Ciudad romana de la provincia Tarraconense. Fundada hacia el 14 a.C. como campamento de la Legio X Gemina, a principios del siglo I se desarrolló como núcleo civil y fue capital del Conventus Asturicensis. Situada en un cerro que domina un amplio territorio, en la confluencia de los ríos Jerga y Tuerto, desde los montes de León hasta las vegas del Páramo. La fundación de la ciudad está relacionada con la organización del territorio llevada a cabo por Augusto tras concluir las guerras cántabras. Durante los siglos I y II adquirió una gran importancia debido al control de las explotaciones auríferas del noroeste peninsular, y fue un importante nudo de comunicaciones, que, a través de numerosas calzadas, enlazaban la ciudad con algunos de los núcleos más importantes de la Hispania romana. El monte Teleno no sólo fue una importante cima de los alrededores, sino que posiblemente, ya en época astur, fue objeto de culto, por lo cual acabó integrándose en el panteón de dioses romano. Su cercanía a dos ríos permitió aprovechar agrícolamente sus vegas, en especial la del río Tuerto. Por otro lado, la abundancia de piedra en los alrededores otorgó una importante materia prima para la construcción. La ciudad de Asturica Augusta aparece citada pocas veces en la Historiografia clásica:
)o( Plinio el Viejo, que visitó la ciudad hacia el 73, en época de Vespasiano, se refiere a ella como Urbs Magnifica, algo quizás relacionado con el crecimiento que tuvo debido a la explotación del oro.
)o( Ptolomeo, quien la incluye en la Asturica, siendo capital de los amacos.
)o( Dion Casio, que escribe durante el reinado de Severo Alejandro, nos habla de las fundaciones urbanas realizadas por Augusto.
)o( El Itinerario de Antonino la cita en numerosas ocasiones, como mansio de las calzadas que concurrían en la ciudad. De igual manera, el Anónimo de Rávena, menciona la ciudad de uno de sus itinerarios.
)o( En el siglo III el obispo Cipriano también menciona la ciudad. Más tarde, hay referencias por parte de Hidacio, San Isidoro y Jordanes. Por último, en diversos concilios como los de Serdica, Zaragoza, Bracarense y Toletanus, hay menciones de diferentes obispos asturicenses. )o(
En cuanto a la epigrafía, se conocen cerca de un centenar de inscripciones procedentes de la antigua Asturica o sus alrededores; la mayoría son de carácter funerario, mientras que el resto son votivas. Hay que mencionar también un documento de carácter jurídico, la Tabla de Hospitalidad de Astorga o Pacto de los Zoelas, el cual, a pesar de ser ratificado en Asturica, no hay pruebas de haberse encontrado en la ciudad. De las inscripciones halladas, las más antiguas pertenecen al siglo I y se centran en asuntos militares, aunque la mayor parte de ellas pertenecen a los siglos II y III, entre las que sobresalen dos escritas en alfabeto griego. El Itinerario de Antonino, una de las pocas recopilaciones de caminos en la antigüedad, datado en el siglo III, informa de las muchas calzadas que pasaban por la ciudad:
)o( XVII y XVIII, o Vía Nova, que la comunicaba con Bracara Augusta (Braga) a través del Bierzo.
)o( XIX y XX, hacia Lucus Augusti (Lugo).
)o( XXVI y XXVII, hacia Caesaraugusta (Zaragoza) y Emerita Augusta (Mérida).
)o( XXXII y XXXIV, hacia Tarraco (Tarragona) a través de Palencia y Briviesca, y hacia Burdigala (Burdeos), ya en Francia. )o(
El Anónimo de Rávena, del siglo VII, habla también de Asturica en relación a uno de sus itinerarios, que coincide con la Vía Nova citada en el Itinerario de Antonino. Otro documento, las llamadas Tablas de Barro de Astorga, también mencionan la capital maragata. La tabla III describe lo que sería la Vía de la Plata; en cambio, la tabla IV cita el trayecto entre Astorga y Braga. Pero se trata de fuentes controvertidas, ya que algunos autores no reconocen todas las tablas como auténticas. Se ha podido demostrar su origen militar mediante trabajos arqueológicos, en especial debido al hallazgo de dos fosos paralelos (fossae fastigatae) que se identifican con el sistema de defensas de un campamento militar. En su origen como núcleo civil, las construcciones pertenecientes al campamento fueron sustituidas por las civiles, en el período entre finales de Tiberio y principios de Claudio. El plano de la ciudad muestra un espacio de 26 Ha de extensión, limitado por una muralla de 2.200 de longitud. Los trabajos arqueológicos realizados en los últimos años han dado lugar a una interesante información acerca de los distintos sistemas defensivos que se fueron levantando durante la época romana en el cerro sobre el cual se asienta la ciudad. El primero corresponde al muro o vallum correspondiente al campamento que levantó aquí la Legio X Gemina. El segundo recinto se corresponde con una muralla de piedra, construida una vez que el asentamiento dejó su actividad militar, originando un núcleo civil. Su construcción, entre los reinados de Tiberio y Claudio, habría sido simultáneo con las primeras muestras de arquitectura civil en la ciudad. Por último, la tercera muralla se construyó a finales del siglo III o principios del IV, siendo el recinto aún visible y que, a diferencia de la anterior, se levantó a los pies del cerro, rodeándolo por completo. Entre las causas de su construcción estaría la inestabilidad que se produjo en las décadas finales del Imperio. De una longitud de 2,2 km, englobando una superficie de 26 hectáreas, su espesor ronda entre los 4 y 5 metros. En Asturica Augusta, el foro se sitúa en uno de los lugares de mayor elevación del cerro. De forma cuadrangular, se extendía por una superficie de 30.000 m2 formando sus límites un pórtico jalonado por exedras, tanto semicirculares como cuadrangulares. Asturica contaba con instalaciones termales, conociéndose dos complejos: las denominadas termas mayores y termas menores. No hay datos acerca del abastecimiento de agua al complejo, al igual que ocurre con el resto de la ciudad, pero fueron encontrados, por ejemplo, un canal que dirigía las aguas desde el frigidarium hacia una de las cloacas que pasa cercana al edificio. A pesar de la relevancia histórica de la ciudad y de los importantes restos descubiertos, no se tienen noticias de otras construcciones que generalmente se encontraban en cualquier ciudad romana, como un acueducto, un teatro o un anfiteatro, aunque es de suponer que las tuvo debido a la categoría urbana que poseía. Existen aún en los alrededores de Astorga dos puentes romanos, uno el de la Moldera, en la vía que iba a León, y el de Valimbre, en la Vía de la Plata. Además de la importante explotación de las Médulas, en El Bierzo, Asturica contaba bajo su área de influencia un conjunto de explotaciones repartidas a lo largo y ancho de la Maragatería, cuyas huellas son aún visibles. Estas explotaciones tienen su origen en época prerromana, siendo abundantes los asentamientos astures conocidos. Sin embargo, fue Roma la que desarrolló profundamente la minería a los pies del Teleno; desde el asentamiento de la Legio X Gemina hasta la fundación del núcleo civil pasaron unos 50 años en los que se pacificó el territorio y se establecieron castros y coronas en relación a la explotación minera. El sistema de trabajo se basó en mano de obra indígena bajo el control de unidades del ejército dependientes de la Legio VII Gemina establecida en León. La época de esplendor de las minas comenzó con la dinastía Flavia, a finales del siglo I, y se mantuvo hasta mediados del siglo III, cuando entró en proceso de decadencia. Las ruinas de asturica se encuentran ocultas bajo la ciudad actual, y entre ellas destacan la conocida como "Ergástula", los dos conjuntos termales y el alcantarillado, así como la Domus del Mosaico del Oso y los Pájaros. Habitantes, asturicenses. Hoy, Astorga, provincia de León, comunidad de Castilla y León, España. Ver, Vía XIX, Vía XVII, Vía XVIII, Vía XX.