Corresponde al signo jeroglífico "te". El pan ocupó un lugar esencial en la dieta egipcia, hasta el punto que los textos del Imperio Nuevo utilizan unos cuarenta términos para distintos panes y tortas. Tanto los jeroglíficos como las representaciones muestran panes de forma oval, redonda y cónica. Habitualmente, el signo más usual en contextos artísticos, representa la típica hogaza de pan alta. Estos panes altos se cocían en moldes de arcilla, y podemos ver diferentes estadios de su elaboración en numerosos relieves. Una vez cocidos, los panes se cortaban a lo largo en dos partes semicónicas, que aparecen a menudo sobre las tablas de ofrendas presentadas ante el difunto. Un bello ejemplo de este motivo se aprecia en la estela de Rahotep, de Meidum, perteneciente a la Dinastía IV y actualmente en el Museo Británico. En este relieve, el fallecido alarga la mano -en la clásica postura de aceptación- hacia los panes partidos presentados ante él, mientras que la fórmula funeraria, que se encuentra debajo de la tabla, enumera "miles de panes" entre las primeras ofrendas prescritas. En ocasiones, los panes partidos que aparecen en la tabla de ofrendas se sustituían por el jerogl¡fico para "cañas", que a nivel iconográfico funcionaba como un símbolo de ofrendas abundantes. En algunas piezas se observa una combinación de los dos elementos en lo que podría ser una especie de híbrido "pan cañas". Un pan cónico y estilizado sostenido por la imagen de una mano y un brazo significaba, en la escritura, la presentación de una ofrenda, y este jeroglífico se utilizaba para escribir las palabras di y redi, "dar" o "presentar". Por lo tanto, la hogaza de pan por sí misma vino a simbolizar, a distintos niveles, el proceso de la ofrenda. En papiros mitológicos se dice que en el "Ojo de Horus" -que constituía un símbolo generalizado para ofrendas y representaba también ciertas entidades cósmicas- había panes sagrados; asimismo, el jeroglífico para pan se utilizó genéricamente como ofrenda de comida en la decoración de tablas y en las fórmulas de ofrenda omnipresentes en estelas funerarias e inscripciones de tumbas. La importancia central del pan como ofrenda del culto funerario también se observa en los sacrificios del templo. Muchos relieves representan al rey en el acto de ofrecer hogazas de pan a los dioses, como en la estela de Ahmose (Nebpehtire Amosis, el primer rey del Imperio Nuevo) donde hace una ofrenda de este tipo a Amón-Ra. La inscripción que se encuentra bajo el brazo extendido del rey especifica que se trata de una ofrenda de "pan blanco". Este tipo de escenas fueron usuales durante el Imperio Nuevo y continuaron hasta el final del período faraónico. Finalmente, el pan podía usarse también simbólicamente de manera sólo comprensible por sus referencias a las ofrendas al difunto. Por ejemplo, en féretros del Imperio Medio, la hogaza de pan podía sustituir a los nombres de los dioses Thoth, Geb o Anubis, todos ellos estrechamente relacionados con la otra vida. Ver, Molinos romanos, Comida y bebida.