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Palabra   |   Descripción

Islam

Mahometismo (nombre que da Mahoma a su religión. El término Islam significa propiamente resignación, sumisión a la voluntad de Dios. Sin embargo, otros lo interpretan de ….).

Islamismo

Mahometismo (nombre que da Mahoma a su religión. El término Islam significa propiamente resignación, sumisión a la voluntad de Dios. Sin embargo, otros lo interpretan de ….).

Islas Afortunadas

o Fortunatae Insulae. Las Islas Afortunadas, también llamadas Islas de la Bendición, eran en las leyendas clásicas y célticas el maravilloso paraíso en el que los mortales que lo merecían eran recibidos por los dioses. Se pensaba que estas islas estaban situadas en Océano Atlántico. Las Madeira y las Canarias han sido a veces citadas como posibles candidatas a ser las Islas Afortunadas.

Islas de Diomedes

Diomedae Insulae (nombre que en tiempos del Imperio romano se dio a un pequeño archipiélago del Adriático, con una superficie total de solo unos 3 km2. Se trata de un ….).

Islas de Iliria

Estaban divididas por los griegos en dos grupos: Absyrtides y Liburnides. El primer grupo son las islas más al norte como Cres y Krk; en el segundo destacan Vis, Brattia, Issa, Melita, Corcira Nigra, Faros y Olinta.

Islas de la Bendición

Islas Afortunadas (las Islas Afortunadas, también llamadas Islas de la Bendición, eran en las leyendas clásicas y célticas el ….).

ISLAS DE LÉRINS

El archipielago de Lérins está compuesto por dos grandes islas habitadas: Sainte-Marguerite (Lerina) y Saint-Honorat (Lero), separadas por la meseta de Milieu o Canal du Frioul, de 800 metros de ancho. Una isla desierta acompaña a cada una de las islas principales: la Tradeliere al este de Sainte-Marguerite y la isla Saint-Ferreol al este de Saint-Honorat. La única asimetría de esta imagen es un pequeño cúmulo de rocas, llamado simplemente el Islote, ubicado al extremo sur de la isla de Saint-Honorat, elevando a cinco el número de las islas Lérins. La superficie total del archipiélago es de alrededor de 2,5 km2, con un litoral total de 12 km. Las islas son relativamente planas y el punto más alto del archipielago, a 26 metros del nivel del mar, se encuentra en el sitio de la fortaleza de la isla Sainte-Marguerite. La arqueología da testimonio de una ocupación permanente de Sainte-Marguerite, especialmente a través de las ruinas de un oppidum urbanizado, luego una ciudad romana. Durante la antigüedad el agua existente era considerada como una plaga que transportaba fiebres y enfermedades, por lo que los romanos habían construido en la isla inmensas cistemas para recolectar agua de lluvia. Dicho dispositivo es visible en la planta baja del Museo del Mar y se pueden encontrar formatos reducidos al girar los caminos alejados de la ciudad romana. En cuanto a Saint-Honorat, el santo epónimo habría golpeado el suelo con su bastón a su llegada a la isla, lo que provocó la aparición de un manantial que nunca se habría secado. Esta leyenda puede ser significativa si se considera que las tierras bajas de Leriniens contienen un número considerable de fuentes submarinas de agua dulce, como el manantial de Boutte, a menos de cinco metros del nivel del mar y capaz de aportar unos 200 litros de agua por segundo. Es cierto que la Côte d'Azur experimentó un terremoto particularmente violento en 410, con vestigios que permanecen en la ciudad greco-romana de Antibes, o en las paredes del oppidum leriniano. Por lo tanto, este cataclismo, también relacionado en la leyenda de Saint-Honorat, habría hundido el archipiélago a varios metros en el agua, lo que explica por qué las ruinas antiguas están en su mayoría medio sumergidas. La primera huella de vida humana en el archipiélago se encuentra al norte de la isla Sainte-Marguerite, con vestigios que datan del siglo VI a.C.. En ese momento, una gran parte de la región provenzal y el norte de Italia fue colonizada por una población conocida como ligures. Una práctica típica de esta población, repartida a lo largo de su territorio, consistió en la construcción de estructuras defensivas, conocidas por el nombre latino de oppidum, mediante enormes bloques de piedra dispuestos en un círculo más o menos amplio. Más allá de su función protectora, estos baluartes sirvieron principalmente como refugio público para una pequeña comunidad aldeana. Una campaña de excavación de 1.973 a 1.986 bajo la terraza noroeste de la fortaleza, el depósito arqueológico más rico del archipiélago leriniano, ha desenterrado ruinas que seguramente son restos de oppidum. Plinio el Viejo, en su Historia Natural, menciona el archipiélago y evoca a la colonia de Liguria, llegando incluso a nombrar las islas y el oppidum. Los primeros lerinianos constituyeron así una colonia de Liguria en la isla Lerina, dando a su oppidum el nombre latino de Vergoanum, base defensiva que se elevaba en el punto más alto del archipiélago. En el sitio del Suquet hubo entonces un segundo oppidum, con futuro más glorioso porque se convirtió en la ciudad de Cannes, y estos dos bastiones aseguraron la protección de la costa de Provenza. La comunidad Vergoanum vivió de la caza, la pesca y la recolección, abastecida con agua dulce por numerosas fuentes litorales, ahora bajo el agua. Según Plinio, la isla de Lerina sería donde estaba el oppidum, hoy Sainte-Marguerite, mientras que Lero se convirtió en la isla de Saint-Honorat. En paralelo con las actividades de los ligures, los griegos también navegaban aquí en el siglo V a.C.. La segunda isla, Lero, deshabitada porque es más pequeña y más expuesta que Lerina, se utilizó como una escala para repostar. Aquí es donde aparece el primer testimonio escrito sobre el archipiélago leriniano, escrito por el geógrafo griego Estrabón. Estrabón indica las primeras denominaciones griegas de las islas: su Planasia pasará a llamarse Lerina con Plinio, y luego la Sainte-Marguerite moderna. La isla Lêron, se convertirá latinizada en Lero, antes de tomar su nombre contemporáneo de Saint-Honorat. También menciona que ambas estaban habitadas habitualmente y luego evoca un monumento dedicado al héroe homónimo de la isla de Lêron ocupada por los griegos, una divinidad local venerada por navegantes de paso. El héroe Lêron, por lo demás, es desconocido para la mitología greco-romana. Pero tal monumento, que puede ir desde un altar simple hasta un pequeño templo, nunca se ha encontrado en Lero. Probablemente haya sido destruido por la abadía de Lérins, ya sea durante la construcción del monasterio o por monjes hostiles a la presencia de lugares de culto paganos en su isla, que pronto reutilizarán estos materiales fácilmente accesibles para la construcción de sus capillas periféricas. A lo largo de los siglos, la población ligur evolucionó su bastión de roca a un oppidum más urbanizado, que consiste en filas de habitaciones de 8 por 4 metros, separadas por calles estrechas con alcantarillas cubiertas y protegidas por una gruesa muralla. Las viviendas más altas, situadas en el sitio original del oppidum, ofrecen una arquitectura incuestionablemente ligur, mientras que un suburbio que desciende hacia el estanque de Bateguier, al oeste, presenta una romanización característica comenzada a partir del año 100 a.C.. Hasta entonces, los ligures se habían mantenido relativamente herméticos a las influencias helénicas. Esta transformación de la arquitectura leriniana se explica por la anexión de la región de Narbona al Imperio romano en el 122 a.C. y es cierto que el archipiélago pasó bajo el control romano a finales del siglo II a.C.. Finalmente, este último hábitat mixto fue completamente allanado para dejar espacio a una ciudad romana, construida a comienzos del siglo I bajo el reinado de Augusto. La nueva muralla del recinto, con contrafuertes circulares, cubría casi una hectárea. En el siglo IV, esta ciudad se enriqueció con nuevos pórticos, cuya construcción requirió el relleno de una zanja que bordeaba su emplazamiento. Esta operación se llevó a cabo utilizando escombros que arrasaron el antiguo habitat, y se dispersaron por toda la isla. El hecho es que estos terraplenes, analizados meticulosamente por los arqueólogos desde 1.976 , produjeron prodigiosos descubrimientos sobre la composición de la ciudad y las costumbres del antiguo habitat leriniano. El descubrimiento más prodigioso se realizó durante el verano de 1.981, en uno de los estratos superiores del relleno, en el que ya se habían encontrado una gran cantidad de fragmentos de cerámica, incluidos fragmentos de grandes figuras italianas y áticas con figuras negras del siglo II al IV, y atestiguando las relaciones continuas con el centro y el sur de Italia. Estos terraplenes también presentan pinturas que representan delfines, únicos en la Galia y fechados por comparación al menos en el siglo II a.C.. Fragmentos de frescos fueron atribuidos sin duda a un laconium, un pequeño establecimiento termal. La ciudad también se había llenado de grandes cisternas romanas, evitando el mayor problema conocido por los habitantes de Sainte-Marguerite, la total ausencia de agua clara en la isla. Las ruinas de una lujosa villa todavía son visibles cerca de la plataforma de desembarque actual, que aún incluye baños termales junto al mar. En la costa occidental de la isla, en la punta del Batéguier, las estructuras parcialmente submarinas testifican la existencia de una antigua pesquería, principal punto de suministro de alimentos de la acrópolis. Finalmente, en el siglo III, la Ruta Marítima sitúa el archipiélago entre Antibes y Antípolis, especificando que consisten en una estación marítima que comprende un puerto. Por lo tanto, las islas estaban bajo el control de un rico terrateniente durante la edad de oro de Lerina, tal vez el gobernador de la ciudad que reemplazó a Vergoanum. Hoy, Islas de Lérins, archipiélago francés ubicado en el Mediterráneo, departamento de Alpes Marítimos, región de Provence-Alpes-Côte d'Azur, en la Riviera francesa.

Islas de los Bienaventurados

En la mitología griega, las Islas de los Bienaventurados, constituían una parte del Hades donde las almas virtuosas gozaban de un reposo perfecto después de su muerte. Estaban situadas en los confines occidentales de Libia, en el Océano Atlántico. Su función y sus características eran similares a las de los Campos Elíseos, que son, probablemente, una representación tardía de aquel supuesto paraíso. Píndaro las describió con precisión en sus Odas olímpicas. Entre los Bienaventurados se encuentran, según los autores: Aquiles, Alcmena, Cadmo, Diomedes, Lico, Medea, Peleo, Penélope, Radamantis y Telégono. Ver, Inframundo griego.

Islas del Mar de Occidente

Según las tradiciones de los pueblos del extremo occidental de Europa, más allá del Océano se encuentran las Islas del Paraíso, que son tierras habitadas por seres sobrenaturales donde están ausentes las penurias y las desgracias. En la tradición irlandesa, la novena ola es la frontera que separa el ámbito mortal del Otro Mundo, coincidiendo de este modo con los rituales practicados en la playa de La Lanzada (Galicia), en la que las mujeres que deseaban concebir un hijo hacían golpear su cuerpo contra nueve olas sucesivas. )o()o( Las antiguas creencias célticas de Ultratumba )o( Muchos geógrafos de la Antigüedad clásica nos narran la existencia entre los celtas insulares de islas consagradas a dioses y héroes. Entre ellas se encontraba Anglesey (Mon), en la costa septentrional galesa, que era la isla sagrada de los druidas de Britannia, las islas Scilly, donde se han encontrado restos arqueológicos de templos protohistóricos o algunas de las Islas Hébridas, que según la tradición gaélica eran hogar de demonios y fantasmas y en una de ellas, Skye, fue educado el héroe Cuchulainn por la guerrera Scathach. Las antiguas creencias de los galos al respecto aparecen recogidas por el historiador bizantino Procopio de Cesarea, que en el siglo VI narraba cómo en aquellos tiempos aún se creía que la tierra de la muerte se situaba al oeste de la isla de Reino Unido. Según los mitos galos, las almas una vez que habían abandonado su cuerpo se dirigían a la costa noroccidental de la Galia y allí embarcaban hacia la antigua Britannia. Cuando querían cruzar el mar ánimas se dirigían a las casas de los marineros, en cuyas puertas picaban insistente y desesperadamente. Los marinos abandonaban entonces sus casas y llevaban a los muertos a su destino en unas naves fantasmagóricas. Todavía hoy existen residuos de tales creencias en las tradiciones bretona e irlandesa. En la mitología de Bretaña, se da el nombre Bag An Noz "barca de noche" a las embarcaciones que se encargan de llevar las almas de los difuntos a su destino, y Anatole le Braz, en su libro La legénde de la mort, narra la existencia de procesiones de ánimas que se dirigen a puntos costeros de Bretaña como Landernau para desde allí iniciar su último tránsito. En la costa septentrional de Galicia se sitúa el municipio de San Andrés de Teixido, donde existe una pequeña ermita consagrada a San Andrés y en la cual se conservan, según la leyenda, parte de sus huesos. Este santo estaba muy apesadumbrado por el hecho de que su tumba se encontrase en los confines de la tierra. Jesús le consoló entonces diciéndole: "No te preocupes, que tendrá que ir a visitarte todo el mundo, ya en vida, ya en muerte". Y efectivamente, aún hoy se dice "A San Andrés de Teixido vai de morto o que non foi de vivo", pues se piensa que los que no peregrinaron en vida lo tendrán que hacer tras la muerte en forma de serpiente o de lagartija, y por ello los peregrinos que se aproximan a la ermita tienen mucho cuidado en no pisar a ninguno de estos animales. Curiosamente, San Andrés de Teixido se sitúa en el Cabo Ortegal, un cabo donde según Tácito "cielos, mares y tierra se acaban", es decir, se trataba de el fin del mundo. Esto ha hecho suponer que para los habitantes prerromanos del noroeste de la península este lugar fuese junto con el Pico Sacro uno de los dos puntos de partida de las almas hacia las islas del Paraíso, y en este sentido la tradición maragata nos habla de la existencia una Peña de las Animas (identificada con San Andrés de Teixido) situada en el Mar de la Muerte, que es aquél que baña la costa septentrional de Galicia. En definitiva, se trata de tradiciones que aún hoy testimonian de las antiguas creencias célticas en un Más Allá situado al otro lado de la Mar. )o()o( Tír na nÓg, la tierra de los bienaventurados )o( Dos denominaciones del Otro Mundo celta muy comunes en los ciclos mitológicos irlandeses son Tír na nóg, la tierra de los bienaventurados, un lugar eternamente verde que fue visitada por el caudillo pagano Oisín junto con sus compañeros y que con posterioridad aparecería como lugar común en multitud de cuentos de hadas, y Mag Mell, la planicia del deleite, que según la leyenda está regida por el rey fomoriano Tethra, si bien en otras versiones su gobernante es el dios del mar Manannan mac Lir. )o()o( Tír na mBan, la tierra de las mujeres )o( Las islas del Paraíso asumen diversas formas y nombres dependiendo del relato y del país en cuestión. Entre ellas se encuentra Tír na mBan, la tierra de las mujeres, a donde partieron Bran mac Febal y sus compañeros y donde permanecieron junto con las hadas que la habitaban y su reina 300 años que les parecieron uno sólo. Existen rastros, cristianizados eso sí, de este mito pagano en el periplo gallego de San Amaro, en cuyo relato del Paraíso Terrenal se describe la existencia de doncellas que bailaban y cantaban a través de los prados, siempre en torno a la más bella de ellas, la Virgen María. )o( Ver, Paraísos celtas.

Islas Gymnesias

Gimnesias (nombre con el que los griegos designaban a las islas Baleares. El nombre se explicaba, según Diodoro, por la costumbre de ….).

Islas Lenur

Nombre antiguo de las Islas del Canal o Islas Anglonormandas, que son un grupo de islas del canal de la Mancha situadas al oeste de la península francesa de Cotentin, región de Normandie, Francia.

ISLAZ

Asentamiento romano de la Dacia Malvensis. Hoy, Islaz, provincia de Muntenia, condado de Teleorman, Rumanía.

Ismael

(siglo II). Rabino judío, famoso maestro del primer tercio del siglo II de nuestra era. Su nombre completo es R. Ismael ben Elisa. Parece descender de una familia sacerdotal. La tradición judía sitúa su actividad en Kefar Aziz, al Sur de Judá, mientras que su coetáneo Aqiba, creador de otra escuela de orientación muy diferente, enseñaba en Bene Baraq. Uno de los principios generales de interpretación que se le atribuyen es: «la Torá habla en la lengua de los hombres»; con ello alude a que hay que entender el lenguaje aparentemente antropomórfico de la Biblia dentro de un plan pedagógico divino, que ha querido expresar verdades profundas de manera que los hombres las puedan entender. De su escuela proceden algunos de los comentarios más antiguos a los libros del Pentateuco (exceptuando el Génesis). Se le atribuye, sin que pueda probarse que proviene efectivamente de él mismo, una colección de trece normas exegéticas para la interpretación de la Biblia, que se basan en el silogismo, la analogía, etc., y que se recuerdan cada día en la oración judía de la mañana. Ver, Midrás, Zakkai.

Ismael

Hijo que Abraham tuvo con Agar, su concubina egipcia. Cuando Sara tuvo a Isaac, convenció a Abraham de que expulsara a Agar e Ismael. Sin embargo, Dios prometió que, si bien Isaac y sus descendientes serían los herederos del patrimonio de Abraham, Ismael y sus doce hijos llegarían a constituir un gran pueblo. Los ismaelitas estaban circuncidados (el propio Ismael lo sería a la edad de trece años) por lo que no resultaban tan ajenos como los cananeos. A la muerte de Abraham, Ismael regresó para ayudar a Isaac con los ritos funerarios. Ismael es el arquetipo del marginado.

Ismaelismo

Religión que Ismael dio a los árabes.

Ismaelita

Descendiente de Ismael, hijo de Abraham y de Agar. Aplicase a los árabes.

Ismara

o Ismaro. Ciudad de los cicones. Debía estar situada cerca del monte homónimo, en la costa meridional de Tracia, a unos 25 km al oeste de la ciudad de Zona (Tracia). En Ismara había un lago, el Ismáride, también conocido como Corriente de Odiseo.

Ismara

Capitan meonio que siguió a Eneas a Italia y aventajó a los demás en lanzar dardos emponzoñados.

Ismáride

o Ismaris. Lago situado entre Maronea y Estrime, que debía ser una zona pantanosa en las estribaciones del monte Ismaro y que está seco en la actualidad. Ver, Ismara (ciudad de los cicones. Debía estar situada cerca del monte homónimo, en la costa meridional de Tracia, a unos 25 km al oeste de ….).

Ismario

Mató a Hipomedonte, uno de los siete jefes que atacaron la ciudad de Tebas.

Ismaris

Ismáride (lago situado entre Maronea y Estrime, que debía ser una zona pantanosa en las estribaciones del monte Ismaro y que está ….).

Ismaro

Ismara (ciudad de los cicones. Debía estar situada cerca del monte homónimo, en la costa meridional de Tracia, a unos 25 km al oeste de ….).

Ismaro

Hijo de Marte y Tracia, dio su nombre al monte Ismaro, cuyo vino alaba Ulises en la Odisea.

Ismaro

Hijo de Eumolpo, el hijo de Posidón y Quíone. El rey de Tracia, Tegirio, le otorgó una de sus hijas.

Isme-Dagan

(ss. XXIII-XXII a.C.). Rey de Mari (2.199-2.154), de la Dinastía de los Sakkanakku.

Ismene

La hija mayor de Anfión y Níobe que fue herida por Apolo en venganza del desprecio que Níobe había hecho a la madre del dios. No pudiendo soportar el dolor se precipitó al río que desde entonces lleva su nombre.

Ismene

Ninfa hija del oceánida Asopo Fliuncio y de Metope. Casó con Argos Panoptes, del que tuvo a laso e lo. Otras versiones la hacen madre, y no esposa, de Argos.

Ismene

En la mitología griega Ismene es una hija del matrimonio incestuoso de Edipo y Yocasta (o de Eurigania según otras versiones), y hermana por tanto de Eteocles, Polinices y Antígona. Cuando Edipo abdicó el trono de Tebas abrumado por su tragedia, sus hijos varones decidieron compartirlo, alternándose en el poder cada año. Edipo les maldijo por el trato denigrante que le habían dado, pero los hermanos ignoraron sus advertencias y confiaron en la buena fe recíproca. Pero cuando el primer año del reinado de Eteocles llegó a su fin, éste se negó a traspasar el poder a su hermano. Polinices reunió a un grupo de poderosos aliados e intentó recuperar el trono por la fuerza mediante el asedio que se conoce como Los Siete contra Tebas. En la lucha fraticida que siguió murieron numerosos héroes tebanos, como Atis, que había sido el prometido de Ismene desde la infancia y fue muerto por Tideo. Intentando dar fin a la contienda, Eteocles y Polinices se enfrentaron en lucha singular, y acabaron traspasándose mutuamente con su espada, lo que facilitó que su tío Creonte se proclamase nuevo rey de la ciudad. Una de las primeras acciones del tirano fue declarar traidor a Polinices y prohibir, bajo pena de muerte, que su cuerpo recibiese la debida sepultura. Pero Antígona desafió este decreto y salió de la ciudad para incinerar a su hermano. Por este crimen, y para eliminar de paso a un miembro de la familia peligroso en potencia, Creonte ordenó que Antígona fuera enterrada viva en la misma tumba de Polinices, ignorando los ruegos de su hijo Hemón, que era amante de la condenada. Ante esta aberración, Ismene declaró que había ayudado a su hermana y que por tanto merecía la misma suerte, a pesar de que realmente había permanecido al margen. Finalmente los dioses, a través del adivino Tiresias, hicieron saber a Creonte su desaprobación de sendas condenas, por lo que el tirano cambió de actitud y enterró él mismo el cadáver de Polinices. Pero ya era demasiado tarde para Antígona, que se había ahorcado para evitar ser enterrada viva. Hemón, destrozado por la colosal tragedia, se suicidó después a los pies de su amada Antígona. También se suicidó Eurídice, la esposa de Creonte y madre de Hemón, cuando se enteró de la muerte de su hijo. Ismene intentó rehacer su vida con su amante Teoclímeno, pero Tideo la asesinó instigado por Atenea. Ver, Tideo.

Ismenia

Sobrenombre de Atenea. Había en Tebas dos templos de Atenea, uno de los cuales se llamaba Atenea Ismenia, del río Ismeno, en cuya ribera se había erigido este templo.

Ismenias

(siglo IV a.C.). Flautista griego. Vivió en la primera mitad del siglo IV y su maestría se hizo proverbial.

Ismenias

(ss. V-IV a.C.). Político tebano, hijo de Timócrates. Junto con su colega Andróclidas, fue jefe de la facción democrática y antiespartana. Apoyó a finales del 404 al demócrata ateniense Trasíbulo en su conquista de la fortaleza de Filé y, por consiguiente, en su invasión del Ática. Esto supuso un alejamiento respecto a la tradicional amistad de Tebas con Esparta. Los dos políticos fomentaron subsiguientes problemas con Esparta en el 395, al provocar una guerra entre Lócride y Fócide y hacer que la Liga Beocia se pusiera de parte de Lócride; cuando los espartanos les ordenaron que sometieran el asunto a arbitraje, rehusaron hacerlo y destruyeron Fócide. Esto condujo a las derrotas espartanas y al comienzo de la Guerra Corintia. Durante la guerra corintia luchó contra Esparta, conquistó Heraclea y venció a los focidios en Narix (395). Después de la Paz de Antálcidas en el 386, los oligarcas fueron restaurados y sus líderes, Leontíadas y Arquias, indujeron al espartano Fébidas a apoderarse en el 382 de la fortaleza Cadmea. Fébidas también arrestó a Ismenias, cuyos partidarios, entre ellos Pelópidas, escaparon a Atenas. Aunque la acción de Fébidas fue condenada por Esparta, Ismenias fue juzgado ante un tribunal de aliados espartanos por actividades propersas; se le encontró culpable y fue ejecutado (382).

Isménides

Ninfas, hijas del río Ismeno.

Isménides

Nombre dado a los tebanos.

Ismenio

Sobrenombre de Apolo en Tebas. Así llamado porque estaba erigido sobre una colina, cercana de la puerta oriental de Tebas, que dominaba el valle del río Ismeno. Según Pausanias, fue el templo que contó con más ofrendas en trípodes de oro.

Ismenio

Ismeno.

Ismenis

Se conoce como hijo del río Ismeno.

Ismeno

Uno de los dos únicos hijos varones del dios fluvial Asopo y de Metope, la hija de Ladón. Hermano de Pelagonte. Otra versión lo hace hijo de Apolo y de la ninfa Melia, una de las oceánides. También se afirma que este Ismeno fue el que dio su nombre al río beocio. Fue padre de Estrofia y de Dirce, dos fuentes de Tebas. Ver, Melia

Ismeno

Nombre de un río de Beocia. Corría al este de Tebas, constituyendo la primera defensa en un ataque contra la ciudad. Hoy, Ai Ianni, Grecia. )o( MITOLOGÍA.- Río, o mejor, fuente de Beocia, que se llamaba al principio el "Pie de Cadmo". He aquí el motivo: habiendo Cadmo matado a flechazos al dragón que guardaba la fuente, y temiendo que hubiese quedado el agua envenenada, recorrió el país para buscar otra. Llegado a la cueva Coreirea, hundió el pie derecho en el cieno y, retirándolo, brotó una fuente que se llamó el Pie de Cadmo. Más tarde recibió el nombre de Ismeno en honor a Ismene, una hija de Anfión y Níobe que se había suicidado arrojándose en sus aguas, al no soportar el dolor que le producía la herida de la flecha que le había lanzado Apolo. Sin embargo, otra versión hace derivar el nombre de esta fuente del héroe lsmeno, hijo de Pelasgo.

Ismeno

Hijo de Pelagón que dio nombre al río anteriormente conocido como El pie de Cadmo o Ladón, en Beocia.

Ismeno

Ismeno es el dios del río homónimo de Beocia. Como todos los ríos, es hijo de Océano y Tetis. A veces se le considera como hijo de Asopo y de Metope.

Ismeno

El mayor de los Nióbidas, los hijos de Anfión y Níobe que perecieron bajo las flechas de Apolo y Artemisa. Estos dioses vengaron así la ofensa que había hecho Níobe a su madre, cuando la ridiculizó y le negó el culto por haber tenido sólo dos hijos. Los cuerpos de Ismeno y de sus hermanos permanecieron a la intemperie hasta que los mismos dioses les dieron sepultura, pues los habitantes de Tebas habían sido convertidos en piedras. Al igual que a su hermana Ismene, se le atribuye a Ismeno el haber dado nombre al río anteriormente citado cuando se arrojó a él desesperado por el dolor que le producía la flecha de Apolo.

Isna

Esna ((en egipcio antiguo Iunit o Tasenet, en griego Latópolis, tal vez porque en ella era sagrado el pez "lates"). Ciudad situada a 60 km al sur de Luxor. El único ….).

Iso

Ciudad griega de Beocia. No aparece en el Catálogo de las naves de la Ilíada, pero Estrabón señala que algunos creían que debía aparecer en lugar de Nisa en el verso 508 del libro II. El geógrafo ubica los restos de la ciudad cerca de Antedón. Hoy, se suele localizar en una pequeña colina a 7 km de Antedón, a mitad del camino entre Antedón y Calcis, frente a una pequeña isla, en un lugar donde antes se creía que estaba Salganeo.

Iso

Isos (localidad situada junto al golfo de Alejandreta, Cilicia).

Isócrates

(Isokrates) (436-338 a.C.). Orador, político y ensayista ateniense, oriundo, como Jenofonte, del demo ático de Erquia, donde su padre Teodoro poseía un taller para fabricar flautas. Gracias a la buena situación económica de su familia, Isócrates pudo disfrutar de una excelente educación. Estudió con Pródico, Gorgias, Tisias y Terámenes. Se dice que habló en favor de Terámenes en su juicio ante los Treinta Tiranos el año 403. También conoció a Sócrates. Durante su estancia en Tesalia, Isócrates tuvo por maestro a Gorgias, cuya doctrina logró cautivarle. Cuando la fortuna de su padre comenzó a flaquear a causa de los sucesivos conflictos bélicos (Guerra del Peloponeso), Isócrates tuvo que ganarse la vida como logógrafo, es decir, escribiendo discursos judiciales para otros, algo que él negó mucho más tarde (en este aspecto existe una fuerte polémica entre las diferentes fuentes que informan sobre la vida de este maestro de retórica). Pero escribir discursos judiciales para otros no era el mejor medio para ganar renombre como orador, algo que quedaba para los grandes discursos políticos. Sin embargo, a Isócrates le faltaba para ello voz y atrevimiento; por eso, su vocación y su excelente conocimiento de la retórica le llevaron a desarrollar un nuevo concepto de este arte, pues llegó al convencimiento de que por medio del texto escrito, destinado a la lectura o a la recitación, era posible influir sobre las opiniones del público; por ello, creó su propia escuela en la que impuso un sistema de educación global a sus alumnos por medio del cual podían convertirse en hombres de éxito al dominar todos los resortes necesarios para obtener el triunfo dentro de su propia casa y en el Estado. En su escuela, el estudio y dominio de la retórica tenían así un papel destacado, con lo que no hacía más que seguir las bases educativas de los sofistas. Isócrates fundó su escuela en Atenas en torno al año 390 a.C. y ejerció allí una notable influencia a través de sus doctrinas y de sus discípulos. Tuvo a más de cien estudiantes al mismo tiempo, entre los que se contaban algunos de los espíritus más importantes de la siguiente generación: hombres como Androción, Éforo, Hipérides, Iseo, Licurgo, Teopompo, Timoteo e Isócrates de Apolonia. Isócrates, que cobraba a sus alumnos diez minas por el curso, se hizo enormemente rico con estos honorarios, pero tuvo que pagar importantes impuestos para equipar a la flota. Su enseñanza fue la clave para una importante renovación de la lengua escrita y hablada. Compuso sobre todo discursos de aparato, de un estilo extremadamente trabajado, en los que exponía sus concepciones políticas. Pupilos suyos fueron los historiadores Éforo y Teopompo, el atidógrafo Androción y los oradores Hipérides e Iseo. En cuanto a su pensamiento político, desgranado a lo largo de sus discursos, fue precursor del helenismo. A través de sus enseñanzas y escritos, Isócrates impulsó dos ideas de gran trascendencia en su época: la colonización cómo salida a la crisis social y económica y la unidad de todos los griegos para combatir a los persas. Consiguió a través de Timoteo ver momentáneamente materializadas sus ideas, cuando en el año 375 Atenas firmaba una paz que recogía el principio de la hegemonía compartida. Pero el hundimiento de Esparta y la desconfianza hacia Persia movieron a Isócrates a dirigir sus peticiones a destacados personajes del momento (Agesilao II y Arquidamo III de Esparta, Jasón de Feres, Dionisio I de Siracusa, Evágoras I de Chipre) para que asumieran la dirección de la guerra contra los persas. La derrota ateniense en la guerra social y la crítica situación financiera de la ciudad llevaron a Isócrates a denunciar el imperialismo, solicitando una paz común. En el año 346 publicó un importante tratado, el Philippos, en el que defendía la creación de una liga panhelénica basada en la concordia y dirigida por Filipo II de Macedonia, a quien proponía como conductor de los griegos contra Persia. Todavía poco antes de morir, tras la batalla de Queronea en el 338, Isócrates insistía a Filipo en los mismos términos. Obra En la editio princeps de los discursos de Isócrates, el humanista alemán Jerónimo Wolf hacía una clasificación temática de los mismos en cuatro tipos distintos: parenéticos, simbuléuticos, epidícticos y jurídicos. Sin embargo, hoy se suele desechar esta clasificación de los discursos y se prefiere realizar un estudio cronológico de los mismos. De ese modo, los discursos puestos en último lugar pertenecerían a la primera fase de su producción, en la que Isócrates escribió para otros. Así, su Eginético, un discurso fOurense sobre una herencia, el Trapecítico, sobre cuestiones de dinero, y Sobre la biga, escrito para el hijo de Alcibíades y que contiene un panegírico de éste, habrían sido escritos por Isócrates antes de abrir su academia. De esta misma época son también los discursos judiciales Contra Calímaco, Contra Loquites y Contra Eutínoo. Una vez fundada su escuela, Isócrates compuso otros tipos de discursos, con los que pretendía brindar modelos a sus discípulos. Uno de los géneros más empleados fue el epidíctico, un tipo de discurso de carácter encomiástico adecuado para la declamación, muy apreciada por el público y un medio seguro para adquirir fama. En su Contra los sofistas, un discurso programático, Isócrates expone sus puntos de vista y critica la manera de entender la retórica de otras escuelas representadas por los filósofos o los retóricos-técnicos volcados en la enseñanza de la retórica política, que defendían la improvisación. Otro discurso de carácter programático fue su Antídosis, que Isócrates escribió cuando tenía ochenta y dos años y que hace las veces de una autobiografía, lo que permite conocer con cierta exactitud todo su programa educativo. Pero de vuelta a los discursos de escuela, se han de citar el Busiris y la Helena, en los que discute sobre estos temas mitológicos desde puntos de vista distintos a los que habían empleado otros: en el Busiris arremete contra Polícrates y en la Helena ataca, entre otros, a Platón y los restantes socráticos. Pero además de estos discursos-modelos, Isócrates comenzó pronto a cultivar el género del discurso político en un intento de influir en los acontecimientos que se desarrollaban a su alrededor. Uno de los primeros discursos epidícticos de naturaleza política fue su Panegírico, que Isócrates terminó tras diez años de trabajo en el 380. Aquí, siguiendo la línea del Olímpico de Gorgias y del Epitafio de Lisias, en los que los oradores se dirigían al pueblo heleno en su conjunto, Isócrates desarrolla la idea de la necesidad de unidad de los griegos (hay algunos estudiosos que piensan que en este discurso Isócrates abogaba en favor de la Segunda Liga Marítima, opinión que hoy goza de poco crédito). A esta idea central del discurso se suma un encomio de Atenas, en el que resalta los grandes hechos de la ciudad en favor del resto de la Hélade. Cuando en el 373 Tebas asedió Platea, Isócrates escribió su Plataico, en el que un supuesto platense se lamentaba ante la asamblea de Atenas de la destrucción de su ciudad; de esa manera, Isócrates utilizaba una vez más un discurso ficticio para exponer su aversión a Tebas, rival de Atenas y Esparta que pretendía alcanzar la hegemonía política. Del mismo modo su Arquidamo, compuesto en torno a 366, responde al patrón de un discurso imaginario puesto en boca, en esta ocasión, del futuro rey de Esparta, pronunciando un juvenil discurso ante la Asamblea espartana a favor de la reconquista de Mesenia. Aparte de discursos políticos, en esta época convulsa, Isócrates continuó escribiendo discursos que son meros ejercicios de virtuosismo en el dominio de la retórica: A Nicocles, en el que hermana la belleza de su prosa con la poesía al nombrar como mentores del orador a Hesíodo, Teognis y Focílides, y Evágoras, donde expone su teoría de que el encomio o discurso epidíctico puede hacer competencia a la poesía; en el discurso, Isócrates traza el panegírico de este soberano chipriota, al que ensalza como modelo de príncipes. En el 355 ante la desastrosa situación política y financiera de Atenas, Isócrates compuso su Discurso sobre la paz. En él, exponía su teoría de que la única manera de salvar del desastre a la ciudad era la firma de una paz (lo que suponía un apoyo a la política de Eubulo) y a través de la fundación de colonias en Tracia, que podrían resolver el grave problema financiero al animar el comercio y la industria. En el Areopagítico, Isócrates reclamaba una vuelta a la vieja constitución, en la que el Areópago podía ejercer una gran influencia en el desarrollo de la vida de la ciudad. Existen numerosas dudas acerca de la fecha exacta en que se escribió este discurso: hay quienes opinan que el Areopagítico es anterior a la Guerra Social y que, por tanto, Isócrates habría usado esta plática para advertir de algunos de los peligros que se avecinaban; sin embargo, otros piensan que se compuso en torno a 354, justo después de los disturbios provocados por esa guerra (357-355). Cuando en el 346 la paz de Filócrates abrió las esperanzas de un posible entendimiento con la nueva potencia macedónica, Isócrates compuso uno de sus opúsculos más importantes, su carta misiva al rey Filipo de Macedonia. Su título es Filipo, una carta en la que vuelve a retomar las ideas expuestas en el Panegírico y anima al rey para que asuma el caudillaje de todos griegos en su cruzada contra Persia. Esta fue la primera de una serie de misivas dirigidas al mismo monarca. De esa forma, al lado de los discursos, nos han llegado nueve cartas de Isócrates, sobre cuya autenticidad se han levantado dudas. Parecen auténticas sus cartas a Filipo ( Epist. 2 y 3) y la dirigida a Antípatro (Epist. 4). En cuanto a la carta a Alejandro, hijo de Filipo, (Epist. 5) se piensa que podría ser falsa. La última gran obra de Isócrates, compuesta cuando éste tenía noventa y seis años, fue el Panatenaico, que constituye una especie de apología personal a la que se le unen algunas discusiones de índole política sobre la mejor constitución posible con comparaciones entre Atenas y Esparta. Doctrina y pensamiento de Isócrates. La influencia de Isócrates en su época fue enorme y múltiple en atención a tres facetas distintas de su persona y de su obra: como publicista político, como educador y como estilista. Por lo ya dicho, es evidente que una gran parte de la producción literaria de Isócrates tocaba temas políticos; de hecho, hay quienes piensan que Isócrates contribuyó en gran medida a la formación del ideal panhelénico, que constituyó uno de los pilares más sólidos de la monarquía macedónica. Esta afirmación puede resultar exagerada, pero sí hay que considerar que Isócrates consiguió reformular un principio que seguramente Filipo tenía ya en mente. Esta idea de la necesidad de una alianza entre los griegos afloraba ya en su Panegírico: en una primera época pensó en un poder hegemónico compartido por Atenas y Esparta; luego, cambió y formuló la necesidad de que una personalidad fuerte aunase todos los esfuerzos para enfrentarse a Persia, algo que se concretó cuando Filipo de Macedonia apareció dentro del panorama político con todo su poder. En cuanto a su papel como educador, Isócrates ocupa un lugar importante dentro de la historia de la educación. Isócrates pretendió en todo momento formar con sus doctrinas hombres que, ayudados de la prudencia, tuvieran éxito en el gobierno de su casa y en el gobierno del Estado. Desde el principio, sus ideales chocaron con el de otras escuelas filosóficas, más predispuestas a la especulación. Frente a los presupuestos de la Academia platónica, Isócrates no creía en la existencia de un bien absoluto y, más cercano a los sofistas, veía la necesidad de operar en cada momento de acuerdo con la ocasión y con lo conveniente. Así las cosas, Isócrates hacía un especial hincapié en la importancia de la retórica, que proporcionaba los medios adecuados para asegurar esa formación: el dominio del lenguaje, de la palabra era, en definitiva, lo que permitía distinguir a los hombres de los animales y a los griegos del resto de los hombres. Sus alumnos recibían, así, una formación que pretendía integrar en su justa medida elementos provenientes de la filosofía y de la retórica. En último lugar es preciso hacer unas breves consideraciones sobre la influencia de Isócrates en el desarrollo de la literatura griega. Su concepción de que el texto escrito podía ser tan eficaz como el hablado llevó a Isócrates a perfeccionar la prosa artística. Tras la estela de Gorgias, que había hecho hincapié en la cualidad musical de la palabra, Isócrates desarrolló un estilo algo más sobrio que su maestro, basado, sobre todo, en períodos extensos y profundamente equilibrados. Existe en sus escritos un cuidado exquisito por encontrar el ritmo y la cadencias adecuadas, pues era de la opinión de que la prosa podía tener sus propios ritmos de troqueos y yambos. Con todo ello modeló una prosa eficaz y creó un nuevo estilo, en el que la forma del texto pudo llegar a enmascarar su contenido.

Isocratia

Una de las principales amazonas muertas por Hércules.

Isodemo

(siglo VII a.C.). Hermano y sucesor de Mirón II, e hijo también de Aristónimo, tirano de Sición.

Isola Sacra

Isla artificial, creada con ocasión de la apertura por Trajano de una nueva boca del Tíber, situada entre Ostia y Porto. Servía de necrópolis a los habitantes de esta última ciudad.

Isolda

Célebre heroína cuyo nombre céltico era Essylt. Su fantástico amor por Drystan es la base de una antigua leyenda irlandesa que inspiró a Wagner la célebre ópera Tristán e Isolda.

Isolímpicos

En el Oriente romano, concursos organizados según el modelo de los de Olimpia.

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