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Página 437 - 1322 Palabras 21801 al 21850 de 66095

Palabra   |   Descripción

Dionisades

Grupo de cuatro islas pequeñas al norte de la bahía de Sitia, en la isla de Creta, a una distancia de 9 kilómetros de Sitia. En la antigüedad, las islas pertenecían a Itanos. En la que hoy recibe el nombre de Dragonara, hay huellas visibles de haber sido habitada y tumbas de la época cristiana. Hay una cueva en la parte oriental de la misma isla. )o( MITOLOGÍA.- Las islas fueron creadas por Dionisio que era adorado allí y fueron nombradas más tarde.

Dionisia

Piedra que, según los antiguos, era negra, salpicada de manchas rojas, podía dar sabor de vino al agua y ser un remedio contra la embriaguez. Ver, Vino.

Dionisíacas

o Dionisias o Dionisíadas. Las Dionisias son festivales religiosos celebrados en el mundo griego en honor de Dioniso, en el que se incluían concursos y representaciones dramáticas. Existen dos tipos: las Dionisias rurales, celebradas en diferentes demos del Ática a finales de noviembre, y las Dionisias urbanas o Grandes Dionisias, celebradas en honor de Dioniso Eléutero, advocación de este dios en el pueblo de Eléuteras, fronterizo entre el Ática y Beocia. Estos festivales fueron introducidos en Atenas por Pisístrato. El culto celebrado en estas fiestas se halla estrechamente vinculado al nacimiento y desarrollo del teatro. Tenían una gran importancia en la sociedad y la religión griegas, y admiten muchas divisiones. Tales son: )o( 1º) las Antiguas, celebradas el 12 del mes Antesterión, en Limna, en el Ática, donde Dionisio tenía un templo. Los principales oficiales eran catorce mujeres encargadas por uno de los arcontes de todos los preparativos. Se las llamaba Gerairai "venerables", y antes de tomar posesión de su ministerio prestaban juramento de que eran puras, en presencia de la esposa del Arconte. )o( 2º) Las Arcádicas, celebradas en Arcadia, donde los niños, después de haber recibido lecciones de música al lado de Filoxene y Timoneto, se presentaban todos los años en el teatro y celebraban en él la fiesta de Dioniso, con canciones, danzas y juegos. )o( 3º) Las Neóteras o nuevas, quizás las mismas que las cuatro Grandes, que se celebraban en el mes Elafebolión. )o( 4º) Las Pequeñas, especie de preparación de las primeras, y que se celebraban en otoño. )o( 5º) Las Brauronias, famosas por toda suerte de excesos y disoluciones. )o( 6º) Las Nictelias, cuyos misterios estaban prohibidos revelar. )o( 7º) Las Trietéricas, establecidas por Dioniso mismo, en memoria de su expedición a la India, que había durado tres años. )o( Los misterios que precedían o seguían a estas procesiones, consistían en las mismas escenas que las de Eleusis y sobre todo en la victoria de Dioniso contra los titanes: cuadros alegóricos de las revoluciones del mundo físico y conmemoración de las persecuciones que habían sufrido los primeros adoradores de Dioniso. Tenía lugar una espectacular procesión en la que sus componentes desfilaban con falos simbólicos en honor del dios. Culminaba con los sacrificios y libaciones que se hacían en el templo de Dioniso. En el curso de los cinco días que duraba la fiesta se representaban de forma sucesiva ditirambos, comedias, tragedias y dramas satíricos. Se aprovechaba la celebración para recibir a los embajadores extranjeros y exhibir los tributos aportados por los aliados durante el Imperio ateniense. Desfilaban igualmente los huérfanos de guerra provistos de indumentaria militar, simbolizando así el sacrificio cívico realizado por sus padres y la asunción ahora de sus deberes paternos por parte de la comunidad. Se proclamaban también los nombres de los ciudadanos que habían favorecido con sus acciones al Estado, a quienes se concedía una corona honorífica. Todo el festival constituía así la ocasión perfecta para exhibir públicamente el orgullo patriótico de la ciudad ante sus propios ciudadanos y los numerosos extranjeros que acudían desde todas partes del mundo griego. Ver, Bacanales, Fiestas griegas.

Dionisíaco

Relativo a Dioniso. También significa lo sensual e instintivo frente al término apolíneo, que significa lo relativo a la razón, el orden y la armonía.

Dionisíadas

Dionisíacas (las Dionisias son festivales religiosos celebrados en el mundo griego en honor de Dioniso, en el que se incluían concursos y representaciones dramáticas).

Dionisíades

Sacerdotisas de Dioniso en Esparta, las cuales disputaban todos los años entre sí el premio de la carrera. Ver, Sacerdotes, Sacerdotes griegos.

Dionisias

Qasr Qarun (lugar al sudoeste de Birket al-Qarun, en Fayum. Entre las ruinas de la ciudad ptolemaica se cuentan una poderosa fortaleza de ladrillos y un ….).

Dionisias

Dionisíacas (las Dionisias son festivales religiosos celebrados en el mundo griego en honor de Dioniso, en el que se incluían concursos y representaciones dramáticas).

Dionisias

Soada (ciudad de Siria, en el Jabal Druso, entre Atil y Sía, un poco al sur. Convertida en Dionisias en tiempos de ….).

Dionisio

(san) (siglo II). Varón virtuoso, obispo de Corinto el año 170. Su fiesta se celebra el 8 de abril.

Dionisio

(siglo VI a.C.). Natutal de Mitilene o de Mileto, fue uno de los mejores prosistas griegos. Sus principales obras son: Ciclo histórico, Ciclo mítico e Historia de Troya, basadas en los escritos de los antiguos poetas.

Dionisio

(san) (200-264). Maestro y director de la escuela catequética de Alejandría y más tarde obispo de la misma sede, conocido con el sobrenombre de Grande. Nació hacia el año 200, en el seno de una familia pagana. Convertido al cristianismo, siguió las lecciones de Orígenes. Al ser nombrado Heraclas obispo de Alejandría, Dionisio le sucedió en el cargo de director de la escuela catequética. En el 247 sucedió a Heraclas en la sede de Alejandría. Al año siguiente, por intrigas, estalló en su diócesis una persecución contra los cristianos, que Dionisio describe con detalle en su Carta a Fabio. Huyó, pero fue hecho prisionero y libertado por unos campesinos. Volvió a Alejandría hacia el 251. En el 257 estalló de nuevo la persecución bajo el emperador Valeriano y Dionisio fue desterrado a Libia, donde le acompañaron numerosos fieles. Galieno, hijo de Valeriano, le levantó el destierro en el 262. En el 264 fue invitado a tomar parte en el sínodo de Antioquía, que debía juzgar a Pablo de Samosata, pero Dionisio no asistió por motivos de salud. Murió durante la celebración de dicho sínodo, tras haber ocupado durante 17 años la sede de Alejandría. Su fiesta se celebra el 17 de noviembre.

Dionisio

(siglo V a.C.). Pintor griego, natural de Colofón, contemporáneo e imitador de Polignoto de Tasos. Una de sus mejores obras fue un retrato de Aristarco. Ver, Pintura, Pintores.

Dionisio

(?-8 a.C.). Historiador y crítico griego de la época de Augusto. Se conoce muy poco sobre su vida. Se cree que era oriundo de Halicarnaso, villa de Asia Menor, de la que tomó su nombre. Fue a Roma hacia el año 31 a.C. y rápidamente se identificó con los romanos llegando a alcanzar buenas amistades entre la alta sociedad política e intelectual romana. Permaneció en esta ciudad hasta el fin del reinado de Augusto, junto a personajes como Rufus Metelius y el historiador Q. Aelius Tubero. Enseñó retórica, aunque triunfó más como gramático que como retórico. Sus obras, exceptuando la antigüedad de Roma, en 20 libros, se ocupan de forma especial de la crítica literaria y del estilo oratorio. Una de las primeras es Sobre los antiguos oradores, de la cual se conserva sólo la primera parte, en la que habla de Lisias, Isócrates e Iseo. Sin duda la más importante dentro de este género es De la fuerza del estilo de Demóstenes. El espíritu laborioso de Dionisio encontró en Roma las fuentes históricas que precisó para componer su antigüedad de Roma. Aprendió latín para poder utilizar las grandes bibliotecas, analizó cultos, escuchó tradiciones y departió con los literatos. Su entusiasmo por el mundo romano se plasmó en sus veinte libros de la Historia antigua de Roma, que comenzó a publicarse en el año 7. En ella, intentó completar la labor de Polibio y, por ello, su relato arranca con la narración de los tiempos primitivos y llega hasta el año 264 a.C. Sin embargo, a Dionisio le faltaba toda agudeza crítica y basó su relato las más de las veces en los propios analistas romanos, con lo que su obra se convirtió en todo un canto a las virtudes del pueblo romano. La obra es, en definitiva, un panegírico de Roma y una justificación total de su actuación política y militar frente a otros pueblos y, entre ellos, el griego; de ese modo, Dionisio tratará de demostrar que el ataque y la anexión de Grecia dentro de la política imperialista romana estaban plenamente justificados por el origen griego del pueblo de Roma. Su amplia formación retórica se deja sentir en los numerosos discursos que pueblan su historia; por otro lado, su adscripción a los ideales helenísticos explican su gusto por dar dramatismo al relato y por imprimir un carácter moralizante al mismo. En cuanto a la lengua que emplea, Dionisio se inclina por un estilo clásico teñido de aticismo. De los veinte libros, hoy sólo quedan completos los diez primeros y parte del libro once; el resto de la obra se conoce a través de las excerptas de Constantino Porfirogénito y de un epítome milanés. De todas formas, antes que historiador Dionisio fue ante todo un profesor de retórica. Y a pesar de que, como se ha dicho, eligió para sus obras un estilo clasicista basado en los modelos áticos, Dionisio mantuvo una postura intermedia entre las dos corrientes fundamentales de asianistas y aticistas; así, no adoptó como modelo a Lisias sino más bien a Demóstenes. Su postura queda clara en el prefacio de su obra Sobre los retóricos antiguos, en la que expresa su decepción ante el asianismo y su gusto por el redescubrimiento del aticismo, algo que cree se ha impuesto gracias al carácter y gusto por la austeridad propios de los romanos. Dentro de este mismo campo de la retórica, Dionisio se encargó de la crítica literaria en obras como su tratado Sobre la mímesis, en el que expone sus juicios literarios y elabora, así, un catálogo de autores que coincide en numerosos puntos con el propuesto por Quintiliano en el libro diez de su Institutio oratoria. Sus opiniones literarias se deslizan también en sus obras Sobre Dinarco o Sobre Tucídides, en sus dos cartas a Ammeo y en su epístola a Cneo Pompeyo Gémino, en la que habla acerca del estilo de Platón. Su obra más importante, Sobre la unión de las palabras, trata de dos elementos importantes del estilo: la elección de las palabras y la combinación de las mismas, con lo que se convierte en uno de los tratados más antiguos que sobreviven acerca de este tema; en él se realiza un importante análisis acerca de la eufonía de las voces y de las posibilidades combinatorias de los sonidos. Dionisio ejerció una crítica literaria tradicional, en la que se buscaban las características estilísticas de los autores; a partir de esos análisis, se elaboraban verdaderos catálogos de escritores con fines claramente propedéuticos. De ese modo, Dionisio no se descubre como un crítico original, aunque sí como un estudioso consciente de la importancia de acometer un estudio de los oradores antiguos acompañado de nociones de retórica y de estética.

Dionisio

(ca.180-ca.100 a.C.). Natural de Tracia, era hijo de Teres, y autor de la primera gramática griega. Vivió primero en Alejandría y fue discípulo de Aristarco de Samos; luego se trasladó a Rodas, en donde se convirtió en profesor de retórica. Pronunció lecciones sobre la copa de Néstor (un vaso procedente de la colonia de Isquia, en el mar Tirreno, con una de las primeras inscripciones en griego que se conocen; se data hacia el 725 a.C.), por lo que sus alumnos donaron plata para hacer una réplica de dicha copa para que él la empleara en sus lecciones. Nos ha llegado una obra completa suya, El arte de la gramática (Grammatica), que trata de las reglas de la correcta escritura y puntuación, de las partes del discurso y de algunas cuestiones de morfología, aunque omite la sintaxis. Es el primer estudio sistemático de la estructura del lenguaje, que interesa no sólo a los filólogos, sino también a los estudiosos de la filosofía del lenguaje. Divide la gramática en seis partes: lectura llana, exégesis de los textos, exégesis de las palabras, etimología, paradigmas de la flexión y crítica textual. En el problema de la evolución del lenguaje, Dionisio defendió el analogismo (los vocablos nuevos se forman por analogía con los preexistentes), en contra del anomalismo. Este breve tratado ejerció una grandísima influencia sobre los escritores latinos y los gramáticos antiguos.

Dionisio

(siglo III). Papa y santo. Nació en Calabria. Fue patrono de Francia, primer obispo de París y apóstol de los galos. Fue pontífice del 259 al 268. Sucedió a san Sixto II. Fue martirizado por orden de Valeriano mientras llevaba a cabo su misión apostólica. Defendió el dogma de la Trinidad e influyó en la fórmula nicea de la divinidad de Cristo. Su sucesor fue san Félix I. Los carmelitas lo consideran miembro de su religión y celebran su memoria el 19 de enero.

Dionisio

(siglo VI). Teólogo griego natural de Escitia. Fue abad en Roma el año 500 y compuso tratados de disciplina eclesiástica y de cronología, inventando además el período dionisiaco de 532 años, empezando en el año mismo de la Encarnación. Sus obras más notables son: Cánones apostólicos y Decretales.

Dionisio

(san) (¿-273). Obispo de París y mártir. Fue enviado a las galias a predicar el evangelio con otros compañeros. Allí se instaló en Lutecia (París), pueblo pequeño en una isla del Sena. Sufrió martirio junto con el presbitero Rústico y el diácono Eleuterio en Catuliaco. Fue decapitado. Hay controversia sobre la fecha de su martirio, unos lo sitúan en el siglo III y otros en el siglo I. Su fiesta es el 9 de octubre.

Dionisio

Uno de los meses del año bitiniano, consagrado a Baco. Empezaba el 24 de diciembre y tenía 31 días.

Dionisio

Uno de los tres Anaces, hijos de Júpiter.

Dionisio

o Dioniso o Dionisos. Llamado también Baco e identiticado en Roma con el antiguo dios itálico Liber Pater. Es, en esencia, en la época clásica, el dios de la viña, del vino y del delirio místico. Su leyenda es compleja, porque une elementos diversos tomados en préstamo no sólo a Grecia, sino también a los países vecinos. Así, por ejemplo, Dioniso ha asimilado cultos análogos procedentes de Asia Menor, y estas identificaciones parciales han dado origen a episodios relacionados, con mayor o menor fortuna, con el resto de su historia. Dioniso es hijo de Zeus y de Sémele, hija de Cadmo y Harmonía. Pertenece, por tanto, a la segunda generación de los Olímpicos, como Hermes, Apolo, Ártemis, etc. Celosa siempre la diosa Hera, tomó la figura de Beroe, nodriza de Sémele, y le aconsejó durante su preñez que exigiese de su amante como prueba de su amor, que viniese a visitarla con todo el esplendor de su gloria. Zeus se resistió por largo tiempo a esta demanda, hasta que por fin accedió a la solicitud de su amante y se le presentó de repente en medio de rayos y relámpagos. El palacio se abrasó y Sémele, víctima de su indiscreción pereció en medio de las llamas. Zeus se apresuró a extraerle el hijo que llevaba en el seno, y que estaba sólo en el sexto mes de gestación. Lo cosió en seguida en su muslo, y, al llegar la hora del parto, lo sacó, vivo y perfectamente formado. Era el pequeño Dioniso, el dios "nacido dos veces". El niño fue confiado a Hermes, quien encargó de su crianza al rey de Orcómeno, Atamante, y a su segunda esposa Ino. Les ordenó que revistiesen a la criatura con ropas femeninas a fin de burlar los celos de Hera, que buscaba la perdición del niño, fruto de los amores adúlteros de su esposo. Pero esta vez Hera no se dejó engañar y volvió loca a la nodriza de Dioniso, Ino, y aun al propio Atamante (Ver, Ino, Palemón y Atamante). En vista de ello, Zeus se llevó a Dioniso lejos de Grecia, al país llamado Nisa, que unos sitúan en Asia y otros en Etiopía o África, y lo entregó a las ninfas de aquellas tierras para que lo criasen. Con objeto de evitar que Hera lo reconociese, lo transformó entonces en cabrito. Este episodio explica el epíteto ritual de "cabrito" que lleva Dioniso, y, a la vez, da una etimología aproximada de su nombre, al acercarlo al de Nisa. Más tarde, las ninfas que criaron a Dioniso se convirtieron en las estrellas de la constelación de las Híades. Ya adulto, Dioniso descubrió la vid y su utilidad. Pero Hera lo enloqueció, y en estado de locura anduvo el dios errante por Egipto y Siria. Remontando las costas de Asia, llegó a Frigia, donde lo recibió la diosa Cibeles, que lo purificó e inició en los ritos de su culto. Curado ya de la locura, Dioniso se trasladó a Tracia, donde fue mal acogido por el rey Licurgo, que reinaba en las márgenes del Estrimón. Licurgo intentó coger prisionero al dios, pero no lo consiguió, pues éste fue a refugiarse al lado de la nereida Tetis, quien le dio asilo en el mar. Pero Licurgo pudo capturar a las bacantes que escoltaban a Dioniso; éstas fueron liberadas milagrosamente, y Licurgo, atacado de locura. Creyendo destruir la vid, la planta sagrada de su divino enemigo, cortóse la pierna y cercenó al mismo tiempo las extremidades de su hijo. Vuelto a la razón, se dio cuenta también de que sobre su país se había abatido el azote de la esterilidad. Se consultó el oráculo, y éste reveló que la cólera de Dioniso no se calmaría hasta que se hubiese dado muerte a Licurgo; así lo hicieron sus súbditos, quienes lo descuartizaron atándolo a cuatro caballos. Desde Tracia, Dioniso pasó a la India, país que conquistó en el curso de una expedición mitad guerrera, mitad divina, sometiendo aquellas tierras por la fuerza de las armas, pues llevaba consigo un ejército, y también con sus encantamientos y poder místico. En esta época parece que tomó su origen el cortejo triunfal con el que Dioniso se acompañaba: el carro tirado por panteras y adornado con pámpanos y hiedra, los silenos y las bacantes, los sátiros y otras divinidades menores, tales como Príapo, el dios de Lámpsaco. De vuelta a Grecia, Dioniso se dirigió a Beocia, el país de donde era oriunda su madre. En Tebas, donde reinaba Penteo, sucesor de Cadmo, introdujo las Bacanales, las fiestas de Dioniso, en las que todo el pueblo, y especialmente las mujeres, era presa de delirio místico y recorría el campo profiriendo gritos rituales. El rey se opuso a la introducción en su país de ritos tan peligrosos, y fue por ello castigado, así como su madre Ágave, hermana de Sémele (Ver, Ágave y Penteo), ya que Ágave, en pleno delirio, lo desgarró con sus propias manos en el Citerón. En Argos, adonde fue a continuación, Dioniso puso de manifiesto su poder de manera análoga, al enloquecer a las hijas del rey Preto (Ver, Melampo y Prétides), así como a las mujeres del país, que recorrieron la campiña mugiendo como si hubiesen sido convertidas en vacas y llegando, en su extravío, hasta a devorar a sus hijos en su seno. Después, quiso el dios pasar a Naxos, para lo cual contrató los servicios de unos piratas tirrenos, pidiéndoles que lo embarcasen en sus naves y lo condujesen a dicha isla. Pero los piratas, fingiendo aceptar el trato, pusieron rumbo al Asia, con la idea de vender a su pasajero como esclavo. Cuando Dioniso se dio cuenta, transformó los remos en serpientes, llenó el barco de hiedra e hizo que resonaran flautas invisibles. Paralizó la nave entre enramadas de parra, de tal modo que los piratas, enloquecidos, se precipitaron al mar, convirtiéndose en delfines (lo cual explica que los delfines sean amigos de los hombres y se esfuercen por salvarlos en los naufragios, puesto que son piratas arrepentidos). En este momento, el poder de Dioniso fue reconocido por todo el mundo, y el dios pudo ascender al cielo, terminada ya su misión en la tierra e implantada por doquier la observancia de su culto. Sin embargo, antes quiso descender a los Infiernos en busca de la sombra de su madre Sémele, para devolverla a la vida. Hízolo atravesando el lago de Lerna, un lago sin fondo que se creía el acceso más directo al mundo infernal. Pero, como Dioniso no sabía el camino, hubo de preguntarlo a un tal Prosimno (o Polimno, ver este nombre), el cual le pidió, para cuando regresase, una determinada recompensa. Dioniso no pudo dársela porque Prosimno había muerto antes de su regreso, pero se esforzó en cumplir su promesa mediante un bastón de forma apropiada que plantó en su tumba. En el Hades, Dioniso pidió al dios que pusiese en libertad a su madre. Hades accedió a condición de que Dioniso diese a cambio algo que estimara en mucho. Entre sus plantas predilectas, el dios cedió el mirto, y tal es el origen, según se dice, de la costumbre que tenían los iniciados en los misterios dionisíacos de coronarse la frente con mirto. Después de su ascensión al cielo, y en calidad de dios, Dioniso raptó a Ariadna, en Naxos (Ver, Ariadna y Teseo). Dioniso interviene también en la lucha de los dioses contra los gigantes mata a Éurito de un golpe de tirso (larga asta adornada con hiedra), su insignia ordinaria. Dioniso, dios del vino y de la inspiración, era festejado mediante tumultuosas procesiones en las que figuraban, evocados por máscaras, los genios de la Tierra y la fecundidad. De estos cortejos se originaron las representaciones, más regulares, del teatro, la comedia, la tragedia y el drama satírico, que conservó por más tiempo la huella de su origen. En la época romana, y desde el siglo II antes de nuestra Era, los Misterios de Dioniso, con su carácter licencioso y orgiástico, penetraron en Italia, donde encontraron tierra abonada entre las poblaciones poco civilizadas aún de la zona montañosa central y meridional. El Senado romano hubo de prohibir la celebración de las Bacanales en 186 a.C.. Pero las sectas místicas siguieron guardando la tradición dionisíaca. Para entonces el culto de Dioniso estaba teñido de influencias orientales y egipcias y tiene su lugar en la gran corriente de religiones mistéricas que invaden después de Augusto el viejo ritualismo romano. Sus adeptos se multiplicaron durante el Imperio. Tenía este dios un templo en Arcadia, donde se despedazaban las jóvenes a latigazos. Tenía otro en Samos cuyo origen nos cuenta Plinio. Dioniso tenía los ojos negros como los de las Gracias, su larga cabellera, rizada y de color oro, descendía en trenzas ondeantes sobre sus espaldas, y su juventud era eterna como la de Apolo. Su vestido consistía en un manto de púrpura o de color amarillo: algunas veces pintaban sus estatuas con cinabrio, y fue el primero que ciñó la diadema. Es representado comunmente con cuernos, símbolo de la fuerza y el poder, o porque en sus viajes se había cubierto siempre con el pellejo de un macho cabrío. Tal vez la disposición de sus cabellos ensortijados sobre su elevada frente ha dado lugar a suponerle cuernos. Viste ordinariamente la Nebris o piel de ciervo, de pantera o de otro animal, y lleva coturnos fabricados de las mismas pieles decorados con la figura de varias cabezas de animales. Va siempre coronado de pámpanos, de hiedra o de higuera, bajo el aspecto de un joven alegre y lampiño, bien sea porque las personas ebrias caen en una especie de infancia, o bien para denotar que el vino conserva al hombre y vuelve a los viejos la vivacidad de la juventud. En una mano tiene racimos de uvas, o un cuerno, especie de vaso, y en la otra un tirso del que se sirve para hacer brotar las fuentes de vino y de sus odres largos y estrechos. Tan pronto se le ve sentado en un tonel, como en carros tirados por tigres, leones o panteras. En varios monumentos antiguos que representan las bacanales, en lugar de tigres y de panteras tiran su carro varios centauros, los unos tocando la lira y los otros la doble flauta. Diodoro habla de un Dioniso de dos cabezas o de dos formas. En varios monumentos se representa también con dos cabeza unidas, la una que figura a Dioniso barbudo y la otra a Dioniso barbilampiño. En los primeros tiempos del arte era representado con una cabeza de toro y en un himno de los habitantes de Élida se le suponen los mismos pies. Se encuentra también figurado con ambos sexos, armado de pies a cabeza, y algunas veces en lugar de la piel de pantera, que le sirve de manto, lleva un ropaje de púrpura, y en vez de hiedra una corona de laurel. Se le figura también con barba en toda la fuerza de su edad viril como a conquistador de la India. Es representado de este modo en la monedas de Naxos, donde se le ve coronado de hiedra y en el anverso un sileno con una copa. Dos vasos antiguos le ofrecen en pie vestido con un ropaje largo que cae sobre sus pies. En la colección Porcenari de Nápoles se le representa triunfante, sentado, barbudo, coronado de laurel y cubierto de un ropaje bordado con elegancia. Cuando está sentado sobre un globo celeste esmaltado de estrellas, es lo mismo que Osiris o el Sol. El Dioniso del palacio Borgese tiene un racimo de uvas en la mano y una pantera a sus pies. En un sarcófago antiguo aparece bajo la figura de un joven montado en un tigre teniendo en una mano un tirso y vertiendo con la otra vino de un cuerno, mientras que uno de sus pies descansa sobre un cesto. En una de las pinturas antiguas de Herculano está figurada la educación de Dioniso. Se ven las tres ninfas que lo han criado, de las cuales las dos están en pie detrás de un árbol, y la otra, coronada de hojas y cubierta de una piel de ciervo, presenta en una actitud graciosa un racimo de uvas al niño dios, quien levantado por Sileno, alarga sus dos manos para cogerlo. A los pies de Sileno está su asno echado y dormido, coronado de hiedra, y llevando sobre sus espaldas una albarda en todo semejante a las que se usan hoy en día. Al otro lado se halla una sacerdotisa que toca un címbalo, guarnecido de sonajas. Hermes medio desnudo y representado con las formas de un hermoso joven, está sentado sobre un tonel punteando lascuerdas de una lira; lleva el petaso en la cabeza y los alares en los pies que un sátiro descalza, sonriéndose de la actitud solícita del joven Dioniso. Se le inmolaba la picaza porque el vino hace indiscreto, el macho cabrío porque destruye los vástagos de la vid, y en Egipto el cerdo y la serpiente. Entre los animales fabulosos le estaba consagrado el Fénix, entre los cuadrúpedos la pantera y entre los árboles la vid, la hiedra, las hojas de higuera, el abeto y la encina. La liebre era también consagrada a Dioniso, porque destruye el viñedo. Era propicio a todas las aves excepto al mochuelo, porque según se decía, sus huevos tenían la virtud de hacer aborrecer el vino a los niños que los comían. Dioniso era el dios de los festines en los cuales distribuía por sí mismo la bebida a los convidados y vigilaba que la porción que tocaba a cada uno fuese igual. Plinio dice que Dioniso, regresando vencedor de la India, entró en Tebas montado en un carro tirado por elefantes, y en la pompa báquica. Segun Ateneo, la estatua de este dios era llevada sobre un elefante. Dioniso había consagrado a Hera dos falos enormes que se veían delante del templo de la diosa de Siria, con la inscripción explicada por Luciano, quien describiendo el ejército de Dioniso, dice que los dos generales eran Pan y Sileno. Dioniso no solamente dio a conocer la viña, sino que se le atribuye también la invención del arado, y por esta razón Estrabón le llama el Genio de Ceres. Se le consideraba como un dios poderoso sobre la tierra y sobre el mar, y su culto se había extendido por toda Italia. El escultor Baticlo representó a Dioniso en su edad juvenil, conducido al cielo por Hermes. El pintor Arístides hizo un cuadro representando un Dioniso, que el rey Átalo de Pérgamo compró por 600.000 denarios en la venta del botín cogido por Mummio. Admirado este cónsul del precio le retiró de la almoneda, a pesar de los ruegos del rey, y lo colocó en el templo de Ceres. Este fue el primer cuadro obra de un extranjero que se expuso al público en Roma. Entre los relieves y esculturas de la antigüedad se hallan el Baco indio (Vaticano, Louvre), Baco Ampelo (Florencia), Baco y Lencotoe (Munich). De la Edad] Moderna, el Baco ebrio de Miguel Angel (Florencia, Uffizi), el de Leonardo (Louvre), Baco y Ariadna (Ticiano) en la Galería Nacional (Londres). G. Romano, Caravaggio, Poussin, Velázquez ("Los borrachos", Madrid, El Prado), Ribera etc., pintaron cuadros con temas de Baco.

Dionisio

(ca.330-ca.250 a.C.). Filósofo estoico originario de Heraclea, cerca del mar Negro. Fue alumno de Zenón de Citio. Escribió no solo sobre filosofía estoica, sino también poesías y dramas: se conoce una tragedia suya titulada Partenopeo. Cuando era anciano, renunció al estoicismo como resultado de una dolorosa enfermedad y se dejó morir de hambre; a partir de entonces fue llamado "renegado".

Dionisio Areopagita

(siglo V). Filósofo, llamado también el Pseudo Dionisio. Es autor de cuatro tratados teológicos: De coelesti ierarchia, De ecclesiastica hierarchia, De divinis nominibus, De mystica Theologia y de diez Epistolae dirigidas a personajes del Nuevo Testamento. El autor ocultó su verdadera identidad tras el nombre de Dionisio, personaje histórico convertido por San Pablo, y que fue el primer obispo de Atenas, probablemente con el deseo de garantizar el éxito y la difusión de sus obras. Los escritos de Dionisio son una fusión del neoplatonismo y del cristianismo, con claras influencias de Plotino y de Proclo. El prestigio de estos escritos fue enorme durante toda la Edad Media (Santo Tomás lo menciona alrededor de 1.700 veces), y a ellos se debe en gran parte la permanencia del neoplatonismo en esa época. Su preocupación especulativa fundamental es Dios. Dionisio repite las tríadas dialécticas de Proclo tanto en el proceso que va de lo Uno al mundo, como en el de "retorno a lo Uno", mediante una gradual superación de la razón discursiva hasta llegar a la fusión del alma en el Uno. En el campo de la teología, es de capital importancia la distinción aportada por Dionisio de teología positiva, o catafática y la negativa, o apofática. El método catafático consiste en ir afirmando de Dios las perfecciones que se encuentran en las criaturas, eligiendo las más excelsas, tales como bondad, sabiduría, vida, unidad. Como causa y principio de todas las cosas, Dios abarca en sí mismo todos los nombres, pero, dado que el ser divino, en cuanto infinito no se reduce a ninguna de las cosas finitas ni tampoco a su totalidad, sino que las transciende a todas, resulta que se vuelve "innominable". Se ve, entonces, la necesidad de apelar al método o camino apofático, consistente en negar de la divinidad todo lo que en cualquier perfección, a los ojos del hombre, hay de imperfección. Es decir, en describir de Dios lo que no es, desembocando así, en el "silencio místico", en la aprehensión desnuda, por decirlo de alguna manera, más allá del conocimiento. Respecto a la relación entre Dios y el mundo, Dionisio emplea terminología neoplatónica, como "emanación", para explicar la creación. Pero que no se trata de panteísmo lo demuestra su clara intención de ofrecer la doctrina cristiana en todos sus puntos. También se nota la influencia neoplatónica al hablar de una cierta espontaneidad en la creación, como si Dios se viera "obligado" a ella y no fuera ésta más bien un efecto de su voluntad libre. Su influencia en el medievo se debió, además, a la jerarquización ontológica en que describe el universo, y que recuerda al famoso "árbol de Porfirio".

Dionisio Areopagita

(san) (siglo I). Primer obispo de Atenas. Fue convertido por san Pablo en el célebre discurso que éste pronunció ante el Areópago de dicha ciudad. Le quemaron vivo en el año 95. Existen con su nombre varias obras, que hoy se sabe positivamente fueron escritas en el siglo V por un cristiano imbuido en las doctrinas místicas del platonismo alejandrino. Su fiesta es el 3 de octubre. Ver, Dionisio Areopagita, el Pseudo Dionisio.

Dionisio Calco

(siglo V a.C.). Poeta ateniense apodado Chalkós "de bronce", por ser el responsable de la introducción en Atenas de las monedas de bronce. Nos han llegado algunos de sus poemas (elegías para ser cantadas en fiestas). Se unió a la colonización de Turios, en el sur de Italia, en el año 443.

Dionisio el Antiguo

Dionisio I ((ca.432-367 a.C.). Tirano de Siracusa. Comenzó su carrera en un puesto del gobierno y apoyó a su suegro, el estadista Hermócrates, en su intento de ….).

Dionisio el Grande

Dionisio de Alejandría (san).

Dionisio el Joven

Dionisio II ((siglo IV a.C.). Tirano de Siracusa (367-357 y 346-343) e hijo mayor de Dionisio I. Nació hacia el 397 y se convirtió en tirano a la muerte de su padre).

Dionisio el Viejo

Dionisio I ((ca.432-367 a.C.). Tirano de Siracusa. Comenzó su carrera en un puesto del gobierno y apoyó a su suegro, el estadista Hermócrates, en su intento de ….).

Dionisio Escitobraquión

(siglo III a.C.). Escritor de novelas mitológicas, nacido en Alejandría. Su apodo, Skytobrachíon "brazo de cuero", le viene del carácter prolijo de su obra escrita. Se le confunde a menudo con Dionisio de Mitilene o de Mileto. Solo nos han llegado unos pocos fragmentos de su obra.

Dionisio I

o Dionisio el Viejo o Dionisio el Antiguo (ca.432-367 a.C.). Tirano de Siracusa. Comenzó su carrera en un puesto del gobierno y apoyó a su suegro, el estadista Hermócrates, en su intento de regresar a Sicilia desde el exilio el año 408. Dionisio mostró talento como demagogo y en el 405, tras el fracaso por parte de Siracusa en su intento de deshacer el asedio cartaginés a Acragante, convenció a la Asamblea para que eligiera un nuevo cuadro de generales, en el que se incluyó él. En el plazo de un año había expulsado y eliminado a sus colegas, poniendo así fin al período de democracia en Siracusa. Se convirtió en general con plenos poderes (estrategós autokrátor), puesto para el que iba a ser periódicamente reelegido hasta su muerte. Se casó con la hija de Hermócrates. A finales del siglo V, Cartago aprovechaba las disensiones entre las ciudades griegas para reanudar su expansión en Sicilia, detenida después de la victoria de Gelón en Himera en 480. Las tropas púnicas tomaron por asalto a Selinonte e Himera en 408, tomaron Agrigento y la arrasaron, ocuparon Gela y amenazaron Siracusa. La peste, que había penetrado en el campo de los púnicos, los obligó a tratar. Dionisio aceptó reconocer la posesión de Cartago sobre la mayor parte de Sicilia (404). Había sufrido dos reveses al combatir a los cartagineses y al sofocar una revuelta popular, que reprimió con dureza. Fortificó la llanura de las Epípolas, que dominaba Siracusa y extendió sus fortificaciones hasta el punto de hacer de ella la mayor ciudad del mundo helénico. Convirtió la isla de Ortigia en su fortaleza particular, protegida por sus tropas mercenarias, constituyó un parque de máquinas de guerra y construyó una flota de 300 navíos, no solamente trieras, sino también buques de cuatro y cinco filas de remos. Destruyó la ciudad de Naxos, que se oponía a Siracusa. Contrató a un gran número de mercenarios; estableció a sus partidarios en Catana y Leontinos, y atacó de nuevo a los cartagineses, esta vez con éxito. En el 398 se apoderó de Motya después de un largo asedio, pero la contraofensiva púnica del 397 supuso un duro golpe, ya que la escuadra siracusana fue derrotada y Dionisio se vio obligado a refugiarse en Siracusa, que fue sitiada. La suerte le favoreció de nuevo, pues Esparta envió una flota en su ayuda al mando de Farax, una epidemia diezmó al ejército cartaginés y Dionisio pudo obtener una victoria, que se completó con la destrucción de la flota púnica. En el 392 fue rechazado un nuevo ataque cartaginés y ello permitió a Dionisio alcanzar una paz ventajosa, Sicilia aparecía de hecho dividida en dos mitades, la cartaginesa y la siracusana, separadas por el río Mazaro. Lo siguiente que hizo Dionisio fue invadir Italia, y en el 388, junto con sus aliados lucanios, ganó la batalla del río Eléporo frente a un ejército combinado de Estados griegos de Italia, destruyó Caulonia e Hiponion (388). Conquistó todo el Brucio y en 387 tomó la estratégica ciudad de Regio, cuya posesión le aseguraba el control de la otra orilla del estrecho. Por entonces ya era el gobernante más poderoso de la Magna Grecia, la región grecoparlante del sur de Italia y de Sicilia. Se alió con la colonia espartana de Taranto (Tarento) y ejerció su influencia hasta el Adriático, en donde se unió a los de Paros para colonizar las islas de Isa y Faro (Vis y Hvar, en Croacia). Su flota dominaba el mar Jónico y permitía a los mercaderes siracusanos penetrar hasta el fondo del Adriático, donde instalaron factorías en Lissos, en Iliria, en Adria, en el delta del Po y en Ancona, excelente puerto en la costa italiana. Dionisio intervino también en el Egeo, generalmente en apoyo de Esparta: en el año 393 recibió una embajada remitida por el ateniense Conón, pero años después ayudó decisivamente al espartano Anntálcidas con una flota (387/86). También se alió con Alcetas, rey de los molosos del Epiro, que estaba exiliado, y lo restableció en el trono. Arrasó Agila, en Etruria, y obtuvo un magnífico botín. Reanudó la guerra con los cartagineses en el 382, pero hacia el 375 sufrió una seria derrota en Cronion y tuvo que ceder el territorio al oeste del río Halico. Llevó a cabo un tercer ataque en el 368, en el que tomó Selinunte, Érice y Entela, y asedió Lilibeo. La tregua se concluyó en el 367 e inmediatamente después moría Dionisio después de un reinado de treinta y ocho años, según se decía de emoción por haber ganado un concurso de tragedias en Atenas. Tras el suicidio de su primera esposa, en el 405, se había casado en bigamia con Aristómaca, hermana de Dión y madre de Hiparino, y con la locria Dóride; de la que tuvo una hija y el que sería su heredero, Dionisio el Joven. Prototipo de tiranos, sirvió de modelo a la descripción que de este tipo de gobierno hizo Platón, cuya estancia en la corte de Dionisio fue decepcionante. Su tiranía tenía carácter popular: Dionisio se presenta como defensor del demos y enemigo de los ricos, cuyos bienes confiscó con frecuencia y a cuyos esclavos liberó transformándolos en ciudadanos (néopolítai) para asegurar una mayoría en la asamblea. Pero los fundamentos de su poder descansaban en su fortaleza de Ortigia, así como en su ejército y en su flota, que estaban formados por un selecto cuerpo de mercenarios, bien pagados y bien armados. Fue un manipulador sutil e inteligente, que aprendió cómo controlar al pueblo desarmándolo y teniéndolo permanentemente supervisado. Desplazó a poblaciones enteras y fue el causante de la pérdida de las lealtades tradicionales entre las ciudades de Sicilia y el sur de Italia. Promovió el desarrollo de la industria de armamento y de la artillería, sobre todo catapultas y máquinas de asedio. Se apoyaba en la guerra y en las incursiones de piratas para mantener la lealtad de sus mercenarios. Fue un soldado de éxito, pero las campañas contra Cartago, su principal enemigo, quedaron en empate, aunque logró salvar a la isla de la conquista cartaginesa. Trajo prosperidad a Siracusa y probablemente se hizo popular para la mayoría de los ciudadanos conforme pasaba el tiempo. Tuvo la originalidad de organizar, el primero en esta realización, el primer gran Estado en el que griegos de todo origen, bárbaros sículos o italiotas, soldados de fortuna y mercaderes venidos de todas partes, vivieron unos al lado de otros bajo su autoridad personal, en una situación que era más de súbditos que de ciudadanos. Ciertamente, no consiguió fundir estos elementos disparatados en una verdadera unidad política, pero sacudió profundamente los viejos cuadros de la ciudadanía griega. Isócrates, que soñaba con ver a los griegos unidos contra el peligro persa, pensó un momento que Dionisio podría realizar este gran designio. Tenía ambiciones como poeta y escribió una tragedia, El rescate de Héctor, que ganó un premio en el festival ateniense de las Leneas del año 367; sin embargo, mucha gente ridiculizaba sus obras. Compró reliquias de Esquilo y Eurípides y erigió una estatua de él mismo como Dioniso, dios del teatro. Le sucedió su hijo Dionisio II.

Dionisio II

o Dionisio el Joven (siglo IV a.C.). Tirano de Siracusa (367-357 y 346-343) e hijo mayor de Dionisio I. Nació hacia el 397 y se convirtió en tirano a la muerte de su padre. Inteligente pero sin dotes de gobierno. Puso un rápido final a la guerra con Cartago firmando un tratado en los mismos términos que su padre después de la derrota de Cronion. Gobernó durante diez años, recibiendo al principio la influencia de Platón mediante la intervención de su tío y cuñado Dión. Después, instigado por el historiador Filisto, desterró a Dión, pero retuvo a Platón en su corte durante al menos un año. Dionisio II fue muy diferente de su despiadado padre: tenía una visión limitada de la situación, no le gustaba luchar y se sentía más inclinado hacia las artes y la filosofía. Sin embargo, la intención de Platón de hacer de él el primer príncipe filósofo fracasó, en parte porque los cortesanos querían conservar su poder. En el 361, Platón regresó por poco tiempo a Siracusa y se encontró con que Dionisio estaba bajo otras influencias y era menos receptivo a sus consejos. Desde el inicio de su reinado, Dionisio había hecho la paz con Cartago, retomado la política colonial en el Adriático y reconstruido Rhegion, para lo cual durante cierto tiempo residió en Locri, patria de su madre. Aprovechando la ausencia de Dionisio, Dión regresó con un contingente de mercenarios y se apoderó de Siracusa (357). Pero los planes de Dión no tuvieron éxito y después de diez años de luchas internas en que varios personajes se sucedieron al frente de Siracusa, Dionisio regresó a la ciudad (346). La tomó de manos de Hiparino y gobernó en ella durante dos años, hasta que fue aislado en Ortigia por un aspirante a tirano, el siracusano Hicetas, que se estableció en Leontinos con apoyo cartaginés. En cada ciudad de Sicilia, en Catania como en Taormina, en Mesina como en Leontini, había surgido un tirano local. Los siracusanos volvieron la vista a su metrópoli, Corinto, que les envió en 344 un mediador, Timoleón. Cuando éste llegó de Corinto, después de haber derrotado a las fuerzas de Hicetas en Adrano, Dionisio se alió con él durante un tiempo y compartió con él el control de Catana, pero en el verano del 343 fue depuesto por Timoleón y enviado al exilio en Corinto, en donde vivió muchos años dedicándose a la enseñanza.

Dionisiodoto

Sobrenombre de Apolo, entre los plios, tribu de Ática.

Dioniso

Dionisio (es, en esencia, en la época clásica, el dios de la viña, del vino y del delirio místico. Su leyenda es compleja, porque une elementos diversos tomados en ….).

Dionisodoro

(siglo IV a.C.). Historiador beocio. Según Diodoro de Sicilia, compuso una historia de Grecia que llegaba hasta el reinado de Filipo de Macedonia, padre de Alejandro Magno.

Dionisodoro

(siglo V a.C.). Filósofo sofista de Quíos. Contemporáneo de Sócrates. Hermano mayor del también sofista Eutidemo. Empezó dando clases de arte militar en Atenas. Fue un experto de arte militar y de retórica.

Dionisópolis

Dionisópolis fue una ciudad de Moesia, en la costa occidental del Mar Negro, al noreste de Odesos. Fue un asentamiento tracio, colonizado después por griegos jonios. Su nombre era Cruno o Krounoi, y fue llamada Dionisópolis cuando, según una leyenda, una estatua de Dioniso surgió del mar en aquel lugar. En sus fronteras vivían griegos mezclados con escitas y crobizos. Su existencia se remonta al menos al siglo IV a.C., aunque se desconoce quienes la fundaron. Plinio el Viejo, en la relación de ciudades que nombra de la zona de Tracia donde desemboca el Istro, junto a Istrópolis, Tomis, y Calatis, menciona a la ciudad de Bizone, que "tras ser engullida por la tierra", se levantó en el mismo lugar, Cruno, que después fue llamada Dionisópolis, y que la regaba el río Ciras. A continuación, explica que el territorio que englobaba a todas esta ciudades fue ocupado, no precisa cuándo, por los aeroteres, una tribu escita. En la Edad Media formó parte del Imperio búlgaro pero su importancia fue eclipsada por la vecina ciudad de Karvuna (Kavarna). Hoy, Balcik o Balchik, ciudad de la costa búlgara del mar Negro, en el área de la Dobruja, al noreste de Bulgaria. Está situada en Oblast, en la región de Dobrich, a 42 km al noreste de Varna. Ver, Escitia Menor.

Dionisos

Dionisio (es, en esencia, en la época clásica, el dios de la viña, del vino y del delirio místico. Su leyenda es compleja, porque une elementos diversos tomados en ….).

Dionisyas

Qasr Qarun (lugar al sudoeste de Birket al-Qarun, en Fayum. Entre las ruinas de la ciudad ptolemaica se cuentan una poderosa fortaleza de ladrillos y un ….).

Dionysias

Ciudad de Arabia. Hay quien la identifica con Soada (hoy, Suweda), población siria en el valiato de Damasco, en donde se han hallado numerosas inscripciones.

Diopatra

Ninfa. Ver, Terambo (hijo de Eusiro, que lo es, a su vez, de Posidón, y de la ninfa de los montes Idótea. Habitaba de joven en las alturas del monte Otris, donde ….).

Diópetas

Estatuas de Júpiter, de Diana y otras divinidades que se creían descendidas del cielo.

Diopites

Diopito ((siglo IV a.C.). Strategos ateniense que probablemente fue padre del poeta Menandro. Fue enviado al Quersoneso Tracio hacia ….).

Diopito

o Diopites (siglo IV a.C.). Strategos ateniense que probablemente fue padre del poeta Menandro. Fue enviado al Quersoneso Tracio hacia el 343 a.C., a la cabeza de un grupo de clerucos atenienses. Surgieron desavenencias entre los colonos y los cardianos, que no les acogieron, pues decían que el territorio que habitaban era propiedad de ellos y no de los atenienses. En consecuencia, Diopito reclutó un ejército de mercenarios para atacar Cardia. Esta ciudad fue apoyada, pero no con armas en primera instancia, por Filipo II de Macedonia. El rey macedonio escribió una carta disuasoria a los atenienses, que cuando los atenienses protestaron, propuso que sus discrepancias con Cardia se sometieran a arbitraje. El rey macedonio envió un contingente de tropas macedonias a Cardia. Ante ello, Diopito en lugar de asediar la ciudad saqueó un territorio de Tracia ocupado por los macedonios, aprovechando que el macedonio estaba ausente en el interior en su expedición militar contra los reyes odrisios Teres II y Cersobleptes. Filipo hizo llegar su más enérgica protesta a Atenas mediante una carta en al que acusaba a Diopito de haber vulnerado el tratado de paz de 346 a.C. (Paz de Filócrates). La Asamblea ateniense se reunió para deliberar sobre la situación creada. Los partidarios del rey macedonio exigieron que se castigara a Diopito y se enviara a otro general que lo sustituyera. Diopito fue defendido por Demóstenes en un discurso que aún existe "Sobre los asuntos del Quersoneso" (primavera del año 341 a.C.). La defensa fue un éxito, pues se le permitió conservar su mando. Después de esto, y probablemente durante la guerra de Filipo con Bizancio (339 a.C.), Diopito invadió de nuevo territorio tracio, tomó las ciudades de Cróbile y Tirítasis, esclavizó a sus habitantes y cuando un embajador, llamado Anfíloco, vino a negociar la liberación de los prisioneros, se apoderó de su persona, desafiando todas las leyes internacionales, y le obligó a pagar nueve talentos por su rescate. La enemistad de Diopito con Filipo le atrajo el favor del rey aqueménida Artajerjes III, quien, como dice Aristóteles, le envió algunos regalos valiosos, que llegaron poco antes de su muerte.

Diopletes

Según una tradición, padre de Mirmidón.

Dioptra

Especie de teodolito, complemento del gnomon, que consiste en una regla de mira móvil sobre un círculo graduado cuya precisión se aseguraba con pínulas, y que servía para medir distancias angulares, principalmente astronómicas pero también geodésicas. Herón de Alejandría le dedicó su tratado Sobre la dioptra.

Diores

Bajando de Amarincea, condujo diez naves al sitio de Troya que hacían parte de las fuerzas de Epeo y fue muerto por el tracio Piro.

Diores

Joven príncipe, pariente de Príamo, y hermano de Amico, siguió a Eneas y fue muerto por Turno.

Diores

Hijo de Eolo, casó con consentimiento de su padre con su hermana Polimela, que Eolo había querido hacer perecer, en castigo de una intriga amorosa con Ulises. Ver, Polimela.

Diorfo

Mitra, nacido de una piedra. Deseando tener un hijo y huyendo del comercio de las mujeres, tuvo a Diorfo de una piedra.

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