La primera mención conocida de esta divinidad, se encuentra en los Textos de las Pirámides, donde su nombre significa "el escondido" "el oculto" y aparece como una deidad dotada de poca importancia. En un principio, debió ser una divinidad relacionada con los barqueros, un dios del aire o de la fecundidad, que va tomando importancia a partir del final del Primer Período Intermedio. Está constatado desde el comienzo del Imperio Medio, cuando los reyes Amenemhat, de la Dinastía XII, lo introducen como el dios principal del reino, denominándole "Rey de los Dioses". Toma atributos y funciones de Min (corona, soporte dorsal, etc.), produciéndose su solarización en el Imperio Medio, cuando se convierte en Amón-Ra. Al transformarse en el Imperio Nuevo en dios dinástico bajo unos reyes militares y expansionistas, el culto a Amón crece ostensiblemente en importancia, mermando la preponderancia de otra divinidad venerada en la zona desde tiempos más remotos, el dios guerrero Montu al que casi llega a eclipsar. De esta forma, los teólogos de Tebas sintieron la necesidad de unir su dios a los distintos sistemas teológicos más antiguos, por ello se le denomina "el dios único que se convierte en millones" dándole una universalidad que muy pocos dioses obtienen. Siguiendo el mismo esquema, se encuentran documentos referidos a Amón, como el llamado himno de Leyden, donde se menciona: "la Enéada permanece reunida en tus miembros; tu imagen es todo dios que está unido en tu cuerpo; tú has surgido el primero, tú has inaugurado el comienzo... Tres son los dioses: Amón, Ra, y Ptah; no tienen pares. Amón es su nombre, en tanto que oculto, Ra es su cara y su cuerpo es Ptah". En la llamada Teogamia, Amón encarnado en el rey, tomaba a la reina para engendrar al descendiente, legitimando de este modo la sucesión. Amón es una de las divinidades más importantes del panteón egipcio que representa una serie de conceptos abstractos. Es la deidad que alcanzó mayor expansión y la que tuvo un clero y un culto más firmemente establecido, Amón es "el oculto", pero también es un dios del cielo, si tenemos en cuenta el epíteto que se le aplica en el Libro de los Muertos: "el más viejo de los dioses del cielo este". Amón es el aire que se encuentra en todos los lugares y en todos los momentos (no el viento, personificado en su paredra Amonet), sin que los humanos puedan verle, tan sólo sentirle. Venerado en los oasis, llevaba el título de "señor de los oasis". En Siwa, a partir de la Dinastía XXVI, este Amón local usurpa la importancia al Amón tebano y los soberanos deberán desplazarse hasta este alejado punto para obtener la legitimidad de su trono y ser reconocido por el dios. En Debod se le veneraba bajo la forma de "Amón de Debod", identificado con Jnum. Tanto en este lugar corno en las vecinas Dakka y Dendur, tenía por compañera a Satis, pudiendo establecer una estrecha relación entre Jnum y este Amón local. Las vinculaciones y las identificaciones de Amón con otros dioses son numerosísimas. Se relaciona principalmente con dioses creadores y de fertilidad: en Heliópolis está identificado con Ra como entidad creadora, con Geb que en algunos textos también se presenta como creador, tomando Amón el fetiche de éste, es decir la oca, y con Shu dios este último de la fertilidad y del viento, que en esta función representa el soplo de vida, manifestándose como otra divinidad impalpable. En Debod está relacionado con una forma local de Jnum y tiene por esposas a Isis y a Satis. Por el mismo sistema, se identifica con Montu en su aspecto de "toro de su madre", con Ptah de Menfis en su apariencia de Ptah-Tenen "la tierra emergida", con Min de Coptos, del que muy posiblemente toma parte de sus atributos, siendo venerado como Amón-Min-Kamutef, con Herishef, Benebdyenet, Nun, Hapi, etc.. Pero pese a todas las identificaciones y relaciones familiares, cabe destacar su puesto a la cabeza de la Enéada de Karnak, donde forma tríada con Mut ("la madre") como esposa y con el dios lunar Jonsu ("el que atraviesa el cielo") en su función de hijo. Tantas y tan variadas son sus asimilaciones que incluso encontramos en el Más Allá una relación de Amón con el dios Auf-Ra, un aspecto del sol navegando en su barca, dios de los difuntos, que da vida a las almas de éstos en el otro mundo. En su iconografía, bajo el aspecto antropomorfo es un hombre de piel negra o azul, como el lapislázuli. También puede aparecer con cabeza de carnero, adornado con una corona compuesta de un mortero, del que salen dos altas plumas divididas horizontalmente en siete divisiones, lo que denota que pudo ser un dios del cielo. En su base, puede llevar un disco solar, siendo a partir de Imperio Medio, cuando sufre una asimilación con Ra. Ocasionalmente aparece bajo aspecto momiforme, como ocurre con otros dioses creadores, sin embargo, ésta no es la iconografía más usual. Amón también puede ser representado bajo la apariencia de distintos animales; el más frecuente es el carnero de cuernos retorcidos, aspecto con el que se subraya su cualidad de dios de la fertilidad. La transmutación en este mamífero queda explicada a través de la leyenda en la que Jonsu acosa a su padre para que éste le muestre su verdadera identidad (leyenda parecida a la de Ra con Isis), por ello Amón se manifiesta en un carnero para esconderse de su hijo. Igualmente puede mostrarse como un carnero de cuatro cabezas y esfinge criocéfala. En su papel de dios creador, adopta dos formas: la de serpiente y la de oca. En el primer caso representa su papel de ofidio primordial en la cosmogonía hermopolitana, que por otro lado es venerada bajo el epíteto de Amón-Kamutef "el que está en los Tiempos Primordiales del Doble País" en el templo de Medinet Habu. En el segundo caso, es de dios creador que pone el huevo del que nace el sol. Tras la solarización acaecida en el Imperio Medio, podemos encontrarle bajo el aspecto de un león, denominado "Ojo Rojizo", toro u otras manifestaciones ciertamente poco usuales. Aunque su origen es aún incierto, podría ser autóctono de Hermópolis o Tebas, donde en los comienzos era un dios menor. En Hermópolis, aparece como componente de la ogdóada acompañado de Amonet y en muchos textos se le equipara a Thot como entidad creadora. En Tebas, su culto pudo remontarse al Imperio Antiguo, tratándose de un dios relacionado con el aire del área tebana, que al finalizar este periodo sufre una fusión con Min. Su principal centro de veneración fue la ciudad de Tebas donde poseía el mayor santuario conocido; el Templo de Karnak. Tuvo culto igualmente en el templo de Luxor, y en los templos funerarios de la orilla oeste, principalmente en Medinet Habu (bajo la forma de Amón-Kamutef), Ermant, Tod, Medamud, etc. Fue honrado en prácticamente todo el país, a partir del Imperio Nuevo, sobre todo en el Alto Egipto, extendiéndose su culto a Nubia, Napata y los oasis donde se le adoró identificado con dioses locales y bajo diferentes epítetos. Como ejemplo, se pueden citar algunos de los centros más importantes: En el Bajo Egipto: Naucratis Tanis y Menfis. En Nubia: Beit el Uali, Amada, El-Seboa, Abu Simbel, Debod (como forma local), la actual El-Derr, y EI-Lessiya. En la Alta Nubia: la actual Abahuda, Sesebi, Kawa, y Gebel-Barkal. En los oasis, en Jarga, Bahariya, Dajla, y sobre todo en Siwa, donde tuvo un importante oráculo. Su popularidad hizo que incluso fuera venerado en países asiáticos.