Marco Opellio (Marcus Opellius Macrinus) (164-218). La muerte de Caracalla en campaña permitió a Marco Opelio Macrino, su prefecto del pretorio, conseguir lo que muchos otros colegas suyos (Sejano, Laeto, Plautiano, Papiniano) habían intentado sin éxito durante mucho tiempo: alcanzar el trono imperial desde la condición "ecuestre". Para afirmar su autoridad y asegurar la sucesión, tomó el nombre de Imperator Caesar Marcus Opelius Severus Macrinus. Fue Macrino, por tanto, el primer emperador no miembro del Senado en el momento de su proclamación. Éste era un digno representante del influyente grupo ecuestre africano establecido en Roma al amparo de la promoción social para funcionarios de este origen patrocinada por los Severos. Como la mayor parte de este grupo, Macrino había seguido una carrera civil y financiera en diversos puestos relacionados con el fisco, el erario y la res privata imperial. Prefecto del pretorio desde el 212, tras la muerte de Papiniano su proclamación fue aceptada en Roma simplemente porque su "programa" incluía medidas favorables a los senadores: disminución de las tasas sobre herencias y manumisiones "duplicadas" por su predecesor; amnistía para los proscritos por Caracalla y destierro de sus colaboradores; renovación de algunos gobernadores provinciales y del prefecto urbano; en fin, el Senado se vio obligado a admitir la consecratio del cruel Caracalla como divus y, en correspondencia, el nuevo emperador adoptaría el nombre de "Severo" y su hijo Diadumediano el de "Antonino". Pero Macrino no se preocupó ya de regresar a Roma para ser reconocido oficialmente por el Senado, sino que envio cartas a la Curia exponiendo sus planes, circunstancia que se convertiría en práctica habitual de "emperadores" y "usurpadores" a lo largo del siglo. Al contrario, Macrino residió en Antioquía, próximo al escenario de conflictos en la frontera oriental con el rey parto Artabán V y Tirídates de Armenia. Como ya había hecho Caracalla, Macrino detuvo otros frentes en la frontera danubiana con entregas de "oro" a los bárbaros, lo que obligó a una restricción del sueldo militar para los reclutas y la ausencia de congiaria a la plebe romana. En tales condiciones el emperador perdió el apoyo del ejército oriental y propició la reacción de otros miembros de la familia severiana preparando el relevo. Cuando Macrino intentó frenar el proceso proponiendo a su hijo Diadumediano como "augusto" en junio del 218 era ya demasiado tarde; los soldados de Siria habían reconocido ya a Vario Avito Bassiano, como emperador con tan sólo catorce años. Como en otras ocasiones, la imposición de uno u otro se resolvería por las armas, en este caso de la III Gálica acantonada en Siria contra la III Parthica al servicio del emperador reinante. La victoria cerca de Antioquía fue favorable al rival y Macrino murió en la huida, mientras que su hijo pretendió sin éxito refugiarse entre los partos. En poco más de un año de reinado la experiencia de un ecuestre en el trono imperial había sentado el precedente de que el poder no se reservaba a los senadores ni a determinadas familias políticas, sino que cualquier funcionario podía conseguirlo aunque, posteriormente, se cuestionara su legitimidad.