que la cabeza y las patas fueron elaboradas con bronce moldeado y añadidas. El escultor siguió cuidadosamente la posición del pájaro, dando una zancada, reproducida en el jeroglífico, aunque existe también una postura alternativa que representa al ibis sentado sobre sus patas de la misma manera que uno de los jeroglíficos utilizados para representar a la garza. Las estatuas que muestran esta posición pueden representar al pájaro solo, pero a menudo acompaña a la diosa de la verdad y la justicia, Maat, que puede aparecer como una pequeña figura sentada delante del ibis. En este ejemplo el cuerpo del ibis es de madera dorada y tanto las oscuras plumas del ala como la cabeza y las patas son de bronce. La figura de Maat porta su pluma característica, y no debe ser casual que el espacio que queda entre la diosa y el pájaro, cuidadosamente dispuesto, como en otros conjuntos de este tipo, reproduzca la silueta de la pluma de la verdad. Además de este estrecho vínculo con Thoth y Maat, también se asoció el ibis con Ptah y Osiris, así como con el divinizado Imhotep y con las diosas Hathor y Neftis. Así, encontramos a este pájaro, en diferentes contextos, con cada una de esas divinidades (o sus atributos simbólicos). Mientras que el ibis sagrado se distinguía por su plumaje blanco y la cabeza y patas de plumas remeras negras, el ibis crestado o eremita (Geronticus eremita) es reconocible por su cresta de plumas en la cabeza. Esta especie se reproduce en el jeroglífico, y aparece como determinativo en la palabra "aj" usada para significar "glorioso" y "el transfigurado espíritu" del difunto. De manera ocasional, este pájaro aparece en el arte egipcio como elemento decorativo de diademas funerarias en las Dinastías IV y V.

Ibiya

(siglo XVIII a.C.). Faraón de la Dinastía XIII egipcia. Uno de los gobernantes que logró mantener su soberanía por un período significativo de tiempo, reinando durante once años según la lista real de Turín. Sin embargo, Ibiya solamente es conocido por un monumento que fue hallado en Tebas, una estela conmemorativa dejada por un tal Sihathor, un oficial del ejército al servicio del rey. Es probable que el gobierno de Ibiya estuviera restringido al sur y a Nubia.

Ibka

En la mitología egipcia, un genio del mal.

Ibliodurum

Ciudad de la Galia Belgique, situada por el Itinerario de Antonino en la carretera entre Verodunum (hoy, Verdún) y Divodurum (hoy, Metz). La terminación (duro) implica que se encuentra en un arroyo. El lugar de Ibliodurum se supone que estaba sobre el Iron, cerca de dos leguas arriba de su confluencia con el Orne, un afluente del Moselle, en un antiguo camino. Hoy, podría tratarse de Vionville, departamento de Moselle, o Saint-Marcel, departamento de Meurthe-et-Moselle, ambos en Francia.

Iblis

Eblis (nombre que los mahometanos dan al diablo).

Iblul-il

(siglo XXV a.C.). Rey (ca.2.430) de Mari (Tell Hariri, Siria), de la época dinástica arcaica, conocido por dedicatorias en algunas estatuas de súbditos suyos que ofrecieron a la diosa Inanna. Luchó victoriosamente contra la ciudad de Ebla, llegando a controlar todo el Valle del Éufrates (Siria del norte) e incluso áreas de la futura Asiria (enclave de Gasur). Asimismo, durante un tiempo dominó la propia Ebla, haciéndola pagar tributo. Se ignoran los sincronismos con otros reyes, aunque quizás fuese coetáneo de Eannatum de Lagash, ensí que atacó a la ciudad de Mari, a la cual sometió.

Ibonio

La grafía de este topónimo de Daunia es insegura, quizás sea Vibinum. En todo caso se trata de Argiripa (hoy, Arpi di Foggia), Italia.

Ibora

Ciudad de Asia Menor, en el Helesponto. El nombre primitivo de la ciudad era Gaziura, con el cual la menciona Estrabón. Evagro del Ponto, el asceta origenista del siglo IV, era natural de Ibora. Según Procopio, fue destruida por un terremoto en el siglo VI. Hoy, Turksal, sobre el Iris, al oeste de Tokat.

Ibrahim

Abraham (primero de la serie de patriarcas de Israel. Nació en Ur, Caldea, en el bajo Éufrates).

Ibranum

(siglo XXII a.C.). Gobernante guti de Sumeria entre 2.138 y 2.137 a.C. según la cronología media. Ver, Reyes gutis de Sumeria.

Ibrium

o Ebrium (ss. XXIV-XXIII a.C.). Rey (ca.2.295-2.267) de Ebla (Siria), o visir, según algunos especialistas, que gobernó casi 30 años después de suceder a Arennum, con quien no le unían lazos de parentesco. Su política la centró en hacer de su Imperio una potencia capaz de enfrentarse a Mari y a Akkad. Para un mayor control del reino no dudó en entregar la totalidad de los cargos de confianza y responsabilidad a los miembros de su familia, como fue el caso de su hijo Giri, elegido mi+sita (primer ministro), o de su hijo Ibbi-Sipish, asociado primero como corregente y luego designado heredero. De su época datan infinidad de documentos de todo tipo, entre ellos tal vez un Tratado de carácter jurídico-comercial, que firmó con Tudia, el rey de Assur (algunos especialistas consideran que fue firmado con la ciudad de Abarsal, todavía no localizada). Otro de ellos ha permitido conocer los nombres de sus 24 hijos y 20 hijas. Deben citarse, además del indicado Ibbi-Sipish, a Shura-Dam, que durante un tiempo fue impuesto como rey en Mari, a Napha-Ja, que fue gobernador, y a la princesa Tishe-Lim, casada con el rey de Emar.

Ibros

Poblado ibérico en la provincia de Jaén, comunidad autónoma de Andalucía, España.

Ibsan

Abesán (octavo Juez de Israel, natural probablemente de Belén, no la Belén de Judá, sino la de Zabulón, que ….).

Ibtar-Sin

Iptar-Sin ((siglo XVII a.C.). Rey (1.661-1.650) del Imperio Antiguo asirio. Hijo y sucesor de Sharma-Adad I, según la Crónica real asiria. De acuerdo con tal ….).

Ibu-uret

En la mitología egipcia, era un guardián de la sala de sacrificio del Más Allá.

Icadas

Fiestas que celebraban todos los meses los filósofos epicúreos, en honor de su maestro, el 20 de la luna, día de su nacimiento. Aquel día adornaban sus habitaciones, llevaban el retrato de Epicúreo de aposento en aposento, y le hacían sacrificios y libaciones.

Icadio

Icadio es hijo de Apolo y de la ninfa Licia. Nacido en Asia, dio al país donde había visto la luz, el nombre de su madre (Licia), y en él fundó la ciudad de Pátara, así como el oráculo de Apolo de la misma ciudad. Quiso luego trasladarse a Italia, pero naufragó, y un delfín lo llevó hasta el pie del Parnaso, donde fundó una ciudad, a la que puso el nombre de Delfos, en recuerdo del "delfín", su salvador. Cuéntase también que este Icadio era un cretense, hermano de Yápige, epónimo de los yápiges. Ver, Yápige.

Icadio

Hombre de Corfú que, según una tradición oscura conocida sólo por una alusión de Aristóteles, fue el padre de Penélope, y confundido erróneamente con Icario. Ver, Penélope.

Icadistas

Nombre dado a los epicúreos, derivado de la fiesta de las Icadas.

Icaeditani

Nombre de un pueblo de Lusitania que aparece en inscripciones.

Icaloscen

Ciudad prehispana de Bastetania, sin localizar. Hoy, en España.

Ícara

Isla situada en el extremo norte del golfo Pérsico.

Icaria

Mar de. Icario (Mar).

Icaria

o Ícaros. Isla griega del mar Egeo, del archipiélago de las Espóradas, al oeste de Samos. Antes se llamó Dólica. Hoy, Nicariai.

Icaria

Sobrenombre de Ártemis adorada en Icario, isla del golfo Pérsico.

Icaria

Aldea griega, a medio camino entre Atenas y Maratón. Hoy, en Grecia.

Icario

Perteneciente a Ícaro, personaje mítico.

Icario

Campesino latino. Ver, Entoria.

Icario

o Ícaro. Hijo de Ébalo, padre de Erígone. Vivía en Atenas en tiempo de Pandión. Pasa por haber difundido el uso de la vid en Grecia. Baco, para recompensarle la hospitalidad que en su casa había recibido, le enseñó el arte de plantar la viña y hacer el vino. Habiendo Icario hecho beber de este licor a algunos pastores de Ática, éstos se emborracharon y creyéndose envenenados, se arrojaron sobre él y le mataron. Baco vengó esta muerte por medio de un furor que atormentó las mujeres de Ática, hasta que el oráculo hubo ordenado fiestas expiatorias. Icario fue puesto en el número de los inmortales y se le ofrecía en sacrificio vino y racimos de uva. Júpiter le colocó después entre los astros, donde formó la constelación de Bootes. Ver, Erígone, Mera.

Icario

Hijo de Perieres, y, por tanto, como descendiente del héroe Lacedemón. Las tradiciones discrepan sobre la persona de su padre; con frecuencia se considera que, en vez de Perieres, su padre es Ébalo. En esta versión, Perieres es el padre de Ébalo e hijo de Eolo (Ver, Perieres). Icario y Tindáreo, su hermano, tenían un hermanastro, Hipocoonte, que su padre había engendrado con la ninfa Batia. Este Hipocoonte, con la ayuda de sus hijos, los expulsó de Laconia, y los dos hermanos se refugiaron en PIeurón, al lado de Testio, donde permanecieron hasta que Heracles hubo dado muerte a Hipocoonte y a sus hijos (Ver, Heracles y Cefeo). Tindáreo regresó entonces a Esparta y volvió a ocupar el poder, mientras Icario se quedaba en Acarnania, donde casó con Policaste, hija de Ligeo, con la cual tuvo tres hijos: una hembra, Penélope, y dos varones, Aliceo y Leucadio, epónimo de la isla de Léucade. Otra tradición pretende que Icario volvió a Laconia con su hermano y casó con una náyade llamada Peribea, con la cual tuvo cinco hijos Toante, Damasipo, Imeusimo, Aletes y Perileo, y una hija, Penélope. Se cuenta que Icario ofreció su propia hija como premio de una carrera en que debían tomar parte los pretendientes a su mano. Ulises resultó vencedor, pero también se dice que quien arregló este matrimonio fue Tindáreo, padre de Helena y tío de Penélope. Para recompensar a Ulises por el buen consejo que le había dado al proponerle que atase mediante juramento a los aspirantes a la mano de Helena, con la esperanza de evitar de este modo cualquier disputa una vez ella hubiese elegido a su preferido, Tindareo obtuvo para él la mano de su sobrina. Después de la boda, Icario pidió a Ulises que se instalase en su casa con su esposa, pero éste se negó, y como insistiera Icario, Ulises invitó a Penélope a elegir entre su padre y él. Penélope no contestó, pero quedó ruborizada e, impulsada por el pudor, se cubrió el rostro con el velo. Icario comprendió que su hija habla efectuado su elección, se alejó y erigió un santuario al Pudor en el lugar de la escena. Una tradición lacedemonia local afirmaba que Icario se había puesto de parte de Hipocoonte contra su hermano Tindáreo, y que lo había ayudado a expulsarlo de Lacedemonia fomentando una revolución. Entonces Tindáreo se habría refugiado en Pelene (Ver, Tindáreo).

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