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Página 370 - 1322 Palabras 18451 al 18500 de 66095

Palabra   |   Descripción

Confederación Beocia

Tras derrotar a los atenienses en la batalla de Coronea (447 a.C.) Tebas estableció una constitución federal para el conjunto de Beocia descrita por el historiador de Oxirrinco para el año 295 a.C.. Cada una de las 11 "divisiones" proporcionaba un boeotarca, 60 consejeros para el consejo federal y 1.000 hoplitas y 100 caballeros para el ejército. Tebas ostentaba la primacía con sus cuatro divisiones. La ciudadanía se basaba en la propiedad. Cada división tenía cuatro consejos sirviendo cada uno de ellos por turno como probouléutico para el conjunto. Había un consejo central. La Paz del Rey hizo disolver la confederación el año 386 pero se refundó tras el 378 con la constitución aparentemente más democrática de una asamblea general federal, pero cada vez sirvió más los intereses particulares de Tebas. Siguió existiendo en el período romano. Ver, Consejo Federal.

Conferencia de Cartago

Sínodos de Cartago (reciben este nombre los sínodos que la Iglesia cristiana llevó a cabo durante los siglos III, IV y V, en la ….).

Conferentes

Ver, Íncubos y Súcubos (tradiciones hebreas relatan acerca de demonios que tomaban forma humana para intimar con los hombres y las mujeres).

Conferentes

Dioses de que habla Arnobio, que aparecían bajo la figura de un falo.

Confinium

Lindero o franja de terreno de cinco pies de ancho que separaba los fundos, según lo dispuesto en las XII Tablas. No podía ser objeto de usucapión.

Confiscatio

Confiscación o privación de los bienes de un ciudadano romano, siendo atribuidos al fisco que los adquiere per universitatem.

Conflicto patricio-plebeyo

A partir de la segunda mitad del siglo VIII a.C., durante la época monárquica romana, se produjo el proceso de formación del patriciado cuando un grupo de familias logró elevarse sobre el conjunto de la comunidad romana al monopolizar en sus manos el primitivo derecho consuetudinario, la dirección de la esfera religiosa de la sociedad y el disfrute de la mayor parte de la propiedad inmueble. Si bien los reyes "etruscos" intentaron disminuir su poder en beneficio de un estado unitario, hubieron de compensarlas con la concesión de honores y privilegios. Con todo ello, estas familias de patricii fueron destacándose del resto de la población libre, la plebs (la "muchedumbre"), como aristocracia inaccesible y, cuando se produjo el cambio de régimen, lograron erigirse en protagonistas. No sabemos cómo se operó el tránsito de poder de la monarquía a esta aristocracia de casta, si gradual o violentamente, ni el papel que desempeñó la plebe. Durante los primeros años tras la expulsión de los reyes, la comprometida situación exterior de Roma, enfrentada a la liga latina, aconsejó al patriciado mantener una actitud conciliadora con la plebe, como prueba la entrada en el Senado de elementos no patricios, los conscripti. Pero hacia el 486, tras la victoria del lago Regilo y la firma del foedus Cassianum, los patricios tendieron hacia posiciones más radicales con el propósito de convertirse en una casta cerrada, detentadora de todos los privilegios, mediante el control exclusivo de los órganos de gobierno, la religión pública, el derecho y los recursos económicos. Con ello, el Estado se transformó en un régimen oligárquico de base gentilicia, conocido por los historiadores como "serrata del patriziato". Las familias patricias se reservaron el monopolio de todos los hilos importantes de la vida pública, a través de su pertenencia a un determinado número de gentes, y cerraron sus puertas a la admisión de otras nuevas por medio de matrimonios endógenos, que sólo reconocían validez jurídica (el connubium) a las uniones entre parejas del estamento patricio. Así a la cabeza del Estado se colocó el antiguo consejo real, el Senado, como órgano permanente de la oligarquía, cuyos miembros, los patres, ejercían la soberanía a través de la auctoritas o poder protector de sanción sobre cualquier decisión de carácter público. Las funciones ejecutivas, civiles y militares. fueron puestas en manos de magistrados, sometidos al control del Senado y elegidos, con carácter temporal, entre las filas patricias. Se discute tanto el nombre como el número de estos supremos magistrados, que, en un cierto momento, se convirtieron en un órgano colegial de dos miembros, los consules. Pero, si el patriciado detentaba el monopolio del gobierno, el Estado necesitaba de la classis, es decir, de aquella parte de los plebeyos, cuyos recursos económicos les daban derecho y obligación a un tiempo de servir en los cuadros del ejército, en una época, tan comprometida en el exterior. No se podía evitar la creciente conciencia plebeya de formar parte del cuerpo político de la ciudad como subordinados al elemento patricio, mientras sufrían las mismas o aún más pesadas obligaciones militares. A esta desigualdad política se añadía otra de índole jurídicoreligiosa. Sólo los patricios estaban en posesión de los auspicia (el derecho a interpretar la voluntad de los dioses mediante el examen de los signos divinos) y eran, en consecuencia, los únicos intérpretes válidos de la divinidad en la aplicación de las normas de derecho privado, dada la ausencia absoluta de ley escrita. Cuando un plebeyo pedía protección jurídica contra la insolencia de un patricio, eran jueces patricios los que decidían. El plebeyo se sentía, por tanto, inseguro para proteger a su familia y a sus bienes de las arbitrariedades patricias. Pero, sobre todo, la más grave desigualdad se encontraba en el ámbito económico, a propósito de dos cuestiones fundamentales: la utilización del ager publicus y el problema de las deudas. El ager publicus era el territorio propiedad del Estado, que podía ser cedido al disfrute privado de los ciudadanos romanos para su explotación económica. La oligarquía dirigente monopolizó en sus manos este disfrute mediante la ocupación o possesio de las tierras estatales, con exclusión de la plebe, que pretendía su distribución, no en régimen de ocupación, sino como propiedad privada, según criterios estables de asignación que garantizasen la subsistencia familiar. La exigencia era todavía más acuciante por la escasa fertilidad del suelo, que llevaba en muchos casos a la ruina del pequeño campesino, enfrentado a las malas cosechas y a las crecientes obligaciones militares, que le impedían cultivar sus tierras con la necesaria atención. No era raro que el campesino, acuciado por la necesidad, se viera obligado a acudir, para asegurar su subsistencia, a los ricos propietarios en demanda de préstamos. Su impago dejaba al deudor en manos del acreedor, quien, de acuerdo con la institución del nexum, podía convertirlo prácticamente en un esclavo a su servicio. Pero tampoco faltaban en la ciudad graves problemas sociales. Durante la monarquía, había florecido un numeroso grupo de población (artesanos y comerciantes), que se había ido ampliando con las posibilidades que ofrecía una ciudad en crecimiento, de apreciables intercambios. La inestable coyuntura exterior en Etruria y el lacio, desde comienzos del siglo V, desplazó hacia otras regiones las corrientes comerciales, mientras Roma, empeñada en continuas guerras, sufría una crisis económica, que provocó un estancamiento de la producción y del comercio, con grave daño para los estratos más humildes de la plebe urbana, angustiada por acuciantes problemas de subsistencia. La egoísta política patricia debía ser el aglutinante de esta masa heterogénea, en una gradual toma de conciencia que la convertiría, si no en una clase social, sí en un estamento diferenciado de la sociedad, con metas definidas, no tanto propias como en su función antipatricia; es decir, no tanto como una clase en sí, sino como una clase antipatricia. Esta resistencia patricia contribuyó a disminuir los factores de desunión de la plebe, especialmente económicos. En efecto, no toda la plebe era pobre o ni siquiera de recursos modestos. Al lado de la plebe "proletaria" urbana y de los pequeños propietarios, existían también algunas familias plebeyas, que, a semejanza de los patricios, habían tejido sus clientelas y gozaban de un respetable poder económico. Estas diferencias habían de traducirse inevitablemente en una distinta ordenación de las reivindicaciones plebeyas. Si, para la mayoría, era primordial el reparto de tierras y, sobre todo, la cuestión de las deudas, la parte más acomodada estaba, ante todo, interesada en la obtención de la paridad política, que le abriera las puertas del ager publicus y de las magistraturas. Una constante de la lucha de estamentos es el desigual avance de las concesiones en el ámbito político, siempre por delante frente a las de orden económico, que, finalmente, destruirá el movimiento, cuando el patriciado acepte en su seno a la élite plebeya. Por ello, el nervio de la lucha lo constituyó aquella parte de la plebe con fuerza para oponerse a los patricios, es decir; la plebe armada de la classis, que formaba parte, con un peso numérico evidente, en el ejército centuriado, y que contaba con recursos económicos. El conflicto nace, según la tradición, en el año 494, con la seditio del monte Sacro, y finaliza en el 287 con la lex Hortensia; se extiende, por tanto, a lo largo de más de dos ss.. No pudo tratarse, como es evidente, de un proceso revolucionario lineal sino de una época de conflictos, con períodos de erupción violentos, entre otros de malestar contenido. Por otra parte, la cronología no ofrece garantías, al no poder cotejarse el relato tradicional (lleno de repeticiones, anacronismos, personajes ficticios o adornados con acciones legendarias) con fuentes más dignas de crédito. Se respeta, no obstante, la cronología tradicional para no dar lugar a errores, aun a sabiendas de su carácter poco fiable. En cualquier caso, la importancia reside en el proceso, cuyas causas. discurso y puntos de inflexión están, al menos, suficientemente establecidos, y en su desenlace, que constituirá el marco de la República expansionista del siglo III a.C. Estos puntos de inflexión son la secessio del monte Sacro, en el 494; la codificación de las Doce Tablas, en el 450; las leyes Licinio-Sextias, del 367, y la citada lex Hortensia, que da fin a la lucha. El eco de la presión plebeya y la dura resistencia patricia, en una época de intensas dificultades como son los primeros decenios del siglo V a.C., queda reflejada en la tradición por episodios como el de Coriolano, que aprovechó el hambre de la plebe para intentar obligarla a renunciar a sus representantes; el trágico fin de Espurio Casio, uno de los puntales de la nobleza, que pagó con su cabeza su política filoplebeya de reparto de tierras, o el asesinato del tribuno de la plebe Cneo Genucio, el mismo día que pretendía pedir cuenta de su conducta a dos antiguos cónsules. Ver, Cronología del conflicto patricio-plebeyo, Ley de las XII Tablas, Secessio plebis.

Confloenta

Confluenta (municipium romano de la Hispania Citerior).

Confluenta

o Confluentia o Confloenta. Municipium romano de la provincia Hispania Citerior, conocido sólo por un texto del autor griego Ptolomeo, que la cita como polis entre los arévacos. El centro urbano de esta civitas se localizaba probablemente en el actual yacimiento arqueológico de Los Mercados. La ciudad de Confluentia, según los grados ptolemaicos, estaría situada en el área arévaca occidental, entre las actuales provincias burgalesa, soriana y segoviana. Su nombre significa, probablemente, "ciudad ubicada en la confluencia de ríos y/o caminos". Esta realidad topográfica aparece en el caso del yacimiento arqueológico de Los Mercados de Duratón, situado en la confluencia de los ríos Duratón y Serrano y en el cruce de varias vías antiguas de comunicación (vía del piedemonte del Sistema Central y vía Complutum-Clunia), así como de caminos pecuarios. Por otra parte, Ptolomeo cita en el mismo texto el conjunto de todas las ciudades arévacas en el siglo II. Entre ellas sólo Confluentia carece de identificación segura. En este sentido, Los Mercados constituye el único yacimiento arqueológico del área arévaca occidental en el que se reconoce la presencia de un centro de tipo urbano y cuyo nombre antiguo ha permanecido desconocido. La identificación entre Confluentia y Los Mercados parece, por tanto, muy probable. A tenor de los escasos restos de material cerámico de la II Edad del Hierro recuperados en el lugar, el sitio de Los Mercados de Duratón quizás pudo estar ocupado en los ss. III-II a.C. por una pequeña aldea celtibérica, conclusión que ha de confirmarse en futuras investigaciones arqueológicas. En cualquier caso, la ciudad romana surgió sobre un solar no ocupado con anterioridad por una ciudad prerromana. De acuerdo con las investigaciones arqueológicas desarrolladas en el lugar, la ciudad de Confluentia debió surgir como fundación romana ex novo a inicios del siglo I a.C. en el llano de Los Mercados, fruto de una decisión política romana tomada durante la IV Guerra Celtibérica (104-92 a.C.), en relación con el proceso de reestructuración territorial del área. Tras la conquista de la vecina ciudad celtibérica de Sepúlveda hacia 98 a.C. por el cónsul Tito Didio, este general y la comisión senatorial que le acompañaba debieron decidir el desalojo de esa ciudad, ubicada en una posición en altura formidable, y el traslado de sus habitantes a un nuevo asentamiento. Fue elegido un llano, en Los Mercados, con mejores opciones para garantizar la seguridad de la población recien sometida y permitir el desarrollo de un urbanismo racional, según los parámetros urbanísticos romanos. La naciente ciudad de Confluentia pronto debió absorber también la población del oppidum de Los Quemados (Carabias, Segovia) así como de centros celtibéricos menores del valle alto y medio del Duratón, que son abandonados a lo largo del siglo I a.C.. Duratón se convierte desde su fundación en la capital de una civitas (unidad urbana de administración dotada de un territorio de explotación y gestión), seguramente stipendiaria (sometida a tributo), que entre los ss. I a.C. y I d.C. se desarrolla con un empuje que, fruto de los logros sociales y económicos obtenidos, permite que en época flavia, hacia el 75, el gobierno romano le conceda el estatuto jurídico de municipium iuris latii. La condición de municipium para Duratón se deduce del pequeño fragmento de lámina de bronce procedente de Los Mercados que se relaciona con una lex municipalis y el Edicto de latinidad otorgado por Vespasiano; la mención a un sexvir en el cipo del Museo de Segovia y la mención de un "ordo" (¿municipal?) en la inscripción del santuario de Bonus Eventus en Puente Talcano, situado junto a Sepúlveda, en el territorium de la ciudad. Las campañas de excavaciones llevadas a cabo en el yacimiento de Los Mercados de Duratón en 1.948-1.949 y desde 2.001, aparte de una intervention de 1.795 destinada a recuperar antigüedades para la Corte de Carlos III, han confirmado la presencia en Los Mercados de una ciudad con las características urbanísticas propias que se documentan en otros municipios de la Meseta Norte, como Tiermes, Uxama Argaela o Segovia. Confluentia, junto con Segovia y Cauca, constituye el tercer municipio de época romana entre los que se repartían las actuates tierras de la provincia de Segovia, si bien, su territorio también incluía áreas septentrionales de la actual provincia de Madrid. La ciudad de Duratón se ubica en una meseta situada junto a la confluencia de los ríos Duratón y Serrano. Sus restos se extienden por una superficie de entre 50 y 60 Ha. Pero el lugar esta siendo sometido a procesos irreversibles de destrucción y degradación, por actividades de expolio y el continuo laboreo del campo donde se asienta el yacimiento. Los sondeos y excavaciones arqueológicas realizados en Los Mercados y la fotografía área permiten observar un entramado urbano regular, generado por ejes dispuesto según un plan ordenado. Esta planta fue resultado de la fundación ex novo de la ciudad a inicios del siglo I a.C., que permitió planificar un esquema urbanístico racional y disponer de un terreno sin grandes condicionamientos topográficos. Dentro del recinto urbano se conocen los restos de varios edificios. En la zona sur se sitúa una rampa monumental de acceso a la ciudad, excavada en 25 m de longitud y 4 m de anchura, apoyada en un muro de aterrazamiento. En la zona central se ha excavado un ambiente cuadrado, de 7 m de lado, recorrido por debajo por una cloaca o un canal urbano de un acueducto, que servía de acceso y distribuidor a un gran edificio, en el que posiblemente se deba reconocer unas termas de las que entre 1.795 y 1.796 se extrajeron varios mosaicos, que fueron a decorar la Casa del Ermitaño del Palacio de Aranjuez (en la actualidad se han perdido la mayor parte, aunque algún resto se conserva en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. En la zona suroccidental de la ciudad se conocen restos de varias viviendas romanas. El edificio más significativo conservado en el yacimiento es el recinto de Las Paredes, donde se ha identificado un forum pecuarium-campus, situado en el extremo oriental de la ciudad. Se trata de un gran recinto cuadrado cerrado por un muro de 2,1 m de altura y de 150 m de lado. Fue construido en el siglo I ó II d.C.. En este tipo de espacios se celebraban mercados de ganado, ferias y mercados locales de frecuencia periódica, mercados regionales estacionales, y actividades lúdicas y de esparcimiento de la ciudad, con importante componente religioso. La mayor parte de los hallazgos procedentes de las excavaciones en el lugar se conservan en el Museo de Segovia, como un torso de Apolo en mármol, el mencionado cipo inscrito con mención del sexvir o varias aras dedicadas a las Matres. También destaca el interesante conjunto epigráfico. Una aproximación a la delimitación del territorio de Duratón se muestra a continuación. Queda la razonable duda de asociar o no lo que se expresa como Duratón al municipium de Confluentia. El territorio central de Duratón integró el alto valle del río Duratón, núcleo territorial original del oppidum celtibérico de Sepúlveda. Al norte, la Serrezuela debió de constituir el punto de frontera entre el territorio de Duratón y los de Pintia (Padilla de Duero, Valladolid) al noroeste y de Rauda (Roa de Duero, Burgos) al norte y noroeste. Al oeste de la Serrezuela, la zona de Fuente Olmo de Fuentidueña formaba parte todavía del territorio confluentiense. Los arenales situados al noroeste del Duratón, en la Tierra de Pinares, debieron constituir el punto de contacto entre los territorios de las ciudades de Duratón, Segovia y Cauca. Al este de la Serrezuela el interluvio Riaza-Valdanzo separaba los territorios de Duratón y Segontia Lanca, y el interfluvio Riaza-Bercimuel los de Duratón y Tiermes. El límite occidental y suroccidental del territorio, colindante con el de Segovia, parece establecerse en el interfluvio de los ríos Cega y Pirón. En cuanto al límite meridional, si este no estaba fijado en la línea de cumbres de Guadarrama, Somosierra y de la Sierra de Ayllón, es viable pensar también en el control por parte de Duratón del área situada al sur del Sistema Central, entre Somosierra y La Cabrera, donde el relieve pone un nuevo hito paisajístico, penetrando en esta zona: hacia el este hasta el flanco noroccidental de la Sierra del Ocejón, contactando con el ámbito de Caesada (junto a Espinosa de Henares, Guadalajara); hacia el oeste hasta el alto Lozoya, para entrar en contacto con el ámbito de control sur-oriental de Segovia; y hacia el sur hasta contactar con el territorio de Complutum (Alcalá de Henares). El terminus augustalis de Ntra. Sra. de los Remedios de Colmenar Viejo pudo constituir el hito de delimitación de los territorios de Segovia, Complutum y Duratón, o de éstos y Titulcia (el control de un territorio al sur de la Sierra por parte de Duratón supondría un claro antecedente a una situación que se constata posteriormente cuando en 1.076 Alfonso VI confirmó a Sepúlveda el territorio de Buitrago del Lozoya. )o()o( VÍAS DE COMUNICACIÓN )o( )o( Vía Termes-Confluentia-Segovia. Comunicaba las ciudades ubicadas a lo largo del flanco septentrional del Sistema Central, enlazando el alto Duero con las tierras extremeñas. Desde el este, tras cruzar el territorio central de Termes, la vía atravesaba la Sierra de las Cabras, para descender por el valle del Aguisejo hasta la zona de Saldaña de Ayllón y cruzar el valle del río Bercimuel hasta alcanzar Los Mercados. El trazado de la vía entre Duratón y Segovia discurría por los valles altos del Cega y del Pirón, hasta Ilegar a Segovia. )o( Vía Complutum-Confluentia-Rauda-Clunia. Permitía unir la Meseta Norte y la Sur. Desde Complutum (Alcalá de Henares) la vía llegaría hasta el área de Talamanca del Jarama y Torrelaguna. Desde aquí la vía se dirigiría hacia Somosierra, por el valle del Lozoya y cruzaba el Sistema Central por el Puerto de Somosierra (nombre que podria derivar del latino Summus, "puerto de montaña"). Ya en el valle del Duratón la vía alcanzaba Castillejo de Mesleón y Los Mercados. Parte del trazado meridional de este camino, bien entre Somosierra y Complutum, bien entre Talamanca del Jarama y Complutum, se ha de corresponder con el primer tramo de la vía Complutum-Cauca del Anónimo de Rávena. Desde Duratón hacia Rauda la vía se dirigía hacia el piedemonte oriental de La Serrezuela, y continuaría hacia el norte hasta alcanzar Rauda, desde donde se dirigiría a Clunia. )o( Vía Confluentia-Segontia Lanca-Clunia. Esta vía coincide con la anterior hasta la zona de Campo de San Pedro. Desde aquí se dirigiría hacia el este, atravesaba el Riaza hasta enlazar con la cabecera del río Valdanzo, por cuyo valle descendería hasta llegar a Segontia Lanca. )o( Vía Confluentia-Segontia del Henares. Esta vía salaria unía Duratón y la importante área salinífera de Segontia del Henares (Sigüenza). Desde Segontia la vía se dirigía al valle del Riaza por el flanco sur de las Sierras de la Bodera, Bulejo, Pela y de las Cabras, donde se uniría al eje Termes-Confluentia. )o( Vía Confluentia-Cauca. Desde Los Mercados la vía atravesaba la campiña del río san Juan, hasta alcanzar Cantalejo. Desde aquí una línea de asentamientos dispuestos hacia el oeste parecen señalar el trazado de la vía, hasta llegar a Cauca. )o( Vía Confluentia-Pintia. Coincidiendo en su tramo inicial con la vía Duratón-Cauca, este camino se bifurcaría en el área de Cantalejo para dirigir un ramal al norte, descendiendo por el Duratón hasta adentrarse en territorio de Pintia. )o( En el valle del Duratón se cruzarán en época medieval las Cañadas reales segoviana y soriana occidental, posible reflejo de caminos pecuarios de largo recorrido de época romana o incluso prerromana. La necesidad de abastecimiento de sal en el medio Duero haría del eje Segontia del Henares-Confluentia una vía de gran importancia económica. Es posible que Confluentia-Duratón se convirtiera solo progresivamente en una aldea a partir del siglo V, como consecuencia de la desestructuración general del sistema, lo que parece claro es que sigue ocupado hasta el siglo VII al menos. Durante esa etapa no se conoce con seguridad una ocupación visigoda en Sepulveda, centro que será el núcleo principal del alto Duratón a partir del siglo IX. Hoy, Los Mercados, ubicado en la proximidades de la localidad de Duratón, municipio de Sepúlveda, provincia de Segovia, comunidad de Castilla y León, España. Ver, Duratón.

Confluentes Helvetiorum

o Confluentia o Castellum apud Confluentes. Ciudad de la Galia, en la confluencia del Moselle y el Rhin, de donde deriva su nombre. En el año 55 a.C., las tropas romanas al mando de Julio César llegaron al Rhin y construyeron un puente entre las actuales Koblenz y Andernach. Fue uno de los puestos militares establecidos por Druso el Mayor ca.9 a.C. con el nombre de Castellum apud Confluentes. Los restos de un gran puente construido en el año 49 por los romanos, todavía son visibles. También construyeron dos castillos para proteger el mismo, uno en el año 9 y otro en el siglo II, siendo este último destruido por los francos en el año 259. Al norte de la ciudad había un templo de Mercurio y otro de Rosmerta, una deidad galo-romana que fue adorada hasta el siglo V. Hoy, Koblenz o Coblenza, estado de Renania-Palatinado, Alemania.

Confluentia

Confluenta (municipium romano de la Hispania Citerior).

Confluentia

Confluentes Helvetiorum (ciudad de la Galia, en la confluencia del Moselle y el Rhin).

Confuga

Persona perseguida por los acreedores o por haber cometido un delito, que se acoge al derecho de asilo en un templo (in aede sacra) o bajo la estatua de un emperador romano (ad statuam Caesaris).

Congavata

Concavata (fortín romano de Britannia en la Muralla de Adriano).

Congiario

Congiarium (término que designaba las donaciones en vino y aceite que…..).

Congiarium

o Congiario. Término que designaba las donaciones en vino y aceite que los magistrados en función, los candidatos a los cargos o los generales, llevaban a cabo durante la República romana. Posteriormente fueron convertidas en dinero. Los emperadores asumieron en exclusiva esta práctica en ocasiones determinadas, como al acceso al trono, aniversarios, la celebración de las victorias militares o la erección solemne de edificios públicos. Ver, Missilia.

Congio

o Congius. Medida grecorromana para líquidos, octava parte del ánfora romana. Contenía 12 cotilos y equivalía a tres litros y cuarto, aproximadamente. Un congius eran 6 sextarii. Un congio ático equivalía a 3,275 lt. Ver, Pesos y Medidas.

Congius

Congio (medida grecorromana para líquidos, octava parte del ánfora romana).

Conglomerado

Material de construcción formado por la mezcla de elementos incoherentes (piedra y ladrillo) unidos con argamasa.

Congonetiac

(ss. II-I a.C.). Hijo del rey arverno Bituito.

Conia

Guntiae (castellum romano de Raetia situado en la desembocadura del actual río Günz en el Danubio. Fue fundado por ….).

Coniacoi

o Koniakoi. Grupo étnico de los cántabros occidentales transmontanos. Según Estrabón eran distintos de los coniscoi. Podrían haberse asentado en el valle de Iguña y el alto Besaya.

Coniacos

Nombre de una de las tribus cántabras, que según Estrabón habitaban en los alrededores del nacimiento del Ebro (España). También dice de ellos que eran sumamente belicosos y que se entregaban al saqueo y a las incursiones. Se cree que su nombre es una desfiguración de Estrabón de la palabra concanos, aunque no se ha documentado fuera de señalar el parecido lingüístico en la nomenclatura de los clanes.

Cónidas

Conidea (fiesta que precedía a la de Teseo, y con la cual honraban justamente los atenienses, la memoria de aquel que había ….).

Cónidas

o Chonnideo. Pedagogo de Teseo. Los atenienses de la época histórica le sacrificaban todavía un carnero la víspera de la fiesta de Teseo.

Conidea

o Chonnidea o Cónidas. Fiesta que precedía a la de Teseo, y con la cual honraban justamente los atenienses, la memoria de aquel que había formado este héroe. Se le sacrificada un carnero.

CONIL DE LA FRONTERA

Localidad del suroeste de la península Ibérica. La locución "de la Frontera" alude a la frontera con la actual Granada. Está limitada por el Océano Atlántico por el oeste. Está situada sobre una explanada costera al suroeste de la actual provincia de Cádiz, y bañada por el océano Atlántico. Aunque ya se constata presencia humana en tiempos prehistóricos, la ciudad fue fundada en tiempos de los fenicios, que aprovecharon las salidas al mar de la zona, creando allí sus almadrabas y pesquerías. Ya en tiempos de los romanos adquirió esplendor y grandeza al formar parte de la Vía Hercúlea y unir las ciudades de Malaka y Gadir. Tras la caída del Imperio romano, Conil fue saqueada por los visigodos, los bizantinos y los vándalos. Hoy, Conil de la Frontera, provincia de Cádiz, comunidad autónoma de Andalucía, España.

Conimbriga

Ciudad del Conventus Scallabitanus, provincia romana de Lusitania, a menos de 2 km de Condeixa-a-Nova en el distrito de Coimbra (Portugal), donde se encuentra un vasto campo de ruinas. Su historia se remonta al siglo IX a.C.. En el siglo II a.C. fue una ciudad romana localizada en la vía militar que iba de Olisipo a Bracara Augusta. Muchos sugieren que Conimbriga tenía su origen en un castro de origen celta de la tribu de los conios. Lo que se sabe al respecto, es que Conimbriga fue ocupada por los romanos en las campañas de Décimo Junio Bruto, en el 139 a.C.. En sus inicios, el desarrollo de Conimbriga corrió paralelo a los destinos de Emerita Augusta como capital de la Lusitania. Centro agrícola, ganadero y textil al que se le suponen las consiguientes industrias derivadas, alcanza su apogeo entre el siglo I y la primera mitad del II. En el reinado del emperador Augusto, la ciudad sufre importantes obras de urbanización, habiendo sido construidas las termas públicas y el foro, presidido por una gran escultura del emperador Augusto de la que se conserva la cabeza, y un anfiteatro. A finales del siglo IV, y con el declive del Imperio romano, es construida una cintura amurallada de defensa urbana, con cerca de 1500 m de extensión, posiblemente para sustituir y reforzar la muralla antigua, del tiempo de Augusto. La manera un tanto rústica en que está construida denota una cierta urgencia en su construcción, evidenciando un clima de tensión y de eminentes ataques por parte de los pueblos bárbaros. En el 468 los suevos asaltan la ciudad y destruyen parte de la muralla. A partir de entonces, Conimbriga comienza a abandonarse, acabando por perder su estatus de sede episcopal, por Aeminium (Coimbra), que poseía mejores condiciones de defensa y supervivencia. Los habitantes que se quedaron, fundaron Condeixa-a-Nova, más al norte. En las excavaciones de 1.913, se encontraron testimonios de la Edad del Hierro, pudiendo juntarse piezas de piedra y bronce que pueden hacer recular el inicio de la población local. Las referencias en fuentes literarias antiguas son pocas: al describir la Lusitania, a partir del Duero, Plinio el Viejo cita oppida Conimbriga en su Historia Natural; el Itinerario de Antonino, la menciona como estación viaria en la carretera que conecta Olisipo y Bracara Augusta. Después de las invasiones bárbaras la vida continúa en la ciudad como nos dice una inscripción del siglo VI, testimonio de la era visigótica y árabe. Las monedas visigodas son acuñadas en Aeminium, ciudad que quitó el poderío a Conimbriga, y para ella se transfiere la sede episcopal, aunque en los Concilios hasta al siglo VII continua apareciendo el obispo de la ciudad. Conimbriga es una de las raras ciudades romanas que conserva la cintura de murallas, de disposición casi triangular. El tramo norte-sur de las murallas corta la ciudad en dos zonas. Particularmente notable por la planta y por la riqueza de los mosaicos que la pavimentan, es la gran villa urbana con peristilo céntrico, al norte de la vía. En trabajos junto a la muralla sur fue descubierto un gran edificio cuya finalidad sería de termas públicas, con sus divisiones características. Los abundantes materiales arqueológicos de toda la especie, que no era posible conservar en el local se encuentran en el Museo Monográfico de Conimbriga. Conimbriga es la estación arqueológica romana mejor estudiada en Portugal. Entre 1.930 y 1.944, se excavó toda el área contigua a la muralla oriental, descubriendose, extramuros, unas termas públicas y tres vivendas, entre las cuales hay que destacar la llamada Casa de los Repuxos, con una área de 569 m2 pavimentada de mosaicos y con un jardín céntrico donde se conservaba todo un sistema de canalizaciones. En la zona interna de la muralla la excavación reveló una basílica paleocristiana, una lujosa vivenda con termas privadas. Las excavaciones revelaron un foro augustano demolido en la época de los Flavios, altura en que la ciudad recibió un estatuto municipal, para dar lugar a un nuevo foro de mayores dimensiones, y unas termas también construidas en el reinado de Augusto. Entre estos sectores monumentales fue excavada una zona habitacional, de la época claudiana, constituida por Insulae que serían ocupados por la clase media de la población conectada a la artesanía. Es notable la casa de patricios Dos Repuxos, con un altar dedicado a las divinidades acuáticas y unos magníficos mosaicos polícromos muy valiosos. A partir de un embalse localizado en Alcabideque el agua era conducida hasta Conimbriga por un acueducto. Hoy, Condeixa-a-Nova, distrito de Coimbra, Portugal. Ver, Aeminium.

Conio

"sucio de polvo". Sobrenombre de Zeus adorado en Mégara, según parece porque su templo no tenía tejado en tiempo de Pausanias.

Conio

Ciudad de Frigia.

Conios

Pueblo prehispano, del área céltica, que habitaba en la región que va de la desembocadura del Guadiana hasta el cabo San Vicente. De ellos sólo se conocen unas citas de autores clásicos (Heródoto, Avieno y Polibio). Con posterioridad serían incluidos entre los turdetanos. Son los conii latinos, llamados cynetes por los griegos.

Conisalo

o Comisalto. Deidad que los atenienses honraban con los mismos ritos que los habitantes de Lamsaco a Príapo. Esto dio pie a que frecuentemente se les confundiese.

Conisco

o Coniscum. Ciudad de Cantabria, habitada por los cántabros coniscos, cuyo emplazamiento no ha podido ser determinado. Hoy, ¿Santoña?. Ver, Coniscos, Cantabria.

Coniscoi

Coniscos (pueblo del norte de Hispania mencionado por Estrabón).

Coniscos

o Koniskoi o Coniscoi. Pueblo del norte de Hispania mencionado por Estrabón, diferente de los coniacoi, del área céltica y del grupo cántabro, que habitaban frente a la costa y en la parte más oriental de Cantabria, siendo parte de su territorio las cuencas del río Sauga (supuestamente el río Asón). En la localidad de Ogarrio fueron encontradas, como ajuar funerario, tres espadas de bronce con remaches de plata, que pueden ser consideradas como restos pertenecientes a los coniscos. Ver, Coniacoi, Cantabria (región de la Hispania Tarraconense).

Coniscum

Conisco (ciudad de Cantabria, habitada por los cántabros coniscos).

Conistorgis

o Conisturgis. Principal ciudad u oppidum de los conios, pueblo prehispano, ubicada sobre el Guadiana. Tuvo una localización indeterminada al norte de Ossonoba (hoy, Faro, Portugal), atribuyéndose a distintas localidades del sur del actual Portugal, como Beja y recientemente ha sido identificada con Metellinum (Badajoz), en España. Los conios se aliaron con los romanos y por eso su principal ciudad fue destruida por los lusitanos en la guerra contra la República romana. Ver, Célticos, Metellinum (asentamiento romano de la provincia de Badajoz).

Conisturgis

Conistorgis (principal ciudad u oppidum de los conios, pueblo prehispano).

Conjuración

Palabras y ceremonias mágicas por medio de las cuales se vanagloriaban los magos de conjurar al diablo, y desviar las tempestades.

Conjuradores

Pretendidos magos que se atribuían el poder de conjurar los diablos y las tempestades.

Conmáel

Hijo de Eber Finn, según la leyenda irlandesa medieval y tradiciones históricas, fue un alto rey de Irlanda. Se convirtió en alto rey cuando mató a Ethriel, hijo de Íriel Fáid, en la batalla de Rairiu. Era el primer alto rey milesiano que había nacido en Irlanda, y el primero en asentarse en Munster. Luchó en veinticinco batallas contra los descendientes de Éremón, y gobernó durante treinta años, hasta que lo mató Tigernmas en la batalla de Óenach Macha. Se dice que los Eóganachta son sus descendientes.

Connubium

Conubium (en el derecho romano conubium es la capacidad para tomar esposa; es el derecho a contraer matrimonio legal con ….).

Conoba

o Colobana. Ciudad prehispana entre Nabrisa y Hasta, en la Bética.

Conobaria

Municipio latino de Hispania en la provincia romana de la Bética, en el siglo I a.C.. Hoy, Lebrija (?), provincia de Sevilla, comunidad autónoma de Andalucía, España.

Conón

(siglo I a.C.- siglo I). Mitógrafo. Autor de los Relatos (Narrationes), escritos a principios de nuestra era y dedicados al rey Arquelao de Capadocia, lo que permite fechar el tratado entre el 36 a.C. y el 17 de nuestra Era. Autor desconocido, aparte esto.

Conón

o Kónon (ca.450-392 a.C.). Almirante ateniense de noble familia, que en el 414 dirigía una flota en Naupacto. En el 406 fue vencido por el espartano Calicrátidas en Mitilene, en cuyo puerto quedó encerrado, siendo liberado tras la victoria ateniense de las Arginusas. Estratego de nuevo en el 405, parricipó en la batalla de Egospótamos, en la que la flota ateniense fue aniquilada y la guerra se inclinó definitivamente a favor de Esparta. Conón pudo huir y encontrar refugio junto al rey Evágoras I de Chipre. De allí pasó a Persia, donde inspiró el programa de revitalización de su poder marítimo, siendo encargado en el 397 de la construcción de una gran flota de la que fue su almirante. Desde el año 396 operó en el sudeste del Egeo, con especial intensidad en Rodas, donde en el 395 sostuvo al partido demócrata y a la que hizo principal base naval. Sus esfuerzos se vieron coronados por el éxito cuando en el 394, y en compañía del persa Farnabazo, sátrapa de Dascilio, destruyó la flota espartana de Pisandro en Cnido, dirigiéndose a continuación contra las posiciones espartanas de la costa, expulsando a sus enemigos de todas ellas excepto Abidos, defendida por Dercílidas; asimismo atacó Laconia y ocupó Citera. Tras estas victorias, Conón regresó triunfante a Atenas, donde con dinero persa reconstruyó los Muros Largos y ayudó a los privados a superar los efectos de la guerra del Peloponeso. Su posición de predominio se constata en la estatua que le dedicó la ciudad (previamente su imagen había sustituido a la de Lisandro en Samos y Éfeso). Dio los primeros pasos hacia la restauración del imperio marítimo ateniense, como se observa en la instalación de cleruquías en Lemnos, Imbros y Esciros y en la firma de las primeras alianzas con otras ciudades marítimas. En el 393 envió una embajada a Dionisio I de Siracusa con el fin de intentar alejarle de la amistad con Esparta. Para cambiar la situación, los espartanos trataron de reconciliarse con los persas y en el 392 Antálcidas convenció al sátrapa Tiribazo de la conveniencia de aliarse con Esparta. Conón, que se encontraba en Sardes en misión diplomática para anular la acción espartana, fue arrestado bajo la acusación de utilizar la flota persa en beneficio de Atenas, y aunque logró huir a Chipre, murió inmediatamente después (392). Se había ganado la gratitud de varios Estados griegos, incluida su ciudad natal, por la restauración de la democracia. Se le elevaron estatuas en Atenas y en otras varias ciudades de la Jonia. Su hijo fue Timoteo.

Conón

(siglo III a.C.). Astrónomo y geómetra griego, natural de Samos. Emigró a Alejandría, en donde se convirtió en astrónomo de la corte. En el año 245 proclamó haber descubierto en forma de una nueva constelación (llamada Kóma Bereníkes, entre Leo, Virgo y el Boyero) el mechón de pelo de la reina Berenice II, esposa de Ptolomeo III: esta se lo había ofrecido a Afrodita por el regreso sano y salvo de su marido de la guerra de Siria. Fue también matemático y amigo íntimo de Arquímedes. Escribió obras, que no nos han llegado, sobre las secciones cónicas y sobre astronomía.

Conope

o Konope o Arsínoe. Ciudad de Etolia, a tres kilómetros y medio de la ribera oriental del Aqueloo, en un lugar en el que se podía atravesar el río (Estrabón). Fue engrandecida y renombrada como Arsínoe, por la princesa Arsínoe, esposa de Lisímaco de Tracia (después Arsínoe II de Egipto, hermana y esposa de Ptolomeo Filadelfo). Polibio la cita como Conope y Cicerón como Arsínoe. Hoy, cerca de la moderna Angelokastro (Angelókastro o Anghelokastro), en la prefectura de Etolia-Acarnania, Grecia.

Conope

Ciudad situada a algo menos de 10 km de Metrópolis de Élide. Hoy, en Grecia.

Conos funerarios

Vasos cerámicos que se encuentran con cierta frecuencia en la necrópolis tebana a partir del Imperio Medio egipcio, colocados en hileras horizontales en las fachadas de las tumbas. Estos vasos, de unos 30 cm de longitud, tienen una base circular o rectangular en la que se hallan impresos en un sello los títulos y nombre del propietario de la tumba donde se encuentran. Ver, Recipientes.

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