Los frentanos fueron un antiguo pueblo del centro de Italia que ocupó el tramo de la costa oriental de la península desde los Apeninos hasta el Adriático, y desde las fronteras de Apulia hasta las de los marrucinos. Su territorio limitaba al oeste con el de los samnitas, con quienes estaban estrechamente relacionados, y de quienes descendían originalmente. De aquí que Escílax asignase completa toda esta costa, desde las fronteras de Apulia hasta las de Piceno, a los samnitas. Los límites exactos de su país no están claramente definidos, y hay bastantes discrepancias en las afirmaciones de los geógrafos antiguos: Larinum, con su territorio extendiéndose desde Tifernus hasta Frento, era considerada por algunos autores una ciudad de los frentanos, si bien la opinión más general era que perteneció a Apulia, y por tanto era el río Tifernus la frontera entre los dos países. La frontera norte de la región de los frentanos es igualmente incierta. Sus fronteras debieron haber estado a unos pocos kilómetros del Aternus, aunque sin llegar a sobrepasar el río. Al oeste probablemente no estuvieron separados de los samnitas por ninguna frontera natural clara, ocupando las faldas más bajas de los Apeninos así como la accidentada región extendiéndose desde éstas hasta el mar, mientras el centro de la cadena montañosa perteneció al Samnio. El territorio de los frentanos es en su mayor parte montañoso pero fértil. Surcado por numerosos ríos que nacen en las montañas del Samnio y fluyen cruzando la tierra frentana hasta el Adriático. Los principales de éstos, aparte del Tifernus que como ya se ha dicho constituía el límite sur de su país, son el Trinius y el Sagrus. La costa de esta parte del Adriático presenta pocos accidentes destacables, y ninguna buena bahía natural. Las desembocaduras de los ríos y los dos salientes de Termoli (Buca) y la Punta della Penna son los únicos lugares de amarre. Las ciudades de los frentanos mencionadas por los autores antiguos son pocas en número. A lo largo de la costa, de norte a sur, estuvieron situadas Ortona, Histonium y Buca. La única ciudad interior importante fue Anxanum. Los frentanos son expresamente considerados por Estrabón un pueblo samnita, y parece distinguirlos como tales de las tribus vecinas de los marrucinos, pelignos y vestinos, con quienes por lo demás tenían mucho en común. Sin embargo, los frentanos aparecen en la historia como un pueblo separado, con un organización nacional propia, y aunque puede que en algún momento constituyesen una de las cuatro naciones de la confederación samnita, parece que no era ya así cuando este poder colisionó con Roma. Su conducta durante el largo conflicto entre los samnitas y los romanos hace que esto sea prácticamente cierto. De hecho, en el 319 a.C., cuando su nombre aparece por primera vez en los registros históricos, aparecen en guerra contra Roma, pero fueron rápidamente derrotados y sometidos, y unos pocos años después (304 a.C.), al final de la Segunda Guerra Samnita, los frentanos son mencionados, junto a los marsos, marrucinos y pelignos, yendo voluntariamente a pedir una alianza con Roma, al que parece que se adherieron subsiguientemente con firmeza. De esta forma, se encuentra más de una mención expresa a la ayuda frentana en la guerra contra Pirro, y uno de sus oficiales, llamado Oblacus, se distinguió en la batalla de Heraclea. Dieron una prueba aún más sorprendente de fidelidad durante la Segunda Guerra Púnica, al sumarse a la causa romana tras la batalla de Cannas, cuando muchos de los aliados italianos, incluyendo la mayor parte de los samnitas, se pusieron de parte de Aníbal. Durante este periodo parecen haber mantenido relaciones políticas mucho más estrechas con sus vecinos los marrucinos, pelignos y vestinos, que con sus parientes los samnitas. Por esto es, probablemente, por lo que Polibio, al enumerar las fuerzas de sus aliados italianos, clasifica a los frentanos con los marsos, marrucinos y vestinos, mientras cuenta separadamente a los samnitas. A pesar de su demostrada fidelidad, los frentanos se unieron a la revuelta general de los aliados italianos en la gran Guerra Social en el 90 a.C., en la que sin embargo no parece que tomasen parte prominentemente, y sólo puede inferirse que recibieron la franquicia romana al mismo tiempo que las tribus vecinas. Así pues, aparecen mencionados por Cicerón uno pocos años después, enviando algunos de sus mejores hombres para apoyar la causa de Cluencio, un nativo de Larinum. Su territorio fue atravesado sin resistencia por Julio César en la revuelta de la Segunda Guerra Civil en el 49 a.C., siendo ésta la última ocasión en la que su nombre aparece en los registros históricos. Su territorio estuvo comprendido en la cuarta región de Augusto, junto a los marrucinos, pelignos, marsos, etcétera, pero en una época posterior parece que se había vuelto a unir al Samnio, y fue puesto bajo la autoridad del gobernador de esa provincia. Ver, Umbrios, Samnium.