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Palabra   |   Descripción

Bad

Ángel o genio que según la tradición de los magos preside a los vientos y es como el Eolo de los griegos. Tiene además la intendencia de todo lo que llega al día 22 de cada mes del año persa. El mes que lleva el nombre de Bad es también consagrado a este genio.

Bad Cannstatt

Localidad de Germania Superior. El distrito de Cannstatt constituye la zona más antigua y grande de la ciudad de Stuttgart. Hubo una ciudadela romana que se remonta al siglo I, con una de las posiciones más importantes en la zona, al estar situada en la orilla del Neckar y en el cruce de varias vías. Con la invasión de los alanos en el 260 finalizó la presencia romana en el lugar. Hoy, Stuttgart, Baden-Wurtemberg, Alemania.

BAD EMS

o Castillo de Bad Ems. Fuerte romano situado en la frontera norte del Imperio, situado en el Limes Germanicus, en la provincia de Germania Superior. Construido en piedra, tenía unas dimensiones de 90x140 m, 1,3 Ha. Estuvo ocupado hasta mitad del siglo III (259/260). Se han recuperado ladrillos de la Legio XXII y de la Cohors IIII Vindelicorum "cuarta cohorte de Vindeliker". Tres kilómetros al norte de la fortaleza se descubrió una fundición romana de plomo. Había minas de plomo, plata y cobre. También aguas termales. Existe un asentamiento civil (vicus). Hoy, Bad Ems, región del Rhin-Palatinado, entidad local de Rhein-Lahn-Kreis, Alemania. Ver, Limes Germanicus.

Bad-tibira

"Muro de los trabajadores de cobre" o "Fortaleza de los herreros" o "Lugar donde el metal se refina". Ciudad sumeria, que aparece entre las ciudades antediluvianas en la Lista de reyes sumerios. Su nombre acadio era Dûr-gurgurri y también fue llamado Pantibiblos por autores griegos como Abideno, Apolodoro de Atenas y Beroso. Esto puede representar otra versión del nombre de la ciudad, Patibira. De acuerdo con la Lista de reyes sumerios, Bad-tibira fue la segunda ciudad en "ejercer la realeza" en Sumer antes de la inundación, después de Eridu. Se decía que estos reyes eran En-men-lu-ana, En-men-gal-ana y Dumuzid el Pastor. El primer texto sumerio de Inanna "el descenso al inframundo", menciona el templo de la ciudad E-mush-kalamma. En esta historia, Inanna disuade a los demonios del inframundo de tomar a Lulal, patrona de Bad-tibira, que vivía en la miseria. Finalmente toman a Dumuzid, quien vivió en opulencia palaciega en Uruk. Este Dumuzid se llama "el Pastor", que en la Lista de reyes sumerios reside en Bad-Tibira en contraste con el Dumuzid postdiluviano, el Pescador, que reina en Uruk. El "texto de hermandad" en las inscripciones cuneiformes sobre conos saqueados en el sitio en la década de 1.930, registra el pacto de amistad de Entemena, gobernador de Lagash, y Lugal-kinishedudu, gobernador de Uruk. Identifica a Entemena como el constructor del templo E-mush para Inanna y Dumuzid, bajo su epíteto local Lugal-E-mush. Algunos trozos de ladrillos medio borrados del montículo llevaban la inscripción de Amar-Sin, de la Dinastía III de Ur. Los pedazos de ladrillo vitrificado esparcidos sobre la superficie del gran montículo fueron testigos de la destrucción de la ciudad por el fuego. La posesión de la ciudad alternó entre Larsa, cuyo rey Sin-Iddinam afirma haber construido la gran muralla de Bad-tibira, e Isín, cuyo rey Lipit-Ishtar, "el pastor de Nippur", afirmó haber construido allí la "Casa de justicia". Hoy, Tell al-Madineh, entre Ash Shatrah y Tell as-Senkereh (antigua Larsa) en el sur de Iraq.

Bad-tibira

"lugar donde el metal se refina" (en sumerio) o Dûr-gurgurri (en acadio). Ciudad sumeria que aparece en las leyendas como una de las primeras fundaciones en la Tierra, anterior al Diluvio. Se cree que se corresponde con la actual Tell al-Madineh, al sur de Iraq. Los griegos la llamaron Pantibiblos. Según la Lista Real sumeria, Bad-tibira fue después de Eridu la segunda ciudad en tener un gobierno, por lo demás propio, de cuyos reyes no se sabe si fueron reales o legendarios. En tiempos de la Dinastía III de Ur se encuentran restos vitrificados que indican que fue incendiada; entonces la ciudad perdió el autogobierno y sus posesiones se dividieron entre Isín y Larsa.

Badaca

Ciudad de la región de Elymaida. Se desconoce su ubicación, pero hay quien la sitúa a 25 millas al noroeste de Susa, Irán.

Badais

Pueblos de la Tartaria desierta que adoraban el Sol bajo el símbolo de un pedazo de tela encarnada que hacían flotar por el aire.

Badakon

Bedaium (población romana del Noricum. Claudio Ptolomeo la llama Bedakon o Badakon. En el Itinerario de Antonino aparece ….).

Badara

Población situada al noroeste de la región de Gedrosia, en la comarca llamada Pardene, cerca de la frontera de Ariana, en la orilla derecha y cerca del nacimiento de un afluente del río Arachotus, afluente por la derecha del Etymandrus, tributario del Aria Palus. Hoy, Kelat.

Badari

o El-Badari. Pueblo del Alto Egipto, al sur de Asiut, en cuyas cercanías se descubrieron unas necrópolis prehistóricas y que ha dado su nombre a la civilización que sigue al neolítico en Egipto, la llamada cultura eneolítica badariense. Con ella se inicia el período Eneolítico en Egipto, derivado de la última fase cultural tasiense; con ella aparece el cobre. Su cultura material destaca por las decoraciones de esmalte azul y las figurillas femeninas de arcilla y marfil. A esta época pertenecen las primeras paletas para ungüentos magníficamente decoradas. También se han encontrado peines cortos de marfil y recipientes de piedra. Muertos colocados sobre el costado derecho, con el rostro hacia el Oeste. Ver, Badariense.

Badariana

o Época Badariana. Nombre que deriva de Badari, lugar del Medio Egipto donde se han encontrado tumbas protohistóricas, de las cuales algunas son típicamente "nagadienses", pero otras revelan una cultura claramente distinta. Se ha dado a esa cultura, representada en otros sitios próximos, el nombre de badariana. Ver, Badari, Badariense.

Badariense

o Tasiense. Primera cultura predinástica de Egipto que originalmente se identificó en El-Badari, localidad del Alto Egipto, y se extiende desde el 5.500 al 4.000 a.C., aproximadamente. Los badarienses fueron agricultores, y domesticaron la cabra y la oveja. Mantuvieron algún tipo de contacto con el mar Rojo, habiéndose encontrado conchas de esa región en sus enterramientos. Fueron alfareros excepcionalmente hábiles, cualidad visible en su bella cerámica bruñida, con el borde superior negro, lo que se lograba poniendo boca abajo la cerámica en el fuego. Una cerámica similar se fabricaba en Nubia hasta tiempos muy recientes. La cerámica badariense es aún más destacable por la extrema delgadez de sus paredes y por su excepcional dureza. Tales resultados solamente podían ser obtenidos por hábiles alfareros, capaces de controlar con gran precisión la cocción a elevadas temperaturas, y empleando una técnica tradicional muy antigua y segura. Los badarienses enterraban a sus muertos en el desierto, en tumbas poco profundas, de forma que del material excavado sobresalía un montículo sobre el enterramiento. Estas tumbas iban a ser una característica inmutable en la forma que tenían los egipcios de enterrar a sus muertos, aunque, como veremos más adelante, se transformó drásticamente, especialmente en los enterramientos pertenecientes a personas de un estatus elevado en las primeras dinastías, más de dos mil años después de los tiempos badarienses. La cultura badariense fue seguida por la primera cultura que se asocia en arqueología con el importante yacimiento predinástico de Naqada. Ver, Amratiense, Gerzense.

Badb

Según la mitología celta, Badb es una diosa de la guerra que podía transformarse en "cuervo". A veces es llamada Badb Catha "cuervo de la guerra". Se dice que puede también adquirir la forma de lobo. Para controlar el rumbo de la batalla, Badb provocaba confusión en los soldados para llevar a un desenlace favorable a sus deseos. Junto con sus hermanas Morrigan y Macha forma una tríada de diosas de la guerra. Otras versiones dicen que Macha y Badb son personificaciones de la misma Morrigan, o simplemente nombres dados a ella.

Badegia

Badeia (localidad romana de la Galia, en la Narbonense I).

Badeia

o Badegia o Badera. Localidad romana de la Galia, en la Narbonense I. Estaba en la vía romana que iba de Toulouse a Narbonne. Hoy, Bazièges, departamento de Haute Garonne, región de Occitania, Francia.

Badera

Badeia (localidad romana de la Galia, en la Narbonense I).

Baderich

Baderico ((480-529). Co-rey de los turingios junto a sus hermanos Hermanfredo y Berthar, tras la muerte de su padre, el rey Basino).

Baderico

o Baderich o Boderic (480-529). Co-rey de los turingios junto a sus hermanos Hermanfredo y Berthar, tras la muerte de su padre, el rey Basino. Eran hijos de Basino y su esposa Basina. Hermanfredo, instigado por su esposa Amalaberga, derrotó en batalla a Berthar, tras lo cual pidió ayuda al rey Teodorico I de Austrasia para derrotar a Baderico. Teodorico aceptó y juntos derrotaron y mataron a Baderico en 529. De esta forma Hermanfredo se convirtió en el único rey de los turingios.

Badezoros

Baal-Ma'zer II ((siglo IX a.C.). Rey fenicio (ca.856-850) de Tiro, sucesor de Ittobaal I. Baal-ma'zer II se vio obligado a pagar tributo al final de ….).

Badh

Morrigan ("la reina de los fantasmas". Morrigan, también conocida como Morrigu, es la diosa celta de la muerte y la destrucción).

Badiza

Ciudad del Brucio de ubicación desconocida. Habitantes, badiceos. Hoy, en Italia

Badona

(siglo VI). Reina de España, mujer de Recaredo, convertida con él al catolicismo. Hace mención de ella el acta del Concilio tercero de Toledo, celebrado en el año 589.

Badu

Las helenas, viendo su país despoblado de hombres, hicieron un voto a Atenea para obtener de la diosa que pudiesen concebir en el mismo momento que vieran a sus maridos. Su voto fue atendido y así es que reconocidas elevaron un templo a Atenea madre de los hombres. En memoria de este gran y afortunado acontecimiento, ambos sexos dieron de concierto el nombre de Badu al lugar donde se habían encontrado y al río que se hallaba cerca, pues Badu era una palabra que en su idioma expresaba el placer que sintieron con la reunión.

Baduhena

Diosa y pitonisa adorada por los frisones. Le rendían culto en un extenso bosque de Germania que comprendía territorios de los caucos y de los frisones y se le ofrecían sacrificios humanos, según refiere Tácito. En este bosque (Baduhennae lucus o Baduhennae Sylva) fueron asesinados 900 romanos en los últimos años del imperio de Tiberio.

Baduhennae lucus

Ver, Baduhena (diosa y pitonisa adorada por los frisones).

Baduhennae Sylva

Ver, Baduhena (diosa y pitonisa adorada por los frisones).

Baduhilda

Ver, Wieland, Wattich.

Baduila

Totila ((siglo VI). Nacido en Treviso, fue rey de los ostrogodos del 542 al 552, tras la muerte de su tío Hildibaldo y el asesinato de ….).

Bady

Fuente en la que Heracles paró a descansar y cuya agua le pareció particularmente buena, por lo cual llamó al manantial Bady, que en dialecto de Élide significa "agradable". Ver, Heracles, Guerra contra Augias.

Baecolicus

Monte del interior de Libia. Hoy, Moraije.

Baecula

o Bécula o Baikor. Municipio de la provincia de Jaén situado al norte de la misma, a 384 m de altura, en las estribaciones de la Sierra Morena, entre los ríos Rumblar y Guadiel. A siete kilómetros al sur de Linares, en la orilla norte del Guadalimar, afluente del Guadalquivir, y a 15 km al norte de Cástulo. Por su enclave estratégico fue lugar de asentamiento de numerosas culturas que pasaron por la península, como los iberos, que la denominaron Baecula. En el 208 a.C. Escipión el Africano derrotó en estas tierras al cartaginés Asdrúbal Barca. Hay quien situa el lugar de esta batalla en el cerro de Las Albahacas, dentro del término municipal jienense de Santó Tomé. Hoy, junto a Bailén, provincia de Jaén, comunidad autónoma de Andalucía, España.

Baedro

Localidad de la Hispania romana. Baedro no figura en las fuentes clásicas, y su ubicación es todavía hoy objeto de discusión. Unos lo colocan en Pedroches, otros en El Viso, donde hay constancia de varios fallecidos con origo baedronense. En todo caso habría que buscarla en la zona oriental de la comarca de los Pedroches, al norte del territorium de Mellaria y al oeste del de Solia. Si bien no se tiene constancia explícita del municipium, un epígrafe informa de la existencia de un ordo Baedronensium y de varios baedronenses inscritos en la tribu Quirina. Aunque la existencia de un ordo, por si mismo no presupone la existencia de un municipio, el hecho de que esté asociado a la tribu Quirina es determinante de su existencia y de su condición Flavia. A pesar de que la epigrafía no nos informa de edificaciones públicas, ni de actos de evergetismo, salvo los gastos del funeral público y la sepultura de Caius Papirius Níger financiados por el municipio, la afluencia de emigrantes de muy diverso origo: Mellarla, Corduba, etc., deja traslucir un núcleo dinámico y atractivo en la zona. Hoy, al noroeste de Los Pedroches, provincia de Córdoba, comunidad autónoma de Andalucía, España. Ver, Trifinium de Villanueva de Córdoba.

Baefre

Baufre ((siglo XXV a.C.). Faraón del Imperio Antiguo y de la Dinastía IV (2.613-2.494). También conocido como ….).

Baelibio

Dios prerromano de la península Ibérica conocido por dos inscripciones encontradas en san Bartolomé (Angostina), entre las sierras de Cantabria y Toloño. A partir del estudio de la primera, se le denominó Baelisto. En la segunda, mencionaba a Baelibio. Al retomarse el estudio de la primera inscripción, confirmo que el teónimo, que sufría roturas parciales en algunas letras, no era visible. Desde entonces se asoció el nombre de la deidad al orónimo Bilibio, monte de 640 m de altura situado a 30 km hacia el oeste de la ermita de san Bartolomé. La primera interpretación de la primera inscripción consideró su nombre como Baelisto. Este fue vinculado con el radical Bhel "blanco/brillante" y la terminacian "sto", con "el que más". De tal forma una interpretación muy aproximada desde el punto lingüístico del nombre, nos dice que Baelisto significaría "el más resplandeciente/el más brillante", es decir, el Sol. Esta interpretación lo equiparaba con Apollo Belenos. Su nombre probablemente evolucionaría de Baelibio a Belibio y de este a Bilibio. El nombre del monte Bilibio ya aparece documentado por san Braulio (ca.590-651), obispo de Zaragoza, en su Vita Sancti Aemiliani, refiriéndose a él como castellum Bilibium. Baelisto es una deidad adorada por los celtas de la Rioja, los berones. No se han encontrado muchas referencias a este dios en la geografía hispánica. Tan solo la ya mencionada en la Rioja (Castilla) y en Asturias, tierra de los astures, donde aún hoy sobreviven algunos topónimos de pueblos que hacen relación directa al dios, como el pueblo de san Juan de Beleño), en la ya citada Asturias. Muy posiblemente Baelisto y como ocurre con gran cantidad de dioses en las Galias y en Hispania, está vinculado a un lugar concreto. Por lo cual es complicado encontrar más referencias al dios fuera de ese ámbito cultural o geográfico, al menos con el mismo nombre. Hay quien emparenta al dios de los berones Baelisto, con un culto a los montes y alturas, algo también muy extendido entre las religiones naturalistas como fue la celta. Esto no significa que fuera una deidad de los montes, aun cuando posiblemente ejerciera un poder sobre su territorio, sino quizás más bien que para la nación de los berones el dios viviera en el monte Bilibio. Parece muy evidente que Baelisto tiene una relación directa con el también dios de los galos Belenos/Apolo, siendo ambos dos dioses símbolos no del poder del sol como tal, es decir, de la fuerza bruta o heroica, sino de la luminosidad del sol, de la luz, del fuego. Un dios que representa al fuego, como medio de luz, de gran poder purificador de las cosechas, ganado, y malos augurios. Así al menos estaba considerado en las Galias, donde los hermanos del otro lado del pirineo le consagraron la fiesta de Beltaine. Aun cuando es cierto que muy posiblemente Baelisto sea el mismo dios Belenos de los galos, al menos si comparte simbolismo solar, luminoso y de fuego. No se puede demostrar y seguramente nunca podremos hacerlo, por lo que le trataremos como un dios semejante pero no igual. Baelisto sera el dios purificador, el dios de la luz resplandeciente, el dios del sol como símbolo del fuego que purifica, que da perdón, que nos limpia de nuestras malas acciones cuando mostramos arrepentimiento. Es un dios protector al que los galos ofrecían ganado para que atravesara las llamas de las fogatas en su honor durante el Beltaine para que de esta forma fueran purificadas de malas energías, a la par que protegidas. Hoy en día se cree ver en la tradición soriana del "paso del fuego" una reminiscencia de los rituales celtas hispánicos de purificación. Donde los guerreros o gentes del pueblo, cruzarían las brasas tiradas en el suelo, unos como símbolo de valor, y otros como símbolo purificador. Ver, Bilibio (aldea de los Riscos de Bilibio, donde el río Ebro entra en La Rioja por el lugar de Las Conchas).

Baelisto

Ver, Baelibio (dios prerromano de la península Ibérica).

Baelo Claudia

o Belo o Belón o Bolonia o Belona o Baeloe o Bailo o Belone Claudia. La ciudad romana de Baelo Claudia estaba situada en la Ensenada de Bolonia, dentro del actual Parque Natural del Estrecho de la pedanía tarifeña de Bolonia, a unos 22 km al noroeste de la ciudad de Tarifa, Cádiz, España. Perteneciente a la Bética en época julio-claudia. La ciudad nace a finales del siglo II a.C. sobre un asentamiento fenicio-púnico más antiguo (Bailo, Baelokun), y su existencia está muy relacionada con el comercio con el norte de África, ya que era el principal puerto marítimo que enlazaba con la ciudad de Tingis. Es posible que Baelo Claudia tuviera algunas funciones de centro administrativo, pero la pesca, la industria de salazón y el garum, fueron las principales fuentes de riqueza. El emperador romano Claudio le concedió el rango de municipium y el nombre de Claudia. Entonces se la dotó de un nuevo trazado urbanístico regular que aún hoy es visible. La vida de estas poblaciones alcanzó pleno esplendor entre los siglos I a.C. y II d.C., iniciándose su decadencia a partir de segunda mitad del siglo II, cuando un gran maremoto arrasó gran parte de la ciudad. A sus desastrosos efectos se sumaron la crisis del siglo III y las incursiones de hordas de piratas, fundamentalmente mauritanos y germanos. Aunque experimentó un ligero rebrote en el siglo III, la ciudad fue abandonada definitivamente en el siglo VII. En el yacimiento se conservan los elementos más representativos que constituían la esencia de una ciudad romana; ésta contaba con una cerca o muralla, de la que se conservan las puertas principales; edificios de carácter administrativo como la curia (senado local) o el archivo municipal; la plaza empedrada del foro, rectangular, flanqueado por pórticos a este y oeste; hacia el sur se alzaba una gran basílica con columnata interior que sostenía el techo; aquí se ha encontrado el torso de una estatua colosal de Trajano vestido con la toga; un palacio de justicia (basílica judicial); cuatro templos: tres dedicados a cada uno de los componentes de la Tríada capitolina (Júpiter, Juno y Minerva) y uno dedicado a la diosa egipcia Isis. Una disposición similar sólo ha sido hallada en la ciudad de Sufetula en Túnez. También pueden verse restos de las tiendas (tabernae); el mercado (macellum), que, aunque con restos modestos, es el mercado romano mejor conservado de entre los escasos ejemplares descubiertos hasta el momento en la península Ibérica; las termas (termae) y el teatro, edificado según el modelo romano habitual, su cavea corresponde a un semicírculo y está sostenida por arcadas. El abastecimiento de agua de la ciudad se realizaba por medio de tres acueductos. También puede apreciarse la zona industrial con restos de las instalaciones para la fabricación del garum, calles, acueductos, restos del sistema de alcantarillado, etc.. En un estado excelente de conservación se halla la muralla, provista de torres cuadrangulares y puertas; fuera de éstas, a lo largo de las vías que llevaban a Cádiz y Málaga, se extienden las necrópolis, conocidas por haber proporcionado numerosos retratos muy esquemáticos, de carácter marcadamente local. En ningún otro yacimiento romano de la península Ibérica es posible extraer tras la visita una visión tan completa del urbanismo romano como en Baelo Claudia. En esto radica su principal interés, destacado también por el espectacular paisaje que rodea a la ciudad. Hoy, Ensenada de Bolonia, provincia de Cádiz, comunidad autónoma de Andalucía, España.

Baeloe

Baelo Claudia (la ciudad romana de Baelo Claudia estaba situada en la Ensenada de Bolonia, dentro del actual Parque Natural del Estrecho de la pedanía ….).

BAENA

Localidad romana de la Bética. Su etimología procede de Baius, nombre de un hacendado romano. En el término municipal de Baena abundan los restos ibero romanos (Torreparedones, Izcar, cerro Minguillar, etc...). Son numerosos los testimonios arqueológicos que ponen de manifiesto el asentamiento humano en la zona desde tiempos prehistóricos, destacando los yacimientos procedentes de la Edad de los Metales, además del legado cultural dejado por los iberos, con numerosos hallazgos religioso-funerarios (Torreparedones), entre los que se encuentra la llamada Leona de Baena, conservada en el Museo Arqueológico Nacional. Esta escultura fue hallada en el cerro del Minguillar, donde se cree que se hallaba Iponoba, ciudad ibérica citada por Plinio el Viejo. No está fehacientemente comprobado que los romanos distinguieran a este núcleo de población con la denominación de Julia Regia o Virtus Julia por la ayuda que prestó a Julio César en la batalla de Munda contra los hijos de Pompeyo. Hoy, Baena, provincia de Córdoba, comunidad autónoma de Andalucía, España.

Baenacus

Benaco (lago del norte de Italia, en la Galia Cisalpina (Transpadana)).

Baenre-Merineteru Mineptah

o Merenptah (siglo XIII a.C.). Faraón (1.224-1.204 a.C.) del Imperio Nuevo y de la Dinastía XIX (1.305-1.186 a.C.). Decimotercer hijo y sucesor de Rameses II, y cuarto hijo de la segunda Gran Esposa real Isis-Nofret. Tenía 60 años al acceder al trono. Se inicia el declive de la Dinastía XIX. Favorito de su padre, y tras haber muerto dos de sus hermanos mayores, elegidos como herederos, actuó como corregente en los últimos doce años del reinado de Rameses II. Según la tradición, fue el "faraón del Éxodo", aunque no hay referencias de que ni él ni ningún otro faraón muriese ahogado en el Mar Rojo, o de que una gran comunidad semítica estuviera cautiva en Egipto. Es más, el hecho de haber hallado su momia no en su tumba del Valle de los Reyes, sino en la de Amenofis II, sería la prueba de que no pudo haber muerto en el Mar Rojo persiguiendo a Moisés. Sin embargo, la primera referencia histórica a Israel se encuentra precisamente en una estela de la capilla funeraria de Merenptah, donde es mencionado como una población nómada de Palestina. La capital se traslada definitivamente a Pi-Rameses. Los Pueblos del Mar ya habían irrumpido en el Mediterráneo oriental y se establecieron en la actual Libia, desde donde empezaron a atacar a Egipto. Entre los hechos más gloriosos de su reinado se halla el haber detenido en el delta, cerca de Pi-ire (Pi-yer) una invasión de libios y de Pueblos del Mar (luka, akiwasha, tursha, sahrden,shekelesh), dirigidos por el rey Meryey, hecho ocurrido al final de su quinto año de reinado y conocido por la inscripción histórica de Karnak, fijada en el muro este del área del séptimo pilono, la Estela de Athribis y el himno de victoria de la famosa Estela de Israel (de granito y de 3,18 m de altura), ambas hoy atesoradas en el Museo de El Cairo. Con Hatti y su rey Arnuwandas III, Merenptah continuó las relaciones amistosas, enviando a aquel país víveres y cereales para paliar los destrozos causados por los Pueblos del Mar en las cosechas o para hacer frente a alguna carestía, aunque hoy se cuestiona esta ayuda. Asimismo, sus tropas llevaron una campaña victoriosa por tierras palestinas y que se conoce por la precitada Estela de Israel, documento histórico en donde por primera vez se nombra a tal pueblo, y por la inscripción de una estela del templo de Amada (Nubia), dejada aquí con motivo de una rápida incursión por las áreas nubias de los medjay. Muchos príncipes se vieron obligados a solicitar la paz, entre ellos, los de Hatti, Canaán, Ascalón, Gezer, Yanoam, Siria e Israel. Tras su muerte el país quedó sumido en el más absoluto desorden, según refleja la Estela de Elefantina y el Papiro Harris. Se desencadenó una lucha por el trono y si bien lo alcanzó Sethi II, el heredero legítimo, por ser hijo de Merenptah y de su esposa y hermana Isis-Nofret, pronto fue apartado por uno de sus propios hijos, llamado Menmire-Setepenre Amenmeses. Sin embargo, recuperaría el poder el legítimo Sethi II. Entre los personajes de su época hay que citar al Visir Panehesy [1], a los Virreyes de Kush, llamados Messuy y Khaemtir, y al Gran Sacerdote de Amón, Rama-rey. De Merenptah han llegado algunas estatuas, destacando entre ellas las del Metropolitan Museum de Nueva York y las diferentes del Museo de El Cairo. Fue enterrado en la necrópolis real de Tebas (KV 8).

Baenre-Merineteru Neferites I

o Neferites I o Nefaarud o Nayfaarudje (siglo IV a.C.). Faraón (398-392 a.C.) del Período Persa, de las últimas dinastías indígenas, de la Dinastía XXIX (398-378 a.C.). Neferites I, un militar del que se desconocen sus antecedentes, logró capturar a Amirteo, único rey de la XXVIII dinastía, y tras llevarlo a Menfis lo ejecutó. Con el poder absoluto Neferites I eligió Mendes, de donde era originario, como capital de su dinastía, ciudad que ha aportado varios restos arqueológicos de su reinado. La actividad de Neferites I está documentada en Tell Tami, Tell Roba, Tell el-Farain, Saqqara y Menfis, en donde se enterró un Apis en su segundo año de reinado. Asimismo, se sabe que mantuvo buenas relaciones con Esparta, ciudad a la que incluso envió refuerzos militares para colaborar con ella en Rodas. También proporcionó una flota compuesta por unos cien barcos que fue destruida por Conón de Atenas, enemigo de Esparta. Poco más sabemos de este corto reinado en el que se procuró poner las bases para recuperar la obra de los antiguos faraones, deseos que contaban con la oposición de los señores feudales que intentaron por todos los medios mantener la situación favorable a sus intereses. Los sucesivos reveses militares de Esparta, acabaron propiciando la apertura de negociaciones de paz en Grecia, pero tras el fracaso de las mismas se produjo una inversión de alianzas: Persia, que hasta ahora había apoyado el renacimiento ateniense contra Esparta, se alió con Esparta, mientras que Atenas se alió a Chipre y Egipto. En Mendes se tributó culto a sus estatuas. La tradición manetoniana, que le llama Nepherites, atribuye a Neferites I seis años de reinado, pero la fecha más alta documentada en sus monumentos recoge el año cuarto. La Crónica demótica considera a Neferites I como el padre putativo de NectánebosI (Dinastía XXX), pero esa relación no ha sido probada. A su muerte, dos facciones rivales se disputaron el poder. Si al principio gobernó un hijo de Neferites I, llamado Muthis por Manetón, luego lo hizo un tal Psammuthis, al arrebatarle el trono. Según la antedicha Crónica el sucesor de Neferites I fue Hakor.

Baesippo

Baessippo (ciudad del actual municipio de la provincia de Cádiz).

Baessippo

o Baesippo o Besippo o Besipo o Portus Baesippo o Besippone. Ciudad del actual municipio de la provincia de Cádiz, en la comarca de La Janda (debe este nombre a una importante laguna natural) en lo alto de una colina y muy cercana al mar Atlántico, al suroeste de la provincia. El topónimo Baesippo, con el sufijo -ippo, nos habla de sus orígenes fenicios y de su existencia prerromana. La población es citada por Plinio, Ptolomeo y Pomponio Mela, así como en el Itinerario de Antonino y el Anónimo de Rávena. Fue el lugar más importante de la desembocadura del río Barbate, del que dependería un puerto (Portus Baesippo). Sus cualidades naturales convirtieron a Baesippo en un lugar con gran cantidad de recursos económicos y en un importante puerto comercial en la antigüedad. Existen algunos testimonios de la elaboración de salazones y de otros derivados del mar. Por su enclave estratégico fue asentamiento de numerosas civilizaciones: fenicios, visigodos, romanos y árabes. Hoy, entre Vejer de la Frontera y Barbate, provincia de Cádiz, comunidad autónoma de Andalucía, España.

Baesucci

Las prospecciones llevadas a cabo en el entorno de este oppidum han puesto de manifiesto la importancia de esta antigua ciudad ibérica perteneciente a la Oretania, documentando la existencia de un denso patrón de poblamiento compuesto por casi un centenar de asentamientos, que se distribuyen a lo largo del valle y que, cronológicamente, se sitúan en los momentos posteriores al final de la segunda guerra púnica. Dentro de la zona de influencia de Cástulo, del que le separan, en línea recta, apenas 15 km, estaba el poblado ibero de Giribaile, cuyas fortificaciones y amplitud revelan su gran importancia dentro de la comarca. Sobre un monte escarpado se halla la gran meseta del Giribaile, dominando desde sus 500 m de altitud la confluencia y los valles de los ríos Guadalimar y Guadalén, afluentes del Guadalquivir, le permitió disponer de una amplia zona cultivable, y su cercanía a Sierra Morena de abundante plomo y plata, obtenidos a partir de las galenas argentíferas. En sus 18 Ha de extensión existen restos de lo que pudo haber sido una poderosa ciudad ibérica fortificada, un oppidum. Aunque la fase de mayor apogeo representada sobre la meseta de Giribaile corresponde a la ocupación de época ibérica, la primera instalación estable que ha sido constatada arqueológicamente data del Bronce Medio, tratándose de un poblado de cabañas que tendría una antigüedad de más de 3.000 años. No hay, sin embargo, una continuidad entre el primitivo poblado de la Edad del Bronce y el de época ibérica, que no se puede llevar más allá de la primera mitad del siglo IV a.C.. Los historiadores antiguos se refieren a esta ciudad como Giri. La denominación Giribaile surge a partir de la Edad Media. Desde su estratégica posición se domina perfectamente buena parte de la comarca minera circundante, así como los caminos y pasos naturales por los que obligatoriamente discurrían el transporte y el comercio. Además, desde este asentamiento se podía ejercer un perfecto control sobre las vegas cultivables de los cercanos ríos. Según la leyenda, el término de Giribaile se asocia al nombre del caballero de Baeza, Gil Bayle o Baylio de Cabrera, señor que dominó estas tierras en el siglo XIII. De esta ocupación aún queda en pie un castillo que pone de manifiesto la importancia de los valores estratégicos de este emplazamiento durante la Edad Media. La falta de una excavación completa nos priva de la posibilidad de admirar la amplitud del poblado. Las escasas catas practicadas muestran restos parciales de edificaciones. En dos de ellas se aprecian zócalos de piedra unida con barro y un empedrado que parece indicar la estructura de una calle. Giribaile se sigue conservando tras la conquista romana. Incluso romanos y girisenos conviven en el castro, como parecen mostrar los restos comunes de cerámica hallados. Durante una fase de la dominación romana, Giribaile alcanzó notable importancia, pero sucedió que en el invierno del año 97 al 96 a.C., las tropas romanas al mando del tribuno Sertorio fueron atacadas y diezmadas por un grupo rebelde de castulonenses ayudados por sus vecinos girisenos. Sertorio, junto a sus soldados supervivientes, tomó venganza sobre los habitantes de Cástulo y de Giribaile. La reconstrucción del pasado romano de Baesucci se ha podido realizar a través del análisis de las fuentes literarias y de los datos aportados por los hallazgos epigráficos y arqueológicos. Según la división que Roma hizo de la Hispania conquistada, la comarca a la que pertenecía Baesucci quedó incluida en la Hispania Ulterior. Entre los restos encontrados figura la estela sepulcral del niño minero Quinto Artulo, de cuatro años de edad, de la época de los Antoninos. Hay un cipo funerario hallado en la mina Men Baca, entre Linares y Vilches. También han sido muy numerosos los hallazgos numismáticos (ases, antoninianos, maiorinas, centenionales) pero, tal vez, lo más interesante sean las lápidas encontradas que demuestran que la ciudad romana de Baesucci era la actual Vilches. Una de ellas, aparecida en el cerro del Castillo, conmemora hacia el 76 la concesión a Baesucci del título de municipio por el emperador Vespasiano. De la Edad del Cobre se encuentra en la zona el yacimiento de Santagón, que resulta ser uno de los más significativos al norte de Jaén. Se conoce como Santagón, por hallarse cercano a las ruinas de la antigua ciudad romana que, con el mismo nombre, se extiende por la orilla derecha del pantano de Guadalén. El poblado prehistórico se asienta sobre una pequeña elevación del terreno que por sus lados este y sur da vista al pantano. La superficie del poblado, actualmente plantado de olivos, no deja ver restos de construcciones, pero sí son numerosos los trozos de cerámica. Este poblado debe datar aproximadamente del año 2.000 a.C., coincidiendo con la colonización de las tierras cerealistas comprendidas entre las sierras meridionales de Jaén y Sierra Morena. Su ocupación finalizaría a comienzos de la Edad del Bronce. Otro importante asentamiento, esta vez de la Edad del Bronce, está en el límite sur del término de Vilches. Se trata del poblado del Cerro del Salto. Las dos plataformas que estructuran este asentamiento están rodeadas por murallas construidas mediante sillares de distintos tamaños. Este asentamiento presenta la novedad de tener una gran torre defensiva que suple a las fortificaciones comunes a base de pequeñas torres. A 1 km escaso de éste, se encuentra otro asentamiento claramente defensivo, localizado en el Cerro de la Cruz o de la Atalayuela, y que parece completar la estructura defensiva del anterior. Hoy, Vilches, provincia de Jaén, comunidad autónoma de Andalucía, España.

Baesuris

Esuris (asentamiento de la península Ibérica).

Baetassi

Betasi (grupo tribal germánico conocido dentro de la provincia romana de Germania Inferior).

Baetera

Baeterrae (importante población de la Galia Narbonensis Prima).

Baeterrae

o Civitas Biterrensium o Baeterris o Civitas Urbs Baeterrensis o Baetirae o Baetiris o Beterras o Beterris o Baetera o Besara o Beterae o Beterrae. Importante población de la Galia Narbonensis Prima, situada al sur de la región, cerca de la costa del golfo Gallicus, en la orilla izquierda del río Orb, tributario de dicho golfo, al noreste de Narbo. Habitada por lo menos desde el siglo VIII a.C., fue una acrópolis bien defendida por la naturaleza. Estaba en un vado sobre el Orb protegido por dos colinas de 60 m de altura. A lo largo de la antigüedad, distintos pueblos la colonizaron. Hubo una presencia griega importante a partir de del siglo V a.C.. Fue una ciudad de los volcas tectósages. Fue conquistada por los romanos en el momento de la anexión de la Galia Transalpina, expulsando a los celtíberos en el siglo I a.C.. Crearon una colonia en el lugar, la Civitas Urbs Baeterrensis, situada a algunos kilómetros del mar Mediterráneo, sobre el río Orb, cruzada por la Via Domitia, que conectaba Italia con España. En 35-36 fue fundada como colonia por los veteranos de la Legio VII, como Colonia Urbs Iulia Baeterrae Septimanorum o Colonia Victrix Iulia Paterna Septimanorum Baeterrae, y sus ciudadanos adscritos a la tribu Pupinia. Cruzada por la Vía Domitia, que conectaba Italia con España, la ciudad experimentó un crecimiento notable en el siglo I. Su prosperidad, que duró todo el Imperio, estaba basada en la agricultura (sus ánforas de vino eran conocidas en Roma), por su explotación de las minas de cobre y plomo de la zona, por el comercio, gracias a una importante red de carreteras de las que era el centro, y por la cercanía de los actuales puertos de Agde y Narbonne. Fue una de las etapas de la Via Domitia (Ver). Fue devastada por la invasión del 276, levantándose fortificaciones a finales del siglo III, con un perímetro de 1570 m. De Diocleciano en adelante, fue una de las cinco primeras ciudades de la Narbonense. El cristianismo apareció a mitad del siglo III, celebrándose un Sínodo en 356. Sufrió las invasiones de vándalos y alanos (406-409), siendo conquistada a continuación por los visigodos en 412-413. Hay numerosos restos arqueológicos, entre los que cabe citar el foro, templos, santuario imperial, mercado, santuario de dioses indígenas, anfiteatro, acueducto, etc.. Hay un gran número de inscripciones latinas, piezas notables de escultura, así como mosaicos. Hoy, Béziers, departamento de Hérault, región de Occitania, Francia.

Baeterris

Baeterrae (importante población de la Galia Narbonensis Prima).

Baetica

Bética (provincia romana de Hispania, creada probablemente el año 16 a.C.).

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