En las religiones politeístas son seres superiores con poderes sobrenaturales sobre los hombres. San Clemente de Alejandría los distribuye en siete clases: la primera la de las estrellas; segunda de los frutos; tercera de los castigos; cuarta de las pasiones; quinta de las virtudes; sexta, dioses que se llamaban majorum gentium, y séptima los bienhechores de la humanidad deificados por la gratitud y el reconocimiento; tales como Esculapio etc. Jámblico quiere suponer que se dividen en ocho clases, en la primera coloca los grandes dioses invisibles y presentes en todas partes; en la segunda, los arcángeles; en la tercera, los ángeles; en la cuarta, los demonios; en la quinta, los grandes arcontes o aquellos que presiden el mundo sublunar y los elementos; en la sexta, los pequeños arcontes o los que presiden la materia; en la séptima, los héroes; y en la octava las almas. La división más comúnmente reconocida consiste en dioses naturales y dioses animados, grandes dioses y dioses subalternos; en dioses públicos y dioses particulares, dioses conocidos y dioses desconocidos o finalmente, siguiendo la división admitida por los mitólogos modernos, dioses del cielo, de la tierra, del mar y de los infiernos. Es de notar que Dii se emplea comúnmente en latín para demostrar los dioses de primer orden y Divi por los de segunda y tercera clase.
)o( Naturales. Esto es el Sol, la Luna, las estrellas y los demás seres físicos.
)o( Animados, estos consisten en aquellos hombres que por sus grandes y brillantes acciones merecieron ser divinizados.
)o( Grandes, Dii mayorum gentium. Los griegos y los romanos reconocieron doce grandes dioses cuyos nombres, según Heródoto derivan de Egipto. Alejandro, en su megalomanía y sus desvaríos, pretendía ser el decimotercer de estos grandes dioses, desdeñándose de asociarse entre la multitud de divinidades.
)o(Subalternos, o de las naciones menores, Dii minorum gentium:. Estos son todos los otros dioses, cuyo número es infinito, pues que en el imperio romano se contaban hasta treinta mil. En efecto no contentos los romanos con la multitud de divinidades introducidas por la superstición de sus padres, no sólo abrazaron el culto de todas las naciones subyugadas, sino que todos los días creaban nuevos dioses, hasta el punto de exclamar ¡Hay más dioses que personas!. Había que adorar al dios que ponía en los labios de los niños el primer vagido, al que enseñaba las primeras letras, al que enseñaba a comer, al que le acompañaba a la escuela al ir y al que le acompañaba al regresar, al que cavaba la tierra, la araba, al del surco, al del arado, al de la cosecha, al de llevar el trigo al granero, etc.
)o( Públicos. Aquellos cuyo culto fue establecido y autorizado por las leyes de las doce tablas, por ejemplo los doce grandes dioses.
)o( Particulares, lo que cada uno escogía para objeto de su culto. Tales eran los dioses lares, los penates, las almas de los antepasados, a quienes podían honrar a medida de su gusto. Esta última clase de culto existe aun entre muchos chinos.
)o( Conocidos. Varrón coloca en esta clase todos los dioses conocidos por sus nombres, funciones, e historias, como Júpiter, Apolo, el Sol, la Luna, etc.
)o( Desconocidos. Se colocaban en esta segunda clase todos aquellos dioses cuya historia se ignoraba y a quienes sin embargo se levantaban altares y rendían sacrificios. Varios autores hablan de templos erigidos en diferentes parajes a los dioses desconocidos y en particular en Atenas, el pueblo más religioso de la tierra.
)o( Del cielo. Celo, Saturno, Júpiter, Juno, Minerva, Marte, Vulcano, Mercurio, Apolo, Diana, Baco etc.
)o( De la tierra. Cibeles, Vesta, los dioses lares, los penates, los dioses de los jardines, Pan, los faunos, los sátiros, Palas, las ninfas, las musas, etc.
)o( Del mar: el Océano y Tetis, Neptuno y Anfítrite, Nerea y las nereidas, Dóride y los tritones, las náyades, las sirenas, Eolo y los vientos, etc.
)o( Del infierno: Plutón, Prosérpina, Éaco, Minos, Dite, Radamante, las Parcas, las Furias, los Manes, Caronte, etc.. Ver, Caribos, Pálicos, Compitales, Indigetes, Lares, Pataicos, Penates, Semones, etc..