Os damos la bienvenida al Diccionario de Historia Antigua y Mitología más completo de Internet.

Introduce la palabra que quieras consultar, selecciona el tipo de búsqueda (Todos los campos, Palabra o Descripción) y haz clic en "Buscar".

- Cuando realizas una consulta de un término ten en cuenta que el buscador mostrará un listado alfabético de las palabras exactas y también de aquellas palabras que contengan dicho término.

- Una vez hayas realizado una búsqueda, si has navegado por distintas páginas o has entrado a explorar el listado por letras es aconsejable pulsar el recuadro "Anular" antes de realizar una nueva consulta.

Página 968 - 1322 Palabras 48351 al 48400 de 66095

Palabra   |   Descripción

Paheri Par Hor

Ver, Peteese y Pihor (sus nombre egipcios son Padisut y Paheri Par Hor. Los griegos, Peteese o Petesuchos y Pneferos o Pihor. En la mitología egipcia, son dos personajes divinizados de forma curiosa, ya que ….).

Paidagogós

Esclavo que conducía al niño a la escuela y llevaba consigo el material escolar. Durante el período helenístico designaba también al maestro que dispensaba al niño una parte de su educación. Ver, Infancia.

Paideia

Término griego que designaba la educación y la cultura, consideradas ambas como los criterios determinantes de la identidad griega a partir del siglo IV a.C..

Páides

Término griego que designaba a los niños hasta la edad de la pubertad y a todos aquellos que se hallaban en una posición de subordinación social o sexual, como el esclavo varón de la casa o el miembro más joven y pasivo en una relación de carácter homosexual.

Paidófila

Atributo de Deméter como diosa amada por los niños. Ver, Infancia.

Paidónomos

Educador espartano. Ver, Martongórofos.

Paidotriba

Gimnastés (en el entrenamiento de los atletas griegos tenía gran importancia la figura del entrenador (gimnastés), que se conoce bien por los textos antiguos y ….).

Paidotribes

Gimnastés (en el entrenamiento de los atletas griegos tenía gran importancia la figura del entrenador (gimnastés), que se conoce bien por los textos antiguos y ….).

Paignion

Título que se aplica a diferentes tipos de literatura griega.

Paikuli

(Kurdistán). La más extensa de todas las inscripciones para el estudio del mundo sasánida. Fue publicada insuficientemente en 1.868 por E. Thomas, según una copia que había realizado el viajero y escritor inglés Rawlinson. Fue M. Herzfeld quien, tras visitar el lugar en 1.911 y en 1.913, dio en 1.924 la publicación de la misma con una traducción en inglés. La inscripción de Paikuli está compuesta en las dos lenguas oficiales del momento, el pehlevi arsácida y el pehlevi sasánida y se hallaba grabada en los cuatro lados de una torre cuadrada. En cada uno de ellos aparece el retrato del rey Narsés.

Paini

o Paoni. En el antiguo calendario egipcio, segundo mes de la Estación Shemu (Recolección), que iba del 15 de Abril al 14 de Mayo. Ver, Calendario Egipcio.

Pair-Ishshan

(siglo XIII a.C.). Las guerras de Adad- nirari I contra los guti y lullubi y el rey de Babilonia, fueron aprovechadas por el príncipe Pair-Ishshan para fundar una nueva dinastía en Anzan.

Pairikas

Peris (genios femeninos en la mitología de la antigua Persia, bienhechoras y de una extraordinaria hermosura. Habitaban en el ….).

País de los cherqueses

Circasia (región montañosa en la parte oeste de Caucasia, al norte y al sur de la cordillera ….).

País de Maat

En la mitología del antiguo Egipto, el Más Allá, el Imperio de los Muertos, el "País de los justos".

País del Mar

País situado al sur de Irán, en el Golfo Pérsico, en la desembocadura de los ríos Tigris y Éufrates. Sus reyes, aprovechando la debilidad momentánea de Babilonia, fundaron en esta ciudad las Dinastías de País del Mar [Dinastía II de Babilonia (ca.1595-1570) y Dinastía V de Babilonia (1024-1004)]. Esta dinastía se mantuvo durante algunas décadas con eventual ayuda de los vecinos elamitas, pero sucumbió poco después ante la penetración masiva de los caldeos, quienes hacia el siglo X a.C. constituyeron sus propios reinos y poco más tarde se adueñaron del trono babilónico. Se suele confundir sin fundamento con los Pueblos del Mar.

País del Silencio

En la mitología egipcia, país de los difuntos, el Occidente.

Paisicaicoi

Ver, Pésures (pueblo prerromano de Lusitania, similar a los lusitanos, de quienes eran una tribu dependiente).

Paiuamen

Dióspolis inferior (nombre griego de la capital del Nomo XVII del Bajo Egipto (Behedet)).

Pájaro-Ba

Esta denominación debida a Maspero, por referencia a los pájaros-almas de las representaciones funerarias egipcias, se da a las estatuas encontradas en la necrópolis de la Baja Nubia. Sobre un cuerpo de pájaro muy estilizado se ponía una cabeza humana, a veces retrato. En realidad, se ignora el significado exacto y el destino de esas estatuas, que, a veces, se alojaban en pequeños reductos anejos a la pirámide. A veces, el rostro está enmarcado con cicatrices o escarificaciones ( que recuerdan los selukh de los pueblos nubios actuales).

Pájaros

El respeto que el pueblo egipcio tenía por los animales en general, se extendía hasta a los pájaros, que eran objeto de un culto particular. Se les embalsamaba y se les daba una sepultura honrosa. Eliano dice haber visto el sepulcro de una corneja cerca del lago Moeris. Los viajantes modernos hablan de un hoyo de aves que se ve en el campo de las momias. Bajando en él, se encuentra en ambos lados varios nichos llenos de botes de tierra cocida, cubiertos del mismo material, en los cuales se encuentran pájaros embalsamados de todas clases.

Pájaros de Diomedes

Este príncipe, a su regreso a Troya, se vio obligado a abandonar su patria y buscar un establecimiento en Italia. Durante la navegación, habiendo varios de sus compañeros, injuriado a Venus, cuya persecución les obligaba a expatriarse, fueron transformados de repente en pájaros que, tomando el vuelo, comenzaron a revolotear alrededor de la nave; esto es, tal vez que algunos de aquellos que seguían la fortuna de Diómedes, se detuvieron en una isla llena de cisnes y de garzas. Plinio añade que estas aves, acordándose de su origen, acariciaban a los griegos y huían de los extranjeros.

Pájaros de Estinfalo

Revoloteaban sobre este lago de Arcadia aves monstruosas, cuyas alas, cabeza y pico eran de hierro, y las uñas retorcidas lanzaban dardos de hierro cuando las atacaban. Sus excrementos venenosos arruinaban los cultivos y también eran carnívoras. El dios Ares las había adiestrado para el combate. Eran tan abundantes y tenían un tamaño tan extraordinario que cuando volaban sus alas interceptaban la luz del Sol. Euristeo comandó entonces a Heracles que acabase con la amenaza de dichas aves, como parte de los doce trabajos encomendados, ya que en ocasiones atacaban al ganado o a la población. Heracles se dirigió al Estinfalo, y ahí se encontró desolado pues la misión era especialmente dificil de completar: las aves eran demasiadas para sus flechas y su legendaria fuerza no le servía de nada. Entonces apareció Atenea y le socorrió dándole un cascabel o una campana de bronce y le mandó que lo tocara desde una colina elevada. Al hacerlo las aves asustadas emprendieron vuelo y nunca más se les volvió a ver en el bosque y el lago. Muchas de ellas fueron derribadas por las flechas de Heracles y las que consiguieron escapar huyeron hacia la isla de Ares en el mar Negro donde fueron encontradas años después por los Argonautas. Cuando Heracles fue donde Euristeo, éste se hallaba en su refugio debido a que varios de los pájaros de bronce volaban alrededor de su palacio, al ver esto Heracles sonó su cascabel y los pájaros se alejaron de ahí. Ver, Heracles 1 (Las aves del lago Estinfalo).

Pájaros de la isla de Arecia

Habiendo obligado una tempestad a los Argonautas a abordar a la isla de Arecia, en la entrada del Ponto Euxino, tuvieron que sostener un combate contra ciertas aves que les lanzaban desde lejos sus plumas mortíferas, esto es, contra los habitantes, que les persiguieron a flechazos.

Pájaros de oro

Eran cuatro. Los magos de Babilonia los llamaban las lenguas de los dioses, por que pronunciaban hermosos discursos para exhortar a los pueblos a que se mantuviesen fieles a sus reyes.

Pájaros Estinfálidas

Pájaros de Estinfalo (revoloteaban sobre este lago de Arcadia aves monstruosas, cuyas alas, cabeza y pico eran de hierro, y las uñas retorcidas lanzaban dardos de hierro cuando ….).

Pajet

Esta diosa egipcia se encuentra presente en los Textos de las Pirámides donde figura como una "cazadora de la noche con garras miladas". Sin embargo es muy posible que Pajet no fuera desde el principio una diosa leona, ya que su imagen se ajusta más a una gata salvaje del desierto, que poco a poco fue tomando el aspecto del temible felino cuando se integra en el mito solar. Pajet es una diosa local muy venerada en el área de Beni Hassan y como todas las diosas leonas se relaciona con sus actividades guerreras, con los uadis y los oasis, aunque ésta en particular se circunscribía al uadi del desierto este de esta localidad, donde poseía un speos y se encontraba a la cabeza de una enéada. De carácter muy hostil lleva los títulos de "la que despedaza", "la destructora", 'la que arrebata". Otro aspecto de Pajet es el que evidencia en el título de "aquélla que abre las vías de la lluvia tempestuosa", epíteto que guarda relación con las fuertes lluvias torrenciales y las tormentas que caían en el valle, cuya fuerza y fiereza eran equiparables a las de la propia diosa. Algunos autores han querido ver en la mitología de esta divinidad una relación con el regreso de la inundación, hecho bastante frecuente en divinidades leontocéfalas. El agua inunda el país de forma colérica arrasando todo lo que encuentra a su paso, su poder hace que toda la naturaleza quede bajo su voluntad. Una vez apaciguada, la crecida comienza a retirarse y la paz y la estabilidad vuelven al país del Nilo. Pajet, lleva también el epíteto de "dama de Seth". Ligada a la ceremonia de coronación, aparece en el Imperio Nuevo, acompañada de dioses tan importantes como Amón y Nejbet. Identificada con Sejmet. Era una encarnación de Hathor. Es la esposa de Horus de Hebenu. Su iconografía es la de una mujer con cabeza de leona. Sobre su cabeza lleva un disco solar que puede estar colocado entre dos cuernos liriformes y dos plumas. Bajo su aspecto animal puede aparecer en un primer momento como un gato salvaje o más tarde como una leona. Sus principales centros de culto fueron el uadi cercano a Beni Hassan, Hermópolis y Antínoe.

Pajon

o Pakhon. En el antiguo calendario egipcio, primer mes de la Estación Shemu (Recolección), que iba del 16 de Marzo al 14 de Abril. Ver, Calendario Egipcio.

Pakhet

Pajet (esta diosa egipcia se encuentra presente en los Textos de las Pirámides donde figura como una "cazadora de la noche con garras miladas". Sin embargo es muy posible ….).

Pakhon

Pajon (en el antiguo calendario egipcio, primer mes de la Estación Shemu (Recolección), que iba del 16 de Marzo al 14 de Abril).

Pakhoras

o Pachoras. Importante ciudad de la Baja Nubia situada aguas arriba de Abu Simbel. La ciudad estaba situada en el saliente de Wadi Haifa, al sur de la actual frontera entre Egipto y Sudán. Durante el período de control de los faraones del Antiguo Egipto sobre Nubia, se convirtió en un centro administrativo egipcio y la influencia cultural egipcia fue prominente. En los templos de Pakhoras hubo inscripciones de Tutmosis III, Amenhotep II, Tutankamon, Horemheb, Ramsés II y Taharqa. La ciudad fue un centro importante durante el período meroítico. Alcanzó su apogeo durante el período cristiano de Nubia, cuando fue la capital del Basiliskos Silko de Nobatia. Cuando Nobatia fue absorbida por Makuria, seguía siendo el centro más prominente del norte, y sede del eparca de Nobatia. Uno de los descubrimientos más importantes de la época cristiana copta fue la catedral de la ciudad. La catedral había sido completamente cubierta de arena, y conservaba un gran número de pinturas murales. Estas pinturas son los mejores ejemplos de la supervivencia del arte nubio cristiano y representan una serie de escenas y retratos de varios monarcas bíblicos y obispos de Pakhoras. Estas pinturas fueron rescatadas y se exhiben en el Museo nacional de Sudán y el Museo Nacional de Varsovia. Además, se encontraron importantes objetos de cerámica. En la década de 1.960 fue inundada por el lago Nasser y ahora sus restos permanecen bajo el agua. Hoy, Faras, Sudán.

Pakhura

Pihuri (Comisionado egipcio en la "Tierra de Retenu" (Canaán) mencionada en las cartas de Amarna. Probablemente sirvió bajo ….).c

Paktías

Pacties (funcionario persa natural de Lidia. Cuando Lídia fue conquistada (546 a.C.) por Ciro II el Grande, le nombró recaudador de impuestos del reino. Cuando Ciro volvió ….).

Pala

Valiente amazona, muerta por Hércules.

Pala

Región noroccidental de Anatolia, situada entre el Halis y el mar Negro que se corresponde con la Blaene clásica. Hoy, en Turquía.

Palabra

Era honrada como divinidad entre los romanos. Ver, Aius Locutius.

Palaci

Palicos (dioses ctónicos gemelos oriundos de Sicilia).

Palacus

Ver, Scilorus ((siglo II a.C.). Rey escita que, junto a su hijo Palacus, fue derrotado por Diofantes, un general al servicio de ….).

Páladas

(siglo IV). Escritor de epigramas griegos, originario de Alejandría. Alrededor de 150 poemas suyos están en la Antología Palatina. Revivió el género después de ser despreciado durante años. Se le ha considerado como un ateo o un agnóstico, pero sus poemas son filosóficamente no comprometidos. Sin embargo, su obra es pesimista, a veces amarga o fría y con humor negro. Fue un maestro de escuela pobre y describe a su esposa como una harpía. La mayoría de sus poemas están escritos en pareados elegíacos, aunque hay algunas composiciones en hexámetros y yambos.

Palades

Doncellas consagradas de un modo infame a Júpiter, en la ciudad de Tebas en Egipto. Las escogían de entre las más hermosas y de las familias más nobles. De este número sacaban una virgen, que tenía la libertad de conceder sus favores a quien más le gustase, hasta que llegase el estado nubil, en cuya ocasión la casaban, pero antes la lloraban como muerta.

Paladio

Rutilio Tauro Emiliano (Rutilius Taurus Aemilianus Palladius) (405-?). Agrónomo latino, hijo de Exuperancio, prefecto de las Galias. En una fecha imprecisa de finales de la antigüedad, un autor que se presenta como Paladio Rutilio Tauro Emiliano, escribió un libro de agricultura que cierra la serie de tratados agronómicos que, en Roma, había iniciado Catón. Tiempo después compuso un resumen más deslavazado sobre veterinaria y un poema barroco sobre el arte de injertar; obras ambas, a lo que sabemos, independientes una de otra y del tratado agrícola, que vienen a constituir sus scripta minora. Su obra agronómica, heredera de una larga tradición latina, cartaginesa y griega, y escrita en una época de decadencia, es una compilación de las más importantes obras de agricultura, con algunas partes dedicadas a temas arquitectónicos. Pero está bien escrita, con concisión, y, sobre todo, está bien presentada: en forma de anuario agrícola, dividida en tantos libros como meses tiene el año más unas instrucciones generales al principio; subdividida en capítulos y con unos índices detallados de materias. Estaba destinada a ser la obra de consulta medieval sobre temas de agronomía; y lo fue, hasta el extremo de ser el único manual de agricultura al uso desde la temprana Edad Media, al compás del olvido en el que caían las obras de sus predecesores, transmitido hasta hoy por más de un centenar de manuscritos, glosas, resúmenes y noticias de eruditos del Occidente europeo y de la cultura árabe; tampoco desdeñado por los renacentistas, aunque a partir de ahí comienza a declinar su fama, oscurecida por la reaparición de las obras consagradas de sus maestros. Pero fue especialmente bien acogido en España, el primer lugar, que se sepa, donde esta obra fue glosada y posteriormente traducida. Pocos datos pertenecen al terreno de los hechos y no al de las hipótesis. Entre ellos, su nombre: Paladio Rutilio Tauro Emiliano. Se conoce además su tratamiento de vir illustris, transmitido también por la mayoría de los manuscritos conservados. Los datos autobiográficos de su obra sólo indican que tenía propiedades en Cerdeña y en Nápoles, y también en Italia, cerca de Roma.

Paladio

(siglo VI). Médico griego en la escuela de Alejandría, llamado el Sofista, que vivió en Antioquía. Dejó comentarios sobre muchas obras de Hipócrates.

Paladio

(san) (413-450). Diácono de la iglesia de Roma. Ordenado obispo y enviado a Hibernia, fue el primer obispo y el primer apóstol de los escotos.

Paladio

o Paladión. Santuario de Palas en Atenas, donde se juzgaban las causas por homicidio involuntario e inducción al asesinato, si la víctima era ciudadano, y de asesinato, si meteco, extranjero o esclavo. Estaba, probablemente, en el sureste de la Acrópolis, cerca del templo de Zeus Olímpico. Ver, Efetas.

Paladio

o Paladión. El Paladio es una estatua divina dotada de propiedades mágicas, que se suponía representaba a la diosa Palas. Su leyenda, muy compleja, se ha ido recargando de elementos diversos desde las epopeyas cíclicas, en las que aparece muy ligada a la historia de Troya. Los poemas homéricos la desconocen. En la Ilíada se dice que la imagen cultual de Atenea que se veneraba en Troya era una estatua sedente, cuando el Paladio es, por el contrario, una estatua de divinidad que está en pie, con la rigidez de los antiguos xoana (idolos de madera de la época arcaica). Pero poco a poco la leyenda se fue complicando y terminó por integrarse en la de los orígenes de Roma. Efectivamente, el Paladio poseía la virtud de garantizar la integridad de la ciudad que lo guardaba y le tributaba culto. De este modo había preservado a Troya durante diez años. Luego, otras varias ciudades trataron de apoderarse de él, cosa que les confería una preciosa garantía de inviolabilidad. El resultado de ello fue que las estatuas milagrosas de Palas se multiplicaron y, consiguientemente, se complicaron las leyendas. Ya en la cuestión del origen de la estatua discrepan las tradiciones. Todas coinciden en atribuirle una procedencia divina, pero los detalles varían. Por ejemplo, leemos en Apolodoro que la diosa Atenea fue criada en su infancia por el dios Tritón, que tenía una hija llamada Palas. Las dos niñas se ejercitaban en el arte de la guerra, pero un dia surgió una disputa. En el momento en que Palas iba a herir a Atenea, Zeus temió por su hija y se interpuso, colocando su égida delante de Palas. Ésta, asustada, no pudo parar a tiempo el golpe de su rival y cayó, mortalmente herida. Como reparación, Atenea modeló una estatua que era reproducción exacta de su compañera y, revistiéndola de la égida, que la había atemorizado, y había sido la causa indirecta de su muerte, la colocó cerca de Zeus, rindiéndole honores, como a una divinidad. La estatua permaneció un tiempo en el Olimpo, hasta el día en que Zeus trató de violar a Electra. Electra se refugió junto a la imagen divina, como en un asilo inviolable. Pero Zeus precipitó la estatua desde lo alto del Olimpo, y el Paladio cayó en la colina donde en otro tiempo había caído Ate, en Tróade (Ver, Ate, Ilo). Era el momento en que Ilo se disponía a fundar la ciudad que había de llamarse Troya y que llevaba aún el nombre de Ilión (del de su fundador). Esta estatua, caída milagrosamente del cielo, fue considerada como la señal de que los dioses aprobaban la fundación de la ciudad. Y realmente, según unos, la imagen había caído frente a la tienda de Ilo; según otros, había penetrado en el templo de Atenea, todavía sin terminar y al que faltaba aún el tejado. Por sí misma, la estatua se habría situado en el lugar ritual de la imagen del culto. El Paladio medía tres codos de alto; sus pies estaban soldados (como se ve en las estatuas arcaicas); en la mano derecha empuñaba la lanza, y en la izquierda llevaba una rueca y un huso. Otras tradiciones pretendían que el Paladio era de hueso, y que había sido tallado en los huesos de Pélope, exactamente, el hueso de la espalda (ver, Pélope). Paris lo habría robado de Esparta al mismo tiempo que raptaba a Helena. Finalmente, una leyenda tardía contaba que Tros, el antepasado de la raza troyana, había recibido esta estatua milagrosa de un brujo llamado Asio, en cuyo honor todo el continente habría recibido nombre de Asia. Sobre las vicisitudes acaecidas a la estatua, las versiones siguen siendo discrepantes. Por ejemplo, Dárdano se la habría llevado a Samotracia; quizá se habría apoderado de ella en Arcadia y la habría regalado a Teucro, su suegro. Decíase también que los troyanos habían mandado esculpir un segundo Paladio parecido en todo al auténtico, con objeto de burlar a los ladrones que intentasen privar a la ciudad de la estatua que constituía su defensa. Habían colocado en el santuario el falso Paladio, mientras el verdadero se hallaba depositado en el tesoro del templo. Sobre este tema de esta pluralidad de estatuas han surgido varias leyendas. En efecto, desde las epopeyas cíclicas se venía contando que el divino Héleno, hecho prisionero por Ulises en el Ida, había afirmado que, de conformidad con los Hados, Troya sólo podría ser tomada si, entre otras condiciones, el Paladio era sustraído y conducido fuera de la ciudad. Ulises tomó sobre sí el deber de realizar esta profecía, y, con ayuda de Diomedes, penetró en la ciudadela durante la noche. Pero también aquí los testimonios difieren. Según unos, deja a Diomedes que vigile, mientras él se disfraza de mendigo y se introduce en Troya. Reconocido a pesar de esto, por Helena, sólo con su ayuda habría logrado apoderarse del Paladio y llevárselo, no sin hacer una gran matanza entre los guardias apostados en el camino de regreso; tal es la tradición de Apolodoro (en el Epítome). Pero la versión más difundida es aquella según la cual correspondió a Diomedes el papel más brillante en el episodio. Cuando escalaron la muralla de la ciudad (o la del templo), Diomedes se subió sobre los hombros de su compañero. Luego, ya en lo alto, le negó su ayuda para que se encaramase a su vez. Cuando se hubo apoderado de la estatua mágica, Diomedes volvió a buscar a Ulises, y ambos emprendieron el regreso al campamento. Durante el camino, Ulises trató de quitar el Paladio a Diomedes para comparecer solo ante los griegos y llevarse todo el mérito de la empresa. Caminaba detrás de Diomedes y, alzando el brazo, se disponía a inmolarlo, cuando la sombra que proyectaba en el suelo su espada (pues había luna llena) puso sobre aviso a Diomedes. Éste desenvainó su arma, y como Ulises se negaba a luchar, lo golpeó con el plano de su espada y lo obligó a marchar delante de él hasta el campamento. Otras tradiciones relatan que los dos héroes entraron en la ciudad por una cloaca. Otras, que Téano, esposa de Antenor, entregó personalmente el Paladio a los griegos por orden de su marido, un convencido proheleno. Sin embargo, otras leyendas afirman que el verdadero Paladio había permanecido en Troya y que Eneas, durante la noche fatal, se apoderó de él en el templo de Atenea con el tiempo preciso para llevárselo al Ida y, posteriormente, a Italia. Este Paladio estaba depositado en Roma, en el templo de Vesta, donde las vestales le tributaban culto. En Roma, como en Troya, la seguridad de la ciudad estaba ligada a su conservación. También interviene el Paladio en la leyenda de Casandra. En efecto, la doncella se abrazó a él cuando Áyax el Locrio (Ver, Áyax, hijo de Oileo) trató de raptarla. Áyax había cogido a Casandra y, al querer arrastrarla, había derribado la estatua, la cual podía ser tocada sólo por sacerdotisas de manos puras. De este modo había aumentado la gravedad del sacrilegio que significaba la violencia cometida con un suplicante, y ello le concitó la ira de Atenea. En esta versión se ve que el Paladio verdadero estuvo en Troya hasta el fin; al parecer, Ulises y Diomedes se habrían llevado el falso. La estatua, robada por Áyax al raptar a Casandra, correspondió a Agamenón, así como la joven. En cuanto a la suerte ulterior de la estatua en las versiones en que ésta no se halla en posesión de Eneas, tan pronto se admite que quedó en poder de Diomedes, como que fue atribuido a Agamenón. En el primer caso, Diomedes la llevó consigo a la Italia meridional y la entregó a Eneas más tarde, cuando éste fue a establecerse en el Lacio. En la segunda hipótesis, Agamenón se habría llevado el Paladio a Argos (por lo menos es lo que cabe suponer según el testimonio de Pausanias, quien nos dice que los argivos se jactaban de poseer la estatua divina. Véase también, sobre este Paladio argivo, el artículo Leagro. Finalmente, existe una tradición ateniense destinada a probar que el verdadero Paladio se encontraba en la ciudad de Atenas. Los atenienses contaban que Demofonte, que participaba en la guerra de Troya. había recibido la estatua como prenda, de manos de Diomedes. Al saber que Agamenón la codiciaba, se había apresurado a confiarla a Búciges, el cual la había transportado a Atenas. Pero, con objeto de engañar a Agamenón, Demofonte había mandado hacer en secreto una reproducción exacta de la imagen y la había puesto en su tienda. Cuando, después de la toma de la ciudad, Agamenón se había presentado, a la cabeza de una considerable tropa, a reclamar el Paladio, Demofonte se había negado a entregarlo y había luchado el tiempo suficiente para confirmar a Agamenón en la creencia de que realmente poseía el talismán. Al fin simuló capitular y entregó al rey la estatua, exenta de valor, que había mandado hacer. Otra versión explicaba que Diomedes, cuando el viaje de regreso, había abordado de noche en el Ática, en Falero. Pero, no sabiendo exactamente dónde se hallaba, había incurrido, con sus argivos, en actos de hostilidad. Demofonte, que a la sazón reinaba en el Ática, había acudido en auxilio de sus súbditos e, ignorando con quién tenía que haberselas, había dado muerte a muchos de los hombres de Diomedes y le había robado el Paladio. De regreso, su cabaIlo había derribado a un ateniense, causándole la muerte. Por este homicidio involuntario, Demofonte hubo de comparecer ante un tribunal especial, que tomó el nombre de "Tribunal del Paladio" y que, en adelante, juzgó los delitos de este género. Ver, Ábaris.

Paladio de Galacia

o Paladio de Helenópolis (ss. IV-V). Monje, obispo de Helenópolis en Bitinia y después de Aspuna (Galacia). Se le recuerda sobre todo por su obra "Historia Lausiaca". Sobre el año 386, entró en la vida monástica en el Monte de los Olivos, partiendo tres años después hacia Egipto para estudiar la vida de los pioneros monjes cristianos egipcios (Padres del Desierto), relacionandose con Dídimo el Ciego. Durante su estancia en comunidades monásticas en el desierto de Nitria y después en un distrito del desierto conocido como Cellia. se relaciona con Macario de Alejandría y Evagrio del Ponto. También llega a conocer la vida de los monjes y monjas de la Tebaida y Scete. Con su salud un tanto deteriorada y después de la muerte de Evagrio en el 399, Paladio regresa a su tierra, buscando un clima menos caluroso, pasando por Alejandría y Palestina. En Belén conoce a san Jerónimo y en Jerusalén se relaciona con Rufino de Aquilea y Melania la Joven. En el año 400, en Bitinia fue ordenado obispo de Helenópolis, destacando por su apoyo a su amigo y discípulo Juan Crisóstomo, que le llevaría a prisión en 403 y a defenderlo en Roma en el 405 ante el papa Inocencio I y el emperador Honorio. Posteriormente sería desterrado a Syene en el Bajo Egipto. En 412-413 fue restaurado, después de una estancia entre los monjes del Monte de los Olivos. En el 417 cambió su diócesis de Helenópolis por Aspuna en Galacia. En el 420 escribió su "Historia Lausiaca" (Ad Lausum Praepositum Historia, quase Sanctorum Peatrum vitas complectitur) para Lauso, chambelán de la corte de Teodosio II, una historia sobre los monjes de Egipto y Palestina mediante anécdotas y biografías cortas. Además, es casi seguro que fue el autor del "Dialogo sobre la vida de Crisóstomo". Se dejan de tener noticias suyas a partir de entonces, pero aparentemente debió morir poco antes del año 431, año del Concilio de Éfeso, cuando figuraba Eusebio como obispo de Aspuna.

Paladio de Helenópolis

Paladio de Galacia ((ss. IV-V). Monje, obispo de Helenópolis en Bitinia y después de Aspuna (Galacia). Se le recuerda sobre todo por su obra "Historia Lausiaca". Sobre el ….).

Paladión

Paladio (santuario de Palas en Atenas, donde se juzgaban las causas por homicidio involuntario e inducción al asesinato, si la víctima era ciudadano, y de ….).

Paladión

Paladio (el Paladio es una estatua divina dotada de propiedades mágicas, que se suponía representaba a la diosa Palas).

Palaectón

Padre de Pelasgo. Ver, Autóctonos.

Página 968 - 1322 Palabras 48351 al 48400 de 66095

 

Volver