o Massinissa (ca.238-148 a.C.). Rey de Numidia, a quien Polibio conoce como Massanasses, hijo de Gaya, el rey de los masilios de Numidia oriental, una de las dos grandes tribus en que se dividían los númidas. Masinisa creció en Cartago; ca.213, su padre y él, en alianza con Cartago, derrotaron a Sifax, rey de Numidia occidental. A continuación se unió al ejército cartaginés en Hispania, donde participó en campañas del 211 al 206. Masinisa se cambió entonces de bando y, en un encuentro cerca de Cádiz, ofreció su apoyo a Escipión el Africano. El padre de Masinisa murió ca.207 y Masinisa regresó a África para reclamar su reino, que había sido usurpado por su sobrino Massiva. Mientras tanto, Sifax había aliado con Cartago y había invadido la Numidia oriental, por lo que Masinisa tuvo que huir su reino. Tras numerosas aventuras, Masinisa se reunió con el ejército romano que había invadido África en el 204. Participó activamente en la guerra contra Cartago y atacó y derrotó a Sifax en la batalla de Campi Magni, conquistando Cirta (Ver, Sofonisba), ahora Constantina, la capital del reino de Sifax, convirtiéndola en su capital. A continuación, Escipión declaró públicamente a Masinisa rey de Numidia. Su caballería jugó un papel decisivo en la batalla de Zama en el 202, que puso fin a la Segunda Guerra Púnica. En los años siguientes, Masinisa aplicó una presión constante, militar y diplomática, contra Cartago, que no podía oponerse a él sin la aprobación de Roma. Ésta eludía siempre la cuestión, pero finalmente Cartago, considerando que había sufrido ya bastantes ofensas, contestó a Numidia (150 a.C.), lo que dio lugar a la llamada tercera guerra púnica. Masinisa murió a mitad de la guerra, legando su reino a sus hijos, Micipsa, Gulussa y Mastanabal. Masinisa tuvo éxito tanto en el campo militar como en el diplomático, comprendiendo el poder de Roma y manipulándolo en su beneficio, siendo un útil aliado de Roma que no amenazó seriamente los intereses romanos en la región. Masinisa fue un hombre de gran cultura que alentó la divulgación de las artes y la civilización púnicas entre sus súbditos, por lo que estas sobrevivieron tras la caída de Cartago en el 146. Ver, Jugurta.