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Página 702 - 1322 Palabras 35051 al 35100 de 66095

Palabra   |   Descripción

Istmio

Rey de los dorios, hijo del heráclida Temeno. Fue aliado de Épito, el hijo de Cresfontes que, gracias a la ayuda de Istmio, recuperó el trono de Mesenia que los heráclidas habían arrebatado a su padre.

Istmio

Rey de Mesenia, hijo de Glauco y nieto, por tanto, del rey Épito. Fue sucedido en el trono por su hijo Dotadas, prolongando, por fin, la sucesión pacífica en el gobierno de Mesenia. Por otro lado, Istmio era el sobrenombre con el que se honraba a Poseidón en el istmo de Corinto, y en particular en la ciudad de Sición, donde tenía un templo. En su honor se celebraban los célebres Juegos Ístmicos.

Istmo

Localidad no identificada de Mesenia. Hoy, en Grecia.

Istmo de Corinto

Franja de tierra que une la península del Peloponeso con la Hélade, la parte de la Grecia continental. Está bañado por el mar Jónico y el mar Egeo. En su punto más estrecho, el istmo mide 6 km de longitud. Desde finales del siglo XIX está atravesado por el canal de Corinto, de 23 m de ancho, proyecto cuyos primeros planos se remontan a la Antigüedad. Históricamente, el istmo fue habitado desde el Neolítico y la Edad del Bronce. Fue fortificado enseguida por los corintios hacia el siglo XI a.C., para protegerse de las invasiones. Una nueva línea de murallas fue realizada hacia el 480 a.C., para frenar un ataque persa, que no se concretó. Una tercera línea fue levantada en el siglo III a.C.. contra los galos. Ver, Diolcos de Corinto, Canal de Corinto. )o( MITOLOGÍA.- Fue disputado por Helios y Poseidón. Egeón, una divinidad marina del mar Egeo, fue llamado para arbitrar el conflicto. Dio la razón a Poseidón.

Istnofret

Isisnofret ((siglo XIII a.C.). Segunda Gran Esposa real (ca.1.289-1.265) de Ramsés II, de quien tuvo a Bant-anta (Bint-Anath), su hija mayor, a Rameses, príncipe ….).

Istoi

Ciudad de la isla de Creta. Hoy, se desconoce su ubicación.

Istone

Monte de Epiro. Hoy, posiblemente Pantokrator, prefectura de Kerkira, en la periferia de Ionion Neson, Grecia.

Istonium

Histonium (ciudad de la costa en el país de los frentanos, muy próxima a la desembocadura del Sagrus y al sur de Ortona).

Istonium

Ver, Alvar Fáñez (la comarca de España donde se ubica el yacimiento de Alvar Fáñez, celtibérico primero y después romano, se conforma como una submeseta surcada por diferentes ….).

Istor

Astarté (nombre que se daba en Egipto a la diosa fenicia Asthoreth, versión fenicia de la Ishtar babilónica. En su origen era ….).

Istria

o Histria. Región de la antigua Yugoslavia, formada por una península calcárea, bañada por el Adriático. Se localiza entre el golfo de Trieste y la costa de Kvarner, en Croacia y Eslovenia.

Istria

Istros (establecimiento griego de las costas occidentales del Mar Negro).

Istriaones

Istaevones (grupo o prototribu cultural germano occidental. Su nombre aparece en el libro Germania de Tácito, que clasificó a esta tribu como una de las tres existentes que ….).

Istriones

Istaevones (grupo o prototribu cultural germano occidental. Su nombre aparece en el libro Germania de Tácito, que clasificó a esta tribu como una de las tres existentes que ….).

Istriopolis

Istropolis (ciudad de Moesia Inferior, en la orilla sur del lago Halmyris, cerca de la costa del mar Negro. Fue colonia de Mileto que participó ….).

Istrios

Istros (pueblo ilirio que habitaba la parte montañosa de la península Istria entre el monte Maggiore y el río Arsia, y que eran famosos ….).

Istro

Uno de los hijos de Egipto. Se casó con la danaide Hipodamía, quién le asesinó en su noche de bodas.

Istro

o Istrus o Danuvius "el más grande de los ríos que conocemos", según Heródoto. Nombre con el que los griegos designaban el curso bajo del actual río Danubio, en cuyo estuario se estableció una colonia griega en la última parte del siglo VII a.C.. Hesíodo lo menciona como uno de los cuatro grandes ríos del orbe y Heródoto lo consideraba el más largo de Europa, estableciendo además una cierta relación de simetría con el curso del Nilo. En el siglo IV a.C. se llegó a creer incluso que un ramal del río desembocaba en el Adriático. El curso superior se conoció cuando los romanos avanzaron hacia el norte desde Italia, en el siglo II a.C.. Pero no se identificó con el Istro hasta las campañas ilirias de Octavio. Sus fuentes fueron siempre desconocidas para los griegos, pero los romanos, durante la campaña de Tiberio en el 16 a.C., tuvieron la oportunidad de alcanzarlas y conocerlas. Con la excepción de Dacia, el recorrido del río formaba la frontera norte del Imperio Romano, desde sus fuentes cercanas a las del Rhin, hasta su desembocadura en el Mar Negro tras un recorrido de 2442 km. Una descripción más exacta del curso del Danubio aparece ya en obras posteriores, como las de los geógrafos Estrabón y Ptolomeo. )o( MITOLOGÍA.- Istro es la personificación del dios-río del mismo nombre. Como todos los ríos, es hijo de Océano y Tetis. Dos de sus hijos, llamados Heloro y Acteo, combatieron en Misia al lado de Télefo cuando el desembarco griego.

Istron

Istros (ciudad en la costa noreste de la isla de Creta).

Istropolis

o Posonium. Localidad romana a orillas del Danubio, en el extremo suroeste de los Cárpatos. Su nombre deriva de Istro, uno de los nombres del Danubio. La ciudad actual fue construida por los eslavos en el siglo V, sobre los restos de antiguas viviendas celtas. Hoy, Bratislava, Eslovaquia.

Istropolis

o Istriopolis o Histriopolis. Ciudad de Moesia Inferior, en la orilla sur del lago Halmyris, cerca de la costa del mar Negro. Fue colonia de Mileto que participó activamente en el comercio oriental. Progresivamente se fue despoblando y era sólo una aldea en tiempos de Estrabón. Hoy, su localización exacta no se conoce, Rumanía. Ver, Constantiana.

Istros

o Istron. Ciudad en la costa noreste de la isla de Creta, cercana al río Istros. Es mencionada en una lista de ciudades cretenses citadas en un decreto de Cnosos de ca.259/233 a.C., así como en la lista de ciudades cretenses que firmaron una alianza con Eumenes II de Pérgamo en el 183 a.C.. Fue independiente y autónoma del 277-67 a.C. y sus arcontes nombrados "kosmos". Formó parte de la Liga de Creta. Fue conquistada por los romanos en el 67 a.C.. Atenea era adorada en esta ciudad. En la zona hay algunas ruinas. Hoy, Kalo Chorio, en la prefectura de Lasithi.

Istros

(250-200 a.C.). Griego que estudió bajo la tutela de Calímaco de Cirene en Alejandría y fue contemporáneo del biógrafo Hermipo. Escribió sobre temas diversos, aunque sólo se conservan 77 fragmentos, casi todos pertenecientes al Ática.

Istros

o Istrios o Histrios. Pueblo ilirio que habitaba la parte montañosa de la península Istria entre el monte Maggiore y el río Arsia, y que eran famosos como piratas. Se opusieron al establecimiento de la colonia latina de Aquilea en el año 181 a.C., y fueron conquistados por los romanos en los años 178-177. Sin embargo, esta conquista fue incompleta y se rindieron nuevamente a los romanos el año 129. Durante la Guerra Civil apoyaron a Pompeyo contra César. Tras las reformas de Augusto pasaron a formar parte de Italia.

Istros

o Istria o Histria. El establecimiento griego más antiguo de las costas occidentales del Mar Negro, un poco al este del curso inferior del Danubio, en Dobrudja. En lo alto de un promontorio rocoso, a escasa distancia del delta del Danubio, y bañado por las aguas del golfo de Sinoe, hoy transformado en lago, los milesios construyeron la ciudad, que tomó nombre del río que pasaba junto a ella, el Istro. La posición elegida era estratégica: ofrecía grandes facilidades para la pesca y permitía penetrar fácilmente en el interior, habitado por los getas, siguiendo el curso del río. Los innumerables productos manufacturados procedentes del sur, hallados a lo largo del curso del río Istro, demuestran que ésta constituía una cómoda vía de penetración hacia el interior del país de los getas para los comerciantes extranjeros. La fundación de la ciudad por parte de los colonos milesios en 657-656 a.C., pertenece a la llamada "segunda oleada de colonización", que empezó a mediados del siglo VIII a.C.. Istros fue una colonia de carácter comercial, pero en época helenística acentuó su aspecto agrario. Este cambio ha de achacarse, en parte, a motivos de orden geofisico. La ciudad en época helenística quedó separada del mar, ya que las enormes cantidades de limo que transporta el Danubio formaron un gran banco de arena. Sin puerto y aislada entre marismas, Istros quedó situada frente al lago de Sinoe, comunicada con el mar por medio de un pequeño pasillo. La ciudad fue definitivamente abandonada en el siglo VII. De las colonias del Ponto, Istros es la que ha tenido mejor suerte en la historia. El abandono del siglo VII ha permitido a los arqueólogos trabajar sin las molestias derivadas de construcciones modernas o cultivos agrícolas, reconstruyendo así, a partir de los estratos más profundos, las condiciones de vida y las transformaciones ocurridas en el transcurso de los siglos. Fue a partir de la segunda mitad del siglo XIX cuando los descubrimientos casuales, epigráficos y numismáticos, proporcionaron una prueba de la existencia de la ciudad. Se intuyó que Istros estaba situada en el fondo de la actual laguna de Sinoe, siendo la arqueología quien lo confirmó. Las excavaciones arqueológicas sacaron a la luz los restos de un hábitat compacto perteneciente a la fase más antigua de la colonia. Se trata de fondos de cabaña y fosas que contenían abundante material cerámico, fechable entre fines del siglo VII a. C. y fines del VI a.C.. Así pues, hacia el 600, una población, griega sin duda, disponía de enormes cantidades de cerámica fina, destinada tanto al consumo local como, sobre todo, a los intercambios comerciales con los tracios. La cantidad y exquisitez de la cerámica hallada lo confirman plenamente y constituyen, por el contrario, un marcado contraste con las modestas cabañas puestas al descubierto. Hacia finales del siglo VI a. C. se registra una interrupción de la actividad, que únicamente reaparecerá en época helenística. Algunos estudiosos han puesto en relación esta interrupción con la presencia del ejército persa de Darío I al término de la expedición en Escitia (514). La expedición de Darío al norte del Danubio, después de haber conquistado todas las colonias griegas del litoral occidental, constituyó un momento crucial en la vida de los asentamientos. En efecto, para los griegos de Europa, la rendición de la península balcánica hasta el Danubio significaba la sumisión. Para los griegos del Asia Menor, la inclusión de las colonias, en su mayor parte jonias, de las costas septentrionales y occidentales del mar Negro abría perspectivas favorables para el comercio con esas ciudades y con las regiones en las que estaban situadas. Este hecho representaba una victoria sobre la competencia del comercio ateniense y corintio que, desde mediados del siglo VI a.C., amenazaba al de Grecia asiática. Del relato de Heródoto, resulta evidente que los griegos del Asia Menor permanecieron fieles al "Gran Rey". Después de esta expedición, sin embargo, al cabo de poco tiempo renació el bienestar en las colonias del territorio rumano, y especialmente en Istros. La riqueza de la ciudad se basaba, ante todo, en el comercio con la zona interior del Danubio. También mercadeaban con el ámbar del norte de Europa. Los istrios exportaban pescado y cereales, pero también productos manufacturados y compraban a cambio, pieles, miel y esclavos. El producto privilegiado de los intercambios era el pescado en salazón o en escabeche: el esturión o la merluza que todavía hoy se pesca en abundancia en la desembocadura del Danubio, mencionados entre las especialidades gastronómicas de la Grecia arcaica. El comercio del pescado debió de constituir una especialidad una especialidad de Istros al menos hasta finales del siglo I. En efecto, de esta época data una carta dirigida al gobernador de la Moesia Inferior, Tiberio Plautio Silvano, a las autoridades de Istros, en la que se habla del pescado como una de las principales fuentes de ingresos para sus habitantes. Como confirmación de esto, baste recordar que en cualquier punto de la ciudad aparecen grandes cantidades de conchas, espinas de pescado y anzuelos, y esto a cualquier profundidad. No es casual que el emblema más corriente en las monedas, convertido más tarde en emblema de la ciudad, fuera precisamente el delfín. Entre las mercancías más frecuentes de importación se mencionan, las armas, los objetos de decoración, en los que se incluyen los muebles de lujo para las casas de los ricos, el aceite y el vino, que llegaban en gran cantidad del Egeo meridional, como demuestran las numerosas ánforas vinarias halladas en las excavaciones. La prosperidad que atravesaba Istros en el transcurso de los siglos VI y V a.C. se refleja de manera clara en los restos de los monumentos excavados. Las primeras excavaciones arqueológicas efectuadas en la ciudad pusieron al descubierto, sobre todo, estructuras pertenecientes a la fase romano-imperio bizantina del yacimiento. El yacimiento contó con varios recintos fortificados. La muralla más reciente, edificada poco después de la destrucción por parte de los godos (248 a.C.), estuvo precedida, por lo menos, de otras dos murallas: una de época helenística y otra de época de Adriano. En el interior de la acrópolis, precisamente a lo largo de las orillas del actual lago Sinoe, donde la presencia de fragmentos de estatuillas arcaicas hizo suponer la existencia de un edificio de culto muy antiguo, las excavaciones han puesto al descubierto todo un sector que conservó su carácter religioso hasta principios de la era cristiana. El principal monumento es un templo de piedra caliza, llamado comúnmente templo A, que se alza sobre un basamento de piedra caliza, el único elemento hoy visible, además de las escalinatas de acceso del lado meridional. El templo está orientado, hecho excepcional, en sentido norte-sur. De los muros de cierre del templo quedan muy pocos restos. La cronología de este edifico sagrado ha surgido de un hallazgo insólito: debajo de los cimientos del templo, se han hallado tres grupos de ánforas de Quíos sin utilizar y puestas boca abajo cuidadosamente. Sin duda, se trata de ofrendas votivas a la divinidad titular del templo, colocadas en el momento de la construcción. Estas ánforas son de un tipo jonio muy corriente en Istros y datables a inicios del siglo V a.C.. Por lo que respecta a la divinidad titular, primero se pensó en una identificación con Afrodita, en su aspecto de Afrodita Pontia, es decir, protectora del mar y de los marineros. Esta hipótesis se basaba en el hallazgo de estatuillas de terracota arcaicas del tipo de la koré con paloma. Pero la cronología de estas estatuillas no estaba de acuerdo con la del templo, por lo que éste fue considerado una remodelación de un edificio anterior, de la misma época de las estatuillas. Las excavaciones de 1963 pusieron al descubierto bajo el templo A un templo anterior, de la segunda mitad del siglo VI a.C., orientado en otra dirección. El descubrimiento más importante fue un pozo sagrado repleto de materiales. Entre los fragmentos cerámicos hallados destacan cuatro de cerámica ática de barniz negro con un grafito de dedicatoria: "Di", es decir, "a Zeus". Ésta es la prueba de que el santuario estaba dedicado a Zeus, no a Afrodita. Este dato concuerda con el descubrimiento de un altar, en las cercanías del templo, dedicado a Zeus Polieo. De todo esto resulta evidente que, un siglo y medio después de la fundación de la ciudad, todo este sector, situado cerca del mar y cuidado con especial atención, poseía ordenación urbanística coherente. Cerca el templo A se ha hallado un templo helenístico (siglo III a. C.) construido de mármol y de orden dórico. Estaba consagrado a un dios tracio conocido a través de las inscripciones y monedas, el que los griegos llamaban Megas Theós. En el arquitrabe, una inscripción indica que el templo fue erigido por un habitante de Tasos, establecido en Istros: Pisístrato, hijo de Menesístrato. El comercio, que en un primer momento englobaba a toda la población, creó después profundos desequilibrios económicos: se había formado una clase de comerciantes que se había adueñado de los cargos públicos y creado una verdadera oligarquía económica y política. Esta situación suscitaba hostilidad entre los pobres y los colonos más recientes que no habían obtenido tales honores y riquezas. Esta oligarquía en Istros se transformó en una democracia, en la segunda mitad del siglo V a.C.. De la categoría de ciudadanos de pleno derecho estaban excluidos los esclavos, los extranjeros y las mujeres. Pero a finales de época helenística y en los primeros siglos de la era cristiana, los testimonios dicen que las mujeres llegaron a obtener altos cargos religiosos y civiles. Hoy, Istria o Histria, Rumanía. Ver, Escitia Menor.

Istrus

Istro ("el más grande de los ríos que conocemos", según Heródoto. Nombre con el que los griegos designaban el curso bajo del actual río Danubio, en cuyo estuario se ….).

Istubera

Styberra (ciudad en la llanura Pelagónica, Macedonia).

Istunda

Ver, Yadiya (reino neohitita al sur de Malatya, en Cilicia).

Isturgi

Asentamiento de los oretanos en el sur de la península Ibérica. Los restos más antiguos que se han encontrado en su entorno son del Paleolítico, pertenecientes a la Cultura Acheliense, pero es en el Neolítico y en la primera parte de la Edad del Bronce cuando se intensifica el poblamiento del término, auspiciado por el desarrollo de la agricultura en sus fértiles tierras y el desarrollo de la minería en Sierra Morena. Según recientes estudios arqueológicos, el primer pueblo que se asentó en la zona fueron los oretanos, pueblo ibero, fundando la antigua Isturgi, en el lugar que hoy ocupa la pedanía de Los Villares de Andújar (es un error de identificación muy generalizado confundirla con Iliturgi, situada en cerro Máquiz, Mengíbar, de donde deriva uno de los gentilicios de Andújar, iliturgitano), entrando en contacto con turdetanos, fenicios, griegos y cartagineses y otras poblaciones como Obulco (hoy, Porcuna) o Cástulo (hoy, Linares). A finales del siglo III a.C. Roma conquistó las posesiones cartaginesas en Hispania. Con la victoria romana de Ilipa (209 a.C.) consagró el dominio de Roma sobre el este y sur peninsular. Con el dominio romano, el Municipium Isturgi Triumphale quedó adscrito, primero a la Hispania Ulterior y, después, a la Bética y el Conventus Cordubensis. Todo indica que fue una ciudad floreciente al abrigo de la producción y comercialización de la cerámica romana altoimperial por antonomasia (ss. I-II), la terra sigillata, actividad ayudada por su espléndida situación junto a la primera vía fluvial en importancia de la provincia Bética, a la que da nombre. Isturgi se convirtió en uno de de los principales centros productores de cerámica, hoy por hoy, el más importante de la Bética romana y junto con el de Tricio (La Rioja), el más importante de Hispania. El yacimiento de Los Villares destaca junto a los de La Graufesenque en Francia y Scoppieto en Italia como centro de referencia de producción de "Terra Sigillata Hispánica" en el Mediterráneo occidental. La terra sigillata, caracterizada por tener un barniz rojo, que se confeccionaba en Andújar, se exportaba a diferentes puntos del imperio romano a través del río Guadalquivir. Los arqueólogos siguen documentando la aparición de piezas de sigillata hispánica producidas en Isturgi, la antigua Andújar, en yacimientos de otros puntos del Imperio romano, que habrían sido centros receptores de la cerámica de Los Villares. Estudios sobre cerámica localizada en el norte de África, en el yacimiento de la antigua ciudad romana de Thamusida. Se trata de un puerto fluvial en Marruecos que habría sido centro receptor de Los Villares, es decir que la cerámica producida en Isturgi habría llegado hasta Thamusida, a través del río Guadalquivir. Los alfareros de este período producían distintas formas cerámicas, como ánforas, vajilla de mesa, menaje de cocina, elementos de construcción. Se conocen a algunos alfareros de Isturgi, gracias a la marca que ponían algunos en sus producciones. En el Museo Arqueológico de Jaén se encuentran muchas piezas de cerámica de Los Villares, al igual que en el Museo Arqueológico de Andújar. Inmersa en la dinámica general de ruralización del mundo urbano, a partir de época bajoimperial hasta la Antigüedad tardía (ss. III-VI) sobrevivirá aún algunos años y aparecerá mencionada entre las ciudades del reino visigodo como Sturgi. Pero el nombre de Isturgi se pierde en la noche de los tiempos con la llegada del Islam. La población que allí aún vivía, posiblemente se trasladó a una localización cercana (Andújar), con una buena situación, donde ya con anterioridad existió probablemente un pequeño asentamiento rural ibero-romano. Los restos más antiguos del yacimiento corresponden a la Edad del Bronce, con hachas pulimentadas, morteros, molederas, etc.. Siguen apareciendo, múltiples vestigios romanos, como cerámica, inscripciones, monedas, etc.. Hoy, pedanía de Los Villares de Andújar, provincia de Jaén, comunidad autónoma de Andalucía, España.

Istustaya

Nombre de una diosa infernal del panteón hitita que, junto a su hermana Papaya, forma una pareja, denominada "gulses", de caracteres semejantes a los de las Moiras griegas y a las Parcas romanas, diosas del destino.

Istvaeones

Istaevones (grupo o prototribu cultural germano occidental. Su nombre aparece en el libro Germania de Tácito, que clasificó a esta tribu como una de las tres existentes que ….).

Isunisca

o Isinisca. Población romana de Retia, mencionada en la Tabula Peutingeriana y situada entre Ad Aenum (Pfaffenhofen-am-Inn) y Bratananio (Grünwald / Gauting). Hoy, Kleinhelfendorf, Alemania.

Isurium Brigantum

Capital de la tribu celta de los brigantes a comienzos del siglo II, ubicada en las cercanías del río Ure, en Britannia. Su nombre proviene del mismo río, conocido como Iseur. Isurium fue su centro comercial y administrativo romanizado. La ciudad aparece en tres distintos itinera del Itinerario de Antonino. La primera mención está en el Iter I, que detalla el viaje a lo largo de la calzada Dere Street, entre Bremenium (hoy, High Rochester, Northumberland) más allá de Muralla de Adriano, hasta el puerto de Praesidium (hoy, Bridlington, Humberside). En este itinerario el nombre Isurium está a 24 millas de Cataractonium (hoy, Catterick, North Yorkshire) y a 17 millas de la colonia romana de Eburacum (hoy, York, North Yorkshire). Estos detalles se repiten en el segundo itinerario, que muestra el camino entre las estaciones de la fortaleza romana de Blatobulgium (hoy, Birrens, Dumfries y Galloway) y el puerto de Rutupiae (hoy, Richborough, Kent). En el tercer itinerario, entre Londinium (hoy, Londres) y Luguvalium (hoy, Carlisle, Cumbria), el nombre Isubrigantum aparece a 17 millas de Eburacum y otra vez, a 24 millas de Cataractonium, pero las estaciones de la vía aparecen en orden inverso a los de los Itinera I y II. La ciudad fue sede de Cartimandua, la última reina de los brigantes. Los romanos levantaron un fuerte en el sitio, importante por su control del paso sobre el Ure de la carretera que corría de norte a sur al este de los Montes Peninos. Con la partida de los romanos en el 407 la ciudad declinó rápidamente. La ocuparon los anglos que la denominaron Aldborough, del sajón Ald Burh "vieja fortificación". No pasó de ser un pequeño asentamiento hasta su saqueo por los daneses en el 870. De la era romana se conservan algunos magníficos mosaicos. Hoy, Aldborough, condado de North Yorkshire, Inglaterra, Reino Unido.

Isus

o Isos. Hermano de Antifo. Eran hijos de Príamo. El uno natural y el otro legítimo. Aquiles les había sorprendido ya en el monte Ida, conducidos a sus campos y después devueltos a su padre por un crecido rescate. Atacados por Agamenón, durante el sitio de Troya, mientras que Isus tenía las riendas y Antifo combatía, fueron volcados de su carro y despojados de sus armas.

Isuwa

Ishuwa (país del Próximo Oriente, en el curso alto del Éufrates, al este de la confluencia de las dos ramas del Eufrates y limítrofe con las minas de ….).

Isy

(ss. XXV-XXIV a.C.). Importante funcionario (ca.2.400-2.350) egipcio que actuó durante los reinados de Dyedkare-Izezi y Unas (Dinastía V) y Teti (Dinastía VI). Gracias a su biografía, que dejó en su mastaba de Edfú, se conoce su carrera administrativa (Dignatario del Portal, Carpintero del rey, Escriba, Juez, Oficial de frontera, Chambelán real, Conde y, finalmente, nomarca del nomo II), siempre desempeñada a plena satisfacción de sus superiores. Por su buen quehacer y por la prosperidad económica a que había llevado a extensos territorios del Alto Egipto fue muy pronto, tras su muerte, divinizado, según han demostrado las numerosas estelas votivas que se localizaron en su mastaba.

It-tawy

Ittauy ("la que toma posesión del Doble País". Localidad del Bajo Egipto, cerca de la actual Lisht. Sehetepibre Amenemes I trasladó aquí su capital. Capital y residencia de ….).

Ítaca

Isla griega del mar Jónico del grupo de las Jonias, al noreste de Cefalonia. Está formada por dos núcleos principales unidos por un istmo, entre los cuales se insinúa el golfo de Molos. Ocupa una extensión de 93 km2. Es una zona montañosa que alcanza en su sector septentrional la altura máxima de 806 m en el monte Kleísma. El terreno calcáreo y las escasas precipitaciones la convierten en poco apto para la explotación agrícola (vides y olivos). Destaca la pesca. Se ha identificado esta isla con la legendaria patria de Ulises, protagonista de La Odisea de Homero. De todos modos, se conservan restos de una civilización existente en la isla anterior al II milenio a.C., así como las ruinas de una ciudad en la cual se podrían reconocer lugares citados por el poeta. Habitantes, itacenses. Ver, Duliquia, Alalcómenas (ciudad griega de las islas Jónicas).

Itacio

(?-391). Obispo de Ossobona en Portugal, que nació en la segunda mitad del siglo IV. Asistió en 380 al Concilio de Zaragoza, en que fueron condenados Prisciliano y sus adeptos, contra los cuales fue encargado Itacio de ejecutar los decretos del concilio. En 388, Prisciliano, autorizado para volver a España, obtuvo el destierro de Itacio, el cual se retiró a Tréveris. Cuando se instruyó en esta ciudad el proceso de los priscilianistas por orden del emperador Máximo, sostuvo Itacio la acusación, y aunque desistió de ella al ver que se trataba de imponer la pena de muerte, no por eso dejaron de ser condenados, e Itacio fue odiado por haber hecho correr sangre, consecuencia de lo cual fue excomulgado y depuesto en el Concilio de Milán y murió en el destierro.

Ítaco

Ulises, rey de Ítaca.

Ítaco

Ítaco es el héroe epónimo de la isla de Ítaca. Es hijo de Pterelao y Anfimede y pertenece a la raza de Zeus. Tiene dos hermanos, Nérito y Polictor, que emigraron con él de Corfú y fundaron la ciudad de Ítaca en la isla de igual nombre. A él y a sus hermanos se debía particularmente la instalación y consagración de la fuente a la que los habitantes de Ítaca iban a aprovisionarse de agua.

Itakkama

Aitakkama ((siglo XIV a.C.). Gobernador (ca.1.359-1.330) de Qadesh (Siria), hijo y sucesor de Shutatarra).

Italia

La geografía de Italia consta de dos partes muy diferenciadas, la Italia continental, al norte, entre los Alpes y los Apeninos, y la peninsular, al sur, bañada por los mares Tirreno y Adriático. La primera se extiende unos 500 km de este a oeste, y 120 km de norte a sur, y su núcleo fundamental lo constituye el valle del Po, cuyos numerosos afluentes forman una cuenca, rica en tierras de cultivo, con un clima semejante al de Europa central. La Italia peninsular, estrecha y alargada, de unos 1.100 km de largo y 120 de ancho, está recorrida en toda su extensión por la espina dorsal montañosa de los Apeninos, que separa las costas oriental y occidental. La quebrada orografía, los ríos, cortos y torrenciales, y la falta de precipitaciones, sólo permiten el desarrollo de una agricultura muy desigual, en su mayor parte precaria, a excepción de algunas llanuras con amplios espacios para el cultivo, en Campania y el sur. Pero, en cambio, el clima suave y los extensos bosques favorecen la ganadería, de carácter trashumante. Abundan también los yacimientos minerales. EI terreno montañoso favorece la formación de espacios separados y aislados entre sí, refractarios a tendencias unificadoras y, por ello, aferrados a costumbres, lenguas e instituciones propias, que subsistieron mucho tiempo después de su conquista por Roma. Aunque existen huellas humanas en la península itálica desde el Paleolítico, sólo es a partir del Neolítico (ca.6.000-5.500) cuando comienzan a desarrollarse rasgos culturales diferenciados, ligados a la introducción de la agricultura. la utilización de la cerámica y el uso de utensilios de piedra pulimentada. En esta época, tras un lento desarrollo, se acuña la población básica estable de la península, en la que se observa, desde mediados del III milenio, una división cultural en dos áreas perfectamente diferenciadas, separadas por la cordillera apenínica: el norte de Italia, entre los Alpes y el Apenino. está ligado a centroeuropa y recibe influjos culturales, a través de los pasos alpinos, tanto del este (influencias danubianas y balcánicas) como del oeste, con la introducción de elementos típicos culturales de origen occidental, como el vaso campanifome, presente en culturas italianas como la de Remedello. El sur, por su parte, está ligado a tradiciones mediterráneas y mantiene relaciones con culturas del otro lado del Adriático, como la de Sesklo de Tesalia, presente en Apulia, o las influencias cretenses que manifiesta la cultura de Stentinello, en Sicilia. Estas diferencias entre las dos zonas culturales italianas del Neolítico se hacen más patentes desde que se extiende por Italia la elaboración del cobre (Eneolítico) y, a partir de 1.800, la del bronce. En el sur, se afirma la tradición mediterránea, plasmada en la llamada cultura apenínica. En el norte, en cambio, se siguen manteniendo las influencias centroeuropeas. No obstante, los modos de vida de ambas áreas son muy semejantes. Junto a la caza y la pesca, el hombre italiano practica una rudimentaria agricultura de subsistencia, aunque con algunos avances técnicos. como el arado, pero, sobre todo, se dedica a la ganadería, con una economía, fundamentalmente pastoril. Los enterramientos de inhumación prueban la existencia de ideas de ultratumba, que, no obstante, no llegan a producir monumentos semejantes a los contemporáneos de la brillante civilización megalítica europea. Sólo en la periferia italiana, en Cerdeña, se produce, a finales del período, la misteriosa cultura de las nuraghe, fortalezas de grandes piedras, seguramente destinadas a la protección de las riquezas minerales de la isla. A partir del 1.400, en el Bronce pleno, todas estas influencias distintas se ven plasmadas en el sur con la afirmación de la cultura apenínica y la presencia de comerciantes egeos en sus costas; en el norte, con la aparición, entre los Apeninos y el Po, de la cultura de las terramare. Es digno de notar la influencia que sobre las poblaciones de cultura apenínica ejercieron civilizaciones procedentes del otro lado del Adriático, en especial, del círculo del mar Egeo. Gentes micénicas extendieron su actividad marítima por occidente hasta las islas Lípari, Sicilia e Italia meridional, donde se atestigua la existencia de establecimientos comerciales entre los ss. XIV y XII, como el de Scoglio del Tonno, en la región de Tarento, con abundantes restos de metal y cerámicas. Las razones de esta actividad seguramente están en relación con la búsqueda del ámbar, para la que estos establecimientos servían de escala necesaria, y de las riquezas minerales de la isla de Elba y de la costa tirrena. Su interés histórico está en la influencia que ejercieron sobre las culturas indígenas del círculo apenínico con la introducción de corrientes económicas más avanzadas, que favorecieron la sedentarización de poblaciones hasta el momento predominantemente pastoriles y, por tanto. nómadas. En el valle del Po, en la región de la Emilia, se desarrolló, entre la mitad y el final de la Edad del Bronce (ca.1.500-1.200), la cultura de las terramare. Con el Bronce final y la transición a la Edad del Hierro, a finales del siglo XIII a.C., se producen en Italia, como en otros ámbitos del Mediterráneo y del Oriente Próximo, importantes cambios, ligados a desplazamientos de pueblos. En el norte, desaparece la cultura de las terramare; en el sur cesan los intercambios con los micénicos, como consecuencia de las migraciones dorias que conmueven Grecia. Por toda Italia se extiende un nuevo tipo de enterramiento: la inhumación es sustituida por la incineración. Recipientes de cerámica, que contienen las cenizas de los cadáveres, se entierran en pequeños pozos, formando extensos cementerios, los llamados "campos de urnas", difundidos por toda Europa, desde Cataluña a los Balcanes. El nuevo rito es consecuencia de la llegada a Italia, en diferentes momentos, de nuevos elementos de población, procedentes de Europa central y del área del Egeo, que se expanden por distintas regiones en un proceso mal conocido, pero decisivo para la configuración del mapa étnico y cultural italiano, precisado a partir del siglo IX a.C., en la Edad del Hierro. El fenómeno más evidente de estos cambios es de carácter lingüístico y se manifiesta en la imposición progresiva de idiomas indoeuropeos sobre otros, más antiguos, no indoeuropeos. Durante un tiempo, se consideró que el carácter indoeuropeo de gran parte de los idiomas y dialectos de la Italia antigua suponía la existencia de un hipotético lenguaje común, el "itálico", del que habrían derivado aquellos. A esta lengua itálica debía corresponder un pueblo itálico, con rasgos culturales propios. Hoy sabemos que, si bien la indo-europeización de Italia comportó la presencia de inmigrantes, las vías de penetración fueron múltiples y extendidas en un amplio espacio de tiempo. Este proceso de migración escapa, en su mayor parte, a nuestro conocimiento, pero lo importante es que esta serie de aportaciones sucesivas terminaron por configurar los distintos pueblos, con rasgos culturales definidos, que encontramos en época histórica. Se habla de Italia desde principios del siglo V a.C.. La historia de Italia propiamente dicha comienza con la conquista romana. Con anterioridad sólo se puede hablar de historias separadas de los diferentes grupos que habitaban el país. La diversidad regional de Italia, que ha sido siempre uno de sus rasgos característicos, se hace evidente en el registro arqueológico al comienzo de la Edad del Hierro, cuando emergen distintas culturas locales, y en los testimonios lingüísticos que ponen de relieve que se hablaban al menos 40 idiomas diferentes en Italia antes de la época romana. Había tres grandes agrupamientos culturales en Italia al alba de la conquista romana (ca.350 a.C.). El primero comprende las comunidades urbanizadas de las llanuras costeras en torno a las costas de los mares Tirreno y Jonio. La vida urbana en Italia comenzó con los griegos, que en los siglos VIII y VII a.C. habían fundado colonias (Ver, Colonización griega) en torno a las orillas meridionales desde Tarento hasta Cumas, en un área conocida más tarde como Magna Grecia. Este movimiento tuvo importantes consecuencias culturales sobre los pueblos nativos de Italia y condujo en última instancia a la formación de ciudades-estado siguiendo el modelo griego entre los latinos, incluyendo a Roma, y los etruscos, y eventualmente también en Umbría y Apulia. El segundo agrupamiento importante incluye a los pueblos hablantes de osco, ubicados en el centro y sur de los Apeninos y en la región adriática central. Estos pueblos, entre los que figuran los samnitas, lucanos, brucios, vestinos y frentanos, emigraron hacia el sur y este en el siglo V, en un movimiento de expansión general y sus incursiones guerreras amenazaron a las ciudades de las llanuras costeras. Hacia el año 400 a.C. muchas de las ciudades griegas de la costa tirrena habían caído y los latinos estaban fuertemente presionados por los sabinos, ecuos y volscos. Pero durante el siglo IV los papeles se invirtieron, en la medida que los habitantes de ciudades, unidos y organizados por Roma, vencieron a los pueblos de los Apeninos en las guerras samnitas. El tercer elemento importante estaba constituido por los celtas del norte de Italia, que habían invadido el valle del Po durante el siglo V y que en el IV emprendían expediciones ocasionales a través de los Apeninos hacia Italia peninsular. Fue durante una de ellas que la banda guerrera de Breno capturó Roma (390 a.C.). Seguidamente Roma organizó la defensa de Italia contra los temidos invasores y su liderazgo eficaz tuvo mucho que ver con la posterior lealtad de los socii. La conquista romana, que se completó hacia el año 264 a.C., unió a los distintos pueblos de la peninsula en un sistema de alianzas militares. Este sistema se vio sometido a prueba por la invasión de Aníbal, pero salió victorioso y se vio todavía más reforzado por las guerras de conquista ultramarina en el siglo II. Pero no fue hasta la Guerra Social que se logró la verdadera unidad política y solamente al final del siglo I perecieron las costumbres locales y el latin desplazó a los idiomas antiguos. Esta transformación se debió en parte a la guerra y a la devastación en la propia Italia, especialmente en el período entre los años 91 a 71 a.C., y en parte al masivo reasentamiento de soldados veteranos en colonias por todas partes de Italia hechos por Sila, César y Octavio. Pompeya sólo se convirtió en ciudad romana cuando recibió una colonia establecida por Sila, con anterioridad había sido sobre todo hablante de osco. Roma se imponía de dos formas: federando o anexionando, por lo que el panorama de las ciudades itálicas es muy complejo. En territorio anexionado se distinguen: colonias romanas, municipios, prefecturas. En territorio federado: colonias latinas, ciudades federadas. En general, el estatuto de "colonia" se da a las ciudades de nueva fundación y los estatutos que se concedían estaban en función del grado de civilización de los pueblos conquistados y de sus instituciones. Sólo podemos comenzar a hablar con propiedad de una Italia romana en el reinado de Augusto, cuando estaba gobernada como un pais unificado y dividido en 11 distritos administrativos. Éstos eran: 1, Lacio y Campania; II, Apulia; III, Lucania y Brucio; IV, Samnio; V, Piceno; VI, Umbria; VII, Etruria; VIII, Emilia; IX, Liguria; X, Venecia; XI, Transpadana. Mantuvo el número de 35 tribus, sin administración independiente ni gobernador propio, pero en cada una hubo una comisión encargada del catastro, del correo y del censo. Adriano y Marco Aurelio la dividieron en 4 distritos: Transpadana, Liguria, Umbria e Italia Sur, cada una con un legatus iuridicus con atribuciones administrativas y judiciales, tendiendo a hacer que se pareciese la organización de Italia a la de las provincias. A principios del siglo III un corrector cum imperium supervisa la administración de toda Italia excepto Roma, convirtiéndose en permanente el cargo bajo Marco Aurelio. Cuando Diocleciano reorganiza el Imperio, a Italia se le añaden Retia, Córcega, Cerdeña y Sicilia, convirtiéndose en la prefectura de Italia. Durante el Imperio Romano Italia perdió gradualmente su posición privilegiada e incluso recibió un tratamiento análogo al de otras provincias. Durante el Alto Imperio Italia estaba exenta del pago de impuestos directos y en buena medida libre del gobierno directo desde Roma, pero durante los siglos II y III se nombraron funcionarios romanos en las ciudades, distritos y, por último, para toda Italia y Diocleciano eliminó la exención de impuestos para Italia. Inicialmente las legiones romanas eran en gran medida de origen italiano, en la medida que la ciudadanía romana era universal en Italia, pero estaba limitada en el resto del Imperio. La difusión de la ciudadanía en los siglos I y II permitió que las legiones pudiesen reforzarse en otros lugares. Del mismo modo el porcentaje de puestos administrativos ocupados por caballeros italianos declinó rápidamente, pero los italianos mantuvieron una fuerte presencia en el Senado (aproximadamente la mitad en el siglo III). Italia también decayó comparativamente con las provincias en el campo económico. La cerámica gala reemplazó a la sigilata aretina en el siglo I y el vino de Hispania eclipsó al italiano. Sin embargo, éste pudo haber sido solamente un declive relativo, en relación con el incremento de prosperidad en otras provincias. Italia se mantuvo fundamentalmente en paz. Las únicas luchas serias tuvieron lugar en el año de los cuatro emperadores (69), en torno al año 168, y en el 238, antes de las expediciones bárbaras y las guerras civiles de la mitad del siglo III, que afectaron solamente al norte del territorio. En el año 271, tras una invasión de los yutumgos, Aureliano comenzó una nueva muralla defensiva en torno a Roma (Muralla de Aureliano). Los visigodos invadieron en los años 401-403, Alarico saqueó Roma en el año 410 y los vándalos hicieron lo mismo el 455, aunque por entonces Rávena había reemplazado a Roma como la capital del imperio occidental, 404. En el año 476 el último emperador romano, Rómulo Augústulo, fue sucedido por el primer rey bárbaro de Italia, Odoacro. Después del reinado de Augusto no se fundaron nuevas ciudades, pero esto se debe en gran medida a que Italia ya estaba completamente romanizada. La prosperidad urbana se incrementó en general hasta el siglo III, y entonces decayó, al igual que en otras provincias. Nuestro conocimiento de Italia se ha visto incrementado en gran medida por la erupción del Vesubio (79), que conservó Pompeya y Herculano intactas en buena medida. Además, se conservan grandes zonas de Ostia tal como se reconstruyó en el siglo II. Ostia fue una de las muchas ciudades que se beneficiaron de su proximidad a Roma: Claudio I y Nerón construyeron el primer puerto (42-62) y Trajano construyó otro interior. En época de Trajano se introdujo el alimenta para auxiliar a los hijos de los pobres en las ciudades italianas. Esta institución se difundió y permaneció vigente hasta el siglo III. El control imperial sobre Italia se incrementó en el siglo II mediante el nombramiento de curatores, que normalmente eran senadores o caballeros que tenían la misión de controlar las finanzas públicas. Estos curatores siguieron operativos a lo largo de los siglos III y IV. Del mismo modo Marco Aurelio, en línea con el nombramiento por parte de Adriano de cuatro antiguos cónsules para ejercer funciones judiciales en Italia, nombró funcionarios judiciales (iuridici, jueces, normalmente senadores). En los años 260/270 los iuridici se vieron sustituidos por un corrector. La vida cotidiana parece no haberse visto muy afectada por las invasiones bárbaras e Italia central permaneció en paz: Italia se convirtió, en efecto, en un remanso provincial dominado por Roma. La mayor parte de las medallas romanas la representan bajo la figura de una mujer coronada de torres, con una asta en la mano derecha, y en la izquierda un cuerno de la abundancia: a sus pies se ve un águila puesta sobre un globo. Se representa también por una mujer sentada sobre un globo, coronada de torres, teniendo en la mano un cuerno de la abundancia, y en la otra un cetro para indicar su imperio sobre el universo, como puede verse en las medallas de Tito, Antonino Pío, Cómodo, etc. Una medalla de Nerón y los versos de Claudio la representan del mismo modo. Ver, Villanoviana (Cultura), Italianos. )o( MITOLOGÍA.- Italia es la tierra de Saturno, porque arrojado del Cielo por Júpiter se refugió en el lacio, en donde enseñó a sus habitantes la agricultura. Ver, Ítalo.

Italia

o Itálica. En el 90 a.C., los "socii" organizaron un "estado paralelo" al romano, en el contexto de la llamada Guerra social romana. Se constituyó una Liga llamada "Italia", con capital en Corfinium, que incluía dos frentes: uno al norte, compuesto por los marsos (o mársicos), sabélicos, picenos y pelignos, entre otros; otro al sur, formado por samnitas, oscos, lucanos y frentanos. La virulencia de la sublevación queda reflejada en los tipos de las monedas acuñadas por los rebeldes, con el lema Italia, en las que se representaba al toro samnita corneando a la loba romana. Ver, Guerra social romana, Corfinio.

Italianos

En etnología, se distingue: )o()o( a) poblaciones mediterráneas, anteriores a toda invasión conocida (ligures, sículos, etc.) )o()o( b) poblaciones indoeuropeas que invaden la península en diferentes olas: )o( 1º latinos y faliscos )o( 2º puebIos del grupo sabélico (oscos de Campania, umbros de Toscana, sabinos, que comprendían especialmente a los vestinos, los peliñinos, los marsos, los hirpinos, picenienos o picenos, lucanos, etc., del Apenino central) )o()o( c) los etruscos )o()o( d) los galos instalados en Italia septentrional a partir del siglo IV a.C. (insubrios, cenomanos, boyenses, lingones y senones). )o( Otros pueblos mencionados por los textos plantean también problemas difíciles, como los sicanos al lado de los sículos; los auruncos, instalados en Italia meridional; los mesapios y los yápigos, instalados en Apulia. En fin, los volscos, vecinos de Roma y enemigos tradicionales de los latinos. A partir de las guerras sociales, los italianos forman el nudo central de la romanidad; su integración a Roma es completa. Ver, Umbrios.

Itálica

Italia (en el 90 a.C., los "socii" organizaron un "estado paralelo" al romano, en el contexto de la llamada Guerra social romana). Ver, Corfinio (ciudad de Italia central situada en un estratégico cruce de caminos en los Apeninos).

Itálica

En Sevilla, la antigua Hispalis romana, se conservan pocas huellas (tal como sucede también en las ciudades fenicio-púnicas de la costa, por ejemplo, Cádiz y Málaga) del período romano. Los numerosos restos romanos conservados en sus museos, particularmente en el Museo Arqueológico Provincial, rico en mosaicos, esculturas y objetos preciosos, provienen sobre todo de la provincia y, particularmente, de Itálica, situada a unos siete kilómetros al noroeste de Sevilla. De la ciudad antigua, relegada al sector sudoriental no quedan demasiadas huellas. Italica fue tan romana como la propia Roma. Sus habitantes tenían a gala que por sus venas corría sangre patricia. La ciudad romana fue fundada en el año 206-205 a.C., en un hábitat indígena de la Turdetania que se remonta al menos al siglo IV a.C.. Dentro de su término hay yacimientos e indicios de su ocupación muy anterior, entre ellos argáricos y griegos. Durante la etapa republicana fue una ciudad importante, y mucho más en la época imperial, aun cuando nunca fue capital de provincia ni de convento jurídico. A pesar de la creencia general de que fue abandonada hacia el siglo IV, lo cierto es que sólo se abandonó la ampliación adrianea, replegándose la ciudad hacia algo más de su extensión primitiva, bajo el actual casco de Santiponce, donde continuó una vida de cierto prestigio en el Bajo Imperio y la época visigoda. Son numerosos los restos de esta época, y consta que sus murallas fueron restauradas por Leovigildo en el año 583, en el marco de sus luchas contra Hermenegildo. Otra buena muestra de esta pervivencia y prestigio, al menos hasta el final del siglo VII, es la presencia de obispos italicenses en varios concilios cristianos, siendo el último en el que se documenta uno de ellos, un tal Cuniuldo, el XVI de Toledo, en el año 693. Itálica fue la primera ciudad romana fundada en Hispania y también fuera de territorio italiano. Al finalizar la Segunda Guerra Púnica en Hispania, Escipión el Africano asentó a los soldados heridos en una ciudad turdetana preexistente, cuyo nombre original se desconoce, en la zona alta del Aljarafe, en la ribera oeste del río Baetis, ubicada a medio camino entre las también ciudades turdetanas de Hispalis (Sevilla) e Ilipa (Alcalá del Río), y seguramente portuaria. El texto de Apiano de Alejandría donde esto se relata, permite deducir que la procedencia de dichos soldados era fundamentalmente italiana, esto es, de unidades auxiliares itálicas, y de ahí el nombre elegido por Escipión. Posiblemente el estatuto jurídico de la ciudad, al poco de su fundación, fue el de colonia Latina, y la planta de la ciudad original de tipo campamental (hipodámico), como era la costumbre en las colonias militares de la época en la propia Italia. Debió de ser al final de la última estancia en Hispania de Julio César, en el año 45 a.C., cuando Itálica obtuvo de él el status jurídico de municipium civium Romanorum, posiblemente como recompensa por el apoyo de la ciudad frente a Pompeyo en la reciente guerra civil, aunque no acuñará moneda como tal hasta época de Augusto, cuando se creó una ceca donde eran acuñadas monedas de bronce de distintos valores, con la efigie de Augusto y posteriormente de Tiberio en el anverso, mientras los reversos de estas amonedaciones son excepcionales en el panorama de las hispanas debido a la gran "romanidad" de sus temas. La ciudad alcanzó su período de mayor esplendor a fines del siglo I y durante el siglo II, desde los reinados de Trajano y Adriano, los dos nacidos en Itálica, lo que reforzaría mucho el indudable prestigio que ya tenía en Roma la vetusta colonia hispana. Ambos emperadores, que sin duda debieron en buena parte su ascenso al trono al importante grupo de presión hispano existente en el senado romano desde al menos la época de Claudio y Nerón, fueron particularmente generosos con su ciudad natal, ampliándola y revitalizando su economía. Aunque quizá comenzada ya bajo Trajano, está probada literaria y epigráficamente la participación de Adriano en la gran ampliación urbana hacia el norte, también hipodámica como su predecesora, que fue bautizada en 1.960 como Nova urbs o "ciudad nueva", que sólo tuvo una realmente espléndida existencia durante el siglo II, a fines del cual, y sin haber sido nunca completada, comenzó su declive, por causas ciertamente político-económicas. Ésta es la parte de la ciudad que constituye actualmente el conjunto Arqueológico de Itálica, sin paralelos a causa de sus enormes mansiones pavimentadas de mosaicos, o de su gran (aunque muy destrozado) anfiteatro, cuarto del Imperio por su capacidad. La "ciudad vieja" o Vetus urbs se encuentra bajo el casco urbano del actual pueblo de Santiponce, ya que esta parte de la ciudad es la que más continuidad tuvo, llegando hasta los tiempos de la ocupación musulmana cuando tuvo lugar, en el siglo X, su despoblamiento y abandono definitivos. Son muy pocos los restos romanos conocidos de ella, los principales de los cuales son el teatro y las llamadas "termas menores" o "de Trajano". Es durante el gobierno de Adriano cuando la propia ciudad solicita del emperador, y en contra su consejo, como lo relata Aulo Gelio, cambiar su ventajoso estatuto municipal romano por el de colonia romana, más pesado pero más prestigioso, pues eran simulacra Romae "espejos de Roma" y como una parte ideal o extensión de la propia Urbs. A raíz de dicha concesión pasó a llamarse Colonia Aelia Augusta Itálica, en honor de Adriano, títulos que suelen aparecer abreviados como C.A.A.I.. Habitantes, Italicensis. )o()o( EL CONJUNTO ARQUEOLÓGICO )o( La historiografia moderna siempre fue consciente de la importancia de la ciudad, así como del nacimiento en ella de tres emperadores: Trajano, Adriano y Teodosio, cantados por Rodrigo Caro en su famosa Oda, a los que aún habría que sumar al hijo mayor de éste, Arcadio. Las ruinas fueron objeto de visita, admiración y desolación, de numerosos viajeros extranjeros, que dejaron por escrito, y a veces dibujadas, sus impresiones. Todo su prestigio, historia y fama no bastaron, sin embargo, para salvarla de ser objeto de continuado expolio, y una permanente cantera de materiales desde la época árabe, incluso en la época ilustrada. En 1740 el Ayuntamiento de Sevilla ordenó derruir los muros del anfiteatro para construir un dique en el Guadalquivir, y en 1796 aún se volaron zonas de la primitiva vetus urbs para construir el nuevo Camino Real de Extremadura. La primera norma legal de protección del yacimiento se produjo el 9 de febrero de 1810, bajo la ocupación napoléonica, ordenando devolverle su viejo nombre de Itálica, y destinando un presupuesto anual para excavaciones regulares, que, sin embargo, no se llegaron a materializar hasta 1839-1840, y debidas al empeño de un simple y desconocido funcionario. En 1873 los expolios seguían siendo vandálicos. Entre los restos de lo que fue la nova urbs se destacan el anfiteatro, el supuesto templo de Trajano (Traianeum), las termas llamadas "mayores" o "de la reina mora", y las diferentes casas. )o()o( El anfiteatro )o( Recorriendo el decumano en dirección noroeste se puede llegar al anfiteatro, apenas traspasada la puerta de la muralla; lo veían quienes recorrían la calzada que unía Hispalis con Emerita Augusta. Parcialmente excavado en el terreno, se halla bastante bien conservado. Con una capacidad de 25.000 espectadores, era uno de los mayores anfiteatros del imperio con tres niveles de graderío. Bajo el nivel del antiguo suelo de madera del anfiteatro, hay un foso de servicio para los diferentes espectáculos de gladiadores y fieras. )o()o( El teatro )o( Se enclava en el llamado Cerro de San Antonio, al oeste del casco urbano de Santiponce, aprovechando la ladera natural sobre el Baetis. Una gran inscripción con dedicatoria en el borde de la orquesta permite fechar el monumento en la primera mitad del siglo II, y su uso, seguramente ya esporádico, se prolongó hasta al menos el siglo V, más o menos como en el resto de Hispana, siendo posiblemente la principal causa de su abandono, más que su condena por motivos religiosos, que por parte de los cristianos fue tan incesante como infructuosa, la desaparición paulatina o el desinterés de las élites locales que solían sufragarlos. Lo cierto es que quedó en desuso y parte de sus terrenos se fueron rellenando y convirtiendo en almacenes y corrales, en vertederos y hasta en lugar de enterramientos ocasionales, ya en época medieval. Fue finalmente colmatado y cegado por diversas riadas del Guadalquivir. La ubicación aproximada del edificio se conocía desde el siglo XVIII, y se sabía la procedencia de allí de algunas esculturas. Parte de sus gradas estaban parcialmente descubiertas hacia los años 1940 en el corral de una de las casas de la colina, pero no fue excavado masivamente hasta el periodo 1970-1973, con campañas menores posteriores para liberar el pórtico. Tras diversas fases de restauración, iniciadas en los años 80, es utilizado en la actualidad para la celebración del Festival de Teatro de Itálica, en 2008 en su XII edición. )o()o( El Traianeum )o( Aunque no ha aparecido ninguna prueba fehaciente de ello, se viene suponiendo desde su excavación, hacia los años 1979-1980, que el bautizado como "Traianeum" es un templo dedicado al emperador Trajano erigido por su sobrino-nieto y sucesor, Adriano. Se encuentra en una plaza de la Nova urbs, formando parte de la ampliación urbana, de la que era su centro. Ocupaba un espacio de dos manzanas. Estaba constituido por una gran plaza rodeada de pórticos, en los que los muros del interior se abrían en exedras alternativamente cuadrangulares y circulares. En el centro de la plaza, encima de un alto podio, fue construido el templo, con una doble hilera de ocho columnas corintias en la fachada. Escasos son los fragmentos que se han hallado de este edificio. Ello se debe a que los mármoles blancos y policromos que lo ornaban, fueron víctimas de sustracciones a finales de la antigüedad. En el mismo eje que el templo, un propileo a doble escalinata comunicaba el santuario con el decumano de la ciudad. Entre el templo y el propileo, son visibles también los cimientos del altar en el que se oficiaban los sacrificios del culto imperial. )o()o( Las termas )o( Itálica tenía al menos dos complejos termales de carácter público, uno en la ciudad vieja y otro en la ciudad nueva, ambos con piscinas de agua caliente (caldarium), templada (tepidarium) y fría (frigidarium), sudatorio (laconicum) y acaso palaestrae de ejercicio, como era la costumbre, que satisfacían plenamente las costumbres higiénicas de la población romana. Las termas de la ciudad vieja se conocen popularmente como "Menores" o "de Trajano", y son visitables dentro del pueblo. Las termas de la ciudad nueva son las llamadas "Mayores" o "de la Reina Mora", ocupando la extensión de una manzana completa; parece que quedaron inconclusas, y aún se encuentran en parte sin excavar; es de las zonas más expoliadas de la nova urbs. )o()o( Villas )o( La importancia de Itálica reside en parte en las numerosas viviendas de lujo, embellecidas con pavimentos de mosaicos, que se pueden contemplar diseminadas entre las manzanas de casas. Éstas constituyen uno de los mejores ejemplos de edilicia privada. Fue en el esplendor de la Itálica de Adriano, cuando se construyeron en la ciudad nuevas casas de importantes y ricas familias locales, algunas de las cuales serían sin duda senatoriales que, además de seguir el esquema tradicional de la casa romana, con un patio interior del que luego derivarían los patios de las casas andaluzas. Poseían la estética helenística predominante de la época. Entre las casas de Itálica destacan las siguientes: )o()o( Casa de la Exedra )o( La más extensa, ocupa unos 3.000 metros cuadrados y cuenta con una lujosa parte residencial, con mosaicos polícromos. Contiene unas termas y una larga palestra donde se puede vislumbrar al fondo unos grandes bloques de hormigón, ruinas de la bóveda que cubría una gran exedra, que ha dado nombre a la casa. La función de la misma es incierta: probablemente se trataba de una suerte de gimnasio privado. Su patio central, donde estaba una hermosa fuente, presenta pórticos con pilares cruciformes. )o()o( Casa de Neptuno )o( Su tamaño es el de una manzana de terreno, ha sido excavada parcialmente. También contiene unas termas y habitaciones decoradas con mosaicos de gran belleza. )o()o( Casa del Patio Rodio. )o()o( Casa de Hilas. )o()o( Casa de los Pájaros )o( La más conocida, albergaba una panadería. A través de un vestíbulo se accede a un gran peristilo, que en el centro contaba con un jardín muy bien cuidado, rodeado por pasillos con mosaicos. Por aquí se accedía a las estancias privadas, una de las cuales conserva el célebre mosaico cuyos recuadros contienen cada uno la imagen de un pájaro y que ha dado el nombre moderno a la casa. Después se llega al tablinum, o sala de representación, algo parecido a un despacho moderno, flanqueado por dos pequeños espacios descubiertos, uno en torno a una fuente y el otro a una piscina. La casa disfrutaba de un segundo peristilo, más amplio, pero menos lujoso que el primero, al que se accedía a través de un pasillo adornado con un mosaico con flores de loto y hojas de palmera. Las habitaciones principales tienen los pavimentos decorados con mosaicos muy bien conservados . )o()o( Casa del Planetario )o( Contiene un gran mosaico que da nombre a la casa, consta de un círculo dentro del cual se distribuyen siete medallones con bustos que representan a los siete planetas que dan nombre a los días de la semana: En el centro está Venus (viernes), rodeada de la Luna (lunes), Marte (martes), Mercurio (miércoles), Júpiter (jueves), Saturno (sábado) y el Sol (domingo). )o( Hoy, Santiponce, provincia de Sevilla, comunidad autónoma de Andalucía, España. Ver, Turdetanos.

Itálicas

Lenguas. Subgrupo de lenguas dentro de la familia indoeuropea. Los dialectos itálicos se hablaban antiguamente en la Península Itálica, y se dividían en dos ramas principales: osco-umbra, que englobaba los dialectos osco, sabélico y umbro; y latina, que además del latín comprendía las variedades dialectales llamadas ausónicas (de las cuales el falisco era la más conocida). El latín representaba la lengua del Lacio, cuya capital era Roma. A medida que los romanos fueron incrementando su dominio sobre los territorios bañados por el Mediterráneo, la variedad hablada del latín (conocida como latín vulgar) se fue imponiendo progresivamente en las distintas zonas conquistadas, y ello tuvo como consecuencia más inmediata el surgimiento de las diversas lenguas románicas, que en su origen constituían simplemente variedades dialectales de este latín vulgar. Se trata del español, portugués (con su dialecto gallego), catalán, francés, provenzal, italiano, sardo, retorrománico, rumano (con su dialecto moldavo) y dálmata (lengua ya extinta). Dado que la evolución del latín a las lenguas románicas constituyó un proceso lento e imperceptible, resulta imposible decir con exactitud cuándo acabó uno y cuándo comenzaron las otras. Hacia el siglo V d. J.C. se habían iniciado ya las primeras divergencias geográficas, y es en el VIII cuando se pueden detectar diferencias inconfundibles en el vocabulario y la gramática de los diversos dialectos románicos que permiten hablar ya de lenguas distintas.

Itálico

Silio (25-99). Poeta latino, de origen hispano, representante de la poesía épica. Fue cónsul en tiempo de Nerón y gobernador del Asia Menor. Era tan gran entusiasta de Virgilio y de Cicerón, que gastó una gran parte de su fortuna en adquirir las casas de campo, que aquellos dos grandes hombres habían poseído, el primero cerca de Nápoles y el segundo en Túsculo. Retirado en una de ellas, y alejado de la política, bajo el reinado de Trajano, escribió un poema sobre la segunda guerra púnica, con mejor estilo y gusto que Lucano y Estacio, aunque con menos elevación. Murió el año 99 y su obra estuvo perdida mucho tiempo, hasta que la descubrió Poggio en la abadía de San Galo en 1414.

Italiota

Frente al término ítalo, que designaba al natural de la península itálica, italiota se refiere al griego emigrado a Italia.

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