o Ur-Nammu o Ur-Namma o Ur-Engur (ss. XXII-XXI a.C.). Gobernador o general de Ur, que fue rey (2.112-2.095) fundador de la Dinastía III de Ur. Contemporáneo de Utuk-hegal, rey de Uruk, y de Gudea de Lagash. Se ignora totalmente la ascendencia de este personaje, que durante el reinado de Utu-khegal de Uruk (tal vez su hermano) había actuado como gobernador militar (shagina) en Ur. Por un contencioso entre Lagash y Ur, resuelto a favor de la primera, Ur-Nammu no dudó en proclamarse independiente en el 5° año de reinado de Utu-khegal. Esta defección sería más tarde justificada con motivos religiosos. Muy pronto Ur-Nammu logró apoderarse de Lagash, eliminando al último ensi de su segunda dinastía, llamado Nam-makhani e incluso a algunos reyes de otros importantes enclaves. Su dominio sobre la zona le llevó a titularse "Rey de Sumer y Akkad", procediendo luego a una reforma en profundidad de las antiguas estructuras sumerias. Para ello organizó su reino a modo de monarquía, centrando en su persona todos los poderes y dotando a Ur de un magnífico palacio real y otras construcciones religiosas, entre las que destacó su zikurratu, llamada Etemenninguru. Por unos clavos de fundación, hallados en la zona de Diqdiqqah, se sabe que restableció la seguridad de las costas y de los puertos, lo que posibilitó de nuevo un floreciente comercio en los muelles fluviales (Ur, Nippur, Lagash). Ur-Nammu fortificó con murallas su capital, estableció un nuevo sistema de pesos y medidas, así como un calendario; también resolvió problemas territoriales, sobre todo en la zona norte, mediante una adecuada reforma catastral. Regularizó las relaciones sociales y económicas al promulgar el código de leyes redactado en sumerio que lleva su nombre, que suponía la unificación de la jurisprudencia, encontrado en su rico archivo de Nippur. Se considera este código el precedente directo del de Hammurabi. Modernamente se atribuye su autoría a su hijo Shulgi. El país lo dividió en provincias al frente de las cuales colocó a sus antiguos gobernadores, a quienes confirmó en sus derechos a cambio de fidelidad, impuestos y colaboración en los trabajos públicos. Tomó también parte en la expulsión de los últimos residuos de gente qutu, según se sabe por un himno religioso. Otro himno, conocido como "El viaje de Urnammu al Infierno" se centra en su muerte, exequias y entrada en el mundo del Más Allá. Al parecer murió en el transcurso de una batalla. Ur-Nammu fue deificado en vida, como lo demuestra un cilindro-sello en el que está representado como un dios. Fue enterrado en un magnífico mausoleo levantado no lejos de la antigua necrópolis de Ur. Fue sucedido en el gobierno por su hijo Shulgi, tenido de su esposa Watartum, que también le había dado dos hijas, una, Ennirgalanna, que fue alta sacerdotisa de Nanna en Ur, y otra, cuyo nombre no ha llegado. Ver, Utuk-hegal, Nam-makhani, Siatum, Dinastía III de Ur.