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Página 841 - 1322 Palabras 42001 al 42050 de 66095

Palabra   |   Descripción

Meclodunum

Asentamiento situado a unos 4 km al suroeste de París, al sur de un meandro del Sena. Ha sido poblado desde el Neolítico. Los galos llamaron al lugar Mol-Dum "duna de arena", que los romanos latinizaron como Moldunum. Hoy, Meudon, departamento de Hauts-de-Seine, región de Île de France, Francia.

Meclosedum

Melodunum (localidad romana de la Galia Lugdunensis situada en un cruce de rutas terrestres y fluviales).

Mecón

Mecón es un ateniense amado por Deméter. La diosa lo transformó en adormidera, planta que le estaba consagrada.

Mecone

Nombre de Sición, en el Peloponeso, según Estrabón y otros.

Meda

(siglo IV a.C.). Hija del rey de los getas, Cotelas. Casada en 339 a.C. con Filipo II de Macedonia, no tuvo hijos.

Meda

Hija de Filante, muerto por Heracles por haber violado el templo de Apolo en Delfos. Más tarde Heracles raptó a Meda y con ella trajo al mundo a Antíoco, fundador del demo ateniense que lleva su nombre.

Meda

Madre de Clisitera, a quien tuvo de Idomeneo. Ver, Leuco, Idomeneo.

Medaba

Ciudad de la tribu de Leví en el territorio del mismo nombre, entre las ciudades de Hesebon y Dibon. Era ya una ciudad importante al llegar los hebreos a los confines de la tierra de Canaán. Cerca de ella acampó el ejército sirio de Mesopotamia, llamado por el rey de los amonitas, Hanon, para que le defendiese de David, cuya venganza temía. Después de los reinados de David y Salomón volvió a poder de los moabitas, y por segunda vez, después de haber sido tomada por los israelitas aliados de Josafat, rey de Judá, y del rey de Idumea.

Medacus

o Brinta o Meduacus o Medoacus. Río del Véneto de 174 km de longitud, que va desde la provincia de Trento hasta el mar Adriático, en la región del Véneto. Desemboca en las extensas lagunas que bordean la costa del Adriático, en la Venecia moderna. De acuerdo con Plinio, había dos ríos del mismo nombre, pero ningún otro autor menciona más de uno, y Livio, nativo de la región, menciona el "Meduacus amnis" sin ningún epíteto distintivo. No cabe duda de que se trata del río que ahora se conoce como Brenta, que es una corriente muy considerable, que nace en las montañas del Val Sugana y fluye cerca de Patavium (hoy, Padua). A poca distancia de esa ciudad recibe las aguas del Bacchiglione, que puede ser probablemente la otra rama del Medacus señalada por Plinio. Estrabón habla de un puerto del mismo nombre en su desembocadura, que sirvió como el puerto de Patavium. Ésta debe ser evidentemente la misma a la que Plinio da el nombre de Portus Edro, y que fue formado por el "Medoaci duo ac Fossa Clodia": es con toda probabilidad el que ahora se llama Porto di Lido, cerca de Venecia. Los cambios que han tenido lugar en la configuración de las lagunas y los canales de los ríos, que son ahora totalmente artificiales, hacen muy oscura la identificación de los puertos a lo largo de esta costa, pero la declaración de Estrabón de que el Medacus fue navegable en una distancia de 250 estadios, desde el puerto en su desembocadura hasta Patavium, parece concluyente a favor del Porto di Lido más que del más lejano de Chiozza. En la actualidad el Brenta fluye, por decirlo así, alrededor de las lagunas, y entra en el mar en Brondolo evidentemente el Portus Brundulus de Plinio. Mientras que un canal llamado Canale di Brenta, que abandona el río de ese nombre en Dolo, mantiene un rumbo más directo a las lagunas de Fusina. Este canal puede ser quizá la Fossa Clodia de Plinio. Tito Livio nos dice que en el año 301, Cleónimo el Lacedemoniano llegó a la desembocadura del Medacus, y habiendo ascendido al río con algunos de sus barcos más ligeros, empezó a saquear el territorio de los patavini, pero repelió sus ataques y destruyó una parte considerable de su flota. Hoy, Brentha o Brenta, provincia de Venecia, región del Véneto, Italia.

Medacus Minor

o Meduaco. Río del Véneto de 118 km de longitud, afluente del Medacus, que desemboca en el golfo de Venecia. En sus orillas se encuentra la actual ciudad de Vicenza, fundada por los vénetos en el siglo VIII a.C.. Hoy, Bacchiglione, región del Véneto. Ver, Medacus.

Medama

Medma (ciudad griega de la Magna Grecia, al sur de Italia, en la costa occidental de la península del Brutio, entre Hipponium y la desembocadura del Metauro, al sur de Terina, en la ….).

Medama

Establecimiento fundado por los locrios en la Calabria ulterior, no lejos de Nicotera. Hoy, en Italia.

Medamud

Su nombre egipcio antiguo era Madu y el griego Keramike. Lugar de Egipto, a unos 5 km de Karnak, inmediatamente al norte de Tebas, donde Jakaure Sesostris III, construyó un templo dedicado a Montu, divinidad de la guerra. Posiblemente fue un centro oracular.

Medardo

(san) (?-545). Religioso francés, obispo de Noyon, en Francia. Era hermano gemelo de san Gildardo, obispo de Rouen. Desde Beda a Gregorio de Tours, muchos de sus biógrafos resaltaron la coincidencia de que en un mismo día nacieron, un mismo día fueron consagrados obispos, y un mismo día murieron: el 8 de junio del año 545. Su fiesta se celebra el 8 de junio.

Meddices

Magistrados entre los oscos. Eran dos, pero no tenían el mismo poder ya que uno de ellos poseía prerrogativas superiores al otro.

Meddix

Ver, Samnitas (naturales de Samnium, país de Italia. Los samnitas eran una confederación de tribus de lengua osca que ocupaba la parte central y meridional de los Apeninos. Eran un ….).

Medea

Nombre de un lugar de Arcadia, Grecia.

Medea

Medea es hija del rey de Cólquide, Eetes. Es, por tanto, nieta del Sol (Helio) y de la maga Circe. Su madre es la oceánide Idía. Sin embargo, a veces, se considera que su madre es la diosa Hécate, patrona de las magas. Tal es la tradición que sigue Diodoro, quien presenta a Hécate como la esposa de Eetes, y a Medea como la hermana de Circe. En la literatura alejandrina y en Roma, Medea ha pasado a ser el prototipo de la hechicera, papel que representa ya en la tragedia ática y en la leyenda de los Argonautas. Sin Medea, Jasón no podría conquistar el toisón de oro. Ella le da el ungüento que ha de protegerlo contra las quemaduras de los toros de Hefesto (Ver, Argonautas), y adormece al dragón con sus hechizos. Una tradición tardía, citada por Diodoro, nos dice que Medea era en realidad una princesa de sentimientos muy humanos, opuesta a la política de su padre, que consistía en dar muerte a todos los extranjeros que abordaban en su país. Irritado por su sorda oposición, Eetes la había encarcelado, aunque no le fue difícil a Medea escapar, lo cual aconteció precisamente el día en que los Argonautas desembarcaron en la orilla de Colco. Inmediatamente, la doncella unió su destino al de los recién llegados e hizo prometer a Jasón que sería su esposo si ella aseguraba el éxito de la empresa y le facilitaba el modo de apoderarse del vellocino de oro, para conseguir el cual venía desde tan lejos. Jasón se lo prometió, y Medea, valiéndose de su conocimiento del país, hizo que le abriesen el templo donde se guardaba la preciosa piel, mientras los Argonautas atacaban a los soldados y los ponían en fuga. Esta tradición, de inspiración evemerista, es sólo la interpretación "racional" de los diferentes episodios de la leyenda: los toros que despiden fuego por las narices se convierten en soldados originarios de Táuride, etc. La piel del carnero no es otra cosa sino el despojo de un tal Carnero, preceptor del joven Frixo, hijo de Atamante, quien había llegado hasta allí en sus errabundeos. Sea lo que fuere, una vez logrado el vellocino de oro, Medea huyó con Jasón y los Argonautas. Todas las leyendas concuerdan en este punto: él le había prometido casarse con ella, y todos los crímenes ulteriores de Medea quedan justificados, o siquiera explicados, por el perjurio de Jasón. Para seguirlo y darle la victoria, la doncella no sólo había traicionado y abandonado a su padre, sino también se había llevado como rehén a su hermano Apsirto, al cual no vaciló en matar y despedazar para retrasar la persecución de Eetes. El matrimonio de Jasón y Medea no se celebró inmediatamente, en Cólquide, sino que se aplazó hasta la escala efectuada en el país de Alcínoo, y, en cierto modo, fue impuesto por Arete, esposa del rey de los feacios, a Jasón y Medea. Alcínoo había decidido entregar a ésta a los emisarios de Eetes, que la reclamaban para castigarla por su delito, pero sólo si era virgen. Arete previno en secreto a Medea de la decisión del rey, y Jasón se unió a ella para salvarla (Ver, Alcínoo, Argonautas), en la gruta de Macris (Ver). Existe una tradición muy tardía según la cual Jasón se había casado en la propia Cólquide, donde había permanecido cuatro años, antes de llevar a cabo las proezas para las que había ido a este país. Medea, sacerdotisa (como Ifigenia en Táuride) de Ártemis-Hécate, parece que tenía la misión de inmolar a todos los extranjeros que desembarcaban en Cólquide. Pero al ver a Jasón sintióse dominada por un amor súbito (inspirado directamente por Afrodita), y la escena del sacrificio terminó en boda. Esta versión, inspirada evidentemente por la leyenda de Ifigenia y Orestes, no parece primitiva. Hesíodo cita un hijo de Jasón y Medea, Medeo. Otros autores mencionan una hija, Eriopis. Posteriormente, en la tradición de los trágicos, se les atribuyen dos hijos: Feres y Mérmero. Finalmente, Diodoro cita a Tésalo, Alcímenes y Tisandro. De regreso a Yolco con Jasón, Medea empieza vengandose de Pelias, que había tratado de hacer perecer a aquél al mandarlo en busca del toisón de oro. Persuadió a las hijas del rey de que era capaz de rejuvenecer a cualquier ser vivo hirviéndolo en una composición mágica cuyo secreto poseía. Ante su vista descuartizó un viejo carnero, echó los trozos en un gran caldero que había puesto al fuego y, a los pocos instantes, salió de él un corderillo alegre y retozón. Convencidas de su arte con este ejemplo, las hijas de Pelias despedazaron a su padre y echaron los pedazos en un caldero que les había procurado Medea, mas Pelias no volvió a salir de él. Después de este asesinato, Acasto, hijo de Pelias, desterró de su reino a Jasón y Medea. Una variante de la misma leyenda, destinada a explicar que las sospechas de Pelias no fueron despertadas por el retorno de Jasón, a quien él creía haber enviado a una muerte cierta, cuenta que Medea desembarcó sola del Argo y se trasladó a Yolco disfrazada de sacerdotisa de Ártemis. Consumado el crimen, y puestas en fuga las Pelíades, horrorizadas ante lo que acababan de hacer, Medea mandó llamar a Jasón, y éste entregó el reino al hijo de Pelias, Acasto, quien le había acompañado en la búsqueda del toisón contra la voluntad de su padre. Luego, como en la versión anterior, Jasón y Medea van a vivir en Corinto. Corinto era el país de origen de Eetes. Existía allí un culto de los "hijos de Medea", que ha podido dar origen al siguiente episodio de la leyenda de la colquidea. Jasón y Medea vivieron un tiempo en Corinto, hasta el día en que el rey Creonte quiso casar a su hija con el héroe. Decretó el destierro de Medea, pero ésta consiguió demorarlo un día, tiempo que aprovechó para preparar su venganza. Impregnando de veneno un vestido, así como adornos y joyas, los envió por mediación de sus hijos, a su feliz rival. Tan pronto ésta se los puso, abrasóla un misterioso fuego, y lo mismo ocurrió con su padre, que había acudido en su auxilio. También se incendió el palacio. Mientras tanto, Medea daba muerte a sus propios hijos en el templo de Hera y luego escapaba hacia Atenas volando en un carro tirado por caballos alados, regalo de su abuelo el Sol (Ver, Creonte). Se dice que Eurípides fue el primero en afirmar que los hijos de Medea habían sido muertos por su madre. En la versión anterior eran lapidados por los corintios, quienes los castigaban de este modo por haber llevado a Creúsa el vestido y las joyas (Ver, Mérmero). Medea había huido a Atenas porque, según se decía, se había asegurado la ayuda de Egeo antes de cometer el crimen contra sus hijos. Declaró a Egeo que podría darle descendencia si se casaba con ella. Trató, aunque en vano, de provocar la muerte de Teseo cuando éste llegó para hacerse reconocer por su padre. Entonces fue desterrada de Atenas y volvió al Asia, acompañada de su hijo Medo, que había tenido con Egeo y es el epónimo del pueblo de los medos. Luego regresó a Cólquide, donde Perses había destronado a Eetes e hizo matar a Perses para restituir el reino a su propio padre. Existía una tradición según la cual Medea no habría muerto, sino que habría sido transportada a los Campos Elíseos, donde se habría unido con Aquiles (lo mismo que Ifigenia, Helena y Políxena).

Medebrontes

Uno de los hijos de Heracles y de su primera esposa Mégara. Medebrontes, junto con sus hermanos y madre, fue muerto por su padre en un acceso de furor, provocado por Hera, por lo que sería castigado a ponerse al servicio de Euristeo.

Medeides

Piloto de los piratas tirrenios, que por causa de su piedad, fue perdonado por Baco, que transformó a sus compañeros en delfines.

Medeo

Medo (Medo es hijo de Medea).

Medeo

Según una tradición, hijo de Jasón y Medea. Fue educado por Quirón. Es lo único que sabemos de su leyenda.

Medeon

Meteon (ciudad y fortaleza romana de Iliria).

Medeón

Hijo de Pílades y de Electra, que dio su nombre a la ciudad de Medeón en Beocia.

Medeón

Ciudad griega de Fócide. Los testimonios conservados de los geógrafos de la Antigüedad daban escasos datos sobre ella. Estrabón la ubica en el golfo de Crisa. Pausanias, por su parte, sitúa sus ruinas junto a Anticira y la menciona como una de las ciudades de Fócide que fueron tomadas por Filipo II de Macedonia en el año 346 a.C. durante la Tercera Guerra Sagrada. )o()o( Convenio con Estiris )o( Se conserva una inscripción fechada en el siglo II a.C. de una unión política y religiosa (sympoliteia) entre Medeón y Estiris, en el que ambas ciudades contaban con el beneplácito de la confederación focidia. El acuerdo se inscribió en una estela dentro del templo de Atenea Cranea, en la ciudad de Elatea. Se conserva el nombre del estratego de la federación, que era Zeuxis. Además una copia sellada debía ser custodiada por un ciudadano de Lilea llamado Trasón y había tres personas que actuaban de testigos procedentes de diferentes ciudades focidias: Titorea, Elatea y Lilea. La unión incluía los santuarios, el territorio, la polis y los puertos. A partir de la formalización del tratado, los medeonitas estarán con los estireos en condiciones de igualdad y tendrán asambleas y magistrados comunes. No es una fusión completa de ambas ciudades: Estiris es la ciudad principal pero los de Medeón podrán designar un hierotamía que será el que realizará los sacrificios según la ley de Medeón y que tendrá competencias judiciales junto a los arcontes de Estiris y podrá votar. Los que han sido magistrados en Medeón no estarán obligados a serlo en Estiris a no ser que lo decidan ellos mismos de forma voluntaria. La administración de los santuarios de Medeón se llevará a cabo según la ley de Medeón y el territorio será común.

Medeón

o Medión. Ciudad griega de Acarnania situada al norte de Fitia y al sureste de Tirreo. Es citada por Tucídides en el marco de la Guerra del Peloponeso como un lugar que atravesó el ejército espartano bajo el mando de Euríloco, entre Fitia y Limnea, cuando se dirigían a Olpas en 426 a.C.. Según relata Polibio, hacia el año 231 a.C. la ciudad fue sitiada por la Liga Etolia pero recibió ayuda de parte de un ejército enviado por el rey de Iliria, por mediación de Demetrio II de Macedonia y así pudieron derrotar a los etolios. Es mencionada también por Tito Livio en el marco de la Guerra romano-siria, y señala que, en el año 191 a.C., la ciudad de Medión se disponía a consultar ante el consejo de Acarnania si debían apoyar a los romanos, o a Antíoco III el Grande. Pero antes de que pudieran hacer la consulta se presentó este último en la ciudad con su ejército y los habitantes de Medión, tanto los que le apoyaban como los que se le oponían, se le unieron. Hoy, cerca de la población actual de Katouna, Grecia. Habitantes, medionios.

Medeón

Ciudad griega de Beocia, que fue mencionada por Homero en el Catalogo de las naves de la Ilíada, donde recibe el epíteto de "bien construida" ciudadela. Según Estrabón, se encontraba cerca de Onquesto y su nombre cambió por el de Fenicis por su ubicación en el monte llamado Fenicio, que actualmente se llama Fagas. Hoy, se localiza en una colina llamada Kastraki, al oeste de un pueblo llamado actualmente Davlosis o Daflosis, en la orilla del lago Copaide.

Medesicaste

o Medicaste. Hija natural de Príamo, casada con Imbrio, habitante en la ciudad de Pedaso. Los griegos se la llevaron cautiva, después del sitio de Troya.

Medesicaste

Hija de Laomedonte. Los griegos se la llevaron cautiva, después del sitio de Troya. Ver, Setea.

Medi

Medos (tribu del oeste de Tracia).

Medi-Edi

Dius Fidius (dios de los sabinos (Semo Sancus) cuyo culto pasó a Roma. Este Dius Fidius, algunas veces llamado simplemente Fidius, era considerado como ….).

Media

Esclava frigia. Con Electrión, fue madre de Licimio.

Media

Reino tribal en el oeste del actual Irán. Media constituye un problema para los estudiosos que tratan de describir este antiguo imperio. Las pruebas de que se disponen son poco fidedignas: consisten en algunos hallazgos arqueológicos, algunas referencias en textos cuneiformes asirios y babilonios, la inscripción de Behistún persa, las obras "Los nueve libros de historia" del historiador griego Heródoto, Pérsica de Ctesias de Cnido, y un par de capítulos en la Biblia. El problema es que los hallazgos arqueológicos no están claros, que los textos orientales no ofrecen demasiada información, que los autores griegos no son muy fiables, y que parece que algunos libros bíblicos estuvieron influidos por Heródoto. A pesar de que las fronteras de Media nunca estuvieron perfectamente fijadas, el territorio es más o menos el del noroeste del actual Irán. Su capital fue Ecbatana, actual Hamadán. Su parte oeste está dominada por los montes Zagros y bordeaba con Asiria, al sur con Elam y Persis (Fars), en el árido este con Partia, y al norte, Media estaba separada del mar Caspio y Armenia por los montes Elburz. El país estaba, y sigue estando, dominado por el camino este-oeste que se conocía en la Edad Media como Ruta de la Seda.. Este camino conectaba Media con Babilonia, Asiria, Armenia y el mar Mediterráneo en el oeste, y con Partia, Aria, Bactria, Sogdiana y China en el este. Otro camino importante unía Ecbatana con las capitales de Persis, Persépolis y Pasargada. Media controlaba el comercio este-oeste, pero también era rica en productos agrícolas. Los valles y planicies de los Zagros son fértiles, y Media era muy conocida por sus plantas leguminosas, ovejas, cabras y por sus caballos, llamados neseos. El país podía alimentar a mucha población y es así como se fundaron muchas nuevas ciudades y pueblos (Ecbatana, Rhagae, Gabae). El autor griego Polibio de Megalópolis llama a Media correctamente, el más poderoso de entre los países asiáticos. Media fue reconocida generalmente como una de las partes más importantes de los imperios seleúcida y parto. Arqueológicamente hablando, Media está poco comprendida. Los investigadores han llamado a menudo medos a objetos por el simple hecho de encontrarlos bajo el estrato que habían identificado como aqueménida. Hasta el momento, los hallazgos encontrados no permiten una definición clara de la cultura meda. Aún así, parece razonablemente claro que en el primer cuarto del primer milenio, nómadas ganaderos que hablaban algún tipo de lengua indo-iraniana, se infiltraron en los Zagros, asentándose entre la población nativa. Los guerreros tribales son mencionados por primera vez por los asirios como enemigos de Salmanasar III. Los habitantes de Media estaban divididos en varias tribus pequeñas, y a pesar de que los reyes asirios fueron capaces de subyugar a algunas de ellas, nunca pudieron conquistar Media totalmente. De hecho, es probable que fueran los asirios los responsables de la unificación de las tribus medas. Los repetidos ataques asirios forzaron a los habitantes a cooperar y a desarrollar un liderazgo más efectivo. Los asirios también apreciaban algunos productos del este, como el lapislázuli de Bactria, por lo que la ruta este-oeste meda cobró cada vez mayor importancia. El comercio puede explicar el crecimiento de Ecbatana como ciudad central de Media y pudo ser el detonante final que inició el proceso de unificación. Otras ciudades que pudieron crecer en respuesta a la demanda del mercado asirio son Hasanly y Ziwiye en el noroeste. Si tenemos que creer a Heródoto, Media fue unificada por un hombre llamado Deyoces hijo de Fraortes, el primero de los cuatro reyes que reinarían un imperio que incluía grandes zonas de Irán y la parte este de Anatolia. Sus nombres suenan convincentemente medos: un Daiaukku y un Uksatar (Deyoces y Ciaxares) son mencionados en textos del siglo VIII a.C.. Según Heródoto, Deyoces unificó a los medos y fue el gobernante de varias tribus, las cuales lista explícitamente, pero lo más probable es que no fuera el único en hacer lo mismo con otras. La lista de tribus descrita parece ser más bien un intento de crear un poco de orden dentro de la tradición oral acerca de los líderes más antiguos. Su descripción de la historia meda probablemente proyecta en el pasado aspectos de la civilización inmediatamente posterior, la aqueménida. Debió tomar los relatos contados por sus informadores persas con respecto a la historia antigua de Irán demasiado literalmente, aunque eso no significa que los líderes de las federaciones tribales no fueran capaces de ejercer una gran influencia política. A pesar de que un tal Arbaces pudo unificar también a algunas tribus, Ciaxares y Astiages han sido generalmente reconocidos como los dos últimos líderes de la federación de tribus. Según la Crónica de la caída de Nínive, Ciaxares, llamado Umakistar, destruyó el centro religioso asirio Assur en el verano del 614 a.C.. Dos años después, y en alianza con el babilonio Nabopolasar, tomó Nínive, la capital asiria, hecho que marcó el fin del imperio asirio. Esto prueba que Ciaxares era más que un mero jefe tribal: era un rey real, capaz de construir un ejército que era lo suficientemente fuerte como para tomar una ciudad. Probablemente persas, armenios, partos y arios, pagaban todos tributo a los medos. En otras palabras, Ciaxares controlaba una gran parte de la Ruta de la Seda y expandió su reino hasta Persis y Armenia, las cuales parece que sucumbieron después del 609 a.C. pero antes del 605 a.C.. El último hecho conocido de Ciaxares fue una batalla contra el rey lidio Aliates el 30 de mayo del 585 a.C.. Esta batalla y la toma de Assur en el 614 a.C. cuadran con la cronología de hechos de Heródoto. Con respecto al reinado de Astiages, Heródoto nos cuenta un relato fantástico acerca de cómo perdió el trono y el reino. Sin embargo, a pesar de que la historia parece más atrayente que fiable, el hecho que Astiages perdió el reino está confirmado por la Crónica de Nabónido, donde se explica que el rey persa Ciro II el Grande tomó preso a Astiages y saqueó Ecbatana. Es posible que el crecimiento del imperio persa y el declive de Media tuvieran razones económicas más profundas. Parece que a mediados del siglo VI a.C., se inició la construcción de qanats en Persis. Esto dio a esta parte de Irán una ventaja competitiva con respecto a Media. Sin embargo, fechar la antigüedad de estos canales no es fácil, y puede ser que fueran desarrollados de hecho después de la victoria de Ciro. Sea como fuere, Ciro tomó el poco organizado imperio medo, incluyendo algunos países sujetos a él, como Armenia, Capadocia, Partia y quizás Aria. Probablemente los dejó en manos de reyes vasallos, los llamados sátrapas. En el 547 a.C., Ciro añadió Lidia a sus dominios, país que tenía entre sus vasallos a las ciudades griegas y carias en el oeste y sudoeste del Asia Menor, respectivamente. Ocho años más tarde capturó Babilonia, y Ciro comprendió entonces que las ciudades no sólo existían para ser saqueadas por nómadas, como Ciaxares había hecho con Nínive, sino que podían ser integradas en el imperio. El rey persa fundó así mismo una ciudad de su propiedad, Pasargada, y no es en absoluto exagerado decir que la evolución final desde una sociedad tribal hacia el estado primitivo que se había empezado en Media, finalizó en Persis. Así pues, Media pasó a formar parte del imperio aqueménida. Esto debió crear un fuerte resentimiento entre los medos contra los nuevos gobernantes, ya que tras la muerte del sucesor de Ciro, Cambises II, en el 522 a.C., los medos se rebelaron. Cambises fue sucedido por su hermano Bardiya, el Esmerdis de las fuentes griegas, quien anunció que las provincias quedaban exentas de pagar tributo durante 3 años, y escogió además la fortaleza meda de Sikayauvatiŝ como su residencia. Esto causó una gran indignación entre la élite persa, así que un pariente lejano de Esmerdis, Darío I, ayudado por otros seis conspiradores, asesinó al rey, convirtiéndose en el nuevo monarca. Esta historia puede leerse en la inscripción de Behistún y en la obra de Heródoto. Ambas fuentas coinciden al señalar que en realidad el rey asesinado no era el Esmerdis real, sino un doble usurpador, el mago Gaumata. Como los magos no eran sólo un grupo de religiosos especialistas, sino también una tribu meda, y como además la política del supuesto Gaumata favorecía a Media, es probable que Darío tuviera razón, aunque no faltan historiadores que señalan la historia de Gaumata como una invención del propio Darío como excusa para su ascenso al trono. Independientemente de la identidad real del rey asesinado, su muerte y el ascenso de Darío desembocaron en una serie de revueltas en prácticamente todas las provincias del imperio. En Babilonia un hombre llamado Nidintubel se autoproclamó rey, y cuando Darío se había marchado a Babilonia a ocuparse del asunto, un nuevo líder rebelde apareció en Media, Fraortes, quien reivindicaba ser descendiente de Ciaxares. Esta rebelión se extendió a Sagartia, Partia e Hircania. Tuvieron lugar igualmente levantamientos en Armenia, Elam y Persis. Parecía una revuelta considerable, pero Fraortes fue derrotado por el general persa Hidarnes el 12 de enero del 521 a.C.. Sin embargo, no fue una victoria decisiva, y Fraortes fue capaz de mantenerse en el poder durante el invierno, hasta que Darío pudo ocuparse de él personalmente. El 8 de mayo, derrotó a los medos en un sitio llamado Kunduru. La victoria persa fue total. Fraortes trató de huir a Rhagae pero fue interceptado y crucificado en Ecbatana. Posteriormente, un habitante de Sagartia llamado Tritantecmes reivindicó igualmente descender del rey medo Ciaxares, continuando la rebelión, pero fue derrotado por el general de Darío Takmaspada y crucificado en Arbela, actual Erbil. Este hecho significó el final de la revuelta meda. Parece que tras estos acontecimientos, los medos aceptaron finalmente el dominio persa. Media tuvo siempre una posición especial en el imperio aqueménida. Ecbatana fue una de las residencias de Darío, y en la otra capital, Persépolis, los medos fueron siempre representados como iguales a los persas. En el libro de Esther de la Biblia, aparece la expresión "leyes de los medos y persas". Para los griegos, los nombres de ambas naciones se usaron como sinónimos. Valga el ejemplo de las Guerras Médicas, serie de conflictos que enfrentaron a persas y griegos. En los primeros años tras el golpe de estado de Darío, Hidarnes fue sátrapa de Media. Después de esto, el país más o menos desaparece de los rastros históricos. Los archivos cuneiformes de Babilonia son menos informativos a partir del 484, no hay archivos asirios, las tablillas de Persépolis no pasan más allá del 493, el relato de Heródoto finaliza el 479, otros autores griegos como Ctesias o Jenofonte ignoran Media, y finalmente, de todos los reyes aqueménidas, sólo Darío dejó una inscripción histórica. La investigación arqueológica tampoco es fácil. Sabemos que Ecbatana era una ciudad importante en la época persa, pero se han realizado pocas excavaciones. Los reyes Darío II (424-404) y Artajerjes II (404-358) dejaron inscripciones que prueban que estaban interesados en esta residencia, pero esto es todo lo que sabemos. Media no aparece de nuevo en la historia hasta la guerra entre el macedonio Alejandro Magno y el persa Darío III. Tras la derrota de este último en la batalla de Gaugamela (331), Darío trató de reconstruir su ejército en Ecbatana, pero en la primavera del 330 se vio forzado a huir al este y fue asesinado. Alejandro dejó inicialmente el control de Media a su general de confianza Parmenión, aunque posteriormente éste fue asesinado. Es conocido que Parmenión, y posteriormente otros dos macedonios, Sitalces y Cleandro, atacaron los santuarios zoroastrianos locales. En el 325, un líder local llamado Bariaxes se reveló contra los nuevos gobernantes, pero su rebelión fue suprimida por el sátrapa de Media de Alejandro, Atropates. Para restaurar el orden, Atropates tuvo que arrestar igualmente a los dos macedonios, quienes fueron de hecho declarados culpables por Alejandro y probablemente ejecutados. Tras la muerte del conquistador en el 323, Atropates fue reemplazado de su satrapía por un hombre llamado Peithon, aunque mantuvo el control de la parte norte de Media, que fue llamada posteriormente Media Atropatena. Su nombre perdura en dos provincias al norte de Irán, Azerbaiyán oriental y Azerbaiyán occidental, que no hay que confundir con el país del mismo nombre Azerbaiyán. Media Atropatena se convirtió en uno de los centros principales del zoroastrismo. Tras las guerras de los Diádocos, Media pasó a formar parte del imperio de Seleuco I Nicátor, el cual incluía partes de Anatolia y Siria, toda Mesopotamia y parte de Irán. Esto significó que Media continuó teniendo una alta importancia, ya que era justo el corazón del Imperio seléucida, así como lo había sido del imperio aqueménida. Se conservan monumentos de este período a lo largo de la Ruta de la Seda y otros lugares. Durante la segunda mitad del siglo III a.C., nómadas parnos empezaron a infiltrarse en Partia, al este de Media, y se comportaron paulatinamente de forma más independiente, llamándose a sí mismos finalmente como la región que acababan de conquistar, partos. El rey parto Mitrídates I el Grande (171-138 a.C.) fue capaz de conquistar Media y, habiendo tomado esta importante y estratégica satrapía, cruzó los Zagros y procedió a conquistar toda Mesopotamia. Durante siglos, Media fue el centro del imperio parto. A pesar de que sus capitales fueron Hecatompilos en Partia y Ctesifonte en Mesopotamia, los reyes partos siempre tenían que pasar por Media, y sabemos de construcciones partas en Ecbatana, así como en Kangavar y en Behistún. Habitantes, medos.

Media Atropatena

Atropatena (estado al sur de Azerbaiyán).

Media Atropatene

Atropatena (estado al sur de Azerbaiyán).

Media caña

En el antiguo Egipto, moldura cóncava que remata paredes, marcos de puertas y estelas, cuyo perfil es, por lo regular, un semicírculo. Finas estrías con remate de arcada y pintura de colores, permiten suponer que en la parte superior del mutro se colocaban hojas o plumas (?), que luego se inclinaban al exterior

Media cávea

En el teatro clásico, parte de la cávea situada entre el primer y el segundo praecinctio.

Media luna

Ver, Diana, Io.

Mediana

Medianis (topónimo que figura en la Tabla de Peutinger, entre Lossodica (hoy, Munningen) e Iciniacum (hot, Itzing), Alemania).

Mediana

Importante yacimiento arqueológico romano de época imperial, situado en las afueras de la ciudad de Naissus. En este lugar, el emperador romano Constantino el Grande construyó un palacio de gran tamaño, que incluye termas, granero y depósito de agua, con una rica decoración de frescos y mosaicos. La residencia fue construida en un terreno plano, con una superficie de más de 40 Ha, en un lugar alto, a cierta distancia del río y cerca de una fuente de aguas termales. La zona central estaba ocupada por la villa con su peristilo abierto, ninfeo y termas. Al oeste de la villa estaba el granero, y un poco hacia el norte hubo un edificio octogonal amplio con habitaciones. Al sur de la villa están los restos de varias edificaciones. La villa tiene una superficie de unos 6.000 m2 (98,6 x 63 m) e incluyó termas en el lado oeste y un pequeño ninfeo en el lado este. El eje longitudinal de la villa se encuentra en la dirección norte-sur. La casa estaba decorada lujosamente, de lo que dan testimonio las columnas de mármol, con bases y capiteles de diferentes tamaños, los restos de paredes cubiertas de mármol multicolor, frescos, etc.. Los suelos de mosaico del peristilo (450 m2) y de la sala de audiencias, están bien conservados. La parte central de la sala de audiencias se cubre con motivos geométricos, hechos a la manera de los mejores artistas. La parte central de esta estructura es un hexágono (3,2 m de lado) con una fuente en el centro, también en forma de hexágono. El tubo de plomo, utilizado para el abastecimiento de agua, se puede ver en el centro de la fuente. Las termas están situadas al noroeste de la villa y fueron probablemente utilizadas por los propietarios, a las que podían llegar directamente desde sus habitaciones. El granero (horreum) se encuentra a unos 150 m al oeste de la villa, y es un amplio edificio rectangular (91 x 27 m), con el eje longitudinal orientado de este a oeste. A lo largo de la pared oeste había cuencos de 1,40 m de profundidad, que servían para almacenar líquidos tales como aceite de oliva y vino. El depósito de agua (castellum aquae) se encuentra normalmente al final de cada acueducto romano. El agua se suministra desde este depósito a los pozos y fuentes, cuencas, termas y tal vez a canales de riego. Dos iglesias primitivas cristianas han sido excavadas, ambas construidas al mismo tiempo en algún momento después del 378. Después de la muerte del emperador Constantino en el 337, la residencia imperial fue utilizada por varios emperadores, como lugar de descanso en sus largos viajes o durante los preparativos para la guerra. Pasaron por aquí, Constancio II y Constante, los hijos de Constantino, Juliano el Apóstata, Valentiniano o Constancio III, esposo de Gala Placidia , padre de Valentiniano III. Devastado por los hunos en el 442 el palacio fue abandonado. Hoy, en las inmediaciones de Nis, Serbia.

Medianis

o Mediana. Topónimo que figura en la Tabla de Peutinger, entre Lossodica (hoy, Munningen) e Iciniacum (hot, Itzing). Hoy, se trata probablemente de la actual comuna de Gnotzheim, estado de Baviera, Alemania.

Médica

Sobrenombre de Minerva, presidenta de la medicina.

Medicamentum

Medicina que se administra a un enfermo para obtener su curación. Es responsable el que da un veneno en lugar de una medicina.

Medicaste

Medesicaste (hija natural de Príamo, casada con Imbrio, habitante en la ciudad de Pedaso. Los griegos se la llevaron ….).

Medicina

Los datos más antiguos que se poseen sobre la práctica de la medicina se remontan a la civilización sumeria. Los sumerios no tenían médicos titulados y dejaban a los enfermos expuestos para que los viandantes les aconsejaran remedios. Conocían la anatomía humana. En época paleobabilónica, el Código de Hammurabi ya cita a los médicos y cirujanos, a los que se les aplicaba la Ley del Talión si sus remedios resultaban desafortunados. Gran parte de la medicina griega hipocrática recoge la ciencia y los conocimientos médicos babilónicos. Estamos mejor informados de la medicina egipcia, ya que poseemos varios papiros y diversos fragmentos que contienen datos sobre la misma. El estudio de la anatomía humana estaba avanzadísimo. Posiblemente interviniera como causa decisiva el conocimiento del cuerpo humano y sus técnicas de embalsamamiento y momificación. Como es lógico, la mayoría son más bien vademécum de practicantes que obras de estudios teóricos. Pero el valor de los libros médicos conservados en el templo de Ptah en Menfis era tal, que los médicos griegos iban a consultarlos aún en los tiempos de Galeno. Algunos textos comprenden la exposición de los síntomas, el diagnóstico y los remedios que hay que aplicar. A menudo sólo viene el nombre de la enfermedad antes de la composición de los medicamentos. La materia médica es rica, pero frecuentemente resulta muy oscura para nosotros. En muchos casos se dan un número bastante grande de remedios distintos para la misma enfermedad. Los resúmenes que tenemos no precisan el empleo particular de cada uno de ellos ni las razones de sus diferencias. A veces intervienen recitaciones de fórmulas. Pero, en los textos médicos, nunca falta el remedio racional. El Papiro Edwin Smith, del Imperio Antiguo, da el comienzo de un tratado quirúrgico estrictamente racional y bien organizado. Empieza con las heridas de la cabeza, luego pasa a las del tronco, etc. Cada caso comprende la descripción clínica, el diagnóstico, la indicación sobre las probabilidades de cura y el tratamiento apropiado. Este detalle demuestra con toda evidencia que la medicina egipcia en el tercer milenio iba ya por el camino de lo que sería la medicina griega. Pero poseemos sólo raros fragmentos de los tratados médicos antiguos. El médico podía disponer de auxiliares: enfermeros, practicantes en vendajes, etc.. Existía cierta especialización médica: había cirujanos, oculistas, gastrólogos... Se cuidaban también los dientes. Se ejecutaba el empastado a base de crisocola. En ciertos casos, la utilización de remedios repugnantes (empleo de orines o materias fecales) debe imputarse al deseo de aplicar el amoníaco, que no sabían aislar. Aparecen verdaderas teorías médicas en el estudio de los vasos sanguíneos o del corazón. A despecho de las enormes lagunas de nuestra documentación, se puede tener la certeza de que la medicina egipcia es la madre de la griega. Los tratados hipocráticos revelan las influencias que recibieron de ella, y Dioscórides da todavía muchos nombres de materias médicas en egipcio. Desde nuestras más antiguas fuentes literarias, se sabe que en la edad heroica de Grecia, las actitudes ante la enfermedad y el dolor no eran sustancialmente diferentes que las que imperaban en los antiguos Egipto o Mesopotamia, en donde sus causas y la puesta a punto de remedios estaban relacionados con creencias sobrenaturales. Sin embargo, los dioses, además de provocar la muerte y la enfermedad, también curaban la enfermedad y sanaban las heridas. La medicina religiosa, así pues, estaba firmemente establecida y los sacerdotes en sus templos y santuarios se ocupaban de una necesidad humana eterna. Los pacientes en busca de cura podían buscar ayuda en una gran serie de dioses y semidioses (Ver, Incubación). El más importante de ellos era Asclepio, hijo de Apolo. En el último tercio del siglo V pasó de ser un héroe cultural menor a convertirse en un dios importante. En un principio se asumía que su templo en Cos era la cuna de la medicina griega. Se argumentaba que Hipócrates, el padre de la medicina, era un asclepíada y había aprendido medicina en el Asclepeo de Cos, y que él fue el primero en separar la medicina de la filosofía creando así la medicina racional. Pero esa visión de las cosas no se puede sostener. El templo de Cos no se construyó, de hecho, hasta fines del siglo IV a.C. y las afinidades entre la medicina hipocrática y las prácticas sanadoras dentro de los templos de Asclepio se explican mejor como el resultado de la influencia del primero sobre el segundo. La invención de la medicina racional es una de las más impresionante contribuciones de los antiguos griegos a la cultura occidental. Sus orígenes, sin embargo, deben buscarse no en la práctica de los templos, sino en la filosofía jonia de la naturaleza. La emancipación de la medicina de la superstición fue una consecuencia de la misma actitud mental que los filósofos milesios habían aplicado en primer lugar al mundo que les rodeaba. Sus intentos de explicar el mundo sin recurrir a la intervención sobrenatural supuso una transición de la conjetura mitológica a la explicación racional. Del mismo modo que ellos habían intentado explicar en términos puramente naturales fenómenos terroríficos como los terremotos, truenos y relámpagos, anteriormente considerados como manifestaciones de poderes sobrenaturales, esa misma perspectiva se aplicó más tarde por obra de los autores médicos a la explicación de enfermedades temibles como la epilepsia o la apoplejía. Los 60 ó mas tratados del Corpus Hipocrático están prácticamente liberados de magia e intervenciones sobrenaturales. Se han conservado tratados enteros en los que las causas y síntomas de la enfermedad se explican en términos naturales. Sin el ambiente intelectual del racionalismo jonio la medicina hipocrática nunca se podría haber concebido. Prácticamente todo lo que la separa de la medicina anterior y contemporánea deriva de su impulso filosófico, esto es, su actitud, procedimiento y modos de explicación racionales. Su convicción de que los seres humanos deben considerarse como productos de su entorno y de que están hechos con las mismas sustancias y sometidos a las mismas leyes físicas que el mundo en su conjunto. Su creencia de que las enfermedades poseían su propia naturaleza individual y seguían su curso en un período de tiempo fijo, totalmente independiente de la interferencia sobrenatural. Una importante manifestación de esta nueva actitud racional puede verse en el tratado sobre la Enfermedad sagrada, que intenta demostrar que la epilepsia tenía causas naturales como todas las demás enfermedades. La misma actitud se muestra en Aires, aguas y lugares, que intenta explicar las enfermedades en general como causadas por el clima y los rasgos topográficos. Este rechazo de las creencias en las causas sobrenaturales y en la eficacia de conjuros y encantamientos representa la deuda mayor y más duradera de la medicina con respecto a la filosofía. Sin embargo, los elementos irracionales no quedaron erradicados por completo de la medicina griega. Creencias supersticiosas siguieron actuando y las prácticas irracionales estaban firmemente asentadas como parte del folklore de la antigua Grecia. Durante la ilustración del siglo V a.C. el culto a Asclepio experimentó una gran expansión. Aunque la influencia inicial de la filosofía fue tan beneficiosa, su influencia continuada supuso una grave amenaza para los más ventajosos desarrollos de la medicina cuando, en el siglo V, los filósofos buscaron cada vez más ampliar su campo de intervención desde el mundo hasta el propio hombre y, como consecuencia de ello, comenzaron a poner sus teorías médicas sobre sus postulados filosóficos. Los más influyentes filósofos en este sentido fueron Empédocles, Diógenes de Apolonia y los atomistas. El peligro inherente en esta subordinación de la medicina a la filosofía fue reconocido por el autor de Sobre la Medicina Antigua y se estableció una vigorosa pero inadecuada oposición contra la intrusión filosófica. Claramente consciente de la oposición entre el dogmático a priori metodológico del filósofo y del acercamiento más empírico que precisa el médico, el autor rechaza los intentos de establecer hipótesis no verificables para explicar la enfermedad. Una actitud similar se muestra en Sobre la naturaleza del hombre, en donde la polémica se centra en aquellos que sostienen que el hombre está compuesto por una sola sustancia básica. Pese a esta vigorosa oposición, el Corpus Hipocrático manifiesta claramente la continua influencia de la filosofía. Algunos tratados revelan la influencia de un filósofo concreto. Otros son más eclécticos, otros más, al tiempo que condenan las intrusiones filosóficas están, no obstante, inconscientemente influidos por la filosofía. Sobre la naturaleza del hombre, por ejemplo, tan fuerte en su denuncia de esa práctica, formula irónicamente una teoría que ha contribuido más que cualquier otra al dominio de la filosofía sobre la medicina durante los dos siglos siguientes. Su autor, al plantear la teoría de los cuatro humores, que creía que estaba justificada empíricamente, apoya de hecho una teoría que se había desarrollado en el entorno filosófico presocrático y que es el equivalente médico de la teoría de los cuatro elementos (Ver, Elementos). Sin embargo, un tabú irracional permaneció profundamente arraigado. Los escrúpulos religiosos, la veneración de los muertos, y el temor al cadáver influyeron conjuntamente para prohibir la disección humana y trabar así seriamente los avances en el conocimiento de la anatomía humana. En el siglo III a.C. la medicina racional griega se había trasplantado a Alejandría. Allí dos médicos emigrantes, trabajando en un entorno nuevo y estimulante, en donde fueron capaces de prescindir de las inhibiciones operativas en Grecia continental, comenzaron la disección sistemática, incluso la vivisección, de cuerpos humanos. Avances sorprendentes fueron obra de Herófilo y de Erasístrato, especialmente por su descubrimiento del sistema nervioso. Sus cuidadosas disecciones proporcionaron la base y el estímulo para las investigaciones posteriormente desarrolladas por Galeno, cuyos trabajos terminaron por representar el mejor logro de la medicina racional grecorromana. Ver, Alcmeón, Botánica, Celso, Diocles, Educación, Filino, Filistión, Praxágoras, Sorano, Incubatio.

Medicinum

Asentamiento galo-romano de la Galia Aquitania cuyo nombre, por contracción, da lugar a su nombre moderno. Los sontiates, cuyo oppidum podría estar ubicado en Sos, fueron uno de los pueblos subyugados por Craso, Marco Licinio, teniente de Julio César en 56 a.C.. Hoy, Mézin, departamento de Lot-et-Garonne, región de Nouvelle-Aquitaine, Francia.

Médico

Medicus ("también los médicos son como los profesores, sólo que más dignos, pues se cuidan de la salud de los hombres ….).

Médico

Perteneciente o relativo a Media, o a los medos.

Médico egipcio

Los problemas relacionados con la salud eran una de las grandes preocupaciones de los egipcios, tanto que desarrollaron todo un ejército de médicos, que abarcaban la medicina general y distintas especializaciones. Su eficiencia estaba reconocida en todo el mundo antiguo. El título de médico queda atestiguado ya en la Dinastía I. Petrie encontró algunas evidencias en la necrópolis tinita de Abidos. Durante el Imperio Antiguo, es digna de mención la tumba de Anjmahor en Sakkara, donde se recogieron diversas y curiosísimas viñetas relacionadas con las prácticas médicas. Entonces estaban bajo la dirección de un Jefe de Médicos del Norte, aunque casi con toda seguridad éste tenía su homólogo en el Sur. Por otro lado, cada rama especializada tenía a la cabeza un Jefe Médico de rango superior que supervisaba el trabajo de sus "colegas". La existencia de la medicina en el Antiguo Egipto es muy antigua. Por ello, con el paso del tiempo, surgieron distintas especializaciones y éstas fueron agrupándose en escuelas sacerdotales que obedecían a una jerarquización. Heródoto detalla, con una precisión envidiable, las ocupaciones de éstos: "Asimismo, tienen especializada la medicina con arreglo al siguiente criterio; cada médico lo es de una sola enfermedad y no de varias. Así, todo el país está lleno de médicos; unos son médicos de los ojos, otros de la cabeza, otros de los dientes, otros de las enfermedades abdominales y otros de las de localización incierta". Los médicos podían compararse con los sabios de la Casa de la Vida, ya que con toda probabilidad estudiaban en esta institución y consultaban sus documentos. Estos personajes ostentaban títulos que no eran exclusivos del clero, tales como Portadores del Sello, Sacerdote Lector o Escribas-Médicos. Los que se ocupaban de lo que hoy conocemos como "medicina familiar" o "médicos de cabecera", eran designados genéricamente como Sunu. Entre ellos existían los ya mencionados médicos especialistas. Si atendemos a Clemente de Alejandría, él nos lista una serie de ellos y el Papiro Ebers menciona tres grupos generales de médicos. Como ejemplo de la sofisticación que llegaron a alcanzar, citaremos a los encargados de los problemas del corazón y a los dentistas, ya que se han encontrado prótesis para sustituir piezas dentarias perdidas. Por otro lado, un claro ejemplo de las distintas profesiones de un sólo individuo es el de Hesira, que vivió bajo el reinado de Dyeser (Dinastía III). El Museo de El Cairo conserva en sus salas los paneles de madera de su tumba, donde nos comunica que además de ser Supervisor de Escribas, era médico y dentista. Muchos de ellos eran laicos, pero la mayor parte de las veces estaban adscritos a una escuela sacerdotal, como los Sacerdotes de Sejmet y los Sacerdotes de Selkis, pero además de poder formar parte de un clero determinado, podían estar adscritos a diferentes lugares tales como: templos, el palacio real, necrópolis o la armada. Más concretamente, los Sacerdotes de Hor Imy Senut, los de Buau de Heliópolis, los de Thot, los de Isis y los de Amón, eran médicos de los ojos y estaban muy considerados, ya que las dolencias oculares eran muy frecuentes en el Antiguo Egipto. Hay que tener en cuenta que el potente sol y la constante presencia de la arena del desierto provocaban continuos trastornos en la vista. Un papiro médico-mágico que hoy se encuentra en el Museo Británico (EA 10059), datable entre los años 1300 a 1200 a. J.C, es el documento más antiguo que poseemos relacionado con la medicina, sin embargo, es una copia de un texto mucho más arcaico. En Egipto son numerosísimas las referencias en las que se muestra el deseo de que ciertas enfermedades dejaran libre a un enfermo. Por ejemplo, el papiro Estrasburgo 21, datado en la Dinastía XXI, bajo el reinado de Masaharta (hijo de Pinedyem I), relata la enfermedad del Primer Profeta y los deseos por que éste se recupere. Pero entre toda la documentación debemos resaltar: El Papiro Ebers y el Papiro Edwin Smith, copiado en el siglo XVII a. J.C de un texto, al parecer del Imperio Antiguo. Ambos mencionan las distintas especializaciones en las que se dividía este clero, entre las que podemos distinguir la cirugía humana y las prácticas veterinarias, además de citar variadas fórmulas para la curación de enfermedades. De entre todas ellas citaremos dos. La primera es efectivamente del Papiro Ebers, mientras que la segunda corresponde al Papiro de Berlín 31. Es realmente curioso que determinadas recetas tengan componentes completamente lógicos mientras que otras no podían por menos que provocar infecciones catastróficas para la salud del enfermo. Por otro lado, no hemos de olvidar los hallazgos de instrumentos médicos y los que se encuentran representados, por ejemplo, en los muros del templo de Kom Ombo. Al menos, durante la Baja Época, podían morar en los templos de dioses diferentes a los de su advocación. Conocemos la evidencia del título del Director de Sacerdotes Uab de Sejmet de la Casa de Ptah en los Templos del Muro Blanco. En principio no es extraño, ya que la diosa Sejmet era la esposa de Ptah, pero sabemos de su presencia en otros santuarios ajenos a la triada menfita (Ptah, Sejmet y Nefertum), quizá como colaboradores. Tanto los personajes que llevaban solamente el título de Sunu como los adscritos a algún dios (relacionado con la medicina) estaban debidamente jerarquizados. Encontramos, por ejemplo, a Sacerdotes Uab de Sejmet, Director de los Sacerdotes de Sejmet o a Supervisores de Sacerdotes Uab de Sejmet. Otros títulos frecuentes son: Jefe Médico o Jefe de Médicos, Supervisor de Médicos, Jefe de Médicos del Bajo Egipto, Jefe de Médicos del Alto y el Bajo Egipto, Médico de la Casa de Amón, Jefe de Médicos de la Casa de la Vida Hut Anj (en lugar de Per Anj), etc. Esta última rama del clero está documentada en Egipto desde el Imperio Antiguo. Tenemos pues, un primer grupo a la cabeza, formado por Los Profetas de Sejmet, a su vez jerarquizados y, un segundo grupo de Sacerdotes Uab de Sejmet, dirigidos por un Director de Sacerdotes Uab de Sejmet. Los primeros se encargaban del culto y servicio de la divinidad, como en otros cleros. Los segundos formaban el cuerpo general de médicos. Inmediatamente después, como en otros cultos, seguían las cantoras, los músicos masculinos (Hes) o femeninos (Heset), etc., todos ellos necesarios para las ceremonias religiosas. El carácter belicoso y destructivo de su diosa tutelar (Sejmet) no era para este clero un problema, ya que conocían como aplacarla, quedando completamente inmunizados ante los ataques coléricos de la misma. Conocían también las artes necesarias para eliminar las "plagas" o enfermedades que ella mandaba a animales y personas. Un médico recibía una alta paga por sus servicios, los pacientes debían abonarles una cantidad elevada, hasta 22 Deben de cobre. De él se esperaba, además de la curación y del tratamiento, la prescripción del estado del enfermo y las posibilidades de curación. Así, debía recitar en voz alta: "Esta es una enfermedad que yo puedo cura, ésta es una enfermedad que yo posiblemente pueda curar o ésta es una enfermedad que yo no puedo curar". Sus prácticas se desarrollaban en los santuarios. Sabemos que la tercera terraza del Templo Funerario de Hatshepsut en Deir el-Bahari era un lugar donde los enfermos acudían para ser curados. Igualmente conocemos recintos en templos más modernos, como por ejemplo el de Hathor en Dendera, que sirvieron para el mismo fin. Como entendidos en enfermedades, podían trabajar de forma privada e incluso al servicio de la corte. Su prestigio se articulaba en directa relación con sus conocimientos de las artes curativas y, durante el Imperio Nuevo, alcanzaron una importancia sin precedentes. Por todo ello, no es difícil afirmar su necesidad de conocer la escritura y de ser capaces de leer documentos archivados y relacionados con su saber. Consecuentemente, a partir del Imperio Nuevo, encontramos con frecuencia la aparición del título de Sacerdote Lector junto con del Sacerdote Uab de Sejmet. Todo parece indicar que en el Imperio Antiguo, la especializaci¢n se llevaba a cabo en las escuelas situadas en el Norte del país, hecho completamente natural, si tenemos en cuenta que este área fue capital de Egipto durante dicho período. Más tarde, en el Imperio Medio, se localizan en Abidos y Beni Hassan. Durante el Imperio Nuevo, la mayor afluencia vuelve a la capital, Tebas. Finalmente, en la Época Baja, la actividad sacerdotal se centraliza en Sais. El mayor número de médicos ejerce en Egipto durante el Imperio Antiguo, seguido por los Imperios Nuevo, Medio y la Baja Época respectivamente. Los médicos, tanto los que desempeñaban una labor mucho más "científica", como aquellos relacionados con la magia, actuaban en pasajes de los funerales y en todos los rituales donde se requería apaciguar a los espíritus malignos, potenciar las cualidades de los benignos y actuar sobre el cuerpo físico. Se conocen algunos casos durante el Imperio Antiguo en los que el cargo de médico fue ostentado por una mujer. No obstante, y aunque se quisiera incluir a toda una escuela sacerdotal femenina encargada de tal profesión, no existen elementos suficientes para una afirmación categórica. Sólo se puede adivinar la posible presencia de casos puntuales y de personal menor femenino encargado de asistir a los médicos en aquellos asuntos relacionados con la medicina de la mujer, como los partos, además de ser verdaderas especialistas en hierbas con propiedades curativas. Si analizamos las escenas de Teogamia, actuaban como comadronas. Una de estas excepciones es la dama Peseshet, mujer médico de la Dinastía IV. Los sacerdotes egipcios podían trabajar de forma privada como médicos (Sacerdotes de Sejmet) o como especialistas (Sacerdotes de Neit, Isis, Tueris), etc. La pertenencia a la escuela sacerdotal de estas divinidades estaba determinada por su preparación. Los que participaban en una rama de la medicina mucho más relacionada con la magia eran los Sacerdotes de Heka o de Selkis. No tenían obligación de vestir los atuendos sacerdotales ni de vivir en el recinto del templo. Sólo cuando estaban bajo el servicio del santuario tenían que ceñirse a normas estrictas. Es corriente encontrar en los documentos egipcios la existencia de sacerdotes Médicos Puros (Uab) o Sacerdotes de Sejmet. Suelen aparecer en relieves relacionados con escenas de carnicería, lo que nos hace pensar que posiblemente formaran un grupo de personal experto, encargado de la supervisión y buena marcha de los sacrificios. Como vemos, los médicos egipcios también ejercieron en actividades relacionadas con los animales, es decir, pudieron actuar como veterinarios, determinando la pureza de los mismos procediendo a las purificaciones rituales, participando en los or culos que requerían sacrificios y asistiendo a las ceremonias de ofrendas, tanto en las relacionadas directamente con el templo y el clero, como en las concernientes al rey o a particulares, etc. Ver, Mago egipcio.

Mediconnum

Vicus de la Galia céltica en la zona habitada por los túronos. Hoy, Mosnes, aunque otros proponen Mougon, comuna de Crouzilles, departamento de Indre-et-Loire, región de Centre-Val de Loire, Francia.

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