o Uxamam o Vasamam. Ciudad que se encuentra situada en el alto del Castro de Osma, con un emplazamiento excelente sobre la profunda hoz realizada por el río Ucero. En este solar se asentó la ciudad arévaca y posteriormente la hispanorromana. Uxama quedaba comunicada por la vía Astúrica a Caesaraugusta con otros centros de gran importancia, caso de Clunia, Numancia y otros. De la ciudad partían vías secundarias, en dirección sur y sureste, que le comunicaban con otras ciudades del propio Convento Jurídico Cluniense, al que pertenecían. Uxama aparece citada en textos, itinerarios, monedas e inscripciones de la época. Perteneció a la Tarraconense en época julio-claudia. Su identidad con el yacimiento del Alto del Castro se conoce desde el siglo XVI. De las etapas cronológicas anteriores a la conquista romana se carece de una información más precisa. Así, se sabe que en la Segunda Edad del Hierro era un oppidum arévaco, pero se desconoce la ubicación de su hábitat, pues los trabajos de excavación realizados en el Cerro no han proporcionado datos bien definidos sobre la Uxama indígena, aunque son visibles algunos restos de viviendas y tramos de muralla talladas en la roca, que pueden ser adscritos a este momento cronológico. Completa la información arqueológica sobre la etapa celtibérica la aportación que proporcionan las investigaciones en las necrópolis de incineración de Portuguí y Fuente de la Araña, con una cronología que abarca desde el siglo III al I a.C.. Sus características formales son similares a las de otros cementerios de la misma fecha. La población que se estableció durante la Segunda Edad del Hierro, que sobrevivió a las Guerras Celtibéricas, se romanizó y convirtió la ciudad en un lugar próspero, jugando en ello un papel importante su posición geográfica. En esta etapa, la acuñación de monedas es uno de los aspectos mejor conocidos en Uxama; sus piezas corresponden a bronces con jinete y la leyenda Uxamus, en unas series, y Us/Arcailicos, en otras. Las monedas indígenas halladas en las excavaciones de la ciudad señalan que mantenía relaciones económicas con la zona oriental de la Meseta y el Valle del Jalón. Como una más de las ciudades de los arévacos, participó activamente en las guerras celtibéricas (153-133 a.C.), siendo conquistada por Roma en el 99 a.C.. Más tarde, apoyó la causa del rebelde romano contra su propia metrópoli, Quinto Sertorio, por lo que fue destruida por Pompeyo el Magno en el año 72 a.C., aunque fue reconstruida poco después. Mencionada por Plinio y por Ptolomeo, como una de las comunidades del conventus iuridicus Cluniensis de la provincia Hispania Citerior Tarraconensis. Se convirtió en municipium bajo Tiberio, empezando un importante proceso de monumentalización, que consistió en la construcción de un pequeño foro, una serie de grandes mansiones urbanas, unas murallas y un verdadero barrio fabril a orillas del río Ucero. Posteriormente aparece como una mansión (siglo III) de la importante calzada romana que unía Caesaraugusta (Zaragoza) y Asturica Augusta (Astorga, León) a través del valle del Duero. La ciudad experimentó, durante el Alto Imperio, un notable progreso que se comprueba en el desarrollo urbano y la creación de barrios periféricos, caso del de Santa Marina o el de Ucero, posiblemente éste destinado a oficios artesanales. Los hallazgos en las excavaciones permiten constatar ese auge de la ciudad, reflejado en las importaciones con otras zonas de Hispania y Galia, que competirán con las manufacturas de tradición indígena que marcan su propia identidad y la pujanza de su economía. Este desarrollo se encuentra en relación con aspectos político-administrativos, ya que Uxama pasó de ser una civitas peregrina a convertirse en municipio latino. En el Bajo Imperio la ciudad conserva su ritmo de vida; no presenta un deterioro apreciable e incluso se mejoran algunos edificios y la muralla. A juzgar por los restos cerámicos hallados en Uxama, se mantiene una línea común con el resto del territorio hispano, demostrándolo las piezas halladas. También se produce un momento de esplendor en la zona de influencia de la ciudad, que se refleja en las villae de su entorno (Rioseco de Soria, Valdanzo, Santervás del Burgo, Barcebalejo, Vildé, etc..) que mantuvieron fuertes relaciones con ella. La cristianización, como ocurrió en casi toda la Meseta, debió ser tardía, y en el siglo VI, tras el asentamiento visigodo, la vida de Uxama era bastante activa e influyente. En ella se crea la sede episcopal oxomensis siendo probable la existencia de algún edificio religioso de los ss. VI-VII, todavía no localizado. La ciudad se abandonó oficialmente en el siglo VIII, tras la campaña despobladora de Alfonso I. En la siguiente centuria se repuebla la zona, fundándose Osma en el llano, a escasa distancia de la antigua ciudad del Cerro del Castro y junto a los restos del castillo, distinguiéndose desde los tiempos visigóticos como sede episcopal. En época de los visigodos y en el siglo VI, los obispos, asisten a los Concilios de Toledo. Hoy, Burgo de Osma, provincia de Soria, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Ver, Axinio, Usamus.