Región situada al suroeste de Asia Menor, a orillas del Mar Egeo, situada al noroeste de Licia, sur de Lidia y suroeste de Frigia. Situada al sudoeste de la moderna Turquía. Colonizada por los dorios según la tradición. Fue incorporada en el 545 a.C. al antiguo imperio aqueménida como la satrapía de Karkâ. Su capital fue Halicarnaso, la cual había sido originalmente fundada por los griegos. En la antigüedad, los carios fueron famosos mercenarios. Caria y los carios son nombrados por primera vez en textos cuneiformes de los viejos imperios asirio e hitita entre los años 1.800 y 1.200 a.C.. El país era llamado Karkissa. En cambio, no aparecen en los textos egipcios de la época. Después de cuatro siglos en los que sólo se les menciona una vez, el primero en volver a nombrar a los carios es Homero. Nos cuenta que los carios vivían en Mileto y a lo largo del río Meandro. En la guerra de Troya lucharon junto a los troyanos. Esto es una información muy importante, porque en tiempos de Homero, Mileto era considerada una ciudad griega. En el siglo V a.C., los griegos creían que los carios habían llegado a Caria desde las islas del Egeo, mientras que los carios aseguraban ser indígenas. Homero confirma su historia. Esto se confirma igualmente por los modernos lingüistas: el idioma cario pertenece a la subfamilia luvio-hitita de los lenguajes indoeuropeos. Está relacionado con el lidio y el licio, los idiomas hablados al sudeste y norte de Caria. Si los carios hubieran llegado a su país desde el oeste, su idioma se parecería más al griego. Parece que los griegos se asentaron en la costa oeste del Asia Menor en los años oscuros que van del 1.200 al 800 a.C., mezclándose con los carios. El autor romano Vitruvio menciona luchas en la península de Mícala. Según Heródoto, los habitantes de Mileto hablaban griego con acento cario. El mismo Heródoto es un buen ejemplo de los estrechos lazos que unían a carios y griegos: su padre se llamaba Lixes, que es la traducción griega del nombre cario Lukhsu. Debido a su lugar de origen, Heródoto es una de nuestras fuentes más importantes. Caria es, como Grecia, un país de montañas y valles, pobre en agricultura y otros recursos, un país subdesarrollado en comparación con Egipto y Babilonia. Las cimas de las colinas se fortificaban y había varios pueblos en los valles, pero apenas existían ciudades. Debido a su dispar país, los carios estaban divididos. Cuando aprendieron a leer y escribir, cada pueblo usaba su propia versión del alfabeto fenicio. En cambio, lo que unía a los carios era su religión. Uno de sus centros rituales era Milasa, donde veneraban al dios supremo, llamado "Zeus cario" por Heródoto. Igual que otros pueblos montañeses, los carios estuvieron obligados a convertirse en mercenarios. Su país era demasiado pobre como para mantener una población numerosa, y los hijos jóvenes cruzaban el mar en busca de un nuevo futuro. Eran especialistas militares, y no es casualidad que Heródoto escribiera que los griegos estaban en deuda con los carios por tres inventos militares: hacer los escudos con asas, poner ardides en los escudos y colocar crestas en los cascos. Por este último invento los griegos llamaban a los carios "gallos". La primera referencia a los mercenarios carios se encuentra en el segundo libro de los Reyes en la Biblia, donde se puede leer acerca de los carios en Judea. Esto puede parecer extraño, pero entra dentro de las posibilidades, ya que según el segundo libro de Samuel, el rey David tenía una guardia de cretenses. Los libros de los Reyes fueron escritos probablemente en el siglo VI a.C., pero la información procede de fuentes más antiguas. Esta es la única mención de los carios en los años oscuros. Los carios eran más conocidos por haber servido al faraón egipcio. Nuestra fuente principal en este tema es, otra vez, Heródoto. El historiador nos dice que el primero en emplear a estos hombres fue Psamético I, probablemente en los inicios de su reinado. Algunas evidencias circunstanciales apoyan las palabras de Heródoto, porque los arqueólogos han descubierto algunos asentamientos en la parte oeste del delta del Nilo que fueron fundados por gente procedente del Egeo. Estos asentamientos pueden ser fechados del siglo VII a.C. Los carios permanecieron activos en el servicio al monarca egipcio. Es conocido que lucharon contra los nubios hacia el 593, al servicio de Psamético II. En su retorno, visitaron Assuán y dejaron inscripciones. Posteriormente jugaron un rol importante en el golpe de Estado protagonizado por Amasis en el 570, quien dio a los carios una nueva base cerca de la capital egipcia Menfis. Cuando el rey persa Cambises II invadió Egipto en el 525, los contingentes carios aún estaban allí, sirviendo al faraón Psamético III. Según Heródoto, sacrificaron a niños antes de entablar batalla contra los invasores. Sin embargo, se las arreglaron para cambiar de bando, y no fueron los únicos: incluso el comandante de la flota egipcia Wedjahor-Resne desertó de su rey. En fuentes egipcias de la época del dominio persa aún encontramos a carios, ahora sirviendo a otro señor. Uno de los últimos ejemplos es un papiro arameo fechado el 12 de enero del 411 a.C.. Siete años después, los egipcios se independizaron de nuevo y, esta vez, los carios no pudieron cambiar de bando. Los colaboradores debieron ser despedidos. Mientras tanto, Caria había estado sujeta al rey lidio Aliates, y posteriormente a los persas. Esto sucedió en el 544 ó 543. En el 547, el rey persa Ciro II había derrotado el lidio Creso, quien había tenido cierta influencia en Caria. Al año siguiente, los lidios se rebelaron, pero Ciro envió a su general Harpago, quien los subyugó de nuevo. Esta vez, Harpago tomó también las ciudades griegas de la costa y luego se trasladó al sur, conquistando Caria y Licia. Los carios ofrecieron sus servicios a sus nuevos amos. Son mencionados en documentos cuneiformes de Babilonia y de PersépoIis. Cuando Alejandro Magno conquistó el imperio aqueménida, descubrió un asentamiento cario en las cercanías de la moderna Bagdad. Estos carios no pudieron ser deportados desde su país, sino que debieron formar una colonia militar porque se encontraban en un lugar estratégico en la Ruta de la Seda. Inicialmente, los carios parece que mantuvieron cierta independencia. En la inscripción de Behistún, que fue hecha el 520, no están mencionados entre las naciones sujetas al rey Dario I, pero en cambio sí que aparecen en una inscripción hecha cinco años después. Después del 499, se unieron a la revuelta jónica. Fueron derrotados dos veces por los persas, pero en una tercera batalla aniquilaron a su enemigo, del que ni siquiera sus generales sobrevivieron. A pesar de que Darío y sus sucesores reivindicaron siempre su posesión de Caria, parece que los carios siempre fueron capaces de mantener cierto grado de independencia. Los persas sabían que los carios eran buenos soldados, y después de todo, el país era pobre, por lo que no valía la pena realmente conquistarlo. Sin embargo, los persas estaban presentes. En 1974, unos arqueólogos descubrieron una inscripción trilingüe de la época de Artajerjes IV en el sudeste, y una de las lenguas era arameo, el idioma de la burocracia persa. El centro de la administración persa en Caria estaba en Halicarnaso. La reina caria Artemisia apoyó de forma leal al rey persa Jerjes I cuando éste invadió Grecia en el 480. Después del 469-466, algunas partes de Caria fueron conquistadas por los atenienses. Estas zonas permanecieron más o menos leales a los griegos hasta el 412, cuando volvieron a manos persas. De nuevo, mantuvieron cierta libertad. Durante 150 años aproximadamente, Caria había sido parte del imperio aqueménida y estaba gobernada por sátrapas persas. Pero en la primera mitad del siglo IV a.C. ganó aún más independencia cuando fue regida por sátrapas carios, los Hecatómnidos. Tras la muerte de Alejandro, sus sucesores se disputaron la posesión de Caria. Primero reinó Antígono I Monoftalmos, después pasó a formar parte del imperio de Lisímaco en el 301, y posteriormente se convirtió en provincia del imperio ptolemaico, sólo para cambiar a manos seléucidas durante la primera mitad del siglo III a.C. En el 188, los romanos derrotaron a los seléucidas. Los conquistadores dividieron el país entre el reino de Pérgamo en el norte y Rodas en el sur. En el 129, los romanos decidieron anexionarse la parte pergámica de Caria, la cual pasó a integrar su provincia de Asia. La zona rodia mantuvo parte de su independencia hasta que, junto con Rodas, fue conquistada por el general romano Bruto en el 42 a.C.. Ciudades principales, Mileto y Halicarnaso. Ver, Dinastía Hecatómnida.
)o( MITOLOGÍA.- Zeus cario, a diferencia de su homónimo griego, era un dios guerrero. Una de las diosas carias era Hecata, quien era responsable de los cruces de caminos y ganó notoriedad en Grecia como fuente de brujería. Heródoto la llama Atena y nos cuenta que a sus sacerdotisas les salía la barba cuando tenía que ocurrir un desastre. En el monte Latmos cerca de Mileto, los carios veneraban a Endimión, quien había sido el amante de la Luna y había procreado a tantos niños como días tenía el año. Endimión estaba durmiendo eternamente, una historia que los griegos contaban del padre de Zeus, Crono.