Mar situado entre el norte de África, sur de Europa y suroeste de Asia, con una extensión total de 2.600.000 km2, lo que le convierte en el mayor mar interior del mundo. Comunica por el este con el océano Atlántico, a través del estrecho de Gibraltar, mientras que, en su parte oriental, el canal de Suez lo pone en contacto con el mar Rojo y los estrechos de los Dardanelos y el Bósforo lo unen al mar Negro. Su profundidad media es de 2.000 m, aunque en el mar Jónico se llegan a alcanzar los 5.000, medidos en las cercanías del cabo Matapán (Grecia). Su anchura media es de 600 km, si bien en su parte central el acercamiento entre Sicilia y la costa tunecina reduce aquélla a apenas 280. Esto permite distinguir dos cuencas, la occidental y la oriental, que a su vez se subdividen en varios mares territoriales: al oeste el mar Tirreno y los de las Baleares, Liguria y Cerdeña, y al este los mares Adriático, Jónico, Egeo, de Sidra y de Mármara. En el Mediterráneo se encuentran tres grandes penínsulas, Ibérica, Itálica y Balcánica, divididas a su vez en otras menores (Istria, Salentina, Calabria, Peloponeso, Calcídica, etc.), así como numerosas islas. Entre éstas cabe citar las siguientes: Baleares, Córcega, Cerdeña, archipiélago Toscano, islas Eólidas, Sicilia, Malta, islas Dálmatas, islas Jónicas, Eubea, islas Cícladas, islas Espóradas, islas del Dodecaneso, Creta y Chipre. El Mediterráneo es un mar muy aislado de las corrientes oceánicas, lo que, unido al escaso aporte de agua dulce que recibe, explica la alta evaporación y el consiguiente incremento de la salinidad, que supera el 35%. Sus principales ríos tributarios son el Nilo, Ebro, Ródano, Po, Tíber y Adigio, y entre las ciudades costeras más importantes cabe citar Barcelona, Valencia, Marsella, Génova, Nápoles, Venecia, Trieste, Split, Argel, Alejandría, Beirut y El Pireo. Los estados con litoral sobre el Mediterráneo son España, Francia, Mónaco, Italia, Malta, Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Yugoslavia, Albania, Grecia, Turquía, Chipre, Siria, Líbano, Israel, Egipto, Libia,Túnez, Argelia y Marruecos. Desde el punto de vista político y cultural su importancia es enorme, ya que en su ámbito geográfico surgieron las grandes culturas dominantes de la antigüedad, Egipto, Grecia y Roma, que se expandieron por los territorios ribereños. Su posición central en el mundo antiguo (el Mare Nostrum Internum de los romanos) le dotó de una gran importancia estratégica, lo que explica que fuera escenario de enfrentamientos militares entre las potencias de la época, empeñadas en imponer su hegemonía en el mar común. Además de ser vehículo cultural y campo de batalla, el Mediterráneo ha tenido una gran importancia en la economía de los países que lo rodean, habitados por pueblos que han basado en él su modo de vida.