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Palabra   |   Descripción

Galeria

Nombre de una de las 35 tribus romanas, en las que se adscribía todo ciudadano para poder ejercer su derecho de voto en los Comitia tributa o Comicios por tribus. Era una de las tribus rústicas, frente a las cuatro urbanas. A partir de Augusto, con el establecimiento del Imperio, la vida de las asambleas romanas comenzó a languidecer, para dejar de ser convocadas bajo Tiberio, perdiendo sus atribuciones en favor del Senado, y siendo suprimidas por Trajano, aunque durante los tres primeros siglos del Imperio todos los ciudadanos romanos tenían que estar adscritos a una tribu. En Hispania, la tribu Galeria fue la elegida por Julio César y Augusto para adscribir a los ciudadanos romanos de las comunidades privilegiadas que promocionaron en Hispania, municipios o colonias, excepto las colonias Emerita Augusta, Caesar Augusta y Augusta Firma. La aparición de esta tribu en las inscripciones de individuos que indican su localidad de origen en Hispania suele indicar que ésta poseía el estatuto privilegiado de colonia o municipio. Ver, Tribus romanas.

Galeria

o Galarina. Ciudad de Sicilia. La ciudad aparece atestiguada por dos tipos de monedas pertenecientes al siglo V a.C.. El primer tipo tiene una iconografía que se relaciona con monedas de otras ciudades como Etna o Naxos y aparece con una leyenda que es una alusión al culto de Zeus Sóter. Según cuenta Diodoro Sículo, en el año 345/4 a.C., la ciudad de Entela pidió ayuda a varias ciudades de Sicilia ante la desvastación que estaban sufriendo por parte de los cartagineses. La única ciudad que respondió fue Galeria, que envió de 1.000 hoplitas, pero todos ellos murieron. Es mencionada por Esteban de Bizancio con el nombre de Galarina, de la que señala que fue fundada por el sículo Morgos. Hoy, se localiza en el monte San Mauro, al suroeste de Caltagirone.

Galeria Fundana

(siglo I). Segunda mujer de Vitelio. Tuvo una hija y un hijo llamado Germánico, que era tartamudo y fue asesinado por orden de Muciano. Fue, según parece, mujer de carácter dulce y agradable, y siempre mostró indignación por las crueldades y groseros excesos de Vitelio.

Galeria Valeria

(ss. III-IV). Hija de Diocleciano, que casó hacia mediados del 293 con Galerio. A la muerte de su marido (311), para escapar de Maximino Daya, buscó refugio junto a Licinio, del que luego escapó. Tras una huida de casi 15 meses, fue ejecutada en el 314 por Licinio.

Galeriano

Calpurnio (siglo I). Hijo de Pisón, elevado al imperio por Galba el año 69. Su noble nacimiento y su juventud le conquistaron mucho partido en el pueblo. Pero Muciano que gobernaba en Roma, y que era partidario de Vespasiano, le hizo llevar a cuarenta millas de Roma, en la vía Apia, y allí le asesinaron abriéndole las venas.

Galerio

Cayo Galerio Valerio Maximiniano (Caius Galerius Valerius Maximianus) (ca.250-311). Este emperador romano nació en Serdica, en la actual Bulgaria, de familia humilde y no recibió educación. Fue primeramente pastor, después soldado, y por último llegó a ser general por su valor, llegando a ser la mano derecha de Diocleciano. Después de una carrera distinguida bajo Aureliano y Probo, Galerio fue elevado por Diocleciano al título de césar, en unión de Constancio Cloro (293), y se convirtió en el delegado del emperador en Oriente, divorciándose de su esposa para casarse con Galeria Valeria, la hija del emperador. Luchó contra los sármatas en la frontera del Danubio en el 294 y contra los carpios en el 295, derrotándolos y asentando a algunos de ellos en Pannonia. A continuación convirtió Tesalónica en su base para la guerra contra el rey persa Narses, a cuyas tropas se enfrentó Galerio en el 297 en Calinice y Carras, siendo derrotado. Al año siguiente, Galerio, con refuerzos de los Balcanes, se lanzó de nuevo contra los persas y consiguió llevar la frontera hasta Kabur, máximo límite oriental conseguido por el imperio, obligando a los persas a firmar la paz de Nísibe en 298, por la que cedían las satrapías transtigritanas y parte de Armenia. Diocleciano le había prevenido para que no extendiera el imperio más allá de Mesopotamia, donde se construyó una frontera fortificada, corrigiendo la inestabilidad de los cuarenta años anteriores. Se cree que Galerio estuvo detrás de la persecución a los cristianos que se inició con un edicto imperial en febrero del 303. Galerio ocupó el puesto de Diocleciano tras su abdicación como augusto o emperador principal de Oriente en mayo del 305, mientras Constancio Cloro asumía, también como augusto, el resto del Imperio, tras la abdicación simultánea de Maximiano. Se convirtió en el augusto de mayor edad cuando al año siguiente murió Constancio y se opuso al ascenso del hijo de este, Constantino, al que Galerio había retenido en su corte de Nicomedia como rehén para evitar que su padre, Constancio, se volviera en su contra. Galerio ascendió entonces a su sobrino Maximino Daya al puesto de césar, su delegado, y nombró augusto de Occidente a su leal seguidor Flavio Severo. Galerio, sin embargo, tuvo que aceptar de mala gana a Constantino, que había sido nombrado emperador por su ejército en York, como césar de Occidente. En el 306, Majencio, el yerno de Galerio, se rebeló con el apoyo de su padre, Maximiano, y se nombró a sí mismo emperador en Roma, controlando Italia, Hispania y África. En el 307, Galerio ordenó a Severo que actuara contra el usurpador, pero Severo fue derrotado y ejecutado. El propio Galerio invadió entonces sin éxito Italia. En el 308 convocó una conferencia en Carnuntum, cerca de la actual Viena, en la que participaron Maximiano y Diocleciano, y en la que éste, trató de restablecer el orden entre sus sucesores: Licinio fue nombrado augusto de Occidente, Majencio fue declarado enemigo público, y Constantino y Maximino Daya fueron degradados a la mera consideración de "hijos de augustos", títulos honorarios en lugar del puesto de adjunto al emperador que entonces conllevaba el título de césar. Ambos rechazaron comprensiblemente el título y se proclamaron emperadores. Galerio, incapaz de influir en los acontecimientos de Occidente, continuó gobernando en Oriente hasta su muerte, y estando enfermo nombró a Maximino su heredero. Poco antes de su muerte (311), Galerio revocó el edicto de persecución contra los cristianos y publicó un edicto nuevo que les garantizaba una relativa tolerancia. Su oposición a Constantino pudo estar motivada por sus sentimientos anticristianos. Ver, Diocleciano.

Galerus

Especie de gorrito ajustado, un tanto semejante a una boina o casquete, aunque se adhiere completamente al cráneo. Era propio de los campesinos romanos. Por ser muy escueto y corto el cabello de los atletas, que lo cuidaban para no dejarse coger de él en la lucha, se llamaba también galerus a su peinado; Mercurio suele ir tocado de galerus, así como los flámines y otros sacerdotes. Ver, Píleo, Vestido, calzado y complementos.

Galeso

Arroyuelo cercano a Taras. Hoy, en Italia.

Galeso

Galeso era un súbdito del rey Latino por los tiempos en que Eneas y sus troyanos desembarcaron en el Lacio. Como quiera que Julo, hijo de Eneas, había matado una cierva mansa, incidente que podía provocar la guerra entre latinos y troyanos, Galeso procuró intervenir entre ambos bandos para restablecer la paz, pero no lo consiguió y fue muerto en el intento.

Galgaco

(?-84 a.C.). Jefe de los caledonios, que resistió mucho tiempo a los romanos mandados por Agrícola, y sucumbió en una batalla con casi todos los suyos en el año 84 a.C.

Galia

Lo que los romanos denominaban con el nombre de Galia o Galias (Gallia o Galliae) era el territorio comprendido entre los montes Pirineos (Pyrenae) y el río Rhin (Rhenus) y entre el océano Atlántico (Atlanticus) y los Alpes (Alpes), que abarcaba zonas de las actuales Francia, Mónaco, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Alemania y Suiza, habitado antes de su conquista por Roma por tribus de origen celta en su mayor parte. La presencia romana en ese ámbito databa con firmeza de la década de los años 120 a.C., culminada cuando en 121 a.C. la zona suroriental del territorio se organizó como provincia romana con el nombre de Galia Transalpina o Ulterior, que se extendía por Francia, Bélgica, parte de los Países Bajos, Alemania y Suiza, con capitalidad en Narbo Nartius (Narbona, Francia). La Galia Cisalpina o Citerior, comprendía el norte de Italia. El resto de las Galias fue siendo penetrada por la influencia económica y cultural de Roma hasta que Julio César, nombrado en 58 a.C, procónsul de las Galliae Transalpina y Cisalpina, y de Illyria (entonces apenas la costa de las actuales Eslovenia. Croacia y Montenegro), desencadenó una serie de campañas militares hasta 50 a.C., que dieron como resultado la incorporación política de esas regiones al ámbito romano, estableciéndose la nueva provincia de la Gallia Comata, con frontera en el Rhin. Su sobrino-nieto e hijo adoptivo, el emperador Augusto, reorganizó tan vasta extensión de territorios formando las siguientes provincias: la Transalpina, ya muy romanizada, pasó a denominarse Gallia Narbonensis y su gobierno fue entregado al cuidado del Senado romano, que nombraría anualmente un procónsul para administrarla; la Gallia Comata se dividió en tres nuevas demarcaciones provinciales, que fueron Aquitania (la parte suroccidental), que recibió capitalidad en Burdigala (Burdeos, Francia), Gallia Lugdunensis (la zona occidental, central y suroriental), con cabeza en Lugdunum (Lyon, Francia); y Galia Belgique (los territorios del norte y el este), con capital en Duracortorum (Reims, Francia). Dichas provincias fueron puestas bajo la autoridad de gobernadores nombrados directamente por el emperador (los legati Augusti pro praetore). En 9 d.C., tras la pérdida de la provincia de Germania (los territorios entre los ríos Rhin y Albis) a raíz de la derrota del gobernador Publius Quinctilius Varus en el saltus Teutoburgiensis (el bosque en torno a Kalkriese, Alemania), las tierras de la orilla izquierda del Rhin fueron segregadas en lo militar de la provincia de Belgica, a la que permanecieron unidas administrativa y civilmente, formando con ellas los distritos militares de Germania Superior con capital en Mogontiacum (Maguncia, Alemania), y Germania Inferior, cuya cabeza fue Ara Vbiorum (desde 50 d.C. llamada Colonia Claudia Ara Agripinensium [abreviadamente Colonia Agrippina], la actual Colonia, Alemania). Lugdunum fue considerada un poco como la capital de toda la Gallia, ya que en 12 a.C. allí el hijastro de Augusto (6), el entonces legado Drusus Nero Claudius, erigió un altar dedicado a Roma y Augusto y se estableció allí el lugar habitual de reunión del concilium Galliarum (asamblea de las Galias), una especie de asamblea que congregaba a los representantes de las ciudades de la antigua Gallia Comata (no de la Narbonensis) para tratar ciertos asuntos dejados a su competencia por el gobierno imperial. En los años centrales del siglo III esta configuración político-administrativa sólo había variado con la concesión de la categoría de provincias a los distritos militares de las Germaniae en 89. La pax romana llevó una gran prosperidad a Galia, que figura de forma destacada en el registro histórico, pero de manera sorprendente proporcionó pocos ecuestres o senadores romanos destacados. Sus industrias cerámicas tuvieron un éxito especial, la producción masiva de cerámica Samia que se exportaba en grandes cantidades hasta Britannia e incluso competía en el mercado italiano. La cercanía de Galia a la zona fronteriza del Rhin, de un modo particular, aseguró el lugar de la provincia en los acontecimientos del Imperio registrados por Tácito, Dión Casio, Amiano Marceliano y otros. La cultura diferenciada de la Galia y su geografía e historia se describen en la obras de varios autores griegos y romanos, entre los cuales figuran Estrabón, Diodoro Sículo y Plinio el Viejo. Las incursiones bárbaras del siglo III afectaron a la prosperidad de la provincia, aunque los efectos de la guerra se vieron en alguna medida compensados por el establecimiento de un imperio galo independiente, obra de Póstumo y sus sucesores (258- 273). Galia se separó gradualmente del control romano durante el siglo V. Sucesivas invasiones de bárbaros, entre los que figuraban, entre otros, los vándalos y los godos, se contrarrestaron parcialmente mediante la extensión des estatuto de federados a los colonos bárbaros, que seguidamente establecieron gradualmente reinos independientes. Los visigodos heredaron el sudoeste de Galia, mientras que los burgundios controlaron el sudeste y los francos tomaron el norte. El rey franco Clodoveo la unificó a fines del siglo V. Una medalla de Adriano la representa yendo delante del emperador. Trae sobre las espaldas el capote rayado de los galos, tiene una pátera en la mano, y entre ella y el emperador se ve un altar encendido. El carnero que se ve cerca anuncia no solamente el sacrificio, sino también la riqueza del país en lanas. Ver, Galia Comata, Guerra de las Galias.

Galia Aquitania

Provincia del Imperio Romano que, a grandes rasgos, coincidía con el suroeste y parte del centro de la moderna Francia. Su capital provincial fue primero Mediolanum Santonum, la actual Saintes, y, a partir del siglo III, Burdigala (hoy, Burdeos). Administrativamente, la provincia limitaba al sur con Hispania Citerior, al este con Gallia Narbonensis, y al norte con Galia Lugdunensis. Galia Aquitania, junto con Galia Lugdunensis y Galia Belgique, fue una de las tres provincias creadas por Augusto en el año 27 a.C. con el fin de administrar los territorios de la anteriormente llamada Galia Comata, que había sido conquistada por Julio César entre los años 58 y 51 a.C.. Aquitania era el país comprendido entre el Garona, los Pirineos y el océano Atlántico (golfo de Vizcaya o de Gascuña). Su conquista correspondió concretamente al entonces lugarteniente de César, Craso, quien la realizó sin mayores contratiempos (56 a.C.). Más tarde, los romanos la extendieron hasta el río Loira; por último, bajo el sistema de la tetrarquía, Galia Aquitania fue dividida en tres provincias menores: )o( Aquitania Primera (Macizo Central y Berry), )o( Aquitania Segunda (Burdeos, Charentes y Poitou) )o( Novempopulonia (la Aquitania original después conocida como Gascuña). )o( A principios del siglo V, Aquitania Segunda y Novempopulonia fueron ocupadas por los visigodos. Estos también se apropiarían de Aquitania Primera en el año 475. Pese a todo, la presencia germánica, poco numerosa y dispersa, no les impidió conservar el poder a los patricios galorromanos locales. En este contexto, la Aquitania mantuvo estrechas relaciones con el reino visigodo de España. Finalmente, la Aquitania visigoda fue anexada al Reino de los Francos en el siglo VI. Una de las rutas del estaño de Cornualles, Britannia, pasaba por Aquitania. Tras superar Armórica, este producto era trasladado por la calzada romana conocida como Vía Aquitania, de Burdeos a Tolosa y Narbona. Los romanos introdujeron la vid en la provincia y llevaron artesanos ceramistas de Arezzo, que se establecieron en Condatomagos (hoy, La Graufesenque) y Lusonum (hoy, Lezoux). Esta producción alcanzó niveles casi industriales y se distribuyó en la mayor parte de las provincias occidentales del imperio. Sus ciudades principales fueron Burdigala (hoy, Burdeos), Vesunna (hoy, Perigueux), Mediolanum Santonum (hoy, Saintes), Limonum (hoy, Poitiers), Avaricum (hoy, Bourges), Augustonemetum (hoy, Clermont-Ferrand), Aginnum (hoy, Agen), Augustoritum (hoy, Limoges), Augusta Auscorum (hoy, Auch), Aquis Tarbellicis (hoy, Dax). Ver, Galia.

Galia Armoricana

Armórica (región costera del noroeste francés, comprendida entre Pornic, cerca de Nantes, a Dieppe).

Galia Belgica

La provincia romana de Galia Belgique estuvo localizada en la parte sur de los actuales Países Bajos, y además ocupaba Luxemburgo, el noreste de Francia y el oeste de Alemania. Los habitantes nativos, los belgas, era unan mezcla de celtas y tribus germanas. En la campañas en las Galias, el general romano Julio César derrotó a los belgas y se hizo con el control del país. De los belgas dejó inicial testimonio de su bravura: "Los más valientes de todos son los belgas, porque viven muy remotos del fasto y delicadeza de nuestra provincia; y rarísima vez llegan allá los mercaderes con cosas a propósito para enflaquecer los bríos; y por estar vecinos a los germanos, que moran a la otra parte del Rhin, con quienes traen continua guerra". En el año 27 a.C. el emperador Augusto dividió el territorio en el norte de los Alpes en tres nuevas provincias: Galia Aquitania, Galia Lugdunensis, y Galia Belgique. En el año 17 a.C. el gobernador de la provincia Marcus Lollius fue vencido por los sugambros y el águila dorada de la V Legión Alaudae fue robada, lo que se consideró una humillación en Roma. El emperador envió a sus hijos adoptivos Tiberio y Druso a Germania a pacificar las tribus. Dos provincias militarizadas al oeste del río Rhin fueron creadas para proteger a la Galia Belgique, y el gobernador de ésta tuvo un poder titular sobre estas dos nuevas provincias. Para crearlas, a la Galia Belgique se le despojó de territorios en el norte y el este, que se le asignaron a las provincias de Germania Inferior y Germania Superior respectivamente. Por su parte la frontera sur de la Galia Belgique se extendió más, a costa de la Galia Lugdunensis. La reorganizada provincia recibió la ciudad de Reims, que se convirtió en su capital. En el año 254 el limes de la Germania Superior fue perforado por los germanos de la otra orilla del Rhin, y hacia el año 259 se produjo el ingreso de importantes contingentes bárbaros en la Galia Belgique. Entre los años 268 y 278 el interior de la Galia es saqueado y algunos grupos llegan hasta Hispania. Hacia el año 278 la frontera es restablecida por el emperador Probo. En el siglo V de nuestra era la Galia Belgique ya no estaba bajo jurisdicción romana. Después de soportar oleadas de invasiones de francos, alamanes y sajones, así como formar parte del Imperio Galo para ser reconquistada por el emperador romano Aureliano, la provincia terminó siendo parte del reino merovingio de Clodoveo I. En el siglo VIII, la provincia fue el corazón del imperio de Carlomagno. Al morir el hijo de Carlomagno, Ludovico Pío, la provincia se divide entre las que se convertirían en las futuras naciones de Alemania y Francia.

Galia Belgique

Galia Belgica (la provincia romana de Galia Belgique estuvo localizada en la parte sur de los actuales Países Bajos, y además ocupaba Luxemburgo, el noreste de Francia y el ….).

Galia Bracata

Ver, Galia Comata (es decir, "la de cabello largo o melenuda" o "en pantalones", para distinguirla de la Togata, "la que viste de ….).

Galia Céltica

Galia Lugdunensis (provincia del Imperio romano que, a grandes rasgos, coincidía con el norte de la moderna Francia).

Galia Cisalpina

Provincia romana. La Galia Cisalpina era la región del norte de Italia limitada al norte y al oeste por los Alpes y al sur por los Apeninos y el río Rubicón. Desde los tiempos más antiguos estuvo ocupada por celtas, cuyas frecuentes invasiones de la Italia peninsular se enfrentaban con la resistencia de los romanos. La conquista romana comenzó al final del siglo III a.C. con la captura de Mediolanum (Milán) el año 222 a.C. y la subsiguiente fundación de colonias tales como Cremona, Bononia, Mutina y Parma. La conquista se consolidó definitivamente hacia el final del siglo II. El área al norte del Po recibió la ciudadanía romana el año 49. En el 42 a.C. quedó formalmente incorporada a Italia por el Segundo Triunvirato. Era un área rica en tierra agrícola y se ubicaban en ella numerosas ciudades. La Galia Cisalpina llegó a ser la región más próspera del Imperio romano. Incluía la Galia Cispadana (VIII) o Aemilia, al sur del río Po, y la Transpadana (XI), más allá de ese curso fluvial. Ver, Galia.

Galia Cispadana

Ver, Galia Cisalpina (provincia romana. La Galia Cisalpina era la región del norte de Italia limitada al norte y al oeste por los Alpes y al sur ….).

Galia Comata

o Galia Bracata. Es decir, "la de cabello largo o melenuda" o "en pantalones", para distinguirla de la Togata, "la que viste de toga" o Narbonense, mucho más romanizada. Era la Galia bárbara. Ver, Galia.

Galia gótica

Septimania (nombre empleado durante la Edad Media para designar el territorio litoral de la Galia meridional).

Galia Lionesa

Galia Lugdunensis (provincia del Imperio romano que, a grandes rasgos, coincidía con el norte de la moderna Francia).

Galia Lugdunense

Galia Lugdunensis (provincia del Imperio romano que, a grandes rasgos, coincidía con el norte de la moderna Francia).

Galia Lugdunensis

o Galia Céltica o Galia Lionesa o Galia Lugdunense. Provincia del Imperio romano que, a grandes rasgos, coincidía con el norte de la moderna Francia. Su capital provincial era Lugdunum, la actual Lyon. Sus límites naturales eran los ríos Loira, Saona y Sena, además de las costas del Canal de la Mancha y el extremo norte del Golfo de Vizcaya. Por lo tanto era una franja territorial que se extendían desde Lugdunum, al sur, hasta la región costera de Armórica (Bretaña y Normandía), al norte. Galia Lugdunensis, junto con Galia Aquitania y Galia Belgique, fue una de las tres provincias creadas por Augusto en el año 27 a.C. en con el fin de administrar los territorios de la anteriormente llamada Galia Comata, que había sido conquistada por Julio César entre los años 58 y 51 a.C.. La provincia limitaba al sur con Galia Narbonensis, al este con Germania Superior y Galia Belgique, y al oeste con Galia Aquitania. Ver, Galia.

Galia Narbonense

Galia Narbonensis (provincia romana, incorporada a la República en el 123 a.C., antes llamada Galia Transalpina).

Galia Narbonensis

o Galia Narbonense. Provincia romana, incorporada a la República en el 123 a.C., antes llamada Galia Transalpina. Comprendía el sureste de la Galia, la actual Francia, entre los Pirineos y Massalia, ciudad griega aliada de Roma. La ocupación romana de la Galia comenzó por la Galia Narbonensis, con la fundación de Aquae Sextiae Salluviorum (hoy, Aix-en Provence) en 122 y de Narbo Martius (hoy, Narbona) en 118 a.C., que fue su capital. Esta provincia estaba destinada a permitir el paso por vía terrestre hacia Hispania. Mario derrotó en ella a los teutones (Aquae Sextiae, 102 a.C.). Asignada a Julio César por el Senado romano, junto con la Galia Cisalpina e Iliria, le sirvió de base para conquistar el resto de la Galia (59-51 a.C.). Cuando Massalia se inclinó por Pompeyo durante las guerras civiles romanas y fue asaltada por las tropas de Julio César, sus territorios fueron incorporados a la provincia Narbonense. En época de Augusto, hacia el 27 a.C. fue considerada provincia senatorial y fue gobernada según los usos tradicionales de la República por un procónsul asistido por un cuestor. Esta provincia fue una de las más intensamente romanizadas del Imperio Romano, y, tanto Julio César como Augusto, realizaron en ella una intensa labor de urbanización, con la fundación de numerosas colonias y municipios, como la propia capital provincial, o Forum Iulium (hoy, Fréjus), el Municipium Arelate (hoy, Arles), la Colonia Nemaussus (hoy, Nîmes), el Municipium Arausio (hoy, Orange), o el Municipium Tolosa (hoy, Tolosa), por citar algunos de los más importantes. La provincia estaba vertebrada por la Vía Domitia, importante calzada que comunicaba el norte de Italia con la provincia Tarraconensis, y de la que partía, en dirección norte, otra vía hacia Lugdunum (hoy, Lyon) y el limes renano. A lo largo del siglo I, la flota de Miseno mantuvo en Forum Iulium un destacamento permanente de navíos para vigilar el tráfico marítimo que desde Ostia, el puerto de Roma, se dirigía hacia Tarraco en Hispania y hacia el limes de Germania por tierra en los meses en que los pasos de los Alpes estaban cerrados por la nieve. A mediados del siglo I, se desarrollaron en la provincia importantes talleres de alfarería, especializados en imitar las formas cerámicas de vajilla de lujo de Arretium (hoy, Riminí, Italia), fabricando la llamada Terra sigillata subgalica, que se comercializó por todo el occidente del Imperio hasta comienzos del siglo II. Diocleciano y Constantino la dividieron en tres provincias menores, la Narbonense I, la Narbonenese II y la Viennensis, y la asignaron a la Prefectura del Pretorio de las Galias. En época visigoda, esta provincia vital se conoce como Galia Narbonense o Septimania. Su población, galorromana, se diferencia de la de Austrasia, Neustria y Borgoña, donde se habían asentado los francos, pero también de la de Hispania, hispanorromana. Esta característica, sin duda, influyó en la política visigoda. Los visigodos habían recibido esta región para asentarse como aliados del Imperio, y desde ella poder intervenir en la península Ibérica. La región permaneció en sus manos hasta la invasión musulmana del 711. Quedan restos muy numerosos, especialmente en Narbona, Saint-Bertrand-de-Comminges, Nîmes, Arles, Orange, Vienne, Saint-Remy, Carpentras, etc.. Ver, Galia.

Galia Togata

Ver, Galia Comata.

Galia Transalpina

Galia Narbonensis (provincia romana, incorporada a la República en el 123 a.C., antes llamada Galia Transalpina).

Galia Transpadana

Ver, Galia Cisalpina (provincia romana. La Galia Cisalpina era la región del norte de Italia limitada al norte y al oeste por los Alpes y al sur ….).

Galicano

Vulgacio (siglo III). Senador romano, uno de los escritores de la Historia Augusta.

Galicia

Galitzia (región de Europa Central, al norte de los Cárpatos, dividida desde 1.945 entre Polonia y Ucrania).

Gálico

Mar. Porción de mar entre Cerdeña, Baleares y el sur de Francia.

Galicus

Nombre latino del río Gállego, comunidad autónoma de Aragón, España.

Galieno

Publio Licinio Egnacio (Publius Licinius Egnatius Gallienus) (ca.218-268). Emperador romano, hijo de Valeriano. Fue asociado al trono por su padre tras su ascenso al poder en el 253 y nombrado augusto para defender el Rhin y la parte occidental del imperio mientras su padre se enfrentaba a los persas. Del 254 al 260 libró una serie de batallas victoriosas contra los germanos, frenando finalmente en Milán una invasión de Italia por los alamanes. En el 259, los godos conquistaron y se apropiaron brevemente de Bizancio, dedicándose a la piratería y a la guerra naval. Galieno no pudo hacer nada para ayudar a su padre en el 260 cuando fue capturado por el rey persa Sapor I, un hecho que desestabilizó el imperio y obligó a Galieno a hacer frente a las invasiones y a los usurpadores. Estos últimos fueron llamados humorísticamente los "treinta tiranos" por la Historia Augusta del siglo IV. Desde el 260 Galieno fue el "único emperador" legítimo. La muerte del "césar" Salonino a manos de sus soldados dio la oportunidad a Póstumo, Marco Casiano de declarar independiente un "Imperio" que con centro en la Galia abarcaba también Britannia e Hispania. Galieno fue incapaz de expulsar a Póstumo y en el 264 había reconocido tácitamente su posición como gobernante de Occidente. El aliado más poderoso de Galieno fue Publio Septimio Odenato, rey clientelar de Palmira, Siria, que trabajó a fondo para mantener a raya el este, mientras Galieno acababa con las rebeliones de Ingenuo en Mesia y Regaliano, en Pannonia. En el 260, Odenato frenó la invasión de Asia Menor por Sapor, sorprendiéndolo él mismo en el interior de Mesopotamia, y en el 264, Odenato recuperó Mesopotamia y desbarató una conspiración en Siria de dos oficiales, Macriano y Ballista, que intentaron reemplazar a Galieno por los dos hijos de Macriano (Ver, Macriano, Quieto Fulvio Julio). Como consecuencia de ello, Galieno le concedió el título de Dux Orientis y lo nombró rey de Palmira. Una de las primeras medidas tomadas por Galieno fue promulgar un edicto de tolerancia que permitía la libertad de cultos en el Imperio. Galieno abandonó las persecuciones a los cristianos que habían caracterizado el imperio de su padre Valeriano. Galieno era de la opinión de que al cristianismo había que vencerlo con medios intelectuales; de ese modo, se rodeó de un círculo de filósofos e intelectuales representantes del neoplatonismo con los que creó una corte ilustrada cercana al poder: entre estos estudiosos destacaba Plotino, que fue amigo personal del emperador. En el ámbito administrativo Galieno fue también uno de los grandes reformadores del siglo III. En su obra política destaca el edicto del 261 (o ahora 262), por el que "se prohibió a los senadores seguir la carrera militar" y, en consecuencia, se les privó del gobierno de provincias con tropas. En correspondencia con esta medida, los "legati legionis" senatoriales fueron sustituidos por "praefecti legionis" ecuestres y los gobernadores provinciales serían progresivamente reemplazados por "praesides o agentes vice praesidis" de este rango. La conflictiva situación en las fronteras aconsejaba estos cambios y una reforma estructural del ejército con vistas a una mayor eficacia en sus acciones: dotó a las ciudades del interior de guarniciones militares (vexillationes) separadas de las tropas legionarias y promocionó la caballería con nuevas dotaciones especializadas. Aun así, la situación política llegó a ser agobiante: usurpaciones, bárbaros, levantamientos provinciales, conspiraciones. En estos años de incertidumbre las emisiones monetales aumentaron de tal modo que el denario llegó a tener tan sólo el 5 % de su contenido en plata. En el 267, Odenato fue asesinado antes de que pudiera repeler el ataque de los godos y hérulos contra Grecia, que fueron detenidos por un jefe local, Dexipo. Zenobia, su esposa, y su hijo Vabalato se declaran también "independientes". Desde el 265 los godos de Asia y los Balcanes se dirigen hacia Occidente, siendo detenidos en Mesia por el propio emperador. Todavía en 267, M. Acilio Aureolo, magister equitum, se proclama "emperador" en Milán, siendo reducido por Galieno poco después. Pero al año siguiente el emperador no pudo escapar a una conspiración urdida en el seno de su propio "consejo" de colaboradores, del que formaban parte Claudio y Aureliano, futuros emperadores. Tres problemas dejaba sin resolver Galieno: los godos, la moneda y los imperios independientes, a los que se pondría freno en los reinados de sus inmediatos sucesores. En una época brutal de angustias y dificultades, la figura de este emperador, filósofo y humanista, reformador y pragmático, que no dudó en enfrentarse al conservadurismo arcaizante de las élites tradicionalistas y aristocráticas, se alza por encima de la imagen negativa, transmitida por sus enemigos: senadores rencorosos, rudos generales semibárbaros y, en fin, cristianos, a cuya fe quiso enfrentarse con la razón. Ver, Valeriano.

Galilea

Provincia de Palestina. Situada entre el Mediterráneo y el lago Kinnereth, y que se extiende hacia el norte más allá del lago Huleh. Es una región de colinas que culmina con el monte Atmón, de 1.208 m. de altura. Se sitúa entre la regiones de Samaria y Siria, por un lado, y por el otro con el Jordán y el Mediterráneo. Fue la patria de Jesucristo y de los apóstoles, escenario de las predicaciones del primero. Sus ciudades más importantes eran Tiberíades, Nazaret, Betulia, Caná, Cafarnaum, Acce o Tomeaida (San Juan de Acre), etc.. Hoy, en el Estado de Israel.

Galilenses

Pueblo de la isla de Cerdeña, Italia. Ver, Decretum proconsulis sardiniae de finibus.

Galileos

Naturales de Galilea.

Galintíades

Sacrificio solemne que se celebraba en Tebas, en honor de Galintias, una de las hijas de Preto, antes de la fiesta de Heracles, quien las había instituido.

Galintias

o Galantis. Galintias, cuyo nombre recuerda el de la comadreja, es una amiga de Alcmena. Es hija del tebano Preto. Hallándose Alcmena a punto de dar a luz a Heracles, las Moiras e Ilitía, divinidades del alumbramiento, se negaban a "desatarla", por orden de Hera. Por espacio de nueve días y nueve noches permanecieron cruzadas de piernas y manos en el umbral de la casa, impidiendo el parto con sus encantamientos. Galintias se apiadó de su amiga y temió que enloqueciera a consecuencia de los dolores, por lo cual ideó la siguiente treta: acudió a las diosas y les anunció que, por orden de Zeus, Alcmena había dado a luz un niño, sin estar ellas conforme. Espantadas e indignadas, creyendo violados sus privilegios, las diosas se levantaron y abandonaron la posición que mantenía "atada" a Alcmena, la cual, al punto, dio a luz. Pero las divinidades se vengaron transformando en comadreja a Galintias. Y puesto que su boca había proferido la mentira que las había engañado, la condenaron a parir por la boca. Sin embargo, Hécate sintió compasión par la pobre bestia y la convirtió. en su criada y su animal sagrado. Llegado Heracles a su edad viril, acordóse de la que le había permitido nacer y le erigió un santuario cerca de su casa. Los tebanos, fieles al recuerdo de Galintias, le llevaban ofrendas cuando se celebraban las fiestas de Heracles (Ver, Hístoris).

Galio

Marco (siglo I a.C.). Senador romano que fue pretor en el 44, y sirvió en el 43 en Módena a las órdenes de Antonio, a cuyo lado sirvió contra Octaviano.

Galio

Lucio Anneo Novato (Lucius Annaeus Novatus Gallio) (siglo I). Nacido en Córdoba, Hispania, fue el hijo mayor de M. Aneo Séneca y hermano del filósofo Lucio Aneo Séneca. Fue adoptado por el orador y senador Lucio Junio Galio (Lucius Iunius Gallio), de quien tomó el nombre. Galio fue desterrado en el 41 y llamado en el 49 junto a su hermano. Era procónsul de Aquea ca. 52 cuando desestimó los cargos presentados por los judíos en Corinto contra Pablo de Tarso (Hechos de los Apóstoles, 18). Fue cónsul sufecto ca. 55 y sobrevivió a la caída de su hermano, pero en el 65 fue obligado por Nerón a suicidarse.

Galitzia

o Galicia. Región de Europa Central, al norte de los Cárpatos, dividida desde 1945 entre Polonia y Ucrania.

Galla

Uno de los numerosos tipos de demonios infernales del mundo mesopotámico encargados de arrastrar a los desafortunados humanos al mundo de los muertos. Se les menciona a menudo en los encantamientos.

Gallaecia

Gallaecia fue originalmente el nombre con el que los romanos identificaron al territorio situado en el extremo noroccidental de la península Ibérica habitado por pueblos indoeuropeos de lengua céltica denominados galaicos. Comprendía básicamente la actual Galicia y el norte de Portugal, y estaba poblada fundamentalmente por la tribu de los callaici bracarii; los ártabros también vivían pero eran considerados un pueblo diferenciado. Al acabar las guerras cántabras y ser sometido todo el norte, se incorporó con parte de los nuevos territorios a la provincia de Lusitania Ulterior, para pasar más tarde, en una fecha sin precisar, a la Tarraconense. En ese momento, la Gallaecia estaba formada por circunscripciones: los conventus Lucensis y Bracarensis, con respectivas capitales en Lucus Augusti (hoy, Lugo) y Bracara Augusta (hoy, Braga). Lucus Augusti comprendía 16 ciudades de los celtas, además de la ciudad de los ártabros. El convento de Bracara Augusta tenía 24 ciudades de población celta y una población similar al otro convento. Hacia el siglo III a.C. apareció por primera vez el topónimo Callaecia o Gallaecia, que hacía referencia al territorio que comprendía todo el extremo noroeste de la península Ibérica entre Noega, en la costa cantábrica, y Portucale (hoy, Oporto) (Ver, Cale). Se consideran dos fases de conquista y colonización romana en Gallaecia: a) Fase Lusitana (137-60 a.C.). Hacia el 137, los callaici fueron atacados por tas tropas romanas de Junio Bruto Callaicus como castigo por haber apoyado Viriato. Bruto llegó hasta el Miño, y según Pablo Orosio, mató a 50.000 e hizo cautivos 6.000 más. Después continuaron las campañas lusas de Marco Licinio Craso (96-94), las de Perpenna en el 74 y la definitiva de Julio César en el 60 a.C., que culminó con la toma de Brigantium (hoy, A Coruña); b) Fase cantábrica (29-19 a.C.). Se conquistó la totalidad del territorio de Gallaecia tras las guerras cántabras dirigidas por Augusto. Los generales Antistia y Caristo la culminaron con la toma de Castro Medulio, en un episodio similar al de la toma de Numancia, lo que supondría su sometimiento total a Roma. Una vez conquistada Gallaecia, formó parte de la provincia de Hispania Citerior, y después de la Lusitania. En 214 Caracalla creó la provincia de Gallaecia por división de la Tarraconense. Esto supondrá que a la Gallaecia de los dos conventos se le añada uno más, el convento Asturicensis, con capital en Asturica Augusta (hoy, Astorga). Los principales núcleos de población creados fueron las capitales de los tres conventus: )o( Bracara Augusta (Braga), con 24 populi y 285.000 habitantes. )o( Lucus Augusti (Lugo), con 15 populi y 166.000 habitantes. )o( Asturica Augusta (Astorga), con 22 populi y 240.000 habitantes. )o( También destacaron otros centros como Farum Brigantium (hoy, A Coruña), Aquae urente (hoy, Ourense), Duo Pontes (hoy, Pontevedra) y Vicus Spacorum (hoy, Vigo). Los principales restos romanos de la época son las murallas romanas de Lugo y el Faro de Brigantius. Hacia el año 70 se estableció en Asturica Augusta la Legio VII Gemina, la actual León, y se intensificó la romanización con la creación de villae, villas y calzadas. Abandonaron poco a poco los castros, y la gente bajó de las colinas a las explanadas y valles fluviales. Se extendió el ius latii y explotó el oro de 0 Cauret, que supuso el 7% de los ingresos imperiales de la época. Pero a pesar de la romanización, no abandonaron las antiguas costumbres de origen celta. Se parcelaron las tierras entregándolas a siervos pobres, que con los años se mezclaron con la población local. También se introdujeron los cereales mediterráneos. Hacia el siglo III se difundió la villae romana como forma de explotación agraria, y se fortificaron las ciudades. Hacia 250, además, se extendió definitivamente el cristianismo. Fue creada como provincia en el 294 en tiempos de Diocleciano, siendo separada de la Tarraconense, de la que era un convento jurídico. En el siglo IV, poco antes de la caída de Roma, la Gallaecia verá de nuevo incrementado aún más su territorio con un nuevo convento, el convento Cluniacensis, con capital en la antigua ciudad de Clunia, abarcando así todo el norte de Hispania. Independientemente de la evolución territorial asociado a dicho nombre, este acabaría por derivar en lengua española hasta nombrar la actual Galicia, a pesar de no corresponderse al antiguo territorio romano. A comienzos del siglo V la Gallaecia fue ocupada por los suevos y los alanos a pesar de la resistencia de sus habitantes. Estos bárbaros establecieron reinos en territorio romano a través de pactos con el poder imperial. El rey suevo Hermerico firmó un foedus con el Imperio mediante el cual se convertía en federado de Roma, ocupando la provincia de Gallaecia y aceptando al emperador como su superior (411). La parte occidental de la Gallaecia fue para los suevos, en tanto que la oriental correspondió a los alanos, dirigidos por su rey Gunderico. Enfrentados ambos, Hermerico fue derrotado por los alanos en los montes Nerbasos, en la actual provincia de León. Con ello, la antigua Gallaecia llegó a su fin. En pocos años, el reino suevo quedaría restringido a la Galicia actual, el norte de Portugal y extremo occidental de León, en tanto que el resto de territorio quedó bajo dominio visigodo o de las propias élites hispanorromanas, tal es el caso de la costa cantábrica hasta la conquista visigoda en tiempos de Leovigildo. Ver, Callaici.

Gallaicas

Diosas madres, adoradas en Galicia, España.

Gallantes

Sobrenombre de los galles, o sacerdotes de Cibeles.

Galles

Galli (sacerdotes de Cíbele que tomaban su nombre de Galo, río de Frigia).

Galli

o Galos o Galles. Sacerdotes de Cíbele que tomaban su nombre de Galo, río de Frigia, cuya agua les volvía furiosos. Esta institución tuvo su cuna en Frigia y se esparció por Grecia, Siria y África, y por todo el imperio romano. Luciano describe las ceremonias de su iniciación del modo siguiente: "Concurre un gran número de gente a la fiesta de la diosa, tanto de Siria como de las regiones vecinas: todos llevan a ellas los ídolos y los señales de su religión. En un día señalado se reunían en el templo esta asombrosa multitud: se encontraban en el mismo muchos galli, y celebraban sus misterios; se daban cuchilladas en los codos y se pegaban mutuamente latigazos en las espaldas. La multitud que los rodeaba tocaba la flauta y el tímpano. Otros, llenos de entusiasmo, cantaban canciones improvisadas. Todo esto pasaba fuera del templo, donde no entraba la muchedumbre. Este sonido de las flautas inspiraba a muchos asistentes una especie de furor, y entonces el joven que debía ser iniciado, arrojaba sus vestidos y, dando grandes gritos, desenvainaba una espada y el mismo se castraba. Después de esto corría por la ciudad, llevando entre sus manos el miembro mutilado, y lo arrojaba en seguida a una casa, en la cual tomaba el vestido de mujer". Los galli eran vagabundos y charlatanes que iban de ciudad en ciudad, tocando el címbalo y el crótalo, llevando imágenes de su diosa para seducir las gentes incautas y recoger limosnas de las cuales se aprovechaban. Según Plutarco: "Estas gentes emitían oráculos, los unos de repente, los otros los investigaban por medio de la suerte en ciertos libros. Los vendían al pueblo y a la mujercillas, que estaban admiradas de poseer estos oráculos en versos y en cadencia". Les era permitido por la ley de las doce tablas, dice Cicerón, pedir limosna en ciertos días, con exclusión de todos los demás mendigos. Eran en fin decidores de la buenaventura, que se metían en predecir lo futuro. Admitían en su compañía viejas encantadoras que recitaban versos entre dientes y arrojaban hechizos para turbar la paz de las familias. Sus sacrificios iban acompañados de violentas contorsiones, de meneos de cabeza, y se herían mutuamente en la frente como los cameros. Los continuos viajes de Cíbele eran representados por sus ministros, que llevaban su imagen por todas partes, ya sobre un carro, ya sobre un pollino, y recogían limosnas para la diosa, que empleaban en su favor. Su jefe se llamaba Archigallo, el cual iba vestido de púrpura, usaba tiara y gozaba de una gran consideración. Ver, Archigallo.

Gallia

Galia.

Galliambos

Versos que cantaban los sacerdotes de Cibeles en honor de esta diosa.

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