Ciudad romana de la isla balear de Menorca, nombrada por Plinio el Viejo. Su extensión era aproximadamente de 6 Ha y su ocupación como ciudad romana, va desde el siglo II a.C. hasta el VI. El yacimiento arqueológico se localiza alrededor del puerto natural de Sanitja, junto al Cabo de Cavallería (Mercadal), el cual se encuentra en la rocosa costa septentrional de la isla. Habiendo sido ignoradas antes por Roma, las islas se convirtieron en un problema para el dominio del Mediterráneo, ya que debido a la falta de control militar romano, se plagaron de piratas, de procedencia desconocida, que afectaban a la distribución de productos itálicos hacia el extremo occidental de las costas mediterráneas. Debido a este problema, o por la presencia de los hábiles honderos baleáricos que pudieran servir como mercenarios al ejército romano, o para el establecimiento de redes de comunicación y mayor control del mar, además de cuestiones relacionadas con el poder, honor, prestigio y gloria que un general perteneciente a una familia tan importante como los Metelo necesitaba alcanzar para consolidar su supremacía sobre otros miembros de la aristocracia romana, el Senado decidió emprender la conquista de las Islas Baleares, liderada por su cónsul Metelo, la cual efectuó en dos años, tras los cuales las islas pasaron a formar parte de la Hispania Citerior. En el 121 a.C., Quinto Cecilio Metelo volvería a Roma para recibir los honores por el triunfo logrado, siendo apodado desde entonces "Baleárico". Es en esos dos años cuando en Sanitja se estableció una guarnición militar, que se encuentra situada en el margen sureste del puerto. Metelo debió considerar este lugar de extraordinaria importancia y, por eso, construyó un asentamiento militar, que incluía torres de defensa y vigilancia, situadas cerca de la costa con el fin de controlar la entrada de barcos al puerto, además de dominar buena parte de la costa norte de Menorca. Tras la conquista, el campamento militar siguió en uso hasta alrededor del 45 a.C., cuando César reestructuró el ejército romano. Parte de la importancia de este campamento vendría dada tanto por su localización estratégica, como por su componente nativo entre el ejército, ya que parte de éste estaba compuesto por honderos baleáricos. Estos honderos serían entrenados e instruidos en el campamento con el fin adoptar las técnicas militares romanas. Debido a su localización en un puerto, el abastecimiento del campamento vendría a través del mar. Tras la caída de Roma, Menorca fue conquistada por los vándalos en el siglo V y bizantinos en el siglo siguiente. Aunque todavía no se conoce en profundidad el impacto de estas dos culturas en Sanitja, se han recuperado materiales que datan de ambos períodos. Dichos materiales explican que durante los siglos V y VI existía un comercio intenso que llegaba al puerto de Sanitja. La gran cantidad de producciones africanas atestiguan cómo las relaciones comerciales entre Menorca y el norte de África continuaron tras la época romana, incluso intensificándose en la tardoantigüedad. Excavaciones en la parte oeste del puerto sacaron a la luz los primeros vestigios de Sanisera, entre ellos, un edificio de posible uso industrial, que demostraron la ocupación de la ciudad desde el siglo I a.C. hasta aproximadamente el VI. Además, se localizó un edificio que presentaba tumbas tanto en su interior como en sus inmediaciones y que se trataba de una basílica paleocristiana. Se han recuperado del fondo marino del puerto un gran número de ánforas romanas de entre los siglos I y IV, atestiguando la existencia de restos romanos en este emplazamiento. También se han encontrado objetos diversos, anclas, etc. Hoy, Sanitja, Menorca, comunidad autónoma de las Islas Baleares, España.
)o( NOTA.- Diversos investigadores han puesto en entredicho la correspondencia de las ruinas existentes en Sanitja con la ciudad de Sanisera, desechando que las citadas ruinas sean las de la población. Los mismos consideran más probable que la antigua ciudad, de hallarse en la costa (de lo cual no hay ninguna seguridad al respecto), se encuentre en algún lugar del vecino puerto de Fornells, quizás al fondo del mismo.