o Carmon o Carmone. Municipio de la provincia de Sevilla situado sobre una colina, desde donde domina la inmensidad de su vega. Su origen se remonta a los tartessos, hacia el año 3.000 a.C., época en la que, según indican diversos estudios, debió ser la ciudad-fortaleza más importante de la civilización tartéssica. Más tarde, se establecieron en la ciudad los cartagineses, quienes la denominaron Kar-Hammon, que significa ciudad del dios Hammon. A finales del siglo III a.C., se constituyó en un importante municipio romano con el nombre de Ilipa. Fue llamada por César "la ciudad más fuerte de toda la Bética". La ciudad conserva parte del recinto amurallado romano, muy modificado durante época medieval. Excavaciones recientes han demostrado que la Puerta de Sevilla, que aún se alza sobre la vía de más fácil acceso a la ciudad, está construida sobre una estructura romana, la cual, a su vez, era resultado de la remodelación de un antigua puerta indígena del siglo III a.C.. Se sabe por Tito Livio que por entonces en Carmona se albergaba un monarca local, Luxinius, amigo de los cartagineses. A unos treinta kilómetros en dirección a Córdoba, en la vía Augusta, se encuentra la necrópolis monumental de Carmo. Descubierta en el siglo pasado, comprende un millar de tumbas, de entre el siglo I y el IV, y sobre todo columbarios o cámaras excavadas en la roca tobosa y a menudo decoradas con estucos y frescos. Particularmente rica resulta la tumba de Servilia, provista de una cámara precedida por un atrio con una pila para las abluciones, que presenta todavía restos de los frescos y de la decoración en estuco. A partir del 711 pasó a estar dominada por los musulmanes, que la llamaron Karmuna. Hoy, Carmona, provincia de Sevilla, comunidad autónoma de Andalucía, España. Ver, Turdetanos.
)o()o( Conjunto arqueológico de Carmona )o(
Zona arqueológica representada por la necrópolis, el anfiteatro y edificaciones singulares datadas en época romana, entre los siglos I y II, su Museo arqueológico y el Archivo. Todo ello constituye un conjunto de monumentos de esencial importancia para la arqueología andaluza. Está situado en el sector occidental a las afueras de la ciudad, con una extensión de ocho hectáreas aproximadamente. Fue el primer yacimiento que incluía un museo de sitio, además abierto al público, en la península Ibérica y uno de los primeros ejemplos en toda Europa. La necrópolis es uno de los conjuntos funerarios romanos de mayor extensión y mejor conservada de la península; el anfiteatro está considerado como el primero levantado en España, por tanto, el más antiguo y el Archivo custodia una rica documentación, en parte aún inédita.