o Assur-ban-apli o Assurbanipal (siglo VII a.C.). Rey (668-627) del Imperio Nuevo asirio. Descendiente de Sargón II. Su reinado señala el apogeo del Imperio. Los acontecimientos del reinado y hechos personales de este importante personaje nos son conocidos por numerosas inscripciones de todo tipo (cartas, decretos, textos históricos, documentos jurídicos, etc.). Fue el tercero de los hijos del rey Asarhaddón, a quien sucedió en el trono, y de su esposa Eshar-hamat. Su ascenso estuvo de antemano garantizado por un juramento de fidelidad que su abuela, la reina Naqi'a, había impuesto a los demás hermanos de Assurbanipal y al resto de la nobleza asiria. El rey, que pudo seguir controlando el gran Imperio creado por sus antepasados y que iba desde Menfis a Persia, centró su política muy pronto en llevar a término la obra inacabada de su padre: la conquista de Egipto. Para ello envió prontamente un gran contingente de tropas que lograron una victoria en Menfis, y la huida del faraón Taharqa, que causaba constantes perturbaciones. Los asirios se dispusieron así a llevar a cabo una empresa de mayor envergadura: avanzar sobre Tebas. Sin embargo, la magnitud de la aventura y la conspiración de los propios egipcios hicieron que Asurbanipal optara por suspender tal empresa. La muerte de Taharqa motivó que su sucesor, Tanutamón, intentase la recuperación de todo Egipto, llegando en una rápida campaña militar a alcanzar y tomar Menfis, dar muerte a Nekao I y expulsar a Psamético I. Esa acción sirvió de reactivo a las tropas asirias que partieron para Egipto y después de tomar Menfis llegaron a Tebas, ciudad que fue devastada (663). Su saqueo causó auténtica conmoción en el mundo antiguo y la misma Biblia se hizo eco del mismo. Con él puso fin a la Dinastía de faraones nubios. Estos reinaron en Nubia mil años más, pero su civilización declinó y su breve siglo de grandeza desapareció. De esta manera, Asiria, al tiempo que eliminaba el poderío etíope, se hizo dueña de todo Egipto. Restableció en sus cargos a los dinastas del norte, quienes, con la aquiescencia del rey asirio, negociaron un compromiso de co-soberanía sobre Menfis y el Fayum, según Heródoto. Psamético I restableció la unidad del Delta y con ayuda de Giges, rey de Lidia en Asia Menor, expulsó más tarde a los asirios de Egipto (655). Mientras ocurrían estos hechos, la situación en Anatolia y en las fronteras orientales se iba complicando al sucederse las revueltas y las sublevaciones. Asurbanipal, cogido en varios frentes, hubo de abandonar Anatolia a su suerte. Únicamene obtuvo resultados positivos en el Elam, territorio que pudo controlar momentáneamente (allí gobernaba Khumban-Khaltash III). Con Urartu llevó a cabo relaciones totalmente cordiales. Asimismo, Fenicia, Siria y Palestina y algunas ciudades chipriotas le enviaron regalos, reconociendo su superioridad. Asurbanipal también venció a los umman-manda. En puntos interiores de Mesopotamia la situación era crítica: Uruk, Eridu, Puqudu, Nippur y, sobre todo, Babilonia, habían mostrado abiertamente su oposición al control asirio. En Babilonia, en el 652, el hermano de Asurbanipal, llamado Shamash-shum-ukin, que se había considerado desde siempre perjudicado en el reparto desigual de la herencia, y que había estado esperando el momento oportuno para sublevarse, aprovechó el descontento general, alzándose contra él, siendo ayudado por Egipto, algunos príncipes sirios, los elamitas e incluso los nómadas árabes (qidri, aribi, nabaiti). Asiria, mediante el envío de tropas y constantes intrigas políticas, cuya relación no puede aquí pormenorizarse, logró contener la situación y asestar un duro golpe a Babilonia, ciudad que fue tomada, en el 648, por asalto. Antes de que la ciudad se rindiese, Shamash-shum-ukin, el hermano rebelde, se lanzó a las llamas que consumían su propio palacio. Babilonia quedó en manos de Asurbanipal, quien bajo el nombre de Kandalanu fue reconocido como rey. Para algunos especialistas, sin embargo, Kandalanu fue un gobernador asirio puesto en el trono de Babilonia con el título de rey. Todavía Asurbanipal realizó otras operaciones de castigo que le reportaron enormes botines, derrotando a los árabes que habían ayudado a Babilonia y a los príncipes de Siria y Palestina, que habían colaborado en las sublevaciones. También decidió terminar definitivamente con el problema del Elam, para lo cual envió poderosos ejércitos que lanzaron una operación tensa contra Susa y otras importantes ciudades (victoria sobre Tempti-Khumban-Inshushinak, conocida por los famosos relieves del palacio de Nínive, hoy en su mayoría en el British Museum). Susa fue desmantelada y el Elam pasó a ser territorio vasallo. Estos hechos motivaron que Parsuah, al sur del lago Urmia, gobernada entonces por Ciro I, se sometiera, entregando incluso un príncipe como rehén. Anatolia (Sandasharme de Khilakku, Mugallu de Tabal y Guggu de Luddu, esto es, Giges de Lidia), así como Urartu, al conocer los acontecimientos elamitas, se apresuraron a entrar en relaciones amistosas con Asiria, enviando a Asurbanipal tributos y princesas reales para su harén. Asurbanipal se preocupó también por la religión, enriqueciendo y protegiendo numerosos templos de Asiria y Babilonia. Preocupado también por la cultura, son famosos los relieves con escenas de caza que ornaban su palacio. Había reunido en su palacio de Nínive, cuidadosamente copiada en unas 5.000 "tablillas" (hoy diríamos volúmenes), la mayor parte de la extensa producción literaria del país, todo lo que entonces se consideraba digno de ser conservado y releído. Es la biblioteca que descubrieron A.H. Layard y H. Rassam en 1852, y luego en 1872, fragmentada en unos 20.000 pedazos. Transportada al Museo Británico de Londres, todavía es objeto de fructíferos desciframientos. Para los asiriólogos es una de las fuentes más ricas y fundamentales para el conocimiento del pensamiento de este antiguo país. La esposa del rey se llamó Assur-sharrat y de sus hijos han llegado los nombres de Assur-etil-ilani-ukinni y Sin-shar-ishkun, que le sucedieron sucesivamente, si bien el primero tuvo problemas, pues fue cuestionado. Tras Asurbanipal, el Imperio asirio sufrió su definitiva decadencia, desapareciendo tras la caída de Harrán y Nínive (612-610), en poder de los medos y persas. Ver, Assur-Sharrat, Asiria, Reyes de Asiria.