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Página 75 - 1322 Palabras 3701 al 3750 de 66095

Palabra   |   Descripción

Alejandrina

(Poesía griega). Hacia el final del siglo IV a.C. las luchas por el poder que fueron la consecuencia inevitable de la extensión del mundo griego efectuada por Alejandro Magno empezó a propiciar y hacer sitio para un florecimiento cultural que sostiene la comparación con el de la Atenas del siglo V a.C.. La recién fundada ciudad de Alejandría sirvió de foco para mucha de la actividad literaria de esta época helenística. Los poetas escribían para un gran número de lectores de formación cosmopolita que estaban bien educados y se caracterizaban por su sofisticación. Estos poetas hicieron gala de una gran originalidad en su adaptación de la mayor parte de las formas tradicionales a esos gustos. Buena parte de su trabajo, incluyéndose la totalidad de las tragedias, se perdió, pero la revitalización de la épica está bien representada por Apolonio Rodio, el mimo por Herodas, la poesía pastoral por Teócrito, la elegía y el epigrama por Calímaco y Meleagro, y la poesía didáctica por Arato. Estos escritores proporcionaron una buena dosis de inspiración a poetas romanos de generaciones posteriores.

Alejandrinismo

Estilo o gusto de los escritores helenísticos de Alejandría, caracterizado por el refinamiento, la selección, el hermetismo, etc.. No tiene la autonomía y personalidad de los anteriores sistemas filosóficos de Grecia, componiéndose de sistemas y escuelas: epicureismo, estoicismo y, luego, neoplatonismo, que no hacen sino explotar lo ya conquistado antes. En el campo literario, el mérito principal de esta cultura reside en el inmenso trabajo que realizó para la conservación de la obra literaria de la antigüedad griega y para su estudio crítico. La biblioteca de Alejandría, instalada en el famoso Museo, poseía cientos de miles de ejemplares, para cuyo estudio disponían de toda suerte de facilidades los estudiosos que los solicitasen.

Alejandrino

)o()o( Dícese del verso escrito en el mismo metro que el poema de Alejandro. )o()o( Dícese del verso de catorce sílabas compuesto por dos partes de siete sílabas.

Alejandrión

Ciudad de Judea, un poco al oeste del Jordán.

Alejandro

(siglo II). Escritor natural de Mindo, que vivió probablemente en el siglo II. Se tienen noticias de que este escritor se interesó por temas muy diversos: zoología, mitología, doxografía, etc. Artemidoro lo cita en varias ocasiones, por lo que es lógico suponer que también compusiese algún tratado de oniromántica.

Alejandro

(siglo IV a.C.). Hijo de Poliperconte, uno de los generales de Alejandro Magno. Fue nombrado por Antípatro somatophylax de Filipo III Arrideo (321) y a partir de la asunción de la regencia por su padre, Alejandro combatió en todo momento bajo sus órdenes. En el año 319 intervino en el asunto de Atenas, que culminó con el dominio de los puertos atenienses por parte de Nicanor y con la muerte de Foción. Cuando Poliperconte perdió de hecho la regencia, Alejandro fue relegado por Casandro a una cuantas plazas en el Peloponeso y luego colaboró en la alianza de su padre con Antígono contra Casandro, aunque al final se pasó a este último, quien le nombró estratego del Peloponeso (316). Murió en el año 314 asesinado por los demócratas de Sicione. Su mujer, Cratesípolis, de ánimo esforzado, se mantuvo en Sicione ejerciendo el poder y vengó a su marido.

Alejandro

"Lischnus" (siglo I a.C.). Retórico y poeta griego. Estrabón le atribuye una historia y varios poemas, en que los describe el cielo y las tres partes del mundo entonces conocidas.

Alejandro

(siglo III a.C.). Político macedonio y pretendiente al trono de Macedonia en 278 a.C.. Era hijo de Amestris, reina de Heraclea y de Lisímaco, teniente de Alejandro el Grande. Pretendió el trono de Macedonia después de la muerte de Sóstenes, pero no logró su deseo.

Alejandro

(?-49 a.C.). Príncipe de Judea, nieto de Alejandro Janeo e hijo de Aristóteles II. Después de la conquista de Judea por los romanos el año 63 fue enviado prisionero a Roma. Pero a los pocos años logró romper su cautividad y volvió a Palestina, donde juntó tropas y trató de conquistar el reino de su padre, siendo vencido por los generales romanos, que al fin le dieron muerte el año 49 a.C.

Alejandro

(san). (?-326). Patriarca de Alejandría. Sucedió a Aquiles en 313. Reunió un concilio de todos los obispos de Egipto, en el que fue excomulgado Arrio. Asistió, aunque de edad avanzada, al concilio de Nicea, donde le acompañó San Atanasio, y murió al volver. Su fiesta se celebra el 26 de febrero.

Alejandro

Sulpicio (siglo IV). Historiador galo o franco. Escribió según Gregorio de Tours una historia en que retrata a la nación de los francos.

Alejandro

Tiberio (siglo I). Prefecto de Judea en el año 46 de nuestra era. Hizo crucificar a Santiago y Simón, hijos de Judas el Galileo, que predicaban la nueva doctrina. Después fue nombrado pretor de Egipto por Nerón. Gozó mucho favor con Vespasiano y asistió a la toma de Jerusalén por Tito.

Alejandro

(siglo III a.C.). Hijo de Casandro y de Tesalónice, casado con Lisandra, hija de Ptolomeo I. La muerte de su hermano Filipo IV (297) provocó una crisis sucesoria en Macedonia, mal resuelta por Tesalónice mediante un reparto territorial: Antípatro, el mayor, recibió la mitad oriental, y Alejandro, favorecido por su madre, la occidental. Pero Antípatro reivindicó sus derechos al trono, asesinó a Tesalónice y atacó a Alejandro. Éste llamó en su ayuda a Pirro de Epiro y a Demetrio Poliorcetes, pero de momento sólo intervino el primero, quien restableció el equilibrio entre los hermanos (295). Sin embargo, cuando la guerra civil ya se había terminado, Demetrio hizo acto de presencia y Alejandro marchó amistosamente a su encuentro, pero durante la celebración de un banquete fue asesinado, siendo Demetrio proclamado rey (294). Su viuda, Lisandra, siguió a Antípatro al exilio, casándose después con Agatocles, hijo de Lisímaco.

Alejandro

Hijo de Euristeo y Antímaca.

Alejandro

Se lee en el Alcorán una fábula según la cual Iagoug y Magoug (Gog y Magog) debían destruir el mundo y libertarlo de los infieles. Esta fábula, compuesta verosímilmente de lo que el apocalipsis dice de Gog y Magog, cuenta que un profeta llamado Alejandro hizo construir un muro de bronce hacia el punto por donde debían venir para impedirles el paso.

Alejandro

(siglo II). Natural de Damasco. Maestro y preceptor del emperador Marco Aurelio. Fue el primer titular de la cátedra de filosofía aristotélica fundada en 176 en Atenas por Marco Aurelio. Fue uno de los más insignes gramáticos de su época. Autor de un comentario sobre los poemas homéricos. Arístides Elio escribió el elogio fúnebre de este gramático.

Alejandro

Hijo de Príamo, llamado Paris por los pastores que le criaron.

Alejandro

(san) (siglo III). Obispo de Jerusalén que murió encarcelado en tiempo del emperador Decio, en 251. Su fiesta se celebra el 18 de marzo.

Alejandro

(san) (siglo IV). Patriarca de Constantinopla del 317 al 340, en que murió. Combatió a Arrio y fundó en Constantinopla y a orillas del Éufrates dos monasterios de religiosos llamados acemetes (que no duermen) porque turnaban en sus veladas para no interrumpir sus oraciones a Dios. Su fiesta se celebra el 28 de agosto.

Alejandro

(ss. IV-III a.C.). Nacido en Pleurón (Etolia). Hacia el 285, Ptolomeo Filadelfo de Egipto le encargó la organización de los manuscritos de tragedias y dramas satíricos de la biblioteca de Alejandría. Hacia el 276 fue llamado a la corte macedonia de Antígono Gonatas. Es autor de tragedias, poemas épicos y elegíacos, todo ello perdido salvo fragmentos.

Alejandro

(ca.290-245 a.C.). Hijo de Crátero el menor, a quien sucedió en el gobierno del istmo de Corinto y de Eubea representando a su tío, el rey Antígono II Gonatas de Macedonia. Sin embargo, hacia el 253-252 se proclamó independiente por influencia de Ptolomeo, manifestando ciertas pretensiones sobre el trono de Macedonia. Alternando medidas diplomáticas (alianza con Arato y la Liga Aquea) y militares (guerra contra Argos y Atenas), Alejandro consolidó una situación de dominio que Gonatas, incapaz de intervenir, tuvo que reconocer. Alejandro murió hacia el año 245, según se decía envenenado por su tío, dejando el poder a su viuda Nicea, quien al casar inmediatamente con Demetrio, hijo de Gonatas, propició la recuperación de la influencia macedónica en Grecia. Su viuda fue mecenas de Euforión.

Alejandro

(siglo I a.C.). Hijo de Herodes el Grande y de Mariamne. Su padre lo hizo estrangular (7 a.C.), junto con su hermano Aristóbulo, por temor a su popularidad.

Alejandro

Tiberio Julio (Tiberius Iulius Alexandros) (siglo I). Judío alejandrino, hijo de Alejandro de Alabarco y sobrino de Filón, el filósofo de Larisa, y administrador romano de rango ecuestre. Fue procurador de Judea entre el 46 y el 48, y sirvió bajo las órdenes de Corbulón en Armenia en el 63. Alejandro llegó a ser prefecto de Egipto ca. 65. Amigo de Vespasiano, hizo que sus tropas juraran lealtad a éste el día de su ascenso al poder, el 1 de julio del 69. Acompañó a Tito en el sitio de Jerusalén como jefe de la guardia pretoriana y, aunque no era un judío practicante, trató en vano de salvar el Templo. Alejandro estuvo casado brevemente con Berenice, hija de Agripa I, Marco Julio.

Alejandro

Egeo (Alexandros Aegaeus) (siglo I). Filósofo peripatético griego que enseñó en Roma y fue tutor del emperador Nerón.

Alejandro

Polihistor (Alexandros Polyhistor) (siglo I a.C.). Filósofo, geógrafo e historiador griego, natural de Mileto, capturado por los romanos y manumitido por Sila Félix, Lucio Cornelio, ca. 80 a.C.. Adoptó el nombre de Alejandro, Lucio Cornelio. Era discípulo de Crates el filósofo. Fue tutor de Cornelio Léntulo y de Gayo Julio Higinio. Influido por Crates de Malos, escribió profusamente sobre muchos temas, como viajes, filosofía, historia, crítica literaria y cuentos fantásticos, de las cuales no han quedado más que fragmentos. Reunió escrituras judías apologéticas y poesía greco-judía, ayudando de este modo a la transmisión de la tradición histórica judía al mundo occidental. Murió accidentalmente en un incendio en Laurento.

Alejandro

(siglo IV a.C.). Tirano (368-358) de Feras (Tesalia). Posiblemente era hijo de Polidoro, a quien hizo envenenar en una comida. Era un hombre de gran energía y brutalidad que se encontró con la oposición de las otras ciudades tesalias, a las que trató de someter por la fuerza. Después de la muerte de su tío, el tirano Jasón, se hizo con el poder en Feras. Fracasó en su intento de dominar toda Tesalia, pues sus oponentes contaban con firmes apoyos en Macedonia y Beocia. En el 367 arrestó a Pelópidas, el famoso general tebano, cuando este había ido allí en embajada, y lo retuvo hasta que Epaminondas le obligó a soltarlo. Fue derrotado en Cinoscéfalos por Pelópidas en el año 364 y obligado a unirse a la alianza tebana. Como consecuencia, el también tebano Epaminondas obligó a Alejandro a entrar en la alianza beocia, de la que pudo liberarse tras la batalla de Mantinea (362). Murió asesinado a manos de su mujer Teba o de los hijos de Jasón, en el 358. Ver, Feras.

Alejandro Balas

(Alexandros Balas) (siglo II a.C.). Rey de Siria (153-145). De nombre Balas, era un aventurero originario de Esmirna que gracias a su gran parecido físico con Antíoco IV de Siria fue presentado por Atalo II de Pérgamo como hijo de éste y legítimo pretendiente al trono seléucida, en contra del rey Demetrio I. Habiendo adoptado el nombre de Alejandro, fue oficialmente reconocido por Roma, que le dio carta blanca (153), por Ptolomeo VI de Egipto y por Ariarates V de Capadocia. Partiendo de Cilicia, Alejandro entró en Siria y venció a Demetrio I Sóter (150). Su reinado se caracterizó por el desgobierno ejercido por su favorito Amonio, el despuntar de las dislocaciones internas (Judea, Partia) y la injerencia egipcia (ocupación de Celesiria). En el año 147 se replanteó la cuestión sucesoria con la presencia de Demetrio II Nicátor, hijo de Demetrio I, quien privó a Alejandro del favor popular, de su aliado egipcio e incluso de su propia esposa, Cleopatra Thea, hija mayor de Ptolomeo VI Filométor I. Alejandro fue derrotado en Oinoparas, muriendo poco después a manos de los nabateos.

Alejandro de Abonuteicos

o de Abutinico o de Abonútico (Alexandros Abonuteichos) (siglo II). Famoso místico y visionario de Paflagonia, discípulo de Apolonio de Tiana, que fue llamado en su tiempo el segundo Pitágoras. Alejandro decía haber recibido una revelación de Asclepios, el dios de la Medicina y con esta ayuda divina profetizaba el futuro en forma oracular. Dirigía un ritual mistérico seleccionando cuidadosamente a sus practicantes entre aquellos más crédulos. Enseñó que Asclepio, el dios de la medicina, había renacido en forma de una serpiente llamada Glycón o Glykon y construyó un templo en el que se pronunciaban oráculos, con una enorme serpiente domesticada y que llevaba una máscara humana. De apuesta figura y con labia, Alejandro extendió sus creencias por Asia Menor y obtuvo un considerable número de secuaces, muchos de ellos mujeres, fundando un culto que le sobrevivió en gran medida gracias a un discípulo romano de buena posición llamado Rutiliano. Luciano intentó investigar sus fraudes, pero fue casi asesinado a causa de su empeño. Las doctrinas de Alejandro sólo se conocen a medias y de forma sesgada porque nuestra única fuente sobre este personaje es la feroz crítica que contra él escribió Luciano, en su obra Alejandro o el falso profeta. Su culto sobrevivió a la muerte de Alejandro, ocurrida a los setenta años.

Alejandro de Abonútico

Alejandro de Abonuteicos ( (siglo II). Famoso místico y visionario de Paflagonia, discípulo de Apolonio de Tiana, que fue llamado en su tiempo el ….).

Alejandro de Abutinico

Alejandro de Abonuteicos ( (siglo II). Famoso místico y visionario de Paflagonia, discípulo de Apolonio de Tiana, que fue llamado en su tiempo el ….).

Alejandro de Afrodisia

(ss. II-III). Filósofo peripatético griego, nacido en Afrodisia (Caria). Llegó a Atenas ca.198 y llegó a ser el principal comentarista de Aristóteles de la antigüedad y director del Liceo. Escribió "In Aristotelis Meteorologicorum Commentaria". Lo que Alejandro pretende hacer es un simple comentario de Aristóteles y defender su doctrina contra las objeciones por parte de otros filósofos, especialmente los estoicos. Pero en varios puntos se separa de las doctrinas aristotélicas y expone su propia posición original. Así sucede con los temas de los universales y en lo referente a las relaciones entre alma e intelecto. Los universales, según él, existen únicamente en el acto del pensamiento y no tienen existencia independiente de él, con lo cual adelanta el nominalismo. En el tema de las relaciones entre alma e intelecto, Alejandro parte de la distinción de tres intelectos: el posible o pasivo (la capacidad inherente al cuerpo de desarrollar la razón), el habitual o adquirido (la posesión de conceptos adquiridos mediante la experiencia), y el agente, exterior al hombre. En su reflexión identifica éste último con el intelecto que piensa eternamente en sí mismo, es decir, con Dios, que existe de forma independiente de la materia y por lo tanto del cuerpo del hombre. Esta separación del intelecto activo (universal e inmortal) del intelecto pasivo (personal y material) lleva necesariamente a la negación de la inmortalidad del alma. Llegó a ser jefe de una secta particular de interpretadores de aquel filósofo, que fue designada con el nombre de Alejandrinos. Con estas teorías Alejandro influyó en la filosofía italiana del Renacimiento. Dedicó su tratado Del destino a los emperadores Septimio Severo y Caracalla. Muchas de sus obras han sobrevivido, incluidos los comentarios sobre la Metafísica I-V de Aristóteles, Topica, Analytica Priora, Metereologica y Sobre los sentidos.

Alejandro de Egea

(siglo I). Filósofo peripatético, preceptor de Nerón.

Alejandro de Licópolis

(siglo IV). Escritor griego. Parece que fue obispo de Licópolis en el alto Egipto. Escribió una obra contra las doctrinas de los maniqueos.

Alejandro de Lincesto

o Alejandro Lincestes (?-330 a.C.). Hijo de Aeropo, que fue acusado de complicidad en la muerte de Filipo II, rey de Macedonia. Alejandro le perdonó y le confió el mando de las tropas de Tracia. No obstante conspiró para apoderarse del cetro que pertenecía a su familia antes del reinado de Amintas II. Con este objeto se hallaba en correspondencia con Darío, que le aseguraba el trono cuando cayó en manos de Alejandro Magno un emisario de aquel rey. Fue perdonado, aunque se le encerró en una prisión. Tres años después, al imponerse la pena de muerte a Filotas por el mismo crimen, los macedonios pidieron que fuera también ajusticiado Alejandro de Lincesto, como lo fue, en efecto, 330 años a.C.

Alejandro Helios

Alejandro "el Sol" (ca.40-? a.C.). Hijo de Marco Antonio y Cleopatra. Hermano gemelo de Cleopatra Selene (Cleopatra "la Luna"). En el 34 su padre lo nombró rey de Armenia (rey nominal de Armenia, Media Atropatene y Partia) y lo comprometió con la princesa Iotape, hija del rey Artabazo I de Media Atropatene, dentro de las llamadas donaciones de Alejandría de aquel año. Marco Antonio escribió al Senado para pedir la confirmación, pero la carta nunca fue leída. Derrocado hacia el 33 por una rebelión de la nobleza, aplacada inicialmente pero que se reprodujo en el 32, Antonio tuvo que retirar sus fuerzas del país, siendo llevado a Egipto. Después de la batalla de Actium en el 31 a.C., Augusto le perdonó la vida, así como a Cleopatra Selene, pero les llevó a los dos a Roma para celebrar su triunfo. En Roma los dos hermanos quedaron bajo la custodia de Octavia, hermana de Augusto y esposa legítima de Antonio, que los recibió generosamente, y los educó como hijos propios. Después de esta fecha ya no se sabe nada más, suponiéndose que murió un tiempo después, todavía joven. Le sucedió en el trono de Armenia, Artajes II.

Alejandro I

Papa y santo (siglo II ). Sucesor de Evaristo en el año 109. Según algunos escritores sufrió el martirio en tiempo de Trajano, en el año 117, y tuvo por sucesor a Sixto I. Se dice que introdujo algunas reformas en la liturgia, como el uso del agua bendita y el del pan ácimo en la Eucaristía.

Alejandro I

(ss. IV-V). Patriarca de Antioquía, que nació a mediados del siglo IV y murió en 421. Sucedió a Porfirio en la silla de Antioquía y puso fin al cisma de aquella Iglesia, reduciendo a los cristianos a la fe ortodoxa.

Alejandro I

(ss. I-II). Papa que gobernó la Iglesia de 109 a 119. No se sabe nada cierto acerca de su vida, aunque se cree que sufrió martirio. Su fiesta se celebra el 4 de mayo.

Alejandro I

(Aléxandros) (ss. VI-V a.C.). Rey de Macedonia (ca.498-454) de la Dinastía de los Argéadas, hijo y sucesor de Amintas I. Obligado por los persas, participó a su lado en la expedición de Jerjes del 480 y acompañó su marcha hacia el sur; pero ayudó a los griegos, avisándolos para que abandonaran el paso de Tempe, y les proporcionó información antes de la batalla de Platea (479). Su apoyo fue recompensado con su admisión como griego en los Juegos Olímpicos. En los años siguientes a la segunda guerra médica se dedicó a consolidar su dominio en Macedonia, recuperó los territorios del norte de la Calcídica, extendió la frontera oriental hasta el río Estrimón y ocupó Pieria con la ciudad de Pidna, magnífico puerto que facilitaba las relaciones con el resto del Egeo. La posesión de los distritos mineros de Disoro le permitió acuñar nuevas monedas que sustituyeron a las antiguas emisiones locales, expresando la unificación impuesta por Alejandro sobre el conjunto de Macedonia. Bajo este rey, la región entra en el concierto de las relaciones helénicas, aunque ello le procuró ciertos enfrentamientos con Atenas y su expansión por el norte del Egeo. Alejandro se esforzó asimismo por la integración cultural de Macedonia y a tal fin logró la admisión en los Juegos Olímpicos (Argeadas) y atrajo a su corte a historiadores (Helánico, Heródoto) y poetas (Píndaro, Baquílides, Simónides). Le sucederá su hijo Pérdicas II.

Alejandro I el Moloso

(siglo IV a.C.). Rey de Epiro (342-331). Hijo de Neoptólemo y hermano de Olimpia, esposa de Filipo II de Macedonia. Fue instalado en el trono por su cuñado, quien expulsó al regente Aribas y extendió el reino hasta Ambracia. Alejandro reunificó todo el Epiro en una especie de symmachia bajo su liderazgo, aunque otros atribuyen este hecho a Antípatro. Hacia el año 334 acudió a la llamada de Tarento e intentó hacerse un reino en la Italia meridional. Venció primero a los mesapios y reconquistó Heraclea y Metaponto, sugiriendo la posibilidad de crear una liga helena con centro en Thurii. A continuación penetró en la Lucania y liberó las antiguas colonias griegas de Laos y Poseidonia, firmando además un tratado con Roma para aislar a la poderosa confederación samnita; por último dirigió sus fuerzas contra los brutios, cuya capital, Cosentia, llegó a ocupar. Sin embargo, en un combate contra los lucanos en Pandosia, Alejandro cayó muerto (331), con lo que su obra se derrumbó.

Alejandro II

(siglo III a.C.). Rey de Molosia (272-240), en el Epiro. Era hijo de Pirro I y Lanasa, hija de Agatocles. Acompañó a su padre en la expedición a Italia y de él heredó tanto el reino como los ideales de dominio universal. Se casó con Olimpia, su hermana, y tuvo tres hijos. Rey a partir del año 272, luchó contra los ilirios y participó en la guerra de Cremónides junto a la coalición antimacedonia, por lo que fue expulsado por Antígono Gonatas (262). Habiendo recuperado el trono con la ayuda de los etolios, conquistó Acarnania, que dividió con sus aliados, y murió poco después. Escribió una obra de táctica, muy elogiada, pero que no ha llegado hasta nosotros.

Alejandro II

(siglo IV a.C.). Rey de Macedonia (370-368) de la Dinastía de los Argéadas, hijo mayor y sucesor de Amintas III y Eurídice. Intervino en Tesalia a petición de algunas familias de la aristocracia tesalia, y entre ellas los Alévadas de Larisa, que habían emigrado a Macedonia a causa de la tiranía de Alejandro de Feras. Alejandro invadió Tesalia y ocupó las ciudades de Larisa y Cranón. Pero como se negó a devolverlas a sus aliados, éstos acudieron a Tebas, que envió un ejército al mando de Pelópidas. Éste liberó Larisa y penetró en Macedonia, donde, por el contrario, apoyó a Alejandro frente al pretendiente Ptolomeo de Aloro, quien a la partida del tebano asesinó al monarca, ocupando él mismo la regencia. Se le atribuye la creación de los "camaradas de a pie" (hoplitas con ciertas prerrogativas políticas, que contrarrestaban en parte el poder de la nobleza). Pérdicas III y Filipo II fueron sus hermanos. Ver, Feras.

Alejandro II Cebina

Alejandro II Zabinas ((siglo II a.C.). Rey de Siria (125-123). Hijo de un griego y de una esclava, fue presentado por Ptolomeo VIII de Egipto como ….).

Alejandro II Zabinas

o Alejandro II Cebina (siglo II a.C.). Rey de Siria (125-123). Hijo de un griego y de una esclava, fue presentado por Ptolomeo VIII de Egipto como pretendiente al trono de Siria en contra de Demetrio II Nicátor, a quien venció cerca de Damasco, siendo reconocido rey por la corte y en Antioquía. Sin embargo, y a pesar del asesinato de Demetrio, Alejandro sólo pudo sostenerse en una parte del reino, hasta que, abandonado por Egipto, fue pronto derrotado y muerto por Antíoco VIII Gripo, en el 123.

Alejandro III

Magno (356-323 a.C.) Rey de Macedonia, conquistador del Imperio Persa. Nació en agosto del 356 en Pela y era hijo de Filipo II de Macedonia y de Olimpíade u Olimpia de Epiro. Fue educado por Leónidas y tuvo como su tutor a Aristóteles en el 342, demostrando Alejandro ser un alumno capaz. Se distinguió en el 338 en la batalla de Queronea, en donde condujo a la caballería que estableció la supremacía macedonia en Grecia. Se enfrentó poco después a su padre en lucha por el poder. Es desterrado junto con su madre, tras el segundo matrimonio de Filipo en el 337. Cuando Filipo fue asesinado, en el otoño del 336, se sospechó de la responsabilidad de su hijo en el crimen, pese a lo cual le sucedió en el trono, destruyendo a sus rivales, asesinando a un hermanastro y a dos primos. Tuvo una gran oposición proveniente de varias direcciones, como por ejemplo de Atenas, y Tebas dejó clara su intención de poner fin a la Liga de Corinto, que Filipo había fundado. Alejandro partió hacia el sur, en dirección a Grecia, rompiendo un bloqueo en el paso de Tempe; tuvo también éxito en calmar a la oposición, incluyendo la de Tebas y Atenas, a las que trató con generosidad. En el 335 se fue al norte para aplastar la oposición que existía en los Balcanes y realizó una brillante campaña contra los tracios y los tribalos. Cruzó el Danubio y atacó a los getas, que huyeron, e hizo un tratado con los celtas. A continuación aseguró la frontera occidental de Macedonia en una campaña contra los ilirios. El rumor de que había muerto en esta campaña, junto con el apoyo ateniense al movimiento, provocaron el levantamiento de Tebas en contra de él. Alejandro regresó y atacó la ciudad, asesinando o esclavizando a la mayoría de sus habitantes y destruyendo la mayor parte de la ciudad y de sus murallas; tan solo respetó los templos y la casa del poeta Píndaro. Entonces se preparó para invadir Asia. Organizó su ejército con aproximadamente 40.000 hombres, de los cuales apenas la mitad eran macedonios y menos de una cuarta parte eran contingentes de griegos aliados. Cruzó el Helesponto a comienzos de la primavera del 334 para liberar a las ciudades griegas bajo dominio persa y ganó su primera victoria sobre el rey persa Darío III en el río Gránico (Misia) en el mes de mayo. Avanzó atravesando el oeste de Asia Menor y estableció democracias en diversos lugares en los que había habido oligarquías favorables a Persia. Licenció a su flota y al año siguiente reunió a su ejército en Gordion (Frigia), en donde cortó el famoso "nudo gordiano". Una vez que resolvió las tentativas persas de un contraataque naval en el Egeo y el complot contra su vida, que había instigado el rey Darío, marchó hacia el sureste, hasta Tarso, en donde cayó enfermo y fue curado por un médico del que su amigo Parmenión sospechó que le traicionaba. Redujo Cilicia y luego avanzó contra los efectivos de Darío, que estaban en el noroeste de Siria. Ganó su segunda batalla contra Darío en Isos (333), cerca del golfo de Iskenderun, pese a la superioridad en número y a la mejor posición del enemigo. Darío escapó, pero su madre, su esposa y su hijo cayeron en manos de Alejandro. Llegado a este punto, Alejandro pudo haber marchado hacia el este y atacar las tierras cercanas al Éufrates, pero prefirió eliminar la resistencia que existía en la costa del Mediterráneo y, en ese sentido, derrotar a la flota persa en tierra. Por eso fue hacia el sur aceptando la sumisión de la mayor parte de las ciudades de Fenicia, aunque tuvo que asediar Tiro, lo que le llevó siete meses; terminó con el asalto a la ciudad y la conversión de sus ciudadanos en esclavos. Darío solicitó la paz, ofreciendo la transferencia de Asia Menor a Alejandro, pero este rehusó y mostró su determinación de conquistar el imperio entero. Después de esto partió para Egipto, en donde fue muy bien recibido por el pueblo, que le consideró el libertador del yugo persa. A principios del 331 fundó su nueva capital de Alejandría y visitó la capilla de Amón en Siwah (desierto libio). A continuación, Alejandro ya podía proclamar que era hijo de Zeus Amón. En la primavera marchó de nuevo a enfrentarse con Darío, quien todavía poseía un ejército formidable, que incluía mercenarios griegos de infantería y una excelente caballería. El 1 de octubre del 331, los dos ejércitos se enfrentaron en Gaugamela, cerca de Mosul (Irak), en un terreno que favorecía a los persas. Pese a que sufrió considerables pérdidas, Alejandro ganó, gracias a tácticas inteligentes y a su determinación; destruyó el descomunal ejército de Darío, que escapó a Media. Las principales ciudades del imperio: Babilonia, Susa, Persépolis y Ecbatana, se rindieron a Alejandro. Según Diodoro, en Susa, Alejandro encontró en el tesoro real la suma de 9.000 talentos en monedas de oro (más de 233 Tm), y 40.000 talentos en lingotes de oro (más de 1.030 Tm). Mientras tanto, en Grecia, Esparta, que nunca se había rendido ni a Filipo ni a Alejandro, encabezó en el Peloponeso una rebelión de Estados en contra de los macedonios, pero fue derrotada por Antípatro y obligada a unirse a la Liga Griega. Alejandro perdonó a todos los rebeldes, excepto a los cabecillas. Finalizó su campaña de venganza quemando la antigua capital persa, Persépolis, aunque este hecho pudo haber sido accidental. Después de Gaugamela, Darío huyó y fue capturado por Beso, sátrapa de Bactria. Durante los años 330 y 329, Alejandro hizo campaña en la difícil y montañosa región situada en el norte de su imperio, desde el mar Caspio hasta el Hindu Kush. Se sirvió de sus tropas macedonias y no descansó ni en verano ni en invierno. Cuando llegó hasta Darío, después de una marcha forzada de once días, se encontró con que Bessos lo había apuñalado y reclamaba su trono. Alejandro procesó a Bessos, que, después de ser condenado, fue ejecutado por sus propios compatriotas. Procedió a la conquista de Bactriana y Sogdiana, con las que estuvo ocupado hasta la primavera del 327. Durante esta campaña, Alejandro se casó con Roxana, hija del rey de Sogdiana, Oxiartes, sellando así la reconciliación entre él y estos pueblos del norte. Iban en aumento entre los macedonios, en cambio, los malentendidos acerca de los intentos de Alejandro por ganarse el apoyo de los persas y de otros pueblos de Oriente. En el 330 había condenado a Filotas, hijo de su mano derecha Parmenión, por traición al no revelar un complot, y el mismo Parmenión fue asesinado, siguiendo la costumbre macedonia. Alejandro llevaba vestimenta persa en las celebraciones persas y alentaba a sus súbditos persas a prosternarse ante él, lo que los griegos veían como una forma de culto. Defendió esta práctica incluso entre sus súbditos macedonios, mientras insistía en que era el mismo de siempre entre sus soldados y en contextos macedonios. Esta era una distinción demasiado sutil para la mayoría de sus seguidores macedonios, y condujo al rencor y al asesinato, por mano de Alejandro, de Clito, quien había salvado su vida en Gránico. En la primavera del 327, Alejandro obligó a sus macedonios a prosternarse ante él en presencia de su parentela oriental; pero un griego, Calístenes de Olinto, sobrino de Aristóteles, se negó. Alejandro no volvió a hacer la petición, pero, según una tradición, Calístenes fue más tarde ejecutado por estar involucrado en un complot encabezado por Hermolao, un escudero macedonio que había sido alumno suyo. En el verano del 327, Alejandro se lanzó a la invasión de la India, que extendía sus fronteras hasta el río Indo. Su ejército era mucho más numeroso y mixto en su composición que el que tenía cuando invadió Asia. Ahora había tropas procedentes de todo el Imperio Persa, junto a macedonios y hombres de los Balcanes. Cruzó el Hindu Kush y continuó por el paso Khyber (el más septentrional entre Paquistán y Afganistán) hasta el río Indo. Uno de los reyes locales, Taxiles, ya le había ofrecido su sumisión y había sido confirmado en el poder. Los pueblos de la India no lograron unirse y presentaron a Alejandro poca oposición, hasta que se encontró con Poro y Abisares. Avanzó hasta el río Hidaspes (Jhelum), en donde se encontró con Poro, enfrentándose a él con un gran ejército que incluía muchos elefantes. Manteniendo a su caballería lejos de los elefantes y utilizando tácticas que no esperaba el enemigo, Alejandro venció a Poro, a quien capturó tras la batalla y situó en una posición de poder, pero a sus órdenes. Aquí fundó la ciudad de Bucéfala, en honor a su caballo Bucéfalo, que había muerto en ese lugar. Siguió marchando en dirección a la India, pero en el río Hifasis (Sutlej) sus hombres se amotinaron y rehusaron ir más allá. Habían oído noticias sobre el poder del gran reino de Magadha, a orillas del Ganges hacia el este, gobernado por Nanda, y tenían razones para temerlo. Alejandro volvió, muy a su pesar, hacia el Hidaspes, y en el 326 zarpó con una nueva flota aguas abajo por el río Pattala, en el delta del Indo. En este viaje tuvo que hacer frente a la gran oposición de los pueblos nativos, encabezada por los brahmanes, y que culminó en la guerra contra los Malli, en la que Alejandro fue herido de gravedad. El viaje de vuelta a Persia iba a ser un viaje de descubrimiento. Alejandro marchó con el grueso del ejército hacia el oeste en dirección hacia Irán, mientras que la flota, dirigida por Nearco, bordeaba la costa, y una sección al mando de Crátero fue enviada por una ruta interior. En su marcha, los hombres de Alejandro tuvieron que enfrentarse al desierto de Gedrosia (actual Beluchistán), en el que sus guías no lograron orientarse adecuadamente. Por fin volvió a encontrarse con Nearco, y a principios del 324 alcanzó Susa, en donde dejó descansar a sus tropas y animó a macedonios y asiáticos a mezclarse. Para ello organizó la boda de ochenta de sus oficiales con mujeres de la aristocracia persa y él mismo tomó a la hija mayor de Darío, Barsine (Parisátide), como segunda esposa (Heracles, el hijo de Roxana, había muerto en la India). En el verano del 324 reunió a su ejército en Opis (Mesopotamia), en donde trató de nuevo de ganarse la fidelidad de los persas creando un ejército mixto; con ello ofendió a los macedonios, que se amotinaron por no estar de acuerdo con el propósito de confraternizar con los bárbaros. Alejandro organizó una fiesta de reconciliación y permitió a 10.000 macedonios regresar a casa con Crátero. En las Olimpíadas de julio del 324 anunció el regreso negociado de los exiliados a las ciudades griegas de la Liga. Los mercenarios iban convirtiéndose cada vez más en un anacronismo dentro del nuevo orden que él vislumbraba. Antípatro, su virrey en Grecia, fue autorizado a usar la fuerza en la aplicación de esta decisión. También pidió a los Estados griegos que le rindieran los honores tributados a un dios, cosa que muchos hicieron. Pasó el invierno en Ecbatana, capital de Media, en donde murió su mejor amigo, Hefestión. En el 323 partió para Babilonia, en donde intentó reorganizar a su ejército y a su armada para planificar la siguiente campaña. Pero enfermó aquí de una fiebre muy grave y murió el 13 de junio. No dejó heredero o sucesor (el segundo hijo de Roxana, Alejandro, aún no había nacido, y Heracles, el único hijo que sobrevivía, era bastardo y no reconocido), pero en su lecho de muerte entregó su anillo a Pérdicas. Sus cenizas fueron sepultadas en la ciudad egipcia de Alejandría, que él había fundado, pero que no había vuelto a visitar. Alejandro, el alumno de Aristóteles que admiraba a Aquiles y a Heracles, tenía ideas sociales y políticas que estaban más allá de su época y que resultaban, en su mayor parte, incomprensibles para sus sencillos soldados macedonios. Está claro que desarrolló una política de unificación de su gran imperio, de tal forma que las diferencias raciales no condicionasen las prioridades o las contribuciones que cada uno podía hacer. Por otra parte, su profundamente asentado helenismo le llevó a introducir las costumbres y el pensamiento griegos en un vasto territorio en el que resultaban nuevos y en el que dejaron honda huella. Su muerte prematura condujo al desmembramiento de su imperio en media docena de Estados la mayoría de los cuales cayeron bajo poder romano en los trescientos años siguientes, que fueron gobernados por los generales de su ejército. En cierto sentido, Roma iba a ser la auténtica heredera de Alejandro.

Alejandro IV

"Aigos" (323-ca.311 a.C.). Hijo póstumo de Alejandro Magno y de Roxana, que nunca alcanzó el poder. Nació el año de la muerte de su padre y fue proclamado rey de Macedonia conjuntamente con Filipo III Arrideo, un tío suyo deficiente mental, pero se convirtió en un simple peón de las maquinaciones de los sucesores de Alejandro. Desde Babilonia fue conducido a Europa con su madre y los regentes Pitón y Arrideo. Eurídice, mujer de éste, se apoderó del gobierno, y expulsó a Roxana y a su hijo. Pero socorridos por Poliperconte, tutor del joven Alejandro, volvieron a Macedonia, hicieron dar muerte a Arrideo y a Eurídice y el gobierno fue puesto en manos de Poliperconte y Olimpia, madre de Alejandro el Grande. Él y su madre cayeron en manos de Casandro, gran enemigo de la casa de Alejandro, durante el asedio de Pidna en el 316. Antígono el Cíclope se sirvió del nombre de Alejandro IV en su intento de restaurar el imperio de Alejandro. Como consecuencia de ello, Casandro, que tenía confinados en Anfípolis a Alejandro y a su madre, mató a ambos.

Alejandro Janeas

Alejandro Janeo ((ss. II-I a.C.). Rey de Judea (103-76) y sumo sacerdote de los judíos. La helenización de los judíos de la época llevó a ….).

Alejandro Janeo

Alejandro Jonatás o Yannai o Janneo o Janeas (Alexandros Jannaeus) (ss. II-I a.C.). Rey de Judea (103-76) y sumo sacerdote de los judíos. La helenización de los judíos de la época llevó a los gobernantes a dar a sus nombres un aspecto griego, por lo que se le conoce también como Alejandro Janeo. Tercer hijo de Juan Hircano, sucedió a su hermano Aristóbulo I, enemigo personal suyo y de muy breve reinado. Asimismo, contrajo matrimonio con Salomé, helenizada onomásticamente como Alejandra Salomé, su cuñada viuda, de cuya unión nacieron Hircano II y Aristóbulo II. La personalidad de Alejandro Janneo, siempre audaz e impetuoso, motivó que Israel estuviera en continuas luchas contra sus vecinos. La primera etapa de su reinado (103-95), estuvo conformada fundamentalmente por su política expansionista. Aumentó el aspecto monárquico de su mandato, como aparece reflejado en la acuñación de monedas, en las que puso caracteres tanto griegos como hebreos y arameos. Alejandro expandió el Estado judío con la conquista de Galilea, Perea, parte de Iturea y varias ciudades griegas al otro lado del Jordán y en la costa de Palestina. Sitió a Ptolemaida, Dora y Gaza y tuvo guerra con Ptolomeo X Sóter II Látiro, rey entonces de Chipre, que diezmó las tropas del príncipe asmoneo, derrotándole a orillas del Jordán. Cuando volvió a Jerusalén, encontró a sus súbditos molestos. Los fariseos veían con enorme desagrado que Janeo, sumo sacerdote de discutible legitimidad, como todos los asmoneos, estrechase lazos con los saduceos. Haber adoptado el título de Rey sin ser de la Casa de David, junto a otros hechos de índole religiosa, le acarrearon la enemistad de los fariseos, quienes, según Flavio Josefo, llegaron incluso a maltratarle físicamente con ocasión de un incidente ocurrido en una Fiesta de los Tabernáculos. Alejandro Janneo reaccionó matando a 6000 de ellos. Más tarde, al ser derrotado por el rey nabateo Obodas I, los fariseos se sublevaron nuevamente, lo que motivó que fueran perseguidos durante seis años, muriendo en ese transcurso de tiempo 50.000 judíos. Los fariseos pidieron ayuda al rey seléucida Demetrio III Eucario quien derrotó a Alejandro Janneo en Siquem, ocupando así Judea. Vuelto a recuperar el poder, el asmoneo continuó con sus excesos y crueldades, haciendo crucificar y desollar vivos a más de 1000 judíos en un solo día, hecho inhumano que provocó la huída masiva de gente al desierto y que llegó incluso a ser recordado en un texto de Qumrán. Alejandro Janneo ocupó la Transjordania, lo que le llevó a pactar con el rey nabateo Aretas III, y luego los enclaves de Pella, Dium, Gerasa y Gamala. Posiblemente el hecho de que se sucedieran los ataques nabateos y seléucidas, fue lo que mantuvo a Janeo en el poder; ante la amenaza externa, la masa judía optó por apoyarlo. La pasajera debilidad de Roma, que los Ptolomeos dejasen de ser una amenaza por la muerte de Ptolomeo X Sóter II Látiro (80) y que lo mismo pasase con seléucidas y nabateos, que tenían que enfrentarse con el armenio Tigranes, dueño desde el 83 de Siria y Fenicia, permitió a Janeo recuperar la mayor parte del territorio al este y noroeste del Jordán y estos éxitos le devolvieron el apoyo popular. En la cima de su poder, mientras se hallaba sitiando Ragaba, en la Transjordania, enfermó a causa de sus excesos, muriendo de una borrachera. Tras su muerte le sucedió su mujer Alejandra Salomé, que reinó con éxito hasta su muerte en el 67, recobrando el favor de los fariseos.

Alejandro Janneo

Alejandro Janeo ((ss. II-I a.C.). Rey de Judea (103-76) y sumo sacerdote de los judíos. La helenización de los judíos de la época llevó a ….).

Alejandro Jonatás

Alejandro Janeo ((ss. II-I a.C.). Rey de Judea (103-76) y sumo sacerdote de los judíos. La helenización de los judíos de la época llevó a ….).

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