o Tarentum o Tarante o Tarantos. Nombre de la ciudad y puerto del sureste de Italia, en la zona costera de Apulia, en el golfo de Tarento formado por el mar Jónico, en el istmo de la actual península Salentina. Fue conocida como Neptunia. Llegó a ser la mayor ciudad de Apulia. Taras fue fundada hacia el 706 a.C. por colonos dorios, como la única colonia espartana, con poca diferencia de tiempo con las colonias de Síbaris y Crotona. Los colonos eran jóvenes que habían nacido durante la primera guerra mesenia y sobre cuyos orígenes existían dudas; intentaron una revolución en Esparta que fracasó y decidieron emigrar dirigidos por Falanto. Se les conocía con el nombre de parthenii, hijos de mujeres espartanas solteras y perioikoi (hombres libres, pero sin ciudadanía espartana). La ciudad era probablemente entonces una población nativa, cuyo nombre fue adoptado por los colonos, y probablemente era el mismo nombre que el actual río Taras, si bien los griegos atribuyeron el nombre al héroe legendario Taras, supuesto hijo de Poseidón y de una ninfa de la región. Con el tiempo, Taras fue objeto de culto y también Falanto, y las dos figuras llegaron a confundirse. Como su puerto era el único del golfo, en realidad Taras tenía dos puertos, el Mare Grande y el Mare Parvum, y la ciudad estaba muy bien situada, se convirtió en un gran emporio comercial, en una de las principales polis de la Magna Grecia, y muy próspera, a pesar de que sus tierras no eran muy fértiles, aunque con muchos olivos y viñas. Los tarentinos extendieron sus dominios sobre las tierras vecinas y se enfrentaron con los nativos del interior, los mesapios y los peucetios, a los que derrotaron en repetidas ocasiones y se apoderaron de sus ciudades. En 473, los tarentinos, que combatían junto con tropas de Regio, fueron derrotados severamente por los mesapios, y cayó el gobierno aristocrático y se impuso una democracia. Más tarde se opuso a que la colonia panhelénica de Turios dominase el territorio de Siris, cosa extraña ya que éste estaba separado del territorio de Tarento por el de Metaponto. Como los habitantes de Turios no cejaron en su empeño, estalló la guerra y Turios contó con la ayuda del exiliado espartano Cleándridas. Al final se llegó a un acuerdo por el cual en el territorio disputado se creó una nueva colonia conjunta llamada Heraclea (432), que a pesar de ser común a ambas ciudades, sería considerada únicamente colonia de Taras. Durante la expedición a Sicilia de los atenienses, los tarentinos se negaron a proporcionar avituallamiento y asistencia a la flota expedicionaria, aunque sin embargo sí proveyeron a los barcos corintios y lacedemonios. La segunda flota ateniense, dirigida por los estrategos Demóstenes y Eurimedonte, se detuvo en las islas Coerades, al otro lado del puerto de Tarento, y allí embarcaron unas tropas auxiliares aportadas por los mesapios. Durante el siglo IV a.C., la paz y la prosperidad fue general. El gobierno fue influido o ejercido por Arquitas, filósofo pitagórico, que fue estratego al menos siete veces y salió triunfante en sus batallas, seguramente contra los mesapios ca. 380-360. Los tiempos de paz terminaron cuando se inició la guerra contra los lucanos. Arquídamo II, rey de Esparta, dirigió una expedición a Italia hacia el 346. Lo único que se sabe de esta expedición, que duró unos años, es que acabó con una denota hacia el 338 en Manduria, a unos 40 km de Tarento, en la que murió. Fue una victoria conjunta de los lucanos y de los mesapios, lo que propició la alianza posterior entre ambos pueblos. En el 332, Alejandro rey de los molosos del reino de Epiro, fue invitado por los tarentinos a sumarse en la lucha contra los mesapios, y estuvo batallando en la zona hasta el 326. Primero derrotó a los mesapios y les obligó a firmar la paz, y después combatió a los lucanos y a los brutios. Los lucanos y los samnitas fueron derrotados en una gran batalla cerca de Paestum, y Alejandro penetró en el corazón del territorio de Bruttium. Pero enemistado con los tarentinos se volvió contra ellos y ocupó Heraclea y planeó transferir la sede del congreso de las ciudades griegas de la Magna Grecia que estaba en Heraclea, a una ciudad en en territorio de Turios, junto al río Acalandros, pero murió en el 326, antes de llevarlo a término. En el 326, Taras prometió ayudar a Nápoles contra Roma, pero nunca lo cumplió y se limitó a incitar a los lucanos contra Roma. En el 321, los tarentinos hicieron de mediadores entre romanos y samnitas y amenazaron con la guerra al bando que no detuviera las hostilitades, amenaza que no se materializó. En el 303, hiceron un tratado por el cual se estableció que los romanos no podrían traspasar el cabo Lacinio, pero los romanos violaron el acuerdo en el 302, cuando una flota dirigida por L. Cornelius irrumpió en el golfo de Tarento para aportar ayuda a Turios, y estuvo a la vista de la ciudad tarentina. En el 303, los tarentinos tuvieron que solicitar ayuda a los espartanos. Un ejército mercenarios dirigido por Cleónimo, tío del rey de Esparta llegó a Taras. Los lucanos y mesapios pidieron la paz, pero Cleónimo se enemistó con los tarentinos por su arrogancia y su lujuria, por lo que éstos solicitaron asistencia a Agatocles, que según parece no se la prestó, dado que era aliado de los yapigios y los peucetios. Los romanos ayudaron a Turios contra los lucanos en el 283, durante la cuarta guerra samnita. Los tarentinos atacaron a la flota romana y hundieron cuatro naves y capturaron una. A continuación atacaron a Turios, con la excusa de que habían llamado a los romanos, y ocuparon la ciudad y expulsaron a la guarnición romana. Roma envió embajadores para exigir explicaciones, pero las peticiones romanas fueron rechazadas y la embajada romana fue maltratada. Roma les declaró la guerra en el 281, guerra que se condujo con poca energía. Los tarentinos pidieron ayuda al rey Pirro de Epiro, que envió a su general Milo a ocupar la ciudadela de Taras con tres mil hombres, y él mismo acudió poco después. Los tarentinos en esta época eran muy refinados y no les interesaba demasiado la guerra, aunque podían disponer de importantes fuerzas: un cuerpo de caballería y un importante contingente de la falange con armamento pesado, llamado el Leucáspides, por sus escudos blancos, que lucharon al lado de Pirro, especialmente en la batalla de Asculum. Después de un tiempo de victorias, Pirro fue al final derrotado por Curi y se retiró de Italia en el 274 dejando al general Milo con una guarnición. Los tarentinos se dividieron entre los partidarios de someterse a Roma y los partidarios de pedir ayuda a Cartago. Una flota cartaginesa fue enviada a Tarento, pero llegó demasiado tarde, cuando Milo ya había capitulado y había rendido la ciudadela al cónsul romano Papirius (272). Desde entonces, Taras quedó sujeta a Roma, pero la ciudad permaneció formalmente independiente y los ciudadanos tenían sus propias leyes y conservaron sus tierras. Una legión romana se estacionó en Taras. Los romanos la llamaban Tarentum. Durante la primera Guerra Púnica, los tarentinos proveyeron de barcos a los romanos. En la segunda Guerra Púnica, la ciudad fue una base militar romana. Aníbal planeó ocuparla para asegurarse las comunicaciones con África y el partido cartaginés en la región abrió negociaciones con el general cartaginés después de Cannas, pero la guarnición romana de la ciudad impidió cualquier tentativa, hasta que en 212, los cabecillas del partido cartaginés, Nico y Filemenos, tomaron el poder y redujeron a la guarnición romana en la ciudadela y como el ataque fracasó la ciudadela fue asediada por tierra y mar. El asedio duró dos años, en los cuales los asediados pudieron recibir algunos suministros por naves romanas que rompían el bloqueo; una flota enviada por Roma bajo el mando de Quincio fue derrotada por los tarentinos. En 209, Quinto Fabio Máximo marchó contra Taras y la sitió y se acantonó al norte de la ciudad, pudiendo entrar en contacto con Livio, comandante de la ciudadela. Pero accidentalmente los romanos pudieron sorprender y ocupar la ciudad casi sin lucha y la guarnición cartaginesa fue exterminada junto con muchos habitantes que habían favorecido a los cartagineses. Livio respetó los monumentos y edificios, si bien se trasladó a Roma la estatua de Heracles de Lisipo, que adornó el Capitolio. Se logró un gran botín, que incluía mucho oro. Durante los intentos cartagineses de ocupar la ciudad, los asedios y la reconquista romana, Taras quedó maltrecha. Fabio se opuso a reducir la ciudad a la misma condición que Capua, y la decisión se pospuso hasta el final de la guerra pero no se sabe cuál fue, ya que aparece en el período siguiente reteniendo aún parte de su libertad como una ciudad federada y aliada. Un pretor romano fue enviado al sur de Italia y fijó su residencia habitual en Taras. El pretor L. Postumius investigó en 185, los ritos de las bacanales que se hacían en la ciudad, tanto entre los ciudadanos como entre los esclavos. En 123, Cayo Sempronio Graco estableció una colonia romana en Neptunia, en el territorio de Taras. Si bien la colonia adquirió prosperidad, la ciudad de Taras fue decayendo poco a poco, pero se mantuvieron la lengua y las costumbres griegas, como pasaba también en Neápolis y Regio. El puerto la preservó de una decadencia más profunda, como fue el caso de otras poleis de la Magna Grecia. En Taras firmaron un acuerdo Marco Antonio y Octavio, en 36 a.C.. En los años siguientes, el puerto de Brundusium adquirió más importancia y propició el declive de Taras. Con el emperador romano Nerón, se estableció allí otra colonia de veteranos, que no arraigó. No vuelve a aparecer en la historia hasta el siglo IV, cuando se había recuperado y mantenía la importancia de su puerto. Fue capturada por Belisario a los ostrogodos, pero fue reconquistada por Totila en 549, y la retuvo en su poder hasta que fue reconquistada por Narsés y permaneció en manos bizantinas, hasta que fue ocupada por el duque lombardo de Benevento, Romualdo, en 661. Fue la patria del poeta latino Livio Andrónico. Desempeñó un papel importante en la helenización de Italia. Hoy, Taranto, provincia de Taranto, región de Puglia, Italia. Habitantes, tarentinos. Ver, Partheniai.
)o( MITOLOGÍA.- Ver, Taras, Falanto, Satiria.