Cayo Julio Vero (Caius Iulius Verus Maximinus) (siglo III). Emperador romano (235-238), de origen humilde procedente de Tracia, conocido por ello como Thrax (el Tracio). Posiblemente hijo de un padre godo y una madre alana, fue nombrado centurión por Septimio Severo en razón de su fortaleza física, comenzando entonces una carrera militar que le llevó a su aclamación como emperador; en marzo del 235, en Mogontiacum (Mainz), Maximino fue proclamado emperador en un motín del ejército contra Severo Alejandro, a quien Maximino ordenó ejecutar junto a su madre, Julia Mamea. La proclamación de Maximino, el segundo emperador ecuestre, obedecía al creciente interés del ejército en controlar la vida política en abierta rivalidad con el Senado. El nuevo emperador, con el nombre de Cayo Julio Vero Maximino Tracio, probablemente de origen ilirio, debía el ascenso en el ejército a su extraordinaria fuerza física, según unas fuentes, o a sus cualidades para la vida militar, según otras. Pero lo cierto es que no tenía ninguna relación con el Senado y no se preocupó de ir a Roma ni tan siquiera de solicitar su aprobación, que, sin embargo, los senadores le otorgaron durante algún tiempo. Por su parte, Maximino reafirmó su posición militar con sucesivas victorias sobre germanos, sármatas y dacios restableciendo la frontera septentrional y fijando su sede en Sirmium. En 236 nombró "César" a su hijo Máximo con la intención de crear una nueva dinastía. Entretanto las medidas políticas adoptadas por Maximino iban dirigidas contra los intereses senatoriales (requisas en ciudades y templos, confiscaciones a la aristocracia) y en particular contra la clase dirigente favorecida por su predecesor. La respuesta al nuevo régimen de Maximino partió de África, donde tras un motín en el que pereció en Tisdra el procurador imperial, los senadores de la Proconsular eligieron "emperador" al procónsul Marco Antonio Gordiano (o Gordiano I), ya octogenario, quien asoció al trono a su hijo Gordiano II, entonces legado del procónsul en el officium de su padre. Poco después, en abril o mayo del 238, el Senado romano reconoció oficialmente estos nombramientos a la vez que se eliminaban los altos cargos nombrados por Maximino (prefecto del pretorio y prefecto urbano, entre otros), se disponía la movilización de las fuerzas disponibles para impedir la entrada de Maximino en Italia, a quien el Senado había declarado hostis publicus, y se nombraba una comisión de veinte miembros consulares encargados de la defensa del Estado (los XX viri consulares ex senatu consulto reipublicae curandae), de la que poco después serían elegidos por cooptación dos nuevos emperadores. Pero Capeliano, el legado de Numidia y de la Legio IIl Augusta, se mantuvo fiel a Maximino y se enfrentó con las tropas movilizadas por los Gordiano, quienes murieron en combate cerca de Cartago. La noticia de su derrota conmovió al Senado, que se apresuró a nombrar dos nuevos emperadores (Marco Clodio Pupieno y Décimo Celio Calvino Balbino) y, a propuesta de la plebe, un "césar", que recayó en el joven Gordiano III (nieto de Gordiano I y sobrino de Gordiano II). Pupieno y Balbino organizaron la resistencia itálica ante las tropas de Maximino y su hijo Máximo, quienes fueron derrotados sin dificultad en Aquileya, donde murieron víctimas de un motín de sus propios soldados. Poco después los pretorianos, con el apoyo de la Legio II Parthica, se encargaron de eliminar a Pupieno y Balbino y forzaron al Senado a aceptar la elevación a "Augusto" de Gordiano III en octubre del 238. Concluía así un año particularmente anómalo en la historia política del Imperio, en el que "seis emperadores" habían ocupado, que no compartido, el trono imperial.