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Página 884 - 1322 Palabras 44151 al 44200 de 66095

Palabra   |   Descripción

Montobrica

Mansio de Lusitania en la Vía XV del Itinerario de Antonino. Hoy, de incierta localización entre Fraxinum y Ad Septem Aras, Portugal.

Montobriga

o Mundobriga o Mondobriga. Localidad prehispana de origen celta. Hoy, Alter Pedros o Alter do Chao, alrededor de Castelo de Vide, distrito de Portalegre, Portugal.

Montolivo

Ver, Olivula Portus (alrededor de 2 millas al este de Nikaia (Niza, Francia) hay una profunda bahía o ensenada entre dos promontorios rocosos, formando un amplio puerto que ahora se conoce como ….).

Montu

Dios halcón y toro, en el Egipto Antiguo y en Tebas especialmente. Divinidad guerrera que también reside en otras localidades de la Tebaida, concretamente en Hermontis, hoy Erment o Ermant, al sur de Luxor, Tod, Tebas y Medamud. Muy pronto eclipsada por Amón. Era representado con cabeza de halcón y dos uraeus en la frente. Su animal sagrado era el toro Bukhis. Fue de manifiesta predilección por los reyes de la Dinastía XI.

Montu

Su nombre griego es Month. En origen y desde épocas tempranas, Montu fue el dios egipcio patrono del nomo tebano, que entra a formar parte del panteón egipcio en la Dinastía VI. Más tarde se hizo dios de la guerra y de las batallas identificado con la vitalidad conquistadora del rey, hasta que Amón usurpa su lugar, momento en el que es relegado a las fortalezas de la zona, es decir a las de Ermant y Medamud. Montu es una forma de Ra-Horajti, el "alma" viviente del Sol y su fuerza destructiva. Fue venerado especialmente por los reyes de la Dinastía XI, éstos le convierten en un dios con idiosincrasia guerrera y se le eleva a divinidad primordial. Los reyes Mentuhotep atribuyen sus victorias a los favores del dios, que les da fuerza y vigor en las batallas sometiendo a los enemigos del país. De hecho se le representa sobre los nueve arcos, es decir sobre los pueblos extranjeros enemigos de Egipto. Cuando, en el Imperio Nuevo, Amón toma el puesto de dios dinástico, usurpa la importancia de Montu y su enéada en Karnak, quedando relegado a figurar a la cabeza de la misma, bajo el dominio de Amón. En su aspecto funerario, Montu lucha contra los enemigos de Ra, de los dioses y del soberano desde la proa de la barca solar, eliminando a éstos con una lanza. Bajo el aspecto de un toro (su heraldo), representa la fecundidad del suelo y su poder germinativo. En Tebas es la forma guerrera de Horus. Cuando Montu sufre la solarización (acaecida en la Dinastía V y consolidada en el Imperio Medio), se le otorga como esposa a Raettaui, "Sol Femenino de las Dos Tierras", denominada en algunos textos como Raet "Sol Femenino" que se asimila a su primera esposa. Se transforma de este modo en un dios con connotaciones eminentemente solares y se le da por hijo a Harpócrates, que en algunos textos aparece mencionado como Harpra, una fusión entre Horus y el sol. En Hermontis aparece acompañado de Tyenenet e Iunit. Fusionado con Ra y con Amón forma una divinidad denominada Montu-Ra-Amón. Está vinculado a Baal. En su iconografía, tiene aspecto de hombre con cabeza de halcón. Sobre ésta lleva dos altas plumas y un disco solar con dos Ureos. En las manos puede sujetar una maza, un hacha y un arco. En Época Baja se representa con la cabeza de toro. También puede aparecer con cuatro cabezas que vigilan y velan sobre los cuatro puntos cardinales. Bajo su aspecto animal, se encuentra en Época Baja encarnado en el toro Bujis en Medamud. Originario de Hermontis, era el patrono del área tebana, venerándole principalmente en Karnak, Medamud, Tod, Edfu y Dendera. Recibió culto en la isla de Uronarti en la Alta Nubia.

Montu-Hotep II

Nebhepetre Mentuhotep II ((siglo XXI a.C.). Faraón (2.061-2.010) del Imperio Medio y de la Dinastía XI (2.133-1.991) tebana. Sucesor de Inyotef III. Mentuhotep II fue hijo del ….).

Montuemhat

(siglo VII a.C.). Noble a fines de la Dinastía XXV Kushita y a principios del reinado de Psamético I. Montuemhat, hijo de Nesptah I y de Istemkheb, nació en el seno de una influyente familia tebana, acostumbrada a ejercer una poderosa autoridad tanto en la esfera política como en la religiosa. De modo que desde su infancia se encontró inmerso en las convulsiones de una de las épocas más complejas de la historia del antiguo Egipto. Puede que su mayor habilidad fuera conseguir situarse en la primera línea de los acontecimientos para jugar siempre un papel excepcional y determinante. A lo largo de un intenso periplo y bajo el gobierno de nubios, asirios y egipcios, Montuemhat consiguió acumular, entre otros, títulos como el de Alcalde de Tebas, Gran Príncipe Gobernador del Sur y, curiosamente, el de Cuarto Profeta de Amón, un discreto cargo sacerdotal en la jerarquía de Karnak del que, sin embargo, alardeó especialmente. Durante el reinado de Taharqa, Montuemhat era alcalde de Tebas, por tanto, fue testigo y protagonista de los últimos años de la Dinastía XXV. Él era ya la máxima autoridad en el sur de Egipto, manteniendo una relación aparentemente cordial con las Divinas Adoratrices, Shapenupet II (hija del rey Pianji) y Amenirdis, hermana de Taharqa. Ellas, sin embargo, no pudieron ensombrecer el creciente poder del alcalde de la ciudad. La autoridad de Montuemhat fue reconocida al otorgarle nuevos títulos y aspecto relevante, una esposa, Udjarebmes, que era una princesa nubia hija de Peye (Pianji). Este matrimonio debió constituir el sello de una alianza entre Taharga y Montuemhat, que extendió y asentó su autoridad como Gobernador del Alto Egipto. La envergadura de los recursos de Montuemhat era ya lo suficientemente sólida como para iniciar la construcción de su magnífica tumba en Asasif o El-Asasif, así como la realización de una amplia secuencia de retratos escultóricos entre las que destaca un altorrelieve de granito en el que se le figura con su hijo Nesptah II y dos magníficas estatuas, en granito gris, hoy conservadas una sedente en el Museo de El Cairo (50 cm de altura) y otra en el Museo egipcio de Berlín (1,35 m de altura), ambas localizadas en Karnak.. De la gran actividad constructiva que se vivía en Tebas durante el reinado de Taharqa, Montuemhat no podía quedar al margen. De hecho se ha conservado un singular documento en el recinto del templo de Mut, en una especie de capilla-cripta, en la que este alcalde se muestra orgulloso ante las numerosas construcciones y reparaciones realizadas. Aunque en la escena aparece humildemente tras el faraón Taharqa, Montuemhat no duda en atribuirse la responsabilidad de las obras en el santuario, la organización de ciertas celebraciones rituales multitudinarias, la restauraciones de ciertos monumentos tebanos y la decisión sobre ciertas concesiones al estamento sacerdotal. A Montuemhat le tocó vivir las revueltas de la última parte del reinado de Taharqa, cuando la región tebana fue invadida y saqueada por los asirios. Tras perder el control de Menfis, Taharqa huyó a la remota Napata. Montuemhat permaneció en la ciudad. Tebas fue conquistada por Asurbanipal en el 663 a.C.. Los vaivenes de la historia llevaron pronto a los asirios a retirarse y concentrarse en los territorios sometidos bajo su autoridad en Asia. Mentuemhat logró no ser removido de su cargo por el nuevo faraón Psamético I, impuesto por los invasores asirios. Sin embargo, Mentuemhat después de largas conversaciones, en el 656, hubo de plegarse a los intereses del nuevo rey saíta y aceptar a su hija Nitocris I como Gran Esposa de Amón (Estela de la Adopción), con lo cual se disminuía el poder religioso de Shepenupet II e indirectamente su propio poder político. En aquellos años de transición, Montuemhat posiblemente pudo soñar que el joven Psamético no alcanzaría la hegemonía suficiente en la zona del Delta. Sin duda, en aquellos años el poderoso tebano tuvo al alcance de la mano la capacidad para nombrarse rey del Sur, incluso, tal vez, sus aspiraciones se extendían al conjunto de Egipto. Puede que hasta aspirara a fundar una dinastía en la que su hijo, Nesptah, fuera su continuador. Las circunstancias históricas llevaron a Montuemhat a ejercer de facto las funciones de faraón en el territorio del Alto Egipto al menos desde la conquista de Tebas por el rey Asurbanipal en el 663, hasta su muerte (ca.648). Sólo entonces, tras el fallecimiento del poderoso alcalde de Tebas, el rey Psamético y la recién inaugurada dinastía XXVI, pudieron alcanzar verdaderamente el control sobre el conjunto de Egipto. La relevancia alcanzada por Montuemhat en su tiempo queda plasmada en la magnificencia de su gran tumba (TT 34). Está en la zona más alta de Asasif, fundiéndose con la llanura encerrada en los acantilados de Deir el Bahari. Es, sin ninguna duda, el hipogeo más grande realizado para un privado en Egipto, superando, con creces, las medidas de las moradas de eternidad de los faraones en el Valle de los Reyes. La localización de este gigantesco monumento, al que en ocasiones por su grandeza se ha denominado "palacio funerario", proporciona una perspectiva de imposición sobre el Valle del Nilo, justo frente al templo de Karnak situado en la orilla oriental y en las proximidades de los recintos de Millones de Años levantados para Montuhotep, Tutmosis Ill y Hatshepsut. La magnitud histórica de este personaje solo podrá ser correctamente calibrada, cuando su tumba sea mejor conocida, ya que muchos de sus secretos siguen ocultos bajo la aridez del desierto. Se han conservado diversas estatuas del Cuarto Profeta, que estaban destinadas a ser alojadas en el templo de Karnak, hoy expuestas en el Museo de El Cairo. De todas ellas, cabe destacar una de granito gris, hallada en la Cachette o escondrijo de Karnak, donde el Cuarto Profeta muestra facciones jóvenes, nobles y autoritarias, dignas de un personaje con un enorme poderío en sus manos (CG 42236). Por el contrario, la otra, encontrada en el templo de Mut, también en Karnak, (CG 647), recoge la figura de un hombre avejentado, casi en el fin de su vida.

Montuhirjopeshef

(siglo XII a.C.). Gobernador de la isla de Elefantina. Uno de los principales implicados en uno de los casos de corrupción sacerdotal más grande de la civilización faraónica, bajo los reinados de los Ramsés IV y V, en el pequeño templo del dios carnero Jnum, en la isla de Elefantina.

Montuwosre

(siglo XX a.C.). Administrador real en la Dinastía XII egipcia. El rey Sesostris I hizo erigir una bella estela para conmemorar la vida y el leal servicio de su administrador Montuwosre, "al espíritu del muy honorable". Montuwosre no se limita a recoger sus virtudes y su nobleza en la forma acostumbrada en tales dedicaciones; se describe, además, como "rico y afortunado: yo era poseedor de bueyes y cabras, propietario de monos y ovejas... Estaba bien provisto de barcos y viñedos". La estela es una bellísima pieza tallada, con un retrato de Montuwosre con sus niños y, ante él, un banquete abundante para abastecerle en la eternidad.

Monumento

"Es "monumento" lo que se destina a conservar la memoria de una persona" (Ulpiano). "Interesa a la religión que se levanten y adornen monumentos" (Ulpiano).

Monumento corégico de Lisícrates

Linterna de Lisícrates (fue erigida en Atenas, cerca de la Acrópolis, por el corego Lisícrates en 335-334 a.C., bajo el arcontado de Evaneto, para conmemorar el primer premio que ….).

Monumento de Lisícrates

Linterna de Lisícrates (fue erigida en Atenas, cerca de la Acrópolis, por el corego Lisícrates en 335-334 a.C., bajo el arcontado de Evaneto, para conmemorar el primer premio que ….).

Monumento sepulcral

Los griegos practicaban dos tipos de sepultura: la inhumación y la incineración. En el primer procedimiento, el más antiguo, se depositaba al difunto bajo tierra, bien directamente, bien dentro de una caja o sarcófago de madera, arcilla o piedra. La incineración, costumbre más reciente, procede al parecer de Asia Menor, y está atestiguada en Grecia ya en el siglo XIII a.C.. Más tarde se extendió también a las colonias griegas de Italia. Los restos incinerados del difunto, y de los objetos que habían sido quemados con él, se depositaban en tierra o en recipientes de cerámica o mármol. Desde muy pronto surgió el deseo de indicar la presencia del sepulcro mediante una señal. Al principio era anónima y se reducía a un túmulo de tierra o piedras amontonadas, con otra que sobresalía encima. Más tarde, con la introducción y extensión de la escritura, en la tumba, sobre una piedra algo más elevada, o en el recipiente que contiene los restos, se escribe el nombre del difunto. El siguiente pasó será la representación del difunto mismo sobre su tumba. Con el tiempo, la piedra rudimentaria sobre el túmulo deja paso a una estela, piedra rectangular colocada encima de la tumba y sobre la que se escribe el nombre del difunto. Éste será el monumento sepulcral más extendido por todo el mundo griego. Desde fecha muy antigua, ya desde época micénica, la estela era pintada y adornada con decoraciones en relieve. Más tarde, la estela puede adoptar el aspecto de un templete o naískos; en él puede aparecer la imagen del difunto y, posteriormente, escenas de la vida real, con otras figuras junto a él. Estas representaciones aluden a actividades desarrolladas en vida por el difunto (niño con su perro, atletas ejercitándose, un soldado armándose o galopando a caballo, la difunta en el gineceo con un espejo o una sirvienta, etc.). Otras veces la escena alude al tipo de muerte que ha tenido el difunto (un hombre sobre una nave, en caso de un naufragio; un hoplita o un caballero, en caso de muerte en combate, etc.). La inscripción podía estar grabada encima o debajo de la escena figurada, o incluso dentro. Muchas veces el contenido de la inscripción y la escena del relieve están estrechamente relacionados, por lo que es fundamental el conocimiento de ambos elementos para la total comprensión del monumento sepulcral. Sobre la tumba podía erigirse también una estatua (aunque sólo se lo podían permitir las familias acomodadas), o un vaso, de cerámica o mármol. Los vasos funerarios más antiguos proceden de Atenas: son los grandes vasos de cerámica de estilo geométrico del Dípilon, del siglo VIII a.C.. Más tarde, en el siglo V a.C., aparecen en Atenas vasos de mármol que sustituyen a los perecederos de cerámica. Muchas veces los vasos de arcilla tenían escenas pintadas, y los de mármol, en relieve. En ocasiones los vasos no eran vasos reales, sino meras representaciones en relieve sobre las estelas. El empleo de vasos funerarios duró hasta época imperial. Hay otros tipos de monumento sepulcral, como el altar, sobre todo en Asia Menor, sobre el que se grababa la inscripción, y los sarcófagos (sobre todo en Asia y Egipto durante la época imperial, y en Roma en tiempos de Trajano). En estos últimos la inscripción se escribía en la cara anterior o en la cubierta, y con frecuencia se adornaban con determinados temas funerarios, como Hermes psicopompós, Plutón y Perséfone, o Caronte en su barca. Por lo que respecta a la cámara sepulcral, responde a la creencia de que el difunto sigue viviendo en el Más Allá, para lo que necesita una casa. Esta costumbre se remonta a otras civilizaciones anteriores como Egipto y Asiria. A este mismo deseo se debe también, en última instancia, la costumbre de depositar en la tumba objetos que el difunto había usado en vida (como alimentos), o, simplemente, representarlos en las estelas sepulcrales. Dentro de la cámara sepulcral las inscripciones se grababan en las paredes o en el lecho de piedra donde descansaba el difunto. A fines del siglo IV a.C. un hecho fundamental tuvo lugar: Demetrio Falereo estableció una ley que limitaba los gastos para las sepulturas, con lo que desaparecieron las grandes estelas en forma de templete, las estatuas, los vasos de mármol, que son sustituidos por pequeñas estelas sin adornos y columnitas que no podían sobrepasar los tres codos de alto. Aunque más tarde la situación se relajará algo, sin embargo, salvo algunas excepciones, ya no encontraremos los suntuosos monumentos sepulcrales de antaño. Ver, Tipos de Tumbas.

Monumentum Ancyranum

Sencillo y digno relato escrito por Augusto sobre sus propias obras, generalmente conocido por sus Res Gestae. Afirma que se escribió en el 14, el año de la muerte de Augusto, pero probablemente se compuso antes y se actualizó. El documento estaba inscrito sobre dos pilares de bronce situados ante el mausoleo de Augusto. Éstos no se conservan, la copia mejor conservada, descubierta el año 1555, está en los muros del templo de Roma y Augusto (convertido en mezquita) de Ancyra (la moderna Ankara), de donde procede el nombre de Monumentum Ancyranum. Escrito en latín y traducido al griego, lo conocemos también por copias menos completas procedentes de Apolonia, en latín y en griego, y de Antioquía, sólo en latín. Documenta el reinado de Augusto de la forma que él deseaba que se contemplase. Ofrece la lista de los honores que se le concedieron, sus gastos en su condición de benefactor público, sus expediciones militares victoriosas y conquistas y justifica la posición del Princeps en el Estado romano.

Monunios

(siglo III a.C.). Rey de Iliria ca.280 a.C..

Monunius

(siglo II a.C.). Rey de los dardanios. Padre de Longarus y hermano de Bato. Ver, Dardania (Europa).

Monuste

Hija de Dánao, casada con Eurístenes.

Monychus

Centauro, tan fuerte que arrancaba los árboles y los lanzaba como dardos. Se le dio este nombre porque tenía pies de caballo.

Mopse

Una de las cinco Sirenas.

Mopsio

Ciudad griega de Tesalia. Estrabón la situaba en la llanura donde vivían los pelasgiotas, que era el nombre como se conocía de forma conjunta a los perrebos y lapitas. Mopsio es mencionada también por Tito Livio, en el marco de la Tercera guerra macedónica como el lugar donde se libró una batalla entre romanos y tropas de Perseo de Macedonia, que acabó con una victoria de los romanos. Tito Livio cuenta que los muertos de las tropas macedonias habían sido unos 8.000, los prisioneros 2.800 y los estandartes capturados por los romanos 27; mientras los romanos perdieron unos 4.300 hombres y 5 estandartes. )o( MITOLOGÍA.- El origen de su nombre se debía a un lapita llamado Mopso, hijo de Ámpix y Cloris, que viajó con los argonautas en busca del vellocino de oro.

Mopso

Hijo de Énoe y Nicodamante.

Mopso

Capitán de los argivos. Condujo una colonia a los montes de Colofonia o Colofón, donde fundó la ciudad de Fasele.

Mopso

Lidio que pasó a Siria donde reinaba Atergatis. Habiendo esta bárbara princesa, así como su hijo Jetis, causado el sufrimiento de sus súbditos con inauditas crueldades, cayeron madre e hijo en poder de Mopso, quien la hizo ahogar en un lago vecino de Ascalón.

Mopso

Tracio que, desterrado de su patria por el rey Licurgo, arrastró tras sí un gran partido, se juntó a otro desterrado, escita de nación, llamado Sipilo, atacó a las amazonas e hizo en ellas un gran destrozo. Ver, Mirina, reina de las amazonas.

Mopso

Adivino. Lapita, hijo de Ámpix y Cloris. Participó en la expedición de los Argonautas, de la cual fue, después de Idmón, el adivino oficial. Figura entre los concurrentes a los juegos fúnebres celebrados en honor de Pelias y entre los cazadores de Calidón. Murió durante la expedición de los Argonautas, en Libia, mordido por una serpiente. Es el héroe epónimo de la ciudad tesalia de Mopsio. A veces los mitógrafos lo confunden con su homónimo.

Mopso

Adivino. Hijo de Manto (Ver). Es nieto de Tiresias. Las tradiciones difieren en gran manera sobre la identidad de su padre. A menudo se le considera como hijo de Apolo, pero esto es común a la mayor parte de los adivinos. Su padre "humano" es, a veces, el argivo Racio, a quien Manto había encontrado a la salida del templo de Delfos y que había sido designado de esta forma por el dios como su esposo. Con este Racio, Manto se habria dirigido a Claro. Otra tradición contaba que Manto había ido a Claro sola, por orden de Apolo, y por el camino había sido raptada por piratas cretenses, que la condujeron ante su jefe, Racio. De esta unión habría nacido Mopso. Atribúyese a Mopso la fundación de la ciudad de Colofón. Era el adivino del oráculo de Apolo de Claro, y a título de tal compitió con el otro gran adivino de su tiempo (después de su abuelo Tiresias), Calcante, que regresaba a la sazón de la guerra de Troya. Mopso venció fácilmente, y Calcante se suicidó por despecho. Muerto Calcante, Mopso se unió a Anfíloco, que acompañaba a éste, mientras sus compañeros se dispersaban por Pamfilia, Cilicia y Siria. Mopso y Anfíloco fundaron la ciudad de Malo (sobre sus relaciones y su muerte en duelo, ver Anfíloco).

Mopsopia

Nombre antiguo de Panfilia, Asia Menor. Hoy, en Turquía.

Mopsopia

Nombre de Ática. Mopsopos fue un rey legendario de este país.

Mopsopius Juvenis

Triptolemo, natural de Ática, Grecia.

Mopsopos

Rey legendario que dio su nombre a Ática, Grecia.

Mopsucrene

Localidad de Cilicia. En ella murió enfermo el emperador Constancio. Hoy, en Turquía.

Mopsuestia

o Mompsuestia. Gran ciudad del Imperio romano en la zona oriental de Cilicia, a orillas del río Píramo, cerca de la costa, en el camino de Tarso a Issos. Fue una fortaleza y era ciudad en tiempo de Plinio el Viejo, que dice que era una ciudad libre. Su nombre común es Mopsuestia, según Esteban de Bizancio y de todos los geógrafos cristianos y cronistas. Bajo el Imperio seléucida, la ciudad tomó el nombre de Seleucia del Píramo, pero lo abandonó en el momento de la conquista romana. Bajo Adriano fue llamada Adriana, y bajo Decio, Decia, como se sabe por inscripciones y monedas de la ciudad. Constancio II construyó allí un magnífico puente sobre el Píramo, después restaurado por Justiniano. El cristianismo parece haber sido introducido muy temprano en Mopsuestia y durante el siglo III se hace mención de un obispo, Teodoro, el adversario de Pablo de Samosata. Sus ruinas incluyen un teatro en la ladera sureste del cerro donde se encuentra el túmulo, en el que no se ha realizado ninguna excavación (2005). Las dimensiones de la cávea sugieren un teatro de tamaño medio. Hoy, Misis/Yakapinar, provincia de Adana, Turquía. )o( MITOLOGÍA.- La fundación de la ciudad se atribuye al adivino Mopso.

Mora

Epíteto de la Gorgona. La pelea entre Perseo y la Gorgona tuvo lugar en África, de ahí el epíteto de "mora".

Mora

Unidad del ejército de las antiguas ciudades griegas, formada por 600 hombres. En Esparta significaba un cuerpo armado, en cuyo número de soldados discrepan los historiadores, pero ello se debe a que el número debería ser variable, como sucedía en las legiones romanas, según las distintas épocas.

Mora

o Moira. En la civilización micénica, parcela de tierra privada.

Morabitas

Los musulmanes dan este nombre a los que siguen la secta de Mohaidín, nieto de Alí, yerno de Mahoma. Los más celosos de esta secta abrazan la vida solitaria, y se dedican en los desiertos al estudio de la filosofía moral. Están opuestos en muchos puntos a los seguidores de Omar, y pasan por otra parte un vida bastante licenciosa, persuadidos de que los ayunos y las otras mortificaciones que han practicado les da derecho para ello. Concurren a las fiestas y a las bodas de los grandes, en casa de los cuales entran cantando versos en honor de Alí y de sus hijos; toman parte en los banquetes y en las danzas hasta caer en excesos, que sus discípulos hacen pasar por éxtasis. Su regla está fundada únicamente en tradiciones. En África se daba también el nombre de morabitas a los que profesaban las ciencias, y la santidad. Vivían, con poca diferencia, como los filósofos paganos, o como nuestros ermitaños. El pueblo los veneraba en extremo, y no han faltado ejemplos de sacar alguno de la soledad para subirlo al trono.

Morada de Unet

Era una de las moradas, lomas o islas (la duodécima) que se citan en los capítulos 149 y 150 del Libro de los Muertos egipcio.

Moras y encantadas

En lo que respecta a los seres feéricos, por toda Extremadura se suele hablar de las moras, como en Galicia, la Meseta en general, Murcia o Aragón, que no tienen mucho que ver con las moras históricas, o de encantás o encantadas, como en la Meseta o en Asturias occidental. No se diferencian mucho de las encontradas en otros puntos de la península, incluyendo las xanes de Asturias central, de manera que se les supone mujeres de singular belleza que, debido a algún hechizo o maldición, adquieren poderes y características sobrenaturales, y que habitan en castillos abandonados, orillas de fuentes, charcos o arroyos, pasando el día peinando sus largos cabellos esperando que acuda algún galán a desencantarlas. A menudo se las asocia a tesoros reservados para el que logre desencantarlas, como las mouras gallegas o las ayalgas asturianas. A veces sólo se dejan ver por algún paraje en determinada fecha del año. No seguir las condiciones pertinentes para desencantarlas puede traer consecuencias fatales. Respecto a las encantadas asociadas a fuentes, es recurrente en la Alta Extremadura el relato sobre el descubrimiento en una fuente de una cadena de oro a la que no se le ve el fin, seguida de la desaparición de dicha cadena al cortar un pedazo de ella para guardárselo y el posterior murmurar de una voz en la fuente lamentándose por haber perdido para siempre la posibilidad del desencantamiento. Las encantadas no siempre aparecen como seres benévolos. También es común por las Hurdes la historia sobre una misteriosa tienda de baratijas atendida por una mora que aparece mágicamente en un lugar encantado durante la hora anterior a la medianoche. La mora sólo es desencantada si a la pregunta de cuál es el mejor objeto de la tienda se responde que es la propia mora. Los que responden, que son las tijeras de oro o los afilados cuchillos, son muertos vengativamente con esos mismos instrumentos. A veces se sustituye a la mora dueña de la tienda en la leyenda por una jáncana. Historias parecidas, con tienda y tijeras amenazantes, existen también en Galicia.

Moravia

Nombre latino del río Morava, en Europa central. Con 354 km de recorrido, nace en Králický Snezník, montaña del noroeste de Moravia, cerca de la frontera entre la República Checa y Polonia. Desemboca en el Danubio, en Bratislava-Devín, tras recorrer la República Checa, Eslovaquia y Austria. Ver, Angro, Hercinica, Margus.

Mordad

"muerte". Ángel de la muerte, según los guebros, de los cuales los mahometanos han tomado su ángel, su nombre y sus funciones.

Moré

Término derivado del hebreo Elon Moré: "árbol del oráculo" o "roble del adivino", situado cerca de Siquem, donde Abraham construyó un altar. Podría ser identificado el lugar con la actual colina de Jebel-Dahi, al sur del monte Tabor.

Morea

"morera". Una de las hamadríades de las ocho que Ateneo menciona en El banquete de los eruditos, hijas de Óxilo y una doncella llamada Hamadría. Una leyenda hace de Morea una hamadríade, nacida del incesto de Óxilo, hijo de Orio, con su hermana Hamadríade.

Moreca

Ciudad citada por Ptolomeo como la más meridional de las ciudades de Cantabria en época romana. El emplazamiento de Moreca es desconocido, barajándose varias opciones para su emplazamiento. La hipótesis más común la ubica en Castromorca (Burgos) al sur de Amaya, situado a unos 7 km de Espinosa de los Monteros, atendiendo a la etimología de tal topónimo. Muy probablemente en Castromorca no estuviera Moreca pues las características geográficas no responden a las de los castros de esa comarca, ubicados en alturas, espolones rocosos, zonas estratégicas para su mejor defensa. Puede que el pueblo actual Castromorca tomara el topónimo de tal ciudad; topónimo que pudo haber perdurado aunque ya hubiera desaparecido la ciudad. Para ser citada por Ptolomeo implica que Moreca tenía importancia no solo entre los cántabros. Cuando la ciudad desapareció tal importancia pudo conservarse en el inconsciente colectivo y dar ese nombre a un pueblo ya en la alta Edad Media. Ver, Cantabria (región de la Hispania Tarraconense).

Mores Maiorum

De mos "costumbre" y maior, que, en plural, se refiere, en sentido estricto, a dos generaciones anteriores, y, en sentido amplio, a los predecesores, a los más antiguos. Son, en el Derecho romano, las costumbres de los antepasados, que tienen una básica relevancia jurídica. Como en todos los pueblos, la costumbre y práctica de los antepasados, trasmitida por vía oral en épocas en que se desconoce la escritura, constituyen en Roma la fuente más antigua del Derecho, anterior a los foedera y a las leges.

Morfeo

En la mitología griega, Morfeo es el dios de los sueños. Según ciertas teologías antiguas, es el principal de los Oneiros, los mil hijos engendrados por Hipnos "el Sueño" y Nix "la Noche", o por Hipnos con Pasítea. Era hermanastro de Tánatos "la Muerte". Era representado con alas de mariposa para expresar su ligereza, que batía rápida y silenciosamente, permitiéndole ir volando velozmente a cualquier rincón de la Tierra. Morfeo se encargaba de inducir los sueños de quienes dormían y de adoptar una apariencia humana para aparecer en ellos, especialmente la de los seres queridos, permitiendo a los mortales huir por un momento de las maquinaciones de dioses. Morfeo desempeña un papel importante en la historia de Ceice y Alcíone. En concreto, aparece en las obras de Homero y Ovidio. Este último cuenta en Las metamorfosis que Morfeo duerme en una cama de ébano en una cueva sutilmente iluminada, rodeado de flores de adormidera, que contienen alcaloides de efectos sedantes y narcóticos. También cuenta que mientras sus hermanos Fobetor, Fantaso y Alcíone eran responsables de los animales, los objetos inanimados, y apariciones de los sueños, Morfeo se centraba en los elementos humanos. Fue fulminado por Zeus por haber revelado secretos a los mortales a través de sus sueños. De su nombre proceden: la palabra morfina, por sus propiedades para inducir al sueño, y la expresión "estar en los brazos de Morfeo", que significa "soñar" y por extensión "dormir" o viceversa. Ver, Oneiros.

Morfo

"la hermosa". Con este nombre se invocaba a Afrodita en Esparta.

Morfo

"de varias formas". Sobrenombre de Afrodita bajo el cual tenía un templo en Lacedemonia, en el que se veía a esta diosa cubierta de un velo y con los pies encadenados. Según la tradición, Tíndaro se le había puesto, sea para significar la fidelidad y la subordinación de las mujeres, sea lo que parece más natural, para vengarse de Afrodita, a la cual imputaba la incontinencia y los desórdenes de sus propias hijas.

Morgana

Nombre que los habitantes de Reggio, en el antiguo reino de Nápoles, daban a un admirable espectáculo que aparecía, decían, casi todos los años en el aire, cerca de su ciudad. El espectáculo empezaba en una especie de teatro en el que se veía un grupo de vapores, con una decoración magnífica. En seguida se veían soberbios castillos y palacios sostenidos por un gran número de columnas, después se presentaban espesas selvas, y cipreses, y otros árboles alineados en el llano. Creían ver así mismo compañías de hombres y ganados. Todo, decían, aparecía tan animado, que uno no sabía dejar de admirar efectos tan sorprendentes. Igual fenómeno se observa en los montes Sudetes o montañas de los gigantes que dividen Bohemia de Silesia. Cuando se eleva alguna multitud de nubes espesas encima de los valles, delante del sol, se pintan en su superficie las sombras de los árboles, las moles de rocas y los ganados. Tales escenas eran muy propias, en los tiempos de ignorancia, para inspirar y alimentar la idea de que estos montes estaban bajo la dominación de los espíritus.

Morgantia

Murgantia (ciudad del este de Sicilia, en el interior de la isla, situada al sudoeste de la llanura de Catania y al norte de Camarina. Estaba cerca ….).

Morgantina

Murgantia (ciudad del este de Sicilia, en el interior de la isla, situada al sudoeste de la llanura de Catania y al norte de Camarina. Estaba cerca ….).

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