o Seth. Su nombre egipcio es Suti; el griego Seth. Originario de Ombos, pudo suplantar y asimilar a otro dios egipcio más antiguo, llamado Ash, siendo ambos protectores de la producción y la fertilidad en los oasis. Es "el Ombita", señor del Alto Egipto, en los Textos de las Pirámides. En origen no debió de ser una deidad con connotaciones negativas, carácter que adquirió con el paso del tiempo, muy posiblemente respondiendo a sucesos políticos que pasan a formar parte de la mitología y que se pueden entrever en la leyenda osiríaca, es decir, a medida que la devoción hacia Osiris, se hizo más popular, Seth se integró en el mito, como hermano envidioso de éste y adquirió su aspecto de dios del mal. En opinión de algún autor, Seth en los comienzos fue un dios del cielo. De este modo, Seth aparece como una divinidad violenta desde su nacimiento, ya que desgarra el cuerpo de su madre Nut al nacer en la ciudad de Ombos. En otro plano, Seth es el representante del sur de Egipto, mientras que Horus encarnaba al norte, hecho que se utilizó en ocasiones con connotaciones negativas, para personificar las batallas acaecidas entre los habitantes de ambos puntos geográficos, contiendas que aparecen bien detalladas en el papiro Chester Beatty nº 1 o en el templo de Horus de Edfu. En relación con otros dioses representantes de los puntos cardinales, ver, Sobek, Denuen, Sopdu, Ha, Hijos de Horus, Horus, Thot y Anti. Como representante benéfico y protector del Alto Egipto y vinculado con la realeza, aparece en la ceremonia del "Sema-Taui", (función de atar las plantas simbólicas del norte y el sur, el loto y el papiro), acompañado de Horus que de nuevo en este símbolo mitológico, es el representante del norte. Igualmente es frecuente encontrarlo en las ceremonias de investidura, donde Seth acompañado de Horus corona al monarca, simbolizando ambas deidades a los dioses de la realeza y a las divinidades del norte y el sur como ya se ha comentado. Por el contrario, otras leyendas identifican a Seth con la violencia y con el desierto, en contrapartida con su hermano Osiris que personifica el valle fértil. Por ello, el mito narra el asesinato de Osiris por Seth, en perfecta analogía con el valle del Nilo, que ha de luchar para no ser aniquilado por las peligrosas arenas del desierto, que constantemente amenazan con avanzar hacia la tierra fértil. Pese a la presencia en la personalidad de Seth de aspectos negativos, hay que puntualizar que esta apariencia era absolutamente necesaria y vital para el pensamiento egipcio. Numerosas son las muestras que en la mitología egipcia representan las fuerzas del mal, todas ellas pueden explicarse gracias a una ecuación bien sencilla: sin la presencia del mal, el concepto del bien no podía existir y carecería de sentido. Por otro lado, sin la presencia de ambos, el orden, es decir el Maat, sería inexistente o al menos, no sería estable, sin que elementos positivos y negativos cohabitaran simultaneamente. Los reyes hicsos tomaron a tal dios, bajo la forma de Sutekh y construyeron un templo en su honor en la ciudad de Ávaris, en el Delta, hacia el 1730 a.C.. Durante el Imperio Nuevo (en especial en la Dinastía XIX), Seth se convirtió en un dios venerado por los monarcas e involucrado en asuntos militares. Algunos de estos reyes incluyeron el nombre de la divinidad en el suyo propio o en su titulatura (Seti, Setnajt). Por otro lado es corriente encontrar su nombre durante el Imperio Antiguo, en la titulatura que llevan algunas reinas: "aquella que ve a Horus y a Seth". Bajo su aspecto funerario, aparece en la barca de Ra, defendiendo al Sol y al rey y sometiendo a la dañina serpiente Apofis a la que atraviesa con una potente lanza. Esta función protectora fue posiblemente la más antigua. Seth también fue un dios patrono de las tormentas, de la guerra, de la violencia, pero en contrapartida fue igualmente la divinidad patrona de la producción de los oasis, al menos en la Dinastía XIX. Esposo y hermano de Neftis. Hermano de Osiris e Isis. Hijo de Geb y Nut en la cosmogonía heliopolitana. Los Textos de las Pirámides hacen a Seth esposo de Neit y de Neftis y a los dos primeros, padres de Sobek (Neit lleva el título de "amamantadora de cocodrilos"). En la ciudad de Pianti, estaba fusionado con el dios Anti que pasó a ser una de las designaciones de Seth. En esta relación se hace acompañar de la diosa leona Matit (Ver, Anti). Durante el reinado de los hicsos, fue identificado con Baal. Como dios relacionado con ciudades extranjeras tiene por esposas a las diosas semitas Astarté y Anat. Su iconografía es la de un animal tifónico (cuadrúpedo) u hombre con cabeza de animal tifónico. No se ha podido determinar con exactitud si el animal que representa a Seth fue un cuadrúpedo hoy extinguido. Se ha interpretado como un lebrel, un asno, un perro, un okapi, una jirafa, etc.. La mitología cuenta que tenía los ojos y el pelo de color rojo, tono identificado tradicionalmente con las arenas del desierto y los demonios. En Edfú está representado bajo la forma de un hipopótamo. Bajo este aspecto simboliza la batalla entre Horus y Seth, en perfecta analogía con la lucha que debían de emprender los habitantes del país para cazar a este peligroso y agresivo animal que, amenazaba a las embarcaciones nilóticas. Igualmente lo encontramos con aspecto de un cocodrilo, que refleja al animal en el que fue transformado por obra del dios Geb, después de asesinar a Osiris. En otros lugares aparece bajo el aspecto de un cerdo o de un oryx. Seth también estuvo identificado con otros animales violentos como por ejemplo: el jabalí y las serpientes (serpiente con cabeza de asno). De posible origen libio, dentro de Egipto pudo ser originario bien de Ombos (antigua Nubt), del nordeste del Delta (sin que se sepa con certeza) o de El-Fayum. Algunos de los lugares donde se veneraba eran: Tanis, Oxirrinco, Avaris, Edfu, Tentiris, el oasis de Jarga, e Hipselis donde pronto se potencia el culto de Jnum, en lugar de mantener el suyo.